Capítulo nueve
"La Isla.. "
Al entrar al recibidor, Kyo y Athena dejaron sus maletas, sintiendo la calidez del hogar que daba la mansión Kusanagi, se sacaron el abrigo pero cuando prendieron la luz de lo que viene siendo la sala
– ¡Sorpresa!-Se escucharon unos gritos inesperados. Ambos se quedaron asombrados de lo que vieron, la familia Kusanagi y amigos de Kyo
Athena no sabia como reaccionar ante todo esto. Eso fue hasta que Shizuka se acercó y los abrazó con mucha fuerza.
– Como los extrañamos, que bien que están aquí.- dijo Shizuka abrazando a la pareja
– ¿Qué es esto? - se quejo Kyo algo confundido.
– Es solo una fiesta de bienvenida, los hemos echado de menos, pero creo que ustedes ya vienen muy contentos .- la señora Kusanagi siempre tan indiscreta, hizo qué las mejillas de Athena se enrojecieran.
– ¡Madre!-Jadeo Kyo. – Recién llegamos de Hawai
– Vamos, saluda a todos.-Dijo Shizuka endureciendo la quijada, tomo de su mano y lo acercó al señor Kusanagi quien parecía complacido con la llegada de su hijo.
Después de un tiempo Athena habia quedado encontrarse con Hinako en el centro comercial para hacer compras cuando desafortunadamente, Saori la vio.
– Hola señora Kusanagi -Dijo acercándose, Hinako por su parte, rodeo sus ojos al verla y se alejo un poco para que hablaran a solas – ¿Cómo estuvo la luna de miel?
–Estuvo bien.-Le respondió como si nada.
– Ya lo creo.-Dijo sonriendo falsamente. – Solo espero que no te acerques a mi prometido.-Dijo luciendo sus labios hermosos y una cara muy fina.
– No creo que sea necesario que me pidas eso.-Ya no podía actuar cordialmente con ella.
– ¿Lo sabes verdad? ¡Iori rompio nuevamente conmigo! - le grito molesta. – El no me ama.
Athena quedo sorprendida de las palabras que salen de sus labios rojos.
– No lo sabia, tal vez era lo mejor.
– ¿ Lo mejor? - se río – ¿ Recuerdas la última vez que nos viste juntos?
– No quiero pelear contigo, así que mejor vete - dijo muy molesta.
– Yo ya tuve mi platica con él y muy interesante por cierto.-Trataba de hacerla enfadar.
– No me interesa.-Le respondió tragando saliva.
–Asi qué no te creas tan importante- los ojos de Athena se abrieron – ¡El volvera a mi! Tu solo fuiste una mentira - Saori comenzó a atacarla, Athena solo trataba de que no se lastimara. – ¿Que no ves ? ese hombre era para mí, él y yo estábamos destinados a estar juntos.- le dolia sus palabras –¡ Veinte años a la basura!- Athena sentía un poco de pena por ella. –El te conoce y se olvida de todo. -Lentamente, Athena pudo ver como la mano de Saori la abofeteo –¡Eres una maldita perra!
–¡ Ya basta! - le grito Athena tomándola del brazo. – Iori Yagami no me interesa por si no lo recuerdas soy la esposa de su rival, ahora aléjate de mi.
Saori frunció el ceño y se alejo del lugar muy enojada. Hinako se acercó a su amiga psiquica.
–¿Que le pasa a esa mujer?
–Tiene miedo. - respondio Athena y de pronto otra persona se acerco a la psíquica, era un hombre vestido de negro y tenia tatuado en el cuello el símbolo del Clan Yagami. Tenia un celular en su mano.
– Señora, Yagami- sama quiere hablar con usted - le dijo entregandole el celular, ella miro a su amiga rubia y dudando tomo el teléfono contestando.
" Hola."
" Necesito verte, Athena "
Athena dudo pero era lo mas natural que el necesitaba una explicación al menos.
"De acuerdo, dime donde"
"Ven a la mansión, te espero"
" Bien, en una hora estoy ahi"
Athena le entrego el celular al hombre quien de inmediato se alejó de ellas.
– Athena ¿Que esta pasando?
–Amiga, tengo que irme prometo contarte todo. - dijo muy apenada Athena alejadose de repente.
La psíquica llegó a la mansión Yagami, fue recibida por Kumiko quien sonrio enormemente al verla.
