Después de vencer al Youma y enfrentarse a la sirvienta de Caos Serena llego al restaurante por la ventana del baño, le quito el seguro disculpándose con las mujeres que esperaban por entrar y se dirigió a la mesa donde Rini reía con Takeshi.
—Ya llegue... -se anunció bastante nerviosa y se sentó acomodando su ropa- perdón por hacerte esperar perdí mi labial.
—No te preocupes -contestó despreocupado y también le sonrió- tu pequeña tiene un sentido del humor muy bueno y no me aburrí para nada.
—Lo saco de mi -menciono acomodando su cabello cuando tenía levantado el brazo observó la hora de su reloj- ¡oh! Rini debemos de irnos es hora de que duermas.
—Pero mami...
—Pero nada ya es demasiado tarde, vamos ya a casa.
—Si quieren las llevo.
—No te molestes -le negó sonriendo levemente tomando sus cosas- mi casa no queda tan lejos así que iremos caminando además ya paro de llover por lo que no pasara nada.
—Entonces acepta una cita conmigo para la próxima vez que nos veamos -pidió tomando su mano dándole un leve beso- y como había dicho no acepto un no como respuesta.
—De acuerdo -después de pensarlo un poco, ella lo aceptó- te aceptó su cita con mucho gusto.
—Me alegro el próximo martes tengamos la cita -comento coqueto y soltó su mano- ¿te parece?
—Esta bien -dijo riendo mientras se levantaba sosteniendo la mano de Rini- me parece una buena idea y esa fecha es un buen día.
—Bien, entonces nos vemos.
—Bos vemos el martes Takeshi.
Serena salio del restaurante, mientras Takeshi pagaba la cuenta con una gran sonrisa en el rostro y observo la pequeña flor que se le olvido a Rini.
—Mi hermosa Serenity -susurro tomando la flor moviendo de lado a lado- pronto volveremos a estar juntos y seremos felices de nuevo.
Con Serena.
—Cariño -le llamo y la pelirosa le observó curiosa- ¿de que hablaban?
—Hablábamos de juegos -respondió riendo saltando por los charcos de la banqueta- además me dijo que le pareciste muy linda
—Que tierno... -murmuró tocando su mejilla sonrojada y suspiro- parece que te divertiste mientras estaba en el baño.
—Él es una persona muy agradable.
En minutos llegaron a la casa, Serena logro notar que el carro rojo de Darien estacionado frente a la casa y Serena frunció el ceño.
—Rini, al parecer tu papá esta aquí.
—¡Papá!
Exclamó emocionada, las dos se acercaron al carro del pelinegro y Darien al ver que llegaron por fin se acercó a abrazar a Rini.
—Hola mi pequeña princesa.
—No pensé que vendrías -le dijo bastante seria cruzándose de brazos- no me avisaste.
—Vine de sorpresa para ver a mi niña.
—Que sorpresa... Que no es nada grata -comento con sarcasmo recargándose en la pared- ¿te la llevaras?
—Claro que si me la llevaré princesa.
—No me digas así Darien -gruño molesta sintiendo unas ganas de golpearlo por decirle así, pero se contuvo en hacerlo- tu no tienes derecho a decirme así y si me deje que en algún tiempo que me lo dijeras, pero ya no es lo mismo... Rini ve por tus cosas.
—Si.
Una vez que Rini se adentrara a la casa y Darien sonrió.
—Pero princesa, sabes muy bien que yo te amo.
Menciono tomándola de la cintura Serena le desafío con la mirada tratándosede alejar, lo que provoco que él más sonriera con sorna y la beso a la fuerza Serena abrió los ojos con fuerza para luego empujarlo mientras se limpiaba la boca.
—¡No lo vuelvas a hacer! -grito muy furiosa dándole una gran abofeteada- ¡tu nunca me amaste y la prueba fue el engaño con Rei!
—Tu y yo tenemos un futuro por delante, tenemos que estar juntos -dijo tratando de defenderse tocando su mejilla y observo como la rubia aun cubría su boca- y la prueba de ello es nuestra hija.
—Así es, pero tenemos el cual tu botaste a la basura y no metas a Rini en esto -gruño molesta sintiendo su pecho subir y bajar con fuerza por la furia que corría por todo su cuerpo- yo no tengo ningún futuro ya contigo
Serena se calmo rápidamente al mirar de reojo a su hija salir de la casa, ella venía con su mochila y algunas cosas acercándose a ellos con felicidad.
—La traes mañana en la mañana -anuncio cruzándose de brazos- ella aun no esta acostumbrada a la vida en Japón.
—Bien mañana la traigo.
—Te portas bien cariño -le comentó con una sonrisa y le dio un beso en la mejilla- te quiero mucho hija.
—Yo a ti mami.
Serena se levanto volviendo a su postura de siempre la actitud fría para encarar a Darien quien tenía esa estúpida sonrisa en su rostro.
