Ni los personajes ni buena parte de la historia son de mi propiedad sino de JK Rowling, y no tengo previsto sacar el menor beneficio económico de esto.

Harry y Ginny se dirigieron hacia la puerta con la varita en la mano. Con un gesto de mano le Harry le dijo a la chica que esperara mientras se dirigía hacia la mirilla.

Sin embargo, nunca llegaría a ella. Cuando se encaminaba hacia ella la puerta se abrió y si vio cara a cara con el ojo mágico de Alastor Moody.

-No está mal lo de alerta permanente-Les dijo mientras entraba, con una mirada despectiva y era seguido por un grupo de personas-pero creo que habéis hecho la suficiente magia ilegal por un día ¿no creéis?

-Ho..hola profesor Moody.-Fue capaz de articular un sorprendido Harry.

-Bueno, no creo que os haya enseñado mucho. Desde luego está claro que esa no ha sido alumna mía, porque si no se lo hubiera pensado dos veces antes de saltarse una orden directa.-Gruñó señalando a Ginny con la cabeza, provocando que la chica tragara saliva con cara avergonzada.

-Venga Ojoloco no seas cascarrabias-Terció una chica de pelo morado que entró detrás de él.-Ya le va a caer una buena chapa cuando la enganchen sus padres, no hace falta que le montes un Consejo de Guerra. Soy Tonks, por cierto.

Harry le estrechó la mano mientras miraba a las personas que había detrás de ellos.

-Hola Harry-Le saludó un sonriente Remus Lupin adelantándose.-Hemos venido a recogeros. Estos son Dedalus Diggle, Kingsley Shackelbot, Ojoloco Moody y Nymphadora Tonks, Emmeline Vance, Sturgis Podmore y Hestia Jones.

-¡No me llames Nymphadora!

Harry estrechó las manos de los que aún no conocía.

-Hay que ver-dijo Emmeline en voz baja mientras miraba a Harry-es la viva imagen de su padre.

-Te lo dije-Respondió Lupin con una sonrisa.

-Y por lo visto también con él el gusto por las pelirrojas…-Rio Hestia relajando un poco el ambiente, tensado por el recuerdo del compañero perdido y haciendo también sonrojar a Ginny, cada vez menos ganas de hablar.

-Eso es-Gruñó Moody entre las risas-aplaudir el desacato de la niña. Total, solo podría costar un par de vidas.

El tono de Ginny había pasado ya de escarlata a rojo oscuro, pero antes de que explotara intervino Tonks.

-Ojoloco no me jodas. No ha pasado NADA por culpa de Ginny, el ataque de los dementores no ha tenido nada que ver con ella.

-¿Podríais decirme cual es exactamente el plan?-Harry estaba empezando a irritarse.

-Hemos venido a llevarte al cuartel general Harry.

-¿El cuartel general?

-Te lo explicaremos cuando lleguemos.

-¿Y cómo vamos a ir?-Esta vez fue Ginny la que intervino.

-Volando, me han dicho que vuelas bien, ¿no chico?-Preguntó Moody dirigiéndose hacia Harry, que asintió con la cabeza .

-¿Y tú sabes volar?-Le preguntó Kingsley a Ginny.

-No muy bien la ver…

-Sí, vuela genial. Hemos jugado a quidditch muchas veces.

-¿En qué quedamos?

-Vuela bien.-Volvió a responder Harry lanzándole una mirada a Ginny que no admitía ninguna discusión.

-Pero no tengo escoba aquí.

-Te hemos traído una Ginny.-Le dijo amablemente Remus.-Una cometa 260, nos la han prestado.

-Pues creo que podré apañarme.

-¡Perfecto!-Dijo Tonks dando una palmada-Pues vamos arriba a preparar tus cosas. Ginny ven tú también, así seguro que tardamos menos.

Subieron las escaleras y llegaron a la habitación de Harry.

-Bueno, esto ya me gusta más, no te ofendas Harry, pero tus tíos son demasiado limpios.

