Capitulo ocho

"Yuki"

Estas semanas en Hawai fue muy divertido, Kyo entro a su habitación y vio su guitarra sobre el sofá, era de Athena pero aun asi la tomó y se acomodó para poder tocarla ajustando algunas cuerdas, pronto una canción paso por su mente como también las imágenes de su amiga en su mente, comenzó a cantar

Entre tanta gente yo te vi llegar,

algo en el destino me hizo saludar.

Te dije mi nombre y no sé dónde,

como con un beso me respondes

Pasaron dos dias en el hotel de Hawai, Kyo alquilo un coche y ambos esa mañana salieron a pasear, llegaron a una feria lleno de puestos y juegos.

– ¡Vamos allá! - Exclamó Athena con entusiasmo, parecia una niña en un parque de diversiones, Kyo miro el juego y arqueo una ceja

– ¿Segura?

– Si , nunca me anime a subirme pero creo que ya es hora. - dijo decidida.

Quince minutos después...

–¿Podrías dejar de temblar?

Ella volteó hacía su compañero de aventuras. Ambos estaban en el tren de la montaña rusa apunto de salir disparados.

–No estoy temblando, sólo ya quiero que empiece.

Kyo miraba hacia todos lados excepto a Athena.

–Por eso, estás temblando y mueves esto... que ya de por sí no se ve muy confiable. ¿Eso que es? ¿Un fierro oxidado?– él señaló un tubo abajo de ellos, en la estructura del juego.

– Kyo...– ella miró suspicaz a él Kusanagi, y ella se veía tan tranquila como si estuviera tomando el té en su jardín. –¿ Tienes miedo ?

–¿Qué?– La miró directamente y agudizó la mirada. – No le temo a nada.

–Sí pero...

–Entonces no hay más que decir.

En ese momento ella olvidó por completo la plática con él y abrió graciosamente los ojos, emocionada porque el juego se estaba moviendo. Kyo por otro lado, imperceptiblemente, agarró con más fuerza el arnés que lo aseguraba al asiento; tragó saliva y miró hacia el lado contrario de Athena.

El tren iba en ascenso y ellos iban hasta adelante. Kyo empezaba a sudar, sus manos se resbalaban del tubo del vagón y eso no le estaba ayudando para nada a su paranoia. Mientras, Athena reía y decía cosas que en ese momento no tenían ningún sentido para el. Lo que dijera era lo de menos, él sólo quería que esa vuelta ya terminara; lástima que todavía ni empezaba.

– No pense que fuera tan divertido, si lo hubiera sabido probaba este juego mucho antes...

Athena no dejaba de parlotear y Kyo sólo asentía, ahora viendo hacia el frente, completamente serio y diciéndose mentalmente que él era el maldito Rey de los luchadores, el popular idolo de Hero team que había dado golpizas a muchos malos tipos ¿Qué era ese juego mediocre para un luchador con la capacidad de controlar el fuego.

Sólo te importó que te tratara bien,

tú de 19 y yo de 23,

y empecé mis planes

para vernos otra vez.

Ya estaban en la cima del riel y Kyo veía toda la ciudad desde su lugar. Athena sonreía feliz mientras ponía una de sus manos en el antebrazo de Kyo.

–¡ Alsa las manos, Kyo!–. Le gritó y alzó ambos brazos. Kyo se intentó aferrar al fierro pero Athena se lo impidió.

En ese momento bajaron a una velocidad increíblemente horrible para Kyo. Athena soltó una carcajada más parecida a un grito de felicidad y Kyo soltó un completo y ahogado grito de miedo.

Las vueltas de la montaña eran muy rápidas y los movía para arriba y para abajo. Athena no dejaba de gritar emocionada y con los ojos muy abiertos, mientras que Kyo los tenía cerrados y estaba fuertemente agarrado a lo que fuera que pudiera. Entre una de esas cosas se encontraba la mano de Athena, que, en un intento de aferrarse a algo que fuera "seguro", no dudó en apretarla. Desde luego, si el caía, Athena podía tele trasportarse hacia el suelo.

