The Boss vs Mercer


Es una verdad universalmente reconocida que cada cierto tiempo, surge una situación que desafía toda explicación. Después de todo, ¿quién se hubiera imaginado que una pandilla callejera como los 3rd Street Saints serían reconocidos como héroes y terminarían ocupando la presidencia de los Estados Unidos?

¿Qué cómo terminaron unos criminales de poca monta ocupando un puesto como ese? Todo fue gracias a su nuevo jefe, a quien cariñosamente llamaban "The Boss". En cuanto él se unió al grupo, se las arreglaron para acabar con todas sus pandillas rivales y tomar el control de la ciudad Stilwater. Eso fue solo el principio, pues otra guerra de pandillas anunciaría un nuevo resurgimiento para los 3rd Street Saints, que ganarían fama mundial y acabarían con el grupo de The Syndicate. Luego solo vendría el éxito y, tras detener un misil nuclear, se alzaron con la presidencia de los Estados Unidos, protegiendo el planeta de las amenazas más bizarras...

De hecho, en ese momento, The Boss y sus Saints (Johnny Gat, Shaundi, Pierce y Kinzie) estaban en el gabinete presidencial, preparándose para enfrentar una de estas amenazas...

Boss.- ¿Estás verdaderamente segura o es alguna de tus conspiraciones?

Kinzie.- ¡No es ninguna de mis conspiraciones, Boss! Es verdad, tenemos actividad extraterrestre… ¡La nave está sobre nosotros!

Pierce.- ¡Esto tiene que ser imposible! ¡¿Acaso Zinyak volvió para vengarse de nosotros?!

Shaundi.- No lo veo muy probable, la última vez que lo vi nuestro Boss le arrancó la cabeza…

Pierce.- ¡Pero Johnny reinició el planeta o algo así! Quizá él…

Boss.- ¡Tranquilo todo el mundo!

Johnny Gat.- ¿Cuál es el plan, Boss? ¿Nos preparamos para la batalla?

Boss.- Escúchenme bien, esto es lo que haremos a continuación…

El presidente estaba por darle instrucciones a su grupo, cuando la pared se rompió de golpe, por lo que todos sujetaron sus armas y se prepararon para el ataque. Sin embargo, su oponente no era ningún alienígena, sino un sujeto encapuchado, quien transformó sus manos en una especie de garras de biomasa.

Pierce.- ¡Vieron lo que hizo con las manos! ¡Seguro es uno de los demonios que viene a vengarse de Johnny!

Johnny Gat.- Lo dudo mucho, es diferente a eso…

Kinzie.- ¡Estaba en los archivos! ¡Ese es Alex Mercer, el terrorista!

Boss.- ¿Qué dem…?

Pero en lugar de hablar, Mercer simplemente comenzó a correr a toda velocidad con un objetivo en mente: Asesinar al Presidente de los Estados Unidos.

Pero, seguro que los lectores se preguntarán "¿Por qué razón Alex Mercer atacaría a los Saints?" Para conocer la respuesta, lo mejor es retroceder un poco, una noche antes de aquel ataque, en un callejón oscuro y solitario de Steelport. Aquella noche, la figura de Alex Mercer se escabullía sin ser visto, pues alguien misterioso había contactado con él y parecía tener la valiosa información que por tanto tiempo estuvo buscando.

Mercer.- De acuerdo, tal y como lo prometimos. Aquí estoy. Muéstrate y no me hagas perder tiempo.

-Jijijiji, eres bastante impaciente. Pero es momento de mostrarte la grandeza del… ¡Profesor Genki!

La expresión de Mercer fue de asombro y un poco de confusión en cuanto vio que el sujeto que lo había citado hasta ese lugar no era sino un bizarro sujeto con bata de laboratorio y un disfraz de gato sonriente, cuya gigantesca máscara era ciertamente destacable.

Mercer.- Bien, admito que esto no era lo que tenía en mente… ¿Por qué razón llevas ese traje?

Profesor Genki.- Eso no importa ahora, tú y yo tenemos negocios pendientes.

Mercer.- ¿Cómo puedo confiar en ti? ¿Cómo sé si realmente tienes…?

Profesor Genki.- ¿Información sobre tu pasado? Lo sé todo de ti y sobre el incidente de Manhattan, tengo más información sobre ti de la que tú mismo recuerdas. Todo está guardado en mis computadoras y podría entregártelo si me ayudas en un trabajito.

Mercer.- Esto no tiene sentido, ¿cómo es que posees la información que tanto tiempo estuve buscando? ¿Qué conexión tienes con lo ocurrido en Manhattan?

Profesor Genki.- Quien sabe, quizá estuve presente en ese lugar, quizá estuve involucrado. La única forma de saberlo es completando el trabajo que te tengo pendiente.

Mercer.- Hay otra forma de saberlo.

El encapuchado transformó su brazo en una espada y se dispuso a consumir al Profesor Genki, para así poder absorber sus recuerdos y con ello toda la información que este posea sobre él. Se abalanzó para absorberlo y… ¿Simplemente lo traspasó?

