Al día siguiente

Haruka llamó a Serena para una reunión en el templo Hikawa para su mala suerte de Serena, llevaba a Rini con ella ya que habían salido a comprar algunas cosas con Violeta.

—Maldición -gruño molesta guardando su celular y miró a Rini quien le miraba curiosa- vamos Violeta es hora de que Rini conozca a su padre...

—¿En serio? -preguntó curiosa y Serena asintió- ¡conoceré a papá!

—¿Esta segura de esto Serena? -pregunto mirándole muy preocupada, ella no creía que es fuera buena idea- porque yo no creó que sea una buena idea...

—Yo tampoco creó que sea buena idea, pero vamos ¿no es tiempo de enfrentarlo? -pregunto cruzándose de brazos con un bufido- no puedo seguir viviendo en el dolor del pasado.

Violeta no dijo nada más le siguió sin decir nada más, Rini y Yumiko platicaban después de unos minutos llegaron al templo Serena soltó un gran suspiro, agarro la mano de Rini dándose seguridad y mucho valor para lo que se afrontara, una vez arriba se dirigieron al cuarto de Rei y cuando entraron todas centraron su mirada a las dos chicas.

—Princesa... -le llamó dudosa observando a Violeta, quien miraba en cuarto bastante curiosa- ella... ¿por que esta aquí?

—Ella es Violeta mi prima -presento señalandola y Violeta por fin les miro después de detallar el cuarto- es Sailor Star y es mi primera al mando.

—Hola a todas -saludo haciendo un leve movimiento con su mano- es un gusto conocerlas.

Todas estaban sorprendidas por tal revelación, pero se fijaron en las dos niñas que estaban mirando todo curiosas aun agarradas de las manos de sus madres.

—Mami -le llamó muy curiosa y la rubia le miro- ¿qué hacemos aquí?

—Estamos viendo algunos asuntos importantes -respondió sonriendo y se agacho a su altura para acariciar su rostro- pero quiero que te portes bien cariño.

—¿Conoceré a papá?

—Claro -volvió a responder y suspiro comenzando a arrepentirse de haber traído a la niña al templo- espera un momento ¿esta bien mi princesa?

—¡Si! -exclamó eufórica soltando su mano y se acercó a su prima tomando su mano- Yumi vamos a jugar.

—¡Vamos!

La rubia observo como ambas infantes se iban a la esquina a jugar un poco.

—Ya que esta distraída la niña -menciono por fin centrando su mirada en todos- ¿para que me llamaron?

—¿Esa es Rini?

—No vine a hablar de mi hija, Ami -reclamo muy molesta apretando los dientes tratando de enfurecer- ¿a quien esperamos?

—Esperamos a Darien...

La rubia volteo los enojada cuando mencionaron el nombre del pelinegro y en segundos el nombrado apareció en la habilitación quien les miro sorprendido.

—Ya que estamos todos presentes, tenemos que hablar sobre el enemigo.

—¿Como sabremos quien es? -pregunto incrédula Rei frunciendo el ceño- si el enemigo no se apareció.

—Yo se quien es -respondió Serena indiferente a su pregunta- yo se muy bien quien es el enemigo.

Cuando dijo eso todas voltearon a verle sorprendidas.

—¿Y quien es?

—Es fácil de deducir, si ustedes sintieron su energía... La persona a quienes nos enfrentamos nuevamente es Caos -explicó con obviedad y movió su dedo en medio de la mesa creando un pequeño holograma provocando indignación en todas- Caos no fue totalmente destruido aunque yo me haya sacrificado en el Caldero Madre... Si lo hubiera destruido por completo al Caldero donde se creaban las estrellas, ustedes ya no hubieran vuelto a la tierra...

En el holograma se podía apreciar los planetas junto a una pequeña mancha negra cercas de la tierra, pero Serena se hizo a un lado cuando la pequeña pelirosa la abrazo.

