NA: Sé que ya lo dije en algún capítulo anterior, pero espero que no se irriten ante mi falta de conocimiento acerca de las diversas locaciones y personas de renombre de la materia de Bretaña.
También quiero decir que la mayoría de las fechas y lugares de los eventos son desconocidos por lo que simplemente disfruten. Si es que de alguna forma llegan a ofenderse por mi falta de conocimiento acerca del tema (si es que hay algunos historiadores).
Sin más, disfruten.
Capítulo 19: Mi nombre es Morgan Pendragon.
"¿Cómo es que eres cada vez mejor en la cocina? Debo decir que estoy realmente impresionada por tu constante progreso en tus habilidades culinarias" ella asintió con una brillante sonrisa. "Uke realmente debe de estar celosa de tu habilidad y ella es una diosa"
"No entiendo que quieres decir con eso, solo cocino, eso es todo" respondió con una sonrisa.
Si bien quería sonar indiferente, siempre se alegraba cuando alguien alababa su cocina, no importa de qué manera lo hicieran, el simple hecho de saber que su comida de algún modo era deliciosa provocaba que Shirou se sintiera más a gusto consigo mismo.
Al menos no ha hecho todo mal.
"No debes de mortificarte de esa forma" ella sugirió mientras daba otro bocado al almuerzo preparado por Shirou.
"No entiendo que quieres decir con eso" frunció el ceño.
¿Acaso es psíquica?
"No, no soy psíquica, tal vez si me esfuerzo puedo leerte la mente. La razón por la que se sobre lo que estás pensando es más simple"
Él no dijo nada.
"Simplemente eres un libro abierto" viendo que Shirou quería decir algo rápidamente corrigió sus palabras. "Ok. Tal vez no un libro abierto como tal, por lo menos para mí si lo eres, te lo dije ¿no es así? Te he estado observando demasiado tiempo y te conozco más de lo que crees"
"¿No sé si sentirme halagado o ponerle seguro a mi habitación?"
Ella frunció el ceño ante el claro sarcasmo en su respuesta. "De cualquier modo, simplemente debes dejarlo ir. De nada te servirá seguir pensando en tonterías"
"¿Qué clase de tonterías?"
"No lo sé, tu dime"
Shirou se sintió bastante molesto por la respuesta indiferente de Ig, pero por su propia cordura, no dijo nada. Ya tenía las manos bastante llenas con las constantes peleas con Elaine acerca de la crianza de Galahand que simplemente se sentía un poco demasiado cansado.
Realmente no entendía porque esa mujer era tan malditamente exasperante y sobreprotectora. Claro que él cuida de las personas que le importan, pero ¿acaso no es irse un poco por la borda el ni siquiera enseñarle usar adecuadamente una espada a su hijo?
¿O es qué se sentía un poco molesto por el hecho de que no le enseñó adecuadamente a Mordred su forma de pelear y adoptó uno similar al suyo? Tal vez era una sensación hipócrita querer que alguien más no pase por lo que él paso.
La culpa era de Morgan por no criarla adecuadamente. Razonó.
"Deja de perderte" ella le arrojó una migaja de pan.
"¡No juegues con la comida!" reprendió.
"Si mamá" Ig puso los ojos en blanco.
Realmente era una mujer exasperante cuando se lo proponía. A decir verdad, Shirou ni siquiera se inmuto ante las constantes preguntas de su vida privada o su pasado por parte de la mujer que le estaba dando asilo.
Simplemente tomó esa conversación como algo normal de una persona curiosa, pero si había ocasiones en las que dicha mujer mencionaba temas un tanto delicados, momentos de su vida que quisiera poder cambiar, algunos hechos que simplemente deseaba poder olvidar y constantemente soñaba con ellos.
Elaine también era una mujer sumamente molesta.
De tan solo pensar en ella el dolor de cabeza se volvía dolorosamente molesto, el hecho de estar cerca de ella lo obligaba a discutir y ni siquiera sabía el motivo de dichas discusiones. Si tuviese que expresar su relación con la reina o princesa de Corbenic sería como el agua y el aceite, no hay manera de que pudiesen verse juntos.
