Pov. Normal
Serena junto a Violeta se encontraban trabajando en los diseños nuevos con Setsuna, mientras que Rini y Yumiko jugaban en la esquina de la habitación.
—Tomemos un pequeño descanso -pidió Serena cansada quitándose los anteojos- luego seguimos con esto.
—Esta bien.
—Rini ¿que quieres comer? -preguntó acercándose a ella, pero Rini le ignoro- cariño ¿que quieres comer?
—Hey Rini no seas maleducada -le hablo Violeta cruzándose de brazos- hazle caso a tu mamá.
La pequeña pelirosa seguía sin hacerle caso a Serena, la rubia suspiro frustrada desde la mañana no le hacia caso se encontraba haciendo un berrinche por lo sucedido en el templo.
—Odio esas actitudes -comento Violeta aun molesta- ella necesita un buen castigo.
—Setsuna te encargo a Rini podrías llevarla con Hotaru a jugar, vendré por ella después -pidió algo cansada y desanimada por la situación en ese momento- ahora saldré por un momento.
—Si princesa...
Serena salió con sus cosas siendo observada por ambas mujeres y Serena salio del edificio rápidamente cuando llego al parque se sentó en unas de las bancas quedándose en silencio durante minutos.
—Debería volver juntarme con Darien... -por fin rompió si silencio mordiendo su sintiéndose impotente- para que ella sea feliz... ¿debería hacer eso?
Empezó a llover con intensidad, pero a ella no le importa la lluvia en ese momento porque le ayuda a cubrir sus lágrimas y en su mano sostenía un collar de forma de corazón con una pequeña fotografía dentro.
—Disculpe, pero una señorita como usted no debe estar bajo la lluvia se podría enfermar.
Por esa voz la rubia levantó la mirada encontrándose con un pelinegro de ojos color esmeralda que le miraba de forma suave y portaba un abrigo sosteniendo con un paraguas.
—Que linda preocupación -contesto levemente y suspiro negando con su cabeza- me gusta estar bajo la lluvia me ayuda a pensar y a reflexionar.
—Pero aun así se puede enfermar -repito nuevamente y él se quito el abrigo- tome señorita
Cuando él se había quitado su abrigo la rubia negó sorprendida alejándose para no recibirlo, pero él insistió en dárselo.
—Pero...
—No pude negarse a tomar mi abrigo señorita -insistió estirándole el abrigo y se lo colocó en los hombros- nos veremos nuevamente.
Serena solo observo como él se alejaba, se cubrió con el abrigo y la rubia escondió su rostro en este sonriendo.
—Muchas gracias por la amabilidad...
Unas hora después.
Setsuna les acababa de explicar a las demás lo sucedido con la rubia y la pequeña en la Boutique, mientras Rini veía un programa de televisión.
—Siguió ignorándole a pesar que la Princesa le hablaba.
—Pobre de Gatita -respondió Haruka preocupada cruzándose de brazos- le ha de doler el rechazo de su hija.
—La señorita Violeta me contó lo que paso ayer con Chiba -explicó preocupada Hotaru y la vez enojada- por eso se comportó así esta Rini... Siendo una niña de tres años entiende muy bien.
—Si es eso y es mejor que arreglemos esto de una vez... -comento Michiru con seriedad y observó a Rini- pequeña Rini ven a hablar conmigo un momento.
Rini se acercó Michiru quien en instantes le dio una gran regaño haciéndola llorar y Michiru hubiera seguido, pero tocaron la puerta.
—Esa debe de ser la princesa -comento acercándose a la entrada- hola princesa.
—Hola Hotaru ya vengo por Rini -dijo sonriendo y cerrando el paraguas que compró al entrar a la casa- ya es algo tarde y ella ya debe dormir, perdón por el retraso tuve que comprar un paraguas por la fuerte lluvia que se soltó.
—Aquí esta -respondió Haruka quien se acercó con Rini tomada de la mano- no te preocupes por eso.
—Muchas gracias por cuidarla un rato, necesitaba pensar un momento.
—No hay problema -dijo Setsuna sonriendo moviendo su mano de lado a lado- cuando quieras la traes de nuevo.
