Hola a todxs, ya es fin de semana, genial ¿no? Aunque yo tengo que trabajar todavía en sábado. Bueno, el asunto es que estamos aquí y que espero que sigan disfrutando de la historia

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Perdido del grupo Warcry y fue la canción que escuchaba cuando imaginé esta historia.

Enojy!


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


-.-

III

No Puede, No Debe, No Quiere

No tengo ningún recuerdo

de aquella vida anterior...

Perdido en este universo,

sin ley... sin razón.

(Perdido, Warcry)

-.-

Hermione pasa mucho del día vagando por los terrenos del castillo, nunca en su vida había estado sola hasta ese grado, y la sensación es grandiosa, respira profundamente el aire tibio del verano, es una bendición. Luego se pasa por la biblioteca, que por suerte está abierta, y toma un libro sobre pociones, no se imagina qué otra cosa podría interesar al Profesor Snape.

Lanza al hombre los hechizos necesarios, para mantenerlo "sano", por decirlo de alguna manera, también tiene que hacerle beber algunas pociones, ya que no puede comer, pero es un trabajo sencillo y al no tener ninguna otra ocupación es rápido.

Así que el atardecer la encuentra acompañada de una taza de chocolate, un plato con galletas —los elfos domésticos no paran de traer cosas o de preguntar si necesita algo más, —sentada al lado de la cama de Snape y leyendo sobre la poción matalobos.

"Es así que, aunque seguimos siendo incapaces de curar la licantropía, los avances actuales en materia de pociones nos permiten hacer frente a los síntomas más graves…"

Ella suspira.

Mira a su acompañante silencioso, no hay rastro de la mueca despectiva que sus labios solían tener.

—¿Alguna vez, —pregunta, —le interesó algo más que no fueran las pociones?

Sabe que no va a recibir respuesta, pero aun así no puede solo ignorarlo, es una persona y es su única compañía, luego se responde a sí misma.

—Claro las artes oscuras, —se muerde los labios, reflexionando —tal vez algo de Historia de la Magia. —Ella toma un libro grueso y polvoriento del montón que tiene en la enfermería. Lo abre en una página al azar y comienza a leer:

"La varita es una invención Europea y aunque las brujas y magos africanos la han adoptado como una herramienta útil en el pasado siglo, muchos hechizos se realizan simplemente al apuntar el dedo o por medio de gestos de las manos. Esto les da a los estudiantes de Uagadou una robusta línea de defensa cuando se les acusa de romper el Estatuto Internacional de Ocultamiento (Simplemente estaba diciendo adiós con la mano, nunca quise que se le desprendiera la quijada)"

Luego niega con la cabeza.

—¿Alguna vez le gustó leer poesía o quizás una novela?, ¿qué tal una novela muggle de misterio o gótica?, algunas son muy buenas, o quizás un clásico, ¿Shakespeare?

Snape sigue inmutable, silencioso, tenaz en su ignorancia de lo que le rodea.

—Bien, —dice Hermione como si hablara con un oyente particularmente testarudo, —como soy yo quien elige, creo que leeremos uno de los misterios de Agatha Christie. —Deja el libro de Historia de la Magia y toma un libro pequeño, de bolsillo, muy ajado y comienza a leer Muerte en el Nilo en voz alta.

¡Linnet Ridgeway!

¡Es ella misma! —dijo el señor Burnaby, propietario de «Las Tres Coronas», dirigiéndose a su compañero.

Ambos se quedaron mirando fijamente, con los ojos formando un círculo y la boca ligeramente entreabierta.

-.-

De nuevo está aquí, pero ahora es diferente, de alguna forma tiene consciencia de estar despierto —¿está despierto? ¿de alguna manera lo está? ¿se puede estar despierto aun cuando se está en la nada y la inconsciencia?—.

No es solo eso, hay algo más, algo que no había sucedido antes, o al menos él no lo recuerda, hay una voz, viene de las luciérnagas que vuelan a lo lejos, presta atención intentando entender lo que dice.

"Es así que, aunque seguimos siendo incapaces de curar la licantropía, los avances actuales en materia de pociones nos permiten hacer frente a los síntomas más graves…"

Luego la voz se corta y ya no se escucha, es extraño saber de lo que la voz habla, lo entiende perfectamente, está hablando de la poción matalobos, él lo sabe, porque antes, en la luz, él sabía lo que eso era, intenta recordar.