Harry observó su habitación, siendo consciente por primera vez desde que había llegado a casa después del ataque de lo desordenada que estaba.

-Bueno, es que he estado un poco liado estos días.-Comentó mientras se dirigía disimuladamente a quitar unos calzoncillos del cabecero de la cama.

-Deja eso, ya me encargo yo con un par de hechizos de meterlo todo en el baúl y tardaremos menos. Tú ve al baño y coge lo que necesites de aseo.

Harry obedeció y salió de la habitación, y en cuanto lo hubo hecho la auror se revolvió hacia Ginny.

-Anda que ya te vale.

-¡Dijiste que tenía que evitar que se olvidara de mí!

-¡El chaval tiene un meléfono de esos, podrías haberle llamado!

-La verdad es que pensaba que estarías tú vigilando y que por eso no me había dicho nadie nada cuando he llegado.

-No, estaba el cabrón de Mundungus-Repuso enfadada mientras ordenaba las cosas de Harry dentro del baúl con la varita.-El mamón se fue porque tenía que vender algo. Dumbledore estaba furioso.

-Te queda muy bien el pelo morado.

-No me hagas la pelota desgraciada.-Respondió Tonks mirándose en el pequeño espejo.-No me gusta, creo que voy a volver al rosa chicle.

-¡Como mola!-Harry entraba en la habitación justo en el momento en que Tonks cambiaba el color de su pelo.

Pocos minutos después, todos los integrantes de la expedición estaban surcando el cielo de Londres evitando las miradas indiscretas de los muggles y las rutas que Moody consideraba potencialmente peligrosas.

-¡Creo que has sido un poco humilde con lo de volar!-Le gritó Hestia a Ginny después de un giro especialmente brusco destinado a evitar a una gaviota que se cruzó en su camino.

Harry observó de reojo la sonrisa de la pelirroja, la que sólo ponía cuando se encontraba en su elemento y a la que tan fácilmente se había acostumbrado durante el curso pasado en sus entrenamientos.

Fueron perdiendo altura hasta aterrizar en una plaza, donde caminaron hasta quedar frente a unas plazas de aspecto viejo que presentaban algunas ventanas rotas, lo que generó algo de desconfianza en Harry.

-Toma, lee esto-Le dijo Moody mientras le tendía un papel.

Tras leer la ubicación, la casa apareció ante ellos y Harry penetró en ella junto con Ginny y los escoltas de la Orden.

Nada más pasar empezó a escucharse a una señora gritar por todo el pasillo.

-¡SANGRES SUCIA! ¡TRAIDORES! ¡HABÉIS MANCILLADO LA MANSIÓN ANCESTRAL!

-¡Calla arpía!-Dijo una voz conocida mientras tapaba con una manta el cuadro del que provenían los gritos.-Hola Harry, veo que ya has tenido el gusto de conocer a mi amada madre.

Harry se lanzó a los brazos de su padrino y se mantuvo ahí por unos segundos, hasta que por detrás de él le saludó la voz de la Señora Weasley.

-¡Harry! ¡Menos mal que estás bien!

Mientras Harry era estrechado en los brazos de Molly y saludado por Arthur, Ginny intentaba camuflarse entre el grupo que entraba por el pasillo para evitar enfrentarse a sus padres. Este hecho no pasó desapercibido para Sirius, que se acercó hacia ella.

-La que has liado señorita.

-Me van a matar.

-Es probable, te aconsejaría que mantuvieras la boca cerrada para que pasara lo más rápido posible, pero dudo que seas capaz de hacer eso.

Ella sonrió culpable y observó cómo su madre indicaba a Harry que subiera por las escaleras para encontrarse con Ron y Hermione e intentó parapetarse y subir tras él, pero fue interceptada a medio camino por la susodicha.

-Tu padre, tú y yo vamos a hablar ahora mismo en la cocina.

