Ni los personajes ni buena parte de la historia son de mi propiedad sino de JK Rowling, y no tengo previsto sacar el menor beneficio económico de esto.
Harry, Ron y Hermione estaban desayunando cuando Pig entró volando al Gran Comedor llamando la atención de toda la mesa de Gryffindor para disgusto de Ron. En la carta, Sirius les citaba en la excursión de ese mismo fin de semana en un camino a la salida del pueblo para hablar con ellos, especificándoles también que le llevaran toda la comida posible y dando también su aprobación a conocer a su nueva amiga.
-¿No es un poco arriesgado que Sirius venga a Hogsmeade?-Preguntó Hermione preocupada.
-Bueno, el año pasado no consiguieron cogerle y estaba todo lleno de dementores, se las apañará.-Opinó Ron.
Harry estaba dividido entre las opiniones de sus dos amigos, por un lado le preocupaba el hecho de que Sirius se expusiera tanto, pero por otro le alegraba enormemente volver a verlo.
-Será una buena oportunidad para Ginny, se lo comentaré cuando la vea.-Dijo Harry.
-¿Decirme qué?-Dijo la pelirroja sentándose a la derecha de Hermione.
-El sábado en la excursión a Hogsmeade puedes venir con nosotros si quieres y conocer a Canuto.
-¡Genial!
-¿Vienes entonces?-Dijo Hermione con una sonrisa maliciosa.-Pesaba que igual tenías planes.
Harry y Ron se miraron extrañados mientras Ginny se ponía roja hasta la raíz del cabello
-¿Qué planes tenías?-Preguntó Ron.
-No es que tuviera planes.-Respondió Ginny hablando al cuello de su camisa.-Es que Michael Corner me pidió que fuera con él a la excursión.
Se arriesgó a levantar la mirada y Ron parecía una carpa que hubieran sacado del agua y Harry tenía una mirada algo confusa, aunque a diferencia de su amigo si era capaz de articular palabra.
-Bueno, si no puedes estoy seguro de que en otra ocasión…
-¡Le dije que no de todos modos! Es simpático y eso, pero casi no nos conocemos...
-¿Pero y desde cuando hay chicos interesados en coquetear contigo?-Respondió Ron.
-¿Qué quieres decir con eso?-Dijo Ginny empezando a cabrearse.
-Bueno, entonces quedamos a las 12 en la puerta mañana.-Dijo Harry levantándose de la mesa.-Deberíamos irnos si no queréis que lleguemos tarde a transformaciones.
-Ahora os alcanzo.-Le dijo Hermione a los chicos mientras se alejaban de la mesa.
-¿Por qué has hecho eso?-Le preguntó Ginny en cuanto los chicos se alejaron.
-Pues para ver como reaccionaba Harry idiota. Vaya cara ha puesto, y ha salido huyendo en menos de 5 segundos, le ha sentado como una patada en la entrepierna.
-¿Desde cuándo usas tú ese lenguaje?
-Es que estoy de mala leche, me está vacilando bastante la gente con lo de ser lo que Krum más aprecia.
-¿Qué tal sigues con eso?-Preguntó la pelirroja sustituyendo su enfado por genuina curiosidad.
-El día de la segunda prueba me hizo una proposición en toda regla, que nunca había sentido nada lo mismo por otra chica, que debería ir a Bulgaria a verlo…-Suspiró Hermione.
-Y…
-Y nos besamos.
-¿Entonces estáis juntos?
-¡No! Mira, es muy buen chico y desde luego feo no es, pero no tiene lo que yo busco en un chico, no sé. Creo que debería ir cerrando el asunto antes de que vaya a más, pero la verdad es que me da cosa…
-Unas tanto y otras tan poco, tu pasando del mejor buscador del mundo y yo no puedo ligarme ni al de mi casa-Dijo Ginny con una sonrisa culpable.
-Lo tienes en el bote, y creo que él está empezando a darse cuenta.-Dijo Hermione abandonando la mesa.
-Bueno, a ver qué pasa mañana.
