Aquí el siguiente capítulo, han pasado muchas cosas este año, incluso viví en otra ciudad xD ahora estoy sin computador y escribir en el celular es una experiencia incomoda, no me termino de acomodar, pero vamos a ver como continua la cosa. Finalmente aquí inicia una especie de arco, no se que tan largo sea, según yo no mucho, pero cuando escribo resulta que hay mucho más por contar xD
...
Cuatro años después.
—Maestro — Kazu se asomó con cautela —el joven maestro lo busca.
Itachi levantó la mirada de sus documentos, distraído.
—Se supone que debería estar dormido— suspiró —Bien, entiendo, voy en camino.
Se levantó y guardó los papeles. Allí en la repisa descansaban tres urnas, la de Takeshi, la de su padre que había recuperado parte de parte, - algunas por la fuerza-, y finalmente la de su madre.
"Está embarazada" el médico parecía sorprendido y preocupado "pero en su condición actual… podría morir si lo lleva a término"
Su madre se había quedado en silencio. Algunos consideraban que debía interrumpir el embarazo, pero ¿Cómo insinúa uno tal cosa a alguien que acaba de quedar viuda y de perder un hijo? La idea era ridícula.
"Mamá…" finalmente Itachi no pudo formar palabras.
Nadeshiko salió de su estupor y lo miró.
"Quiero tenerlo" entonces suspiró "Es lo último que me queda de Hiroshi" sonrió con pesar "pero si muero, terminará siendo una responsabilidad para ti" lo miró, su madre parecía estarle dando voz en su decisión.
"Quiero tenerte conmigo" respondió casi de inmediato "pero también entiendo cómo te sientes" tomó su mano vendada "me conoces, nunca despreciaría a un hermano. Si lo decides y pasa lo peor, lo cuidare con mi vida"
Si fallaba por tercera vez, simplemente correría a su muerte. No podría mantener su cordura de nuevo.
El resultado de ese embarazo por supuesto, fue está tercera urna.
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Se dirigió a la habitación de su hermano seguido de Kazu, era oscura, sin embargo la luz no era necesaria realmente, después de todo su hermano era ciego.
Dada la condición de su madre, su embarazo no fue fácil, estuvo plagado de dificultades y posibles abortos, al final el feto no se desarrolló correctamente y el resultado fue un bebe cuyos ojos terminaron por no funcionar.
Por lo tanto Kichiro nunca podría ver una foto de sus padres ni de Takeshi.
— ¿Hermano? — la voz infantil lo sacó de sus pensamientos.
—Aquí estoy. —se sentó en la cama, su visión en la oscuridad fue aumentada por el chakra. — ¿Qué haces despierto jovencito?
—Tengo miedo.
— ¿Por qué?— Itachi acariciaba su cabello para que el niño se calmara.
— De estar sólo. —Kichiro hizo un puchero.
—No estás sólo, nada va a pasar, estoy aquí.
Pasó los siguientes minutos hablando con suavidad, tener tres hermanos lo había llevado a perfeccionar su tono de voz, hasta que el niño se durmió.
—Lo siento por molestarte, maestro. — Kazu parecía avergonzado.
—Está bien, ya sabemos cómo es.
Sonrió y ambos caminaron a la cocina. En esta casa solo vivían cuatro personas, Kazu, Kichiro, Itachi y un ocasional demás estaban regados por el país, primero para preservar sus vidas, estaban demasiado afectados luego del ataque; y en segundo lugar, esta muestra de debilidad les facilitaba buscar su venganza. Nadie esperaba nada de un muerto.
Claramente no habían estado sólo ocultos estos años, habían buscado herramientas para acabar con Niebla y con Catarsis.
Tal y como habían predicho, Niebla había empezado a invadir las demás bandas, el grupo Fugaku había caído también casi un año después de lo ocurrido. Nadie de su grupo los había ayudado, ni siquiera cuando algunos se arrastraron y suplicaron. O cuando su abuelo por primera vez en meses le dirigió la palabra.
"Eres mi nieto" el anciano había sido mucho más pretencioso que sus subordinados "debes ayudarme"
"No respeto a alguien que abandonó a su hijo a una muerte segura"
Poco después, el grupo había sido arrasado.
La vida o muerte de sus familiares era algo que no conocía.
No sintió ni un poco de remordimiento.
— ¿Cuándo regresa Iori? —Sirvió un poco del arroz que había hecho iniciando el día y puso las adiciones en la mesa, ambos se sentaron a comer con calma.
—Debe estar por regresar, nunca pasa más de 4 días fuera. —Kazu comió y levantó los hombros. —Sabes que se volvió aún más sobreprotector.
Itachi asintió y suspiró, no podía decir que no lo entendía, él mismo había bastante intenso en un inició, había dormido en la misma habitación que Kichiro hasta que cumplió el año, luego de eso, prácticamente pasaba la noche caminando entre ambas habitaciones para asegurarse de que estuviera bien.
