Una vez más estoy aquí con la actualización del siguiente capítulo, se acercan fechas navideñas y especiales navideños, aun no decido si el capítulo navideño será o no ¨canon¨ en la historia ya que hay muchas situaciones y muérdagos salvajes que aparecerán como esos malditos zubats de la MT Moon en Pokémon Rojo fuego.
Bueno, dejando eso de lado, My Hero Academia no me pertenece, tampoco ningún personaje externo a este anime, cada uno de ellos tiene a su propio autor, la creación de esta historia es sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener…
Y encontrarle una madre a Eri, unámonos todos por encontrarle una madre a esa pequeña.
Comencemos con el cap…
Cap 14 Razones
La tensión era tanta que podían jurar, era posible cortarla con un cuchillo, ahora mismo se miraba como Inko y Kaoru estaban en completo silencio, entonces Momo dio un paso al frente llamando la atención de sus amigas y las madres de sus amigas.
- Madre, la señora Midoriya tiene razón, esto no te incumbe –Respondió la joven Yaoyorozu sorprendiendo a su progenitora.
- Momo ¿Qué estás diciendo? –Preguntó desconcertada la pelinegra mayor mirando a su hija.
- Lo siento de verdad, pero voy a hacer esto, participaré en las Waifulimpadas te guste o no, es mi decisión no tuya –Respondió Momo desafiando a la mujer, la Yaoyorozu mayor estaba en shock, su hija jamás le había hablado de esa manera.
- Momo Yaoyorozu, soy tu madre y te digo que NO harás esto, no sabes en lo que te estás metiendo –Sentenció la mujer de forma seria sin apartar la mirada de su hija.
- Pues lo haré quieras o No, tú y papá hacen lo que quieren siempre, salen a sus viajes de enamorados por días, me dejan atrás en una mansión solitaria donde solo puedo sentirme más sola, siempre busqué resaltar con la esperanza de que ustedes se sintieran orgullosos de mí, pero no importa cuánto me esfuerce, mi padre es tu vida, así que, déjame vivir mi vida, estoy enamorada de Izuku Midoriya y su hija me ha robado el corazón, ella me dice Mami, yo quiero ser madre de esa niña y hacer bien, todo lo que ustedes no hicieron, comenzando con estar presente para ella, me necesite o no me necesite –Declaró Momo sacando todo lo que tenía guardado, era tanta rabia que incluso la voz le temblaba un poco, pero era obvio, no daría marcha atrás.
La mujer se había quedado sin palabras, su hija simplemente se dio la vuelta y comenzó a alejarse con intenciones de ingresar a su alcoba, mientras que otra de las mujeres presentes dio un paso al frente, esta miró a su hija y pudo verla desviando la mirada.
- ¿Tú quieres hacer esto hija? –Pregunto una linda mujer de cabellos cortos de color purpura y con un largo flequillo, extrañamente similar al de las Yaoyorozu, esta llevaba unas gafas de armazón cuadrado. Sus ropas constaban de una blusa blanca sin mangas, una falda negra ajustada y unas pantimedias de color negro.
Kyoka no respondió pero se le miraba apenada, solo atinó a asentir mientras que su madre sonreía y la abrazaba, esto la sonrojó un poco, no ella no era de las que demostraban su afecto de manera abierta y ahora, era vista por sus compañeros.
- Jamás gané las Waifulimpiadas, pero hagamos nuestro mejor esfuerzo juntas, si estas dispuesta a participar, significa que algo muy importante está en juego –Mencionó la madre de Kyoka con una linda sonrisa.
El resto de las mujeres se terminó acercando a sus propias hijas, Beru y Tsuyu se abrazaron entre ellas, después le siguieron un par de camisetas flotantes, mirándose como Toru y su madre parecían animadas por el evento, Mina y su madre no se quedaron atrás, mucho menos las Uraraka, entonces se vio como la Midoriya se acercó a la Yaoyorozu.
- Tú y yo no siempre estuvimos de acuerdo en muchas cosas, fuimos rivales en la juventud, pero sabes que jamás hago cosas al azar –Explicó Inko colocando su mano sobre el hombro de la Yaoyorozu.
- Midoriya-san, tengo una duda –Dijo la madre de Ochako mirando a la peliverde asentir- Las Waifulimpiadas fueron un evento muy... como decirlo –Mencionaba la castaña queriendo encontrar las palabras.