Profesor Genki.- Eres realmente ingenuo. ¿De verdad pensaste que yo vendría a verte en persona conociendo los riesgos de tu poder? ¡Claro que no! El Profesor Genki es mucho más listo que tú y utilizó un holograma para engañarte.

Mercer.- ¿Me estás diciendo que eres solo un holograma? ¿Desde dónde lo proyectas entonces?

Profesor Genki.- Oh, pronto lo descubrirás. Y también vas a conocer lo que son las simulaciones y, de una forma u otra, vas a completar mi trabajito.

Mercer.- ¿Cuál es tu trabajo?

Profesor Genki.- ¡Alex Mercer asesinará al Presidente de los Estados Unidos!

Tras decir esas palabras, el profesor pareció activar algo y Mercer no alcanzó a reaccionar a tiempo, pues fue succionado hacía el espacio por lo que parecía ser una nave espacial. Una aventura realmente bizarra había comenzado para él…

Y es así, como regresamos con The Boss y su gabinete presidencial, quienes se encontraban realmente relajados en la casa presidencial, recordando satisfechos todos los peligros de los que habían salido librados.

Pierce.- Lo digo enserio, Boss, no sé cómo hemos podido salir con vida después de todo lo que hemos enfrentado hasta ahora.

Boss.- Vamos, Pierce. No es la gran cosa.

Pierce.- ¿No lo es? Superamos guerras de pandillas, nos enfrentamos a un asesino bastante certero, nos expandimos como marca comercial, destruimos una sociedad criminal secreta con influencia mundial, peleamos con un científico loco, detuvimos un misil nuclear, nos hicimos con la presidencia, superamos una invasión extraterrestre y un mundo simulado, presenciamos la destrucción y el reinicio del planeta, obtuvimos súper poderes, y Johnny hasta fue al infierno a pelearse contra el diablo.

Johnny Gat.- En realidad, asesiné al diablo.

Kinzie.- Fue un lindo cumpleaños.

Shaundi.- Yo creo que con eso ya superamos a los chicos de Fast and Furious.

Boss.- Sí, pero se siente bien estar de nuevo en casa y haber recuperado el poder… Aunque ha estado un poco aburrido recientemente.

Kinzie.- Pues si nuestro Boss está tan aburrido, siempre puede echarles un vistazo a todas las tareas pendientes y resolver alguna de las muchas crisis del país.

Boss.- Eso suena justo, ¿qué misiones tenemos pendientes, mi querida secretaria de prensa?

Kinzie.- Pues la lista es sorprendente: Pandilleros con súper poderes causando caos, ciudades siendo atacadas por criaturas monstruosas, cultos diabólicos intentando invocar algo en una ciudad abandonada, o una organización terrorista que destruyó una ciudad entera con un satélite.

Shaundi.- ¿De verdad pasó todo eso?

Boss.- El mundo se está volviendo muy loco, últimamente.

Johnny Gat.- Después de lo que hemos visto, ya nada me sorprende.

Kinzie.- Esta está interesante. Aparentemente un capitán militar nos solicita financiación para capturar a un terrorista escurridizo llamado Alex Mercer.

Boss.- Eso suena aburrido, ¿qué más tenemos?

Kinzie.- ¡No es tan aburrido, Boss! Según los datos, ese Alex Mercer parece haber estado involucrado en el Incidente de Manhattan.

Johnny Gat.- ¿El incidente de Manhattan? ¿Qué rayos es eso?

Boss.- No tengo la menor idea.

Shaundi.- Ustedes nunca ven noticias, ¿verdad?

Kinzie.- La ciudad entera fue arrasada y puesta en cuarentena cuando se esparció un extraño virus que convertía a las personas en criaturas monstruosas y peligrosas. Fue una verdadera crisis.

Boss.- ¿Nosotros ya nos enfrentamos contra zombis?

Johnny Gat.- No estoy seguro, pero creo recordar que sí.

Kinzie.- ¡Estoy hablando enserio, Boss! Se responsabilizó a Alex Mercer por lo ocurrido, pero la verdad estoy segura de que hay algo escondido detrás de todo esto…

Boss.- Y ahí vas con tus conspiraciones.

Shaundi.- Debe ser difícil sospechar de lo que te oculta el gobierno, cuando formas parte de él.

Kinzie.- Ustedes nunca se toman nada enserio…

Johnny Gat.- Relájate, Kinzie. Solo estamos jugando.

Pero en ese momento, la chica observó algo que la dejó impresionada y comenzó a teclear en su computadora.

Kinzie.- ¡Esperen un segundo! ¡Esto es…!

Pierce.- ¿Qué sucede? ¿Qué percibiste?

Kinzie.- ¡Es lo que nuestros satélites percibieron! ¡Una nave espacial se acerca a la ciudad! ¡Son extraterrestres!

Al escuchar esas palabras, todos los 3rd Street Saints se pusieron alerta y parecían preocupados. La última vez que fueron atacados por extraterrestres, la Tierra terminó explotando y tuvieron que regresar el tiempo para restaurarla como recompensa por haber exterminado al diablo… Fue un tanto extraño.

