Capitulo doce
"Cena en la playa"
Kumiko se mantuvo firme en darle el desayuno, por otro lado Athena estaba sintiendo un fuerte dolor de cabeza que le palpitaba como el infierno. Después de comer Kumiko le dio unas pastillas para aliviar el dolor, la cual tomo de inmediato. Kumiko le pregunto ¿Que habia pasado anoche? Pero ni la misma Athena lo sabia, solo que fue a la cocina y tomo una botella de vino y amaneció en la cama con resaca.
Después del que dolor cesó, fue hacia la cocina pero se detuvo en seco cuando escucho unos gemidos ahogados. Athena entro lentamente, tenia curiosidad, se asomó por la puerta.
Allí, en la cocina, Maco y el chico a servicios del Clan Yagami se están besando. Era el mismo que apareció con un arma cuando aparecio la rata. ¿Sera que la esta obligando? Penso la psiquica cuando escuchó la voz de Maco
—Akira, -detente ...-gimió Maco al verla a Athena quien no dudo en protegerla.
— Sueltala
Ambos la vieron, Maco lo apartó de un tirón y ahora, miro con torpeza a la psíquica, ese chico Akira le sonríe burlonamente ¿Como se atreve?
—No vuelvas a tocarla ¿No tienes ninguna vergüenza? - rugio Athena y sintió un tiron en la blusa desde atrás, vio a Maco que quería decir algo pero no podía formar las palabras. Mientras que Akira simplemente puso los ojos en blanco ante su declaración.
— Tranquila, no dejaré que te toque -Le aseguro Athena a Maco
— En realidad- susurro Maco toda roja de la vergüenza —Es mi novio.
— ¿Que? - cuestiono confusa Athena mirando a ambos, Akira sonreia. — pero solo tienes quince años.. uhh olvidalo es que eres tan inocente y amable y el por otro lado.. es tan diferente a ti ¿Como puedes estar con el? - pregunto incrédula
— Al igual que usted señora Athena ¿Como puede estar con Yagami-sama?
— No tengo opción. - susurró a lo que el escucho bajando su cabeza. El sabia perfectamente que estaba ahi porque Iori la trajo a la fuerza y cuando estaba a punto de irse escucho un profundo pesar.
— Lo siento
Athena asintió y el sonrió y fue hacia Maco, sostenia una cajita con agujeros, cuando destapo la caja era un conejito de indias blanco.
— Aaaaa una rata ¡Una rata! - la cara de Maco pálido comenzo a correr y Akira tras ella divertido.
— Ven, amor no te hara daño jajajjaj
Se veian tan diferentes, era el mismo muchacho serio, la mano derecha de Iori Yagami. Luego Athena vio que se acercaba a ella con el conejito de indias.
— No te atrevas. - advirtió la psiquica
—Crei que la poderosa Athena adoraba a los conejos- Reflexionó a lo que Maco se escondio detras de Athena divertida tambien por la situación, en un parpadeo las dos salieron corriendo.
— ¡Eso no es un conejo!
Asi paso un mes, desde entonces Iori era mas amable con ella, aun dormia con ellas todas las noches pero nunca trato de hacer nada que ella no quisiera, solo se acostaba a su lado. Era como si Athena hubiera aceptado su destino, por otro lado se hizo muy amiga de Maco y de Kumiko. Incluso con Akira, se dio cuenta que era una persona agradable. Ama tanto a Maco, nunca perdio una oportunidad de hacerle reir .
En cambio Iori pensaba en las palabras de Athena esa noche que la encontro en la biblioteca ebria.
"¿Cómo haces cuando el corazón esta en dos lugares? "
¿En dos lugares? ¿En Kyo y en el? ¿Tenia sentimientos por los dos? ¡Su corazón no podia estar compartido! Odiaba el hecho de compartir el amor de la psíquica con Kyo ¡Lo odiaba! Y tan solo la idea le daba malestares.
Debia hacer algo al respecto, tenia que hacer lo que fuera para que ella solo sienta amor por el.
Cuando Athena fue hacia su habitación vio una caja roja sobre la cama. Junto con una nota " Te espero lista a las nueve " vio un vestido rojo y era hermoso. ¿Porqué siempre elige un vestido rojo para ella? Tal vez sabe que es su color favorito. El vestido era corto hasta las rodillas por delante y la cola como por detrás. Tiene hermosos bordados en la parte delantera y en las mangas de red. ¿Porque no? Necesitaban hablar, el siempre esta con sus negocios y hay veces que llega tarde.
