Capítulo siete

"Hawai "

Había pasado una semana desde que Athena volvió a la mansion de su familia, su padre habia llamado enojado porque se habia enterado que ya no estaba casada con Iori sino con Kyo y que el pelirrojo los habia demandado, habia que devolver la enorme suma de dinero, era sabido que se molestaría tampoco la habia buscado desde entonces, además que no tardo en anunciar su compromiso con Saori, en cambio a la familia Kusanagi le fue mucho mejor, Kyo al mostrarle al nuevo heredero el contrato de matrimonio hace años con Athena no tuvo mas remedio que devolverle todo ya que la decisión fue muy clara que el primero que se case lo tendria todo, no lo esperaba.

Por lo tanto Kyo volvió hacer el nuevo lider, Athena tomo sus cosas y se mudo a la mansion Kusanagi por el principio fue extraño ya que ella habia roto su compromiso con Kyo para casarse con el pelirrojo y ahora volvia de nuevo al principio. Nuevamente sus dias pasaron, la pareja dormian en cuartos separados y solo se hablaban como amigos, ellos no eran una pareja real. La Señora Shizuka tomo cartas en el asunto y habia organizado un viaje para Kyo y Athena, pensando que a lo mejor asi se entenderian.

Como todos los días, Iori acudió a su trabajo. Al llegar se encontró con miles de personas rodeándolo de papeles. Era solo una mañana como cualquiera, pero el humor de Iori no era el mismo desde que se fue Athena.

Apenas entro a su oficina y vio a sus amigos que lo esperaban algo confundidos.

— Iori. ¿Porqué no nos dijiste que Athena se fue? - preguntó Sasuke. — ¿ Pelearon?

–¿En verdad te casaras con Saori?- pregunto Taiki.

— Si, ya termine con Athena. - dijo el pelirrojo e ignoró las miradas de sorpresa de sus amigos, mientras mira los documentos que están enfrente de su escritorio

—Pero Iori...-Intentó decir Taiki mientras rasca su cabeza extrañado.

—¡Nada!-Grita Iori colmado. — Le avisare a mi padre que Athena y yo estamos divorciados y se acabó -Dijo el pelirrojo con seguridad pero luciendo indiferente al respecto.

— No sé qué decir.-Dijo el joven Sasuke confundido. — Te veías feliz cuando estabas con ella .-Contestó el rubio, mirando el suelo.

— Solo fue una mentira, nada mas.-Suspira mientras empieza a firmar unos papeles. — Además ya la demande, ella y su padre me deben mucho dinero .-Contestó el pelirrojo sencillamente, mientras trata de mostrarse ajeno al dolor.

— ¡Sé que mientes!-Exclamó Kenji inesperadamente. — ¡No actúes como si no te doliera! Estoy seguro que ella te ama si tan solo hablaras...

— ¡Ella esta con Kyo ahora! Es lo que quería siempre ¡Ya no me interesa!-Contestó el pelirrojo, tratando de mantener su orgullo fuerte, pero la paciencia de Kenji se estaba colmando poco a poco.

— ¿Cómo puedes ser tan frío?-Escupe una vez más Kenji alzando la voz, pero el pelirrojo cansado, respondió a sus reclamos, levantándose de su asiento y confrontando a su amigo.

—¡Yo no fui quien rompió esto, fue ella!-Resopló Iori escupiendo con fuerza.—¡Ella rompió conmigo!-Gritó el joven cansado.—Me dejo una carta que me explicaba que estaba casada con Kyo y se fue.

— ¿Y por qué demonios la dejaste ir?-Preguntó Kenji mientras los demás chicos se hace a un lado. — Te casaste con ella para fastidiar a tu rival y la forzaste a este matrimonio y todo ¿Para que? Si volvio con Kyo Kusanagi, tal vez el si la merezca. -Responde Kenji, tratando de hacerlo sentir mal.

— ¿Qué rayos te pasa? -Preguntó Iori con enojo. —Ella no quería estar conmigo.-Pronunció con algo de dolor.–Ella no me queri...-Pero Kenji no lo deja continuar.

—Pero tú la quieres y ella a ti.-Escupe Kenji más calmado, mientras Iori se sorprende.—Son tan imbéciles los dos que ni siquiera pueden darse cuenta lo mucho que se quieren. No puedes entender lo mucho que cambiaste cuando ella estaba aquí contigo, podía mirar tus ojos de felicidad, más cuando ella te daba lecciones de humildad. ¿Acaso no entiendes qué tienen que estar juntos?-Preguntó Kenji con fuerza, esperando que su amigo entendiera.