Boss.- ¿Estás verdaderamente segura o es alguna de tus conspiraciones?

Kinzie.- ¡No es ninguna de mis conspiraciones, Boss! Es verdad, tenemos actividad extraterrestre… ¡La nave está sobre nosotros!

Pierce.- ¡Esto tiene que ser imposible! ¡¿Acaso Zinyak volvió para vengarse de nosotros?!

Shaundi.- No lo veo muy probable, la última vez que lo vi nuestro Boss le arrancó la cabeza…

Pierce.- ¡Pero Johnny reinició el planeta o algo así! Quizá él…

Boss.- ¡Tranquilo todo el mundo!

Johnny Gat.- ¿Cuál es el plan, Boss? ¿Nos preparamos para la batalla?

Boss.- Escúchenme bien, esto es lo que haremos a continuación…

Y es así como regresamos a la escena inicial, donde la pared explotó de forma repentina, anunciando la llegada de Alex Mercer, quien transformó sus manos en garras y se preparó para enfrentar al presidente.

Pierce.- ¡Vieron lo que hizo con las manos! ¡Seguro es uno de los demonios que viene a vengarse de Johnny!

Johnny Gat.- Lo dudo mucho, es diferente a eso…

Kinzie.- ¡Estaba en los archivos! ¡Ese es Alex Mercer, el terrorista!

Boss.- ¿Qué dem…?

Y Alex Mercer comenzó a correr a toda velocidad con el objetivo de cortar en pedazos al presidente… Afortunadamente, los Saints ya no estaban indefensos, pues Kinzie había utilizado la tecnología extraterrestre de su última aventura para otorgarle a su Boss poderes similares a los que tenía en el mundo simulado de Zinyak.

Es de esta forma que cuando estaba a punto de ser cortado por las garras de Mercer… Consiguió esquivarlas en el último momento, con una velocidad claramente sobrehumana, haciéndole una llave para arrojarlo al piso. Antes de que se levante ya tenía a todos los Saints apuntándole con sus armas.

Boss.- Esa fue una buena presentación, amigo. Pero si preferiría que habláramos sobre esto y me dijeras porque me estás atacando.

Pero en lugar de dialogar, Mercer golpeó el suelo con todas sus fuerzas, causando que un montón de tentáculos de biomasa surjan por todo el lugar, destruyendo la sala presidencial.

Boss.- ¡Oh, demonios!

Pierce.- ¡Sálvese quien pueda!

Los Saints tuvieron que tirarse por la ventana hacía la calle, siendo ayudados por el presidente y Johnny para evitar el daño.

Boss.- ¿Están todos bien?

Shaundi.- Parece que pudimos escapar con vida, Boss.

Pierce.- ¡Tengan cuidado! ¡Esa cosa todavía quiere matarnos!

Efectivamente, la figura encapuchada salía de entre la destrucción, llegando a la calle con un salto y, sin decir palabra alguna, sujetó un auto, que arrojó contra los Saints. Los pobres tuvieron que escapar de otra explosión y ya estaban comenzando a enfadarse.

Johnny Gat.- Se acabó, vamos a por ese tipo, le daré un tiro en la cabeza.

Boss.- Quédense todos al margen, me encargaré personalmente de ese terrorista.

Una vez dada la orden, el Boss comenzó a correr a una velocidad sobrehumana, cargado en lo que parecía ser una especie de energía azul y con un puñetazo sorpresivo envió volando a Mercer a varios edificios de distancia, antes de ir a seguirlo.

Shaundi.- No lo entiendo, ¿por qué ese terrorista nos ataca? ¿Estará relacionado con los extraterrestres?

Johnny Gat.- Sea lo que sea, pero ese idiota…

Kinzie.- No creo que ese idiota nos ataque por voluntad propia.

Los Saints voltearon a ver a Kinzie, quien no había perdido ni un segundo para sacar nuevamente su computadora y comenzar a teclear en ella.

Kinzie.- Puedo verlo, la nave está emitiendo una especie de señal que solo ese tipo puede captar.

Johnny Gat.- ¿Qué quieres decir, Kinzie?

Kinzie.- Es como si esa señal transmitiera directamente a su cerebro una simulación similar a la que tuvimos con Zinyak. Él está siendo engañado, viendo ilusiones, alguien ahí arriba lo está controlando para acabar con nosotros.

Shaundi.- Eso me suena a control mental de algún tipo.

Johnny Gat.- En ese caso, para vencerlo, lo único que hay que hacer es liberar su mente de esa influencia extraterrestre.

Kinzie.- Me estoy ocupando de eso, pero es un código muy avanzado y no es fácil de hackear. Lo que necesitaré es que su mente esté completamente agotada, eso debilitará el control que esas ondas tienen en ella y lo liberarán de la simulación en que se encuentra. Escuché, Boss, tiene que…

A varias cuadras de distancia, el presidente había escuchado toda la explicación por un comunicador, mientras corría por las calles a una velocidad sobrehumana y con su pistola en mano.

Boss.- Ya lo tengo, Kinzie. Lo único que tengo que hacer es golpearlo hasta que se cansé. Eso es sencillo, me gusta saber a quinen golpear.

