Epílogo
1
La celebración no acabó esa noche ni la siguiente, al final el festejo terminó durando tres días con sus noches durante los cuales mewmanos y monstruos comenzaron a establecer una frágil paz entre bailes, juegos y comida; por primera vez en la historia del reino ambas especies se miraron frente a frente y rieron juntas, al principio con reticencia y cada vez con un poco mas de confianza.
Como siempre fueron los niños los que decidieron el rumbo que tomaría la historia a través de este incierto nuevo camino, fueron ellos los que, ignorantes del viejo rencor entre sus padres, comenzaron a jugar juntos sin que la sombra de antiguas guerras pudiera ensombrecer las incipientes amistades que empezaban ya a formarse durante ese largo festejo que con el tiempo se conocería como el Día de la Unificación.
Y estaba bien que así fuera pues al fin y al cabo el futuro, bueno o malo, les pertenecía a ellos y a nadie más.
Los padres de Marco llegaron durante el segundo día, ahora que la magia fluía libre de nuevo abrir un portal era pan comido y la única razón por la que nadie había pensado antes en traerlos era sencillamente porque todos estaban demasiado ocupados festejando y la idea no cruzó sus mentes hasta bien entrada la noche; lo primero que hicieron al llegar fue abrazar a su hijo, preguntarle si estaba bien y luego darle un cariñoso sopapo seguido de un largo regaño por los meses de preocupación que les había hecho pasar, el chico se disculpó montones de veces y tras unas cuantas lágrimas, otro pequeño regaño y muchos abrazos la familia pudo disfrutar el festival y la mutua compañía que tanta falta les había hecho.
Jackie también estaba por ahí, ella había llegado, invitada por Tom, casi al principio de la celebración y hasta donde los pocos que sabían de su llegada podían decir había pasado la noche con él, no es que a nadie le pareciera mal, después de todo el joven demonio era uno de los héroes del reino además de un príncipe por derecho propio y como todos los ciudadanos de Mewni -mewmanos y monstruos por igual- sabían la realeza tendía a hacer cosas muy extrañas y lo mejor era no meterse donde no se les llamaba.
Cuando al día siguiente se toparon con Marco y Star la situación fue bastante incómoda, para estos últimos apenas si habían transcurrido un par de días y la situación sentimental seguía siendo algo complicada, a pesar de que Jackie y Tom hicieron lo posible por asegurarles que todo estaba bien y que en lo que a ellos respectaba la nueva relación de sus amigos era perfecta y esperaban que fueran muy felices juntos la princesa y el humano no pudieron evitar la desazón que los acompañó durante mucho rato después de que se hubieran despedido de la pareja.
Una de las cosas mas curiosas y que llamó la atención de todos fue que Ludo parecía haber hecho buenas migas con el rey River y se les vio pasar mucho tiempo juntos durante esos días mágicos, el rey parecía disfrutar con la absoluta falta de capacidad del monstruo para ingerir cualquier bebida alcohólica y por supuesto aprovechaba cualquier oportunidad que se le presentara para hacerlo tomar, como tales oportunidades abundaban la pequeña criatura fue vista vomitando en los lugares mas variopintos y menos adecuados durante todos los festejos pero entre el beneplácito del monarca y la buena disposición general nadie pareció tomárselo demasiado mal.
Años después esta amistad pasaría a ser legendaria y ayudaría enormemente a las relaciones entre las distintas especies pero baste aquí saber que Ludo terminaría formando parte de la realeza gracias a sus servicios destacados hacia el reino, volviéndose así la primera criatura (aunque no la última) en recibir tal honor.
Janna fue vista por múltiples testigos y acusada por incontables víctimas de sus bromas pero nadie supo nunca como diablos había llegado ni como consiguió regresar a la tierra.
2
Y como todas las cosas -buenas y malas- suelen hacer, el festival llegó a su fin al amanecer del cuarto día, a esas alturas no quedaba demasiada gente dispuesta a continuar y los pocos valientes que habían conseguido permanecer en pie durante todos los festejos nunca supieron que parte de esa proeza se debía en gran parte a la magia que fluía por sus cuerpos fortaleciéndolos y ayudándoles a soportar "una ronda más", así como tampoco se dieron cuenta de que esa misma magia fue la que les ayudó a levantarse después con la cabeza fresca y el cuerpo relajado sin aparentes signos de resaca para permitirles enfrentar el primer día de la nueva vida que les esperaba a todos.
