Ni los personajes ni buena parte de la historia son de mi propiedad sino de JK Rowling, y no tengo previsto sacar el menor beneficio económico de esto.
-¿Diddy? ¿Eres tú?-Petunia se dirigió hacia la puerta y se quedó pasmada al ver el estado de su hijo.-¿DIDDY? ¿QUÉ TE PASA? ¡VERNON!
El tío Vernon apareció por el pasillo con aire desconcertado y dirigió la mirada a Ginny antes incluso antes que a su hijo.
-¿Quién es esta chica? ¿Qué te pasa hijo?
-¡Está enfermo Vernon! ¡Hay que llevarlo al hospital!
-¿Quién te ha hecho esto hijo?
Por desgracia, Dudley levantó la mirada y lentamente señaló con el dedo a Harry y a Ginny, que habían avanzado hacia el fondo de la estancia.
-¿QUÉ LE HAS HECHO A MI HIJO?-Bramó Vernon.
-Yo no le he hecho nada.
-Dudley, ¿ha usado tu sabes qué contigo?-Dudley asintió débilmente con la cabeza.
Vernon cruzó la sala con un par de pasos, cogió a Harry del pelo y lo arrastró hacia el centro de la sala. Ginny se disponía a saltar sobre él cuando una lechuza entró en la casa por la ventana, dejando caer una carta sobre Harry, que la agarró al vuelo.
Estimado Señor Potter
Se nos ha notificado que a las 20.47 de esta tarde ha realizado usted el encantamiento ''patronus'' en la localidad de Little Whinging, zona habitada por muggles, y en presencia de un muggle.
Esta acción supone una violación tanto del Estatuto de Warlocks del Secreto como del Reglamento para la Regulación del Uso de Magia por menores de edad. Por estos hechos de extraordinaria gravedad, se le comunica su expulsión de la escuela Hogwarts de magia y hechicería, con independencia de otras sanciones que pudieran aprobarse en la vista disciplinaria que se celebrará en el Ministerio de Magia el próximo día 20 de agosto a las 9 am.
Unos empleados del Ministerio se personarán en su domicilio a la mayor brevedad para destruir su varita mágica.
Un cordial saludo
Mafalda Hopkirk
Oficina del Uso Incorrecto de la Magia
Ministerio de Magia
Cuando Harry levantó la cabeza vio a Ginny a su lado, que la leía con la misma cara que si estuviera viendo un fantasma a punto de asesinarla.
Harry tenía que correr, tenía que salir de allí y huir antes de que llegaran los empleados del Ministerio. Se dirigió hacia la escalera con intención de ir a por su baúl, pero Tío Vernon no estaba por la labor.
-¿Adónde crees que vas chico?-Bramó intentando volver a cogerle por el cabello.
Harry se dio la vuelta para responder, pero Ginny fue más rápida y fue capaz de empujarlo, aumentando aún más si cabe su ira.
-¿TE ATREVES A AGREDIRME EN MI PROPIA CASA?-Vernon se dirigía como un basilisco hacia ella con los puños en alto.
Sin embargo, nunca llegó a su destino porque se encontró con una varita en el cuello y una voz que le dijo en voz baja:
-No vas a ponerle la mano encima.-Dijo Harry con respiración agitada-A ella no.
-Si haces algo te expulsarán de la escuela.
-Ya me han expulsado.
-Por atacar a Dudley ¡Justicia!
-No ataqué a Dudley, le protegí.
-¿De qué le ibas a proteger tú…
Fue interrumpido por el ruido del teléfono que sonaba desde la cocina. Vernon dirigió una mirada hacia su mujer, como esperando que se dirigiera a contestar, pero en vista de que seguía superada por los acontecimientos, fue él mismo.
Harry mientras tanto miró a Ginny, empezando a reflexionar lo que supondría para ellos todo lo que acababa de pasar, el hecho de que Harry ahora fuera un huido de la justicia. Por su parte, Ginny intentó insuflarle con la mirada el ánimo que ella misma no sentía.
-¿Y por qué quiere hablar con Harry Potter? ¿Quién es usted?
Esto les hizo reaccionar, saliendo ambos corriendo hacia la cocina y arrebatándole Harry el auricular de la mano a su tío.
-Soy yo.
-¿Harry?-Dijo al otro lado la voz conocida de Arthur Weasley.-No te muevas de ahí, Dumbledore lo está arreglando todo para que no te expulsen. Repito, no te muevas de casa de tus tíos.
-Hazle caso-Le recomendó Ginny en voz baja al ver su cara de indecisión.-Confía en Dumbledore.
Harry sintió deseos de decirle que Dumbledore no consideraba que él fuera lo suficientemente de fiar como para contarle nada de lo que estaba pasando, pero decidió que no era el momento.
-Está bien Señor Weasley.
-Genial Harry. Me voy para el Ministerio corriendo tengo que…
Ginny le hizo un gesto a Harry para que le diera el auricular ante la inminente despedida de su padre.
-Papá soy yo.
-¿GINNY?
-Sí. Estaba con Harry cuando ha pasado todo, y ahora estoy con él en casa de sus tíos.