La voz del Boss fue interrumpida, cuando un automóvil le cayó encima y le explotó. Mercer estaba de regreso y comenzó a transformar su mano en una espada de biomasa, con la que corrió a toda velocidad para rebanar al aturdido presidente, quien a penas y pudo esquivar la espada en el último momento. Desafortunadamente, el encapuchado no había terminado, pues transformó sus puños en biomasa y con un solo golpe envió volando al líder de los Saints contra un edificio.

Boss.- ¡Esto no se va quedar así, hijo de…!

Recuperándose, el Boss pareció moverse en el aire, comenzando a volar en picada contra su enemigo, al que mandó a volar con un puñetazo bien dado, solo para luego burlarse de él.

Boss.- Esto es lo que pasa cuando te metes conmigo. ¡Yo soy asombroso!

Contrario a lo que el Boss creía, aquel ataque no le bastó para derrotar a Mercer, quien se levantaba del suelo como si no tuviera daño alguno y ya estaba transformando sus brazos de biomasa para atacar. Adelantándose a ello, el presidente comenzó a arrojarle proyectiles de fuego, pero el encapuchado formó un escudo de biomasa y bloqueó todos y cada uno de los ataques.

Boss.- Lo admito, eso fue impresionante. Aunque dudo que puedas entender lo que te digo con ese control mental.

Evidentemente, el encapuchado no estaba para charlas, pues comenzó a levantar autos y escombros para arrojarlos contra el presidente, que no tuvo más remedio que activar su telequinesis para detener cada uno de ellos y arrojárselo de vuelta. Mercer, sin embargo, no se dejaría dañar, transformando su mano en una gigantesca espada, con la que cortó cada uno de los autos y avanzó contra su objetivo.

Boss.- ¿Así que un combate de espadas? ¡De acuerdo, compañero! ¡Acepto el desafió!

El presidente sacó una espada láser justo a tiempo y comenzó a chocarla contra la espada de biomasa de su oponente. En un principio, demostró una gran habilidad como espadachín, utilizando su espada de energía para conectar algunos cortes, pero su enemigo se regeneraba al instante. Cansado del intercambio de cortes, Mercer transformó su espada en unas garras, con las que tomó por sorpresa a su rival, partiendo la espada de energía en dos y propinándole un corte profundo en el estómago.

Boss.- ¡Eso sí que dolió!

El Boss no se había recuperado del ataque, pero Mercer volvió a formar una cuchilla para clavársela encima… Afortunadamente, este pudo esquivarla con un salto gigantesco capaz de elevarlo varios metros sobre el cielo y aterrizar sobre un edificio. Una vez ahí, observó a Mercer de forma desafiante.

Boss.- ¿Quieres asesinarme, idiota? ¡Tendrás que alcanzarme primero!

El Boss comenzó a correr a una velocidad sobrehumana y Mercer hizo lo mismo para alcanzarlo. Los dos súper humanos corrían tan rápido que parecían simples destellos ante el espectador común, llegando a recorrer varias calles en segundos, correr por las paredes de los edificios y dejar grietas donde sea que caigan. Incluso iban por el aire, con saltos tan altos que hasta parecían volar mientras se deslizaban por el aire.

Pero esto no era una carrera, pues en todo momento, Alex Mercer tenía la misión de asesinar al presidente y ya estaba a punto de alcanzarlo. Comenzó a transformar su mano en unas garras para rebanarlo, pero justo cuando estaba por cortarlo… El Boss se detuvo abruptamente, sacó una escopeta y la cargó con energía eléctrica, solo para disparársela a quemarropa, haciéndolo retroceder varios metros por el impacto.

Boss.- Lo admito, no creí que serías capaz de seguirme hasta aquí.

Antes de que Mercer pudiera recuperarse por el último disparo, el líder de los Saints se sacó una metralleta, la cargó con su poder congelante y disparó un aluvión de balas contra él. Apenas recuperándose por tantos impactos, Alex se levantó, transformando sus brazos en un escudo para cargar contra el Boss, mandándolo contra una pared.

Luego, el encapuchado regresó sus manos a la normalidad y se quitó la escarcha de hielo de las mangas, antes de cargar contra el presidente con puñetazos capaces de partir autos y camiones en pedazos. No contaba con que el Boss ofrecería resistencia, rodeando su cuerpo en llamas y enfrentándolo en un intercambio de puñetazos bastante igualado, pues sus fuerzas eran equiparables. Desafortunadamente, incluso si los dos poseían la misma fuerza, el infectado tenía la ventaja al regenerarse del daño, por lo que el presidente decidió sujetarlo del brazo y arrojarlo contra un auto para tomar un poco de distancia.

Boss.- De acuerdo, estás siendo mucho más problemático de lo que pensaba. Quizá debería ponerme serio.

Mercer volvió a cambiar sus manos por garras de biomasa y saltó con furia contra el Boss, dispuesto a rematarlo de una vez por todas… Pero, lo único que este tuvo que hacer fue utilizar su telequinesis para frenarlo en el aire y dejarlo indefenso.