Y, si pudiera mostrarte

que estando juntos ya no hay nada que falte

y que, a pesar de la distancia, te voy a querer

sólo tienes que saber…

Que yo quisiera quedarme

y, aunque no debo, sólo quiero llamarte,

que repitamos las historias una y otra vez.

Cuando el juego terminó su recorrido Kyo intentaba respirar con normalidad. Su mano derecha estaba casi unida al antebrazo del asiento y su mano izquierda era prácticamente una con la de Athena. Ella, en medio de la diversión, había notado el momento exacto en que ellos se habían tomado de las manos porque, sí, Athena había tomado el brazo de Kyo con esa intención. Presentía que su amigo tenía miedo real de ese juego indefenso desde que le dijo que les tocaba subir ahí, a lo que Kyo puso miles de excusas hasta que por fin se dejó llevar por Athena y ahora ella se sentía como su ángel guardián.

Athena lo volteó a ver sonriente, y Kyo ya regresando a su compostura usual, la miró de vuelta con esa seguridad en su rostro.

–Creo creo que prefiero estar en la tierra y pelear con alguien

–Creo que fue muy lindo.

Los arneses que los retenían se alzaron y en ese punto Kyo se dio cuenta que tenía agarrada la mano de Athena. Intentó no sonrojarse pero fue inevitable

–Bien, el juego ya terminó.

–Pero... quiero seguir jugando.

– ¿Qué? - cuestiono Kyo al ver la cara traviesa de la psiquica

–Hay que volvernos a formar.

No sé cómo te pido que te enamores,

cuando al final no voy a estar cuando tú llores.

¿Cómo te pido que te ilusiones

y recortar nuestra distancia con canciones?

¿Cómo te pido? Si al final no voy a estar

cuando de ti me enamore, cuando de ti me enamore.

Asi pasaron los dias y ambos disfrutaban de cada momento en Hawai, una noche salieron juntos en el auto alquilado a pasear por la ciudad, despues de unos minutos el carro detuvo enfrente de un club que lucía bastante costoso.

— ¿Qué hacemos aquí?-Le pregunto Athena confundida, mientras se quedo intacta.

—Vamos a bailar.-Dijo con seriedad, eso parecía divertido.

—Ja, ¿tu bailar? Eso quiero verlo- Athena sabía que el no era de los que salian a club.

— Tu solias venir a esta clases de lugares a bailar, ven será divertido- toma su mano mientras que Athena sentia chispas corren por todo su cuerpo.

Salieron del auto y entraron al club, donde todo olía a cigarro. El lugar estaba repleto de mujeres, hombres y alcohol

— Ahora entiendo... esta bien Kyo puedes bailar y besar a cualquier chica - le dijo muy convencida mostrando una sonrisa

— ¿Qué?-Preguntó sorprendido y molesto al mismo tiempo. — Athena ya te dije que te sere fiel.

—¡Vamos! Si es lo que deseas...

—Dije que no, solo quiero divertirme nunca habia venido a estos lugares por Yuki ya que era tan conservadora

—De acuerdo, pidamos algo entonces.

Me llevo todo y no me llevo nada,

sin ti no hay nada, todo te dejé,

sé que es muy pronto para estas palabras,

pero las diré.

Ambos se sentaron en la barra

— Hola, ¿qué van a tomar? - preguntó el barman un chico moreno de ojos verdes.

— 2 cervezas por favor- pidio Athena

— Yo no gracias. Solo vine a bailar - dijo Kyo algo confundido mientras les entregan las bebidas

— Hay que beber algo para que disfrutamos, toma- Athena le entrega un vaso que parecia ser soda cola, el miró el trago por algunos no sabía si era algo qué lo embriagaría.— Tómalo, te destensara.- Athena trata de sonar relajada y era justo lo que necesitaba el en este mismo momento, así que lo tomó con rapidez. El sabor era bueno, aunque algo amargo.

— ¿Qué es esto?- pregunto Kyo aunque ya lo había ingerido. Athena también había bebido

— Es cerveza irlandés- Contestó Athena como sabiendo de tragos

—Asi es . - contesto el barman mientras sigue preparando tragos. — ¿Quiere otra?

