Hola a todxs. ¿Qué tal fue su semana? Espero que muy bien, espero que estén muy bien de salud. Disfruten el capítulo.

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Parte De Tu Vida del grupo Adventus (básicamente Warcry 2.0) porque fue la canción que escuché mientras pensaba en qué tipo de relación quería que tuvieran Severus y Hermione.

Enojy!


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


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IX

El Claro De Las Luciérnagas

Si te marchas donde sopla el viento,

pienso atarlo para detenerlo.

No me digas que no hay nada más por lo que luchar.

(Parte De Tu Vida, Adventus)

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Mulciber entra al lugar despacio, normalmente sus compañeros Macnair y Rodolphous reaccionan exageradamente a cualquier ruido inesperado, no los culpa, han debido vivir en el mundo muggle por un tiempo y la amenaza del Ministerio se cierne sobre ellos en todo momento.

Están resguardados en una casa abandonada justo en el centro de Londres, los muggles solo ven ventanas tapiadas y basura, pero ellos han aclimatado el lugar para vivir ahí, al menos hasta que puedan conseguir la información necesaria.

No es que busquen hacerse con el poder, esos tiempos quedaron lejos, sus esperanzas de poder fueron derrocadas junto con la muerte del Señor Tenebroso, lo único que ahora buscan es simple y llana venganza.

Necesitan saber cómo llegar a Shacklebolt y a Potter, del círculo cercano de ambos, el eslabón más débil, hasta donde saben, es la Sangre Sucia.

Se han turnado para vigilar su casa que permanecía vacía hasta ese momento en que Mulciber la vio junto al viejo Snape.

—No creerán lo que vi.

Lestrange y Macnair, levantan la vista de los platos descascarillados en los que comen algo que no parece comida. Podrían aparecer un banquete, podrían robar comida a los muggles, podrían hechizar a unos cuantos, pero no necesitan llamar la atención, no cuando el Ministerio tan amablemente pierde el tiempo buscándolos en el Londres Mágico.

—Vi a la sangre sucia caminando junto a Snape.

—Snape está muerto —aclara Rodolphous. —La serpiente lo mató.

—Pues se veía bastante vivo y muy cariñoso con ella.

—¿Por qué no los trajiste? —pregunta Macnair.

—¿A la mano derecha del Ministro y al hombre que pudo engañar al Señor Tenebroso? —La voz de Mulciber suena rasposa, es la voz de alguien que abusa del whisky de fuego. —Yo solo no podría con ambos.

—Bien, —dice Rodolphous Lestrange zanjando la cuestión, —ahora tenemos dos blancos en lugar de uno. Ese maldito traidor, él fue el que planeó nuestra caída.

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Ambos se levantan temprano al día siguiente. Fuera el día amanece encapotado, pero sin lluvia y con solo un poco de viento. A pesar de haberse desvelado, Severus tuvo la delicadeza de preparar una poción para la resaca.

—Le garantizo que es segura, —dice a Hermione cuando ella pregunta si recordó la receta completa. Entonces el desayuno aparece y lo pasan hablando sobre la mejor forma de preparar pociones, sobre ingredientes y sobre errores que se cometen en las pociones más simples.

Hacen sobremesa durante más de una hora, acompañados de café cargado y ambos comentan sobre las ojeras del otro, ninguno toca el tema del quasi-beso que sucedió a las puertas de la Torre de Gryffindor o sobre la plática en el bar la noche anterior. Aun así Severus nota que Hermione sonríe mucho y él a su vez no puede menos que mirarla.

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Después de la comida tardía, que toman en el Gran Comedor, siguen con su rutina, van por un libro y se tumban a leer en el borde del lago. Las nubes grises que cubren el cielo amenazan con lluvia, pero no han descargado en todo el día, más bien funcionan como la tapa de una olla de presión generando un ambiente gris y sofocante.

Hoy han elegido un libro sobre El Rey Arturo, aunque leen poco y pasan mucho tiempo hablando e interrumpiendo la lectura, discutiendo sobre la forma en que los muggles ven la figura del Mago Merlín.

Cuando ya atardece Hermione, cansada de leer invoca un vaso de agua. Él aprovecha la interrupción.

—Anoche recordé un lugar.

—¿Un lugar?

—Si, un lugar en el bosque prohibido, estoy seguro que me gustaba estar en él. No recuerdo cómo di con él, ni porque iba a él tan seguido, pero estoy seguro que pasaba tiempo ahí. —Ella lo mira con interés. —¿Le gustaría verlo?

—Claro, Severus —es la respuesta y él le lanza una sonrisa torcida al escuchar que lo llama por su nombre.