Boss.- ¿No me oíste? Dije que me pondría serio.

Utilizando sus poderes de telequinesis, el Boss comenzó a azotar a su oponente contra el piso, una y otra vez, sin darle tiempo a recuperarse o reaccionar.

Boss.- En verdad eres resistente. ¿Cuánto más tendré que golpearte hasta que Kinzie consiga liberarte de su control mental?

En medio de ser impactado contra el piso una y otra vez, Alex Mercer transformó su brazo en una especie de látigo, tomando por sorpresa al Boss, estirando su látigo para sujetarlo, rompiendo su concentración para la telequinesis y acercándolo a él. Una vez tuvo al presidente lo suficientemente cerca, transformó sus manos en puños de biomasa y comenzó a golpearlo una y otra vez contra el concreto, moliéndolo a golpes y dejándolo indefenso.

El Boss estaba recibiendo tanto daño que ya no podía ni concentrarse para usar sus súper poderes, mientras que Mercer no dejaba de golpearlo, prácticamente dispuesto a matarlo… Lo hubiera logrado, de no ser porque unos cuantos diablillos aparecieron prácticamente de la nada, se le subieron al encapuchado en la espalda y le explotaron encima, causando que libere al líder de los Saint.

Enfurecido, Mercer intentó buscar a su nuevo atacante… Solo para encontrarse a Johnny Gat, volando por el cielo con alas de ángel y cayéndole en picada con un poderoso pisotón que generó una onda de choque que lo envió a volar. Antes de que pueda recomponerse, un auto pasó a su lado y en su interior estaban los Saints restantes, con Shaundi y Pierce disparándole toda su munición desde una ventana, antes de parquearse cerca de su malherido Boss.

Johnny Gat.- Hola Boss, ¿llegamos a tiempo para la fiesta?

Boss.- Vaya que lo hicieron, en verdad que les debo una.

Shaundi.- Nos debes bastantes, Boss. Pero entre los Saints nos protegemos, nadie puede atacar a nuestro jefe sin pasar sobre nosotros primero.

Kinzie.- ¿Te encuentras bien, Boss? Queríamos ayudarte, pero llevaste la pelea por toda la ciudad y nos costó alcanzarte.

Boss.- Estoy bien, Kinzie… Casi me muero, pero no sería la primera vez. Más importante, ¿cuánto tiempo más necesitas para liberarlo de la simulación?

Kinzie.- Ya falta muy poco, solo un pequeño impulso y podremos liberarlo.

Pierce.- ¡Será mejor que nos apresuremos! ¡No creo que podamos contenerlo por mucho tiempo!

Kinzie.- Muy bien, entonces pongamos en marcha nuestro plan.

Shaundi.- Es hora de que nuestro querido terrorista se divierta un poco.

Al ver que Alex Mercer estaba a punto de atacarlos, Shaundi sujetó un arma realmente extraña y la disparó contra él… Fue en ese momento, que una música de disco comenzó a sonar y el encapuchado se puso a bailar sin controlar sus movimientos.

Boss.- Oh, claro. La Pistola Dubstep, no sé porque no se me ocurrió desde el principio… Oye Kinzie, dijiste que solo hay que presionarlo un poco más para liberarlo.

Kinzie.- Así es, un poco más y seré capaz de romper el vínculo de la nave con su cerebro.

Boss.- En ese caso, vamos a terminar con este combate. ¡Adelante, Saints!

A la orden de su líder, todos los 3rd Street Saints levantaron sus armas y descargaron toda su munición contra Mercer, mientras este continuaba bailando por la Pistola Dubstep. El daño se potenció cuando el Boss y Johnny Gat potenciaron sus balas, cargándolas con fuego y haciéndolas explosivas respectivamente, por lo que después de provocar una gigantesca explosión, Kinzie anunció que habían tenido éxito en su misión.

Mercer.- ¿Qué demonios está ocurriendo? Estoy… ¿Quiénes son todos ustedes?

Boss.- Veo que finalmente despertaste, colega. Será mejor que no te intimides, pero estás frente al presidente de los Estados Unidos.

Mercer.- ¡¿Qué cosa?!

Fue un encuentro ciertamente sorprendente por ambos lados. Mercer no esperaba encontrarse con el presidente y mucho menos que el presidente tenga súper poderes extraños, mientras que los Saints tenían bastante curiosidad por los poderes de su nuevo amigo. Sin embargo, no había tiempo para presentaciones, pues todavía tenían una nave espacial flotando encima de ellos y necesitaban aclarar el malentendido. En cuanto le preguntaron al de la capucha por como los había atacado, este les mencionó que fue secuestrado por un extraño tipo con disfraz de gato.

Boss.- Tenía que ser Genki, debí suponerlo.

Shaundi.- Ese loco debería aprender a darse por vencido.

Pierce.- ¿Qué acaso no estaba muerto?

Mercer.- ¿Están diciendo que me secuestró un científico loco con traje de gato que tortura seres humanos por diversión y sin ninguna clase de remordimiento?

