Ya estoy de vuelta! Espero les este yendo bien, que lo disfruten!
Albus entro despreocupadamente en la oficina de su empleado cuando no obtenía respuesta alguna de este.
Allí tirado a la largo de un viejo y desgastado sofá yacía su espía, parecía estar totalmente desencajado. ¿Cómo era posible que pudiese descansar en semejante posición?
-¿Qué haces aquí a estas horas Albus? Creo que deberíamos adoptar un horario laboral, esto se podría catalogar de explotación. - El joven mago se quejo, sin siquiera abrir un ojo-
-Me alegra verte con vida muchacho, veo que aun tienes fuerzas para ese carácter tan natural en ti.-
-Sabes que no me gusta que me despierten. Si vienes por información, deja que al menos vacíe mi apretada y jodida vejiga.-
Albus lo observo retirarse al baño con una sonrisa risueña.
-Viejo chiflado, no son ni las 6 de la mañana y ya tiene energía para esto… -
Aún era demasiado pronto para el pocionista, las emociones de la noche anterior le estaban pasando factura. Atontado sacudió la cabeza cuando fue consciente de que se había quedado embobado fijamente su miembro viril mientras los parpados comenzaban una vez más a cerrarse.
-Joder, casi me quedo dormido de pie.- Tomando una poción revitalizante de una repisa que contenía infinidad de ellas, vacío el contenido por su garganta antes de volver a aparecerse frente a Albus, con un mejor aspecto.-
-¿Y bien? ¿Qué prueba te solicitó? - Fueron las palabras que salieron del anciano cuando el mago se sentó junto a él en el corroído sofá.-Severus suspiró, no era fácil compartir ese tipo de información.-
-Una familia, el puto psicópata pidió que los matase para probar mi lealtad, lo hice lo menos doloroso posible para ellos pero… -
-Era el precio a pagar si queremos tener algún tipo de posibilidad en los tiempos que vienen chico, a veces el final justifica… - Interrumpió el director, sus ojos siempre llenos de vida parecieron apagarse por segundos.
A menudo, Severus revivía pesadillas de antaño, soñaba con una mujer pelirroja en el suelo inerte. Recordaba aquella sensación todos los días de su vida, y se castigaba por ello. Realmente quería creer al director cuando decía aquel tipo de cosas… Pero muy dentro sabía que algo se iba a resquebrajando, quebrando lentamente con cada maldición producida por su mano.
-Debemos ponernos en marcha Severus, Tom no se quedará tranquilo por mucho tiempo, necesita que seas de utilidad, si no nada de lo que hagamos servirá para nada, acabará matándote-
-¿Qué te crees que no lo sé? ¿Y qué propone? No es como si fuera sencillo ir dándole pequeñas dosis de información, que obviamente no poseemos si hablamos de Potter.
-El ministerio apareció hoy por el asunto de la poción, y hablo con la señorita Granger… - El director cambio rápidamente de tema con la mirada perdida en un punto de la pared.-
-oh si, la señorita Granger… Realmente un autentico grano de pus purulento para toda esta misión Albus si me permite ser franco.- Resopló molesto.-
-Ella formara parte de tu vida de ahora en adelante, te guste o no, Severus- La mirada del director seguía perdida, pero una pequeña sonrisa divertida se instauro en su rostro.-
-¿Y como se supone que debo actuar director? -
-¿A qué te refieres muchacho? - El director volvió la cabeza curioso hacia el.-
- Albus, soy el profesor Snape para esa chiquilla, alias el murciélago de las mazmorras, un terrible capullo que solo vive para vaciar el contador de puntos de su casa… Oh por Merlín, seguro que piensa que duermo en un ataúd o algo así. –Se cubrió la boca horrorizado, lo que hizo estallar en carcajadas al director-
-Ella es inteligente chico, no creo que se crea todos los chismes que escucha por el castillo… -
-El profesor Snape no realiza pociones sobre afinidad con sus alumnos, es mas el profesor Snape no sociabiliza más que lo estrictamente necesario Albus. Es un egoísta, cabrón y mezquino que haría lo que sea para hacer llorar a la chica ... - El pocionista explicaba preocupado su punto.-
-Entonces simplemente no seas el profesor Snape, se Severus Snape.-
-¡Entonces, pensara que estoy loco! - Exclamo irritado.-
-Realmente eres demasiado tozudo Severus Snape, deja de subestimar a la chica.-Me sorprende que no te haya localizado anoche para pedirte explicaciones… -
-Sí, ella apareció anoche, tarde para ser exactos, tuve que ahuyentarla…. Acababa de regresar de la misión y no tenía energía suficiente para ocluir y realizar bien mi papel frente a ella.