El día transcurrió con normalidad para los cuatro hasta que llegó la última hora de pociones que los de cuarto curso de Gryffindor compartían con Slythering,
-Ey Granger.-Le dijo Pansy Parkinson mientras le echaba un ejemplar de ''El Corazón de la Bruja'' a Hermione.-Deberías estar más al día de tus apariciones en prensa.
Hermione cogió la revista y los tres amigos se pusieron a leerla por debajo de la mesa, hasta que encontraron lo que estaban buscando.
Los trágicos amoríos de ''El-niño-que-vivió''
Puede que su vida quedara marcada a muy tierna edad por los trágicos hechos que todos conocen, pero a sus 14 años Harry Potter tiene los mismos problemas que cualquier otro chico de su edad relacionados con el corazón, agravados si cabe por el hecho de haber carecido del amor de sus padres durante casi toda su corta vida.
El joven Harry parecía haber encontrado al fin consuelo a esta falta de afecto en los brazos de su compañera Hermione Granger, que pese a no ser muy agraciada, ha demostrado en diversas ocasiones que le sobra inteligencia. Sin embargo, este amor ha tenido el peor de los finales, puesto que parece que la señorita Granger ha decidido dar el salto a las estrellas internacionales y ha logrado que el campeón Viktor Krum caiga en sus redes hasta tal punto de invitarla a su país y afirmar que nunca había sentido nada así por ninguna otra chica.
''Guapa no es-nos afirma Pansy Parkinson, otra compañera de Hogwarts- pero desde luego es lo suficientemente sabelotodo para poder preparar un filtro de amor. Supongo que es así como consigue que caigan rendidos a sus pies.
Sin embargo, parece que Harry ha encontrado un hombro en quien llorar el abandono de su primer amor: Ginny Weasley, una menuda chica pelirroja un año menor que él y que pertenece a la misma casa de Gryffindor. Fue precisamente en la Sala Común de dicha casa donde numerosos testigos informan de que se les vio pasar toda la noche juntos antes de la segunda prueba del Torneo.
''La chica lleva años colgada de Potter, hace un par de años hizo una declaración bastante grotesca en San Valentín.-Nos comenta Draco Malfoy, otro compañero- aunque también podría ser una táctica de su familia, porque tienen bastante poco dinero.
Estamos seguros de que el profesor Albus Dumbledore estudiará a fondo el asunto para asegurarse de que en su colegio no se fabrican filtros de amor ni nadie se aprovecha de la riqueza del pobre Harry, quien desde aquí esperamos que pronto encuentre a alguien capaz de hacerle olvidar su oscuro pasado.
Rita Skeeter.
-¿Qué es eso de que pasaste la noche de antes de la prueba con Ginny?-Preguntó Ron.
-Joder Ron, nos quedamos estudiando en el sofá para encontrar la manera de pasar la prueba y nos quedamos dormidos.-Respondió Harry molesto tranquilizando a su amigo.-Como no nos despertamos hasta tarde nos vio todo el mundo y debe haberse corrido la voz.
-Será zorra.-Dijo Hermione que parecía haber perdido momentáneamente el habla al leer el artículo.
-Te dije que no te metieras con ella, que podía joderte la vida.
-A mí no me va a amedrentar con esto Ron.
-Pues no eres solo tú, ya ves que Harry y mi hermana han pillado esta vez como daños colaterales.
-Vaya vaya, ¿qué tienen ahí?-Dijo la voz de Snape detrás de ellos.
Tras una considerable bronca de su profesor de pociones y una interminable clase, Ron Harry y Hermione llegaron a la Sala de Común donde le dejaron a Ginny la revista para que leyera el artículo. A medida que iba leyendo, los ojos de la pelirroja se iban agrandando y su cara se iba poniendo más roja.
-¡¿Pero cómo se puede ser tan hija de puta?! ¿Cómo puede haber tantas mentiras en tan poco espacio? ¿Y a qué coño juega Malfoy diciendo eso de nuestra familia? ¡¿Y QUIÉN ES LA RATA QUE HA IDO DICIENDO QUE HARRY Y YO PASAMOS LA NOCHE JUNTOS?!-La última pregunta la dirigió hacia el resto de la Sala mientras se levantaba y sacaba la varita.
Hermione la agarró de la túnica y la obligó a sentarse.