Boss.- Sí, también nos costó creerlo cuando lo conocimos.

Mercer.- Sea como sea, tengo que atrapar a ese sujeto. En la simulación en la que me metió… Pude ver, fragmentos de mi memoria que yo mismo desconocía. Creo que él tiene la clave de mi pasado, creo que por fin podré conocer la verdad.

Boss.- Está bien, capucha, me convenciste. Vamos a ayudarte con eso, detendremos sus planes y te entregaremos a Genki para que hagas lo que quieras con él.

Kinzie.- ¿Cómo lo hacemos, Boss? Necesitaremos toda la ayuda posible. Hay que reunir a los demás Saints, llamar a Oleg, Zinjai, CID, Jezebel, Asha y no me gustaría llamar a Matt, pero…

Boss.- No tenemos tiempo para eso, Kinzie. Sí no abordamos esa nave ahora mismo es posible que vuelvan a destruir la Tierra… Además, creo que aquí tenemos toda la ayuda que necesitamos. ¿No es así?

Mercer.- ¿Trabajar junto al presidente de los Estados Unidos para encargarnos de un científico loco? Justo cuando creía que nada podría sorprenderme.

Johnny Gat.- ¿Y qué estamos esperando? ¡Vamos a asaltar esa base espacial!

De este modo, Mercer y los Saints se pusieron manos a la obra. Kinzie logró desactivar las defensas de la nave, de manera que todos pudieron abordarla sin muchos problemas, venciendo a algunos guardias y abriéndose paso entre la base, para finalmente encontrarse cara a cara con el Profesor Genki.

Profesor Genki.- ¡Bienvenido, señor Presidente! Finalmente me encontraron, aunque creo que es inesperado. Contaba con que el señor Mercer podría asesinarlo, pero no hay problema, pues ese trabajo le corresponde a… ¡El magnífico Profesor Genki!

Boss.- Odio decirlo, pero este tipo no ha cambiado desde que lo conocí…

Mercer.- Tengo muchas preguntas para ese loco.

Pierce.- Pues yo también tengo una… ¡¿Acaso no estabas muerto?!

En lugar de contestarle, el Profesor Genki simplemente utilizó poderes de telequinesis para levantar a Pierce y arrojarlo contra una pared. Todos se quedaron sorprendidos al ver que también poseía poderes similares a los de la simulación.

Profesor Genki.- ¿Qué ocurre, señor Presidente? ¿Estás sorprendido? Recuerda que no eres el único con tecnología extraterrestre. Después de la alianza que hice con Zinyak…

Pero la explicación de Genki se vio interrumpida, pues el Boss salió corriendo a una velocidad sobrehumana y le metió un puñetazo en el rostro, mandándolo a volar. Johnny Gat aprovecho para dispararle con su metralleta potenciada con munición infernal y, antes de que este se pudiera defender, Mercer le saltó encima, amenazándolo con sus garras en la garganta.

Mercer.- ¡Muy bien, infeliz! ¡Quiero que me digas todo lo que sabes sobre mi pasado!

Profesor Genki.- Oh, pero yo sé demasiadas cosas, fui uno de los científicos involucrados en el Blacklight.

Mercer.- ¡¿Qué estás hablando enserio?!

Profesor Genki.- El incidente de Manhattan fue sin duda divertido, pero tú fuiste lo que más me sorprendió, un milagro surgido de la nada… Y ni siquiera lo sabes, ¿te acostumbraste a ser el Doctor Mercer? Esa ni siquiera es tu verdadera identidad.

Mercer.- ¿Qué quieres decir con eso?

Profesor Genki.- Es mi conclusión después de analizar la muestra que te tomé mientras estabas capturado.

Mercer.- ¿Qué muestra?

Profesor Genki.- ¡Esta!

Ante un descuido de Mercer, el científico se inyectó una jeringa en el brazo y esta no tardó en hacer efecto, pues todo su cuerpo comenzó a mutar cubriéndose de biomasa y cambiando. Se hizo más grande y más monstruoso, era una criatura gigantesca, tétrica y repulsiva, que todavía conservaba una gigantesca cabeza de gato con colmillos reales.

Mercer.- Oh, cielos. Otra vez es como en Manhattan…

Boss.- De acuerdo, esto no me lo esperaba… Johnny, tú y yo vamos a ayudar a nuestro nuevo amigo.

Johnny Gat.- Está bien, ya es momento de tener una buena pelea.

Boss.- Shaundi, tú recoge a Pierce. Quiero que limpien este lugar y acaben con todos los aliados de Genki.

Shaundi.- ¡A la orden, Boss!

Boss.- Y Kinzie… Tú ya sabes que hacer.

Kinzie.- Déjemelo a mí, Boss.

Con esto dicho, todos los Saints se pusieron en marcha para cumplir con sus respectivas misiones. El Boss y Johnny Gat se quedaron para confrontar al monstruoso Genki mutado, quien se había sacado varios tentáculos y estaba persiguiendo a Mercer, que hacía su mayor esfuerzo por evitarlo, corriendo por las paredes y deslizándose por el aire mientras buscaba una apertura para contraatacar.