- Lo se Uraraka-san, pero, si me siguen les contaré todo de lo que me eh enterado desde que conocí a sus hijas –Mencionó la peliverde haciendo que las mujeres accedieran a seguir a la mujer dejando a sus hijas atrás.
- Chicas... -Habló Ochako haciendo que sus amigas le voltearan a ver- Tengo miedo –Comentó la joven temblando un poco mientras que ahora que miraban a sus madres ir con Mamá suegra, un fuerte escalofrío les recorrió la espalda.
Mientras tanto... Playa Dagoba
Podemos ver como Izuku y los niños miraban los alrededores, la playa estaba limpia como el recordaba, siempre que regresaba a ese lugar, su mente le llevaba a esos días de entrenamiento con All Might. En ese momento a la lejanía el peliverde miró un par de héroes profesionales, los cuales alzaron la mano a manera de saludo.
- Hawks y Mirko –Dijo el peliverde mientras que los niños iban detrás de él.
- Vaya niño, tenía rato que no te miraba –Mencionó Hawks con sus manos dentro de sus bolsillos.
- ¿Que sucede chico? ¿Perdiste una apuesta acaso? –Preguntaba la heroína conejo con una sonrisa burlona al ver al peliverde siendo rodeado por varios niños.
- No, no es nada de eso, vera lo que sucede –Mencionaba el peliverde siendo interrumpido.
- Tranquilo, lo sabemos, el grandulón nos pidió que hiciéramos de primeros examinadores –Mencionó la mujer conejo con las manos en la cadera.
- Sinceramente no creí que serían tan pocos –Comentó Hawks haciendo que una gota de sudor resbalara por la nuca de Izuku.
- Si, yo, yo pensaba lo mismo –Respondió el peliverde con una sonrisa nerviosa.
- Deku-san ¿Quiénes son ellos? -Pregunto Katsuma mientras que los profesionales se miraban entre ellos.
- Soy Hawks -Se presentó el de cabellos rubios cenizos con una amable sonrisa.
- Y yo soy su peor pesadilla -Respondió la chica con orejas de conejo haciendo a los pequeños tragar en seco.
- Se llama Mirko, descuiden es más blanda de lo que parece -Comentó el héroe alado haciendo que una vena se hinchara en la sien de la peliblanca.
- Como sea, enanos hora de trabajar, haremos 3 equipos de dos, veamos... ¿A quién quiero elegir? –Mencionaba la heroína con una mano bajo su mentón- ¡Ya se! –Dijo con emoción la heroína- Tú y tu vienen conmigo, serán mis pequeñas crías el día de hoy –Señaló a Eri y a Katsuma, donde el rostro de Eri se puso rojo como una manzana con caramelo.
- Pu... ¿Puedo quedarme con papi? –Preguntó la niña aferrándose a Izuku mientras que Mirko y Hawks alzaban una ceja.
- Es, una larga historia, solo denme un segundo –Pidió el peliverde colocando su mano en la espalda de Eri, ambos tomaron algo de distancia y el peliverde se arrodilló frente a ella- ¿Qué sucede Eri-chan? –Preguntó curioso Izuku mirando a su hija.
- No sé, yo, me siento rara –Decía la pequeña mirando al peliverde.
- ¿rara cómo? –Preguntó el peliverde- ¿Te duele algo? –Preguntó el peliverde mientras la niña desviaba la mirada- Eri, si no me dices, no poder ayudarte –Mencionaba Izuku mirando a la peliblanca, era raro verla así.
- El niño me... me hace sentir rara –Mencionaba Eri con las mejillas coloradas.
- ¿Kota-kun? –Preguntó el peliverde.
- El no, el solo no me cae bien –Se quejaba la peliblanca cruzándose de brazos, sin embargo al recordar a Katsuma, ella se puso un poco nerviosa.
- Por cierto, lo que le dijiste a Kota-kun no estuvo bien, aunque no te agrade, no deberías de tratarlo así –Decía el peliverde mirándose como la pequeña se miraba apenada y se ponía un poco más colorado.
- Yo, intentare llevarme bien con él, pe... pero que conste que el empezó todo –Decía la oji roja algo avergonzada mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Iniciar? –El peliverde se veía algo extrañado por las palabras de Eri- Bueno, si no te sientes cómoda, puedo llamar a una de las chicas, quizás puedas decirle a una de ellas lo que te molesta –Dijo el peliverde mientras que Eri rápido negó.
