Hola a todxs, espero que estén comenzando muy bien la semana. También espero que hayan disfrutado el primer capítulo, yo se que no pasaron muchas cosas, pero apenas estamos arrancando y quien me ha leído sabe que mis historias no suelen ser muy precipitadas.

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Perdido del grupo Warcry y fue la canción que escuchaba cuando imaginé esta historia.

Entonces, que lo disfruten.


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


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II

Un Lugar Seguro

Encontrar la solución

a este mar de confusión...

(Perdido, Warcry)

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Hermione con mucho cuidado toma el rostro de Snape y lo vuelve, pasa por la mejilla, —cubierta de espuma—, la navaja de afeitar, con mucho tiento para no cortarlo, no se queja del trabajo que ha hecho la Señora Pomfrey con él, pero no le ha rasurado, ni cortado el cabello por un tiempo. Aun así, su cuerpo se ve normal, no parece que tenga años sin moverse. El cabello negro y largo se desparrama por la almohada blanca como si fuera tinta.

Podría solo usar un hechizo para quitarle la barba y el bigote y otro más para cortarle el cabello, pero le parece impersonal, casi como una falta de respeto, de modo que, lo hace manualmente y con cautela.

Es bueno, algunas veces, hacer las cosas de forma manual, lo hechizos son automáticos y los trabajos manuales, sobre todo los que no sueles hacer, necesitan concentración.

Y ella definitivamente quiere concentrarse, ocupar su mente en cosas diferentes, es la razón por la que está aquí, quiere alejarse de lo que está allá afuera.

De los reporteros, de Harry, de Ginny, de la boda; de Molly Weasley rodando los ojos cada vez que ella se niega a cualquier decisión fastuosa para su boda y claro, de Ron.

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Puede recordar que su mente estaba despierta antes, sabe que antes, —no sabe cuánto antes, porque en el vacío no existe el tiempo, —vio luz a lo lejos, ahora también lo ve, es como una luciérnaga volando fuera del alcance.

Tendría que esforzarse si quiere llegar hasta ella, pero el instinto le dice que lo mejor es quedarse donde está, que ya una vez estuvo en la luz y que algo malo pasó.

Si pudiera recordar por qué huía sería mucho más simple quedarse, pero recordar no es una opción, lo sabe. Ese instinto —el mismo que le dice que huya de la luz, —le dice que no debe recordar.

Los recuerdos podrían ahogarlo —aunque ahí no hay agua, ni aire y solo recuerda vagamente lo que el agua o el aire son —, aun así la idea de ahogarse está en su instinto y sabe que es algo malo, aunque bien y mal no existen en el vacío.

¿Alguna vez se ahogó? no lo recuerda, no recuerda que haya sucedido, pero sin ninguna duda sabe que algo pasó.

Una vez él existió, era algo, allá en la luz, él era un algo. No sabe qué tipo de algo. Era un algo, fuera del vacío, él era una cosa, él era algo que vivía en la luz, y había luciérnagas, por eso asocia la luz con ellas. Una vez, fue ¿feliz?, no, una vez estuvo tranquilo en un lugar con luciérnagas.

Pero ahora ya no es. Solo hay vacío y oscuridad, y cansancio, siempre hay cansancio.

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Tiene la barba y el bigote espeso, negro e hirsuto, además de descuidados, su cabello luce como siempre con excepción del largo.

Quizás con el cabello no se atreva a cortarlo manualmente y use magia, pero al menos la barba y el bigote lo hará de forma muggle, por decirlo de alguna manera.

Desliza la cuchilla de nuevo por la mejilla, y la asalta un pensamiento, ¿qué haría si de pronto Snape abriera los ojos? Él seguro no agradecería el gesto, la mano de Hermione titubea un segundo pero luego sigue firme, no puede temblar, lo último que quiere es lastimarlo.

Además, duda que él vaya a despertar alguna vez, ha investigado lo que le sucede y nadie puede explicarlo, creen que es algún efecto secundario del veneno de la serpiente de Voldemort, Hermione también escuchó la teoría que pueda tratarse de algo psicológico, una especie de sueño del que él no quiere despertar. La mente es un misterio y una mente fuerte como la de Snape, lo debe ser aún más. Y es que, sin duda, su mente es fuerte, haber engañado a Voldemort no es poco mérito.

Suspira.

—Sea cual sea la razón, —dice Hermione al hombre dormido, —ojalá lo reconsidere, si está en sus manos despertar, —ella sigue con su trabajo, pero también sigue hablando, duda que la Señora Pomfrey, con todo el trabajo que suele tener tenga tiempo para hablar con él. —Ahora usted es considerado un héroe. —Ella sonríe antes de decir: —el mes pasado estuvo en las páginas de corazón de bruja, —seguramente Snape la hechizaría si estuviera despierto, —es usted considerado en las listas de "los héroes más atractivos de todos los tiempos".

Ella toma la barbilla del hombre y la levanta, casi está hecho, enjuaga la navaja en un cuenco de agua y ve cómo el rostro de su antiguo profesor va apareciendo poco a poco.

Tiene unas pocas canas en las sienes, y arrugas leves en las esquinas de los ojos, aun así, sin barba y con el cabello recortado a como solía usarlo, el tiempo no parece haber pasado por él.

Es un gesto muy personal lo que está haciendo, ella lo sabe, pero siente respeto por él, es un héroe, uno de verdad, uno que sacrificó tiempo, vida, incluso seguridad, para darles una oportunidad. Eso tiene que ser la definición absoluta de heroísmo; y mencionando a "los héroes más atractivos de todos los tiempos", sin ninguna duda es atractivo.