Boss.- Corrígeme si me equivoco, Johnny. Pero creo que está es la primera vez que nos enfrentamos con un gato mutante gigante, ¿verdad?

Johnny.- Pues yo he visto algunas cosas parecidas en el infierno. Como sea, vamos a acabar con esa cosa.

Sin perder más tiempo, ambos comenzaron a correr a máxima velocidad, cual si fueran destellos rojo y azul respectivamente, llegando contra el Genki mutante y propinándole un puñetazo en la cara con todas sus fuerzas.

Mercer.- Bien hecho, presidente. Parece que tiene un buen gancho derecho.

Boss.- Parece que no lo suficiente, Genki todavía quiere más.

Mercer.- ¡Entonces vamos a acabarlo!

El Genki mutante sacó varios tentáculos desde su gigantesco cuerpo, que los protagonistas tuvieron que esquivar con su gran velocidad, mientras que Mercer los cortaba con su espada de biomasa. Por lo visto, el villano no había perdido sus súper poderes, pues utilizó su telequinesis para frenar al encapuchado en el aire y arrojarlo contra el Boss. Estaba a punto de rematarlo, pero Johnny Gat comenzó a bombardearlo con un lanzacohetes, mientras sus compañeros se recuperaban.

Boss.- Tenemos que ayudar a Johnny, no va poder solo contra esa cosa.

Mercer.- Tú también tienes esa telequinesis, ¿verdad? Vamos a usarla a nuestro favor.

Sonriendo con complicidad, el Boss levantó a su compañero con la telequinesis y lo arrojó con todas sus fuerzas contra el enemigo. De este modo, Mercer se le clavó en la cara con su mano de biomasa, para luego transformar sus manos en garras, con las cuales se aferró a su rostro y comenzó a arañarlo y cortarlo.

Aprovechando que Mercer lo tenía ocupado, el presidente sacó sus armas extraterrestres y comenzó a disparar su láser contra él, mientras que Johnny llegó a tiempo para ayudarlo, disparando balas explosivas. Finalmente, Genki consiguió quitarse de encima a Alex, azotándolo contra el suelo y abrió su boca, sacando montón de tentáculos para atacarlo. Afortunadamente, Johnny Gat reaccionó rápido y utilizó sus poderes de Arcana para convertir los tentáculos en piedra.

Mercer.- Ese sí fue un buen truco.

Johnny Gat.- Y tengo otros como ese, solo observa.

Utilizando nuevamente sus poderes infernales, el más antiguo de los Saints invocó a un demonio gigantesco que se lanzó para atacar al Genki mutante.

Johnny Gat.- No va aguantar mucho tiempo, necesitamos un plan.

Boss.- Oh, yo tengo un plan.

Sin perder más tiempo, el Boss sacó su comunicador y se puso en contacto con su equipo.

Boss.- ¿Cómo va, Kinzie? ¿Completaste tu misión?

Kinzie.- No me subestime, Boss. Ya lo tengo todo listo.

Boss.- Excelente. Necesito que actives algo que nos teletransporté de regreso a Steelport… ¡Vamos a destruir está nave!

Con solo mencionar esas palabras, Mercer y Johnny quedaron realmente impactados.

Mercer.- Espera un segundo, presidente. ¿Vamos a destruir todo este lugar?

Boss.- Tomando en cuenta la situación actual, creo que es nuestra única opción.

Johnny Gat.- De acuerdo, Boss. Lo tengo todo listo.

Mercer.- Yo… Está bien, hagámoslo.

Una vez decidido esto, los tres comenzaron a correr a máxima velocidad, alrededor del monstruo, para confundirlo mientras preparaban sus respectivas armas. Entonces, el Boss sacó su Disparador de Agujeros y con él fue capaz de formar un gigantesco agujero, capaz de succionar casi cualquier cosa. El Genki mutante intentó escapar, pero Mercer golpeó el piso con todas sus fuerzas, generando sus propios tentáculos de biomasa para limitar el movimiento de su enemigo. Fue entonces que Johnny aprovechó su oportunidad, usando sus poderes de Arcana para disparar un gigantesco vórtice de vacío. Muy pronto, el agujero negro y el vórtice comenzaron a colisionar entre sí y todo el espacio alrededor del Genki monstruoso comenzó a desmoronarse, succionando todo lo que había en la nave.

Boss.- ¡Ahora, Kinzie! ¡Tienes que sacarnos de aquí!

Con una diligencia impresionante, Kinzie tomó el control del centro de mando en la nave y activó su sistema de teletransporte para llevar a todos los Saints y al propio Mercer, sanos y salvos, de regreso a tierra firme. Unos segundos después, la nave entera estalló por la colisión entre el agujero negro y el vórtice de vacío.

Los ciudadanos de Steelport observaban impresionados como la nave espacial que sobrevolaba la ciudad parecía consumirse y compactarse sobre sí misma, hasta desaparecer por completo, sin dejar ningún rastro.

