N/A: Unos pequeños momentos de todas las parejas que todos amamos o buenoooo que yo amo mucho. Muchos pidieron un pequeño vistazo a lo que pasó con Lucy Ashley y Erza Knighwalker así que aquí lo tienen. ¡La boda de Yukino y Hisue se viene! Aún no sé que escribiré pero bueno disfruten este capítulo.

Capítulo 24

Edolas días después de la batalla contra el rey.

Ella era Erza Knighwalker, tenía el valor de enfrentarse a enemigos más grandes que ella y derrotarlos en cuestión de segundos, había peleado contra su yo de otro mundo y tenía que aceptar que había sido un empate. Ahora, en camino hacía Fairy Tail sentía nervios, sabía que había causado mucho daño, nunca se había disculpado sobre algo, no sabia como hacerlo y de lo único que estaba segura era que necesitaba hablar con Lucy.

Estaba preparada para pelear, sabía que no la recibieron con una bienvenida. Se preguntaba si Earth-Lucy había hablado con su Erza, esperaba que ahora que ella estaba tomando la decisión de arreglar las cosas, en Earthland las cosas también empezaran a mejorar.

Entró en el gremio y cuando todos la vieron rápidamente se pusieron de pie, la tensión ante su presencia y Erza no los culpaba en lo absoluto pero eso no quería decir que iba a permitir que la golpearan.

—¿Qué haces aquí? —Pregunto Jet parándose frente a Erza.

Erza lo miró directamente a los ojos. —Necesito hablar con Lucy.

Erza podía ver como algunos de los miembros de Fairy Tail se movían, otros solo se habian quedado sorprendidos ante lo que había dicho. Miro a todos lados en busca de la chica con la que necesitaba hablar.

—Crees que puedes venir aquí y pedir cosas como si no has hecho nada en los últimos años. —Dijo Levy cruzando los brazos sobre su pecho.

—No quiero pelear con nadie, simplemente necesito hablar con Lucy. —Volvió a decir Erza tratando de no fruncir el ceño, no quería provocar que la atacaran.

…..

Lucy había pensando en todo lo que había pasado en las últimas semanas, ver a su Erza pelear con Earth-Erza había sido algo que nunca pensó ver y que por poco le había provocado un ataque al corazón, no había dudado que Earth-Lucy se hubiera sentido de la misma manera. No iba a negar que había sentido celos al saber que Earth-Lucy había pasado mucho tiempo con Earth-Erza mientras que ella había tenido que correr de los brazos de su Erza para poder cuidar de las personas que se habian convertido en su familia.

Dejó salir un suspiro, deseaba que las cosas con su Erza fueran diferente, que no tuvieran que ser enemigas. No tenía que correr para poder sobrevivir, simplemente quería dejar de sentir ese dolor en su pecho.

Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta de lo mucho que se había relajado su cuerpo, como su lobo estaba tratando de hacer que se moviera con más rapidez como si quisiera llegar al gremio con muchas ansias.

Abrió la puerta del gremio y dejó salir un jadeo al ver la melena escarlata en medio del gremio, sintió a su lobo saltar de alegría y tuvo que pelear para no sonreír. Pudo ver lo tensa que Erza estaba en esos momentos como si estuviera esperando a que alguien la fuera a atacar en cualquier momento.

Erza miró hacía la entrada y sintió su cuerpo relajarse al ver a Lucy. Sabía que era algo normal, aun así no le gustaba porque estaba en una situación donde relajarse podía costarle muy caro.

—¿Qué está pasando aquí? —Pregunto Lucy entrando al gremio y tratando de acercarse a Erza, dudo en tomar dos pasos más porque al hacerlo quedaría frente a la pelirroja y no sabia como Erza tomaría esa acción.

—Necesito hablar contigo. —Dijo Erza con seguridad.

—Ni pienses que las dejaremos solas. —Dijo Levy cruzando los brazos sobre su pecho. —No has hecho más que traernos desdichas, Cazadora de Hadas.

