Al día siguiente
Una terrible explosión se escucho por todo el lugar despertando a Violeta y Serena provocando que saltaran de sus asientos, ambas estaban en el hospital ya que Darien le había marcado a Serena avisándole que llevaba a Rini al hospital quien tenía mucha fiebre y vomitaba a cada rato, así que no habían tenido una buena noche que digan.
—Maldición -gruño molesta Violeta quitándose la cobija de su cuerpo- otra vez esta atacando ¿porque ahora y en este momento?
—No lo se, pero vámonos no creo que Darien deje sola a Rini -dijo Serena agarrando su bolso donde estaba su broche- si lo hace lo mato, a Rini le da miedo estar sola en un hospital...
—Lo se muy bien no tienes que decírmelo, dile a ese imbécil no a mi.
Se retiraron del lugar para esconderse un pequeño callejón donde se transformaron, mientras en el lugar ya se encontraban las demás Sailor luchando para vencerle.
—¡Espada de Urano elimina!
—Chicas -todas miraron a Venus quien aun estaba en posición se ataque lista para lanzar su ataque- utilicemos el ataque de las Sailor, puede que nos sirva a debilitarlo o hasta destruirlo.
—No haremos un ataque así -negó Uranus bajando su espada- y menos con unas traidoras como ustedes.
—Chicas dejen eso de lado por el momento -exclamó Mercury angustiada al ver la negación de las mayores en unir sus poderes- pueden dañar mas a la gente sino lo hacemos.
—Bien -acepto Neptune con un suspiro rendido su prioridad también eran los habitantes- solo por esta vez vamos a hacerlo
Todas se juntaron para acabar al gran Ookami cual lanzaba fuego por la boca y absorbía la energía, casi muertos a las personas.
—¡Ataque planetario de las Sailor Scout!
Una gran ola de poder salio de sus manos directamente al Ookami, pero este poder fue absorbido por un circulo de Luz blanca que apareció como escudo, cuando el polvo se disipó se pudo notar a Cosmos con una mano levantada entre abierta y en la otra giraba su cetro frente a ella, vieron al Ookami tirado tratando con fuerzas de levantarse aunque la herida en su pata no ayudaba mucho a su lado estaba Sailor Star cual mantenía la mirada tan tranquila y Sailor Cosmos su rostro no mostraba sentimientos era totalmente neutro.
—¡¿Porque lo detuviste?! ¡hubiéramos vencido al Youma! -le grito Mars muy furiosa a la peliplateada acercándose- ¡contesta ya mismo!
—Tu callate Mars, no debo darte explicaciones.
Su voz heló a todos era muy seca y muy fría ella por fin bajo su mano al igual detuvo su cetro, cuando el Ookami se resistió al querer levantarse Sailor Cosmos se acercó a este.
—Tranquila todo estará bien eres libre sigue tu camino -pidió tocandole la frente de este y desapareció en instantes- para su información no era ningún Youma.
—Pero estaba atacando...
—No veo nada dañado estaba asustada y al asustarse reaccionó así además su pata se encontraba con una herida grave, en defensa estuvo drenando la energía ellos son seres místicos que buscan a un ser para ser protegidos por este -explicó con seriedad y se recargo en su cetro mirándole expectante- ¿acaso se veía como un monstruo? Necesito una beba respuesta a mi pregunta.
—Bueno, no lo notamos...
—Son tan inconscientes... -comento muy burlona y su cetro desapareció- me voy porque tengo otros asuntos mas importantes por resolver.
—Disculpa princesa -menciono Saturn y se acercó a ella- ¿puedo ver a Rini?
—Pequeña ahora no -negó tocando su cabeza con una sonrisa- ella ahora esta enferma y no puede recibir visitas por el momento.
—¿Que tiene? -pregunto bastante preocupada al escuchar eso- ¿tiene algo malo?
—Tiene gripa -respondió algo dudosa al decir eso ya que no sabia muy bien lo que su hija tenía- "bueno eso espero no quiero que tenga algo grave" no te preocupes, ella está bien.
—Esta bien.
—Vamos Star... -pidió la peliplateada mirando a la chica- debemos volver.
Pero antes de que ellas desaparecieran una risa bastante fuerte se escuchó por todo el lugar alertando a todos quienes se pusieron en posición de batalla.
—¡Muéstrate! -grito Uranus apuntando con su espada- ¡no seas cobarde!
—Impresionante... -hablo alguien suavemente, pero con un tono leve de burla- ustedes son las tontas Sailor Scout de las que tanto habla mi maestra.
—¡Aparece de una vez!
Frente a ellos apareció una mujer con capucha negra, solo se podía notar sus labios rojos como la sangre y estos formaban una sonrisa de burla haciendo enfurecer a Uranus.
—¡¿Quien eres?!
—¿Yo Plut? pronto lo sabrán -respondió volviendo a reír, pero mucho más fuerte- pronto ella acabara con ustedes.
