Pov. Serena.
Una semana desde que el mal fue vencido junto a Darien, aunque nadie lo recuerda ya que borre la memoria a todos los conocidos de él... Hasta a mi pequeña Rini, claro que le contare todo, pero cuando tenga una edad adecuada y lo mas raro fue lo que sucedió al día siguiente de que salí del hospital.
Flash back.
Desperté aun adolorida de mi vientre no me podía mover muy bien que digamos, aunque lo raro de esto es que notaba bastante ruido fuera de la casa salí con cuidado de la casa todos mis vecinos se encontraban viendo al frente había algo raro hay algo brillando en él centro de la ciudad ¿otro enemigo? Acaso todavía Caos esta viva... Tome un taxi que me llevara al centro de la ciudad y vaya sorpresa ¡¿es el palacio de cristal?! era de color negro además desprendía energía negra me acerque al él, pero me estaban deteniendo para no acercarme aunque con una simple mirada basto para que me dejaran.
—No debe acercarse -me advirtió deteniendome y frunci el ceño enojada- es muy peligroso.
—No pasa nada, nada malo me sucederá si me acerco.
—No diga que se lo advertí.
Él se alejo de mi, lo que me dio permiso para acercarme cuando lo hice toque el cristal pasando suavemente las yemas de mis dedos sobre este la verdad no lo había notado antes, era bastante grande de largo y ancho... Concentre mi energía en las palmas de mis manos para que el castillo se purificara, junte mis manos dije algunas palabras que nadie entendería por que esta en idioma Lunar.
Cuando abrí mis ojos sintiendo como todo lo negativo desaparecía note que el palacio brillaba inmensamente como nunca lo había visto antes ni cuando fui al futuro... Giré sobre mis talones al sentir muchas miradas sobre mi todos me veían sorprendidos y luego al palacio consecutivamente acaso ¿hice algo malo? Llegaron todas las chicas y al verme se arrodillaron.
—Mi princesa... -dijo Setsuna haciendo una pausa con una sonrisa y se corrigió- mi Reina...
—Su majestad.
—No entiendo -hable muy confundida de como se estaban dirigiéndose hacia mi- ¿de que están hablan?
—Mi amor te ves hermosa.
Me observe traía mi vestido de princesa ahora de reina estoy realmente sorprendida y mire a todos... ¡Oh dios ellos se están arrodillándo ante mi! Si me llegaran a preguntar ¿como me sentía en este mismo momento al ver a todos inclinarse a mis pies? Pues realmente incómoda todo esta pasando muy rápido.
—Neo Reina Serenity.
—Nuestra hermosa reina
Algo bajaba hacia mi era una esfera de luz blanca aunque al principio no lo reconocí al cabo de unos minutos pude reconocer la energía ¡es mi madre la reina Selene! Sentí las lágrimas caer por mejillas con lentitud ahí estaba mi madre mi hermosa madre del pasado la quiero tanto como a mi mamá Ikuko ambas son importantes en mi vida.
Fin del flash back.
Fui coronada por la reina Selene frente a todos ¿acaso fue así la coronación de mi yo futuro? Bueno no importa a pesar de eso todos me aceptaron estaban emocionados y yo más, pero yo había pensando que el futuro dejaría de existir tendríamos una vida normal, pero ella al contarnos que Takeshi al ser también príncipe de la tierra era posible es cierto... El futuro es incierto no esta escrito en piedra tu tienes que hacerlo creyendo en él... Ahora mismo me encuentro en la habitación de Rini viendo como duerme.
—Serena -me llamo con un tono muy cansado- deberíamos irnos a dormir ya.
—Solo unos minutos mas por favor.
—Debería dormir sola ella ya esta grande amor.
—Pero...
—Pero nada, amor.
Me llevo a la fuerza cargándome en su hombro como un costal de papas... ¡Aunque yo me rehusara dijo que ella debía dormir sola! ¡He estado durmiendo estos años con ella y él me quita de su lado!, yo seguía pataleando hasta que llegamos a nuestra habitación.
—Tu ya deberías dormir.
—Pero mi hija.
—Serena, ella estará bien -dijo rodando los ojos- deja la dormir por si sola se tendrá que acostumbrar.
—No quiero...
Pov. Normal.
Replicó rendido Serena sólo se burló enseñándole la lengua Takeshi sonrió. Acostándose y atrayéndola hacia él con su mano en su cintura para luego quedarse dormidos Serena tenía posada una sonrisa en su rostro mientras se acurrucaba en su pecho.
Continuará...