-¿Tuviste que ahuyentarla? ¿Cómo? -
-Bueno conseguí ocluir algo aún agotado, llegue a intimidarla, después le dije que volviese a una hora más decente… - Explico casual.-
- Ósea que… ¿el profesor Snape ha llamado indecente a una alumna por acudir en la madrugada a su despacho? - Pregunto Dumbledore sorprendido.-
-No lo digas así, el profesor Snape es parte de mí. Yo llame indecente a la señorita Granger por no estar en horas propicias en sus habitaciones, podría ser peligroso para ella Albus…
-¿Te estás escuchando? -
-No le veo problema director ...-
-Pippin- Albus llamo de la nada.
-Pippin está aquí para servirle al director en todo lo que guste- Un joven elfo domestico apareció frente a Albus, estaba bien alimentado no parecía desnutrido y quizás sería pariente de Dobby por que realmente tenían un gran parecido. Sus ojos transmitían bondad y felicidad intensa.-
-Ve a las habitaciones de la señorita Granger, se cuidadoso Pippin, solo ella debe de despertase, no queremos ninguna chica mas haciéndose preguntas extrañas.
-Como mande señor- Sonriente el elfo desapareció en un plof dejando al director y Severus en el despacho, el cual preguntaba por qué despertar a la chica tan temprano.
Un estallido frente a sus narices desconcertó a la castaña que estaba profundamente dormida.
Un elfo puso su manita sobre su boca impidiéndole así, cualquier tipo de sonido o alerta.
-Señorita, no se asuste, si no le incomoda quitare mi mano de su boca, pero no chille, si alguien se despierta el director me castigará.-
-¿El director? ¿Un elfo domestico? - La chica sintió enérgicamente al sirviente y este retiro la mano lentamente.-
-Mi nombre es Pippin señorita, soy propiedad de Hogwarts, y vengo con un mensaje para usted del director. - El elfo susurraba para no despertar a nadie más-
-Soy Hermione, ¿Qué ocurre Pippin? -
-El director y el maestro de pociones están reunidos en el despacho del maestro Snape, el director quiere que acudas lo antes posible. –Hermione le asintió en respuesta- ¡MENSAJE ENTREGADO! - exclamo el elfo de improvisto mientras desaparecía en un plof y despertaba a una Ginny Wesley somnolienta que dormía en la cama de alado.-
-¡Estúpido elfo! -
-Hm ¿Hermione? -
-Shh, no es nada Ginny solo tuve una pesadilla vuelve a dormirte… -
-Está bien… tengo una poción sin sueños si quieres en el cajón, solo cógela si quieres… - murmuró antes de volver a caer completamente dormida.
-Gracias a Merlín que los Wesley quedan sin conocimiento cuando caen en una cama- Pensó, después de arreglarse gracias a unos cuantos hechizos, mientras la observaba. Rumbo a las mazmorras.
Era tan temprano que no había nadie en los pasillos y las escaleras parecían moverse por capricho y para su conveniencia, parecían hechizadas para permitirle llegar rápidamente a las mazmorras sin tener que esperar que se movieen a su lugar. Mientras caminaba, imágenes de hace apenas unas horas rondaban su cerebro, ahora estaba el director y no tenía nada que temer de su oscuro profesor.
-Toco la puerta tímidamente esperando respuesta.- Adelanté señorita Granger, puede pasar, la puerta está abierta para usted.- Escuchó la voz de el director atender.
Entro en el lugar una vez más, todo parecía exactamente igual que hacía apenas unas horas, salvo por el director que estaba sentado alado de la figura oscura de su maestro de pociones. Lo observo detenidamente parada en el umbral. La miraba fijamente mientras su dedo meñique izquierdo jugaba con la comisura de su labio inferior, parecía divertido. -¿Desde cuándo Severus Snape parece divertido? -
-Adelante señorita Granger, solo póngase en contacto- Prosiguió el pocionista, mientras su brazo paso a apoyarse contra el reposabrazos del marchito sofá, descansando la cabeza sobre la mano del mismo brazo sin apartar su mirada oscura y penetrante de ella- Confundida por lo que veía frunció el ceño, lentamente camino hasta la butaca que había sido transfigurada frente al sofá por Dumbledore minutos antes de su llegada.
-¿Director de Ocurre algo? - La joven pregunto mientras se sentaba y desviaba la atención de la mirada de Severus.
