Capítulo seis
"Traumas del pasado"
Cuando vio su periódico las fotos de Athena con su rival en el desfile estaban en todas partes, los medios inventando romance entre ellos, ese infeliz luciendose con su esposa, pero si piensa que puede conquistar a Athena con el pretexto de ser su amigo esta muy equivocado. Porque ella ahora le pertenece el teléfono empieza a sonar, lo agarró y es Akira, su hombre de confianza.
— Que rayos quieres ¿No deberías estar yendo a ver a los italianos? - Dijo de mal humor. Un suspiro de la otra línea se escucha.
— Yagami- sama, el señor Dante Fiore pide verlo, acaba de llamarme.
— Pero que demonios quiere, para eso estas tú Akira.
— No lo entiende señor. Por favor, el jet lo espera en la pista dentro de media hora, para que en la mañana éste acá.
— Bien, dile que iré.
Luego cuelga la comunicación, se prepara para salir de la mansión, no fue capaz de decirle nada a Athena, haría preguntas sobre su negocio y es mejor que no sepa mas al respecto, aunque debía admitir que extrañaría a esa mujer, después de tanto tiempo solo, ella se convirtió en algo más que un jarrón decorado en su mansión sino alguien a quien esperar a ver cuando regrese.
La familia en silencio iban camino a su hogar. El hombre tenía una mirada cálida y era uno diez años mayor que la señora quien es una mujer preciosa; de tez blanca, su cabello es púrpura rizado, le llega hasta las nalgas, tiene un muy buen cuerpo, su abdomen es plano, ancha de caderas. Es una diosa de ojos lilas.
— Olvide a Tizi. ¡Devemos volver por el! - exclamo la niña de seis años preocupada detrás del asiento del conductor
— No seas caprichosa Athena, te comprare otro oso de felpa ¡No volveremos al restaurante! - le dijo autoritario su padre mientras su madre suspiro cansada.
— ¡No quiero otro! Quiero a Tizi ¡A Tiziiii! - gritaba la niña llorando exageradamente.
—De acuerdo, esta bien ¡Ire por Tizi! - hablo su madre y al momento su padre dio la vuelta y como no encontraba estacionamiento detuvo su auto a una cuadra, el padre estaba a punto de bajar cuando su esposa hablo.
—Deja amor ire yo. - le sonrió a lo que él asintió.
—¡ Yo iré contigo ! - dijo la niña bajando también mientras caminaba de la mano con su madre, era una mujer muy parecida a ella, todo el mundo decía que eran iguales.
Luego de recuperar el peluche iban camino al auto cuando de repente un hombre tomó de los cabellos a la señora y la arrastró hacia un callejón. La niña quedó atónita, ese hombre la amenazaba con matarla si no se iba con el. Ese hombre tenia un aspecto atroz y miraba a su madre como si fuera un pedazo de carne.
— Ya te he dicho que no dejare a mi esposo por ti ¡Estas loco! No me iré contigo- su voz sale fría y directa
— Ya no tengo más paciencia contigo Ami ¡Si no vuelves conmigo morirás!- apretó sus dientes con enojó.
— ¿Mamá? - preguntó la niña acercándose lentamente a los que ambos voltean a ver a la pequeña asustadiza.
— Athena ¡Vete de aquí! ¡Corre! - le advierte su madre a lo que él le tapa la boca a Ami y la apuñala varias veces a lo que él se separa un poco para ver como ella se retuerce del dolor cayó al suelo, el maldice como si se sintiera algo arrepentido.
—¡Mamá! - la niña corrió hacia su madre quien comenzó a perder el conocimiento mientras veía a su hija.
— Tu te lo buscaste preciosa- balbuceo el sujeto limpiando su navaja con un pañuelo y miró a la niña desconsolada quien trataba de despertar a su mamá. — Lamento que presenciaras esto.
La niña lo miró con odio en sus ojos.
— ¿Qué hiciste a mi madre?
Este solo se fue sin darle importancia, Athena mirl nuevamente a su madre, lloraba y gritaba. Ami le sonrió y acarició la carita a su pequeña dejando escapar una lágrima.
— Perdóname, no fui la madre perfecta pero quiero que sepas que te amo. - dijo dejando caer su mano y ya no despertar jamás.