—Gracias por ese gran favor, nos vemos.
Las dos se despidieron de las chicas en el camino Rini iba en completo silencio, mientras Serena la cargaba y se cubrían de la lluvia con su paraguas.
—¿Como te fue con Hotaru? -preguntó sonriendole con ternura- ¿jugaron mucho?
—¡Nosotras jugamos mucho!
—¿Y que comiste?
—No me acuerdo...
—Entonces si no te acuerdas de eso -dijo sonriendo pensativa y miro de reojo a la pequeña pelirosa- ¿tienes hambre?
—¡Si!
Exclamó bastante alegre, Serena soltó una leve risa al saber que Rini ya no la ignoraba como en la mañana aunque al dejarla con sus amigas fue una buena idea y sabía que la harían reflexionar.
—Rini no me gustaría que por tu padre nos alejemos debes comprender que por razones no podemos estar juntos, a tu edad sabes comprender muy bien mis palabras -le respondió preocupada tratándole de explicar las cosas y acaricio su rostro de forma suave- hemos pasado mucho juntas y por eso no debemos hacerlo ahora ¿si?
—Pero mami...
—Por favor Rini podrás pasar el tiempo que quieras con él -le interrumpió para poder seguir explicarle las cosas- pero él y yo, ya no podremos estar juntos ¿entiendes?
—Esta bien.
Acepto por fin sonriendo rendida, Serena le devolvió la sonrisa la llevó a un pequeño restaurante para que comieran, mientras decidían que comer Rini le platicaba de los juegos que había hecho con Hotaru.
—Hola señorita -saludo un chico quien se había acercado a ella- un gusto verte de nuevo.
—¡Hola! -exclamó Serena quien le miro con sorpresa- si es el joven de hace rato.
—Así es, pero no me presente mi nombre es Takeshi Daigo -se presentó haciendo una leve reverencia- es un gusto señorita.
—Hola joven Daigo -le saludo cordialmente y le sonrió levemente- soy Serena Tsukino y ella es Rini, mi hija.
—Hola pequeña señorita -saludo en tono coqueto dándole una flor que mantenía en su mano a Rini- toma una flor.
—¡Muchas gracias! -Rini agradeció tomándola- ¡es linda!
—Es un lindo detalle para mi hija joven Daigo.
—Es un placer dar una flor a otra flor -respondió sentándose a un lado de la rubia- ¿ya han pedido algo para comer?
—No aun no hemos pedido, acabamos de llegar al lugar.
—Entonces si no han pedido nada -dijo sonriendo y tomando el menú- adelante pidan algo que yo invitó
Dijo guiñando el ojo haciendo sonrojar a Serena, pero rápidamente negó para que Takeshi no pagara.
—No pasa nada -dijo al ver que la rubia estaba negando su propuesta- además yo no aceptare un no como respuesta.
—Esta bien -contestó rendida y miro a su hija- ¿Rini que quieres de comer?
—Bueno, entonces... -dijo algo dudosa viendo el menú- ¡quiero este!
—¡Rini! -exclamó sorprendida al ver donde señalaba y rápidamente le regaño- se más moderada.
—No pasa nada si la pequeña quiere el especial -respondió sonriendo divertido por la emoción de la niña- el especial le traerán.
—Gracias y en verdad yo lo siento mucho...
—Tranquila, no pasa nada es solo una niña y los niños les llama la atención todo lo que les parezca rico.
Pov. Serena.
Mientras comíamos veía a mi pequeña hacerlo aunque de reojo lo veía a él, por alguna razón me parece muy conocido como si yo lo hubiera conocido en algún lugar, como si lo conociera de mi pasado... A pesar de que hoy nos vimos, es muy buen gente nos ha invitado de comer... Esa amabilidad y esos ojos si los he visto en algún lado...
—Dime Serena -me llamó por lo que salí de mi trance y le mire curiosa- ¿si te puedo decir Serena?
—Claro que si puedes decirme Serena y yo te diré Takeshi.
—Bien vamos a tutearnos -dijo sonriendo ¿nunca dejara de sonreír? ¿él es muy risueño? y gracias a esa sonrisa me sentí embobada por un momento- ¿en que trabajas?
