Ni los personajes ni buena parte de la historia son de mi propiedad sino de JK Rowling, y no tengo previsto sacar el menor beneficio económico de esto.

Ginny y Hermione se encontraban en medio del campo de batalla en el que se había transformado el cuarto de la pelirroja tras todos los preparativos de Demelza, que ya había bajado a reunirse con Neville, y los de las dos amigas.

-Bueno, yo creo que ya estaría.-Afirmó Ginny retirándose del pelo de Hermione bastante satisfecha.-Estás preciosa.

-Madre mía Ginny me encanta, ¿crees que le gustará a...a Viktor?

-Por supuesto.-Respondió Ginny con una sonrisa socarrona.-Bueno, pues ya podemos irnos, ¿no?.

-Vete tú, yo iré algo más tarde que no me quiero cruzar a los chicos hasta el baile.

-¿Para que sea más impresionante?

-Porque me da miedo que se burlen y me amarguen la noche antes de empezar, pero me gusta más lo que has dicho.-Contestó Hermione.-Y tú tómatelo con calma.

-¿Por qué me dices eso?

-Porque te conozco, y como enfoques esto en plan ''el día que enamoré al padre de mis hijos'' no vas a dar una y la vas a liar. Sois dos amigos que van juntos al baile, intenta pasártelo bien.

-Lo intentaré, ¿pero voy guapa al menos?-Preguntó con una sonrisa nerviosa.

-Preciosa, va a quedarse impresionado.

-Bueno pues me voy que no tenga que esperar, espero que te lo pases genial.

Ginny bajó las escaleras nerviosa pensando en qué diría Harry cuando la viera, la verdad es que llevaba dándole vueltas a cómo peinarse desde la misma noche en que la había invitado al baile. Cuando llegó a la Sala Común ya estaban allí Parvati, Ron y Harry.

-Buenas noches.-Saludó Ginny algo sonrojada ante lo arreglado que estaba Harry.

Al girarse para saludarla observó con satisfacción que Harry abrió los ojos sorprendido ante cómo se había arreglado.

-Buenas Ginny.-Saludó Harry algo sonrojado también. Le ofreció el brazo.-Nos vamos.

Ginny iba a cogerse del brazo cuando su mirada viajó hacia su hermano y todos sus nervios abandonaron de golpe su cuerpo para ser sustituidos por un ataque de risa muy mal disimulado.

-¿Ron… qué llevas puesto?.-Fue capaz de articular con lágrimas asomándole por los ojos.

-La túnica que me dio mamá.-Respondió Ron con fastidio.-¿Tu vestido no era heredado? ¿Por qué esta tan bien?

-Gracias por el cumplido hermanito.-Respondió ella aun riéndose.-Pero le pedí a mamá que le hiciera un par de arreglos.

-Genial.

-No deberías meterte con él.-Le dijo Harry en voz baja mientras se dirigían hacia el Gran Comedor, aunque parecía divertido.-Está bastante acomplejado con el tema.

-Su humor no va a mejorar cuando vea con quién va Hermione.

-¿Pues con quién va Hermione? ¿Y qué más le da a Ron?

-Si ella no te ha dicho lo primero no te lo puedo decir yo, y si no te has dado cuenta de lo segundo quizás deberías llevar a graduar las gafas.

Las dos parejas llegaron al vestíbulo, donde se concentraban la mayoría de estudiantes esperando las indicaciones por parte de los profesores y, entretanto, evaluando el aspecto de sus compañeros. Ginny no pudo dejar de darse cuenta de que había bastantes chicas que le miraban con suspicacia, y una chica de quinto bastante grande directamente parecía que estaba a punto de darle un puñetazo.

-Me pidió el otro día que la acompañara y creo que no le ha sentado muy bien que le dijera que no.

-Ya veo, deberías haberme avisado del riesgo de ir al baile contigo.

-Bueno, lo siento. Al menos piensa que te mirarán menos personas mal que a ella.-Respondió Harry señalando a la chica que entraba con Krum.

-¿Quién es, va a Hogwarts?- Preguntó Ron.