Harry le miró con un gesto de disculpa desde las escaleras y ella le indicó con un gesto de cabeza que siguiera sin ella, obedeciendo el chico con un encogimiento de hombros y siguiendo hacia la habitación donde se le había dicho que estaban sus amigos.

-¡Harry!

En menos de un segundo su amiga Hermione le estaba abrazando mientras observaba como Ron, más cauto, le saludaba sentado en su cama.

-Buenas amigo ¿qué tal estás?

-Pues bien en este momento, teniendo en cuenta que hace un rato me estaban atacando unos putos dementores.

-¡Lo sé! Lo hemos oído, y también que Ginny estaba contigo.

-¿Vosotros no sabíais que iba a ir a verme?

-No, supongo que pensaba que igual se lo diríamos a papá.

-Bueno, supongo que es muy probable que lo hubierais hecho, habéis estado muy comprometidos en la causa de que no me entere de nada.

-Dumbledore nos hizo jurar que…

-Ya, que no me diríais nada.-Completó Harry mientras se desplomaba sobre la cama.-Habrá sido muy duro estar aquí juntitos todo el día resistiendo las ganas de mandarme una carta decente.

-Tío lo sentimos, pero…

-¿Qué es este lugar?

-El cuartel general de la Orden del Fénix.

-¿La orden del fénix?

-Es un grupo que creó Dumbledore para luchar contra Quién-tú sabes la primera vez.-Explicó Ron

-Tus padres, Lupin y Sirius lucharon en ella.-Añadió Hermione intentando calmar a su amigo.

-Vaya de cuantas cosas os habéis enterado aquí juntitos todo el verano.

-Harry tienes que entender…

-BUENO PUES NO LO PUEDO ENTENDER-Harry había estallado completamente.-A VER TÚ QUE ERES TAN LISTA, POR QUÉ SI YO FUI QUIEN VIO REGRESAR A VOLDEMORT Y QUIEN SE ENFRENTÓ A ÉL SOY EL QUE SE QUEDA TODO EL VERANO SIN SABER NADA.

-Pero Harry Dumbledore solo quería que estuvieras seguro…

-¿SEGURO? ESA SÍ QUE ES BUENA. SEGURO. PERO SE PRESENTAN DOS DEMENTORES EN MI PUTA CASA Y LA GRAN DEFENSA DE DUMBLEDORE NO ESTÁ. TODO EL VERANO AMARGADO PARA NADA.

-A nosotros nos hubiera encantado ayudarte, pero no teníamos como…

-Ah, ¿qué lo intentasteis? Porque Ginny ha intentado ir a verme y lo ha conseguido.

-Hombre, creo que eso justo no ha salido muy bien…

-¡Lo que ha pasado no ha tenido nada que ver con ella!

BUM

Una explosión anunció la aparición de dos gemelos pelirrojos en la habitación.

-Buenas noches Harry.

-Nos había parecido escuchar tu dulce voz.

Y con estas palabras los gemelos ponían fin a una de las dos discusiones a voces que se estaban manteniendo en el número 12 de Grimmauld Place en esos momentos, porque mientras Harry gritaba a Ron y Hermione, el panorama en la cocina no era demasiado alentador para la más pequeña de los Weasley.

-Nunca en toda mi vida habías hecho que me sintiera tan avergonzada...-La Señora Weasley andaba sulfurada por la cocina mientras gritaba, pero Ginny en ese momento ni siquiera era capaz de escuchar lo que decía. Conocía a su madre y sabía que el problema no era su berrinche, que ese pasaría en un rato, unos días en el peor de los casos sin más. Pero lo de su padre era diferente. Nunca le había mirado con la cara que le observaba en esos momentos, con un semblante serio, sin haber dicho una palabra hasta el momento. Sin embargo, justo en ese momento, separó los labios y habló.

-Pensaba que precisamente tú sabrías comprender la importancia de no revelar ciertas informaciones si así te lo dicen los adultos.