—¡¿Que es eso?! -exclamo muy curiosa acercándose más- ¡es muy hermoso!

—Rini, no hagas eso -le reclamo molesta y la rubia pudo apreciar a Darien observar a Rini con los ojos abiertos- no andes de curiosa.

—Pero eso se ve muy real y hermoso -volvió a repetir inflando sus mejillas- ¿puedo tener uno de esos?

—No Rini -negó suspirando molesta por la intromisión- mejor ve a jugar con tu prima.

—Pero mamá... -trato de quedarse haciendo un puchero- yo quiero seguir aquí.

—Pero nada Rini, ve a donde estabas ya mismo.

Por esa orden Rini se fue a jugar haciendo otro puchero sabía que sí la hacia enojar tendría un gran castigo y Serena solamente rió ante la ocurrencia de su pequeña de tres años.

—Disculpen eso -se disculpo cruzándose de brazos- es muy curiosa.

—Serena -Violeta le hablo con un tono burlón y la rubia le miro de reojo- ¿quien es la que es consentida de mami?

—Ella no es consentida, lo que te dije es que tendría mamitis nada mas -respondió rodando los ojos y negó con la cabeza, pero observó nuevamente a Darien- volviendo al tema y sí Darien ella es nuestra hija, pero eso es otra cosa que después hablaremos.

—¿Como es eso de lo que hablas?

—Buena pregunta Haruka -dijo volviendo al tema principal y el holograma cambio a una escena retrospectiva, Serena centro su vista en aquella vista- Caos debe ser destruido, él se mantuvo oculto durante estos años en la Estrella Zero incrementando su poder y todas ustedes deben aumentar su poder que han perdido, para que puedan ser algo de utilidad.

—¿Que dices Serena? -preguntó Artemis confundido por sus palabras- no te entendí lo que acabas de decir... ¿como que perdido?

—Hace tres años yo les quite la mayoría de sus poderes -confesó totalmente tranquila y todas le miraron sorprendidas más cuando la rubia aun observaba el holograma- mi poder como Sailor Moon se agoto dando paso a la Guerrera Mística que ustedes observaron el otro día, por esa razón tenía que quitarles un poco de poder y sin sus poderes el mío hubiera muerto.

—¡¿Porque no nos dijiste?!

—Es muy fácil -respondió con una sonrisa burlona cruzándose de brazos y por fin les miro- no quería y no tenían derecho a saberlo.

—Serena -Rei le llamó lentamente y Serena la miro con el ceño fruncido- tu...

—¿Yo? ¡Acaso ustedes me dijeron sobre su relación o de que lo sabían! -grito enojada al ser señalada por la pelinegra quien salto por el grito de la rubia- ¡¿acaso ustedes me dijeron?!

Por la verdad en sus palabras las cinco agacharon la mirada avergonzada.

—Valió un carajo mi sacrificó -siguió reclamando y se levanto un poco- en el Caldero Madre por salvar a ustedes cuatro y a este imbécil.

—Serena -le llamo Violeta sosteniendo su mano- ya calmate, recuerda que Rini esta aquí...

—Lo siento -se disculpo dando un gran suspiro al ver a su hija asustada por sus gritos y volvió a sentarse- perdón me altere... Volviendo con ustedes, no tienen derecho a reclamarme nada, la junta termino y Darien necesito hablar a solas.

Ordenó levantándose bruscamente de su lugar siendo seguida de Violeta.

—Dije a solas -gruño enmarcando su frase y Violeta se sentó nuevamente- vamos Chiba.

—Ella dijo a solas -menciono colocando a Yumiko en su regazo quien se había acercado a ella- que genio tienes...

—Muchas gracias Violeta -agradeció burlona tomando la mano de Rini- ahora vamos Rini.

Pov. Serena.

Salí con Rini atrás de nosotras venía Darien podía notar lo tenso que estaba suspire de frustración mi mente esta algo revuelta, cuando estuvimos alejados de ellas me agache a la altura de mi pequeña y acaricie su cabeza.