-Madre mía, ¿qué se ha hecho en el pelo?-Se sorprendió Parvati.

-¿Enserio no la reconocéis?-Preguntó Ginny sonriendo.

-¿Deberíamos?.-Se extrañó Harry.

-Mirarla bien.

-¡Madre mía es…

-…Hermione.-Si Ron hubiera visto a Dumbledore salir en calzoncillos no se habría sorprendido tanto.

La castaña les sonrió desde la entrada justo cuando otra voz les saludó otra voz desde atrás.

-Hola chicos.-Les saludó Cedric que venía cogido de la mano con Cho.-Macgonagall dice que los campeones y sus parejas tenemos que ir a la puerta.

-¿Para qué?-Respondió Harry, cuya sonrisa había desaparecido al ver a Cho.

-Para abrir el baile, es tradición que lo hagan los campeones.

Por la cara que puso Harry, fue bastante evidente que no era consciente de que iba a tener que abrir el baile frente a los estudiantes de los tres colegios, pero no le quedó más remedio que ir con Ginny hacia donde Cedric le había indicado.

-Hola chicos, ¿estáis nerviosos?-Les preguntó Hermione con una sonrisa que denotaba que ella sí lo estaba.

-Un poco.-Respondió Ginny

-Teniendo en cuenta que nunca he bailado y que voy a debutar antes los tres colegios no estoy mal.-Respondió Harry mirándole de forma suspicaz..- ¿Y tú qué tal Hermione?

-Yo bien. Mira Harry, no os dije nada porque pensaba que Ron se iba a reír de mí y a empezar a decir que era mentira, además de que…

-Da igual, enserio. -Le cortó Harry. -Entiendo por qué lo dices.

-Muchas gracias por entenderlo.

Justo en ese momento la profesora ordenó a los campeones en fila para que salieran al Gran Comedor encabezando la comitiva. Avanzaron hacia la mesa presidencial donde tomaron asiento, quedando encuadrados Harry y Ginny al lado de Percy, que había venido en sustitución de su jefe, el Señor Crouch.

Durante la cena, Ginny notó como la seguridad que había tenido para hablar con Harry al inicio de la noche iba desapareciendo, y que con la interminable conversación de Percy estaba entrando en un clima de incomodidad constante en el que cualquier cosa que decía le sonaba infantil y estúpida. Es cierto que ver los pobres intentos que realizaba Krum para pronunciar el nombre de Hermione unos asientos a la derecha ayudaban a descargar el ambiente, pero se veía perdiendo el poco terreno que había conseguido ganar. En estos pensamientos estaba la pelirroja cuando el profesor Dumbledore se levantó de la silla.

-¡Por favor, silencio!.-Dijo el director con la voz amplificada mágicamente.- Les pido por favor que se levanten para que pueda dar comienzo la tradicional Danza de los Campeones.

Todos los presentes en el Comedor se levantaron y, tras un movimiento de varita de Dumbledore, las mesas se apartaron hacia las paredes y empezó a sonar la música de las Brujas de Macbeth.

Ginny observó cómo su pareja, el gran héroe que había derrotado al mayor mago tenebroso de todos los tiempos y que la había salvado de un basilisco, palidecía hasta llegar a un nivel próximo al de un fantasma y se quedaba paralizado.

-Harry, Harry-le dijo tirando de él suavemente.-Venga tenemos que bailar.

Afortunadamente, Harry se dejó arrastrar aún pálido hacia la pista de baile y lo cierto es que la cosa no fue tan mal como Ginny se temió al ver su cara. Es cierto que Harry prácticamente seguía sus pasos y que por lo visto consideraba un sacrilegio tener la mano izquierda más cerca de su cintura que de su axila, pero por lo menos no le pisó y pudieron salvar medianamente bien la papeleta.

La cosa no iba mal y, a pesar de que no estaban manteniendo una gran conversación, Ginny empezaba a volver a retomar la confianza cuando con el final de la primera canción todo se fue a pique. La cara de Harry se congeló mientras se apagaba la música mirando hacia un punto fijo, y cuando Ginny siguió su mirada observó cómo Cedric le susurraba algo al oído a Cho mientras la abrazaba por la zona baja de la espalda.