El golpe de la comprensión la dejó sin aire por un momento y notó que algo se rompía dentro de ella. Su propio padre estaba usando contra ella que Tom Ryddle la poseyera en su segundo año. Lo siguiente que fue capaz de sentir fue una rabia caliente que subía por su garganta, aunque fue capaz de canalizarla hacia el exterior con una voz peligrosamente calmada.

-Yo a Harry no le he desvelado ningún tipo de información.

Sin embargo, su padre no se amilanó.

-Se te dio una instrucción desde la Orden y no la has respetado. Has demostrado que sigues siendo una niña que no sabe distinguir lo que es peligroso de lo que no.

En ese momento estalló la bomba.

-PUES ESPERO QUE VOSOTROS Y LOS DE LA ORDEN SEÁIS CAPACES DE ENSEÑARME A SER RESPONSABLE PORQUE ES EVIDENTE QUE VOSOTROS NO LO SOIS. ¿A QUIÉN SE LE OCURRE DEJAR A UN HUÉRFANO CON UNA FAMILIA DE MALTRATADORES Y SEGUIR MANDÁNDOLE CADA VERANO Y NI SIQUIERA PREOCUPARSE POR ÉL?

-¿Por qué dices que son unos maltratadores?-Su madre se había quedado helada.

-Oh, ¿vamos a jugar a que nadie lo sabía? Genial. A Harry le maltrataban y le maltratan. Más de niño que ahora, claro, pero vamos que lo han tenido toda su infancia durmiendo en un cuarto de escobas, además de pegarle, humillarle…

-Pero no podíamos saber…-Arthur parecía haber perdido parte de su aplomo.

-¡No, claro! Hace tres años tus hijos tuvieron que arrancar una reja puesta en su habitación para que no regresara a la escuela, pero, ¿quién hubiera imaginado que la cosa no iba bien?

-Dumbledore siempre ha dicho que era lo más seguro para él y…

-Dumbledore, cuando habló con nosotros nos dijo como setenta veces que Harry iba a ser un elemento muy importante en esta guerra. Bien, pues si tan importante va a ser ¿no debería la Orden preocuparse de que siga siendo mentalmente estable cuando llegue ese momento? Porque, en fin, mandar a alguien que ha presenciado como regresa el asesino de sus padres, matando de paso a un compañero e intentando asesinarlo a él mismo, tres meses con unos maltratadores incomunicado no creo que sea la mejor idea para cuidar la salud mental de nadie.

Los padres de Ginny parecía que se habían quedado sin palabras, y la joven decidió que era el momento de ir con todo.

-Y luego, si queréis me contáis el cuento de que Harry es como un hijo para vosotros. A ninguno de nosotros nos dejáis en esa situación ni siquiera una semana, ni siquiera a Percy con todo el daño que os ha hecho.

Observando un momento el efecto de sus palabras en sus progenitores supo que había ganado la discusión, y aprovechó el momento para abandonar la cocina y subir por las escaleras y dirigirse hacia la habitación de Ron.

-Nos había parecido escuchar tu dulce voz.

-No os metáis con él.-Dijo mientras entraba.

-Algo tendremos que hacer para entretenernos.

-Sí gracias a tu expedición ilegal no creo que sea muy buena idea arriesgarnos a que nos vuelvan a pillar con las orejas extensibles.

-¿Orejas extensibles?-Preguntó Harry extrañado.

-Son uno de los inventos que hemos desarrollado durante el verano.-Explicó Fred, sacando algo parecido a un trozo de carne con un cable.

-Sirven para escuchar a distancia y para divertir al puto gato de mierda de Hermione.-Añadió George ganándose una mirada fulminante de la castaña.

-Por cierto, no te lo he dicho antes porque suponía que nos iba a llevar a temas no permitidos-intervino Ginny mirando a Harry.-Pero no menciones a Percy.

-¿Por qué?-Harry se sorprendió tanto que se le olvidó que tenía que estar enfadado.

Los Weasley y Hermione cruzaron unas miradas sombrías.

-Hubo una discusión a principio de verano. A Percy lo ascendieron al despacho de Fudge.