"¿Y?"
"¿Qué?"
"No me digas 'que' " hizo un puchero. "Solo quería saber que tal va tu relación con ese chico y su madre"
La radiante sonrisa en el rostro de Ig solo provocó que Shirou frunciera el ceño. "No sé de que relación estas hablando y ese chico solamente es un conocido, a lo mucho una mera amistad"
"Si claro" dijo sarcásticamente aún con la sonrisa plasmada en su rostro.
"De cualquier manera. ¿Por qué el repentino interés?"
Ig se encogió de hombros. "Simplemente los veo como una buena familia"
El ceño de Shirou se profundizo.
¿Familia? ¿Él y ella?
"¿Todo bien en casa?" no pudo evitar preguntar.
Si bien su relación con Elaine no era del todo odio-odio, no había manera en el mundo de que pudiese soportar ese tipo de sobreprotección. Al menos no en la forma en que era reprendido por tratar de enseñarle a Galahand.
Es tan sencillo como eso.
Cada vez que por alguna razón él llega a golpear (tocar) al peliblanco, ella interfiere en medio del entrenamiento y empieza a gritarle y reprocharle lo insensible y descarado que es por no poner el suficiente cuidado en su pequeño bebé que era fruto del amor de su examante.
No es como si sus oponentes fuesen a mostrar algún tipo de misericordia en medio del campo de batalla ¿verdad?, ese era un lugar donde solo hay derramamiento de sangre. A pesar de sus constantes explicaciones acerca del porque debe dejar que Galahand se vuelva más fuerte, simplemente es reprimido por esa estúpida mirada helada que denota maternidad.
Tal vez Morgan no estaba del todo equivocada con su forma de criar a sus niños. Bueno, si omitimos el aislamiento y el derramamiento de sangre, tal vez también el incesto.
¡Tos, tos!
Ig solo miró como Shirou de pronto empezó a toser en medio de la comida mientras un visible sonrojo adornaba sus rasgos faciales. De alguna manera dedujo el tren de pensamientos que estaba llevando a través de esa gran y terca cabeza suya y por eso su sonrisa se ensanchó.
Antes de que pudieran seguir comiendo el plato de sopa de los dos se rompió.
"Extraño" murmuraron al unísono antes de encogerse de hombros.
Ella pensó que iba a morir.
Toda situación indicaba que este sería su fin, indudablemente acabaría aquí. Finalmente, con resignación y aceptando su muerte, ella cerró los ojos.
Ba-dum.
"¿Estas ... bien?" la voz sonaba extrañamente cansada.
Un suave goteo escurría a través de su rostro mientras su expresión era de puro horror al presenciar dicho evento. Quería que fuese un simple sueño, ella deseaba que esta pesadilla terminara.
Las emociones estaban plasmadas en su rostro.
Ira, dolor, miedo, incredulidad, perdida...
"Me alegro" el hombre tenía sangre escurriendo de su boca mientras una mano acariciaba su rostro.
Sus mejillas estaban manchadas de sangre, la sangre no era de ella sino del hombre que estaba frente a ella. Mordred reconocía la voz, pero algo, su sueño no dejaba ver el rostro de dicho hombre, simplemente miraba un rostro oscuro que mostraba una sonrisa de alivio al verla a salvo.
"No tienes que llorar, no hay manera que te deje-"
Pero antes de que pudiese escuchar las siguientes palabras, ella (¿?) despertó del sueño.
Habían pasado alrededor de dos días desde que Merlin y Gawain salieron de Camelot para llegar al taller de Merlin y esconderse de las miradas indiscretas, realmente no querían llamar la atención de hombres indeseados con sus nuevas apariencias poco peculiares.
No es como si Merlin se sintiera molesto por- ¡no! Absolutamente no puede dejar que su sangre gobierne ese tipo de pensamientos, si es que llegase a suceder algo así, puede que ocurra una gran catástrofe, bueno, al menos para él.
A diferencia del mago de las flores, el caballero conocido como Gawain estaba en un estado de ansiedad que no pudo desaparecer desde su repentina transformación y siendo honestos, no podía culparlo. Cuando salieron de Camelot caminando a través de las puertas ya que no podían utilizar magia para salir de aquella fortaleza, muchos hombres arrojaron miradas indiscretas al enorme frente del poderoso caballero.