Si así era como hermano, no imaginaba cómo sería ser padre, se volvería loco.
—El joven maestro pronto despertará su quirk. — Kazu pareció un poco emocionado.
Itachi estaba mucho más seguro ahora de que algo en Kazu era diferente, ese infantilismo no era algo que fuera normal en esa profesión. Consideró que era hora de preguntar a Iori sobre ello. Dada la paciencia que todos le tenían, resultaba obvio que conocían su condición y seguramente también sus causas.
Aunque la edad no concordaba, Itachi sentía a Kazu como un hermano menor.
—Me pregunto qué quirk habría tenido Takeshi. — Itachi murmuró distraído. No hablemos de quirk, su hermano ni siquiera había podido dar sus primeros pasos. Cuando vio el rostro pálido de Kazu, reaccionó. — oh no, no estoy enojado, este tipo de preguntas me las haré mucho, ¿Sabes?
Nunca dejaría de pensar en lo que Takeshi podría haber llegado a ser.
—No te preocupes por eso.
—Entiendo. —Kazu no parecía convencido pero aceptó.
— Mejor háblame del grupo alfa, ¿cómo han progresado?
—Cierto. —Kazu sonrió. — Han mejorado mucho con el entrenamiento que el maestro propuso, de hecho todos los grupos lo han hecho, estaban tan reacios al inició, pero ya todos están más que convencidos.
—Eso es bueno. — asintió aliviado. Cuando intentó enseñarles sobre chakra, fue imposible. No solo no tenían conocimientos sobre ello, sino que tampoco podían sentirlo.
Uno de los hombres incluso dijo que era más factible creer en fantasmas que en el llamado chakra. Al final Itachi renunció a la idea, igual si no podían controlarlo conocer su existencia no serviría de nada. Se enfocó en entrenamiento puramente físico, especialmente cuando descubrió que el noventa por ciento de su grupo no tenía un quirk.
Al inició se había sentido estupefacto, se suponía que no tener un quirk era algo raro, pero aquí estaba este grupo de personas normales frente a él. Incluso los que tenían, eran algo relativamente débil. Kazu por ejemplo era grande, sus músculos eran por parte de su quirk pero lo cierto es que eso solo lo hacía más fuerte que los humanos normales, su fortalecimientos era bastante bajo en comparación a la mayoría.
Iori podía hacer cálculos matemáticas muy rápido, pero no era algo que fuera indispensable si tenias, bueno, una calculadora.
Al final notó que la importancia de esos hombres radicaba en las habilidades que habían desarrollado, Iori tenía unas habilidades para negociar y manejar personas que era envidiable, Kazu tenía una lealtad inquebrantable, y entre los demás hombre y mujeres había todo tipo de habilidades, herreros, contadores, abogados, médicos. Todos habían logrado carreras importantes para apoyar al grupo, carreras quizá no tan llamativas como ser un héroe, pero que eran invaluables.
—Maestro, ¿Está bien?
—Sí. —le sonrió a Kazu. —Parece que hoy estoy nostálgico, es todo. Deberíamos descansar.
—Sí señor.
.
Cuando Itachi se sentó sólo en su habitación, se cruzó de pies y empezó a circular el chakra en su cuerpo. Luego de pasar meses estudiando el comportamiento del chakra en este mundo había empezado a hacer conjeturas y experimentos, Itachi siempre había sido curioso, le gustaba pensar en formas diferentes de usar cosas comunes.
Así había logrado usar algunos jutsus comunes, como caminar en la pared o sobre el agua, sin embargo, había descubierto una gran limitante. El chakra que se desligaba de su cuerpo, perdía fuerza a un ritmo que lo había desconcertado, así que jutsus de fuegos, agua, rayo que fueran de largo alcance, eran imposible. Este misterio estuvo cerca de dejarlo calvo y le tomó casi un año descubrir el motivo.
Al final fue simple genética. El cuerpo desarrolla cualidades para manejar el chakra, por tanto ciertas personas tenían la capacidad de manejar este chakra, claramente sin ser conscientes, de determinada forma y por tanto su quirk se desarrollaba en este ámbito.
Y así alguien cuyo cuerpo tiene la capacidad de generar fuego nunca podría manejar agua, aunque lo que producen estás capacidades sea el mismo chakra. Y obviamente no podría heredar a su hijo, características que no poseía.
Mendel habría tenido mucho entretenimiento en ésta época.
Así, Itachi llegó a la conclusión de que podría enfocarse en fortalecer su quirk ya que era para lo que su cuerpo se había preparado en primer lugar. Sin embargo, su quirk seguía siendo un misterio para él.