– Bienvenida Señora Athena, el señor Yagami la espera en su despacho.
– Gracias Kumiko. - Athena cmpartio su sonrisa, también la había extrañado.
Ella entró, apenas Iori la vio se levanto de su asiento y se fue acercando a ella lo veia un poco confusa, su rostro tenia menos expresión y la intensidad con la que la obserba la hizo detenerse sintió vibraciones peligrosas de el.
– Iori..
– Lei tu carta, muy conmovedora por cierto. - Athena da un pazo hacia atras pero el inmediatamente la toma de la cintura y la golpea en su duro pecho.
–Te juro que no recordaba que me había casado con Kyo en las vegas. - le explicó ella de repente. Iori se comporta de una manera espeluznante.
– ¿Como estuvo tu viaje con el idiota de Kyo? - le pregunta con voz ronca sobre su oido, trazando su nariz en el hueco de su cuello poniendo la piel de gallina a Athena quien trato de empujarlo pero el solo aprieta mas su agarre en su cintura.
– ¿Qué es lo que quieres saber, exactamente?
– Lo sabes muy bien. - le da un ligero beso en su cuello y luego la soltó dejandola completamente congelada
– ¿Que pretendias que pasara? Tu no me buscaste, te comprometiste con Saori y me quitaste todo, inclusive la fundacion Brilla conmigo que perteneció a mi madre. - le recordo Athena
– Eso tiene arreglo mientras te divorcies de Kyo, volveras a la mansión.
– ¿Qué? No puedo hacer eso.
–Si quieres recuperar tu fortuna y la Fundación que tanto quieres lo haras. - dijo decidido viendo la reacción de ella quien comenzó a reirse.
–Estas loco Yagami, jamás podria lastimar a Kyo sera mejor que olvides esa idea y olvidar todo lo que hubo entre nosotros, como si nunca hubiera pasado
Iori en ese momento la tomo de los hombros y la estampo contra la puerta, sus ojos la miraba inhumadamente haciendo que su corazón dejara de latir.
– Yo decidiré cuando termina, tu eres mi mujer y no me importa en lo absoluto Kyo.
— Lo siento, mi respuesta es no. - Athena trato de sacarse a Iori de encima pero este no la dejaba. – Déjame por favor
— Dime una cosa Athena ¿Te acostaste con el? - Athena abrio sus ojos de repente, el hervía cerca de su oído, su aliento abanicando su cuello enviándole escalofrío
— No tengo porque contestar..
— Lo hiciste.. - afirmó el — Te arrepentiras por eso. - sus palabras contenian una promesa que la asustó sin límites.
— ¿Qué quieres decir?
— No te dejare ir Athena, nos iremos de Japón en dos horas
— Vas a ¿Secuestrarme? - Athena volvio a luchar al ver la expresión de Iori, no parecía el mismo hombre que conoció al principio. Tenia miedo de el, la miraba fijamente y al momento siguiente se rio malvadamente
— ¿Quieres seguir siendo la perra de Kyo?
— ¡Imbécil! - Athena reunió valor apreto su puño y le solto con golpe certero en la mejilla del pelirrojo, la cara se doblo hacia un lado debido a su fuerza, el se giro lentamente y llevo su mano hacia los gruesos mechones de Athena y los tiro con fuerza para que lo mire a los ojos.
— ¿En verdad crees que puedes lastimarme? - su agarre en su cabello se hizo mas fuerte. — ¡No eres nadie! Haras lo que diga y se acabó a menos que desees que mande a mis hombres a que visiten al infeliz de tu padre. - la amenazó, Athena lo miro con los ojos muy abiertos, ese no era el Iori que le habia mostrado al principio, es capaz de todo pero eso solo avivo su ira, los ojos de Athena se estaban empapando de lágrimas y estallo de ira.
— No te saldras con la tuya, Kyo me encontrará y te hara pagar lo que estas haciendo- grito todo en su cara y luego se arrepintió de hacerlo en ese momento los ojos de Iori se tornaron de un color mas oscuro y su nariz estaba inflamada debido a la ira. Su agarre en su cabello era insoportable.
