Capítulo 31

Hisue había logrado que Yukino se calmara después de sentir como Libra era liberada de las garras de Chronos, ayudó a la albina a ponerse de pie pero cuando lo había logrado Yukino dejó salir otro jadeo al punto que cayó desmayada en los brazos de la princesa.

—Arkadius ayúdame a llevarla a un lugar seguro. —Pidió la princesa sin dejar de sujetar el cuerpo de la albina.

El caballero se apresuró a ayudar a la princesa y cargar a la maga estelar hasta un lugar donde podría descansar y despertar sin problema alguno. Hisue no se había movido del lado de Yukino, quería asegurarse de que la maga despertara pronto y que estuviera bien después de sentir como sus espíritus volvían a la normalidad.

—Ella fue muy valiente. —Comentó Hisue sin dejar de mirar a Yukino. —Recuerdo haberla visto cuando pasó el caos de la puerta eclipse.

—Ella ayudó a Lucy a cerrar la puerta. —Dijo Arkadius.

—A parte de Lucy nunca había visto a un mago estelar pelear de la misma manera que ella lo hizo hoy. No puedo imaginarme pelear contra uno de mis espíritus sabiendo que un solo descuido puede costarme la vida. Ella lo hizo sin dudar, sin importar si su vida terminaba en esa pelea.

Hisue podía admirar el valor de Yukino y Lucy, eran magas estelares muy fuertes. Verlas trabajar de esa forma tan dura solo provocaba que su determinación para tomar el poder del trono se hiciera más grande, quería proteger a las personas que no habian dudado en proteger el reino. Recordó las palabras que la maga estelar le había dicho, que la familia Heartfilia y todo Fairy Tail siempre la verían como parte de la familia.

…..

Lucy podía sentir como cada portal estaba siendo cerrado lentamente, podía sentir la magia negra de Chronos abandonar a los espíritus, podía sentir lo cansados que los espíritus estaban. Podía sentir la tristeza que los espíritus estaban sintiendo al darse cuenta de lo que habian hecho, que habian peleado con Fairy Tail, con su guardiana y amiga, con todas las personas que eran importantes para ellos. Aún le faltaban espíritus pero el alivio que sentía al ver que sus amigos estarían a salvo era lo mejor de ese momento.

Akane podía ver como su madre necesitaba descansar, pero esta parecía no querer parar hasta llegar al gremio y ver como todos regresaron con bien, ver como Erza y Kiyoko estaban bien con sus propios ojos.

—Deberíamos descansar un poco. —Dijo Akane. —Puedo ver que el cierre de los portales te está afectando.

Lucy negó. —No hasta que lleguemos al gremio. —Dijo Lucy. —No quiero que alguien nos ataque.

Akane rodó los ojos ante la terquedad de su madre pero podía entender la preocupación que tenía, ella también estaba preocupada por saber si su otra madre y su hermana estaban bien. Después de todo no sabían qué forma había tomado Aquarius y si habian tenido una gran pelea. Lucy puso el resto de su magia en volar lo más rápido posible, cubrió el cuerpo de Akane para que el viento no la lastimara.

Akane sintió como su madre bajaba y entendió que habian llegado al gremio, miro con detenimiento como la cola, alas, garras y todas las escamas desaparecen con rapidez.

—¿Estas bien? —Pregunto Akane mirando a Lucy con preocupación.

—Solo necesito descansar un poco. —Dijo Lucy dándole una pequeña sonrisa.

Akane siguió mirando a Lucy con preocupación hasta que vio como los ojos de su madre se cerraban y esta estaba por caer al suelo. La pequeña se apresuró a tomar el cuerpo de su madre, con dificultad logró que Lucy no se golpeara contra el suelo. Akane no sabía qué hacer hasta que empezó a gritar por ayudar provocando que Sho y Meredy salieran corriendo del gremio y le ayudarán a llevar a Lucy hasta la enfermería.

—¡¿Qué fue lo que pasó?! —Pregunto Akane mirando de Sho a Meredy. —¡¿Por que se desmayo de la nada?!