-Esta canción no me gusta.-Dijo Harry con una expresión en el rostro que hizo que a Ginny se le cayera el alma a los pies.-¿Te importa si vamos a sentarnos allí con Ron un rato?

-No, claro está bien.-Respondió, a pesar de que a ella si le gustaba la canción.

Se dirigieron hacia la mesa en la que estaban Ron y Parvati, el primero con cara de estar bastante amargado y la segunda con cara de estar de bastante mala leche. Sin embargo, no duraría mucho la triste imagen de los cuatro sentados allí, porque enseguida llegó un chico de Beauxbatons para rescatar a Parvati de su cita fallida, quedando reducidos a tres los adolescentes con mala cara sentados en la mesa.

-¿Qué tal lo estáis pasando?.-Preguntó Hermione de forma innecesaria mientras se acercaba.

-Estamos bien.-Respondió Ron cortante.-Tú debes estar genial con tu amiguito búlgaro.

-¿Qué problema tienes si puede saberse?

-¿Problema? No sé ¿Por qué iba a tener problemas en qué tú estás confraternizando con el contrincante de nuestro amigo?

-Ronald…-Empezó Ginny antes de ser acallada por un airado gesto de la mano de Hermione.

-Supongo que para ti intentar pedirle un autógrafo durante unas catorce veces en lo que va de curso no es confraternizar con el enemigo.

-Además, ¡es alumno de Karkarov!-Prosiguió Ron.-Ya sabes lo que nos advirtió Padfoot, seguro que está contigo para ver si puede llegar de esa manera a Harry.

-¡No hemos hablado nada de Harry!-Voceó Hermione mientras miraba al susodicho con ojos llorosos, que miraba la conversación como si fuera un partido de pin pon que se jugara con bombas nucleares.-Y yo nunca diría nada que pudiera ponerle en peligro.

-Sí, porque seguro que sabes resistirte muy bien a los encantos de un chico de dieciocho años.-Sentenció Ron con una sonrisa sarcástica.-Pero eh, vete con tu amigo Vicky.

-¡No le llames Vicky! ¡Y que sepas que eres un idiota Ronald!.-Chillo Hermione ya sin poder disimular las lágrimas antes de irse de forma airada.

Ginny suspiró mientras veía alejarse a Hermione, pensando que al menos su pareja no era tan idiota como su hermano. Sin embargo, otro pensamiento se empezó a abrir camino en su cabeza: podía asumir no ser la primer opción de Harry, podía soportar que él solo la viera como a una amiga, podía soportar no tener ni una conversación medianamente profunda a pesar de pasar toda la noche del chico del que estaba enamorada; pero a fin de cuentas este también era su baile, llevaba día y semanas con pasarlo genial con Harry en él y no había derecho a que en ese mismo momento él estuviera mirando lastimeramente en silencio como la chica que lo había rechazado bailaba con otra. Sintió como la ira se iba apoderando de ella hasta que sin remedio estalló.

-Potter-espetó mientras se levantaba de la mesa.-o me sacas a bailar en los próximos treinta segundos o te puedo garantizar que no debes perder el tiempo en dirigirme la palabra durante el resto de tu vida.

En un primer momento, Harry parecía una carpa a la que sin previo aviso habían sacado del agua, pero cuando ante su inacción, Ginny comenzó a alejarse se levantó rápido y le aseguró que bailaría con ella y que lo sentía mucho.

Una vez que llegaron a la pista de baile, Ginny decidió aprovechar las fuerzas que le había dado su enfado antes de que desaparecieran para no volver.

-Ah y Harry, si vas a bailar conmigo sitúa la mano en la cintura, así como metro y medio más debajo de donde la tenías antes.

Observó cómo Harry se sonrojaba mientras murmuraba una disculpa mientras la sujetaba correctamente y con ello se fueron los últimos vestigios de su enfado y con él su elocuencia, pero, justo en ese momento, empezó a sonar una nueva canción y empezaron a bailar. Estaba segura de que no les iban a dar un premio a la mejor pareja de baile, pero bailaron varias canciones, se rieron y en general disfrutaron hasta que, ambos cansados del agobiante clima del Comedor, decidieron dar un paseo fuera del castillo.