—Rini -le llame con ternura y ahora acaricie su mejilla- recuerdas que esta mañana te dije que conocerías a tu padre ¿cierto?

—Si.

—Pues veras cariño yo lo cumplí, él es tu padre.

Señale a Darien Rini siguió mi dedo, note como Darien se encontraba muy tenso... Mientras yo seguía en mi postura de estar agachada y Rini se alejo de mi para acercarse a Darien.

—¿Tu eres mi papá?

Me levante para ver como Darien la cargaba y Rini lo abrazaba, si yo todavía siguiera enamorada de él como en el pasado... Juro que me uniría al abrazo, pero no lo haré ya no es lo mismo que antes.

—¿Porque no me dijiste?

—Será por obvias razones que no hablaremos ahora -respondí mirándole de forma muy dura y señale a Rini- ese tema lo hablaríamos después sin que nuestra hija este presente.

—Sere...

—Nada de Sere -le detuve irritada y me cruce de brazos- solo Serena o Tsukino.

Rini nos vio luego sin que yo me diera cuenta ella me jalo provocando que chocara contra su pecho... Ambos quedáramos juntos y me sonroje cuando él me tomo de la cintura.

—Estamos todos juntos -menciono con alegría y le mire de forma triste- por fin tendré una familia completa.

—Demonios Rini... -dije con esfuerzo, ella es muy pequeña para entender toda la verdad- mami no podrá estar con papi por algunas cosas que no debes saber cariño.

—Mami -me llamo mirándome triste... No me gusta verla sufrir... No me gusta- pero tu...

—Claro que papá estará contigo de vez en cuando.

—Pero...

—Nada peros, además papi tiene pareja -le negué haciendo que ella comenzara a llorar cubriendo sus ojos- no llores mi pequeña...

Unos minutos después

Entre al cuarto con Rini escondida entre mi cuello ella seguía sollozando mientras yo acariciaba su espalda con suavidad para que se calmara, pero es inútil y yo también estaba a punto de llorar también.

—Violeta ya vámonos a casa -pedí con mi voz quebrada no puedo aguantar más- por favor ya vámonos...

—¿Pasa algo?

—No preguntes, no preguntes que paso por favor.

No me despedí de nadie solamente tome mis compras junto a nuestros bolsos, salí rápidamente con Violeta atrás de mi y nos fuimos a la casa.

(...)

Llegamos a casa Rini se había dormido en él camino hacia acá de tanto llorar y yo me pude tranquilizar un poco.

—¿Qué paso Serena? -comenzó a llenarme de preguntas... Ay Violeta...- ¿él te hizo algo? ¿te amenazo?

—Para nada de eso -respondí acercándome a la cama y acosté a Rini- para nada...

—¿Entonces que sucedió?

—Rini quiere que estemos juntos es una niña de tres años que entiende absolutamente todo, ella quiere que su papá y mamá estén juntos como una familia -le explique dando un suspiro cansado me sentía furiosa y comencé a llorar- yo no puedo hacer eso no después de su engaño... Ya no lo amo, cuando Rini dijo eso pude ver una sonrisa en el rostro de Darien.

Me senté en la silla cubriéndome el rostro sentí que las lágrimas salían sin control alguno mi máscara por fin cayó después de mucho tiempo y esa opresión en mi pecho volvió, sentí los brazos de Violeta alrededor de mi.

—Serena... -me llamo acercándose a mi- llora, yo estoy aquí contigo.

La abrace escondiendo mi rostro en su pecho hace mucho que no lloraba así me sentía tan libre se que Darien va aprovechar de lo que dijo Rini con tal de tenerme a su lado... Su sonrisa lo dijo todo.

—Tengo miedo... Ese miedo que hace mucho no tenía.

Solo espero que esto termine pronto y volver a España lo antes posible ya no quiero estar aquí fue una mala idea volver.

Continuará...