Meredy se acercó a Akane. —El último portal fue cerrado, su cuerpo soportó el cierre de muchos portales de forma forzada. Solo necesita descansar. —Explico la pelirosa con voz suave tratando de hacerle ver a Akane que todo estaría bien con Lucy.

Meredy dejó a Akane solo con Lucy, sabía que la pequeña necesitaba ese momento a solas. Meredy sabía que todo saldrian bien de una forma u otra, su familia era la que nunca se daba por vencida. Su mirada se dirigió hacía la puerta dejando ver a Juvia y Ultear, ambas magas parecían que habian tenido una pelea difícil.

Sho y Meredy corrieron hacía las dos magas para ayudarlas y asegurarse de que sus heridas no fueran graves.

—Estamos bien. —Dijo Ultear mientras miraba con cariño como su hija no dejaba de revisar.

—Nos divertimos. —Agrego Juvia sonriendo al ver como Sho solo rodaba los ojos ante su comentario. —Pisces fueron unos buenos contrincantes, no esperaba menos de un dúo como ellos. Lo único molesto fue tener que pelear contra los soldados.

—Vaya pelea. —Dijo Ultear dejando salir un suspiro. —Pero me alegra que todos los espíritus esten libres, ahora solo tendremos que concentrarnos en Chronos y los dioses.

Ante la mención de Chronos y los dioses las demás no pudieron evitar dejar salir un quejido, no habian terminado una batalla cuando ya estaban metidos en otra. Meredy y Sho siguieron curando las heridas de Ultear y Juvia, el gremio se fue llenando nuevamente, Mirajane después de ser atendida por Lisanna había empezado a servirles bebidas a todos con ayuda de Lisanna y Elfman.

Erza entró al gremio con Kiyoko en sus brazos, lo primero que la pelirroja quería ver era que Lucy y Akane estuvieran bien, sus miradas recorrió todo el gremio e instantáneamente frunció el ceño al no ver a su esposa e hija entre todas las personas.

—¿Dónde están Lucy y Akane? —Pregunto Erza mirando a Ultear y Sho.

—En la enfermería. —Dijo Ultear pero antes de que pudiera explicar que Lucy y Akane estaban bien, Erza había desaparecido. —Siempre tan impaciente.

Erza entró corriendo en la enfermería con Kiyoko aun en sus brazos, se quedó sorprendida al ver a Akane y Lucy compartiendo la cama, ambas parecían estar bien. Dejo salir un suspiro de alivio al revisar las magias de ambas y todo parecía estar normal. Podía sentir que la magia de Lucy estaba un poco agotada pero era de esperarse en esos momentos.

Erza se acercó a la cama y dejó a Kiyoko sobre esta, la pequeña sin dudarlo se acomodo al lado izquierdo de su madre rubia y cerró los ojos mientras dejaba salir un suspiro. Erza por su parte solo se sentó en la silla contigua al lado de la cama donde se encontraban las tres personas mas importantes de su vida. Dejo salir un suspiro al verlas tan calmadas, en paz.

Cruzó los brazos sobre su pecho y cerró los ojos, quería descansar un poco y estar cerca cuando Lucy, Akane y Kiyoko despertaran.

Ultear, Juvia, Brandish y Sho estaban sentados simplemente disfrutando del pequeño descanso que estaban teniendo en ese momento, sabían que tarde o temprano tendrían que volver al campo de batalla y enfrentarse a cosas peores.

—¿Creen que el mundo de los espíritus nos dejen quedarnos si usamos nuestras transformaciones? —Pregunto Ultear mirando como Lisanna y Mirajane se reían por algo que Gray y Natsu habian dicho.

—Espero que si. —Dijo Sho. —De otra forma ni Lucy podría pelear en todo su potencial.

—No creo que eso sea un problema.—Dijo Brandish. —Si Chronos está detrás de todo esto, podrán utilizar cualquier tipo de magia.

