Tengo tanta flojera, que estuve tentada a no subir capítulo hoy, pero como ven, puse mis prioridades en orden, aparté el trabajo para después y aquí estoy. ;)

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Parte De Tu Vida del grupo Adventus (básicamente Warcry 2.0) porque fue la canción que escuché mientras pensaba en qué tipo de relación quería que tuvieran Severus y Hermione.

Enojy!


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


-.-

X

Entre Lluvia Y Vendaval

Si creyera que es cuestión de tiempo,
te daría mil siglos enteros
No me digas que este es el final.

(Parte De Tu Vida, Adventus)

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Él la lleva de la mano por el camino de vuelta, quizás deberían apresurarse para evitar la lluvia, pero no podría importar menos en aquel instante, el mundo entero podría estarse desmoronando y ni eso haría que ellos volvieran a la realidad.

Severus le ha dejado la levita sobre los hombros para que no tenga frío, pero los dos están calados hasta los huesos de cualquier manera, el cabello se les pega a las mejillas a causa del agua y se besan cada dos pasos.

La lluvia los sigue todo el camino, mientras atraviesan los terrenos del castillo, hay relámpagos cubriendo el cielo que alumbran el contorno de las montañas que delimitan los terrenos, es hermoso, es casi como si el clima embravecido estuviera festejando su encuentro. Hermione se ríe mientras andan y Severus, con el cabello goteante y los ojos alumbrados por el color de los relámpagos, le mira con una ceja alzada y una media sonrisa, cada vez que se detiene a besarla.

Regresan al interior con los zapatos llenos de lodo y la ropa goteando, pero más felices de lo que ninguno ha sido antes.

—Habrá que limpiar o el Señor Filch nos va a desollar —dice ella al entrar y suelta una carcajada y se ríe aún más fuerte cuando él le mira contrariado de que se preocupe por cosas tan triviales en ese momento.

Podrían secarse con un hechizo, pero la lluvia y la ropa mojada es parte del encanto de la misma forma que lo es besarse una y otra vez.

Severus sabe que jamás tendrá suficiente, ella es tan dulce y él está tan necesitado que no puede avanzar más rápido, necesita apretar su mano con la suya y besarla todas las veces posibles para asegurarse que ella es real, que está con él, que no es solo un sueño, que ya no está en el vacío, sino en la realidad, que ésta realmente es su vida, que despertó de lo que prácticamente era la muerte, para encontrarse con el ser más grandioso que pudo imaginar.

—¿Vendrás a las mazmorras conmigo? —pregunta en medio de un beso salvaje y hambriento que ella devuelve con ganas.

—Si, —no hay nada que Severus pueda preguntarle que no vaya a responder afirmativamente ahora.

Se encaminan a las mazmorras con paso rápido y en silencio, todo el camino solo alumbrado por sus varitas.

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Severus abre la puerta de la mazmorra para ella, hacia sus habitaciones, están a oscuras, él enciende las antorchas que bañan la habitación de tonos rojos y naranjas. La mira, esperando que ella dé el primer paso, no por timidez, sino porque la decisión siempre será de ella.

La ama y quiere tenerla completa, que sea suya, poder tomarla siempre que la desee, pero la ama tanto, que a pesar de ello, tomará únicamente lo que ella quiera darle, lo que ella se sienta cómoda de compartir con él y será feliz con ello y podrá esperar a que decida lo que quiere entregar.

De pie uno frente al otro en la habitación esperan. Hermione muy seria hace un movimiento leve y la levita se le resbala por los hombros, dejando ver su camiseta pegada al cuerpo a causa de la lluvia.

Él la besa con cadencia, sabe Merlín si ha besado a otra antes, ahora mismo ella es la única y para Severus la última, no quiere besar a nadie más.

Puede haber otra mujer, allá en el fondo de sus recuerdos, pero si la hay no quiere saberlo, ahora toda su vida, todo lo que le importa es Hermione y si para llegar a este momento, aquí, de pie frente a ella, saboreando sus labios, tiene que vivir aquello tan horrible que le llevó a la inconsciencia y renunciar a todo lo que fue su vida antes, está más que dispuesto.

Que se lleven todo, lo que haya sido su vida, las que hayan sido sus posesiones, los recuerdos, las vivencias y las experiencias, que se lleven sus dolores y sus penas, que se lleven los momentos dichosos también, si los hubo, ya no los quiere, que todo quede muerto en el vacío, que no le quede nada, sólo ella.