Star y Marco se encontraron esa mañana en el pequeño comedor privado donde la realeza solía tomar todos los alimentos que no fueran importantes comidas de estado o situaciones especiales, fueron los últimos en llegar y cuando lo hicieron se toparon con las miradas divertidas de sus padres quienes ya disfrutaban de un copioso desayuno que, para variar, no consistía principalmente de productos derivados del maíz que tanto enorgullecía a los habitantes del reino.
-Sencillamente -le decía Moon a Angie- tienes que darme la receta de estos... ¿cómo les llamaste?
-Panqueques, su majestad, de verdad que no son difíciles de preparar.
A pesar de las numerosas peticiones de Moon, Angie no lograba referirse a ella por su nombre, un problema que su marido no compartía como quedaba claro al verlo competir con el rey sobre quien podía devorar más panqueques.
-Buenos días tórtolos -dijo Rafael y River no pudo reprimir una carcajada que lanzó trocitos de alimento por encima de la mesa al ver como los adolescentes se ponían de un rojo tan intenso que podía hacer palidecer a un par de manzanas maduras.
-Buenos días -contestaron ellos al unísono mientras se sentaban y hacían su mejor esfuerzo en esquivar las miradas de sus respectivos progenitores.
-Espero que hayan dormido bien -les dijo Moon.
-Muy bien -mintieron a la vez los chicos, la verdad es que las últimas noches apenas si habían podido pegar el ojo pensando en el otro prácticamente desde el momento en que los obligaban a separarse para retirarse a sus respectivas alcobas.
-Tengan, -les sirvió River- Pereques.
-¡Panqueques! -exclamó Star encantada y comenzó a devorar con un apetito que rivalizaba con el de su padre.
Marco por su parte partió su comida con cuchillo y tenedor y la comió de manera mucho mas mesurada, cosa que por alguna razón hizo suspirar a la reina y reír a su padre.
-Star, -la regañó Moon- ¿de verdad tienes que comer así?
-¿Así cómo? -preguntó la chica con la boca llena sin siquiera alzar la vista del plato.
-Así, como un monstruo -respondió la reina sin pensar e inmediatamente se calló, dándose cuenta de lo que acababa de decir.- Disculpen -dijo por fin.
-No te preocupes querida, -su esposo le tomó de la mano- es algo nuevo y creo que a todos nos tomará algo de tiempo acostumbrarnos.
-Eso espero -suspiró la reina, avergonzada- al menos por esta vez todo quedó en familia.
Marco y sus padres no pudieron ocultar su alegría al escuchar que la reina los consideraba familia (pasaría mucho tiempo antes de que se acostumbraran a ello) y Star aprovechó para deslizar su mano en la del chico dedicándole una tierna sonrisa que no le pasó desapercibida a nadie.
-Bueno, bueno, -carraspeó el rey- me voy a buscar a Ludo, tenemos mucho que discutir, ¿vienes Rafael?
-Gracias River, -rechazó el padre de Marco- pero creo que hoy iré con Angie a explorar, hace mucho que no teníamos unas vacaciones y queremos aprovecharlas.
-Ya veo, ya veo, pues como ya conocen el bosque de la muerte les recomiendo visitar el lago de fuego, quizá el joven Tom pueda darles un recorrido.
-No creo que Tom esté disponible, querido -intervino la reina antes de preguntarles a los jóvenes- ¿y ustedes que van a hacer hoy?
La verdad es que planeaban pasar el día escondidos en alguna parte ellos solos pero no podían decirlo así que se miraron en busca de alguna respuesta sin encontrarla con rapidez suficiente por lo que Moon continuó.
-Si no tienen planes entonces podrían llevar a Angie y Rafael a conocer el reino, ¿no creen?
-Si me permite, mi reina, -intervino la voz incorpórea de Glossaryck momentos antes de que el pequeño ser azul se materializara en el aire- creo que los chicos planeaban pasar el día escondidos en alguna parte, probablemente besuqueándose y susurrándose dulces caratoñas el uno al otro.