Simplemente era, demasiado irreal por no decir otra cosa. ¿Estaba celosa de ella?
"No puedo creer que este pensando en eso" jadeó cuando se dio cuenta de que sus pensamientos comenzaron a tener un giro inesperado.
Lo más importante era concentrarse en ese sueño. Ya no era la batalla de dragones con la que tanto soñó a lo largo de los años.
Este sueño fue diferente, si lo pensaba detenidamente no había forma de que pudiese hacer o decir otra cosa que no fuese ¿extraño? Jamás había tenido una visión tan real o explicita. No había ninguna duda sobre la chica involucrada.
Ella era Mordred, pero ¿Quién era el otro sujeto frente a ella?
Que molesto era no tener ni idea de lo que estaba pasando, ¿y si le contaba a alguien más acerca de dicha visión? ¿ocurriría algo malo? De tan solo pensar en ello el dolor de cabeza se hizo aún más fuerte.
"¡Merlin, Merlin, Merlin!"
Lo mejor era dejar de pensar en ello y concentrarse en lo que tenía en frente. Una sonrisa se deslizó a través de sus labios al escuchar la voz que llamaba a través de su puerta.
"¿Qué ocurre bella dama?" abrió la puerta con una brillante y sensual sonrisa al ver a la persona frente a ella.
"¡Deja de jugar! ¡Devuélveme mi hombría!" exigió.
La sonrisa de Merlin se ensanchó al pensar en un buen juego de palabras para el inocente y virgen caballero hijo de Morgan.
"¿No quieres una polla nueva?"
"¡No, quiero la mía de regreso!"
"¿Por qué desprecias las pollas así? ¿Es porque ellas tienen sus propios huevos?"
"¡No, deja de hacer eso!"
"¿Qué cosa? Lo único que estoy diciendo es que deberías de tener menos envidias por las pollas y conseguirte una propia"
"¡Te golpeare!"
Merlin chasqueó la lengua ante la clara falta del sentido del humor de Gawain, lo mejor sería dejarse llevar y disfrutar de dicha sensación.
¿Qué tiene de malo disfrutar de ese escultural cuerpo? Pensó mientras miraba el enorme frente de Gawain.
Siendo honestos a este recto caballero le hacía bastante falta la compañía de una buena mujer, pero por su propio bien, no diría nada. Realmente no quería lidiar con una tía enojada o una madre molesta por corromper a su buen caballero o su querido hijo.
Meh. No es como si realmente le importara, eso jamás lo detuvo.
"De cualquier modo, la solución debería de estar lista al final del día" le hizo señas con la mano para que saliera del lugar.
"¡Hmmp! ¡Realmente eres un bastardo!" refunfuñó para luego comenzar a mirar al techo. "Perdóname mi rey, este caballero te ha fallado, debería de estar a su lado sirviéndole como un su fiel seguidor, pero estoy envuelto en esta penosa situación con el mago de los penes"
"¡Ey! ¡¿Qué demonios quieres decir con eso?!"
"Solo espero que no les pase nada" ignorando deliberadamente el comentario de Merlin, Gawain contempló la sensación de malestar en su estómago.
Era similar a la que tuvo en medio de su expedición anterior donde fueron guiados a un lugar vacío y desolado sin nadie más que mujeres y niños en aquel campamento, solo para que fueran sorprendidos por el hecho de que Camelot estaba bajo ataque. De no ser por Shirou estaba seguro de que ese día era el final de Camelot.
"Vamos no te preocupes, no te preocupes. Solo vamos a tener unos pequeños retoques aquí y allá, mejor vete a dar una buena ducha" sugirió Merlin.
Gawain se sonrojó visiblemente ante la sugerencia de Merlin. "T-No"
"¿Qué quieres decir con 'No'?"
"¡No puedo ver el cuerpo de una mujer desnuda hasta el matrimonio!" ella gritó.
"¡Oh vamos! ¡No es como si fuera otra mujer, simplemente eres tú!" refunfuñó divertida.