Y por primera vez, alguien había dejado callado a Iori Yagami. Él cayó en su silla rendido, mientras los chicos se retiraron del lugar. La mente de Iori se llenaba de muchos pensamientos. Él quería que Athena volviera, nunca se había sentido tan feliz y vivo, desde que ella apareció en su vida. Y dejo una carta explicando que estaba casada con Kyo hace años en las vegas y no lo recordaba y que su amigo Kyo necesitaba su ayuda y un lo siento. Era obvio que el pelirrojo la había comprado por muchos millones, pero su rechazo claramente no venía en el contrato, ni menos una pisca de amor.

Mientras tanto en el aeropuerto Kyo tomo la mano de Athena antes de subir al avión que los llevarian a Hawai. Este la miró divertido.

— Vamos querida esposa, la vida entera nos espera

—Eres increíble Kusanagi- dijo ella jaló su mano hacia el avión y Kyo aun con sonrisa burlona.

Al llegar al avión, caminó hacia los asientos, que eran en primera clase, había cosas muy sorprendentes, como langostas, champagne, dulces, asientos con bolsas de regalo, sillones con colchones, pantallas y mucho más. Incluso de tanto estar viendo todas esas cosas, Athena casi cae con un carrito que llevaba la comida. Kyo la sostuvo entre sus brazos antes de que cayera al suelo, mientras la señorita del carrito volteo a ver, pero pareciera que la psiquica fuera invisible , porqué lo único qué noto, era a la persona que estaba detrás de ella sosteniendo con con fuerza.Y cómo en una película, ella lo miró como si fuera amor a primera vista. Athena sonrio, Kyo llamaba la atención de muchas mujeres

— ¿Estás bien? ¿No te lastimaste?- le pregunta Kyo muy preocupado, para después mirar de nuevo a la chica, que aún lo seguía mirando como si él fuera una estrella de rock.

— Creo que sí.-Le contesto distraída Athena

La chica por su parte, reaccionó tarde, pero reaccionó.

—Lo lamento ¿Esta bien?

— Si no te preocupes

Luego ambos caminan hacia sus asientos.

— Vaya, si que llamas la atención Kusanagi esa azafata se enamoro de ti- dijo Athena divertida

— Solo fue, amable o debe reconocerme en los torneos KOF - responde restandole importancia

— Kyo, te lo dire ahora. - lo miro a los ojos y por primera vez sintió la necesidad de decirselo aunque ya no tenia caso, sus sentimientos cambiaron. — Te amaba en secreto, si asi es locamente enamorada- suspiro viendo como Kyo sonreia con arrogancia

—Ya lo sabia, pero no pense que mi bello rostro tambien enamoraria a mi mejor amiga. - el ego de Kyo habia aumentado. —Sera mejor que te alejes soy muy hermoso para alguien como tu. -comenzo a reirse a carcajadas

—Eres un idiota. - le dijo la psiquica sonriendo en secreto para no reirse también, se sentia tan comodo ahora hablar con el

— Lo lamento.-Dijo él muy gracioso, mientras reía por dentro. Estaban haciendo tanto ruido, que la azafata tuvo que venir a callarlos

— ¿Disculpen...?- Kyo giró la cabeza y pareciera que a la chica se le habían alumbrado los ojos. Él siguió mofándose coquetamente, mientras la mujer lo mira. — Lo lamento señor, es qué hacen mucho ruido, ¿pueden bajar la voz?-Dijo la joven mujer, luciendo tan respetuosa ante la enorme figura de superioridad de Kyo

— Fue ella.- la acusa Kyo con un tono infantil.

— ¿Qué?- expreso Athena sorprendida, Por parte de la chica, ella luce enojada ahora con la psiquica, mientras la mira acusadoramente. Ella es morena y tiene unos labios gruesos.

— ¿Disculpe? No puede hacer tanto ruido en el avión.-Ella la regaña con discreción, mientras que Kyo se ríe, al igual, con discreción.— Lo lamento.-Ahora se dirige hacía Kyo con mucho respeto. Y cuando ella se fue, Athena quedo asombrada y la risa de Kyo cubria su mente mientras que lo único que quería hacer con él, era ahogarlo en la cubeta de hielo que estaba en medio de ambos así que, con gran fuerza y coraje, golpeo a Kyo mientras cierra los ojos, dejando que mis impulsos hagan todo.