-¿Pero cómo has llegado…
-Demelza vive cerca de él. Por cierto, si podéis avisar a sus padres para que no se preocupen cuando vean que no llego.
-Lo haré. No te muevas de ahí tú tampoco, tendremos unas palabras muy serias.
-Adiós papá.-Respondió justo antes de que los pitidos al otro lado le indicaran que la conversación había concluido.
-Bueno pues vamos a mi habita…
-Vosotros no vais a ningún sitio, ¿qué le ha pasado a Dudley?-Dijo Vernon cortante interponiéndose en su camino.
-Ha sido atacado por dementores.
-¿Qué se supone que es eso?
-Son los guardianes de la prisión de su gente. Te pueden absorber el alma.
Hubo un momento de silencio en el cual todo el mundo miró a Petunia impresionados porque hubiera sido ella la que hubiera dado la respuesta.
-Son más o menos eso, sí.
-¿Y por qué estaban aquí?
-Pues supongo que lord Voldemort ha decidido mandarlos para atacarme.
-¿Lord quién?
-Es el que mató a mi hermana y a su padre.-De nuevo Petunia, aunque esta vez los presentes fueron capaces de disimular un poco más la sorpresa.
-¿Por qué nunca dices el nombre de mi madre?-Harry no estaba seguro de por qué necesitaba decir eso justo en ese momento pero le salió de dentro.
La única respuesta que recibió fue una colleja de su tío que dejó a Ginny con una cara muy parecida a la que tenía su madre en esos momentos en Londres.
-Céntrate chico. ¿Entonces el asesino ese ha vuelto? ¿No estaba muerto?
-No estaba muerto.
-Y ahora te manda dementroides de estos.
-Dementores, por lo visto sí.
-Muy bien, tienes que irte.
-¿Qué?
-Que te tienes que ir, no me voy a poner en riesgo ni a mí ni a mi familia por ti.-Dijo su tío, y acto seguido cogió a Harry por la parte de atrás del cuello y lo arrastró hacia hacia la entrada, siendo detenido por un empujón furibundo de Ginny.
-¡Maldita cría!-Gritó Vernon mientras la repelía y levantaba la mano hacia ella. Sin embargo, ni siquiera llegó a subirla del todo, porque antes de finalizar el movimiento se encontró con la varita de Harry entre los ojos.
-A ella…no…le vas…a poner la mano encima.-Dijo entre jadeos mientras le miraba con determinación.
Se produjo un momento de tenso silencio, pero se rompió al entrar una lechuza por la ventana abierta del salón. El ave cargaba un sobre rojo que dejó caer sobre Petunia.
-Es un vociferador, si no explotará y será peor-Indicó Harry a su tía.
-No.-Petunia parecía conmocionada y sin ninguna capacidad de reacción.
-De verdad, nos vamos a enterar de lo que dice igual y es peor si no lo abres.-Ginny también intentó convencerla, pero la mujer le quedó mirando como si no fuera capaz de procesar lo que le decía la joven.
Y era demasiado tarde. El sobre explotó en la cara de Petunia chamuscándole las cejas y de él salió una profunda voz.
-RECUÉRDAME, PETUNIA.-Dijo el sobre antes de hacerse cenizas justo delante de ella.
-¿Petunia?-Dijo su marido con voz temerosa.-¿Qué era eso?
-El chico de…debe quedarse Vernon.
Se produjo un nuevo momento de pesado silencio mientras los presentes intentaban dilucidar qué era lo que había llevado a Petunia a esta conclusión, pero finalmente Vernon decidió que no iba a discutir con su esposa en vista de su estado, pero que no se iba a quedar de brazos cruzados.
-Tú, fuera.-Dijo de forma autoritaria mientras señalaba a Ginny.
Sin embargo, no dio tiempo siquiera a que Harry reaccionara como una basilisco, porque de nuevo la voz trémula de Petunia cruzó el aire para sorprender a todos los presentes.
-Ella también debe…debe quedarse aquí.
-Pero Petunia…
-Debe quedarse.
-¿Estás en contacto con alguien del mundo mágico?-Le preguntó Harry a su tía.
-Iros a tu habitación.
-Pero…
-¡Ya has oído a tu tía, a tu habitación! ¡YA!
Una hora más tarde, Harry y Ginny se encontraban sentado en la cama de la habitación de este en silencio. Unos minutos antes había oído a los Dursley abandonar la vivienda para llevar a Dudley al médico, pero ni siquiera eso había roto el mutismo en el que se habían sumido.
-Harry, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Sí, dime.
-¿A ti te pega tu tío?
Esa no se lo había visto venir y fue perfectamente consciente de que acusó el golpe ampliamente en su expresión.
-Lo sabía.
-A ver, no es que me pegue. Hace años que no me pone realmente la mano encima, desde que me dieron el segundo cuarto de Dudley, y antes pues tan poco es tan raro educar a un niño con golpes cuando…
-Sí, es muy raro. Si no quieres hablar de tu vida con ellos me parece bien Harry, no seré yo quien te presione. Pero normal no es.