-Ginny cálmate.
-¿Cómo que me calme? ¿Qué voy a hacer ahora?
-Deberías escribirle a mamá-Apostilló su hermano, dejando a la chica más blanca que la leche.
-Mierda mamá.-Dijo con un hilo de voz.-Ella lee esa revista.
Ginny no era la única que parecía estar a punto de desvanecerse, si Harry hubiera tenido un poquito menos de color en la cara seguramente sería un fantasma.
-Mierda…me van a odiar.
-Pues anda que a mí.-Dijo Hermione con amargura.-Al menos mis padres no leen esa porquería de revista.
-No creo que os odien en ningún caso.-Dijo Fred llegando desde atrás.
-Pero lo cierto es que yo no tardaría en dar explicaciones..-Completó George-o alguien podría pensar que te quieres aprovechar de nuestra hermanita pequeña.
Ante estas últimas palabras Ginny lo miró mal y la mirada de Harry de pánico se intensificó aún más, a pesar de lo cual decidieron hacerles caso. A los pocos minutos, a pesar de las múltiples pausas que tuve que hacer la pelirroja para censurar sus propias palabrotas, tenían lista una carta de Ginny hacia sus padres en la que aclaraba que no tenía ningún romance con Harry, finalizada con un breve añadido final de este en el que confirmaba lo dicho por la chica y donde además explicaba que tampoco había habido nada entre Hermione y él.
-Bueno, esperemos que con eso sea suficiente.-Dijo Ron mientras observaba alejarse a Hedwig camino a la Madriguera.
-Lo que no entiendo-Dijo Hermione pensativa-Es como escuchó mi conversación con Viktor.
-Ah, ¿qué esa parte es real?-Dijo Ron con un tono de voz que intentaba evidentemente ser neutro mientras Harry y Ginny abrían mucho los ojos.
-Me lo dijo después de terminar la segunda prueba.-Dijo Hermione alcanzado un nivel de sonrojo que la hacía ver como si estuviera a punto de explotar.
-¿Y que le respondiste?
-Voy a la biblioteca a investigar, tengo que descubrir cómo hace esa furcia para espiarnos.-Sentenció Hermione pasando olímpicamente de la pregunta de un apenado Ron.
Al día siguiente a la hora acordada los cuatro amigos partieron dirección a Hogsmeade con una bolsa llena de pollo y pan para Sirius. Ginny se veía algo nerviosa, se le había hablado mucho de Padfoot y no podía esperar para conocerlo, y por otra parte, era evidente que era una persona de gran importancia para Harry y no quería causarle una mala impresión.
Para sorpresa de Ginny, cuando cruzaron el pueblo y llegaron al camino donde habían sido citados, solo les esperaba un perro callejero negro que además les saludó muy cariñosamente. Ginny levantó la mirada y observó que sus amigos no parecían sorprendidos y, tras cruzar una mirada Hermione tomó la palabra mientras empezaban a seguir al perro por el camino.
-Verás, Padfoot es un animago, de ahí viene su mote. Esta es su forma animada.
-¡Que guay!-Dijo Ginny acariciando al perro, que parecía complacido.
-Es importante que sepas su identidad…a ver no te asustes porque absolutamente todo tiene su explicación y te la vamos a dar.-Continuó Harry antes de tomar aire.-Es Sirius Black.
Ginny pareció muy sorprendida, aunque no intentó echar a correr ni se puso a gritar, sino que le sostuvo la mirada al perro que la observaba fijamente.
-Pero…¿no era un asesino?
Durante el resto del camino, Harry Ron y Hermione le contaron primero los hechos sucedidos al final de la primera guerra y que llevaron a la muerte de los padres de Harry y al injusto encarcelamiento de Sirius durante 12 años. Cuando explicaron todo lo relacionado con Scabbers Ginny alucinó un poco.
-Pero, pero, pero…ESA PUTA RATA ME HA VISTO DESNUDA.
-¿Enserio?
-Coño claro, si estaba todo el día dando vueltas por la casa, se colaba en mi habitación cuando le daba la gana.
Ron estaba lívido.