Erza se tenso ante ese nombre, era algo que odiaba. Lucy se dio cuenta lo mucho que había afectado a Erza el que le llamaran por ese nombre. Entrecerró los ojos un poco.

—¿De qué quieres hablar? —Pregunto Lucy con duda.

—Tu sabes de lo que quiero hablar. —Dijo Erza mirando a Lucy directamente a los ojos. —Earth-Lucy y yo tuvimos una buena conversación que me dejó pensando.

—Tu y Earth-Lucy hablaron. —Dijo Lucy mirando a Erza con sorpresa.

—¿Por qué la sorpresa? —Dijo Erza con una ceja enarcada. —Ella trató de hacerme ver todo el daño estaba haciendo. —Agrego rodando los ojos.

—Supongo que se dio por vencida. —Dijo Droy. —Cualquiera lo haria si supiera todo lo que has hecho.

—Si realmente hubiera tratado de matarlos, estarían muertos. —Gruño Erza provocando que Lucy se estremeciera. —Se preguntaron porque siempre podian escapar y no me vengan a decir que tenían la magia necesaria porque no era de esa manera y todos lo saben.

—Perdimos a muchos miembros del gremio por ti. —Acusó Juvia enarcando un ceja.

Erza dejó salir un suspiro. —Eso fue antes de que yo pudiera tomar la posición de capitana. Desde ese momento siempre supieron que veníamos por ustedes y siempre lograban escapar. Todos hablaban de lo estúpidos que son y trate de darle una oportunidad pero veo que todos tenían razón.

Lucy se detuvo a pensar en esos momentos, cayó en cuenta que la pelirroja tenía razón y nadie podía negarlo. Siempre lograban escapar desde el momento que Erza se convirtió en capitana. Segundos después cayó en cuenta que Erza sabía que eran almas gemelas.

—Tu lo sabes. —Dijo Lucy mirando a Erza con melancolía.

—Lo sé. —dijo Erza dejando salir un suspiro.

—¿Desde cuándo? —Susurro Lucy.

—Desde la primera vez que nos vimos, no fuiste muy sutil. Leí sobre ello y por eso siempre les di tiempo para escapar, sabía lo que pasaría si te lastimaba. El rey siempre cuestionaba mis acciones pero al desmantelar los otros gremios dejó de hacerlo.

—Nunca dijiste nada. —dijo Lucy.

—Tu tampoco lo hiciste, ni aquí ni en Earthland. Para ti es más fácil saber todo esto y aun así te quedaste callada. Así que deseas seguir hablando de esto frente a todos o hacerlo en privado.

—¿No pensarás en hacerlo? —Pregunto Jet mirando a Erza con odio.

—Vamos. —Dijo Lucy haciendo señas para que Erza la siguiera fuera del gremio.

Erza empezó a caminar sin bajar la guardia. Dejó salir un suspiro cuando salió del gremio.

—No me voy a disculpar. —Dijo Erza sin quitar la mirada del camino.

—No esperaba que lo hicieras, es tu trabajo.

Erza solo asintió sin mirar si Lucy se había dado cuenta de eso. Lucy movió sus manos con nerviosismo al darse cuenta que esta era la primera que estaba tan cerca de Erza y podía sentir la calma en su interior, su lobo estaba tan feliz que solo dejaba salir suspiros ante la presencia de Erza, se pregunta si Earth-Lucy había pasado por lo mismo con Earth-Erza.

—Sé que duele. —Dijo Erza aclarando su garganta. —Lo puedo sentir, intente buscar la manera para hablar contigo pero ese nombre provocaba que siempre salieran corriendo aun cuando solo era yo.

—Ha sido difícil. —Dijo Lucy en voz baja. —Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando tuve miedo, vi a mi padre perderse después de la muerte de Mamá, el solo era un cascarón vacío. El hombre lleno de felicidad que una vez conocí dejó de existir. Ambas estábamos en diferentes lugares en una guerra, trate de alejarme de ti y evitar ver si algo te pasaba.

