Hola a todxs. Espero que estén muy bien, dicen que está repuntando el COVID en el lugar donde vivo, así que deseo que todos estén gozando de mucha salud.
Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Parte De Tu Vida del grupo Adventus (básicamente Warcry 2.0) porque fue la canción que escuché mientras pensaba en qué tipo de relación quería que tuvieran Severus y Hermione.
Enojy!
La Voz De Las Luciérnagas
por
Adrel Black
-.-
VII
Romeo Y Julieta
Si hubiera solo una verdad, sería la mía,
si hubiera un solo corazón, sería de los dos.
(Parte De Tu Vida, Adventus)
-.-
Al terminar de comer él pregunta si pueden salir a los terrenos, ella asiente y caminan fuera.
Ya es noche cerrada. Los terrenos están oscuros y callados, a lo lejos se puede ver luz saliendo de la cabaña de Hagrid.
—¿Alguien vive ahí? —pregunta.
—El guardabosque.
Hay algo que Severus no recuerda haber sentido antes, tal vez es parte de los recuerdos que intenta reprimir, es la sensación de la voz de Hermione en su cabeza y la forma en que ella le acariciaba las mejillas cuando él estaba dormido. No hay recuerdos, ni siquiera vagos de ella en su mente, no como su varita o sus habitaciones, es como si ella no hubiera existido en su vida, pero recordar cómo le hablaba y le leía, le parece imposible que haya sido así.
—¿Puede hablarme un poco de usted? —pregunta él mientras siguen caminando con rumbo al lago.
Ella se encoge de hombros, como sin saber qué decir, luego comienza.
—Soy hija de muggles, —empieza ella y algo en él se remueve "sangre sucia" alguna vez conoció a una hija de muggles, antes, él la llamó sangre sucia, pelearon por eso ¿era Hermione? Él niega con la cabeza y aparta los recuerdos antes de que lleguen. —Vine a Hogwarts, luego perdí a mis padres, —ella piensa si mencionar la guerra, pero no lo hace, no quiere disparar algún recuerdo que él no esté listo para procesar —ahora trabajo en el Ministerio.
Siguen andando hasta el lago, ella mira la superficie lisa y oscura.
—No parece muy animada al respecto.
—Creí que si llegaba a trabajar ahí podría hacer una diferencia, pero al parecer las personas no quieren cambiar, al parecer están cómodas con el status quo de las cosas.
—¿Qué cosas quería cambiar?
—Bueno, quería que hubiera leyes para evitar la discriminación de las criaturas, como los elfos domésticos, también de las personas que vienen de familia muggle.
Familias muggles, hay una especie de flashback en su mente, Severus puede ver a una niña pelirroja saltando la cuerda a lo lejos, esa niña no es Hermione. Empuja las imágenes en su mente hasta que atraviesan las compuertas de la represa, como si fueran fantasmas.
—¿Está bien? —Él parpadea, volviendo a la realidad. —Venga, —ella le toma del brazo y le guía hacia una roca grande y lisa que hay al borde del lago.
Él respira profundo, el aire fresco de la noche le sienta bien.
Ella se queda de pie a su lado.
—¿Hermione, usted y yo…? —deja que la pregunta se quede en el aire incompleta.
—¿Si usted y yo somos algo? —pregunta ella, él asiente.
—No, —ella parece intranquila con la idea, la reacción que tiene también lo incomoda a él .
—Entonces ¿por qué está aquí?
—Se lo dije, la enfermera…
—Leía para mí, —ella guarda silencio, —usted dijo que había estado enamorada de mi…
—Cuando tenía catorce años, —aclara.
—Y que era condenadamente atractivo.
Ella se ríe, no hay otra forma de hacer frente a esta plática.
—No sabía que usted estaba escuchando, —él la mira, tiene los ojos muy oscuros y en la oscuridad de los terrenos lo son aún más. —Y usted lo es, es atractivo, —se ríe de nuevo, —en mi época de estudiante usted le habría quitado todos los puntos de mi casa por esto.
—Puntos de Gryffindor. —Ella asiente. —Lo recuerdo vagamente.
En su cabeza puede ver a niños mirándolo aterrorizados mientras camina por los pasillos del castillo. Se asegura de alejar su mente de los lugares peligrosos lo más rápido posible.
-.-
Es la primera noche desde que llegó al castillo que duerme en la Torre de Gryffindor, Snape por su parte se retiró a dormir en la mazmorra.