-Pero…¿eso no es bueno?

-¿En otras circunstancias? Puede. En plena purga del Ministerio para depurar a los amigos de Dumbledore y con todo su aparato negando la vuelta de Voldemort…no.

-Papá le dijo que si Fudge le había ascendido era fundamentalmente para tenerlos más vigilados, porque saben que él simpatiza con Dumbledore.-Explicó George.

-Eso es fuerte-Dijo Harry entre dientes.

-Y cierto-Afirmó Hermione.-No me fastidies, no se dio cuenta de que Crouch faltaba en meses, es un milagro que siga trabajando allí.

-Bueno-siguió Ron-que Percy empezó a decir que desde que llegó al Ministerio había tenido que luchar contra la mala fama de papá y que Dumbledore sólo quería crear problemas porque su influencia se había visto mermada…

-¿Pero cómo puede no creer que Voldemort ha vuelto?

-Bueno, digamos que no piensa que tu palabra sea muy de fiar…

-Vamos que no le gusta verme cerca de vosotros.

-De hecho-Fred levantó una media sonrisa por encima del ambiente ensombrecido. -comentó que uno de los muchos males que la plaga Potter había traído a nuestra familia era que nuestra Ginny había desarrollado una ''enfermiza obsesión contigo''-

Harry encajó el golpe e intentó no mirar hacia la pelirroja que seguía cerca de la puerta, pero no pudo evitarlo y se encontró con que Ginny intentaba mantener una expresión neutra en la cara a pesar de haberse sonrojado.

-Dijo un montón de chorradas, teníais que haberme dejado cerrarle la puta boca.

-La verdad es que plasmó todo el ideario del Profeta sobre ti y sobre Dumbledore, tiene mérito.

-¿Qué ideario tiene el Profeta conmigo?-Preguntó Harry provocando que los demás cruzaran una mirada sombría entre ellos.

-La verdad, es que casi hubiera preferido que sí le hubieras contado las cosas-Dijo Hermione mirando a Ginny.

-El Profeta ha estado publicando cosas sobre tú y Dumbledore…creemos que por orden de Fudge.-Ginny explicó con tono sombrío.

-Pero he estado viendo la portada del periódico todos los días, si hubieran puesto algo importante…

-No eran grandes artículos…eran burlas del tipo ''esperemos que no se le quede una cicatriz, o tendremos que idolatrarlo como a…

-¡Pero yo no quiero que nadie me idolatre!

-Lo sabemos tío-terció Ron-pero llevan todo el verano así.

-Y encima tengo una vista por hacer magia ilegal en la que pueden echarme de la escuela y quitarme la varita.

-Eso parece amigo.

-Pues vaya panorama

-BAJAR A CENAR.

Poco rato más tarde estaban acomodados en el comedor compartiendo la cena que les había preparado la Señora Weasley y, en el caso de Harry, del reencuentro con su padrino.

-Yo estaría encantado en encargarme de un par de dementores la verdad, así al menos podría sentirme útil.-Dijo con amargura su padrino.

-¿Por qué dices eso?

-Bueno, no tengo mucho que aportar, a fin de cuentas, sigo siendo el mago más buscado del país y mi cabeza tiene precio, Dumbledore opina que lo mejor es que me quede aquí escuchando los maravillosos informes de Snape.

Mientras Sirius desahogaba parte de su rabia con su ahijado, en la otra punta de la mesa Hermione, Ginny y Tonks cuchicheaban.

-Ginny fue muy peligroso.-Le decía la castaña.

-Yo no sabía que iban a atacar dementores joder.

-A ver, muy buena idea no fue-apostilló Tonks, que en ese momento tenía una nariz de conejito-pero lo cierto es que se le ha complicado mucho más de lo esperable. Pero bueno, ¿Cómo fue?

-No hubo mucho tiempo para el romance…-Dijo Ginny antes de explicarles resumidamente todo el incidente con su primo anterior al ataque.