Luego Iori la sostiene la barbilla con fuerza y mientras su otra mano estiraba su cabello tirándolo sin piedad, la beso lleno de rabia, enfado, pasión, lujuria que estaba besando y mordiendo sus labios con fuerza. Ella no respondió, solo empujo sus hombros, pero él solo aumentó la presión de su agarre. Pidio entrar pero ella conservó sus labios sellados pero la fuerza que ejerce en su boca la hizo jadear, este aprovechó y agredio brutalmente sus labios, deslizó su lengua dentro de su boca y comenzó a devorarla.
Lo empujaba continuamente pero en vano. El es mas fuerte, luego dejo su boca y presionó su frente contra la suya y ambos respiran con dificultad. Athena mantuvo la mirada baja para no ver a este monstruo y en un impulso se dio vuelta para salir huyendo del lugar como si su vida dependiera de ello y lo siguiente vio que estaba en el aire. Fuertes brazos musculosos se envolvieron alrededor de su cintura y su espalda chocó con su duro pecho. Luchaba en su agarre. Pero él solo aprieta con más fuerza.
—Eres mia.
— ¡Suéltame!
En cambió el la puso bruscamente sobre su hombro. Como una muñeca de trapo. Y comenzó a caminar en dirección a su antigua habitación. Gritaba y golpeaba su espalda con todas sus fuerzas, pero no sirvió de nada. Tampoco queria usar sus poderes psíquico, temia que sacara lo peor de el, entró a la habitación y la arrojo a la cama.
— prepárate salimos en una hora, no intentes nada estupido. - le dijo enojado.
— Solo déjame ir, no se lo dire a nadie.
— ¿Dejarte ir? Nunca, nunca sucedera. Me vengare de Kyo teniendote a mi lado. - sus palabras llenas de veneno la asustó confundiendola. Luego salió de la habitación azotando la puerta.
Luego el pelirrojo volvió a ingresar al despacho hecho furia, tomo de la licorera whisky y se sirvió un poco en un vaso y lo bebió de inmediato, sintió un ardor en su garganta pero lo necesitaba, nunca penso que algun dia iba a retener a una mujer a la fuerza, sintió poca culpa pero el dolor y el odio lo superaban.
El la ama y siempre le habia llamado la atención a pesar de ser una heroina popular como Kyo, la deseaba y sabia en ese tiempo que ella no vendria a el sabiendo quien era, por eso forzo ese matrimonio pero cuando vio esa carta estaba indignante, queria quemar todo, por eso volvio a comprometerse con Saori pero nada cambió, ella seguia en su mente, cuando al fin se decidió buscarla ella se habia ido de luna de miel con su rival, nadie sabia a donde, supo que la perdería y asi fue. Asi que Kyo merece sufrir y pagar usándola. Ella también pagará. Ella se lo merecía, hara que se arrepienta de haberse ido con el.
Por otro lado Athena se secaba las lágrimas que habia derramado, la puerta se abre y vio a Kumiko, puso una bandeja de comida en la mesita de noche, y fue hacia ella de inmediata, tomo su rostro con ambas manos.
— No llores niña. Estarás bien shhhh - la consoló.
Athena la abrazo y lloro en sus brazos mojando su camisa con sus lágrimas pero a Kumiko no le importó
— El me quiere llevar lejos. Me esta secuestrando, ayúdame por favor..
— Sabes que no puedo hacer eso mi niña. - le dijo triste, a lo que Athena bajo la mirada. — Iori es duro por fuera pero por dentro es un buen hombre, solo esta dolido señora, el la quiere mucho y la ha extrañado.
Después de dos horas Athena se sento en silencio en el avión privado de la familia Yagami mientras despegaba hacia su destino. Ya era de noche, Kumiko estaba a su lado, al parecer Iori decidió que viniera también, el estaba sentado en frente de ella.
Cuando el avión llegó a las alturas superiores, Athena miró por la ventana y la vista desde allí la dejó sin aliento. Era tan hermoso con todas las luces pequeñas que parecía como si alguien hubiera rociado el brillo dorado en el suelo. Era increíblemente hermoso, solo quería seguir mirando la vista hasta que no se vio más tierra que el agua.
En el avión habia hombres que los escoltaban, robustos con muchos músculos, como si llevaran al presidente, pero en este caso era a un mafioso en busca de venganza, los hombres eran algunos que habia visto en la vieja mansion Yagami, vestidos de negros, serios.
