Interludio
"Películas"
Desde la partida y rompimiento con Star Marco había caído en un pequeño circulo de depresión del cual intento salir con ejercicio, escuela y artes marciales que si bien le ayudaban a sobrellevar el sentimiento de pérdida no le servían para estar menos solo.
La mujer más increíble que había conocido ya no estaba y todo el torrente de aventuras que la rodeaban se fueron con ella. Los jueves de amistad que habían pasado a ser jueves de pareja terminaron siendo jueves de quedarse solo en casa. Fue entonces que ella apareció de vuelta, había estado en Francia de intercambio escolar y la última vez que la había visto estaba muy metida en el mundo de la gimnasia. Aun era aquella chica increíble pero convertida en toda una belleza. Por razones inciertas del destino coincidieron en su trabajo de servicio escolar en la biblioteca y, si bien las cosas fueron un poco raras al inicio pues ninguno esperaba encontrarse de esa forma con el otro no tardaron en congeniar ya que sus formas de ser eran bastante compatibles. Disfrutaban de la mutua compañía y podían pasar el tiempo juntos sin que se sintiera que algo pesara entre ellos.
No tardo en convertirse en su nueva compañera de crimen, salían a todas partes y compartían todo, encontraron varios gustos en común como el parkour y jugar videojuegos, Marco la ayudaba con algebra y ella con lenguas extranjeras, se entendían mutuamente y se confiaban sus secretos era simplemente ese "algo" que necesitaba. Al final le mostro que si bien no poseía magia aun así le podía ofrecer aventuras y que no se necesitaba ser alguien excéntrico ni alocado para tener un día de locura.
Tenían casi un año saliendo juntos cuando comenzaron a intimar un poco más decidiendo hablar seriamente de sus emociones, del cómo se sentían y el plantear que tipo de relación mantenían. Al final ella le propuso un tipo especifico de relación, una donde no se perdía nada y donde ambos seguirían siendo cercanos, si bien esto no le convencía del todo decidió aceptar pues confiaba en ella.
Así pasaron los días en los cuales fueron cada vez más cercanos, y si bien un par de besos te pueden dar una idea de cómo van las cosas una noche de películas puede cambiar todo.
- Solo mira la película solo mira la película.
Marco se encontraba tumbado en el sillón de su sala con los pies encima de la mesa cuando Jackie decidió recostarse sobre su regazo.
- ¡Solo mira la película!
Se repitió a si mismo cuando la chica se giró colocándose bocabajo presionando sus pechos contra de su muslo acercándose peligrosamente a su entrepierna.
- ¡SOLO MIRA LA MALDITA PELÍCULA!
Grito en su mente al sentir el tacto de una mano curiosa bajar su bragueta.
- Mmm… Jackie ¿Qué estás haciendo? - Coloco la mano sobre su espalda en un vano intento de llamar su atención. Jackie se giró para verlo al rostro levantando una ceja en un muy claro gesto de burla siguiendo su labor el cual consistía en llegar al cada vez más notorio bulto dentro de sus pantalones.
- ¿Qué acaso no es obvio? Le contesto en tono suave mientras desabotonaba sus jeans.
- Es obvio que mis pantalones te estorban mi pregunta es más del tipo ¿Qué pretendes que hagamos sin ellos?
- Nada, yo solo quiero que los dos disfrutemos de la película - Sonrió socarronamente al comenzar a bajar sus boxers.
- Creo que eso va a ser un poco complicado de hacer dado el hecho que ni siquiera estás viendo el televisor - Hablaba de forma torpe y se rebullía en su asiento, por su cabeza pasaban mil cosas, no sabía cómo tenía que reaccionar.
- Tu solo relájate y … - Jackie dejo de hablar de golpe, había conseguido dejar al descubierto su pene tomándose unos largos segundos para observarlo con detalle. - Mmm interesante…
- ¿Qué…?
- Eres un chico bastante "grande"
- ammm.. ¿Gracias? - Marco se sonrojo por el cumplido provocando que tartamudeara aún más notoriamente.
- Sabes – Hizo una pausa mientras acercaba su rostro al miembro viril para olerlo y sentirlo. – es el primero que toco, se siente suave y duro al mismo tiempo – comenzó a acariciarlo, jugueteando con el líquido viscoso que comenzaba a salir de este.
- Jackie ¿No crees que esto es apresurar un poco las cosas? – Le estaba costando una tremenda cantidad de fuerza de voluntad el poder habla.
- Puede ser – Se inclinó para darle un beso a una pequeña gota que se había formado en la punta para saborearla. – El sabor es raro, pero no me desagrada – Giro la cabeza para poder ver a Marco a los ojos, quería observar que expresión tenía y si estaba disfrutando aquel lujurioso acto de su parte.
Jackie había ido a la casa de Marco esa noche con una idea en mente, una misión en la cual no podía fallar, tenía que pasar al contacto físico de primera mano antes de que se le adelantaran.
Hace ya un mes que era una miembro oficial de las HARD NARROW lo que significaba pasar mas horas de entrenamiento al día con el grupo de chicas que lo conformaban, esto no sería ningún tipo de problema si solo se dedicaran a entrenar. Pero resultaba que este cuarteto de chicas que conformaban el selecto grupo eran unas completas ninfómanas. Su pasatiempo favorito además de destrozar a cuantas rivales tuviera enfrente era tener la mayor cantidad de actividades de índole sexual que pudieran. Tenían una especie de competencia interna siendo Brittney la que ostentaba el récord en cantidad de Hombres, Casidy el récord con mujeres, Chantal se adjudicaba una marca personal de tiempo con un vibrador en uso y Hope tenia ciertos gustos por masturbarse en zonas publicas sin ser atrapada.
