Pov. Sailor Cosmos.
Todo había desaparecido nadie existíaa mi lado solo me concentraba en él... Él acaparaba toda mi atención nadie más, quería acabarlo quiero verlo muerto frente a mis ojos con la fuente de información que obtuve en un segundo gracias a mi poder pude saber que si acabó con Endimion, Caos se destruirá por completo y ya no existirá... Me hice hacia atrás agotada mientras limpiaba un hilo de sangre de mi labio el me dio un puñetazo lo había reventando... Lo mas raro es que él parecía impecable no estaba cansado ni nada por estilo, solo algunos rasguños y eso que di golpes certeros.
—¿La princesita ya esta cansada? -se burlo, solté un gruñido molesta y me miro con diversión, como odio eso- vamos mi amor pelea, que al final de cuentas vendrás conmigo viva o muerta.
—¡Ya te dije que no!
Lo golpee con mi cetro tan fuerte como pude para que tambaleara y yo pudiera concentrar mi poder en un solo golpe, pero él supo mantenerse en pie aunque note que ya estaba molesto y lance mi cetro lejos de nosotros para luego en mi mano tener una espada que brillaba mucho... El parecía sorprendido ¿quien no lo estaría? esta espada estaba hecha con un poder sagrado de la sala de oraciones del Milenio de Plata la leyenda de esta espada es que nadie puede tocarla porque es muy poderosa y peligrosa como para que una guardiana de un bajo rango la pudiera tocar o usar, solo la descendiente de la galaxia y esa... Soy yo la única con el poder necesario.
—¿Crees que con una tonta espada me vencerás?
—Claro que puedo, si logre en el pasado puedo hacerlo ahora -comente ahora yo burlona ¿quieres jugar? Vamos a hacerlo a mi manera- sabes que esta espada, es el arma con la que logre matarte sin ningún problema.
—¡Eres una maldita! -me grito más furioso y se me lanzó encima- ¡eres una patética princesa que necesita protección de sus guardianas!
—Te equívocas, eso fue hace unos años antes -respondí indiferente y el también sacó una espada, pero no contenía ningún poder que pena me da... Cree que me hará algo con eso- ¡donde solo era una niña ingenua que creía en el amor de un imbécil como tu y donde para mi mis sueños eran color de rosa!
—¡Que gracias a ello pude tenerte al fin y poder hacer que él mal pudieragobernar!
—Eres un maldito -murmuré con mi respiración que se volvió agitada y apreté la espada con fuerza- ¡mil veces maldito!
—Solo te utilice para mis propósitos, eres demasiado ingenua y torpe.
Las lágrimas empezaron a aparecer mojando mis mejillas al proceso ¡odio el momento en que no me di cuenta de sus intenciones! solo por ser ingenua en ese tiempo y creer que todo mi mundo era color de rosa ¡maldita sea el momento en que me convertí en una guerrera! ¡en el momento que descubrí que soy una princesa!
—¡Calla!
—Pero lo que nunca pensé, que tu fueras aquella legendaria Sailor -siguió diciendo mirándome con asco- una niña torpe que no servía ni para luchar.
—¡Dije que callarás!
Solté la espada rápidamente me te tape los odios no queriendo escuchar esas palabras que me hieren tanto... Las palabras que alguna vez fueron verdad y hacen que mi corazón se rompa, todo se volvió oscuro para mi perdiendo mi conciencia, sentí como mi mente se desconectaba de mi cerebro y mi cuerpo ya no me respondiera a mis órdenes, era como si mi cuerpo tomara voluntad propia.
Pov. Normal.
Las chicas lograron vencer a la chica quien cayó muerta al suelo, pero se preocuparon al escuchar a su amiga llorar, todas voltearon y lo que vieron las petrificó ahí estaba Sailor Cosmos con la mirada perdida como si estuviera muerta, su piel estaba pálida y respiraba agitada, sus ojos no tenían ni un solo brillo y una gran aura la cubría no sabían que pasaba con ella la peliblanca tomo la espada que dejo caer, el príncipe de la tierra tenía dibujado en su rostro el terror dentro de el Caos estaba también asustada ya que ese mismo poder la había encerrado hace mil millones de años.
—Has cavado tu propia tumba Endimion, hoy morirás... -comento la peliplateada con una voz tan neutral y soltó una risa muy seca- ¡y nadie impedirá que tu mueras maldito imbécil!