"¡Que tengas razón no significa que estés en lo correcto!"
Merlin pareció pensativo por unos momentos ante la refutación de Gawain, sonaba de alguna forma bastante familiar y en cierto sentido se sintió ¿irritado (a)?
"¿Qué pasa?" preguntó al ver la inusual expresión pensativa de la actual maga.
"Suena como algo que Shirou diría"
Una expresión de suficiencia adornó el rostro del hada.
"¡No fue un halago!" gruñó. "Simplemente vete, solo estas estorbando, a menos que quieras darte una ducha con esta hermosa onee-san" dijo misteriosamente.
"¡No! ¡Le diré a mi madre sobre esto!"
Una breve expresión de horror paso por el rostro de Merlin al recordar que ahora las hermanas Pendragon estaban en buenos términos. Nada bueno resultaría si ellas dos se enteraran de su situación, lo mejor era bajar la cabeza en señal de derrota.
"Ahora, ahora. No tenemos por qué llegar tan lejos"
Ignorando deliberadamente las palabras de Merlin, simplemente dio una ultima advertencia para que terminara su remedio y pudieran regresar a la normalidad, realmente no le gustaba encontrarse en esta penosa situación.
¿Qué diría Mordred de él?
"¡JAJAJAJAJAJA!" Mordred se estaba riendo en estos momentos.
Hace no más de quince minutos estaba siendo perseguida por una espantosa criatura que nadaba sobre la fuente del castillo. Esta inmunda y poderosa criatura posee un cuerpo enorme emplumado. Su plumaje es de color marrón grisáceo y el vientre es de color blanco; mientras que el cuello, cabeza y pecho es también es matiz grisáceo.
Shirou le había explicado que esta enorme bestia era sin duda un animal que cazaba peces en el vasto mar y volaba enormes distancias con sus magníficas alas.
Solo había una razón por la que ella, Mordred Pendragon siguió con vida después de ser perseguida por este horrendo ser.
Hizo una retirada táctica mientras esperaba a que esa enorme ave se fuera del lugar.
Agravain simplemente miraba esta situación con una gota de sudor en su espalda.
Palmeando su rostro para disminuir su irritación ante esta situación estúpida. Miró tentativamente a su hermana, de ninguna manera ella le tenía miedo a un simple ganso.
"¿Mordred?" llamó.
"¡Viste eso Agravain, hice que la bestia huyera!" dijo con aire de suficiencia.
Un profundo suspiro escapó de sus labios al pensar en que debió de haber provocado que su hermana le temiera a los gansos.
No, lo mejor era no saber eso.
Supuso que era una historia bastante estúpida, que resultaría divertida a un pelirrojo y un cierto mago de la corte.
Habían pasado poco más de dos días desde que el rey y el resto de los caballeros de la redonda salieron en una expedición para recuperar uno de los fuertes del este de Gran Bretaña. La información fue proporcionada por Vortigern.
A pesar de que él mismo sospechaba de la información proporcionada, no podía decir o hablar abiertamente de sus quejas, al menos no cuando estaba más que claro que Vortigern era familia según las palabras de Gawain.
La mente de un niño. Bufó con molestia ante ese pensamiento inútil.
"¿Dejaste de jugar?"
El tono frio de Agravain provocó que Mordred se estremeciera ante la clara irritación en su voz.
No es que ella estuviese flojeando en su estudio mientras él estaba inmerso en su papeleo. A decir verdad, solo quería salir a comer un bocadillo mientras caminaba disimuladamente a través de los pasillos sin que nadie la viera. No es como si realmente quisiera evitar ser vista. Simplemente no quería molestar a nadie.
Era tan fácil como eso.
Al menos eso era lo que debió de haber sucedido hasta que esa molesta bestia apareció en medio del castillo. No es como si la hubiese molestado por su curiosidad en primer lugar.
"No estaba jugando" defendió miserablemente.
"Cierto. Entonces debo suponer que estabas estudiando hace algunos minutos ¿me equivoco?"
"¡Si! ¡Si, tienes toda la razón, estaba estudiando!"