Todo esto no tomo muy por sorpresa a Jacke ya que conocía al grupo de chicas desde la secundaria donde ya habían comenzado a dar señales de sus peculiares gustos, lo que si no se esperaba era el nuevo foco de atención que tenían. Habían puesto sus ojos en un chico en específico, un apuesto latino que se encontraba ahora en estado de soltería. El único motivo por el cual no se le habían acercado antes era por su rompimiento con Star, ya que si bien eran bastante descaradas en sus "actividades" se negaban en abusar de un corazón roto.
Así pues, con la presión a sus espaldas decidió actuar de forma asertiva, para lo cual no le faltaba iniciativa pues desde que vio a marco quitarse la playera en una práctica de parkour había estado conteniendo la urgencia de arrancarle los pantalones con los dientes.
- ¡WOW! Jackie…-
La platino había tomado una posición más cómoda hincada justo entre las piernas de Marco comenzado a engullir enérgicamente el pene que tenía enfrente. Recorría desde los testículos hasta la punta con la lengua para después metérselo en la boca dando una fuerte chupada en cada ocasión saboreando cada centímetro.
Nunca había hecho un oral en su vida no es como si fuera algo complicado, pero aun así introducir un pedazo gigante de carne palpitante en tu boca sin tocarlo con los dientes no era algo para lo que practicabas todos los días. Como fuere el caso le resultaba increíblemente excitante aquel acto, tal vez era por el control que tenia sobre Marco, el como podía hacer que pusiera una cara de éxtasis con solo pasear su lengua por su glande o el como podía hacer que se pusiera completamente tenso cuando aceleraba el ritmo.
Estaba intentando meterlo un poco mas profundo dentro de su boca cuando noto que el vientre de Marco comenzaba a tensarse.
- Jackie ya no aguanto más.
Volteo a verlo a los ojos, quería ver su cara de placer cuando le dijera que podía correrse en su cara, pero el sonido de la puerta de entrada la tomo por sorpresa.
- Marco cariño perdón por llegar tarde, pero pase por pizza para cenar.
La repentina aparición de la madre de Marco provoco que este entrara en pánico haciendo que instintivamente sujetara a Jackie de la cabeza empujando su miembro hasta su garganta. Marco volteo inmediatamente en la dirección de la entrada notando con alivio como su madre había girado a el lado opuesto dirigiéndose al comedor.
- Pensé que vendría Jackie esta noche.
- Ha… si ella está en el baño
- Oh, espero que le guste la pizza de pepperoni, también preparare una ensalada.
- Esta bien…
Marco se giró nuevamente aliviando al escuchar a su madre sacar las cosas de la nevera pues esto era señal de que no habían sido atrapados. Al mirar a Jackie se llevó un enorme sobresalto pues esta se retorcía y lo miraba con suplica.
- Me estoy ahogando –
El mensaje fue claro, pero era demasiado tarde, esta visión de ella lo hizo explotar. Enredo sus dedos ente sus cabellos y empujo con fuerza al mismo tiempo que vertía sobre su garganta cada gota que tenía.
Fueron varios segundos en los cuales podía sentir como Jackie se retorcía y gimoteaba, por un momento se preocupo de que la pudieran escuchar, pero no tardó mucho en desplomarse sobre sus piernas.
- ¿Te encuentras bien?
Jackie no le contesto, tenía los ojos completamente inundados en lagrimas sus pupilas estaban casi en blanco, respiraba entrecortadamente y por los pequeños espacios que dejaba su boca salía una tremenda cantidad de saliva.
Marco le saco su miembro de la boca preocupado de que estuviera inconsciente.
- ¡Jackie! – Dijo en una especie de susurro gritado al tiempo de que la sacudía un poco para que reaccionara.
- ¿Eh…? – Le contesto desorientada.
La ayudo a recomponerse un poco, dirigiéndola hacia el sofá.
- Lo siento se me fue de las manos espera buscare una servilleta para que puedas escupir.
Jackie estaba volviendo en sí, su cabeza le daba vueltas y su corazón latía desbocado, por un instante se sintió como si fuera a morir, pero luego fue como estar en lo mas alto. Parpadeo varias veces para ubicarse, vio a Marco revolver cosas en el centro de mesa buscando algo. Respiro profundo y medito un instante, sentía el cuerpo entumecido tenia la boca llena de semen y sentía sus pantaletas tan mojadas que tenia miedo de voltear al suelo y ver un pequeño charco.
- Ten escúpelo aquí – Le susurro Marco acercándole una pequeña toalla.
Le dirigió una mirada significativa, escudriñando su rostro detenidamente, se inclinó hacia delante para tomar la toalla se irguió lo mas orgullosamente que el cuerpo le permitía y sin apartar la mirada de la suya trago lentamente todo el contenido de su boca para después limpiarse los labios como toda una dama.
Hubo un silencio bastante peculiar entre ambos, un silencio que indicaba algo, no sabían que, pero en definitiva habían cruzado un punto de no retorno.
- Marco cariño ayúdame a servir la mesa, ¡Oh Jackie como estas!, traje pizza para cenar espero que te guste.
El llamado su madre provoco que tuviera un sobresalto haciéndolo mirar en todas direcciones para ver si no había ninguna evidencia del delito que acababa de cometer. Esto solo le saco una pequeña risita a Jackie la cual se giró para contestar.
- Buenas noches señora Diaz, me encantaría acompañarlos, pero yo ya cene esta noche.
Espero que aun este alguien aquí para leer esto, estuve mucho tiempo fuera y perdí el toque pero si quedo alguien solo me gustaría decirle que esto continua hasta llegar al final.