— ¿A dónde vamos? - pregunto Athena al pelirrojo quien mantenia su vista a la ventanilla, la miró por un momento y habló.
— A la Isla privada Hienza
— ¿Hienza?
— Es una de las Islas que estan en las costas de Okinawa- le explicó Kumiko animada a lo que Athena abrio un poco la boca de la sorpresa.
Iori tenia una maldita Isla privada... ¿Qué demonios hace su Clan para heredar tanta fortuna? El tren de pensamientos se detiene. Cuando, el piloto anunció que estaba a punto de aterrizar. Ella misma se desabrocho el cinturón, el avión aterrizó sin problemas. La puerta se abrió cuando salió del avión sus ojos se encontraron con la belleza del lugar, a pesar que estaba oscuro y era de madrugada, las playa se veia tranquila, los ojos de Athena se agrandaron por la vista aun más cuando se dio vuelta y vio una casa, no una casa, una maldita mansion hermosa.
Iori entro a la mansión junto con los demas, ella lo siguió y todo lo que veia era lujo, Kumiko se disculpo y fue a descansar a una de las habitaciones mientras que algunos hombres rodeaban la casa. Iori camino junto con Athena a su habitación quien sostenia una pequeña maleta, cosas que habia olvidado el dia que se marcho.
Una vez adentro de la habitación Iori cerró la puerta tras si, luego camino hacia ella, se quedó allí mirándola a los ojos, había algo diferente en sus ojos. Lo cual no entendía. Extendió su mano para acariciar su mejilla, pero rápidamente ella la aparto de una palmada. Y preguntó en tono fuerte.
— ¿Qué haces?
La miro con calma. Pero después de un largo silencio. Él dijo
— Nada.
Fue su sencilla respuesta.
Athena reunió valor y preguntó
— ¿ Estás demente? No puedes Secuestrarme ¡Tengo familia y amigos!
Sus ojos se oscurecieron en un instante y se acercó sosteniendola por la parte superior de sus brazos. Y habló de la manera más tranquila.
— Manten tu voz baja y deja de hacerme preguntas-. Él advirtió.
— ¡POR QUÉ! ¿Por qué rayos haces esto? Ya deja esta absurda venganza por Kyo y devuelveme mi libertad
Se puso furioso, su agarre en sus brazos se apretó.
— Nunca te iras de mi lado, Athena.. nadie sabe de este lugar, es por eso que no van a encontrarte - Siseó.
Los ojos de Athena se abrieron a esa revelación, una lágrima cayo de su ojo. Algo parpadea en los ojos del pelirrojo luego la soltó y fue hacia el armario. Sacó ropas y entró al baño. Athena suspiró y escucho el agua de la ducha correr, ella saco de su maleta su piyama, un short y blusa a tiras. Cuando salio el pelirrojo solo con una toalla cubriendo su costado inferior. Y su espalda desnuda, era tan musculoso.
Athena de repente aparto la mirada y fue al baño y cerro la puerta, luego de lavarse los dientes y tomar un baño ella salió, lo vio y lo vio acostado en la cama. Con un brazo detrás de la cabeza sobre la tabla de la cama. Ella tomo un cojin de la cama y se acosto en el sofá, escucho como el se levantó y camino hacia ella, se vio en el aire en los brazos del Yagami, Athena lucho.
— ¿Qué haces ? ¡Bajame!
— Bien
En ese instante la dejo sobre la cama, luego se acosto a su lado, Athena se alejo lo mas que pudo de el, pero después de un tiempo se quedo dormida. Trato de abrir los ojos pero la luz del sol brillante le impedía abrir los ojos, pero finalmente logro abrirlos. Y parpadeó varias veces para adaptarse a la luz.
Cuando trato de moverse no pudo, fue ahí que sintio un aliento caliente en la parte de atrás de su cuello y hombro y un brazo fuerte sujetando su cintura con tanta fuerza. Iori Yagami la estaba acurrucando y abrazando. Athena comenzo a sentirse extraña porque estaba comoda en sus brazos y le agradaba su calidez, trato de escabullirse de su agarre para evitar esa sensación pero no sirvió de nada. El era fuerte. Y sus luchas solo aumentaron su agarre para volverse más fuerte sobre ella.
Un gruñido bajo de el y Athena dejo de retorcerse, finjio estar dormida y al rato se durmió nuevamente.
Continuará...