Venas de molestia se hincharon en la frente de Agravain ante el claro descaro de su hermana.
¿Acaso lo consideraba un estúpido? ¿Pensaba que era tan crédulo como Gawain o ciego como Gareth? Tal vez se fue un poco lejos con lo último, pero simplemente- por alguna razón no se sentía para nada bien.
Ahora que lo pensaba.
Crk.
En ese momento su bolígrafo el cual fue obsequiado por su madre se partido, de la misma manera, la cinta que ataba el cabello de Mordred se rompió.
"¿Eh?"
"¿Uh?"
Los mechones dorados de Mordred bailaron en el aire por la repentina corriente de viento que inundo la explanada del castillo.
"¿Sentiste eso?"
Él solo asintió ante las palabras de la princesa.
"Madre" los dos murmuraron.
Morgan miraba la parte inferior de su castillo con una expresión de irritación.
Debajo de ella había alrededor de poco más de mil caballeros de los cuales la mayoría recién terminaron su periodo como escuderos. Básicamente eran novatos y simplemente no le gustaba la forma en la que esto se veía.
Las defensas de su reino resistían a la entrada de los intrusos, si bien ella confiaba plenamente en las capacidades de su magia y en los campos delimitados colocados alrededor de su reino. Era su deber como su reina protegerlo independientemente de todo lo demás, por eso ella estaba decidida a terminar con esto hoy.
"Mi rey" citó con molestia.
"T-Si" se mordió la lengua ante el llamado de su esposa.
"Debes de saber en qué tipo de situación nos encontramos, ¿no es así?"
Él asintió rápidamente.
Morgan tomó su tiempo para hablar lentamente. "Entonces deberías de darles un grito de aliento a tus soldados"
"P-Pero, pero ¡yo! ¡yo no sé qué decir!" dijo casi desesperado.
El rostro frio y sombrío de Morgan simplemente se arrugó aún más.
Ese maldito inútil no servía siquiera para esto. Sabía a la perfección en que se estaba metiendo cuando se casó con él. Ahora ... ahora solo podía lamentar el intento de hombre con el que decidió casarla su padre.
Simplemente, estaba demasiado desesperada como para pensar en otra cosa que no fuese estrangular a su maldito esposo y enviarlo como una ofrenda de paz a los anglos.
Las corrientes del río Avon estaban fluyendo con fiereza ante los fuertes vientos que azotaban el lugar, era lo único que podía entrar a su reino, claro, con excepción de seres vivos reconocidos por sus campos delimitados. La lluvia era el otro sonido además de los murmullos y las armaduras de los caballeros presentes.
No había un Shirou para salvarla como lo hizo con su hija. Aunque no es como si lo necesitara en primer lugar.
Ella sabía como cuidarse a sí misma.
"¡Ustedes que decidieron quedarse conmigo a defender a su reino y sus familias!"
Los murmullos comenzaron. Algunos de inseguridad, otros de vacilación. Algunos simplemente la seguían porque pensaban que estaba bien morir por una belleza como su reina, el simple hecho de quedarse a defender este reino ya era suficiente para que Morgan diera al menos algo de respeto por los valientes caballeros frente a ella.
No eran sus camaradas.
No eran sus amigos.
Tampoco eran su familia.
Simplemente eran sus subordinados, aquellos que sin importar en qué dirección los guiara, ellos la seguirían a través de la batalla simplemente porque se los ordenó.
Solo eran unos estúpidos, pero, a fin de cuentas, esos mismo estúpidos eran sus subordinados y ella los dirigiría. Si bien podría correr y salir de ahí en cualquier momento, su pueblo, su gente la necesitaba.
"¡Desde este momento destituyo al rey de su cargo y lo nombro caballero!"
"¡¿Qué?!" gritó su esposo. "¡No puedes hacerme esto!"
Una sonrisa imperceptible se deslizó por los labios de la reina. "Puedo y lo haré" fue todo lo que dijo antes de que su atención volviera a su caballeros.
"¡Liliana!" ordenó.
"¿Si mi señora?"