-La verdad es que un pedazo de capullo…

-Yo pensé que lo primero que harías sería preguntar por Voldemort.

El silencio se hizo en toda la sala tras oírla la afirmación de Sirius.

-Yo he preguntado, pero ninguno de los tres ha sabido o querido decirme gran cosa.

-Claro, porque TODOS VOSOTROS sois muy pequeños para esto.-Intervino la Señora Weasley.-Dumbledore dijo claramente que debíamos dejaros fuera de esto.

-Harry tiene derecho a saber, él fue quien vio el regreso de Voldemort.-Cada vez que Sirius decía el nombre se producía un respingo generalizado en la mesa.

-Es demasiado joven.

-No es un niño Molly.

-¡Tampoco es un adulto Sirius! ¿Sabes? ¡En ocasiones parece que olvidas que no es James!

-¡Y en ocasiones tú olvidas que no es tu hijo!

-¡Como si lo fue…-La señora Weasley comenzó la exclamación, pero frenó la frase al posar la mirada en su hija y recordar la discusión que habían tenido un rato atrás con ella.

Lupin aprovechó el momento de silencio para intervenir.

-No hay que contárselo todo, pero también es cierto que no perdemos nada por contarle algunas cosas generales y ahorrarle la angustia que seguro supone para él no saber nada.

-Bueno está bien, ¡pero los demás a la cama!

-¡No es justo!

-¡Somos mayores de edad!

-¡FRED, GEORGE A LA CAMA YA!

-Molly-intervino Arthur con voz calmada pero firme-Son mayores de edad. Si se quieren quedar que se queden, tampoco vamos a desvelar demasiado.

Pareció que la Señora Weasley no estaba muy convencida, pero no se vio con los suficientes apoyos.

-Pues venga, Ron, Hermione y Ginny a dormir.

-Como quieras, pero te puedo asegurar que Harry nos lo va a contar después. ¿A que sí?

Harry asintió.

-MUY BIEN ¡GINNY A LA CAMA!

Ginny llegó a abrir la boca para contestar, pero una mirada a su madre bastó para que, evaluando lo sucedido en las últimas horas, optara por claudicar.

-Sí como si Harry no fuera a contarle nada a su amiguita-Dijo Fred en una voz baja pero perfectamente audible y siendo respondido por un fuerte cogotazo de su hermana.

-Bien Harry, ¿qué quieres saber?-Le instó a preguntar Sirius.

⃝⃝⃝

Una hora más tarde, después de ser vagamente puestos al día por la Orden, Ron y Harry se encontraban en la cama comentando lo que se les había descubierto acerca de que Voldemort buscaba una nueva arma.

-¿Quizás algo para asesinar a la gente con más dolor?

-No creo, para causar dolor ya tiene la maldición Cruciatus.

Se produjo un silencio entre los dos amigos, y Harry ya empezaba a notar como le pesaban los párpados cuando escuchó la voz de su amigo.

-¿Harry?

-Dime

Ron inspiró fuerte.

-He tenido una charla con Hermione esta mañana.

Harry se puso alerta.

-¿Sobre qué?

-Sobre…sentimientos.

Harry sonrió en la oscuridad, creyendo saber por dónde iban los tiros.

-¿Y a qué conclusión habéis llegado?

-Pues verás en verdad…yo sólo quería preguntarte qué relación hay entre tú y Ginny.

La sonrisa de Harry se heló en sus labios y notó como un cubo de hielo bajaba por su estómago. Tenía que tomar una decisión y tenía que tomarla en ese mismo instante.

-Ron…a mí me gusta mucho Ginny.

Se produjo un momento de silencio. Ambos miraban al techo en la oscuridad sin querer estudiar la expresión del amigo que tenían al lado hasta que Ron volvió a tomar la palabra.

-Eso es lo que Hermione piensa, pero quería oírlo de ti. No es lo único que me ha dicho.

Harry estaba mucho más acojonado de lo que alguien que ha matado un basilisco debería estar.

-¿Y qué te ha dicho?