— ¡Mamá! No puedes dejarme - la niña comenzó a mover el cuerpo de su madre sus manos temblaban —¡ Necesito que volvamos a casa con papá! Ya no quiero a Tizi ¡No lo quiero! - tiro el oso lejos abrazándola, el corazón de Athena se rompió en mil pedazos.
Despertó gritando del horrible sueño, bañada en lágrimas, una semana había pasado sin ver a Iori y sus pesadillas cada día eran peores, temblaba cuando Kumiko entró por la puerta con preocupación, como cada noche la abrazaba hasta que volvía a dormir pero con su corazón preso del pánico. Le pidio que no le contará nada a Iori, temia que se burlara por ser tan débil.
El trato con los italianos ya estaba hecho, no quería demorarse más tiempo solo quería volver a su casa, la psiquica no salía de su cabeza, la tenía en la mente constantemente. Akira hablaba con Dante mientras el pelirrojo estaba sumido en sus pensamientos.
— ¿Qué opina señor Yagami? - le preguntó Dante
— Que no hay más nada que decir, su mercancía llegará en una semana sin ningún problema como siempre, Akira se quedará solo para cerciorarse de ningún fallo.
El italiano lo miró con el ceño fruncido, Iori sin más se levantó y salió.
— Ten vigilado al idiota italiano no te fies de él ni de nadie.
— Claro Yagami-sama lo mantendré informado de todo no se preocupe. Su avión ya lo espera.
Iori asiente antes de subiese al auto, el viaje de regreso a Japón será largo, se sentía impaciente de llegar y ver a su bella esposa que logró seducirlo, llegó a las once de la noche a la mansión, todo era silencio, sólo se escuchaba los pasos de los ninjas custodiando el lugar y le hacían una reverencia cuando veían a su amo, Iori entró a su despacho dejando algunos papeles, se sacó su saco negro mientras se servía un trago de whisky cuando unos gritos lo hicieron poner en alerta, de inmediato Iori salió por el pasillo cuando vio a Kumiko preocupada.
— Yagami-sama la señora Athena estas últimas noches ha estado así - Habló rápidamente, el frunció el ceño confuso.
— Que dices, ¿Es ella la que grita? - Pregunto el amo sintiendo curiosidad.
— Desde que usted se fue esa pobre muchacha solo tiene pesadillas horribles.- Suspiro cansada la señora — No se preocupe yo la cálmare
— Iré yo - La detuvo, ella lo mira sorprendida por unos segundos, para luego asentir.
Iori camino por el pasillo hasta llegar a su habitación, los gritos y el llanto era fuerte, desesperado, desgarrador, como pidiendo ayuda. Abre lentamente la puerta, y entró a paso decidido, se acerca a la cama. Athena esta; empuñando fuertemente las cobijas, sus lágrimas caen sin cesar y sólo dice balbuceos que Iori no logra entender, por su frente baja el sudor, y todo su cuerpo parece tenso, hasta que abre los de golpe quedando sentada en la cama. Se lleva las manos a la cara y llora, al Yagami se le forma un nudo en la garganta al verla así. Parece una pequeña niña asustada, donde su llanto es de un inmenso dolor.
— ¿Estas bien? - trata de acercarse a ella pero da, da un brinco quedando lo más lejos de el. Iori parpadeó confuso. Iori encendió la luz, su expresión estaba llena de terror. Al verlo abrió los ojos grande, sus lágrimas seguían bajando por ellos. — Athena, dime que sucede ya Kumiko me dijo de tus pesadillas
Niega con la cabeza, más no habla. Su agarré en las sábanas se vuelve más fuerte, Iori la toma de la barbilla y con una mano seca el resto de sus lágrimas, ella lo mira confusa, pero se notaba en esos ojos que guardan una profunda tristeza junto con un enorme vacío. Se miraron entre sí.
— Iori.. he causado la muerte de mi madre. -Su voz ronca salía forzosa. El solo la escuchaba con atención —Si tan solo no hubiera pedido volver por ese oso, ella estaría viva. - Iori puso su dedo en sus labios para que no prosiguiera, rosando suavemente.