Pocos sabían que los salvadores del planeta acababan de teletransportarse directamente en las ruinas de lo que hace unas horas era la casa presidencial. Todos estaban agotados por el combate reciente, por lo que Alex Mercer tuvo que recuperar energías, aprovechando para conversar un poco con el Boss, Johnny, Kinzie, Shaundi y Pierce, intercambiando algunas anécdotas.

Mercer.- Bien, señor presidente. Fue un encuentro agradable, pero debo marcharme antes de que Cross y la Blackwatch consigan encontrarte.

Boss.- Colega, soy el presidente. Creo que puedo mover un par de hilos para que los militares dejen de perseguirte con tanta fuerza… Quiero decir, podemos hacer eso, ¿verdad, Kinzie?

Kinzie.- Como siempre, yo tengo que hacerme cargo de todo el papeleo, mi querido presidente.

Mercer.- Enserio lo apreciaría bastante. Eso de ser un fugitivo no es muy sencillo.

Boss.- No tienes que seguir como fugitivo, Mercer. ¿Por qué no te quedas aquí con nosotros? Podrías convertirte en uno de los Saints, serías bienvenido y hasta te puedo dar un puesto político… ¿Hay algún puesto disponible o tendría que preguntarle a King?

Johnny Gat.- Me parece una buena idea, siempre es bueno tener un nuevo compañero.

Shaundi.- Sí, no serías el primer tipo extraño con antecedentes criminales que se une a nuestra banda.

Mercer.- Oigan, eso es bastante halagador, pero debo rechazarlo. Mi búsqueda todavía no ha terminado. Creí que ese Genki podría darme algunas respuestas, pero… Bueno, estoy de vuelta a donde comencé.

Boss.- ¿Estás seguro de eso?

Pierce.- No tienes que viajar tan lejos para encontrar respuestas.

Mercer.- Conocerlos fue agradable, y un tanto extraño, pero… Ya saben, debo viajar, encontrar en mi pasado algo en que creer. Hasta ahora, la humanidad solo me ha dado razones para odiarla, pero quisiera encontrar razones para protegerla.

Boss.- Comprendo, he estado en tu situación antes y pude encontrar las respuestas. Esperó que encuentres lo que buscas.

Mercer.- Gracias, presidente.

Boss.- Pero, antes de que te marches, creo que podría darte un pequeño regalo… Kinzie, ¿tienes algo que darle a nuestro nuevo amigo?

Kinzie.- Aquí lo tengo. Fue algo difícil sacar toda esa información en medio del caos y el tiroteo, pero soy muy eficiente en mi trabajo. Espero que lo disfrutes.

La chica le entregó a Mercer un pequeño disco duro y este lo vio extrañado, pero todos los Saints sonreían con complicidad.

Boss.- ¿En verdad creíste que dejaríamos que toda la investigación de Genki se perdiera? Mi querida Kinzie aquí presente es muy hábil con las computadoras y le dimos todo el tiempo que necesitaba para descargarlo.

Mercer.- ¿Quieres decir que mi pasado, todo sobre el incidente Manhattan, el virus Blacklight…?

Boss.- Todo está dentro de ese pequeño disco duro. Lo único que necesitas es una computadora y… Digamos que tu búsqueda será más rápida de lo que crees.

Mercer.- Yo… En verdad que les agradezco lo que hicieron. No sé cómo podría agradecerles.

Y es así como sucedió otro evento capaz de desafiar toda lógica y explicación, un evento que marcaría tanto al líder de los Saints como al virus de Manhattan. A medida que Alex Mercer se despedía de los 3rd Street Saints y partía a un destino desconocido, muchas preguntas quedaban en el aire. ¿Acaso este sería el final de su viaje? ¿O tan solo sería el inicio de una nueva travesía?


Fin.


¡Hola a todos! Para mis lectores más antiguos, seguramente recordarán que en mis primeros años en Fanfiction tenía una serie de historias con temática de "Vs Mercer", el cual terminó con cuatro Oneshots en los que Alex Mercer terminaba enfrentándose contra varios héroes de videojuego, como lo fueros Kratos, Cole McGrath, Alex Mercer y Raiden.

Actualmente me encuentro relanzando esas viejas historias en Wattpad y se me ocurrió regresar a mis orígenes, retomando algunas ideas que tenía olvidadas para darle un cierre a la serie de Vs Mercer. Y es que, por mucho tiempo, estuve trabajando en varios proyectos para continuar con esta serie, pero usualmente terminaba dejándolo a la mitad para centrarme en otras de mis historias.

Pues bien, decidí retomar uno de los que más interesantes se me hacían: "Boss vs Mercer", donde se enfrentaría contra el carismático jefe de Saints Row y debo decir que me divertí escribiéndolo. Espero que lo hayan disfrutado.

Pero, mis lectores veteranos bien sabrán que los Vs Mercer nunca llegaban solos, pues siempre lanzaba dos Oneshots de forma seguida. Y no pienso cambiar esa tradición, pues la siguiente semana pienso traer otro de estos enfrentamientos para concluir esta saga a la que tanto cariño le tengo. ¡No se la pierdan!

Sin nada más que decir, yo me despido hasta el siguiente Vs Mercer.