Una vez que se encontraban en los exteriores, oyeron un par de voces que discutían entre los arbustos.

-¡No puedes negar lo que está pasando Severus, cada día está más clara!-Decía la voz de Karkarov.

-Pues huye si quieres, yo me inventaré alguna excusa, pero yo me quedo en Hogwarts.

Cruzaron la esquina y entraron en el mismo pasillo del jardín en el que estaban Harry y Ginny. Snape sorprendió a un par de parejas que se encontraban entre los arbustos, y cuando se encontró con Harry y Ginny sonrió maliciosamente.

-Que sorpresa, Potter ampliando nuevamente sus registros: ahora va a dar el salto a la prensa rosa con escándalos amorosos. Es maravilloso ver como poco a poco se va labrando un honorable futuro el día de mañana.

Harry y Ginny se sonrojaron profundamente, y justo cuando parecía que Ginny iba a explotar, Harry dijo con la voz más calmada que pudo:

-Solo estamos paseando, y de hecho es lo que nos gustaría seguir haciendo. ¿Algún inconveniente profesor?

-Ninguno.

-Perfecto, buenas noches.

Harry y Ginny se alejaron de los profesores y, tal y como se podía esperar, Ginny empezó a despotricar sobre él.

-¡Maldito idiota grasiento! ¿Tú crees que es normal que un profesor le diga algo así a un alumno? ¿Y de qué iba eso que estaban hablando, por qué iba a huir Karkarov de Hogwarts?

-Pues he de decir que no lo sé, aunque…

-Aunque…''algo que la hermanita pequeña de Ron es demasiado idiota para entender, ya se lo contaré luego a Ron y Hermione''.-Dijo Ginny cabreada.

-No quería decir eso.-Le reprochó Harry.-Quería decir que el amigo de mis padres del que te hablé me dijo que tuviera cuidado con Karkarov, que había sido siervo de Voldem…Quien-tú-sabes.

-No hace falta que digas eso conmigo, no le temo a su nombre. Y con respecto a Karkarov…¿cree que es él quien puso tu nombre en el torneo?

-No lo sé, pero desde luego no cabe duda de que se estaba comportando de un modo extraño, me pregunto qué le habrá enseñado a Snape en el brazo, y Si…el amigo de mis padres me dijo que Dumbledore había contratado a Moody este año para tenerlo vigilado.

-No lo sé, es todo muy raro, acuérdate también de lo que sucedió en los Mundiales de Quidditch…

Pero la pelirroja se vio interrumpida por una voz ronca que venía de más adelante.

-En cuanto te vi lo supe…

Después de vivir una conversación muy incómoda entre Madame Maxime y Hagrid, Ginny y Harry se dirigieron hacia el castillo, y cuando ya iban a enfilar las escaleras para dirigirse a la Torre de Gryffindor, una voz llamó a Harry.

-¡Harry espera!-Gritó Cedric Diggory mientras se acercaba a él dejando a Cho un poco atrás. Verás, quería hablar contigo sobre una cosa.

Ginny interpretó correctamente la mirada que le dirigió Diggory y se dirigió al rellano que había al final de la escalera.

-He pensado mucho en el aviso que me diste sobre la primera prueba, y me gustaría devolverte el favor, ¿tu huevo de oro gime cuando lo abres?

-Sí, claro.

-Tómate un baño y llévate el huevo, te ayudará a pensar. Puedes usar el baño de prefectos la contraseña es ''corteza de pino''.

-Eh…vale, muchas gracias.

-De nada, bueno me voy que quiero despedirme. ¡Adiós!.

-Hasta luego.

-¿A qué ha venido eso?.-Preguntó Ginny intrigada.

-Bueno, en la primera prueba Hagrid me enseñó los dragones antes de tiempo para que supiera a lo que se enfrentaba, y cuando llegué allí estaban tanto Madame Maxime como Karkarov.