— Sí, dame otra.- dijo confiado Kyo.

—Eh despacio - le advierte Athena divertida. —Ire al tocador ya vuelvo

Kyo asintió mientras bebia despacio su bebida.

— ¿Kyo?

El escucho su nombre detras de el, se dio vuelta para ver de quien se trataba.

—-¡Yuki!-Dijo Kyo sorprendido al verla — ¿Qué haces aquí?

— Creo que lo mismo que tu. A divertirme- contesto con una sonrisa, Kyo no la reconocía tenia el cabello aun mas largo sobre sus hombros y un vestido ajustado de color blanco.

—Pero tu nunca...

—Se que te sorprende verme aqui ya que antes no me agradaba pero eso cambio. - respondió algo apenada. — Escuche lo que le paso a tu familia en verdad lo lamento

—Eso ya quedo atrás, ya todo esta solucionado

— ¿Dime que no te casaste con Athena?-Pregunta cerrando los ojos, mientras demuestra que le consterna.

— Ya estaba casado con ella hace años, fue en las vegas nos embriagamos tanto que no lo recordaba - dijo de inmediato, mientras que ella lo mira con algo de molestia al escucharlo.

—Athena siempre estubo enamorada de ti debe estar feliz de que al fin se salio con la suya. No entiendo como puedes estar con ella sin amarla

— Eso se logra con el tiempo ¿No crees? - sonrío optimista. — Con ella puedo disfrutar de mi vida y ademas de ser mi mejor amiga es una mujer muy hermosa no sera difícil enamorarme de ella -Le aseguro sonriendo, a lo que Yuki parecia mas molesta por lo dicho

— No, Kyo. - contesto sorprendiendolo — Si no lo hiciste antes menos lo haras ahora, tu solo piensas en ti mismo por eso lo nuestro no funcionó - le dijo hablándole con seriedad

— ¿De qué hablas? Lo nuestro no funcionó porque eres una mujer controladora, solo queria ser quien soy. -Le contestó honesto

— ¿Qué?- Preguntó aun con una gran sorpresa. — Solo buscaba lo mejor para ti solo que tu no lo veias de esa manera - mirándolo de cerca, con lágrimas en sus ojos.

— ¡Querias que dejara mis sueños y converirme en un doctor ! -Grita con fuerza el a lo que ella solo baja la mirada. —¡Tú eras lo más importante en este mundo sin embargo nunca me apoyaste!

— No, no lo era... sino no hubieras roto nuestro compromiso - nego con la cabeza. — Ya cumpliste tu sueño de ser compositor y eres un gran productor. Creo que tu y yo nunca estuvimos destinados.

— Tú ni siquiera me querias.. ahora lo sé - susurró Kyo algo triste —Debi haberte dejado ir cuando mostraste indiferencia a lo que queria, debi enfrentarme a mis padres cuando me comprometieron contigo, debí...

— Espera. - lo detuvo Yuki enojada y dolida.

— ¡Déjame terminar!-Exclamo el con los ojos cristalizado

— No...-Le dijo nerviosa. —Ya no tiene caso - sin mas ella se fue a lo que Athena llegó y vio a la Kushinada alejándose y caminando hacia un hombre maduro y elegante que la tomaba de la cintura y basaba

— Ella es ¿Yuki?

Kyo no contesta solo la tomo de la mano y la llevo al medio de la pista y comenzaron a bailar.

Como en Marbella las olas,

tú estabas bella y a solas

y yo te extraño y te extraño

pero te llamo y lo olvido

Eran comos las cinco de la madrugada cuando la puerta se abrió de golpe, eran Kyo y Athena, el estaba echo un desastre, con su camisa medio abierta, estaba muy ebrio. Athena lo sostenia con fuerza tomandolo de la cintura para que no cayera al suelo.

— ¡Qué demonios!- Murmuro enojada mientras lo deja sentado sobre la cama. — ¿Porque no paraste cuando te lo pedí?