—Soy diseñadora de modas -respondí buscando en mi bolsa cuando lo encontré lo saque y era mi tarjeta que le di- y si habrás escuchado, yo soy mejor conocida como la Reina De La Moda.
—¡Impresionante! No es como todos dicen eres una persona muy amigable -él dijo sorprendido observando mi tarjeta, pero también a mi y me sonroje de nuevo- algo te paso como para que te volvieras así, más bien para que te vean así ¿no?
—La verdad si, nadie sabe mi historia -dije en un susurro y acomode un mechón de mi cabello detrás de mi oído- si la conocieran nadie me pusiera un apodo así.
—Eres muy linda y no te queda como te llaman.
Al decir eso le mire a los ojos quedando completamente hipnotizada por sus ojos esmeraldas por unos instante ambos nos miramos, pero una gran explosión se escuchó cerca del restaurante y rompimos contacto visual... Maldije por lo bajo ¿que haré con Rini? Mas con él.
—Takeshi -le llame nerviosa y me levante rápido de mi lugar- ¿le encargo a mi niña por un momento?
—Claro que si -acepto mirándome preocupado- ¿a donde vas?
—Ahora vengo... Yo solo voy al tocador y regreso.
Él solo asintió, yo nunca dejo a Rini con extraños, pero él me pareció muy confiable y cual debo confiar en dejarla, fui corriendo al baño.
Pov. Normal.
—Claro ve a arreglar tus asuntos princesa -murmuro sonriendo confiado observando a donde se fue Serena- yo cuidare muy bien a la pequeña...
—¿Donde fue mi mamá? -pregunto curiosa y él toco su cabeza- ¿porque se fue?
—Fue arreglar unos asuntos ¿que te parece comer ya bel postre?
—¡¿Postre?! -exclamó emocionada moviendo sus manos- ¡que sea de fresa!
—Claro -dijo riendo y miro al mesero que acababa de llegar- pediremos un postre de fresa.
Con Sailor Cosmos.
Sailor Cosmos había salido por la ventana del baño después de haber cerrado el baño por dentro y se dirigió a donde estaba el Youma ya llegando estaban todas luchando y al momento también llego Star.
—¡Cosmos! -exclamó llamando la atención de todas- ¡debemos hacerlo ahora!
—Si Star, ya debemos hacerlo.
—¡Estrellas cósmicas destructoras!
Ambas juntaron sus manos un rayo de luz de color amarillo con blanco salio de estas dirigiéndose directamente hacia el youma destruyéndolo en instantes.
—¡Es tu turno Cosmos!
—¡Infierno cósmico estelar!
Su ataque logro purificar al villano y todas miraron con asombro al dúo por el gran ataque que hicieron juntas ellas sólo se soltaron de las manos, miraban fijamente a enfrente.
—Al parecer vencieron a mi Youma -menciono una sombra apareciendo- que asombroso...
—¿Caos? -preguntó apuntándole con su cetro- aparece en tu forma natural.
—No soy Caos, querida Cosmos yo soy su ayudante -respondió riendo, pero su risa es escandalosa- mi ama pronto aparecerá y te quitara tu semilla estelar.
Desapareció sin más mientras Cosmos se encontraba enojada y apretaba los puños, pero luego se tranquilizó al tomar bocanadas de aire.
—¿Rini? -preguntó Violeta curiosa saliendo de su transformación- ¿donde esta la niña?
—Ella esta bien, por eso me debo de ir -menciono sonriendole y toco sus hombros queriendo quitar la tensión en ellos- debe de haberse preocupado
—Entonces nos vemos en casa.
—Adiós Violeta -se despidió de su prima y se acerco a las chicas- nos vemos y gracias por lo de esta tarde.
—Adiós, Gatita.
Cosmos se fue dejando a las chicas con una gran admiración por el poder de su Princesa y unas ignoradas Inners y Tuxedo Mask también se sentía ignorado pensó que con Rini ya lo conocía ella lo perdonaría y volvería a sus brazos, pero muy equivocado estaba.
Continuará...
~
¿Les suena Takeshi Daigo?
~