—Brandish tiene razón. —Dijo Juvia cruzando los brazos sobre su pecho. —Si nos ponemos a pensar con detenimiento la sola presencia de Chronos es oscura si el mundo espiritual no lo rechaza en el momento, dudo que lo haga con ustedes.

Las cuatro magas vieron cómo Cana se les acercaba con un gesto de irritación en el rostro. —Si no le dicen a Mirajane que paso con ustedes en los últimos cinco años, juro que haré algo al respecto y no es gustara. —Dijo la castaña mirando de Ultear a Juvia. —¡No deja de hacerme preguntas!

Ultear solo se encogió de hombros, si Juvia no quería hablar de eso ella no iría en contra de sus deseos para calmar la curiosidad de alguien. —No me corresponde a mí hablar de eso. —Dijo Ultear.

Sho solo se encogió de hombros porque ella no se iba a meter en asuntos que no le convenian, dirigió su atención hacía Brandish, ambas magas empezaron a charlar sobre la magia de la peliverde. Sho tenia curiosidad de saber que tan pequeña podía hacer las cosas o que tan grandes.

—Hablaré con ella después. —Dijo Juvia. —Por el momento solo quiero descansar, pelear nuevamente, volver a descansar y pelear contra las tropas de Zeref. Morir o vivir y descansar nuevamente.

Ultear y Sho fruncieron el ceño al escuchar a la maga del agua decir "morir" porque eso era lo último que ellas querían que pasara, si de ellas restaba hacer que los demás sobrevivieran lo harían sin dudarlo.

—Olvido que tienes una imaginación enorme. —Murmuro Cana antes de tomar más alcohol.

Juvia solo se encogió de hombros, tenía que ser realista al entender que podía morir en esa guerra que se había desatado gracias a Zeref y Acnologia. Por el momento solo quería disfrutar de esos pequeños momentos en calma que tenía con las personas que consideraba su familia, sin preocuparse del pasado.

…...

Erza se despertó cuando sintió que alguien tomaba una de sus manos, abrió sus ojos lentamente para encontrarse a Lucy viendola con una pequeña sonrisa en el rostro mientras sus dos hijas estaban sobre Lucy.

—¿Están bien? —Pregunto Lucy.

—Lo estamos. —Dijo Erza. —Ustedes me tenían preocupada.

Lucy solo sonrió un poco. —El cierre de los portales me afectó mucho, tenía que descansar. Akane, supongo que la pelea la dejó un poco agotada y no se quería separar de mi.

Erza asintió para después darle una mirada a su hija mayor, dejó salir un suspiro al ver que todo estaba bien por el momento.

—Había olvidado decirte que el Master me pregunto queria tomar la posición como Séptima maestra de Fairy Tail. —Dijo Erza de la nada provocando que Lucy la viera con el ceño fruncido, era algo que no esperaba en ese momento.

—¿Qué le dijiste?

Erza se acomodó en su silla. —Le dije que tendría que hablar contigo, es una decisión que no solo me afectara a mi. Tenemos que hablarlo como pareja y como madres de estas pequeñas.

Lucy dejó salir un suspiro ante eso. —Sabes que te apoyare en todo a menos que intentes hacer algo suicida.

Erza rodó los ojos ante eso, sus tiempos de hacer cosas sin pensar habian terminado el día que había aceptado ser la madre de Akane y Kiyoko, pero entendía lo que Lucy le quería decir. —Nunca pensé en tomar las riendas del gremio pero si los dos Master creen que es tiempo de que alguien más lidere mientras ellos siguen con sus planes…

—Si deseas aceptar el puesto, adelante. —Dijo Lucy con seguridad. —Sabes que ellas estarán bien, tienen a muchas personas protegiéndolas y enseñándoles a defenderse de una u otra forma. Siempre estaré apoyandote en todo lo que necesites y toda la familia te respaldara sin problema alguno.

Erza asintió antes de ponerse de pie, acercarse a la cama y depositar un beso sobre la frente de sus hijas, darle un beso en la mejilla a Lucy. —Trata de descansar un poco más. Iré a hablar con los demás y luego les dejaré saber a los Master de mi decisión.