Poción matalobos, difícil de preparar ya que el acónito, su principal ingrediente, es venenoso, de sabor horrible, su preparación requiere que se le deje madurar a la luz de la luna llena.

—No, —dice en la oscuridad. —No lo hagas, —se dice a sí mismo, no quiere recordar.

Y en su mente —imaginación ¿hay imaginación dentro de la mente inconsciente?— puede ver sus recuerdos como si fueran una enorme presa, si abre las compuertas el agua que hay al otro lado, —millones y millones de litros de recuerdos —va a desbordarse y aplastarlo.

La voz sigue hablando, la escucha como si estuviera en un segundo plano, es un sonido de fondo.

"La varita es una invención Europea y aunque las brujas y magos africanos la han adoptado como una herramienta útil en el pasado siglo, muchos hechizos se realizan simplemente al apuntar el dedo o por medio de gestos de las manos…"

—No —dice de nuevo, —no puedo —aunque si puede, se corrige —no debo —y se corrige una vez más —no quiero.

Entonces la voz se escucha más clara pero ahora habla de algo distinto:

¡Linnet Ridgeway!

¡Es ella misma! —dijo el señor Burnaby, propietario de «Las Tres Coronas», dirigiéndose a su compañero.

Ambos se quedaron mirando fijamente, con los ojos formando un círculo y la boca ligeramente entreabierta.

-.-

Es ya de madrugada cuando termina el libro, se siente muy cansada pero la lectura ha sido buena. Su oyente, —el Profesor Snape, — sigue inamovible.

—Soy buena detective, —dice a la enfermería silenciosa, —pero ni idea de quién era el culpable hasta el final.

Acomoda el cabello del hombre.

—Estoy bastante segura de que usted lo habría descubierto, —luego acomoda también sus manos sobre la sábana. —Al final, usted descubrió a Quirrel aquella vez, —guarda silencio y luego continúa, —es mucho lo que le debemos, no merece estar aquí, merece el reconocimiento, —luego se corrige, —bueno, tal vez el reconocimiento no lo quiera, pero merece la vida. Una vida, en el mundo por el que luchó.

-.-

El tiempo no pasa en la inconsciencia, pero aun así sabe que ha estado —¿despierto?, ¿consciente? —escuchando por más tiempo del que recuerda haberlo hecho.

Escucha la historia que la voz desde las luciérnagas le cuenta. Descubre al culpable del asesinato antes de que la narración termine, pero escucha la voz como sigue contando, es una buena historia y de alguna manera le ha mantenido interesado. Además la voz le parece, conocida, de antes, de cuando estuvo en la luz. Y entonces es consciente que es una mujer, una ella, de la misma forma que antes él fue un hombre. Y aún más, la conoció, antes en la luz, ella existe allá donde existen las luciérnagas.

"Soy buena detective, pero ni idea de quién era el culpable hasta el final."

Si el tuviera un cuerpo sonreiría de medio lado y le diría a su interlocutora que era muy simple. Luego siente el movimiento, ella está ¿tocándolo?, ¿moviéndolo?

"Estoy bastante segura de que usted lo habría descubierto. Al final, usted descubrió a Quirrel aquella vez; es mucho lo que le debemos, no merece estar aquí, merece el reconocimiento, bueno, tal vez el reconocimiento no lo quiera, pero merece la vida. Una vida, en el mundo por el que luchó."

¿Por qué está aquí? es una pregunta válida, pero la imagen de la presa conteniendo los recuerdos aparece de nuevo y se niega, nunca va a abrir esas compuertas. No lo hará, no puede, no debe, no quiere.

-.-

Los días se convierten en una sucesión de idas y vueltas, almuerza sentada al lado de Snape y lee sobre pociones, transformaciones o Aritmancia. Luego hace los hechizos necesarios para que Snape pueda seguir con vida, hechizos para mantener su cuerpo en buen estado, hechizos para que no le falte comida, lo básico.

El resto del día se mantiene ocupada andando por el castillo, camina por los corredores, visita la biblioteca, luego sale a los terrenos y anda por los lindes del castillo.

El día anterior salió incluso de los terrenos y fue hasta Hogsmeade por una bebida a las Tres Escobas, no es que fuera necesario, los elfos del castillo son muy atentos con ella, pero tenía ganas de salir.