Erza dejó salir un suspiro, entendía porque Lucy tenía miedo después de todo sus trabajos conllevaban a muchas situaciones peligrosas.

—Nadie en el gremio lo aceptara. —Dijo Lucy dejando salir un suspiro.

Erza bufó y rodó los ojos. —Lo que ellos opinen me importa poco, lo único que me importa en estos momentos es enmendar todo el daño que te he causado. Pelear con Earth-Erza me dejó pensando en muchas cosas, ver a Earth-Lucy reaccionar a mi presencia también. Todas hemos perdido el tiempo por el miedo al rechazo, pero no nos dimos cuenta que somos almas gemelas y fuimos creadas para complementar a la otra.

Lucy miró a Erza con asombro, el porte rudo de Erza nunca le había dado permiso de entender como la pelirroja era en sí y ahora verla hablar sobre todo eso le sorprendida.

—Podemos ser amigas, primero si gustas. —Dijo Lucy con temor, ilusionarse solo la llevaría a tener un corazón roto.

—Me parece una buena idea. —Dijo Erza dejando salir un suspiro. —Solo no esperes que me lleve bien con tus amigos, esa mas que obvio que me odian. No los odio pero no me agradan.

Lucy se rió ante eso provocando que Erza la mirara y luchará para evitar que una pequeña sonrisa se hiciera presente en su rostro.

—Solo por favor no dejes que te provoquen. —Pidio Lucy. —Levy, Jet y Droy siempre tratarán de que pelees con ellos y no creo ser capaz de contenerme y…

Erza dejó salir un suspiro. —No te preocupes, Earth-Lucy dejó muy en claro que sucedía cuando me lastimaban.

Erza noto como Lucy trataba de no fruncir el ceño ante la mención de su contraparte, rodó los ojos al ver que la rubia estaba celosa.

—Tienes celos de ti misma. —Dijo Erza mientras enarcaba una ceja. —Pensé que lo había todo después de verme a mi misma ser parte de Fairy Tail y usar armaduras en lugar de solo armas.

—No estoy celosa. —Dijo Lucy cruzando los brazos sobre su pecho y tratando de no hacer un puchero.

—Si como no y mi color de cabello es rosa. —Murmuro Erza provocando que Lucy la volteara a ver con el ceño fruncido.

—¿Lo pintaste?

Erza dejó salir un suspiro de exasperación ante eso. —Soy pelirroja natural, solo estaba siendo sarcástica.

—Oh. —Dijo Lucy mientras se sonrojaba.

…..

Edolas Ocho Años Después.

Las puertas del gremio se abrieron de golpe dejando a una melena escarlata muy conocida para todos los miembros de Fairy Tail. Muchos se habian opuesto a la amistad de Erza y Lucy en aquel momento y obviamente se habian opuesto a la relación cuando les dijeron.

Erza les había dejado en claro que a ella no le importaba lo que ellos dijeran de ella pero si lastimaban a Lucy no iba a dudar en hacer lo que había evitado por tanto tiempo y eso era matarlos de la forma más lenta posible.

No iban a negar que su relación había sido fácil, Erza siempre estaba ocupada con sus quehaceres en el palacio mientras que Lucy seguía con Fairy Tail ayudando con las construcciones de las ciudades. Erza siempre trataba de esconder sus emociones y Lucy no era mejor en ese aspecto, ambas fueron aprendiendo a comunicarse en todo momento. Lo último que querian era lastimarse cuando lo podían evitar con hablar de cómo se sentían.

Los comentarios de algunos de los miembros del gremio no habian ayudado cuando Erza pasaba a recoger a Lucy para que pudieran pasar un momento juntas antes de tener que regresar a sus labores.