Athena sin más lo besa, el corresponde de inmediato, sus labios tiemblan por su llanto incontrolable, moviéndolos suavemente enlaza sus brazos en su cuello profundizando más el beso. Que pasa a ser más intenso y hambriento. Las manos masculinas se mueven solas a sus caderas para apretarlas un poco y pegarlas más a el, Athena se aparta de inmediato, su mirada parecen confusos y perdidos.
— Por favor, quédate conmigo esta noche.
Iori duda , en realidad el nunca había dormido con una mujer, ¿Porqué ella debe ser la excepción?, ella cierra sus ojos dando un suspiro.
— Lo siento, nos vemos mañana -Se acuesta en la cama, envolviendo su cuerpo con las sábanas, escucha como el comienza a desvestirse quedando en bóxer, se acuesta a su lado, pasa su brazo sobre la cintura abrazándola contra su pecho mientras siente su calor, su olor, como su respirar es aún errático.
Athena despierta al otro día por el sonido de los pájaros en la ventana, no vio al pelirrojo a su lado, tal vez salió temprano, se levanto de la cama y fue directo al baño apenas quizo entrar salio Iori revolviendo su cabello con la toalla, la psiquica pego un grito ahogado, poniendose roja, el estaba casi desnudo en frente de ella. Solo con una toalla envuelta en su cintura.
— ¡Iori!
El sonrio con malicía, y se acerco de su cuerpo caían las gotas de agua, mojando el mármol.
— Hola. - Susurra acercandose a la chica que quedo de espaldas.
— Crei que te habias ido.. - tartamudeo ¿Desde cuando tartamudea? Sintió como su respiracion sobre su cuello y luego sus labios, Athena temblo cerrando sus ojos
¿Porqué le agradaba esa sensación? ¿Acaso comenzaba a gustarle? Sus manos grandes pasaron por su vientre girandola lentamente aun con sus ojos cerrados sintió como poso sus labios contra los suyos, el la estaba besando y de pronto se encontró correspondiendo a esa sensación tan cálida que comenzó a nacer en su corazón tomandolo del rostro mientras que la guiaba nuevamente a la cama callendo de espaldas entre abrio sus ojos viendo sus ojos azules sobre los suyos que se acercaba y volvia a reclamar sus labios besando cada parte de su piel, todo estaba llendo muy bien, se estaban ¿enamorando? Ella sonrió divertida sintiendo miles de emociones, mientras que el pelirrojo volvia hacerle el amor como siempre lo soño.
Asi tambien pasaron dos meses, pero ¿Que le estaba pasando? Ya ni siquiera pensaba en Kyo, solo en su mente estaba el pelirrojo, cuando le habla, cuando le besa, cuando se encuentran en cada momento, aunque eran pocos, eran suficientes para robar su atención. Su teléfono sonó, era Kyo. Su corazón de aceleró.
"Hola ¿Cómo estás?" contesto algo nerviosa.
"Necesito verte, es urgente" dice.
"Ok nos vemos en el bar de King ¿todo está bien? Pregunto preocupada.
"Solo ven" dice y cuelga sin darle tiempo a preguntar algo más.
Athena quedo preocupada ¿Qué es lo que quería hablar? Si se habian visto hace unas semanas . Llegó al bar y lo vio sentado en una de las mesas del fondo, su semblante serio de lo normal, se ve muy molesto.
Athena se sienta en frente de el lo cual la mira frunciendo el seño.
— ¿Qué pasa, Kyo?
— ¿Porque no me lo dijiste?
— No te estoy entendiendo.
— Athena fui al registro civil para cancelar el permiso del matrimonio que seria este mes y...
— ¿Y cuál es el problema? Le entrega una hoja y cuando ella lo reviso sintió que la sangre le baja a los pies, es una acta de matrimonio de hace 8 años, esta casada con Kyo y fue en las vegas, Athena parpadeo asombrada.
— Tal vez, es un error
— Fue cuando fuimos con nuestros amigos a festejar otro año que ganaba Hero team en KOF...
— Kyo te juro que no lo sabia yo...- Athena se queda pensando por un momento. Recuerdos con sus amigas festejado y tomando, tomando demasiado, bailando con Kyo y la voz borracha de Shingo diciendo ¡Ustedes deberian casarse!