-Nada grave señorita Granger, solo quería discutir con Severus y con usted sobre lo que ocurre con la poción por la que el ministerio los ha reunido, y como no tendré mucho tiempo hoy, decidí hacerlo ahora.-
-Ah ... comprendo señor ... -
-Por lo menos a usted la dejo dormir una hora y media más. El director es benévolo cuando quiere.- Interrumpió el oscuro mago mordaz, haciendo que desviase su mirada a él una vez más. La retiro con rapidez
–La mirada del pocionista, tan intensamente, la estaba poniendo realmente nerviosa. Se siente avergonzada-
-¿Mi mirada la pone nerviosa señorita Granger? - pregunto en fingido tono de inocencia. –Tengo que admitir, que esto al menos es divertido-
-Severus… -El tono de advertencia de Dumbledore rodar los ojos del pocionista, ganándose otra mirada de incredulidad por parte de la joven bruja.-
-¿Esto es un sueño? ¿Sigo con mis compañeras en la torre de Griffindor cierto? - Pregunto Hermione, sin creerse lo que presenciaba.-
-Dumbledore se río abiertamente- oh no señorita Granger, créame que está en plenas facultades, solo que las cosas que pasan en estos días… puede que nos demuestren que no todo es lo que parece.- Sonrió el viejo mago.-
-Señorita Granger déjeme adelantarle que hoy cuando salga de esta sala, seguramente desee visitar un… ¿Cómo le dicen los muggels…? Oh si. Un psicólogo. -
-Si bueno, será mejor que hablemos de cómo harán para realizar esa poción que tanto interesa al ministerio… -
-ya usted también.-
Dumbledore le lanzo una mirada venenosa al instante.
-¿What? ¿No se supone que debe ser así? -
-¿Estás seguro de eso? - Albus arqueo una ceja.-
-Solo me refiero a cosas que le involucren a usted.- Sentencio-
Hermione solo los observaba hablar atónita, su cabeza iba y venía de un lado a otro como en un partido de tenis, sin entender nada de lo que pasaba.
-Disculpen, pero no entiendo absolutamente nada y me es muy incómoda toda esta situación.- -Explicó la joven-
-Severus, solo desvió la mirada a cualquier lugar guardando silencio.-
-Él deberá explicarte varias cosas cuando yo me retire. Como director de esta institución tengo el deber de otorgarles unas instalaciones donde realizar sus exámenes y experimentos, deben desarrollar pruebas e informes pertinentes que irán entregando al ministerio sobre sus descubrimientos, adelantos fallos y aciertos. ¿Ha quedado claro? -
-Si señor.-
-Bien, por ello he dispuesto que ocupes las habitaciones que están pegadas a las del profesor Snape, también he ampliado el laboratorio para que puedan trabajar juntos. Utilicen el tiempo que necesiten no están obligados a asistir a todas las comida en el gran comedor, aunque será mejor que al menos a una acudan, para que el resto del colegio no piense que la explotamos señorita Granger.-
-¿Y qué se supone que le dirá a sus amigos Albus? -
-Oficialmente la señorita Granger es tu asistente en pociones Severus y esta obligada a atenderte en todo lo que necesites, solo tendrá que explicar a sus amigos sobre la poción y su importancia y deberá entenderlo.
-No creo que haya problema por ello señor, les comente a Harry y Ron, parecen comprender la magnitud de este descubrimiento.-
-¿Cuánto les ha explicado señorita Granger? - intervino Severus pensativo.
-Les comente de los beneficios de la poción y de cómo alguien en la escuela debe ser afín a mi magia para hacerla posible.-
-Comprendo… -
-Bueno… yo debo retirarme, ya amaneció y el deber me llama como director.- -Severus… - Le advirtió el viejo levantándose del sofá.-
-Tendré tacto- le contesto al director pensativo y serio.
-Señorita Granger, no todo es lo que parece, solo recuerde eso.- Albus se volvió en la puerta y sonrió dulcemente a la bruja. Cerrando la puerta tras él, los dejo solos.-
-Bueno señorita Granger, ¿por dónde prefiere empezar, afinidad mágica… o como derrotar a un psicópata en potencia asesino de masas? - El mago que siempre parecía tan reservado, cruzo las piernas mientras echaba la cabeza hacia atrás estirando a si los músculos de su cuello, atenazados por el dolor, debido a los cruciatus a los que había sido expuesto la noche anterior.-
-Hermione observo la largura de su pálido cuello hipnotizada-
-Que mentón tan pronunciado… Realmente su nuez de Adán es enorme, ¿Sera por eso que su voz es tan… -
El tren de pensamientos de la chica fue cortado cuando el hombre frente a ella volvió la cabeza súbitamente a posición normal, la miro arqueando una ceja interrogante, esperaba su respuesta.
...
Bueno chicos, hasta aquí el capítulo de hoy espero que les haya gustado. La última pregunta que Severus le hace a Hermione se la realizo yo a ustedes ¿Qué escogerían?