— ¡Tonto!

— Lo siento Athena, es que no pude resistirme.-Dijo con gracia, mientras ahoga su risa. Athena rodeo los ojos.

— Ya madura niño - dijo la psiquica, Kyo se puso a unos centímetros de su cara

— Athena dime algo.. ¿Qué hizo Yagami para que pudieras olvidar lo que sentias por mi?

Ella no esperaba ese tipo de preguntas y no supo que responder, solo lo volvió a golpear con fuerza.

— Nada, solo fingio interes. - se cruzo de brazos molesta.

—Me dolió.-Comentó mientras soba su cabeza con sus dedos largos.

— Cálmate princesa, te pediré hielo.-Así que llamo a la chica morena de hace algunos minutos, mientras que ella vino de inmediato. —Tráigame hielo en una servilleta, por favor.-Le dijo sin mirarla y poniendo sus manos en la cabeza de Kyo, mientras ella los mira con un poco de celos.— ¡Oye niña! ¡Apúrate, a mi esposo le duele su cabeza!-Realmente odiaba cómo la miraba, pero ella la odiaba aún más por hablarle de esa manera.

Kyo noto el cambio de ánimo de su amiga y dejo de hablar del pelirrojo por su causa ella tubo que entregarle las empresas de su familia y la fundacion Brilla conmigo por romper su trato con el y aun asi el Yagami afectaba su vida.

Después de diez largas y eternas horas, llegaron a Hawai, Kyo se veia muy relajado, claro que merecia unas vacaciones después de tantas preocupaciones estos meses Jamás pensó que Hawai fuera un paraíso, sorprendida al salir del aeropuerto y ver el clima tropical. Nada de edificios, solo algunos hoteles y cabañas, era el paraíso en la tierra.Una camioneta los esperaba afuera del aeropuerto, ambos subieron. Este paraíso era totalmente hermoso, el calor hacía que sus piel se sintiera viva y con muchas vitaminas, mientras él olor a sal la hacía sentir renacida. La psíquica disfruta sacar su cabeza por la ventana del auto, mientras cierra los ojos. Después de algunos minutos, la camioneta se paró enfrente de un hermoso y lujoso hotel con pisos de mármol y con un estilo latino realmente impresionante. Un hombre alto y moreno abre la puerta, mientras que ambos salen.

Era asombroso, fueron bien recibidos y les entregaron la llaves, Athena abrio un poco mas sus ojos al ver la enorme habitación era un piso entero, la habitación la sala, el baño, todo un lujo. Vio como Kyo se dejó caer en la cama cansado. Ella no pudo evitar pensar que tenía que dormir con Kyo esa noche eso si iba ser algo incomodo.

— Tengo hambre. - musito el mientras se tomaba del vientre

— Creo que deberiamos pedir algo de comer. - dijo Athena tomando el teléfono.

Después de media hora llegó la comida, había diferentes clases de comidas, Athena había pedido pollo acompañado con diferentes verduras, Kyo pidió una combinación de arroces, especias y pescado.

—Que lo disfruten- dijo el mesero antes de irse.

Athena se sento junto con Kyo en la mesa y ambos comenzaron a comer. El castaño la notaba algo inquieta como si algo le preocupara

— ¿Te sientes bien? - ella lo miro sin saber que decir — Athena se que es difícil para mi también lo es..

— No tranquilo, no te preocupes, estoy bien.

— De acuerdo por lo pronto quiero que sepas que voy a respetarte y a eso me refiero que te sere fiel tal y como prometi...

— No tienes porque hacerlo..

— Es lo que quiero Athena.. - Sonrie y destapa el corcho de la botella de vino y sirve en las copas el champagne

— Brindemos

— Por la amistad- dice ella

— Por nosotros- Termina diciendo chcando las copas. — Sabes eres una de las pocas personas que admiro.

— Ah por favor. - dice Athena avergonzada

— Es cierto, cada vez que te veía pelear en los torneos no vi rastros de miedo a pesar que algunos de contrincantes eran fuertes tu siempre dispuesta peleabas con todas tus fuerzas aun sabiendo que no ganarias. - Athena lo miro conmovida, el no era de los que se expresan abiertamente — Quiero que me prometas algo. -dijo sin quitar su mirada de la suya.

— ¿Que?

— Que siempre seremos amigos y que cualquier duda que tengas me lo dirás - contesto mientras tomaba de su mano.

— Lo prometo. - susurro y el sonrio satisfecho.

Continuará...