Dejó salir una risilla sólo un poco malintencionada al ver como los adolescentes -por enésima vez- se ponían colorados antes de añadir.
-Pero lo cierto es que antes necesito que me acompañen, -detuvo las protestas de los jóvenes con un gesto de la mano,- es importante -añadió.
Dicho esto procedió a tomar un panqueque del plato de Marco y tras saborearlo un momento asintió con aprobación antes de meterse un par mas en los insondables bolsillos de su pequeña túnica antes de despedirse.
-Cuando terminen con eso, -dijo señalando la comida- los espero en mi habitación.
Las últimas palabras quedaron flotando en el aire como nubes multicolores cuando Glossaryck se desvaneció con un sonoro «pof» y se disolvieron lentamente, urgiendo a los chicos para que siguieran sus instrucciones.
Tras apresurarse a desayunar (lo que en el caso de Star significó engullir todos los panqueques posibles en un mínimo de tiempo y bajarlos con un enorme vaso de leche) y despedirse de sus padres deseándoles un buen día, los jóvenes enamorados se escabulleron del comedor y en cuanto estuvieron a lo que pensaron que era una distancia segura se tomaron de las manos y se dieron un pequeño beso, no era que ocultaran su relación -ni hubieran podido hacerlo aunque quisieran pues Janna se había encargado de pregonarla a todos los que quisieran escuchar así como a todos los que no- pero de momento aún era todo demasiado nuevo y lo cierto es que se sentían inusualmente apenados, quizá por que todavía sentían algo de culpa.
-Bueno, -dijo Marco al fin, separándo sus labios de los de la princesa- ¿y donde está la habitación de Glossaryck?
-No tengo idea, ni siquiera estoy segura de que tenga una.
-¿Entonces como quiere que lo encontremos?
-Ni idea, ¿tal vez sea una prueba o algo así?
-Espero que no, estoy cansado de sus pruebas.
-Yo también, aunque la verdad es que es un buen maestro.
Marco asintió distraído mientras trataba de imaginar donde podría estar el cuarto del hombrecillo.
-Podríamos preguntar a alguien de la Comisión -sugirió al fin.
-No se si nos puedan ayudar, no se lleva muy bien con ellos, además creo que siguen con su pequeñas fiesta privada.
Era cierto que los miembros de la Alta Comisión sólo habían tomado parte en los festejo de los días anteriores de manera estrictamente nominal, prefiriendo celebrar en la privacidad de su santuario así como era verdad también el hecho de que continuarían celebrando durante bastante tiempo más que el resto del reino, después de todo no era algo que tuvieran muchas oportunidades de hacer y entre la gran resistencia que les otorgaba su naturaleza mágica, lo diferente que un grupo de seres inmortales percibía el tiempo y principalmente la determinación de Hekapoo para embriagarlos a todos era muy probable que pasaran semanas antes de que cualquiera de ellos se dejara ver nuevamente.
-No se me ocurre ningún otro lugar, por lo que se, su habitación podría estar en una dimensión completamente diferente.
Star asintió, lo pensó un momento y se encogió de hombros.
-Entonces, -dijo juguetonamente- ¿que te parece si vamos a mi cuarto?
-Me parece una idea excelente -contestó Marco para sorpresa de la chica quien esperaba algo más de resistencia por parte de su chico seguridad.
Así que para allá se dirigieron y a su favor hubo que reconocer que esperaron hasta haber cerrado la puerta tras ellos antes de lanzarse a los brazos del otro y comenzar a besarse, suavemente al inicio pero cada vez con mayor intensidad.
Star aprovechó el breve momento en que sus labios se separaron para sonreírle a su novio (¡su novio!, aún le costaba pensar así en Marco) y disfrutar de la expresión anhelante en su rostro, extendió la mano para acariciarle una mejilla y se maravilló de lo cálida que se sentía su piel.
Marco por su parte se acercó a ella hasta que las puntas de sus narices se rozaron y frotaron delicadamente; ninguno de los dos sabía muy bien lo que estaban haciendo, pero les traía felicidad y eso era todo que les importaba.