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Los dedos de Hermione se deslizan por los botones de su camisa, abriendo uno por uno, los dedos le resbalan en la tela mojada y ella se ríe, él ríe también y ese sonido ronco suena extraño en aquellas habitaciones. Su pecho está cubierto de cicatrices, la más visible es la que dejó Nagini en su cuello, pero para nada es la única, hay cortes por todas partes y ella no puede evitar besar uno aquí y uno allá, mientras brillan incluso más pálidas que su piel.

El parece muy serio en esa situación, no adusto, como suele ser su personalidad, sino temeroso, la trata y la mira como si ella estuviera a punto de desaparecer, como si ella fuera solo un espejismo.

Hermione le acaricia el cabello, y el rostro, le besa las mejillas y la barbilla, mientras él, muy callado, se deja hacer. Luego Severus con el tiento con el que se trataría a una obra de arte la desviste capa por capa, ella sonríe al sentir que su piel está cubierta por el aroma a hierbas que suele tener la ropa de él.

Pasan lo que parecen horas antes de que se recuesten en la cama, él se toma su tiempo para acariciarla de formas que ella jamás pensó, de formas que nunca creyó que conocería, trata de no quedarse quieta, trata de corresponder a la atención que él le brinda, lo toca y lo besa, lo acaricia y se siente poderosa cada vez que puede arrancar un gemido o un suspiro de su garganta.

Hay montones de almohadas en la cama y Hermione siente como si la recibieran con gusto, como si hubieran estado esperándola, siente que este es el lugar y el momento correcto en el que tiene que estar. Son las mazmorras, y él es Snape, y es un Slytherin, y nada de eso le importa un carajo, a la mierda las casas y las personas, a la mierda con Ron y su boda, que todo se vaya al infierno si es el precio a pagar por este momento.

—Hermione, —dice él, ella no puede cerrar los ojos, no quiere perderse ni un momento de esta experiencia.

Luego siente como él se desliza en su cuerpo, ella mira con intensidad, él por su parte tiene los ojos cerrados y la boca entreabierta, el cabello le cae como cortinas negras a los lados del rostro.

Tal vez, es que Hermione nunca se tomó la molestia de prestar atención a Ron, —que es el único amante que ha tenido—, pero la expresión de Severus le llena el pecho de amor, es casi doloroso de ver la forma en que él parece estar en un universo aparte y cada vez que entra en su cuerpo la arrastra con él a ese universo paralelo.

Es un lugar donde solo están ellos, es el universo donde viven las luciérnagas. Hermione nunca pensó que tener sexo con alguien pudiera hacerla sentir así, que fuera casi una experiencia fuera de su cuerpo, sus experiencias siempre han sido rápidas y descuidadas, pero Severus, es como si fuera la primera vez que lo experimenta y para ella es abrumador.

El amor que se percibe en cada uno de sus movimientos, la forma en que él es cuidadoso pero exigente, casi como si temiera romperla. No es que sea mojigata, es que Ron suele ser apresurado y sin tiento, no quiere hacer comparaciones, pero Ron es su único parámetro y siempre ha quedado a deber.

En una escala decimal, donde uno es poco y diez es maravilloso, Severus tiene que ser un once en cualquier aspecto.

Toma su rostro en las manos y lo besa, mientras él continúa el vaivén.

Ella da un leve empujón con sus piernas y él entiende al momento lo que ella desea, se retira y se deja caer sobre las almohadas mientras que Hermione se sienta a horcajadas sobre él.

No recuerda nunca haber estado tan llena, ni haberse sentido tan plena, la sensación electrizante que le recorre desde la punta de los pies, desde la punta de los dedos de las manos, que le recorre la espalda y la base del cuello, que llega hasta su vientre y forma un nudo que se tensa cada vez más, como si fuera a hacer implosión y consumirla.

Las manos de él en sus caderas aprietan cada vez más, la fricción está generando un roce delicioso y casi desconocido.

El cabello de Severus se riega en las almohadas grises y verdes, como tinta negra, el calor de la habitación los envuelve, de pronto todo es sofocante y explosivo, de pronto el mundo entero parece hecho de hielo quebradizo, Hermione se siente tan tensa como la cuerda de un papalote. En cualquier momento el mundo va a quedarse sin aire, va a explotar, va a ahogarla, en cualquier momento la cuerda va a romperse y ella va a ir a la deriva y eso no podría importarle menos, espera ese instante con ansia.

Él se la come con los ojos, la toma por la cintura y la tumba de nuevo contra la cama.