—Por alguna razón... Esa voz yo la conozco muy bien.
—Adiós Princesita Moon.
—¡Maldición esa voz la conozco, pero no se de donde!
Exclamó bastante enojada Star se puso a su lado quien miraba de forma sería y a la vez enojada por donde la chica estaba.
—No eres la única -dijo Star molesta y toco su cabeza sintiendo un poco de dolor- tengo la sensación de conocer también esa voz.
—La pregunta es... ¡¿Quien diablos es?!
Exclamó su cetro volvió a aparecer en su mano y lo golpeo fuertemente contra el pavimento deshaciendo su transformación de golpe y por hacer eso se tambaleo un poco, Violeta quien volvió a civil le miró preocupada.
—¡No hagas eso! -le regaño molesta sosteniéndola de los hombros- ¡y menos no así Serena!
—Lo siento Violeta, no pensaba lo que hacia... Yo estaba enojada.
—Gatita -le llamo y la rubia le miró de reojo- ¿quieres que te lleve a tu casa?
—No necesito ir a mi casa no -dijo rápidamente se acerco a Haruka y le susurro al oído- llevanos al hospital ahí esta Rini hospitalizada.
—Bien -dijo asintiendo sabiendo que la rubia no quería preocupar a Hotaru y Haruka observó a Michiru- Sirena ¿podrías llevar a Hotaru a dar una vuelta?
—Claro, vamos Hotaru -dijo sosteniendo la mano de Hotaru- ¿vas con nosotras Setsuna?
—Si.
Serena ni miro a las demás solo las ignoró tanto ella y Violeta siguieron a Haruka a su auto donde las llevo al hospital, una vez ahí se encontraron con Darien quien estaba en sala de espera, Haruka decidió quedarse con ellas todo el tiempo era un silencio tan incómodo Serena estaba recargada en la pared y Darien sentado echando miradas a la otra, para la rubia fue una eternidad no saber nada hasta que llegó el doctor.
—Serena hola de nuevo -saludo sonriendo amable a la rubia quien le miraba bastante sorprendido y observó su expediente- la pequeña solamente tiene una fuerte gripe, pero ella esta bien.
—Me alegró escuchar eso... -dijo soltando un suspiro de alivio y toco su pecho- pensé que era grave... Me alegró que este bien.
—Solo deberan de darle medicamento y se recuperara con rapidez -explicó mirando fijamente a Serena- hoy le daremos de alta.
—Esta bien.
Darien interrumpió el momento de las miradas de los dos molesto a leguas se podía notar que no le gustaba esas miradas que se daban.
—¿Puedo pasar a verla? -pregunto sonrojada al darse cuenta que se miraban- por favor.
—Claro que si puedes, después de todo eres su madre.
—Muchas gracias -agradeció observando a Violeta quien guardaba la cobija en la mochila que traían- vamos Violeta y Haruka.
Una vez solos Darien agarró la camisa de Takeshi mirándole amenazante y él solo se mantuvo serio.
—Ella es mía -demando apretando su agarre y él soltó una risa burlona- no quiero que estés cercas de ella.
—Por lo que yo se, tu la engañaste -respondió con asco quitándole su mano- ella es libre y puede amar a quien sea.
—No, ella solo es mía -volvió a repetir una vez que Takeshi se haya ido- ella y yo nos amamos... Sino tendrá que ser a la fuerza.
En la habitación de Rini.
Serena acariciaba la cabeza de Rini con suavidad quien dormía plácidamente, Haruka veía con ternura la escena siempre había querido ver a la rubia ser madre y se le estaba cumpliendo su sueño de verla.
—Gatita ¿quien es ese chico? -pregunto Haruka aunque dudo en seguir hablando, pero no quiso quedarse con la duda y menos cuando Serena le miró de reojo- ¿ustedes se conocen?
—Si, a él le encargue a Rini cuando la fui a recoger y paso lo del youma -explicó la rubia volviendo a mirar a Rini y suspiro- nunca pensé que fuera doctor y menos el que atendería a Rini...
—Él es muy guapo Serena -alago Violeta ganándose una mirada filosa de la rubia- parece que alguien lo quiere solo para ella, pero tranquila yo solo opino.
—"¿Porque me sentí celosa?" -pensó confundida y arrugó su nariz.
—Bueno, él me cae bastante bien.
Serena le miro confundida y sorprendida como si le hubiera salido dos cabezas a la Sailor de los aires, ya que cada chico que se acercaba siendo más joven los ahuyentaba y con solo recordarlo se soltó a reír.
—Gatita -le llamó haciendo una mueca- ¿de que te ríes?
—Es un milagro que alguien te cae bien y no los ahuyentas como cuando era adolescente, Haruka.
Violeta se le unió a su risa mientras que Haruka se sonrojaba.
Continuará...
