Hola a todxs, espero que comiencen muy bien su semana.

Disclamer.- Todo lo reconocible en esta historia pertenece a JK Rowling, a la Warner y no tengo idea de a quién más. Mío solo es la historia y la escribo sin ánimo de lucro, la estrofa del principio pertenece a la canción Parte De Tu Vida del grupo Adventus (básicamente Warcry 2.0) porque fue la canción que escuché mientras pensaba en qué tipo de relación quería que tuvieran Severus y Hermione.

Enjoy!


La Voz De Las Luciérnagas

por

Adrel Black


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XVIII

¿No Has Aprendido Nada?

Y si te marchas donde sopla el viento,

pienso atarlo para detenerlo.

No me digas que no hay nada más por lo que luchar...

(Parte De Tu Vida, Adventus)

-.-

La noche encuentra a Hermione y a Ginny en pijama sentadas a la mesa de La Madriguera frente a sendas tazas de té. Los ojos de Hermione están hinchados después de haber llorado por horas, además del maquillaje corrido, que ni el agua ni el desmaquillante han podido desvanecer por completo, y que le mancha los ojos en tonos oscuros como si fueran ojeras.

—Era por eso que apenas y contestabas mis cartas, —Hermione asiente, aunque no es una pregunta. —Por eso no te interesaba la boda.

—Lo siento tanto, Ginny. —Hermione se pasa las manos por el rostro.

—¿Y qué harás ahora?

—Seguir adelante.

—¿Qué significa eso, Hermione?

—Le prometí a tu hermano que me casaría con él…

—Pero no lo amas.

—No, pero es mi amigo y lo quise por mucho tiempo, —Hermione suelta el aire que no sabía que contenía, —puedo hacer que funcione.

—Por Merlín, Hermione, —responde Ginny, pero no está enfadada, más bien triste. Por momentos aquella historia le parece inconcebible, pero luego la empatía le hace entender lo que Hermione debe estar sintiendo. —Hagas lo que hagas, —toma la mano de su amiga sobre la mesa, —yo y toda mi familia te vamos a apoyar, vamos a estar contigo siempre.

-.-

—¿Qué sucedió? —pregunta Minerva con su voz inflexible cuando Severus por fin se ha aseado y se ha dejado caer en una silla frente a ella, haciendo muecas de dolor y pasándose la mano por el pecho como si las heridas aún no cerraran por completo. Están en el despacho de la dirección de Hogwarts, la mujer le acerca una taza de café y espera por la respuesta.

—No me trates como si fuera un niño, Minerva. No te corresponde hacer el papel de madre conmigo.

—Hasta donde recuerdo, Albus hizo el papel de padre toda su vida contigo. Ahora Albus no está y dejó a mi cargo todos sus asuntos.

—Albus no fue mi padre, en ningún sentido, —aclara Severus y luego continúa —¿crees que yo soy uno de esos asuntos?

—Si, —responde la mujer sencillamente. —No soy joven, Severus. Pero aún recuerdo cómo es serlo. Escucha, —ella extiende la mano sobre el escritorio y toma la mano de él, está fría a pesar de la bebida caliente. —¿Recuerdas esa ocasión en la que soltaron un montón de bombas fétidas en el pasillo que lleva al salón de Historia de la Magia?

—Si, —responde Snape. —Black y Potter me dejaron inconsciente a punta de hechizos, luego me dejaron ahí y soltaron las bombas fétidas, me encontraron a mitad del pasillo y con los bolsillos de la túnica llenos de bombas, así que me culparon. Pase todo el mes ayudando a Madame Pince a poner orden en la biblioteca como castigo por algo que no hice.

—Yo sabía que no habías sido tú, —cuenta Minerva. —Aquello era una niñería, no parecía algo que tú harías.

—Aun así me culpaste.

—Pedí que me dijeras quién era el culpable y tú te negaste, te mordiste los labios, apretaste los puños y aceptaste el castigo con todo ese rencor que eres capaz de expresar.

—No iban a creerme, ni tú, ni los otros. Nunca lo hacían —Snape da un trago a la taza con parsimonia, —ninguno de ustedes, supongo que era más fácil culpar a un Slytherin que a dos Gryffindors.