—No vuelvas a besarme o te vas arrepentir... Y te lo vuelvo a repetir que no te metas conmigo.
Pov. Serena
Cuando le amenace, pero él la ignoro por completo riéndose aun mas eso hizo que me enojara ¡eso me molesta! pero antes que le dijera algo se alejo con Rini.
—Eres un maldito...
Entre a mi casa hecha una furia me encontraba molesta algo dentro de mi queríamatarlo por su imprudencia, pero mi furia fue reemplazada por la confusión al ver a Yumiko llorar en brazos de Violeta quien la mecíacon suavidad.
—Esta llorando al ver que Rini salia con sus cosas -me explicó nerviosa acariciándole su espalda y reí divertida- piensa que la abandonó y ya no volverá.
—Oh mi niña... Ven Yumiko -la llame y se separo de los brazos de Violeta viniendo hacia mi- Rini no te abandono solo fue a pasar un día con su papá.
—Pero -me dijo hipeando ¿yo fui igual cuando era una niña?- ella...
—Volverá mañana te lo aseguro corazón -le asegure sonriendo y toque su nariz- ¿acaso yo te he mentido?
—No tía...
—Entonces cariño, ve a tu habitación ahora mismo.
Ella me sonrió para correr hacia el segundo piso con alegría,me reí ante sus ocurrencias de que Rini la abandono... Negué divertida con la cabeza, pero mire a Violeta quien me miraba seria y solté un bufido de frustración.
—Él... -le dije mordiendo mi labio, no se como reaccionará al decirle que me beso...- me beso a la fuerza y me dijo que amaba.
—¿Que acabas de decir Serena? Con permiso, pero... -comenzó a decir con una cara que dio bastante miedo a mi parecer y no se de donde, pero sacó un bate de béisbol- ¡lo mato al hijo de perra!
—¡Espera Violeta!
—¡¿Que?! -me grito y me miro con una aura tenebrosa- ¡¿por que me detienes?!
—"Da miedo" -pensé muy nerviosa y luego suspire desapareciendo mi nerviosismo- no lo mates por favor.
—¿Aun lo amas? -preguntó repentinamente colocando el bate en su hombro y me miro seria- responde a mi pregunta Serena ¿aun lo amas?
—No Violeta, ya no lo amo.
—Serena mataré a ese imbécil... -dijo suspirando moviendo el bate de un lado a otro- primero él te engaña con tu mejor amiga...
—Corrección, ex mejor amiga.
—Bueno con tu ex mejor amiga... -repitió muy molesta y escuche sus dientes rechinar... Ya sabia que ella reaccionaria así- ahora que volviste viene y te dice que te ama, lo peor... ¡él te besa a la fuerza!
Mordí mi labio con fuerza sabia que Violeta llega a ser muy exagerada muchas veces... La conozco como la palma de mi mano, pero también llega a tener la razón y eso a veces no me gusta como ahora con lo de Darien.
—Pero...
—Pero nada -dijo interrumpiendome y bajo el bate- otra más que te haga, yo no tendré compasión y lo mataré lentamente.
—Bien lo prometo y yo prometo que no te detendré.
—Bueno cambiando de tema -comentó sentándose frente a mi y respire aliviada por no tener que seguir hablando de lo mismo- ¿que hiciste hoy? ¿con quien dejaste a Rini? No dejes en suspenso a tu bella prima.
—Son muchas preguntas y sin respirar -comente riendo por su repentino ataque de preguntas- cuando salí de la boutique y llovió, conocí...
Suspire al recordar esos bellos ojos color esmeralda espera... Espera ¡¿bellos ojos?! ¡¿Porque dije eso?!
—Ese suspiro lo conozco muy bien -dijo viéndome de forma pícara- sigue contando necesito mucho más detalle.
Reí otra vez aunque sentíacaliente mis mejillas suponiendo que estoy sonrojada, le contétoda la situación de Takeshi la verdad me cayó muy bien hasta siento que lo conozco de hace mucho tiempo y que por algo somos algo...
—Por como hablas de él -me dijo sonriendo y me golpeo con el codo en mi estomago- se ve que es buen hombre por como me cuentas.
—Si... -respondí moviendo mis pies ansiosa- y me invitó a una cita el próximo martes.
—Tu iras -comento... Mas bien me afirmo y suspire- ¿verdad Serena?
—Si... -respondí en un murmuró leve- claro que iré a la cita.
—¡Yo te arreglaré! -ella exclamó chillando de alegría provocando se cubriera mis oídos- ¡te veras muy guapa ese día!
—Pero...
—Pero nada Serena, yo me encargare de tu arreglo en la cita.
Ella se fue dando saltos como niña chiquita, reí esa si que esta loca tratándose de citas, pero me alegro mucho que ella siempre este a mi lado desde lo que me paso hace tres años y siga así cuando estamos contra Caos.
Continuará...