-Entonces, a mí también me ha visto…desnudo.-Fue capaz de pronunciar Ron, aunque dijo la última palabra sin mucho convencimiento.
-Bueno-continuó Harry-el caso es que el año pasado…
Y pasaron a relatarle cómo descubrieron la inocencia de Sirius, lo liberaron y escapó Colagusano.
-Joder, y nos lo hicisteis pasar a todos como si Ron se hubiera caído jugando un partido de quidditch ilegal nocturno. Hay que ser cabrones.-Dijo Ginny cuando estaban entrando en la cueva que les había indicado Sirius.
-La verdad es que como mentira es bastante pobre chicos-Dijo un hombre algo desaliñado y muy delgado que acababa de erigirse del suelo.-Encantado de conocerla señorita Weasley.
-Yo también estoy encantado de conocerle Señor Black.
-Llámame Sirius y yo te llamaré Ginny si no te importa. Bueno, ¿qué novedades me traéis desde el castillo?
Entre los cuatro le relataron lo sucedido entre Crouch, Moody y Snape, además de una crónica pormenorizada de la segunda prueba del Torneo.
-Bueno…empecemos por lo mejor. Fiel hijo de tu padre ¿eh? Estoy seguro de que él también hubiera sido lo suficientemente idiota para creerse la canción y haber rescatado a todo el mundo. De todas formas, estoy de acuerdo con los jueces, lo has hecho genial.
-Muchas gracias Sirius-Dijo Harry con una sonrisa de orgullo.
Después analizaron lo sucedido en la noche con los profesores y Crouch, y Sirius les informó del pasado de Moody y de sus sospechas sobre Snape mientras devoraba la comida que le habían traído.
Cuando hubo transcurrido una hora y media, Sirius les dijo que se fueran ya y que les acompañaría parte del camino, pero cuando salían de la cueva, sujetó a Harry del hombro para que caminara junto a él un poco más alejado de los demás.
-Bueno, ¿qué hay entre tú Ginny?
-No empieces tú también con eso por favor-Dijo Harry con fastidio.
-¿Yo también?-Dijo Sirius divertido.
Harry le relató el incidente de ''El Corazón de la Bruja'' y Sirius reía a carcajadas.
-Bueno, tengo el corazón dividido, por un lado, Rita Skeeter lleva muchos años siendo una maldita desgraciada, por el otro, joder ni en nuestras mejores borracheras tu padre y yo hubiéramos imaginado que con 14 años ya fueras noticia de cabecera en ''El corazón de la Bruja''. Siento que voy a explotar de orgullo.
-No te mofes, a mí me está trayendo muchos problemas.
-De todas formas no me has respondido…¿Qué hay entre tú y Ginny?
-No lo sé…estoy confuso. Por una parte, a mí me gustaba otra chica pero la verdad es que no tengo mucha relación con ella y está saliendo con Cedric, el otro campeón de Hogwarts. Además, con Ginny siento que conecto mucho, me lo paso genial con ella y daño no hace que sea guapa…pero es la hermana de mi mejor amigo y no sé cómo se lo tomaría él. Además, tengo constancia de que hace dos años ella estaba pillada por mí…pero no estoy seguro de que eso siga siendo así, esta mañana ha dicho que otro chico le había invitado a Hogsmeade y me he puesto de muy mala leche.
-Eso son celos Harry. Mira, entiendo que te de miedo, pero creo que sientes algo por esa chica y, solo he hablado un rato con ella, pero parece valiente, graciosa y buena persona. No es que lleves precisamente una vida fácil y creo que necesitas a alguien así a tu lado, asique mi consejo es que tanto si sigue pillada por ti como si no intentes conquistar.
-Bueno, a ver que va pasando. De momento debería dejar que se enfríe un poco el asunto de la revista y eso.
-Es tu decisión.
Llegados a este punto, Sirius se despidió calurosamente de todos y se transformó en perro para volver a la cueva donde residía mientras los cuatro amigos enfilaban el camino de vuelta a Hogwarts, lo que Harry aprovechó para situarse al lado de Ginny mientras Ron y Hermione discutían sobre algún comentario poco apropiado que había hecho el primero sobre los elfos domésticos.
-Bueno, ¿qué te ha parecido?