Luego ya en el atardecer se sienta de nuevo al lado de Snape y lee alguna novela, cualquier cosa que se le ocurra, normalmente novelas cortas que puede terminar en algunas horas, lee hasta que las páginas se consumen, al final siempre habla con él, le cuenta lo que le pareció la historia, le cuenta sobre quién la escribió, sobre lo que le gustó y no de los personajes, es entretenido.

Además trata de tocarlo, no imagina lo horrible que debe ser estar solo en ese rincón de la enfermería como si se tratara de un mueble más, la Señora Pomfrey ha hecho un gran trabajo, pero de alguna manera ella tiene sus propias ocupaciones y el trato hacia al Profesor Snape debe ser frío.

Le toma la mano y dibuja con sus dedos, las montones de cicatrices, de cortadas y quemaduras, tiene muchas, son las manos de un pocionista.

—No sé si usted era consciente, pero las niñas se enamoraban de usted constantemente, —ella sonríe al recordar su época de escuela. —Tal vez porque era usted uno de los pocos maestros jóvenes que tuvimos, yo no lo entendía hasta que era un poco mayor, cuando estaba en cuarto más o menos, quizás antes era demasiado joven para darme cuenta que, bueno, es usted "condenadamente atractivo".

-.-

Las luciérnagas a lo lejos relumbrando en la oscuridad se han vuelto parte de una especie de rutina ellas vuelan y le hablan, algunas veces escucha historias, otras datos que conoce, no sabe cómo los conoce, pero están ahí y algunas veces más le hablan como si mantuvieran una conversación.

También las luciérnagas le vuelven poco a poco más consciente de su cuerpo, ha pasado largo tiempo desde que él pensó en su "yo físico", el cuerpo que está allá en la luz.

Ella lo toca constantemente y eso le hace sentir que puede existir en otro lugar, que tal vez estar aquí no es lo correcto, que quizás haya otro sitio para él.

"No sé si usted era consciente, pero las niñas se enamoraban de usted constantemente. Tal vez porque era usted uno de los pocos maestros jóvenes que tuvimos, yo no lo entendía hasta que era un poco mayor, cuando estaba en cuarto más o menos, quizás antes era demasiado joven para darme cuenta, que, bueno, es usted 'condenadamente atractivo' ".

Si pudiera sonreír lo haría. No tiene recuerdo, pero está bastante seguro que nunca nadie en la vida se refirió a él como "condenadamente atractivo".

¿Quién es ella? ¿por qué está con él?

Un vacío en el pecho le informa que tal vez necesite algo más, a alguien más, la idea de que ella esté… esperándolo, cuidándolo, le llena de culpa y entonces la pregunta vuelve a surgir ¿por qué está aquí?


Bueno como ven Snape empieza a preguntarse qué hay más allá, eventualmente, todxs sabemos lo que ocurrirá.

Hola dana masen cullen.- Si, Snape despertará, ya pronto, pero aun no. En cuanto a lo de pedir matrimonio en público yo no le he vivido, pero debe ser horrible, la presión social es cruel. Incluso hay experimentos sobre personas que sabiendo que hacen algo equivocado lo hacen para poder encajar con la opinión de la mayoría. Tal vez Hermione no lo habría hecho, no lo sé, pero sin duda, hacer ese tipo de propuestas en público debería estar prohibido y ser condenable, al menos, socialmente.

Hola Eydren Snape.- Tengo que hacer una confesión, yo rara vez dejó reviews demasiado largos, pero la verdad me encanta recibirlos, muchas gracias por eso. Si, tienes razón, es el Principe durmiente, pero ya despertará, no creo que eso sea Spoiler para nadie. Imagínate que la historia se trata de que se queda dormido para siempre :S. Pues dado que dije al principio de la historia que será dulce, empalagosa y con un final novelesco, supongo que ya te puedes hacer una idea de lo que pasará con Ron. Tienes razón, ella nunca dijo si, pero hay algo que se llama aceptación tácita, así que ni hablar, se enredó ella sola. Muchas gracias por las alertas y pues espero que lo sigas disfrutando. Los buenos deseos también son para ti, nos leemos pronto.

Y bueno, con eso me despido, espero estén disfrutando, nos leemos el lunes, creo.

Feliz fin de semana

Adrel Black