Capítulo III
Accidente trágico
Inicio del flash back
Tres años atrás…
Candice se encontraba contando las maletas que irían de Estados Unidos a Londres donde iría a vivir con Terry. Ese día Terry todavía tenía que arreglar algunas firmas de contratos y luego la vería en el aeropuerto. En la casa se encontraba Annie con Candice.
Candice, ¿segura que ya tienes todo? – pregunta Annie por enésima vez.
Sí Annie, no me falta nada – repite cuando saca una hoja con la lista de todo lo que tiene que llevar.
¿Segura? – pero al parecer la morena quiere super asegurarse de que nada se le ha olvidado esta vez.
Muy segura, Annie – Candice le sonríe y le hace una mueca de hastío.
Bien, ahí viene el taxi que pedí, que te vaya bien y todo irá bien cuando te alcance Terry en el aeropuerto… ¿de acuerdo? – advierte la morena, dándole más indicaciones que Terry cuando se despidió de ella esta mañana.
Sí Annie gracias, te veo en Londres en un mes – le advirtió la rubia, muy alegre.
¡Sí, buen viaje! – deseó la morena a su rubia amiga.
Gracias, podemos irnos señor – dice Candice cuando saca una mano para despedirse de Annie y le informa al conductor que pueden irse ya.
Una hora más tarde…
George, ¿por qué no avanzamos? – pregunta William cuando oye la serie de cláxones hacer un ruido ensordecedor.
Parece que hay un accidente adelante, señor – informa George tratando de ver algo cuando saca la cabeza.
De pronto una señora ensangrentada con heridas superficiales en la cabeza se acerca…
¿Qué ha pasado señora? – cuestiona George que espantado sale del auto y la auxilia. ¿Está usted bien? ¿Puedo ayudarle en algo? ¿Puedo hablarle a alguien de su familia para que venga por usted? – comienza a preguntar ansioso.
¡Es terrible! Una pobre chica está atrapada en un auto y no hay posibilidad de que la puedan salvar, está colapsado el tráfico y no hay modo de que el cuerpo de rescate llegue al puente… - responde desesperada indicando que alguien no puede salir de uno de los autos.
¡Vamos George, quizás podamos ayudar! – al oír esto, William sale del auto rápidamente y George le sigue.
Cuando William y George llegan a donde había ocurrido el accidente, se dieron cuenta que un auto ya había caído del puente y sobre dos autos más en la carretera del fondo; otro pendía del puente y otro más, estaba aplastado en el techo; este era en donde la chica se encontraba. Los elementos de rescate estaban corriendo entre los autos con las herramientas a cuestas, pero eso demoraría una media hora, así que William se asomó a ver el estado de la chica, aún tenía pulso y estaba desmayada.
Señorita, señorita – la llama William.
¿Cómo está? – le pregunta George, que no ve respuesta alguna.
No responde – afirma el rubio atento.
¿Qué hacemos? Tenemos que entrar al auto – George decide preguntar lo obvio.
Pero, ¿cómo? – cuestiona él. Consigue herramientas con los dueños de los autos, alguien debe de tener algo – solicita el rubio hombre.
Sí, en seguida – George va rápidamente hacia la gran fila de autos.
De pronto el chirriar del metal del auto que pendía comenzó a oírse y después se escuchó un estruendo terrible, éste al final cayó del puente, pero lo que a continuación estaba por suceder, tomó a muchos desprevenidos. Cuando el auto cayó un poste del puente jaló el auto donde se encontraba la señorita y todos estaban preocupados, así que George consiguió una barreta, se dirigió hacia donde se encontraba William y comenzó a pegarle a los cristales, no sin antes quitarse la chaqueta y poniéndola sobre la señorita para que ninguna esquirla la fueran a dañar.
Era apremiante que alguien hiciera algo, los demás conductores estaban petrificados o se limitaban a exclamar cuando algo sucedía. Fue entonces que los de rescate llegaron, George destrozó el vidrio más grande; que era el de atrás para rescatarla, pero los de rescate al ver tal acción comenzaron a cortar los postes que sujetaban el techo y fue que tres cuartos de hora después analizaban cómo sacar a la chica cuando el poste del puente comenzó a arrastrar más el auto al precipicio.
Entonces, William se arrastró por el filo del vidrio y llegó hasta donde se encontraba la chica para levantarla, pero ella seguía desmayada por lo que no pudo hacerlo, además uno de los rescatistas le indicó que primero debía ponerle un cuello ortopédico, así que se metió y le colocó el cuello con cuidado, después le indicó que debían de empujar con las piernas los asientos hacia adelante para liberarla, así que lo hicieron y se dieron cuenta que el poste seguía arrastrando el auto. De un momento a otro, William como pudo medio sacó el cuerpo de la señorita y luego el rescatista liberó sus piernas.
En un minuto, la secuencia de los acontecimientos comenzó a suceder, el auto iba a caer al vacío, William tomó a la señorita en brazos, se la pasó a otro rescatista y cuando el auto estaba por caer, George y otro rescatista sostuvieron a William que recibió una laceración en un costado y se desmayó.
Minutos más tarde otro auto cayó al vacío sobre los demás autos y un helicóptero trasladó a los heridos al hospital.
Continuará…