Estaban tan perdidos su propio mundo privado que cuando Glossaryck carraspeó a unos centímetros de sus rostros casi se cayeron de espaldas tratando de aparentar que ahí no sucedía nada, arreglándose el alborotado cabello en el caso de la princesa mientras Marco trataba de ocultar algo sumamente vergonzoso que ocurría en el interior de sus pantalones.
-Veo que están atareados -les dijo el hombrecillo con una sonrisa- así que iré directo al grano: estoy muy orgulloso de ustedes, estos últimos días no fueron nada fáciles pero los enfrentaron como los mejores, para ser sincero me sorprendieron.
-Glossaryck, -lo interrumpió Star- ¿nos estuviste observando todo este tiempo?
-Bueno, si. No se porqué te parece extraño.
-¿Y no se te ocurrió en algún momento, no se, ayudarnos un poco?
-Star, ya deberías saber que así no funciona esto, -el tono era severo pero en el rostro azul se dibujaba una sonrisa benevolente- no soy tu guardián ni tu niñero, mi tarea es asegurarme de que aprendas magia y debo decir que tras ver lo que le hiciste a todos esos villanos no me queda nada mas que enseñarte.
La princesa sacó pecho, llena de orgullo y no dijo nada más.
-En cuanto a ti muchacho, -se giró hacia Marco- supongo que tienes preguntas.
-De hecho si, -respondió el chico- bastantes.
-Claro que las tienes, siempre tienes preguntas. Dispara.
-Para empezar... ¿qué fue lo que sucedió?, por más que le doy vueltas no entiendo nada.
-Si, siempre preguntas eso -el hombrecillo se recostó en el aire antes de comenzar- muy bien, la versión corta es que Star perdió el control y de alguna manera tocó el corazón salvaje de la magia.
-¿Qué es eso? -intervino la princesa con curiosidad.
-Bueno, la magia es una fuerza de la naturaleza, está viva y es completamente impredecible, para controlarla aunque sea un poco utilizamos artefactos como tu varita y palabras de poder para indicarle que es lo que deseamos que haga, de otra manera suceden cosas como las que acaban de pasar.
-¿Quieres decir que yo traje a ese ejercito hasta aquí?
-No exactamente, creo que ellos encontraron una ranura por donde colarse hasta aquí cuando la realidad se debilitó, en cuanto a ti, lo que sucedió fue que creaste una realidad alterna, una donde Mewni nunca existió y para hacerlo utilizaste casi todo el poder disponible.
-Por eso Hekapoo estaba desapareciendo -murmuró Marco.
-Claro, es un ser hecho enteramente de magia, si hubieran tardado un poco más ni ella ni los demás miembros del consejo seguirían aquí.
-¿Entonces nada era real?
-No era algo ilusorio, si es lo que te preocupa, digamos que tenía el potencial de ser una realidad por derecho propio y creo que si hubieras pasado algo más de tiempo ahí hubiera terminado por convertirse en tu hogar.
-Cuando estuve ahí recordé cosas, cosas que nunca me sucedieron, pero estaban en mi cabeza.
-Supongo que te estabas volviendo la Star de ese mundo, la verdad es que sólo podemos teorizar pero apostaría que si te hubieras olvidado de este Mewni ya no habrías podido volver.
-Un momento... ¿cómo sabes tanto de lo que me sucedió allá?
-Yo estaba ahí Star, te ayudé a buscar tu varita en esa playa, ¿recuerdas?
-¿Pero cómo?
-Star, soy la personificación de la magia, casi todo mi yo estaba atrapado en ese mundo contigo.
-No entiendo nada.
-Sólo digamos que estuvimos muy cerca del desastre.
Marco, quien se había mantenido en silencio durante el intercambio, por fin intervino.
-Star me contó lo que le sucedió en esa otra tierra -dijo- había otro yo, otra versión de mis padres y los suyos... ¿qué les sucedió?
-Desaparecieron junto a su mundo -suspiró Glossaryck- por desgracia.
Y antes de que Star preguntara, continuó.
-No se a donde fuiste cuando abandonaste ese mundo Star, pero estoy seguro que quien quiera que hayas conocido ahí tampoco existe ya.