—Sabe, ahora que lo pienso, —sigue hablando al hombre inconsciente, —tal vez usted no disfrutaría mucho de la atención, por Merlín que yo no lo hago.

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Él. En la luz. Antes. Él era un él, no era un algo, ni una cosa, era él, era un hombre. No recuerda cómo era, ni qué clase de hombre era, pero era un hombre, lo sabe.

Nunca es completamente consciente de qué es lo que le atrae hacia ¿la superficie? Hacia ese instante, hacia estar consciente. Hacia saber que, a lo lejos, hay luciérnagas, ya no solo una sino muchas, se vuelven más cada vez que ¿despierta? —¿está despierto?—.

De pronto hay algo más, un movimiento y entonces sabe, él tenía un cuerpo, no aquí en la nada, si no allá en la luz, cuando era un él.

Algo pasó a su cuerpo y por eso su mente está aquí. Pero alguien —¿quién?— alguien está moviendo su cuerpo.

Él tiene un cuerpo, no aquí. En la nada, él es nada, pero allá, en la luz, donde él existe —¿o existió? —no, no. Existe, allá. Él aún existe y puede sentir a alguien tocándole el rostro y el cabello.

No lo hagas —grita, y su voz no se escucha y no hay respuesta, no hay nada ahí, solo vacío, oscuridad y allá arriba las luciérnagas que siguen volando. Él quiere decirles que basta, que le dejen en la oscuridad, que no le despierten, que no quiere recordar. —No sigas —es casi un ruego, pero su voz no se escucha, porque aquí él no tiene voz, como no tiene cuerpo y solo en su mente se escucha el pensamiento, repetido por un eco que no existe "no lo hagas, por favor, no lo hagas".

Necesita dormir, la inconsciencia, la negrura y el vacío.

El vacío y el olvido son un lugar seguro.

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Es una mañana dos días después de que llegó a Hogwarts cuando llega la primera lechuza. Una carta de Ginny con al menos tres hojas de caligrafía cuidada y colorida hablan sobre los preparativos que ella y la Señora Weasley están llevando a cabo, según cuenta Harry acompañó a Ron a la tienda de Madame Malkin para comprar sus túnicas de gala, pregunta si Hermione a pensado ya en el color que quiere para los adornos, el tiempo está encima y ellos tienen dos meses para organizar una boda.

Deja la carta sobre la mesa, luego pone encima de ella un buen montón de libros, como si de esa forma pudiera olvidar que está ahí.

"Deberíamos estar buscando ya nuestros vestidos" comenta Ginny casi para terminar.

"No", piensa Hermione, no debe buscar un vestido, lo que debería hacer es frenar esa tontería de la boda de una buena vez.

¿Cómo pudo ser tan tonta? Ella que peleó una guerra, que peleó en el Ministerio contra montones de mortífagos, que estuvo al lado de Harry mientras buscaban horrocruxes. ¿Cómo pudo decir si, cuando lo que quería era decir no?

"No. Nunca. No es lo que quiero".

Pero Ron lo planeó bien, puede ser un pelmazo la mayor parte del tiempo, pero también es el mejor jugador de ajedrez que conoce.

Dicen que para ganar en ajedrez debes tener previstas cuatro jugadas a futuro, Ron sin duda las tenía.

—Solo quiero que hablemos —le dijo esa mañana cuando pasó a buscarla al Ministerio —¿podrías pasarte por la tienda en la noche?

—Ron, tengo mucho trabajo, Kingsley me ha mandado a trabajar al cuartel de aurores, —fue la respuesta —Harry debió contártelo, están siguiendo a unos mortífagos que han podido rastrear y...

—Por favor —pidió él.

Ella asintió.

Llegó a Sortilegios Weasley ese día por la noche, encontró a Ron solo en la trastienda. Él parecía nervioso y en cuanto ella estuvo junto a él, sacó una pequeña cajita con un anillo en su interior.

Quiso reírse en su cara, no, claro que no quiere casarse con él, pero entonces todos aparecieron de la nada. Toda la familia Weasley al completo, Harry también estaba ahí.

Fue un momento aterrador, Ron sonreía con la cajita extendida y abierta hacia ella, un anillo dorado con un rubí engarzado, tal vez demasiado grande, Molly Weasley lloraba a lágrima viva secándose las mejillas con un pañuelo con puntillas y aferrada a la mano de Arthur Weasley, Fleur y Bill la miraban también, George que parecía como siempre, desde la muerte de Fred, la mitad de un todo y Percy, serio y con la nariz respingada, como si estuviera listo para pronunciar un discurso.

¿Cómo podía decir que no? Deseo dar media vuelta y correr, deseo gritar mientras corría, pero contrario a eso sonrío, la presión de todas aquellas personas pudo más que la sensatez. Sonrío y con gesto forzado, apenas moviendo la cabeza asintió.

Ron sacó el anillo de la cajita, y lo deslizó por su dedo, luego la besó, Hermione cerró los ojos mientras una parte de su cerebro le gritaba "¡Dile que no!, ¡Di que no!" pero el valor Gryffindor le falló en ese momento y se quedó callada.

Ahora en consecuencia debe seguir callada, por lo que le resta de vida, solo eso.


Bueno hasta aquí por hoy.

Hola dana masen cullen.- Que bueno que te guste!, como dije estaré subiendo dos capítulos por semana más o menos. Espero que los disfrutes. Ten una bella semana.

Hola Lora.- Si, aquí estoy de nuevo. Pero esto será corto, capítulos cortitos, y una historia no tan elaborada, aun así espero que lo disfrutes. Ten muy bonita semana.

Y bueno, nos leemos en esta misma semana, lo prometo.

Que estén muy bien.

Adrel Black