Hola a todxs, espero que estén muy bien, nos leemos al final.

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Perdido del grupo Warcry y fue la canción que escuchaba cuando imaginé esta historia.

Enojy!


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


-.-

V

Renacer

Mi amor... mi amor...

Puede que un día…

(Perdido, Warcry)

-.-

No puede contabilizar el tiempo, pero la voz de ella no ha vuelto en un lapso considerable, la ha esperado cada vez que la consciencia lo ha permitido, las luciérnagas se fueron junto con su voz y la negrura absoluta ha vuelto, como si se tratara de la boca de un lobo.

Aun así la ha esperado, ahí, en la oscuridad, cada vez que está consciente espera que en cualquier momento las luciérnagas aparezcan y la voz se escuche, pero nada.

¿Y si algo le pasó en el mundo real? ¿y si realmente le hicieron daño?

-.-

No se siente con demasiados ánimos, Ginny a seguido escribiendo de forma constante, dice que Ron está enfadado porque ella no le ha escrito ni una sola vez.

También ha seguido de forma compulsiva las noticias que El Profeta ha publicado sobre Macnair y Mulciber, por lo que puede leer entre líneas, el Ministerio les ha perdido el rastro de nuevo.

Han pasado algunos días desde la última vez que leyó algo para el Profesor Snape, pero es que no se siente capaz, ha buscado un libro con el cual retomar sus lecturas, pero no ha encontrado ninguno.

Además, ahora puede entender porque la Señora Pomfrey necesitaba un descanso, el Profesor Snape, que sigue inamovible en su postura dormida también hace difícil la situación.

La idea de que no importa cuánto le cuide, cuánto le lea, o cuánto le respete, él seguirá dormido, es desalentadora en sí misma.

Así que ha pasado días en silencio, aunque ha seguido realizando los hechizos que le mantienen con vida y, por lo que ve, pronto tendrá que quitarle la barba de nuevo, le pasa un dedo por la mejilla rasposa a causa de la barba corta que le ensombrece el rostro.

-.-

Despierta, todo está oscuro, pero algo le ha traído, lo sabe.

Fue un roce, no puede definirlo, pero lo sabe, lo sintió, ella está ahí, está seguro, tal como está seguro que alguna vez estuvo en la luz.

Fue ligero como polilla. No, como luciérnaga, pero fue suficiente para que su consciencia se despertara.

Hay una solitaria luciérnaga volando en la oscuridad pero al no tener nada que la alimente desaparece casi al momento.

La oscuridad lo engulle de nuevo.

-.-

Le ha quitado la barba esta vez con magia y sinceramente se siente culpable por haberlo hecho de esa manera, cuidar de alguien es tan difícil.

Rebusca entre los libros que tiene en la mesilla, al lado de la cama del Profesor Snape.

—Bien, —dice Hermione, —Romeo y Julieta no me gustan, —le habla al hombre dormido. —Pero creo que es una buena idea de lectura, nunca he entendido porque la gente lo toma como un parámetro de amor. "Romeo y Julieta". Romeo ese día aún estaba suspirando por Rosalina y luego de pronto está perdido por Julieta y ella cae de golpe y luego comparten una noche y luego se mueren, ¿qué clase de amor es ese?

Un elfo interrumpe su perorata y le deja un café y galletas sobre la mesa, junto a los libros, ella le agradece y la pequeña criatura se retira entre reverencias.

—¿Qué estaba diciendo? —nadie contesta, como es de esperarse. —Claro, Romeo y Julieta, tal vez son muestra del amor porque ambos murieron antes de realmente conocerse. En mi experiencia, es mucho mejor cuando no tienes que conocer a la persona, cuando puedes poner en perspectiva las actitudes y las metas del otro, es cuando los problemas empiezan.

Toma una galleta y le da un mordisco.