Las chicas dieron un grito ahogado cuando la espada que ella tenía en manos empezó a brillar cegando a todos por instantes, cuando esta luz se disipó los dos príncipes estaban juntos la espada atravesaba a Endimion y un charco de sangre se formaba bajo de ellos.
(...)
En una sala de hospital se encontraba una rubia dormida mientras cerca de la cama de ella estaba Takeshi, él miraba como descansaba aunque con el ceño fruncido y se acerco al ver como la rubia abría lentamente sus ojos.
—¡Serena! -le llamo aliviado y ella parpadeo insistentemente- mi amor... Por fin despertaste cariño.
—¿Takeshi? -pregunto observándole bastante confundida- ¿yo estoy viva?
—Si amor y es un milagro que estés viva -explicó Takeshi acariciándole la mejilla con alivio- venciste a Caos y a mi hermano.
—¿Pero como lo hice? -pregunto aun mas confundida por sus palabras y más porque no recordaba ese suceso- no me acuerdo de nada.
—Ahora te lo explico, dejame traer un poco de agua.
Serena asintió y solo observo como Takeshi se retiraba de la habitación quiso sentarse, pero su estómago le dolía mucho no logro hacerlo quito la sabana que cubría su cuerpo para luego levantar su bata y miro una venda alrededor de su estómago.
—Chiba logro rozar con la espada tu estómago haciendo una gran herida... No es tan grave, pero te ocasionará algunas molestias.
Serena levanto la vista en la puerta donde estaba Haruka con una jarra de agua, se acerco a ella y le entregó una vaso, Serena despuésde beber un poco de agua le entrego el vaso ya vació a su amiga.
—Gracias Haruka -agradeció limpiándose la boca por pequeñas gotas- ¿donde esta Takeshi?
—Lo llamaron urgente a una operación me pidió que te trajera agua de hecho solo vino a verte por unos momentos ya que esta trabajando -explico con a una leve sonrisa sentándose frente a la rubia- es bueno que despertarás.
—¿Cuanto llevo inconsciente?
—Solo ha un día completo, no tanto como la vez pasada -menciono señalando su estómago suspirando agotada y se cruzo de brazos- pero pensamos que estarías inconsciente más tiempo para reponer energías por la batalla.
—Ahora si solo fue un día...
—¿Que paso Gatita? -le preguntó preocupada y Serena suspiro- de repente no parecías tu, como si fueras controlada.
—Darien si me utilizó en ese tiempo cuando era una chiquilla ingenua, eso me hizo enfurecer -explico e hizo una breve pausa para luego proseguir a hablar- me hirió todo lo que me dijo y sentí como perdí el control de mi cuerpo.
—Entiendo...
—Él me hirió mucho... Todo lo que dijo sobre mi fue directo a mi corazón.
—Es una buena razón para que te pusieras así y bueno ahora llamaré a las demás -menciono Haruka con un suspiro agarrando su teléfono- les diré que despertaste.
—Espera Haruka no les marques -le detuvo agarrando la mano para que no marcará- que sea una sorpresa ¿de acuerdo?
—Esta bien.
(...)
Las dos rieron durante un rato a Haruka le gusto ver sonreír a la rubia, hasta que le dieron de alta petición de Takeshi y llegaron a la casa de la rubia donde estaban todos aun preocupados por su amiga mas Rei y todos miraron a Haruka quien entro.
—Hola chicas.
—Haruka -le llamo Michiru quien se levanto rápidamente seguida de las demás- ¿hay alguna noticia de Serena?
—No, aún no hay noticias de ella.
—Entonces seguirá inconsciente mas tiempo para reponer fuerzas.
—Rini la extraña.
—¿Acaso tu no me extrañas Violeta?
Serena entro con una sonrisa siendo ayudada por Takeshi, pronto Rini al ver a la rubia se le lanzo provocando que gimiera de dolor, pero aun a pesar de ello la cargo con esfuerzo.
—Espera pequeña, mamá no puede cargarte -explicó Takeshi quitándosela a la rubia quien dio un quejido de alivio le estaba doliendo bastante- porque no le das tu regalo.
—¡Si!
Todas ser acercaron a abrazarla con cuidado para no hacerle daño a Serena todas lloraban, dejando de lado las diferencias aceptó en abrazo de todas y en un momento solo abrazo a Rei quien no se atrevía a abrazarla, cuando fue abrazada por Serena ella lloro pidiéndole disculpas por todo lo que le hizo.
Continuará...