"¡Quiero que refuerces todo el equipo de los caballeros, espadas, escudos, si es posible incluso sus cuerpos! ¡Puedes utilizar las gemas que están en el taller para hacerlo, el punto es que los quiero a todos capaces de combatir independientemente de lo que suceda!"
Ella asintió.
El rey seguía gritando, exigiendo que lo trataran por lo que era.
Era una verdadera lástima que en el momento en que dijo eso lo arrojasen a un lado como basura mientras le colocaban una pequeña armadura de escudero que, al menos, era lo suficientemente resistente como para soportar una o dos flechas.
Morgan solo estaba enfocada en dos cosas. En mantener al máximo las defensas del reino y hacer que los hechizos alrededor del área se activaran y comenzaran a atacar a los invasores que estaban más cerca de su locación. Realmente no eran demasiado para ella, eso es lo que podía decir al respecto en esta situación.
Al menos eso quería pensar, pero, la sensación de aprehensión dentro de su estómago solo provocaba que ella estuviese en constante guardia. El ceño fruncido jamás abandonó su expresión sin importar que sucediera.
No se suponía que había traidores en este lugar. Ella misma tomó varias medidas para ese tipo de situaciones. Desde métodos de teletransportación a lo lejos de Bretaña, hasta algunas desapariciones en el interior algunos volcanes, eso se debía al tamaño de las malas intenciones en contra de su reino y, por ende, ella misma.
"Peleen, luchen, maldigan todo lo que quieran. No lograrán entrar" murmuró al ver como una lluvia de flechas caía sobre el reino.
En el momento en que estuvieron alrededor de 50 metros sobre el suelo, las flechas se desintegraron en la nada. Ese era el nivel de seguridad que poseía el reino en el que ella vivía.
Nadie podía pasar sin su autorización, este era su gobierno. Si bien no era Vivian quien posee la capacidad de prever lo que sucede dentro de toda Bretaña. Al menos nada escapara de sus ojos mientras ella estuviese en el interior de su reino donde las barreras que ella misma colocó la protegían.
Del otro lado del campo.
De pie sobre una colina detrás de sus subordinados estaba aquel rey que se levantó en busca de conquistar Bretaña.
Aelle de Sussex.
A su lado estaban los dos hermanos que le ayudaron a conquistar el territorio de Britania. Su más fieles seguidores y tal vez sus únicos amigos, si llegó hasta donde estaba en este momento solo se debía a su ellos dos. Ese era el tipo de camaradería que compartía con esos dos valientes guerreros.
Independientemente de la lluvia y el sonido de las corrientes del río a su alrededor, ellos miraban impasibles al reino, siendo precisos, las defensas de dicho reino.
Hengest miró a Horsa antes de dar un breve asentimiento para luego posar su atención en su supuesto rey. A decir verdad, no lo necesitaban, pero era uno de los más fuertes en cuestión de combate. Así es como se decidía el poder en sus fuerzas.
"¿Cómo va nuestra ayuda?"
"Él esta dentro, nos aseguramos de eso" dijo Hengest con una sonrisa salvaje en su rostro.
Habían planificado este ataque desde antes de la invasión de Egil sobre Camelot.
Siendo honestos, jamás esperaron que el ataque de Egil realmente funcionara y solo lo utilizarían como una tapadera para poder concentrar sus fuerzas en otro lugar. Fue este momento el que decidió el curso de la guerra.
Morgan era la principal preocupación de sus planes, lo sabían. Puede que el rey Arturo cause un gran terror debido a su inconmensurable fuerza. Fue la planificación, brujería e inteligencia de Morgan Le Fay que la posicionaron como su principal objetivo en estos momentos. A diferencia de la mesa redonda donde las capacidades estaban repartidas entre sus miembros, Morgan era simplemente buena en todas y cada una de las situaciones.
Aunque ellos tenían fama por ser unos simples bárbaros que piensan con los músculos, ellos no eran estúpidos.
La advertencia de Vortigern solo cimentaba esos pensamientos.
Él había dicho acerca de sus capacidades y similar a crear cosas de la nada, ella podía hacer que el ambiente reaccionara a sus caprichos. No solo estaba eso, también estaban los rayos que los atacaban de aquellos círculos mágicos alrededor de sus campamentos, si alguien se acercaba demasiado, simplemente se extinguían en la nada. A pesar de encontrarse en una situación que podría considerarse en desventaja, sus sonrisas jamás abandonaron sus rostros.