Con el pasar del tiempo los comentarios habian sido menos, aun había resentimiento pero no era algo que ella podía hacer que dejaran de sentir. Después de todo ella los había perseguido como criminales y no los podía culpar. Hizo todo lo posible para ignorarlos y de esa manera evitar que Lucy tuviera que escoger a quien proteger en caso de que una pelea se desatara.

Mirajane había sido la primera en dejar su enojo atrás y poco a poco crear una buena amistad con Erza al punto que se habian convertido en mejores amigas a pesar de la confusión de Erza.

Mirajane al ver a su amiga pelirroja sonrió y se emocionó al ver el pequeño bulto en los brazos de Erza.

—¡Por fin! —Dijo Mirajane emocionada.

—Podrías gritar más fuerte y hacer que llore. —Dijo Erza con el ceño fruncido.

Mirajane se sonrojo un poco ante eso. —Lo siento, pero no me puedes culpar. He querido conocer a esta pequeña desde el momento que nació.

—Solo fueron tres semanas. —Dijo Erza rodando los ojos ante el dramatismo de la albina.

—¿Cómo se llama? —Pregunto Cana acercándose a las dos mujeres y evitar que se pusieran a discutir.

—Layla. —Dijo Erza. —Un derivado del nombre de la madre de Lucy.

—Es una bebe hermosa. —Dijo Mirajane al cargar a Layla.

—Por supuesto que lo es. —Dijo Erza. —Es mi hija después de todo.

Todos en el gremio rodaron los ojos ante eso a excepción de Lucy quien solo podía estar de acuerdo con su esposa. Layla era tan hermosa como su madre pelirroja.

Earthland

Lucy entró a su casa con Leila en sus brazos, por lo que las chicas les habian dicho que la pequeña se la había pasado jugando con Minerva y Meredy, luego durmiendo tranquilamente. Sonrió al ver lo tranquila que su hija estaba en sus brazos pero todo se fue por la ventana cuando la pequeña vio a su madre pelirroja.

Erza sonrió enormemente al ver a su hija estrechando los brazos para que la cargara. Lucy depositó a Leila en los brazos de Erza con cuidado. Miro como Erza y Leila dejaban salir un suspiro de alivio.

—Te extrañe mucho, mi pequeña caballera. —Susurro Erza antes de dejar un beso en la frente de su hija.

Leila solo dejó salir un suspiro y acurruco contra el pecho de su madre. Lucy solo podía sonreír al ver la paz en los rostros de sus chicas.

Meredy y Minerva estaban caminando por las calles de Magnolia, después de pasar el día cuidando de Leila habian decidido salir y dejar a Juvia y Ultear a solas. Meredy no podía dejar de sonreír al ver que Minerva era la que ahora tomaba la iniciativa de sujetar su mano. Antes parecía ser que la pelinegra tenía miedo de que ella la rechazara.

—¿Crees que el master Makarov nos deje tomar una misión aunque no seamos miembros del gremio? —Pregunto Meredy.

—No. —Dijo Minerva. —Pero podemos ir a Sabertooth y tomar una si deseas, aun soy miembro del gremio.

—Me parece bien.—Dijo Meredy sonriendo. —La ultima que tome una mision fue cuando era parte de Grimore Heart y no hice mucho ya que Ultear hizo todo al ser una mision de asesinato.

Minerva miro a Meredy con sorpresa. —Ultear te llevaba a esas misiones?

Meredy asintio. —Ella no confiaba en nadie, ella era temida por todos en el gremio pero eso no quería decir que no intentarían hacerme algo al ser una omega y al no tener mucho control de mi magia.

Minerva no pudo evitar dejar salir un gruñido ante el hecho de pensar que alguien le intentara hacer daño a Meredy. El simple pensamiento provocaba que su sangre hirviera del enojo, sintió dos brazos alrededor de su cuello.

—No tienes nada de qué preocuparte. —Susurro Meredy. —Se que no permitirás que algo me pase, Ultear y Juvia dijeron que si alguien lo intentaba que no dudarán en compartir notas de cómo torturarlos.