-A ver, es difícil de calificar.-Dijo Ginny y cuando vio que Harry esperaba que continuara intentó explicarse.-A ver, lo de la historia de tus padres y sus amigos es…no sé ni como definirlo: increíble, desgarrador…
-A mí me lo vas a decir.
-Por otra parte-prosiguió Ginny- joder para vosotros con todo lo que os pasó el día que lo descubristeis igual no fue tan fuerte, pero me habéis dicho que la rata de mi familia era un puto mortífago, no sé cómo reaccionar a eso la verdad. Y Sirius en sí me parece muy guay la verdad, y se nota desde lejos que te quiere muchísimo, pero me da pena tanto que haya pasado tanto tiempo en Azkaban como que ahora se esté alimentando de ratas básicamente.
-Llevas razón la verdad, sinceramente no te puedes imaginar la ilusión que me hizo el año pasado los 5 minutos que pensé que saldría inocente y podría mandar a la mierda a los Dursley y irme a vivir con él.
Se quedaron un momento mirándose algo apenados hasta que Harry decidió salir del paso.
-Bueno, ¿he subido la nota del Baile o no?
-Estás muy cerca del sobresaliente, con que me enseñes a bajar a las cocinas creo que podré ponértelo Potter.
-¿Siendo hermana de los gemelos no sabes bajar a las cocinas? No me extraña nada que me dieran a mí el Mapa del Merodeador.
Y así, entre bromas a las que más tarde se unieron Ron y Hermione, regresaron al castillo.
Al día siguiente, Hedwig llegó al desayuno con una carta de la Sra Weasley en la que aseguraba que no tenían de qué preocuparse y que no se había creído nada de lo que ponían en el artículo, lo que supuso un alivio para todos.
Más tarde, mientras los chicos estaban jugando al ajedrez, Hermione aprovechó para hablar con Ginny de lo sucedido en el día anterior.
-Bueno, ¿qué te pareció el secreto?
-Sigo impresionada de que Harry me confiara algo tan grande.
-Está cogiendo mucha confianza contigo la verdad.
-Sí, aunque a veces es un poco raro…Ayer por ejemplo me contó la gran ilusión que le había hecho cuando Sirius le dijo que podría ir a vivir con él y dejar a sus horribles parientes y lo triste que se sintió cuando finalmente no pudo ser…
-Vaya, ¿enserio te dijo eso?-Respondió Hermione sorprendida.
-Sí, ¿tan raro es?
-Siendo Harry rarísimo. Es una persona muy cerrada para hablar de sus sentimientos, y especialmente siempre nos cuenta muy poco de lo que pasa con sus parientes en los veranos. Si te ha hablado sobre ese tema es que realmente confía muchísimo en ti.
Ginny observó pensativa como la reina de Ron destrozaba al alfil de Harry llegando al jaque mate mientras reflexionaba sobre lo que acababa de decir su amiga.
El tema no le abandonó durante todo el día y, ya por la noche, metida en su cama no pudo dejar de pensar de que en realidad nunca había valorado realmente el nivel del maltrato que Harry había recibido durante su infancia y actualmente cada verano. En estos pensamientos andaba cuando notó como se le empezaban a cerrar los ojos…
Ginny se levantaba en la Cámara de los Secretos desorientada, intentaba enfocar la vista y lo primero que encontraba era un cuerpo al lado de una serpiente gigante. Avanzó hacia el cuerpo y se encontró con el rostro inerte y blanco de Harry, que tenía además una fea herida en el brazo.
-Enhorabuena, finalmente tus súplicas han sido escuchadas y has salvado tu vida.-Decía la voz de Tom tras ella.
-¿Por qué a él? ¿Por qué está aquí?
-Oh, él vino a pelear muy valientemente por ti-Dijo la voz que ahora Ginny pudo ver que salía de un joven de unos 16 años.-Y ha dado su vida por ello, realizando el sacrificio para el que tú habías sido seleccionada.
-¡No!¡Mientes!