— Oh dios...
— Entonces de verdad ¿No lo sabias?
Athena negó con la cabeza ¿Como podian olvidar algo tan importante? Si habian bebido bastante cuando fueron a un antro pero fue lo suficiente para hacer tal cosa.
— Athena ¿Te das cuenta de lo que significa? - pregunto suavizando su mirada.
—Estamos casados. - respondio Athena aun sin poder creerlo.
— Athena.. -rio Kyo divertido por la situación. —Mi familia buscando una esposa cuando ya la tengo, aunque ya no tiene caso el heredero se caso hace un mes y tuve que entregar mi liderazgo y la mansión ya que solo puede conservarlo el lider del Clan...
—Es cierto... yo le asegure a tu madre que todo saldria bien y ella confio en mi. - dijo Athena sintiendose culpable.
— Lo bueno de todo esto es que tu matrimonio con Yagami es nulo ya que te casaste conmigo antes. - dijo con una sonrisa a la cual extraño que Athena no compartiera. Cerro sus ojos comprendiendo — Te enamoraste de el
— Lo siento.. solo pasó. Empece a conocerlo y...
—No quiero saber. - le corto el pasando una mano por su cabello con disgusto. — Te mandare los papeles del divorció y ya concluira todo.
Kyo estaba a punto de irse pero Athena lo detuvo, recordó las palabras de Saisyu.
— Apareció un nuevo heredero quien reclama también su liderazgo, se llama Ken Kusanagi y es hijo de mi hermana Ailin, el es dos meses mayor que tu y sabes que el mayor conserva el liderazgo. –le confeso su padre.
— ¡¿Qué?! -Kyo abrió los ojos sorprendido, eso jamás se lo habían contado— ¿Tengo un primo? Pero si la tía Ailin murió hace años papa.
— Cálmate Kyo déjalo hablar- hablo su madre
— Yo no sabía que Ailin tuvo un hijo si nunca se había casado, además ella jamás nos comunico y ella vivió toda su vida en España, ahora el joven se presento ante mí exigiendo su herencia y liderazgo por ser Kusanagi.
— ¿Cómo puedes estar tan seguro que es un Kusanagi, papa? Pudo a ver mentido. –hablo Kyo apretando sus puños, Athena puso su mano sobre el puño cerrado, tranquilizándolo.
—De eso no hay duda, hicimos un ADN dio positivo, también posee el fuego. –respondió seguro, Shizuka bajo la cabeza. —Hable con Ken y el consejo del Clan y llegamos a una solución.
— ¿Y cual es?-pregunto Kyo con seriedad.
— Que el primero que se case será quien sea nuestro líder en el Clan. –le respondió viendo la expresión de asombro de su hijo.
— ¡¿Qué?! ¡Pero eso es absurdo! — Grito Kyo, Athena no podía con la impresión
— Hay más
— ¡¿Mas?!
— También un heredero antes de los veintiocho años. – Kyo enmudeció
— ¿Que sucede, Athena? - pregunto Kyo algo cansado.
— Tu padre dijo que el primero que se case conservara el liderazgo - aclaró Athena simplemente. El, que había comenzado a dirigirse a la salida algo molesto, se volvió en medio de un paso, apartando su largo cabello para poder clavar su mirada interrogante en ella, que se había quedado sentada aún viendo su expresión.
— ¿Qué quieres decir?
— Tu te casaste antes que él. - explicó ella a lo que Kyo comenzó a entender a qué se refería.
— No es tan fácil Athena, tienes que dejar a Yagami y vivir conmigo en la mansión - dijo, cerrando sus ojos con expresión cansada.
— Lo haré, le explicare a Iori aunque se que no lo comprenderá pero tu eres mi amigo... - susurró Athena con ojos brillantes — Terminaremos lo que habíamos comenzado. - agregó — Le diremos a tu familia lo sucedido en las vegas y vivire en tu casa para aparentar con los demas. Sere una esposa perfecta lo prometo
— ¿Harias eso por mi? -preguntó el suavemente rozando su cabello con una suave caricia. Athena nunca habia ocultado sus sentimientos, hasta podia decir que la queria mucho, era su mejor amiga. Pero ahora ella estaba lejos de su alcance, la muy tonta se había enamorado del pelirrojo, iba ser difícil para ella dejarlo. — Lo siento pero no puedo permitir que seas infeliz
Athena solo lo miro algo confundida cuando volteó a verlo, Kyo ya no estaba.