—Si, —responde ella y luego aclara —tú no hacías las cosas más fáciles, solo te lo guardabas, y luego con todas esas cosas que guardabas fuiste y tomaste horribles decisiones. —Él mira a la mujer con los ojos entornados, preguntándose hacia dónde va aquella plática. —Espero que hayas aprendido algo de aquellos errores, Severus, y que no hagas lo mismo ahora. Cuéntame qué sucedió.

-.-

Harry y los Weasley al completo regresan a La Madriguera para encontrar a las chicas aun hablando. Es ya de madrugada.

—Los atrapamos —comenta Arthur —Mulciber, Macnair y Lestrange. Kingsley los lleva ahora mismo hacia Azkaban.

—Yo hablé con la gente del Ministerio, Hermione —comienza a decir Molly, de alguna manera la mujer parece ajena al resto de cosas que están sucediendo, —el funcionario está dispuesto a llevar a cabo la ceremonia mañana, —Arthur se aclara la garganta, pero la mujer no le presta atención. —Sería muy temprano y solo estaríamos nosotros, no tenemos tiempo para organizar otra boda.

—Mamá ,—dice Ron —nos dejas hablar a Hermione y a mí un momento.

—Claro, hablen —la mujer hace una seña a Ron para que se acerque.

—A solas.

—Por supuesto, —hace una mueca esta vez a los demás como si fueran ellos los que no han entendido. —Vamos ¿a qué esperan?

Ginny da un beso en la coronilla a su amiga y sale en tropel junto al resto de su familia y Harry. Ron se acerca, pero no se sienta, se ve distinto, algo a medio camino entre la madurez y el enfado.

Una vez están solos él comienza.

—¿Por qué él vino a buscarte? —Hermione no dice nada, no está segura de qué decir, puede mentir, decir que Snape y ella se volvieron amigos mientras cuidaba de él y salir del paso sin problemas. Ron no tiene que saberlo, puede ahorrarse la humillación para ella y el daño para él. Podría mentir, pero no lo hará, porque una mentira siempre lleva a otra y otra. —¿Ustedes tuvieron algo?

Es una forma nada sutil de decirlo, ¿tuvieron algo?

—¿Tuvimos algo? —ella sonríe sin gracia. —¿Cómo ser dueños de una cosa? Eso significa tener algo —empieza ella. —Digamos que yo… — "me enamoré de él", piensa pero no lo dice, se muerde los labios y busca las palabras más genéricas que es capaz de usar dada la situación. —Él no recordaba nada cuando despertó y yo me confundí. Creí que su interés era algo más, pero era solo que yo mezclé mi necesidad de alguien que me pusiera atención, con el agradecimiento que tenía por él, por lo que hizo por nosotros.

—¿Alguien que te pusiera atención? Creí que ese era yo, Hermione.

—¿Tú? ¿Sabes en qué departamento del Ministerio trabajo? —Ron abre la boca para contestar, pero la cierra sin saber qué decir. —Ahí lo tienes, tengo años trabajando en el Ministerio y tú no tienes ni idea de en dónde trabajo, imagina la cantidad de cosas que no sabes de mi.

Ron se deja caer en la silla frente a ella.

—Tú perdonaste mi desliz y yo perdono el tuyo, ahora estamos a mano —responde Ron. —Nos casaremos mañana por la mañana.

Hermione asiente, la suerte está echada, es como volver a la casilla de salida una vez más.

-.-

—¿La amas?

—Si, —responde Snape a la pregunta de McGonagall, no titubea ni un segundo ante la palabra. La madrugada ya ha empezado, pero ninguno acusa tener sueño aún, la plática se ha extendido, Snape ha hablado mucho, ambos han recordado años y años de viejas rencillas, reclamos, rencores y dolores.