No es como si les importara en primer lugar. Eran meras distracciones para evaluar el daño y el alcance de aquella bruja.
La sonrisa de Horsa se volvió aún más salvaje al ver como las defensas del reino se volvían cada vez menores. Ese activo proporcionado por Vortigern fue el mejor de todos, siendo el único que capaz de pasar desapercibido por Morgan.
No sabían su identidad, pero no la necesitaban, lo único que ellos querían eran resultados y eso era lo que se estaba demostrando en estos momentos.
Los ciudadanos que miraban la escena solo podían observar horrorizados.
Simplemente era imposible que esto sucediera.
Se suponía que las defensas dadas por su bella y brillante reina eran las mejores de toda Bretaña a excepción de las de Camelot, de eso no había ninguna duda, después de todo, solo ella y Merlin eran los mejores magos de dicha época (conocidos).
Eran la excepción de lo creíble y lo increíble.
Pero, esto, simplemente, solo podían tragar saliva al ver como su reina pasaba volando sobre ellos con un bastón y una espada en cada una de sus manos.
Su rey, tan inútil como lo sabían debía de estar escondiéndose en su castillo (es una fortuna que Morgan tuviese otros planes).
Ellos ... ellos solo podían entrar a sus hogares mientras le susurraban a sus hijos que todo estaría bien cuando no había forma de estar seguros si era verdad. Tal vez era una forma de convencerse más a sí mismos que a sus propios hijos de que todo saldría bien.
Morgan miró impasible a las afueras del reino, donde la mayoría de esos barbaros la miraban con expresiones lujuriosas y salvajes. Ella solo les dio una mirada desdeñosa llena de irritabilidad.
"¡¿Se atreven?!" su voz hizo eco. "¡¿Creen que los dejare vivir después de amenazar mi reino?!"
Hengest bufó. "No necesitamos amenazas bruja. Solo eres un trofeo y siempre lo serás, en el momento en que tomé tu lugar serás mía"
Ella simplemente le dio una mirada fría. "¿Crees que siquiera podrás tocarme?"
"¿Crees que no puedo?"
Ambos se miraron impasibles, sin romper el contacto visual hasta que Hengest preparó su hacha y la arrojó con fuerza al rostro de Morgan.
El hacha simplemente rebotó sobre las defensas proporcionadas por la magia de las hadas. Pero contrario a las expectativas de Morgan, la sonrisa de Hengest se ensanchó. Una vez más se preparó para arrojar el hacha y esta vez había aún más seguridad en su mirada que la primera vez.
Esta vez, él estaba seguro de que el hacha daría en su objetivo.
¡Wosh!
La expresión de Morgan se transformó en un enorme ceño fruncido al sentir la falta de conexión con sus campos delimitados. Todos y cada uno de ellos habían sido destruidos y no sabía por qué. Simplemente miró con los ojos entrecerrados como la barrera semitransparente comenzaba a disolverse en partículas de luz blanca por haber roto la conexión con su magia.
No había manera.
Era imposible de que eso sucediera.
Pero antes de que pudiera seguir con ese tren de pensamiento, debía de enfocarse en lo que tenía frente a ella. Un hacha inusual que se acercaba peligrosamente a su destino el cual no era otro que su cuerpo.
Morgan simplemente ladeó su cuerpo para evitar que el hacha la tocara, pero sucedió lo impensable. La presión del viento que poseía el arma fue lo suficientemente fuerte como para hacer un pequeño corte en su mejilla.
Su frente se arrugó ante la clara inmundicia de los miserables insectos frente a ella.
Ellos la provocaron primero al atreverse a poner un pie dentro de sus tierras, por ese motivo los haría pagar. Ese mismo sujeto se atrevió a hacer un corte en su rostro, él iba a morir. Lo prometió.
"¡Te atreves!"
Pero antes de que pudiera decir otra palabra, sintió un escalofrío detrás de su cabeza. Colocando su espada detrás de ella un fuerte sonido metálico se hizo presente. El hacha que había sido arrojada regresó a las manos de Hengest.