Cuando Athena fue a la mansión Yagami fue directo al despacho de Iori cuando antes de ir a tocar escucho unos gemidos y voces.
"¿Estas… seguro que es la mujer que quieres a tu lado?"
" Saori, ya estoy casado.."
"Solo te casaste con ella para fastidiar a Kyo, además porque te rechazo hiriendo tu ego, la mujer que necesitas soy yo.."
Athena entró en ese momento y ambos voltearon a verla, la psiquica tenia los ojos abierto como platos y miraba la escena ante ella sin poder creerlo, ella vio a Saori semi desnuda que tomo de su vestido topando sucasi desnudez y al pelirrojo con la camisa abierta y el pantalón desabrochado. El se acerco a ella rápidamente al ver que ella seguía ahi, sin poder reaccionar.
— No es lo que piensas. - dijo el algo confuso mientras se abrocha su camisa.
— Athena... -dijo Saori queriendo acercarse a explicar pero ella la miró con advertencia.
— Vete - le dijo la psíquica indicándole la salida, la rubia salio rápidamente al ver las chispas de Athena.
— Lamento que presenciaras esto pero puedo asegurarte que no sucedió nada entre...
— No te preocupes.-Le respondió tratando de no gritarle. — Este matrimonio ya está mal desde el principio y es falso.- comentó con amargura mientras intenta caminar hacia la puerta, pero él la detuvo.
Su mano se posó en su brazo, apretandolo con fuerza.
— ¿Qué te pasa? ¿Por qué actúas así?- le pregunta confundido. —Pensé que todo estaba bien.
— Nada, estoy bien. Puedes volver con tus "asuntos " con Saori - Intenta evitarlo, pero él la toma aún más fuerte del brazo.
— ¿Qué es lo que te ocurre? Ya te dije que no sucedió nada. Creí que todo estaba bien.-Dijo algo confundido mientras pensó que al hacer el amor todo el tiempo la haria feliz.
— ¡Estas equivocado, aquí nada está bien!- exclamo con fuerza. — Nada está bien, mientras tú solo dices que nada paso debo creerte -Ahora sé acerco a él, explotando sus palabras contra su cara. — Le dijiste a esa zorra que te casaste conmigo para fastidiar a Kyo y porque te rechacé en esa ocasión, si que eres egoísta Yagami ¡Creiste que queria conocer a tus padres! ¡Creiste que queria trabajar en tus empresas! ¡Creíste que al acostarme contigo me enamorarias! ¡Y creiste que era feliz!- Él la miraba por primera vez de una manera que no se explicaba. Su mirada mostraba tristeza al escucharla. Athena se sintió algo arrepentida por haberle dicho eso pero era lo que sentía — Ya no tienes que seguir con esto Yagami, ya no mas...
Athena se fue a su habitación y fue directo a su armario y comenzó a empacar sus cosas las lágrimas salian de sus ojos, pero ya no había vuelta atras, seco sus lágrimas y cuando terminó cerro su maleta. Vio hojas y lapiceras en su mesa de noche, era mejor dejarle una carta explicando porque tomaba esa decisión. Bajo las escaleras a la sala y estaba todo tranquilo. Ella camino hacia la puerta, viendo la puerta del estudio de Iori medio abierta. Lentamente se acerco a está y se quedó observando el interior; él estaba sentado en su escritorio, leyendo unos papeles, actuando como si no fuera a pasar nada.Nerviosa cierra sus ojos y volviendo a caminar hacia la salida y al abrir la puerta, siente que está rompiendo algo que quizás no debió romper. Kumiko apareció de repente.
— ¿Señora Yagami?- la mira extrañada — ¿A dónde va?-Sus ojos se salen al verla.
— Lo siento, no soy tu señora Kumiko. - la abraza sorpreniendo a la mujer y dejo un sobre en sus manos. — Dale esto a Iori , adiós
— Espere...- le dice pero Athena no escucha solo sale del lugar.
Continuará...