-Verás, me ha explicado que Ginny es mayorcita…y que tengo que hacerme a la idea de que algún día va a tener novios y…en fin, para que salga con un gilipollas, como Michael Corner, desde luego prefiero que salga contigo, que a fin de cuenta eres prácticamente como mi hermano también. Hermione dijo que no lo definiera como ''darte permiso'', aunque a mí no se me ocurre otra expresión, pero vamos que me parece bien.

Harry sintió que su estómago volvía a aterrizar dentro de él pero, para su sorpresa, antes de que pudiera siquiera abrir la boca Ron giró para mirarle y volvió a hablar.

-Hermione también piensa que no terminas de dar el paso con ella porque no soy yo el único que te preocupa.

Harry suspiró, pensó que la suerte estaba echada, y decidió tirar para adelante.

-Es cierto, me echan para atrás varias cosas.

-¿Cómo se lo va a tomar mi familia es una de ellas?

-No sabes lo importante que es tu familia para mí.

-Ni tú te haces a la idea de lo importante que eres tú para ellos. Eres uno más, Harry. No te voy a decir que si le pones los cuernos a Ginny con 4 chicas en 2 semanas no te vayan a querer colgar de un árbol, pero estoy seguro de que, a no ser que seas el cabrón mayor del mundo, te seguirán queriendo pase lo que pase.

Harry suspiro, algo más tranquilo, pero quedando aún cosas por resolver.

-No es sólo eso.

-Pues di.

-Joder Ron, tengo miedo. Voldemort ha regresado y tengo una puta diana en la frente, me da miedo que le pueda pasar algo a tu hermana…o que por miedo a que le pueda pasar algo tu familia no vea tan bien el tema como has dicho.

-Joder, Hermione es demasiado perceptiva, ha acertado todo. Vamos a ver Harry, los padres y hermanos de Ginny son todos de la Orden, estamos viviendo todos en el cuartel general y encima no olvides que Voldemort hizo un intento fallido de acabar con ella ¿de verdad crees que tú la pones en peligro?

-No creo que ayude.

-Pues yo creo, y estoy seguro de que mi familia está de acuerdo, fuiste tú el que la sacó de la Cámara de los Secretos cargándote un basilisco por el camino.

-No habría podido hacerlo sin ti ni Fawkes ni…

Ron no le hizo caso.

-Y es que, además, tú dudas entre poco y nada para tirarte al rescate de cualquiera y tiendes a que de alguna manera de mierda te salga todo bien. Yo creo que el tema de la seguridad está bastante bien cubierto.

Harry lo pensó un momento.

-Bueno, pongamos que acepto todo lo que me has dicho, pero ella tiene que querer.

-Asique te preocupas porque la chica que se ha limpiado el culo con las reglas de la Orden para verte un rato sienta algo por ti.

-Puede haberlo hecho por amistad…

-Sí ya. En todo caso no te preocupes, ya pensaremos en como lo harás para que todo vaya bien.

Hubo otro momento de silencio, pero esta vez mucho menos incómodo.

-Ron

-Dime

-Muchas gracias.

-No es nada tío.

Otro silencio.

-Harry

-Dime

-Como le hagas daño o pongas una mano fuera de las zonas que te marcaré en un dibujo mañana estás muerto. Y no os beséis delante de mí.

-Ron

-Dime

-Deberías tener más charlas sobre sentimientos con Hermione

Y fin por hoy. La verdad es que me hubiera gustado publicar más rápido pero este cap me ha costado bastante porque quería meter muchas cosas dentro…pero bueno estoy bastante satisfecho con cómo ha quedado, y al menos tenéis un capítulo un poco más largo que los anteriores para compensar la tardanza. Espero que a vosotros también os guste :)

Me gustaría agradecer por los comentarios a LUMAMI, patriciamartin151197, Alejandro1295 y por vuestros comentarios, me encanta saber qué opináis todos los que leéis sobre lo que escribo.

Nos vemos pronto!