Si bien no era la mejor en cuanto a sus habilidades con la espada, al menos era lo suficientemente competente como para hacerle frente a alguno de los caballeros de la redonda.
Este era el momento en que demostraría porque era una de las personas más temidas de Gran Bretaña. Hoy sería el día en que daría a conocer su poder.
"¡Dime, bruja!" gritó Aelle. "¡¿Crees que tienes el poder para detenernos?!"
"¡AHHHHHH!" el grito de sus camaradas hizo eco a través de todo el reino.
No era un simple ejército. Ni siquiera sabía si realmente podía contar el alcance de las tropas que invadían su reino. Pero Morgan seguía indiferente ante esta situación.
Los anglos comenzaron a golpear sus espadas con sus escudos en preparación para el inminente choque entre fuerzas.
Los caballeros que anteriormente fueron llevados por Liliana estaban de pie justo debajo de ella mientras se preparaban para la batalla. Solo tenían un objetivo.
No dejarlos pasar.
Cualquier anglosajón que siquiera tratara de poner un pie al otro lado del páramo debía de morir según sus órdenes. Eran ellos o su pueblo.
Morgan no se molesto en sonreírles y darles palabras de aliento a sus caballeros. Honestamente no tenía nada que decir o vivían o morían. Era tan fácil como eso.
"¡Honorables guerreros, caminemos al Valhalla!"
"¡Ahhhhhhhh!"
Morgan solo miró como sus enemigos quienes corrían impasibles a su dirección, había flechas lloviendo a diestra y siniestra, pero ella ni siquiera se inmuto.
Levantó su mano y un enorme circulo mágico se erigió sobre la tierra que pronto se mezcló con todo a su alrededor.
La conversación que tuvo con Shirou antes de que él se fuera con Galahand la mantuvo helada. Esa mirada que él le dio solo provocó que ella por primera vez se sintiera perdida. Sus palabras aún hacían eco dentro de su mente.
"¿Qué tipo de gobernante quieres ser?"
¿Qué esperaba ella de todo esto? ¿Solo un simple reconocimiento de ser mejor que su hermana? No, ella no quería eso. Su deber no era solo consigo misma.
"¡Mi nombre es Morgan Pendragon! ¡Hija genuina y reconocida del rey Uther Pendragon y hermana de Artur Pendragon! ¡Portadora de la sangre de las hadas y dragones, por eso ahora defenderé a mi reino y mis ciudadanos! ¡Este es mi deber! "
El mana ambiental comenzó a condensarse sobre ella. Algunos anglos detuvieron su avance momentáneamente ante la señal de urgencia, pero aún así, no paso mucho tiempo antes de que siguieran avanzando.
Morgan solo necesitaba una palabra para que su ataque comience. Los vientos detuvieron las flechas que caían sobre sus caballeros mientras que el único sonido presente eran las armaduras y las armas de los guerreros que lucharían a muerte en este momento.
Solo fue un leve murmullo el que marcó el inicio de la leyenda heroica de Morgan Le Fay.
"Surjan"
Aquí otro capítulo de Fate in Camelot.
¿Qué pasara en esta inminente guerra? ¿Dónde están Arturia y sus caballeros? ¿Shirou esta molesto por que el plato en el que estaba su comida se rompió? Esto y más descúbranlo en el siguiente capítulo.
A decir verdad, estoy bastante ansioso por el tipo de batalla que se llevara a cabo y honestamente ya tengo planeada la mayor parte de la obra por lo que espero que continúen siguiendo esta historia, al menos si es de su agrado.
Mientras escribía los últimos párrafos del fic estaba escuchando el OST de Salter vs Rider y luego cambió a Catch the moment de LiSA.
Pará los que siguen mi historia en Wattpad, notarán que el nombre del capítulo aquí y en wattpad cambia. Esto se debe a que no puedo poner más de cuarenta caracteres en el título.
Próxima actualización: Fate in Marvel.
¿Dudas?
¿Quejas?
¿Recomendaciones?
F. P. 18/08/2021
J_A_H