La idea de que cuando amanezca él pueda haber vuelto al sueño la mantiene despierta hasta muy entrada la madrugada, es cuando el sueño la vence.
-.-
Se levanta temprano, como siempre, se acicala y baja, pensando en buscar a Snape en las mazmorras, pero, contrario a eso, lo encuentra en el Gran Comedor, vestido de negro como de costumbre.
Él apartó las cuatro mesas hacia las paredes y solo hay una solitaria mesa para cuatro en una de las esquinas, está sentado ahí, pero no come, por el contrario tiene un libro en las manos. Conforme se acerca reconoce el libro, es "Romeo y Julieta".
Él parece enfrascado en la lectura, tiene el mentón apoyado sobre su mano izquierda y con la derecha da vuelta a las páginas, el cabello le ensombrece la mitad del rostro, es pacífico verlo ahí, tan tranquilo. La cicatriz de la mordida de Nagini es apenas visible entre la ropa.
"Condenadamente atractivo", piensa Hermione, vaya si lo es.
Nunca encontró a Ron atractivo de aquella manera, de hecho, visto en retrospectiva, no recuerda haber encontrado a Ron atractivo en manera alguna. ¿Por qué está con Ron? Ahora mismo no puede responder a esa pregunta. Ahora mismo es incapaz de recordar sentir nada por Ron que no sea amistad en sus épocas de colegio, es algo horrible de pensar, pero no duda ni por un segundo que es así.
Sus pasos suenan en el silencio del Gran comedor, él levanta la mirada, tiene las ojeras muy marcadas, pero aun así se ve bien.
—Buenos días.
Él se pone de pie y espera a que ella se siente.
—Buenos días, Hermione. Lamento haber tomado su libro sin permiso, pero recordé que se quedó sin terminar y pasé por la enfermería de camino aquí a buscarlo.
—Está bien, ¿qué le parece?
—No avancé mucho, lo comencé y llegué prácticamente al lugar en el que usted lo dejó. —El desayuno aparece por arte de magia. —Pensé que sería más adecuado para los dos comer en una mesa más pequeña, además, no me sentía cómodo en esa mesa en particular.
—Si, lo imagino.
—Era la mesa de Gryffindor, ¿cierto?
—Cierto.
—Me echarán de la casa de Slytherin si alguien se entera.
—No diré nada —responde ella con sorna —¿ha recordado más cosas?
—En realidad, —ella comienza a servirse mientras él habla, él sigue su ejemplo —Creo que ahora mismo podría preguntarme casi cualquier cosa y podría responder, cosas de cultura general, de pociones, transformaciones, artes oscuras, puedo hacer cualquier hechizo en el que pienso. Puedo recordar lo mucho que amaba torturar a los Gryffindors en mis clases y contraseñas y ubicaciones de las salas comunes, también puedo recordar el mapa del castillo y sus terrenos.
—Eso es mucho, —dice Hermione.
—Pero no recuerdo nada de mi vida, no recuerdo dónde he estado, cómo llegué a aquí, ni de donde saqué la enorme cicatriz de mi cuello.
—¿Y quiere saberlo? —Pregunta ella con tacto.
—No.
-.-
Pasan el resto del día caminando por el castillo, ella le habla de las aulas y él, a veces, hace algunas acotaciones sobre lo que recuerda, luego al atardecer hacen una comida en el Gran Comedor en la mesa pequeña y el anochecer les descubre de nuevo en los terrenos.
Caminan en silencio, un silencio cómodo, solo disfrutando de la compañía y la tranquilidad. Es confortable que ninguno sienta la necesidad de hablar, es una de las cosas que siempre le molestan de Ron, parece no poder estar callado, incluso cuando ella escucha música o lee, él la interrumpe a cada momento para hablar de cosas, peor aún, de cosas que para ella no tienen ninguna relevancia.
Se encaminan hacia el borde del lago, al mismo punto que el día anterior, pero al contrario no se sienta en la piedra, sino que invoca una mullida alfombra y ambos se acomodan mientras la noche cae por completo.
—Si le pidiera que leyera para mi —comienza él —¿lo haría?
—Claro —es la respuesta y él invoca entonces el libro de "Romeo y Julieta" —¿Este? —le parece extraña la elección, pero él asiente y ella lee, en voz clara.
La noche va oscureciendo cada vez más, él enciende su varita, la deja sobre la alfombra para que ella pueda seguir leyendo, luego invoca también tazas de chocolate caliente desde el castillo y pasan muchas horas en la oscuridad imaginando Verona y la pelea entre Capuletos y Montescos.