—Venga.

Él se pone de pie y le da la mano para ayudarla a levantarse. Repara en que es la primera vez que la ve con una camiseta sin mangas, piensa que es porque le ha mostrado ya la cicatriz en su brazo donde las palabras Sangre Sucia relucen con la última luz de ese día nublado. Supone que ella se siente cómoda con su reacción.

Severus envía mediante magia el libro y la cobija en la que estaban sentados, al colegio y luego caminan por el borde del lago hasta el bosque prohibido en un cómodo silencio. Él la mira, sabe que lo que más le gusta de ella es su voz, pero por Merlín podría vivir el resto de su vida compartiendo esos silencios con ella, podría vivir el resto de su vida solo con saber que ella está ahí y que lo acompaña a cada paso.

No recuerda el pasado, no quiere recordar, pero no puede imaginar que no la haya tenido con él antes, le parece imposible que, en lo que él llama su "vida anterior", la haya conocido y no se haya enamorado de ella.

Entiende que tal vez ella era muy joven cuando se encontraron antes, pero, cómo, en nombre de Merlín, de Morgana, de Slytherin, podría alguien conocer a Hermione y no amarla.

Cruzan la primera barrera de árboles hacia las entrañas del bosque, la luz tenue de ese momento no alcanza a penetrar las copas y parece casi noche cerrada en cuanto se adentran, ambos encienden sus varitas y se disponen a seguir caminando.

En algún punto, entre raíces nudosas y ramas bajas, Severus tiene que detenerse.

—¿Ha olvidado el camino? —pregunta ella.

Severus intentando no profundizar en ningún recuerdo trata de decidir hacia dónde ir.

—Me parece que es por aquí, —dirige su varita hacia la derecha. —Espero que no le moleste si nos perdemos.

—No, —responde ella mientras se ríe. —Podemos invocar algunas mantas del colegio y hacer una pijamada.

Se miran y en los ojos de ella hay algo tan profundo que Severus no quiere ponerle nombre.

—Si, sería maravilloso, —siguen caminando y él termina la frase —eso si no le molestan los centauros y las acromántulas.

—¿Los recuerda?

—Si, hay muchas cosas que están muy claras en mi mente, son mis recuerdos personales, los que están profundos, enterrados.

No es muy largo el camino hasta el lugar y cuando llegan a él, Hermione tiene que cubrirse la boca y ahogar una exclamación.

Es un claro pequeño, grandes árboles nudosos lo cercan como si fueran gruesos muros, pero lo que debía ser un domo cerrado se abre hacia el cielo cubierto de nubes algodonosas, oscuras con leves tintes de púrpura.

Se escucha susurrante el ruido del bosque, los grillos, las cigarras y de vez en cuando a lo lejos los cascos de los centauros, pero aun así pareciera que solo ellos están ahí, es como entrar en un mundo diferente, un mundo aparte donde no existe nadie más.

Severus apaga su varita, Hermione lo mira, él asiente invitándole a que haga lo mismo, entonces, ya sin ninguna luz, lo ve.

Alrededor hay luciérnagas brillando entre los árboles, cientos de ellas, brillan durante segundos y se apagan para que brillen otras, la sensación de belleza e irrealidad le saca a Hermione el aire del pecho, es tan hermoso que los ojos se le llenan de lágrimas, un ligero viento mece las copas de los árboles y las luciérnagas remolinean junto a ellas. Algunas suben un poco más y entonces la noche nublada se convierte en una noche llena de estrellas.

Las luciérnagas cumplen la función que las estrellas escondidas tras las nubes no pueden.

Severus está de pie a unos pasos de ella, viéndola disfrutar del espectáculo y entonces llega a una conclusión irrevocable en su vida: en el día la luz no es necesaria, la luz realmente importante es la que es capaz de alumbrar en la noche más oscura.

Ella se vuelve buscándolo, se muerde los labios, como si no tuviera palabras, él asiente, no necesitan hablar, sabe que ella es incapaz de describir lo que está sintiendo, a él le pasa igual.

Se acerca y le habla.

—Cuando estaba dormido —habla en voz baja, como si no quisiera perturbar la belleza del lugar —cada vez que usted me hablaba, o me leía, veía luciérnagas en la oscuridad, brillaban con su voz, cada vez que usted se quedaba callada, las luciérnagas se apagaban y yo me sumía de nuevo en la oscuridad y luego en la inconsciencia. Fue usted quien me trajo de vuelta, su voz, sus libros, su interés. No sabía porque veía luciérnagas, es por este lugar, venía aquí algunas veces, a estar solo y en paz, no sé porqué, no sé de qué estaba huyendo entonces, pero este era un santuario para mí. Ahora también es suyo Hermione… Igual que yo.