Minerva inhalo y exhalo con lentitud antes de esconder su rostro en el cuello de Meredy, suspiro al sentir como todo el enojo de desvanecia y la tranquila la invadía con lentitud. Tener a su alma gemela en sus brazos provocaba que todo fuera mejor.

Se separaron y siguieron caminando, Minerva miraba a Meredy de reojo y el simple hecho de verla sonreír, ver sus ojos brillar de esa manera tan hermosa provocaba que sintiera mariposas en el estómago como nunca lo había hecho antes.

Ninguna iba prestando atención hasta que sintieron como alguien chocaba contra Minerva, la pelinegra rápidamente se parto de la persona y estaba a punto de gruñir cuando Meredy la detuvo apretando su mano.

—Lo sentimos. —Dijo Meredy. —No nos dimos cuenta por donde íbamos.

—También me disculpo. —Dijo la chica sonriendo pero su mirada estaba centrada en Minerva. Meredy miró a la chica y rápidamente se dio cuenta que la chica era una omega al igual que ella.

—Nos vamos.—Dijo Minerva sin más provocando que Meredy se relajara. El alejarse de esa chica era lo mejor antes de que algo pasara.

Minerva y Meredy se movieron del camino de la chica para alejarse, Minerva se había dado cuenta de la incomodidad de Meredy al ver como la chica no dejaba de verla. Minerva se detuvo al sentir como la tomaban por su brazo libre.

—¿Segura que te quieres ir? —Pregunto la chica. —No estas marcada.

Minerva miró a la chica con desdén, cómo se atrevía a tocarla de esa manera y decirle eso cuando su novia estaba a su lado. El gruñido a su lado la saco de sus pensamientos, miro como lo sojos verdes de Meredy cambiaban a un amarillo intenso dando a entender que su lobo habia tomado el control.

—Es mejor que te vayas. —Dijo Meredy mirando a la chica con ira. —Deja de tocarla. —Agrego antes de quitar la mano de la chica del brazo de Minerva y soltarla como si la hubiera quemado.

—Ella no ha dicho nada. —Dijo la chica acercándose a Minerva provocando que Meredy se pusiera frente a Minerva bloqueando a la chica.

—Dije que te vayas.—Dijo Meredy nuevamente haciendo que su magia golpeara a la chica en la cara. Minerva por su parte sabía que si intervenía terminaría lastimando los sentimientos de Meredy.

Ultear le había dejado en claro que habrían momentos en los cuales tenía que dejar que Meredy defendería su relación ante otras omegas y gammas. Si se metía le estarían dando a Meredy a entender que no la creía capaz de cuidar de su relación con ella cuando no era de esa manera.

—¡Ella es mía! —Rugió Meredy tomando a la chica del cuello. Minerva no podía hacer más que ver a Meredy con sorpresa y orgullo, escucho a la chica quejarse ante el agarre que Meredy tenía en su cuello. —Es mejor que te vayas, no te dejes llevar por mi suave rostro. Te haré desaparecer si siento que es necesario. —Minerva miro como la chica asentía con rapidez provocando que Meredy la soltara y saliera corriendo.

Meredy se dio la vuelta aun con sus ojos amarillos, miro a Minerva directamente a los ojos y la pelinegra sintio sus piernas temblar ante la intensidad de esa mirada.

—¿Estas bien? —Pregunto Minerva en un susurro.

Meredy no respondió solo beso a Minerva con fuerza, provocando que Minerva dejara salir un quejido de sorpresa antes de responder al beso de la pelirrosa, sintió como Meredy mordió su labio provocando que dejara salir otro jadeo, sintió como la lengua de la pelirrosa mitigaba el dolor en su labio antes de besarla con más pasión. Minerva podía sentir el fuerte agarre en su rostro que poco a poco se fue tornando suave, escucho como Meredy soltó un suave suspiro antes de empezar a alejarse lentamente de ella.