Eran las ocho , asi que fue a tomar una ducha tibia y relajante de sales perfumadas. Luego se puso el vestido, le queda perfecto. También unos tacones, un maquillaje ligero con labios rojos y ojos ahumados claros. Se recogió el cabello en un moño desordenado con algunos mechones cayendo sobre su cara y cuello. Llevaba un hermoso colgante de diamantes, que también estaba presente en la caja.
Después de terminar se miro al espejo se veia preciosa, woow... Iori si tiene buen gusto por la moda. Penso Athena
Se puso el abrigo y estaba lista para las nueve. El estaba listo esperándola, le sonrió y la tomó de la mano, comenzaron a caminar hacia la playa donde ahi se detuvo y su boca se abrio un poco sorprendida de la vista frente a ella, una escena romántica, iban a comer en la playa bajo la luna y las estrellas era el sueño de toda mujer frente a las olas relajantes. Habia una pequeña carpa donde habia una mesa con cacerolas donde seguramente estarian la comida, delicias. Había velas alrededor de las sillas que le daban un aspecto hermoso.
En ese momento sintió que el apreto su mano y entrelaza sus dedos, eso la saco de su trance y Iori a su lado la miraba con una expresión tranquila, luego su vista nuevamente a la vista hermosa delante de ella. El tiro de ella y comenzó a caminar hacia la mesa. Sacó la silla para ella e la hizo sentar en la silla.
Athena no entendía nada, en lo absoluto ¿Acaso era una cita?
— ¿Una cita? - Murmuró Athena a lo que Iori la observo con atención.
— Se podria decir que si..
Un leve sonrojo apareció en las mejillas de Athena, no espero que el la escuchara. ¿Desde cuándo Iori era romántico?
Athena sonrío mirando las olas, mientras sentia la miraba de Iori sobre ella, tenia un poco de hambre, miro la mesa estaba vacia. "¿A qué hora cenaremos?" Penso Athena y se sorprendió un poco cuando Iori habló.
— ¿No tienes hambre?
"¡Si, que bueno... Comida al fin. !"
Athena asintio con la cabeza, a lo que el se puso de pie y se dirigió hacia la carpa que estaba cerca, luego volvió con una bandeja de comida que lucía deliciosa, lo que le sorprendió a Athena fue que comenzó a servirle. No podia dejar de verlo con atención ¿Iori le estaba sirviéndo?
— Toma una foto, durará mas. - le dijo el con forma de broma a lo que ella sonrió y comenzo a comer el silencio. ¿Ahora hacia bromas? ¿Que paso con el Iori gruñon de antes?
Después de la cena, Iori puso la música en su celular, era algo que jamás hubiera esperado que hiciera, se acerco a ella y extendió su mano hacia adelante y dijo.
— Ven a bailar conmigo.
Athena se sorprendió aún más a su repentina declaración, sonrió nerviosa y dijo.
— ¿Es encerio?
La miró con cara de póquer, agarró su mano y la tiró hacia adelante a lo que aterrizó en su duro pecho. Luego el deslizó su mano en su cintura y la acercó aun mas , Athena coloco sus manos sobre sus hombros. Lentamente comenzó a moverse, ella siguió sus pasos mientras su cercanía invadía sus sentidos, su olor a menta y almizcle era embriagador y masculino.
Ella vio su rostro y observó sus rasgos. Línea de la mandíbula afilada, ojos azules como el mar, alto, musculoso y guapo. Además de fuerte, todas las mujeres se morian por el. Si alguna vez lo hubiera conocido en otras circunstancias, definitivamente se habría enamorado de sus encantos aunque de cualquier manera se habia enamorado de el.
Pero por otro lado temia que volviera a ser el hombre frio que la lastimaba, aunque no sabia porque queria conquistarla, tal vez si la queria, simplemente dejo de pensar y se sintió como un sueño, querer congelar ese momento, ella puso su cabeza en su pecho y lo abrazo ligeramente mientras se balanceaba. Lo sintió paralizarse por un momento, pero luego se relajó y la abrazó con fuerza, ella pudo sentir su corazón latir y fue como una canción de cuna.
Continuara...