-Lo cual quiere decir que sus campeones ya lo sabían.

-Evidentemente.-Respondió Harry.-El único que quedaba sin saberlo era él, asique le avisé de qué iba la cosa y supongo que querrá devolverme el favor.

-Bueno, por esta vez voy a creerme la historia rara que me cuentas.

-¿Por qué dices eso?

-Para que seas consciente de que no me creo las mierdas que me soléis contar Ron y tú para que no meta las narices en temas que no son aptos ''para niñas pequeñas''.-Dijo con una sonrisa pero con un deje de amargura en la voz.

-¿A qué te refieres?

-¿Qué a qué me refiero? ¿Me vas a decir que Ron se rompió la pierna el año pasado porque salisteis a jugar al quidditch de noche? Por no hablar de que el primer año al final del curso tuvo que estar varios días ingresado en la enfermería sin que mis padres consideraran oportuno aclararme el motivo o que me has dicho ya dos veces algo de ''un amigo de tus padres'' que es completamente falso.

Ginny no sabía de donde había sacado todo eso. Bueno, sí lo sabía, llevaba sintiendo envidia de las aventuras de Harry, Ron y Hermione desde que entraron en Hogwarts, pero no sabía de dónde había sacado el valor para decírselo precisamente a Harry. Puede que fuera por la conversación que había escuchado que por primera vez la incluía en algo, o puede ser que fuera por la ira que le había producido la mirada que Harry le había echado a Cho cuando le había llamado Cedric. De lo único que estaba segura era de que la había cagado y que Harry la iba a mandar a paseo.

-Bueno yo solo puedo responder por lo del amigo de mis padres-Respondió Harry que no parecía molesto-y puedo decirte que no es una mentira, sino una verdad a medias y estoy dispuesto a contártelo todo pero tiene que ser en su debido momento.

-¿Lo prometes?-Preguntó Ginny pensando que definitivamente estaba tentando a su suerte.

-Lo prometo.-Sonrió Harry.

En el transcurso de esta conversación habían llegado a la Sala Común, desde donde se oían gritos.

-Pues la próxima vez ya sabes lo que tienes que hacer!

-¿El qué?

-¡Pedirme que sea tu pareja antes que ningún otro y no como último recurso!-Gritó Hermione furiosa mientras subía a su habitación.

Entonces Ron reparó en que Harry y Ginny estaban allí.

-Bueno, estaba claro que no llevaba razón, por eso huye.-Dijo Ron antes de irse también a su habitación.

-Mi hermanito se ha lucido esta noche.

-No lo ha hecho muy bien la verdad.

-¿Enserio? Pensaba que te pondrías de su parte.

-No, Hermione lleva razón, pero estás loca si piensas que pienso decírselo a Ron.

Los dos rieron un poco y se miraron, ninguno de los dos sabía como despedirse.

-Bueno Harry, me lo he pasado bastante bien al final, pero me voy a ir a la cama que tengo mucho sueño.

-Vale, hasta mañana. Sé que probablemente no he sido la mejor pareja del mundo, pero espero que la noche no haya estado tan mal.

-Bueno, has tenido tus cosillas pero en general creo que te apruebo raspado.

-Espero que cumpliendo mi promesa me dejes en un notable.-Respondió él haciendo reír a Ginny.

-Es posible Potter.-Le respondió Ginny haciéndole un gesto con la mano desde la escalera.-Hasta luego.

-Buenas noches.

Y Ginny se dirigió a la cama bastante convencida de que, si bien podía haber sido su loca imaginación, estaba bastante convencida de que había coqueteado con Harry aunque fuera un poquito.

Bueno, pues dejo por aquí el tercer capítulo. Sólo puedo poner que espero que os guste y agradecer todos los favs y follows, me motivan mucho para seguir escribiendo. Sólo me gustaría pediros que (si podéis y queréis) dejéis comentarios diciendo qué os parece lo que llevo de historia y también si tenéis alguna sugerencia de por dónde os gustaría que fuera la historia que tengo muchas ideas para toda la historia, pero estoy muy abierto a cualquier sugerencia. Un saludo!