—Como amaste a Lily

—No, —aclara él y se pasa las manos por el rostro apartándose el cabello. —No quiero hacer comparaciones entre ellas, no son iguales, ni siquiera parecidas. —Se mira las manos, incapaz de mirar a Minerva, son pálidas y están cubiertas de cicatrices, quemaduras y cortes, las manos de un pocionista. —Lily fue mi todo alguna vez, yo mandé a la basura mi vida por ella y ella nunca pudo corresponder, no de la forma que yo quería. —Guarda silencio un momento antes de continuar. —Yo estaba, siempre he estado, —aclara —en un lugar oscuro, cuando la conocí ya estaba ahí, en la oscuridad y por ella solo me hundí más, yo creí que en esa oscuridad iba a encontrar el poder para tenerla y lo único que hice fue lastimarla, lastimarme y lastimar a otros, a muchos otros. —Luego de un silencio él continúa. —Hermione por otro lado me encontró en un lugar vacío, en la oscuridad más absoluta y me llevó a la luz, me atrajo y me recibió en sus brazos sin que yo tuviera nada, ni siquiera recuerdos, ni siquiera un nombre. Ella conoce mi pasado y mis actos y aun así fue capaz de ver algo en mí, de verme como un hombre digno de ella, de su cuidado, de su interés y ¿sabes? incluso perdiéndola ella dejó un poco de esa luz en mi.

—No lo entiendo, ¿qué haces aquí entonces?

—Lo correcto, —aclara él. —Ella no merece a un viejo exmortífago como yo. Merece a un héroe de guerra como Weasley. No merece algo que el resto de las personas van a considerar sucio o indigno, merece que las personas la admiren, merece el lugar que la familia Weasley puede darle, en lugar de llevar el apellido del asesino de Albus Dumbledore.

La mujer se pone de pie y se acerca a Snape, lo toma por los hombros y lo sacude aun en la silla.

—¿Es que no has aprendido nada, Severus? Ella tiene derecho a elegir y tú no tienes derecho a mentirle.

—Si ella me rechaza, sería como si nunca hubiera salido de esa oscuridad, prefiero tener los recuerdos, si ella me rechaza, todos esos recuerdos quedarán manchados de dolor…

—Había algo, —lo interrumpe la mujer, caminando por el despacho. —No era fácil que Sirius o James te hicieran enojar, siempre había un frío rencor de tu parte, como si no fueran dignos de tu atención, pero había algo que siempre te hacía reaccionar con violencia. Siempre odiaste que te llamaran cobarde.

—Porque no lo soy, —Severus se pone de pie con tanta fuerza que vuelca la silla —No lo soy Minerva, yo me enfrente al Señor Tenebroso, le mentí en la cara.

—Y qué es una decepción amorosa en comparación con enfrentarse a Voldemort. —La mujer parece desesperada por que él entienda.

—No lo entiendes, lo es todo, en este momento, en mi vida, para mí, lo es todo.

—Sobreviviste ¿o no? Pase lo que pase con Hermione vivirás y volverás a la luz, como lo has hecho hasta ahora.


Bueno, hasta aquí, ya prácticamente nos queda solo un capítulo y lo que será el epílogo, espero que estén emocionadxs.

Hola Skulblakaren.- Gracias por tus buenos deseos, digamos que no es peligro de muerte, pero es una persona de edad ya muy avanzada y está siendo muy difícil, como sea, muchas gracias. Ya no te tires del cabello, como ves Hermione si se lo está planteando, pero bueno, como ya dije, esto tendrá un buen final, así que ya te imaginas lo que pasará.

Hola Chia Artemisa.- Digamos que las cosas no están muy bien, pero bueno, lo único que nos quedas es continuar. Si, la verdad es que es horrible tener a alguien en el hospital, es un desgaste tremendo para todos. En fin, el tiempo dirá. Que bueno que te haya gustado el capítulo anterior, espero que este también, ya casi terminamos, recibe también un abrazo. Nos leemos, pronto.

Hola Lora.- Gracias por tus buenos deseos, de verdad me animan. Bueno Ginny y Minerva harán su trabajo lo prometo y si, están hechos el uno para el otro, hasta en lo necios. Pero todo irá bien, ya casi terminamos! Ten una linda semana.

Hola Mey.- Gracias por tus buenos deseos, de verdad que los recibo y los agradezco, es un gusto tenerte por aquí. Te mando un abrazo.

La verdad estoy super cansada, pasé la noche en el hospital, ahora estoy en la oficina y saliendo de aquí debo volver al hospital, después, cuando todo esto termine, voy a merecer unas vacaciones.

Tengan una bonita semana

Adrel Black.