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Tiene que hacerlo, piensa ella, tiene que hacerlo ahora, tiene que hablarle de Ron, tiene que hacerlo antes de hacerle daño.

Le duele y quisiera poder mantener las palabras tras los dientes, no quiere romper este momento, no quiere volver al mundo, no quiere casarse con Ron, quiere pasar las tardes con Severus leyendo viejos libros y burlándose sobre hechizar a la gente o pagar la cuenta.

Respira con dificultad, trata de invocar el coraje de los Gryffindor, pero no llega. Cierra los ojos mientras él ya muy cerca le toma las manos y las lleva a la altura del pecho.

Tiene que hacerlo y tiene que ser ahora.

—Estoy comprometida ,—suelta rápido, como si de esa manera las palabras pudieran evaporarse, como si de esa forma perdieran su significado. Él no la suelta ni se aleja, ella abre los ojos y lo mira, los ojos de él son tan negros como cavernas y ella ya está perdida en ellas. —Estoy comprometida para casarme, dentro de un mes. —Él mira sus manos, como buscando un anillo que en realidad está sepultado en lo más profundo del baúl en la Torre de Gryffindor.

—Nunca la he visto usar un anillo, —es la respuesta de él, no la suelta, solo le mira los nudillos con atención.

—No lo uso.

—¿Por alguna razón? —él aprieta las manos y se las lleva a los labios, besa una, como en un saludo cortesano, luego la otra.

—Yo...

—Parece usted una mujer muy enamorada, —aclara él, —pero no de su prometido.

—Yo…

Él se acerca como tanteando el terreno, ella cierra los ojos, podría evitarlo, de la misma forma que lo hizo la noche anterior fuera de la Torre, pero no quiere.

—Hermione, —susurra casi contra sus labios, —dime que amas a tu prometido y me voy a detener.

Se hace un silencio, pero él no se aleja, están tan cerca como dos personas pueden estarlo, los pechos juntos, las manos enlazadas y los labios a punto de chocar.

—No…

—¿No que?

—No lo amo… no te detengas.

El cierra el espacio y la besa, el cielo como si fuera su pistoletazo de salida comienza a descargar una lluvia liviana y tibia, las luciérnagas enloquecen en los árboles como si festejaran.


Me pasa tan seguido que, escribo una historia, ya sé como va, yo la imaginé y aun así cuando leo para editarla me emociona. Y me siento tonta de estar aquí sola en la oficina mirando la computadora con una sonrisa y luego mi jefe me mira y no sé qué imagina que estoy mirando, pero sé que se lo pregunta. Pero no lo puedo evitar, si me emociona, mucho.

Hola Mey.- Bueno, ya no te puedes quejar ya hubo beso, espero que te haya gustado, y habrá más en el siguiente capítulo, lo prometo. Del club de lectura, bueno, yo que soy bastante antisocial pues soy la menos indicada para aconsejarte, pero bueno, podría ser en algún blog en wordpress o algo así, también se me ocurre tal vez en tumblr o hasta en algún foro aquí mismo en fanfiction, habemos muchas personas a las que nos gusta esta pareja aunque claro, conlleva su esfuerzo el mantenerlo activo. ¿Dibujo arquitectónico? El solo nombre impone, pero pues si tienes ganas, pues adelante, ¿qué es lo peor que podría pasar? Entiendo lo de tu user name, casi todos hacemos cosas rebuscadas cuando los nombramos y si, también entiendo lo del alter ego, es casi como ser alguien más. "Volver a flotar", si, también quisiera sentir eso de nuevo. Esa sensación de amor y posibilidades. No puedo dormir demasiado en el trabajo, porque mi jefe siempre está muy cerca, pero de todas formas lo intento ;). Ten un bello fin de semana.

Hola TequilaNervous.- Si, a mi también me pareció un título apropiado y bueno, creo que ya ves hacia dónde nos ha llevado, más interesado que esto no se puede estar. Y Hermione pues se hace del rogar, pero mira que no mucho. Si, ahora bueno, viene el drama, dentro de poco, porque no todo puede salir bien siempre. Ron, ¡uy Ron! No, no pataleará mucho, es que, qué puede hacer contra Severus, pero bueno, ya lo verás, no puedo decir mucho para no spoilearte, pero creo que conforme la historia avance tendrá sentido. Si, creo que Ginny va a agradarte, será bueno tenerla. En fin, que tengas un lindo fin de semana, nos leemos pronto.

Bueno hasta aquí, nos leemos el lunes. Que tengan un buen fin de semana.

Adrel Black