-Pero estaban vivos.
-Piensa en ellos como un sueño, quizá fueran un poco mas sólidos pero al final no eran mas que creaciones de tu mente.
-Glossaryck, -había un detalle que Marco aún no lograba entender- un momento antes de que Star volviera, escuché a alguien gritar con mi voz, ¿acaso...?
-Si, -confirmó el hombrecillo- eras tú, o más bien el tú del otro mundo y hablando de eso...
El pequeño hombre azul se inclinó hacia el chico y le susurró al oído palabras que no pudo entender, luego se enderezó y les guiñó un ojo.
Bueno -dijo- creo que eso es todo.
-¿Cómo que eso es todo?, sigo sin entender nada.
-Lo importante es que todo terminó bien y además creo que estaban ocupados antes de que llegara.
-Pero...
Pero el hombrecillo ya había desaparecido dejando al par de adolescentes mas confundidos que antes, inseguros se tomaron de la mano y se sentaron en la orilla de la enorme cama de la princesa.
-Marco, ¿y si vuelvo a perder el control?
-No lo harás -le aseguró el chico.
-No puedes saberlo.
-Creo que si puedo... Star, ¿fue porque salí con Jackie?
La chica asintió, cabizbaja.
-Lo siento, de verdad, soy un tonto por no haberme dado cuenta antes.
-No fue tu culpa, yo tampoco dije nada y cuando quise hacerlo ya andabas con ella.
-Pensé que eso era lo que deseaba pero siempre fuiste tú Star, tú eras con quien quería estar.
-¿Marco?
-¿Si, Star?
-Si que eres en un tonto, -dijo la princesa antes de besarlo- pero yo también lo soy.
-Supongo que eso nos vuelve...
-No lo digas.
-Una pareja de idiotas -terminó el chico y ambos estallaron en carcajadas.
-Lo importante, -dijo Star- es que estamos juntos.
-Y que siempre lo estaremos -respondió Marco tomándole la mano- a fin de cuentas siempre serás mi princesa y yo siempre seré tu caballero.
N. del A.
Bueno, finalmente llegamos al final de esta historia; al principio se suponía que fuera un one shot y un lemon además, pero mientras trataba de llegar a la parte jugosa se comenzó a dibujar una trama en mi cabeza y ahora, poco mas de cuatro años después, tienen ante ustedes el resultado.
Quisiera disculparme por todo el tiempo que pasé sin actualizar, en muchas ocasiones me vi tentado a utilizar la temida etiqueta de hiato pero como en realidad nunca dejé de escribir tampoco me atreví a hacerlo.
Lo malo fue que mi ritmo de escritura se vio reducido al proverbial paso de la tortuga, lento pero seguro, y cuando finalmente terminé el onceavo capítulo decidí que lo mejor sería acabar con la historia y publicarla solamente cuando estuviera finalizada.
Ahora tengo que confesar que durante la escritura y edición de estos capítulos finales me vi en la obligación de recortar bastante material pues originalmente la historia, si bien concluía mas o menos como la acaban de leer, iba a tener dos secuelas de bastante menos longitud pero dado que quiero centrarme en otros fandoms y escribir algo de ficción original no se si pueda dedicarle el tiempo necesario a esas continuaciones.
Otra pequeña confesión que he de hacer es que durante un tiempo jugué con la idea de escribir un spin off sobre la vida de Tom en la tierra pero al final decidí que era mejor dejarlo así y que cada quien imaginara sus propias desventuras para nuestro querido amigo demoniaco.
Por cierto, el peor error que cometí fue olvidar introducir la primera sección del capítulo once en el capítulo diez, se suponía que presagiara el que la muerte de Tom no era real pero me di cuenta después de publicar el capítulo y decidí dejarlo así.
Por último quisiera agradecerles a todos ustedes por haberme acompañado en este proyecto, ojalá puedan perdonarme por el irregular ritmo y, si no es mucha molestia, dejar sus críticas, consejos y todo lo que quieran decirme en la sección de comentarios.
Por lo pronto de mi parte es todo, espero haberlos entretenido aunque sea un poco y volverlos a leer por aquí.