-Normalmente no me gusta, aunque bueno tú también eres la única que ha estado realmente con ellos, asique supongo que…igual me vendría bien sacar alguna cosa para fuera.
-Está bien. Empecemos por algo con poca importancia, ¿por qué dices que te dieron el segundo cuarto de Dudley? ¿Antes estabas en otro más pequeño o dormíais juntos?
Harry sintió como le subía el calor a la cara. Precisamente la última cosa que quería comentar con Ginny era dónde dormía cuando era pequeño, pero la mirada que le estaba echando era tan parecida a la de la Señora Weasley que decidió que no merecía la pena negarse ahora.
-Acompáñame.
Ginny asintió con la cabeza y sin decir una palabra ambos descendieron por la escalera hasta llegar a la puerta de la pequeña alacena que había debajo de las escaleras.
-Abre la puerta.-Indicó Harry.
Ginny obedeció y corrió el cerrojo que tenía la alacena en la puerta y la abrió hasta que chocó con la cama que había en el interior. Se asomó e inspeccionó la diminuta estancia llena de arañas. Cuando salió, Harry revivió la entrada a la cocina de la Madriguera al encontrarse a su madre después de volar en coche con los gemelos. Entonces le habló con un tono de voz peligrosamente calmado.
-Supongo que no quieres que nadie se entere de esto ¿no?
-Lo preferiría ¿por?
-Mis hermanos ya son mayores de edad y mi padre es el que gestiona las denuncias por el mal uso de la magia contra los muggles. Podemos hacer cosas.
Harry se permitió una sonrisa triste.
-Tengo que seguir viniendo en verano, no creo que fuera una buena solución.
-No me quiero imaginar como debió ser crecer con ellos.-Dijo Ginny mientras ambos se dirigían hacia el sofá del salón.
-No fue muy divertido, al menos hasta los 11 años.
-La carta de Hogwarts ¿no?
-Sí, pero no fue solo eso.-Harry se detuvo un momento antes de pensar como seguir.-A veces cuando lo miro desde el presente es increíble como cambió mi vida en tan solo un día. Pasé de ser el último en todo para ser la persona más conocida de una escuela de magos, de estar solo en el mundo a tener primero un amigo, tu hermano, luego dos con Hermione y un poco más tarde a sentirme completamente integrado en toda tu familia. Sinceramente ha habido malos momentos, pero creo que sigue compensando.
-Es terrible todo lo que tuviste que pasar.
-Tiene gracia, ¿sabes que fue lo que más me conmocionó en su momento?-Harry hablaba mirando a un punto fijo de la pared, sin querer ver la expresión de su amiga mientras contaba estas cosas sobre su pasado-Cuando creces sin padres y ves que los demás niños los tienen y tú no, no puedes evitar echarles la culpa a ellos por no estar, en mi caso concreto además Vernon de vez en cuanto soltaba comentarios delante de mí con el objetivo de darme a entender que el accidente de tráfico en el que habían muerto mis padres había sido provocado porque iban borrachos.
-¿Accidente de tráfico?
-Sí, es lo que pasa cuando…
-Sé lo que es. ¿Pero te dijeron que tus padres murieron en un accidente de tráfico?
-Sí, a eso iba. De la noche a la mañana pasé de ''avergonzarme'' de mis padres a ser el hijo de unos héroes de guerra. Fue alucinante.
Ginny miraba anonadada al chico que tenía enfrente. Había en él un brillo que no había visto antes y una emoción que hizo que a ella misma se le empañaran los ojos de lágrimas.
-Debe ser muy duro crecer sin familia.
-Lo es-pero mirándola con una media sonrisa añadió.-Pero ahora tengo una.
Entonces el peso de la realidad golpeó a Ginny con todas sus fuerzas. Harry no había conocido nunca a una familia, nunca había tenido un lugar en el mundo como su propia casa y ella iba a ponerlo todo en riesgo incitándole a iniciar una relación que podría dar al traste con todo. No podía hacerle eso de ninguna manera.
-Bueno, tengo muchos hermanos-Se forzó a sonreír-Pero estoy segura de que no me vendrá mal uno más…
-Yo no soy tu hermano.-La seriedad con la que lo dijo contrastó con el salto que pegó el corazón de Ginny con sus palabras.-Quiero decir que no es que no quiera protegerte y eso pero…
-¿Sabes?-Le cortó Ginny con media sonrisa mirándole a los ojos.-Creo que te he entendido.
Harry sonrió torpemente y se acercó a ella pero, justo en ese momento, llamaron a la puerta.
Bueno pues hasta aquí el cap de hoy, es un poco más corto que otras veces pero creo que era un buen momento para cortar, prometo que no tardaré mucho en subir el siguiente.
Como siempre me gustaría agradecer los comentarios de patriciamartin151197, de Luispascual y de alejandro1295, me ayudáis muchísimo a seguir.
Bueno ya vamos entrando en materia con el quinto año y os aviso de que se vienen cambios gordos con respecto a la historia original ¿qué os gustaría o qué creéis que va a pasar? ¡Os tendré en cuenta!