— Solo fue un poquito .-Contestó con esa boca llena de ebriedad y con un olor a alcohol, que emanaba de su cuerpo entero.

— No debiste beber tanto, tienes que cuidate. - se sienta a su lado, mientras él me mira con sus pupilas dilatadas.

— ¿Cómo puedo ser tan suertudo de tenerte? Eres la persona más genial que he conocido, y te juro que he conocido a muchas personas.-Murmuró mientras sale de Athena una sonrisa algo tímida— Pero nadie como tú.-Toma su mano y la besa — ¿Cómo es que no me enamoré de ti antes?

— No era el momento- susurró ella mientras veia que se acercaba aun mas. — ¡Hey! ¿Qué haces?

— Quiero besarte. -dijo y las mejillas de la psíquica ardieron

— ¿Qué?- Preguntó nerviosa, parpadeando cada vez más.— Llévame hasta tus labios, quiero besarte.-Dijo aun luciendo muy ebrio.

— Primero debes tomar un baño y luego.. veremos ¿De acuerdo?

— Eres un ángel

Athena sonrío era un poeta ebrio

Cómo te quiero y te quiero,

pero este amor ya no es mío.

Sé que en tu boca y mi boca,

cuando se juntan hay lío.

Cómo quisiera quedarme

pero ahora no estás conmigo,

sé que la vida se pasa,

pero no pasa, contigo.

— Camina. - luego lo llevo al baño. — Tomaras un baño ahora.

— Sí.-Respondió sentándose en la taza del baño, como un niño obediente mientras que Athena abrio la llave y dejó caer el agua en la tina blanca.

— Iré por tu ropa. - salió del baño y fue al estante de ropa, tomó su pijama pijama de color azul y su ropa interior, mientras que su mente se cubre de pensamientos algo locos. — ¿Por qué me siento tan nerviosa?- se preguntó mientras su corazón se está tambaleando. Se dio vuelta y entró al baño y de repente se quedó paralizada al ver su cuerpo semidesnudo. Solo llevaba puesto sus calzoncillos negros, mientras su piel se veía tan cálida. Su abdomen tan bien trabajado

— Ah.. lo lamento

Él volteo a verla inocentemente dijo:

— ¿Qué?

— No nada, solo sigue

— Athena me verás desnudo toda la vida.- comenta mientras asegura que será toda la vida.

— Estamos casados claro..

— ¿Te pongo nerviosa?-Alza una ceja, mientras pasa su cabello por detrás de su cabeza. Él lucía como la perfecta tentación

.— No.- Contestó algo roja, mientras él se me empezó a acercar con sus pasos lentos, quitándose la ropa Athena giro de inmediato dejando el piyama sobre el lavado de manos. — Te dejo para que puedas ducharte.

Salió de inmediato sintiendo como su corazón queria salirse del pecho ¿Qué estaba pasando?

Eran como las diez y media de la mañana cuando Kyo despertó estirando todo su cuerpo y vio a Athena durmiendo a su lado, tan plácidamente, no pudo evitar sonreír para luego comprender lo que le estaba sucediendo.

— ¡Rayos!- dijo saliendo lentamente de la cama y caminar hacia el balcón — ¿Qué demonios me está pasando? -Tomó su celular y marcó el número de Nikaido. — ¡Contesta idiota!-Pronuncio molesto, mientras está impaciente

." ¿Hola?-Dijo un Nikaido algo adormilado, mientras que en Japón es de madrugada."