—Cuando Ron no era nadie, cuando solo era el pelirrojo amigo de Harry Potter realmente me gustaba, luego durante la guerra estábamos tan preocupados por salir vivos que simplemente no lo pensé. Pero luego, después de la guerra, él se declaró y yo realmente creí que era mi final feliz. Entonces las mujeres lo empezaron a seguir a todas partes, había corros de brujas peleando por entrar a la tienda y recibir un autógrafo de un héroe de guerra. —Supira. —Fue entonces cuando las cosas se fueron perdiendo. A él le gusta demasiado la atención y yo pasaba muchas horas en el Ministerio. Si soy franca, lo hacía para no tener que estar con él, es la cosa más aburrida sentarme en las tardes a escuchar todas sus aventuras en Sortilegios Weasley o sobre los Chuddley Cannos que iban terceros en la liga, no recuerdo que alguna vez me haya preguntado cómo me fue en el trabajo, —ella mira a la nada y frunce el ceño —ahora que lo pienso, ni siquiera creo que sepa en qué parte del Ministerio trabajo.

-.-

La escucha, claro que la escucha, ahora cree que reconocería sus voz en cualquier lugar.

Las luciérnagas vuelan de nuevo y mientras ella más habla su luz se hace más fuerte y mientras más tiempo pasa hablando hay más y más luciérnagas.

-.-

Hermione, acerca la silla y se recarga contra la cama de Snape, la mano inerte de él queda contra su mejilla, está tibio y es agradable. Ella sigue hablando:

—Si estuviera despierto ¿usted también enloquecería con la persecución de todas las brujas a su alrededor? Apuesto a que habría mujeres de todas partes rondando por Hogsmeade esperando conocerle.

-.-

Podría solo volver a dormir, podría escucharla hasta que ella deje de hablar y luego volver a la oscuridad. Pero la idea de que ella no vuelva a hablarle, la idea de que pase días y días en silencio ¿y si un día ella jamás regresa? ¿y si de pronto no vuelve a escuchar su voz?

Los recuerdos atrapados en la represa vuelven a su imaginación, no quiere recordar, solo quiere verla a ella, a la mujer que habla y le acaricia las mejillas de forma amable.

Se siente ávido, como un depredador, no quiere dejar eso, no quiere recordar, no piensa recordar, pero necesita conocerla.

Si tan solo pudiera alcanzar a las luciérnagas.

-.-

—Supongo que no, —aclara ella —usted puede haber sido huraño, incluso pudo tener sus razones para serlo, pero nunca ha sido un descerebrado como Ron. Además, nunca me pareció que estuviera necesitado de reconocimiento.

Es entonces cuando lo siente, su mano se movió, levanta el rostro y mira sorprendida, fue apenas un movimiento leve, casi imperceptible, pudo ser solo una jugada de su imaginación.

—Al parecer yo si estoy necesitada de atención, —se ríe incómoda, —ya estoy imaginando cosas.

Toma el libro de Shakespeare, es un libro de tapa dura, viejo con las páginas amarillentas y las pastas ajadas, lo ha tenido por un tiempo. Empieza a leer.

-.-

Camina hacia donde las luciérnagas revolotean, —¿se puede caminar cuando no se es nada? — Por momentos parece que no avanza, que están fuera de su alcance pero la voz sigue sonando y le da ánimo para intentarlo.

Trata de —¿estirar los brazos? —atrapar una, pero es rápida y en un segundo está fuera de su alcance.

-.-

Haré más, voy a mezclar su nombre con sortilegios. -¡Romeo!¡Capricho, locura, pasión, amor! Aparece bajo la forma de un suspiro, recita un verso y me basta.

Ella lee cuando lo ve, es solo algo muy leve, le pareció que el profesor Snape se movió, pero no puede ser. Para la lectura y se acerca.

¿Lo imaginó?

Snape no va a despertar nunca, está segura de eso. Pero entonces se da cuenta, un mechón de cabello le ha caído sobre la frente. Ella lo retira embobada, con la boca abierta y el ceño fruncido.

-.-

La voz se queda callada y la luz de las luciérnagas se vuelve menos intensa, parecen frágiles.

—Espera no te vayas —quiere decir pero la voz se le ahoga en el silencio.

Siente una caricia sobre la frente, las luciérnagas brillan al momento, pero se apagan de nuevo.

—Por favor no dejes de hablar. —Aunque las luciérnagas parecen desvanecerse, sigue tratando de llegar hasta ellas.

-.-

—¿Profesor Snape? —pregunta y se siente tonta. Obviamente él no va a contestar.

Toma su mano entre las de ella, es una de largos dedos y uñas pulcras, pero también áspera a causa de las cicatrices y quemaduras, aun así es agradable. —¿Profesor Snape, puede escucharme?