Ya no iba a la escuela, y aunque debería estar en la secundaria, no había pisado una. Si bien el conocimiento de las diferentes áreas podría reemplazarse con algo más empírico, como puro y llano autoestudio; lo relacionado con los quirk necesitaba una guía, en esta área la teoría no parecía ser suficiente para él. Pero las personas a su alrededor no podían ayudarlo con ellos.
Y por lo que sabía de preguntar a Iori, su quirk no parecía tener mucha relación con los de sus padres, así que tampoco podía usarlos de guías.
Iba a tener una migraña. Podía sentirlo.
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—Maestro. —Iori se presentó ante él. —El grupo delta ha iniciado su plan.
—Bien. —Itachi sonrió. —Los demás grupos deberían empezar también.
—Sí señor. — Iori asintió y sonrió. —Es un plan sencillo, pero podría funcionar.
—Entre más sencillo tiene menos variables. — suspiró con cansancio. — y así es menos posible que falle por algo externo.
—Pero señor, ¿está seguro?— Iori no parecía del todo conforme.
—Lo estoy. —Itachi sabía a qué se refería. —No me interesan las venganzas vistosas y llamativas. Si por mi fuera ni siquiera dejaría constancia de quien lo hizo.— ante el gesto agrio de Iori se rió. —Lo sé, lo sé. Igual lo haremos.
—Realmente es algo necesario maestro. —Iori parecía querer razonar con él.
—Si no dejamos eso en claro, no sólo parecerá que nos rendimos aunque no lo hicimos, sino que habrá muchos problemas con las bandas que se adjudiquen el golpe.
—Lo entiendo, Iori. —Itachi seguía sonriendo. Para él Iori era casi un figura paterna. Lo respetaba y entendía la mayoría de sus razonamiento. —Deberías descansar. Mañana debemos poner en posición al grupo Gamma
—De acuerdo. —El hombre pareció avergonzado. —No olvide descansar Maestro.
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Itachi pasó el día siguiente incluso más distraído, hasta el punto que Iori no pudo soportarlo más, y poniendo a Kichiro al cuidado de Kazu sacó a Itachi de la casa.
Itachi había crecido considerablemente, su cabello era largo para ocultar sus rasgos, dado el cambio físico no había hecho más para pasar desapercibido. Iori había rapado su cabello, a Itachi aún le costaba adaptarse a ese cambio. Kazu incluso había teñido su cabello.
—Maestro. —Iori parecía preocupado. Lo miraba pero parecía dudoso.
—Estoy bien. —Sonrió para el inquieto hombre. —Sólo he estado un poco pensativo. —se quedó en silencio un momento. —¿Puedo preguntarte algo?
—Claro que sí, Maestro.
— ¿Crees que he cambiado?— La pregunta pareció tomarlo por sorpresa, se quedó en silencio y cuando entendió que la pregunta era seria lo miro considerándolo realmente.
En este punto ambos habían detenido su paso.
La expresión de Iori respondió antes que sus palabras.
—Claro que lo ha hecho maestro. —sonrió con tristeza. —Nadie pasa por lo que ud sin cambiar.
—Sí, supongo. —Itachi sonrió y el gesto de Iori se hizo más incómodo. — ¿qué pasa?
Se quedó en silencio por largo rato.
—Todos lo han notado, especialmente...— su voz pareció irse. —especialmente cuando sonríe.
— ¿Qué pasa con mi sonrisa?— Itachi se sintió estupefacto.
—Los demás dicen que da miedo.
— ¿Qué?— Itachi se tocó el rostro sin entender. —Está bien, empecemos desde el inicio. ¿Por qué mi sonrisa da miedo?
—Es una sonrisa falsa. —Iori pareció avergonzado. —Pero de un modo espeluznante. Es cómo si una muñeca sonriera de repente, como si…
—Muy bien, calma, entiendo. —frenó a un repentinamente inspirado Iori. —Que groseros. —refunfuño tomando camino de nuevo a la casa.
A pesar de todo se tomó en serio sus palabras, una sonrisa así no hablaba muy bien de su salud mental. Había intentado permanecer lo más centrado posible todo este tiempo, pero como había dicho Iori, nadie salía indemne de esa experiencia.
Su sueño lo había llevado a considerar como estaba su cabeza después de todo.
Itachi en su sueño había llorado como nunca lo había hecho en esta vida o en la otra. Itachi lloró desconsoladamente.
Al final del sueño, lloraba sangre.
...
Aquí termina el capítulo
Y así Itachi tiene otro hermano, la función del niño es amarrarle los pies a la tierra, realmente intente ver un futuro para Itachi y la cosa pintaba fea xD así que nació Kichiro que significa 'niño afortunado' y es que ¡tuvo suerte de nacer!
Entonces, ¿conjeturas sobre qué trata este arco? no es muy difícil adivinar, o ¿qué me dicen?
¿Preguntas sobre el chakra? si algo no queda claro de ese revoltijo, son bienvenidos a preguntar, que a veces yo misma me hago lío (T.T)
¡Nos leemos!