-.-
En algún punto de la historia él se recostó en la alfombra, tiene los brazos tras la cabeza y mira las estrellas en el firmamento, es una pose de juventud que le queda extraña.
Además de los grillos y las cigarras el único sonido es la voz de Hermione,
"Siempre te hemos tenido por un santo varón. Que el criado de Romeo y este paje nos sigan. Vamos a salir y a informarnos bien de este triste desastre. Prudentes demasiado tarde, lamentad al presente, ancianos, las trágicas consecuencias de vuestros mutuos odios. ¡Cuántas desgracias terribles ocasionan las discordias privadas! Sea la causa cualquiera, el inevitable efecto es una calamidad."
Ella termina la historia con un suspiro de alivio, debe ser ya casi media noche, se deja caer en la alfombra hay un espacio prudente entre ellos, ambos miran las estrellas.
—¿Realmente cree que es un pésimo ejemplo de amor? —pregunta él luego de un momento. —Recordando uno de los monólogos de ella.
—No creo que dos personas puedan amarse sin conocerse —es la respuesta.
Ella sigue mirando a lo lejos las estrellas, reconoce las constelaciones de la época en que tomó clases de astronomía. Él por su parte la mira a ella.
—Pero hay cosas que no necesitan decirse las personas.
—No hablo de que tenga que conocer cada recoveco de la vida de alguien para enamorarse, hablo de tener al menos una idea somera de cómo son las personas, sus planes y sus motivaciones.
El silencio cae entre ellos, ambos perdidos en sus propios pensamientos, ella piensa en la forma que conoció a Ron, no puede evitar las comparaciones de los momentos pasados con él, con estos momentos con Snape, —Severus —se corrige a sí misma. No debería hacerlo, no es bueno, pero no puede evitarlo, la comodidad que siente ahora mismo en la compañía del que fue su maestro es una que le parece desconocida.
Él por su parte piensa que ella tiene razón, uno no puede enamorarse de alguien sin conocerlo, pero si tuviera que decir lo que siente por ella, lo que sentía incluso antes de haberla visto, cuando solo escuchaba su voz, diría que está enamorado.
Una luz ilumina de pronto el cielo.
—¡Una estrella fugaz! —dice Hermione sonriendo, el brillo pasa en apenas un parpadeo —era hermosa. —La chica sigue mirando el cielo, él por su parte, la mira a ella. —¿La vio?
—La veo.
Bueno, hasta aquí, espero que lo hayan disfrutado, nos estaremos leyendo el lunes sin falta.
Hola TequilaNervous.- Si ya está levantadito y enamorado el hombre. Mira yo no culpo a Hermione, quién en su sano juicio querría salir de los terrenos de Hogwarts donde estás sola con semejante bombón. En cuanto a Ron, bueno todo lo que mencionas te doy la razón y espérate, la forma en la que trata a Hermione mientras anda con Lavender, maldito odioso. Comer es una forma sutil de decirlo, no come, traga y luego habla con la boca llena *guac* Molly es todo el estereotipo de mujer machista, yo paso, no, no me la imagino de suegra, es que no hay forma que una mujer así tenga un hijo que valga la pena, y mira que no tengo nada contra el resto de sus hijos. De hecho, al menos en esta historia Ginny tendrá su papel. Como sea, espero que estés muy bien, nos leemos bien pronto.
Hola Lora.- Si, en efecto Snape permanecerá amnésico por algunos capítulos, espero que los disfrutes todos ;)
Hola Chia Artemisa.- Concuerdo contigo, que méndiga suerte la de Hermione, y si, lo mejor es que el está bastante interesado. La oportunidad, ¡oh ya lo verás! en cuanto al pelirrojo, no prometo nada, seguirá pululando por aquí casi hasta el final, sorry. No leemos pronto. P.D. gracias por los reviews en Penumbra, te los respondí por P.M.
Hola Noxxlar.- Si, es en gran parte el responsable de la parte romántica, aunque su yo sin amnesia también, ya verás, y bueno es que, cualquier cosa que menciones de Snape, hasta su mal carácter es más interesante que Ron. Yo adoro tus reviews. Que estés muy bien, cuidado al saltar.
Bueno, como les decía al principio, por favor cuídense mucho, cuiden a sus seres queridos, son tiempos extraños los que nos han tocado. Un abrazo.
Adrel Black