-¿Por qué iba a mentir yo niña estúpida? Ha muerto por tu culpa, pero así es mejor ¿no crees? Así podrás estar conmigo para siempre…
Los ojos verdes de Harry la miraban sin verla, despojados de vida para siempre mientras oía aquella horrible sentencia…
Ginny se despertó sudando en su cama y comprendió que había vuelto a revivir sus peores terrores en una pesadilla. Cogió sus cosas y bajó a la Sala Común para acomodarse en su sofá favorito, pero sin poder evitar que su mirada se desviara constantemente hacia la escalera que llevaba a las habitaciones de los chicos.
A ver, Harry le había dicho que lo despertara, pero por otra parte no es lo mismo decirlo que hacerlo realmente, y eso estaba como 5 puntos por encima del nivel de confianza que recientemente habían estrenado. Por otra parte Harry eran bueno que incluso si le molestaba no se lo diría…y sabía que si notaba que él bajaba con ella sin querer hacerlo realmente le molestaría aún más que si la trataba de loca.
Finalmente tomó una decisión y subió las escaleras hasta llegar a la habitación de los chicos de cuarto, pero en cuanto había entornado un poco la puerta se arrepintió y se dio media vuelta.
-¿Ginny?-Oyó que decía la voz de Harry desde el interior de la habitación.
Pocos segundos después, Harry estaba en la puerta de la habitación.
-¿No puedes dormir por las pesadillas?
-Sí, pero no quería molestarte…
-No importa, yo tampoco podía. Espera un momento que cojo una almohada, una manta y eso y bajo contigo.
Harry se acomodó en el otro extremo del sofá que había elegido Ginny y se pusieron a hablar de mil cosas: de cómo era Ron de pequeño, de cómo encontraron la piedra filosofal, de las bromas que los gemelos habían gastado en casa…Finalmente, Harry tuvo una idea.
-Bueno, yo te he contado el que considero que es mi mayor secreto, ¿por qué no me cuentas tú alguno tuyo?
-¿Un secreto mío? Bueno…-Respondió Ginny sonrojándose-Está bien pero te prohíbo tanto reírte como contárselo a absolutamente nadie y menos a alguien de mi familia.
-Soy una tumba.
-Verás, hace años que, por las noches, bajo al cobertizo de casa y cojo las escobas de mis hermanos para poder entrenar. Volar es mi pasión y jugar al quidditch es mi mayor sueño, pero me da miedo decírselo a alguien.
-¿Y por qué te iba a dar vergüenza?-Preguntó Harry extrañado.
-Pues porque mis hermanos eran muy buenos, y desde siempre en parte me han excluido de jugar y en parte al ser la única chica de mi familia en generaciones pues me he visto orientada a otras actividades, mi tía Muriel siempre decía que el quidditch no es para señoritas.
-Bueno, de lo que yo te conozco te puedo asegurar que tienes de tigresa más o menos lo mismo que de árbol-Bromeó Harry recibiendo un cojín volador de Ginny.-Y ahora enserio, si quieres podemos salir a volar juntos algunos días, te entrenaré y podrás entrar al equipo. Si te portas bien igual hasta te dejo usar mi Saeta de Fuego…
-¿Lo dices de verdad?-Preguntó Ginny con los ojos brillantes.
-Por supuesto, para mí ya es un reto personal que consigas entrar en el equipo.-Sentenció Harry con una sonrisa.
Tras esto, permanecieron hablando durante gran parte de la noche hasta que, finalmente, ambos sucumbieron al sueño hasta el irritante sonido del despertador de la pelirroja a la mañana siguiente.
Bueno aquí dejo un capítulo más de este mi fic. Aunque ha pasado muy poco tiempo del anterior, si mañana (es decir hoy ya por las horas que son xD) tuviera tiempo y me viniera la inspiración me gustaría publicar otro cap, porque no creo que pueda publicar nada en las 2-3 semanas y me gustaría compensarlo con un atracón para mis fieles lectores.
Quería agradecer a las dos personas que han comentado, no sabéis lo importantes que son vuestras opiniones y las ganas que me dan de seguir con esto, responderé por DM ahora en cuánto suba el cap. Sigo pidiendo tanto a los que ya lo han hecho como a los demás que dejéis vuestras opiniones e ideas acerca de la historia, que todas serán bien recibidas. Nos vemos pronto!