Lucy solo le dio una pequeña sonrisa antes de volver a cerrar los ojos antes de asegurarse que Akane y Kiyoko no se fueran a caer de la cama. Lucy estaba consciente de que la cama no era tan grande como la que tenían en casa.

….

Hisue estaba feliz de que por habian llegado a Magnolia, sabia que los magos de Fairy Tail se encargaria de curar a Yukino en caso que tuviera heridas que ella no podía curar. Dejó que Arkadios llevará a Yukino hasta la enfermería mientras ella hablaba con uno de los soldados que había llegado con nueva información.

—Los magos aliados fueron atacados por los soldados que estaban protegiendo ciudades. —Dijo el soldado. —Muchos ciudadanos los vieron y se están cuestionando las acciones del rey. Muchos quieren saber porque están atacando a aquellos que los han protegido todo este tiempo.

Sho, Ultear y Erza habian escuchado todo lo que el soldado le había dicho a la princesa.

—Dejarles saber que no todos los soldados están siguiendo las órdenes del rey. —Dijo Ultear provocando que Hisue la volteara a ver con el ceño fruncido. —Que hay soldados bajo el mando de la princesa, que la princesa ha ordenado ayudar a los magos de todos los gremios que están luchando para proteger sus hogares.

—Que en este momento el rey solo está pensando en terminar la guerra si o si sin importar los daños colaterales. —Agrego Sho entendiendo el plan de Ultear.

—Pero eso causará una división entre las tropas. —Dijo el soldado mirando a la princesa para que dijera que esa era una locura.

—Eso es lo que necesitamos. —Dijo Erza. —Crea una división para que los ciudadanos vean la realidad, el rey quiere que mi familia sea sacrificada por el bien del reino mientras la princesa quiere que todos podamos sobrevivir de una forma u otra.

Hisue se puso a pensar con detenimiento lo que las tres magas le habian dicho, sabía que tenían razón y que esa era la única oportunidad que tenían de poder hacer que muchos de los ciudadanos la apoyaran para poder tomar el trono.

—Haz lo que ellas acaban de decir. —Ordenó Hisue. —Si queremos que todo salga tenemos que confiar. Fairy Tail siempre está sacando nuestro reino de problemas, es hora de que nosotros pongamos de nuestra parte y los respaldemos como podamos.

—Como ordene, Princesa. —Dijo el soldado antes de salir del gremio.

Juvia había decidido salir un rato del gremio y sentarse a la orilla del mar, el cielo estaba despejado, la brisa era cálida, dejó salir un suspiro de tranquilidad. La maga del agua sabía que muchos querian saber qué era lo que había pasado entre ella, Ultear y Meredy en los últimos cinco años.

FlashBack.

Todo había estado bien en los primeros seis meses, Juvia había pensando que Gray por fin se había dado cuenta de sus sentimientos y tendrían un conversación sobre eso, pero el momento donde los seis meses se cumplen él había desaparecido sin dejar una nota.

Habian entrenado juntos durante todos esos meses, compartido momentos donde pensó que las cosas iba mejorar y que quizás tenía la oportunidad de que ellos funcionarán como algo más que amigos pero claramente eso no iba a ser posible.

La lluvia había empezado a cubrir los alrededores y en ese momento Juvia cayó en cuenta que no volvería a ver el cielo azul, de que le servía entrenar, no tenía un gremio, no tenía una meta.

No sabía cuánto tiempo había pasado, simplemente sentada bajo la lluvia tratando de entender qué era lo que había pasado. Porque no había recibido una nota o una explicación de porqué había sido abandonada de esa manera.

Sintió como alguien entraba dentro de la lluvia, dos personas y cuando salió de sus pensamientos y prestó atención se dio cuenta de que se trataba de Meredy y Ultear. Frunció un poco el ceño ante la presencia de las mujeres, no las había visto en un año.

—Tiempo de verte, Juvia. —Dijo Meredy dándole una sonrisa a la maga del agua.

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