"Benimaru necesito hablar contigo"

" Son las dos de la mañana, ¿no le puedes llamar a Shingo?-Contestó el diseñador muy cansado"

" ¿Eres mi amigo, o no idiota? "

" ¡Maldita amistad!-Exclamo el joven fastidiado.-Bien, escucho. "

" ¿ Crees que pueda llegar a enamorarme de Athena?-Pregunto con honestidad "

" Deja me ver...-Guardó silencio para pensar, y luego de algunos segundos contesta.-Cuando estábamos en secundaria todos los chicos querian el número de Athena y recurrian a ti ya que eras su mejor amigo, todos estaban locos por ella y se que te molestaba eso, tal vez te gustaba o querias protegerla de algun degenerado a lo que quiero decir es que los sentimientos pueden cambiar "

" ¿Pueden cambiar? ¿A pesar de que tu ex este presente aun?- su corazón duele cuando lo dice - Athena comienza a gustarme de otra manera, es mas que amistad. "

" ¿Desde cuándo sucede?- pregunta interesado.-Tú no la veias como mujer por Yuki pero ella ya no forma parte de tu vida "

" Lo se , voy a rehacer mi vida con Athena y olvidar el pasado "

" ¿Olvidar el pasado te refieres a que también haras de cuenta que Yagami y Athena no hubo nada . ?"

Kyo suspiró, habia olvidado por completo a Yagami

"Asi es, el no supo valorarla yo si lo hare"

"Bien, porque si tu no lo haces yo podría hacerlo - rio divertido "

" ¡Idiota!-Le dijo mofando.-Creo que tienes razón, te dejare descansar. - colgo sonriendo Benimaru a veces era un casanova "

¿Cómo te pido que te enamores?

Cuando al final no voy a estar cuando tú llores.

¿Cómo te pido que te ilusiones

y recortar nuestra distancia con canciones?

¿Cómo te pido? Si al final no voy a estar

cuando de ti me enamore,

tú de 19 y yo de 23.

Cuando de ti me enamore,

tú de 19 y yo de 23.

— ¿Kyo? - lo llamó Athena llendo también hacía el balcon. — ¿qué haces?- Pregunta frotándose los ojos, para que se acostumbra a la luz.

— Hablaba con Nikaido

— Oye, ¿ Viste a Yuki ayer?

— Si, pero no tiene caso hablar de ella - dijo tratando de persuadir

— No soy tonta Kusanagi, ella aun te interesa - dijo alzando una ceja

— No, ya no tienes que preocuparte

— ¿Qué crees? soy tu esposa como no voy a preocuparme

El sede ante ella.

— Yuki es mi pasado y ya cerre ese ciclo, terminó

— Haces bien .-Le dijo con una gran sonrisa — Solo quiero verte feliz

— Lo soy niña tonta. - le dice riendo ligeramente.— Quiero que también seas feliz - la mira y pasa sus dedos largos por las mejillas de Athena, sus ojos chocolate brillaron románticamente. — Quiero tener esta imagen de ti

— ¿De qué hablas?-Le pregunto algo extrañada, mientras le da el un ligero beso en sus labios — Sana, sonriente y feliz.- Athena se sonroja al escucharlo — ¿Estás feliz ahora?- Pregunta con miedo de que diga que no

— Si, si soy feliz - afirma sonriéndole abundantemente. — Es tranquilo, estar solo tú y yo, supongo que ya comienzas a volver a gustarme

— Eso espero, quiero estar así más tiempo.- vuelve a rosar sus labios con los de ella y ambos se fundieron en un beso.

Luego fueron mas salidas, a la playa, a ver una película en el cine, al teatro, asi paso un mes entero y ya era hora de volver a Japón. No todo es para siempre pero Athena hubiera deseado que estas vacaciones jamas terminaran.

– ¿Athena?- le dice Kyo, sacandola de su trance.

– Ya voy.- dijo tomando su maleta y salió de la habitación.

Caminaron hacia el corredor hasta el ascensor, ambos riendo y platicando, Kyo tomo su mano, era un gesto tan extraño pero tan hermoso y agradable al mismo tiempo. Cuando las dos puertas del elevador se abrieron, parecía que solo eran ellos. Sus manos juntas, era algo tan normal. Carcajeando y disfrutando, fueron directo a la recepción, donde Kyo entregó las llaves para luego subir a la camioneta que los llevaria al aeropuerto.

Y aunque yo esté en otra parte,

soy más feliz porque yo pude encontrarte,

y, aunque no tenga la certeza de volverte a ver,

es tuya esta canción; recuérdame.

Continuará...

Tema "Cristina " pertenece a Sebastián Yatra