Es un cambio radical y complejo, es algo mucho más primitivo de lo que fue hasta entonces. Él la aprisiona contra la cama, contra las almohadas, ella puede ver el esfuerzo que hace en sus bíceps, en su cuello y lo único que desea es que nunca pare, que ese instante justo al borde del abismo se extienda por siempre.

—Te amo —la besa, el movimiento se vuelve errático, más rápido. —Hermione, te amo.

Ella se retuerce bajo su peso, lo siente, el cuerpo tensarse, el vientre en llamas y por primera vez durante el sexo llega el orgasmo. Alguien dijo que cuando llegas al clímax puedes ver las estrellas, ella por su parte puede ver las luciérnagas, como puntos de colores tras los párpados. Él suspira su nombre con esa voz de terciopelo líquido que tiene y entonces como un vendaval que se corta de golpe todo termina.

Él se derrumba y ella lo acoge contra su pecho, lo abraza, le acaricia el cabello aun húmedo de lluvia y de sudor, nunca pensó en Severus Snape como alguien a quien proteger, jamás pareció necesitado de defensa, siempre en dominio de sí mismo, crítico, ácido y autosuficiente. Pero ahora, ahí contra su pecho le parece la persona más frágil del mundo y piensa que tal vez esa es la razón por la que no quiere recuperar sus recuerdos, porque todo lo que tuvo que ver y hacer le ha dejado en un estado tan frágil que ya no puede manejarlo.

Hermione le besa la frente, salada por el sudor, él busca el hueco de su cuello y le regresa el beso.

Hay palabras que nunca ha dicho a Ron, nunca le han nacido, y él nunca se las ha dicho a ella, alguna vez las esperó, pero ese tiempo quedó muy atrás y ahora parece que fue en una vida y un universo distintos, hace mucho que dejaron de tener importancia. Sin embargo, ahora no puede evitar que escapen antes de que pueda contenerse.

—Te amo, Severus.

El baja de su cuerpo y se acurruca contra ella, ella le acoge, lo abraza, él cae dormido pronto, ella no lo sabe, pero desde que él despertó es la primera vez que duerme sin pesadillas.


¿Qué dicen? ¿Les ha gustado? Espero que si.

Hola Lora.- Jajaja, me da gusto que hayas sentido eso. Concuerdo contigo que le den. Ten una linda semana.

Hola Eydren Snape.- Si, se besaron! Pues los mortífagos vendrán pronto, aunque su paso por esta historia será anecdótico, por decirlo de alguna manera, este es un romance, no esperes un gran enfrentamiento, que bueno que estés enganchada, espero que lo sigas disfrutando. En cuanto a la memoria de Severus, ya muy pronto lo verás y el super ansiado NO, pues todavía te queda un rato por esperar, sorry. Como sea nos leemos pronto, ten una linda semana. Gracias por tus buenos deseos, recíbelos de vuelta.

Hola TequilaNervous.- Concuerdo contigo quién querría quedarse con Ron teniendo a Severus. En realidad Ronald hará una pataleta a su manera, no pidas demasiado de él, buscará la forma de ponerse al tu por tu con Severus y tu y yo sabemos quién va a salir perdiendo. Pero toma en cuenta que este no es el Ron de los libros, este es un Ron veintiañero que ya vivió la guerra. No lo disculpo, solo no lo veo haciendo una pataleta de niño, ya verás. Los mortífagos causarán un gran problema y luego desaparecerán de la historia, ¡estoy soltando muchos spoilers! ya me callo. Ten una linda semana.

Hola SerenaStons.- Hola, que bueno que te esté gustando, espero que sigas disfrutando y que el dulce no te empalague. Nos leemos pronto.

Hola Chia Artemisa.- Me encanta que hayas entendido la escena de la estrella, ¡Si! justo eso quería expresar. En cuanto a escoger a Severus por encima de Ron, bueno, aquí hay consenso, todas estamos de acuerdo en que queremos un Severus. Tengo que decir que no esperes mucha acción, esto será más drama que nada. En realidad no, ni Severus, ni Hermione se encargarán de ellos, sorry, aun así espero que te guste. El Claro de las Luciérnagas, ufff, odio pecar de falsa modestia, pero si, quedó hermoso y como ves la naturaleza sigue celebrando. Espero que lo sigas disfrutando, nos leemos pronto. Mantente sana, tu también.

Tengan una bella semana, les mando un abrazo a todxs.

Adrel Black