-.-

Está cansado, siente que se mueve por un camino de melaza —¿qué es la melaza exactamente? —pero al final llega. Sobre él las luciérnagas brillan tan fuerte que casi iluminan su propia forma, puede ver, por vez primera sus manos, sus antebrazos, en el izquierdo tiene un marca, una especie de tatuaje, aunque la tinta se ve vieja y desvaída, una calavera con lengua de serpiente.

La luz de las luciérnagas es intensa, pero la oscuridad y la nada no le permiten brillar realmente. Con ese resplandor puede ver las compuertas que resguardan sus recuerdos, están a su izquierda, gigantescas, una cerradura, a la altura de sus manos, con una pequeña llave de plata que brilla a la luz exigua. Esa pequeña llave es lo único que contiene al pasado, él siente miedo, si gira esa llave todo va a desbordarse.

Se vuelve, ignorando intencionalmente las puertas, si va con las luciérnagas va a volver a la luz, está seguro.

"¿Profesor Snape? —es ella — ¿Profesor Snape, puede escucharme?"

—Si —responde y esta vez le parece que su voz por fin abandona su garganta.

-.-

Hay una especie de gruñido en la garganta del Profesor Snape. Ella se sienta en su cama, con la mano de él aun entre las propias. Está impactada.

—Puede volver si lo quiere, —no está segura de qué es lo que está diciendo, pero el instinto, como muchas otras veces, la guía —puede regresar con nosotros si lo desea.

-.-

"Puede regresar con nosotros si lo desea."

—Si —responde él ante aquello —quiero verte —la lengua se le traba en la boca, como si no la hubiera usado en mucho tiempo.

-.-

—Estoy aquí —dice Hermione, siente el apretón más fuerte en su mano, como si el hombre estuviera luchando por salir a la superficie. También parece balbucear, como si estuviera tratando de hablar. Hay algo poderoso en ese momento, es como un vínculo, como ver a alguien volver a la vida, renacer. —Puede seguir mi voz. Si quiere regresar, puede seguir mi voz.

-.-

—No dejes de hablar —pide él, no está seguro si ella puede oírlo.

Está justo al centro de la bandada de luciérnagas, la luz de ellas lo baña al completo, con tibieza, mira su cuerpo y siente su cabello, es como si se conociera por primera vez, está desnudo, pálido, pero fuerte, el cabello le roza los hombros y el rostro, está volviéndose consciente de sí y de su entorno.

Las luciérnagas lo cercan, vuelan en torno a él, es hermoso, pero también aterrador, ¿y si le atacan?, le han atacado antes, no las luciérnagas, otras cosas. Antes le han hecho daño.

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—Profesor Snape —Hermione trata de tener mucho tacto, de no parar de hablar, de estar ahí si él la está necesitando, —estamos solo usted y yo, no hay nadie más aquí, solo usted y yo, es seguro volver.

-.-

Él le cree, porque su voz le hace sentir, porque su voz le lleva a la luz. Él cree cuando ella dice que es seguro, cierra los ojos y en lugar de tratar de atrapar a las luciérnagas, deja que ellas le atrapen a él.


chan chan chaaan!

¿Emocionadas como yo?

Hola TequilaNervous.- ¿Cómo estás?, que gusto saludarte. No te preocupes, siempre eres bienvenida. Me da gusto que estés disfrutando de la historia. Los Weasley, bueno algunos tendrán su papel en todo lo que sucede, ya lo verás, pero tu tranquis, como dije cuando subí el primer capítulo esto será color de rosa. Harry la verdad no tiene un gran papel, para ser sincera. Espero que hayas disfrutado también de este capítulo, nos leemos pronto.

Hola Lora.- ¿Qué tal tu semana? Si, concuerdo, lo bueno es que los fics existen. Una vez leí que JK se basó en uno de sus amigos de juventud para escribir a Ron, también en otros lugares dijo que Hermione estaba un poco basada en ella, mi teoría es que estuvo enamorada de su amigo y por eso los puso juntos, pero son solo teorías mías. Gracias a ti por leer, nos leemos bien pronto.

Y bueno, nos estamos leyendo, pienso que el lunes, que tengan un feliz fin de semana.

Adrel Black