Meredy miró al suelo con pena. —Lo siento. —Dijo la pelirrosa no quería ver a su novia a los ojos en ese momento.

Minerva sonrió un poco ante eso. —No tienes nada de qué disculparte. Eso fue sorprendente y muy halagador de tu parte defendernos de esa manera tan fuerte.

—¿En serio? —Susurro Meredy levantando su rostro para ver a Minerva a los ojos.

—En serio. —Dijo Minerva sonriendo antes de volver a besar a Meredy con más delicadeza.

Yukino estaba preparándose para dormir, había pasado el día ayudando a Hisue con el papeleo del castillo, había pasado mucho tiempo desde los Juegos Magicos y aun seguian viendo formas sobre todas las reconstruction que habian ocurrido, luego sobre los desastres que Fairy Tail había causado en sus misiones.

Yukino negó con la cabeza porque sabía que a pesar de todas las quejas que el rey y el consejo mágico recibían sobre Fairy Tail nadie quería hacer nada para desintegrarlo. Ellos siempre eran los que evitaban que una catástrofe ocurriera en el reino.

Se quedó parada frente a la cama al ver a Hisue en la cama leyendo un libro, el aura serena que la peliverde irradiaba provocaba que dejara salir un suspiro de alivio. Yukino se metió en la cama y con rapidez Hisue dejó el libro en la mesa al lado de la cama para recostarse y abrazar a Yukino.

Yukino dejó salir un suspiro al sentir los brazos de su prometida alrededor de su cuerpo, no habian tenido un inicio fácil, ella siendo una maga y Hisue siendo la princesa. Muchos miembros del consejo real se habian quejado de la nueva relación que ellas tenían, habian tratado de hacer se fuera del castillo provocando que el Alfa de Hisue saliera a la luz al sentir que los querian separar de su alma gemela.

—Todo está listo. —Dijo Hisue. —En dos semanas.

—Dos semanas. —Replicó Yukino un poco triste. Hisue miro a su prometida, un poco y la podria sorprender. —Fairy Tail tiene que estar presente.

—No te preocupes, ya mande las invitaciones con las fechas. Se que Lucy se encargará de que todos esten presentes.

Yukino dejó salir un suspiro de alivio antes de acurrucarse contra el pecho de la princesa. Hisue no pudo evitar que una sonrisa se hiciera presente en su rostro.

—Te amo. —Susurro Hisue con suavidad, no espero por una respuesta porque Yukino ya se había quedado dormida sobre su pecho.

Ultear dejó salir un suspiro al sentir a Juvia dormir sobre su pecho, se sentía feliz de ver como su relación con la maga del agua iba creciendo poco a poco. Sabía que Juvia aun tenia pequeños sentimientos por Gray pero cada dia se iban desvaneciendo, aquellos sentimientos amorosos se estaban convirtiendo en sentimientos de amistad.

Había notado como poco a poco el miedo que Juvia tenía de la lluvia se iba desvaneciendo, aún tenían mucho por recorrer pero estaba orgullosa de ver que Juvia ya no se refugia en misiones lejanas para evitar la lluvia. Ahora simplemente buscaba el apoyo de ella, Meredy, Lucy, Erza y Minerva.

Juvia poco a poco se había dado cuenta que las chicas le habian dado la bienvenida en su grupo sin saber si ella y Ultear eran algo, era como si no les importaba saber el estatus de su relación solo el simple hecho de que ella está feliz y nada más.

La maga del agua se acomodo mas contra el pecho de Ultear, se sentía demasiado cómoda y segura en ese lugar. Dejo salir un suspiro.

Ultear no podía dejar de observar los gestos tranquilos en el rostro de Juvia, los suspiro de comodidad y ella solo podía sonreír y cerrar los ojos.

PD: ¿Qué parte fue su favorita? Ame escribir a Edo-Erlu y a Meredy proteger a su chica.