- No, no, está bien, ya no me siento tan mal, mira, puedo sonreír –Mencionó Eri estirándose las mejillas haciendo que al peliverde le bajara una gota de sudor por la nuca.
- Esta... bien, pero, si algo te llega a molestar dímelo y por favor, ya no más peleas entre ustedes –Pidió el peliverde a Eri la cual suspiró con pesar.
- Lo intentaré –Dijo Eri con la cabeza agachada.
- Esa es mi niña, ahora, anda, vamos que te están esperando –Mencionó Izuku poniéndose de pie brindándole una sonrisa y su mano, Eri la tomó con un poco más de seguridad para verse como los profesionales hablaban con los niños- o antes de que se me olvide –Dijo el Midoriya- No más tema de mami por hoy –Pidió el peliverde mirando a pequeña reír un poco nerviosa.
- No sé de lo que hablas –Mencionó peliblanca con una sonrisa traviesa mientras desviaba la mirada, una vez frente a los héroes, Izuku y Eri hicieron una reverencia pidiendo perdón- Lamento mucho mi comportamiento Mirko-san, si, aun me quiere en su equipo, yo estaré muy honrada –Decía Eri con algo de pena.
- Ven, seras un proyecto interesante –Mencionó Mirko, Eri volteó e Izuku le dio unas palmaditas en la cabeza.
- Esfuérzate –Dijo Izuku, mientras Eri asentía a sus palabras y corría al lado de Mirko, mientras que Katsuma agachaba la mirada y jugaba con sus dedos.
- Bueno chico, ya escogí a estas dos, espero que no te haya molestado –Comentó Hawks dejando ver a Mahoro y Kanna de su lado, lo que significaba que Kota y Nezuko quedarían a cargo de Izuku.
- Para nada, eso quiere decir que me toca con Nezuko-chan y Kota-kun, Entonces ¿Qué es lo que vamos a hacer? –Preguntó Izuku mirando a los profesionales.
- No sé tú, pero yo, aquí huelo miedo y veo miedo, convertiré a estos dos enanos en futuros héroes capaces de valerse por sí mismos –Mencionó la coneja, ella no era de los que le gustara trabajar en equipo, pero, bueno, le debía una a All Might.
- Bueno, dado que esto se llama Mini Héroes nos encargaremos de enseñarles lo que un héroe debe de hacer, por lo que llamé algunos de los que trabajan en la agencia y nos ayudaran con simulaciones y el que lo haga con un mejor tiempo recibirá un premio –Dijo el héroe alado haciendo que los niños se emocionaran al escuchar premio.
Mientras tanto en la academia...
Ahora mismo podemos ver como Kyoka, Uraraka, Mina, Toru y Tsuyu intentaban descubrir que es lo que sus madres hablaban con la señora Midoriya.
- ¿Qué es lo que dicen Kyoka-chan? –Preguntó Mina, mientras que la chica se concentraba en lo que hablaban sus madres y mamá suegra.
- Es, sobre nuestras peleas constantes –Respondió la Jiro con tranquilidad.
- Oh, no, quizás nuestras madres se molesten al saber de ellas –Comentó Toru llevando sus manos a su trasero- Mamá suele darme nalgadas cuando me porto mal, no quiero que eso suceda otra vez –Decía Toru preocupada y asustada.
- Shhh, no puedo escuchar con claridad, guarden silencio –Pidió Kyoka al resto.
Las madres por su parte, se encontraban en el dormitorio de Eri escuchando a Inko y se miraban algo decepcionadas del comportamiento de sus hijas y a la vez preocupadas por esos arranques de ira tan extraños.
- Escuchen, jamás hubiera intervenido en esto, pero Momo-chan se miraba muy afectada –Dijo Inko mirando a las mujeres.
- ¿Por qué mi hija te buscó? –Preguntó la Yaoyorozu curiosa y de brazos cruzados mientras que miraba a Midoriya.
- Bueno, quizás lo mejor es comenzar por el principio –Mencionó la Midoriya sacando un teléfono celular donde tenía la fotografía de Izuku y Eri- Ella es Eri-chan, una niña que mi hijo rescató en una misión –Comentó la peliverde.
- Creo que Ochako-chan me contó algo de eso –Comento la señora Uraraka, pues su hija habia sido participe de dicha misión.
- Bueno, mi hijo y esta niña tienen una relación muy especial, ella le ve como un padre e Izuku lo aceptó gustoso –Explicó Inko- Cuando la conocí –Inko tomó a cierto animal de felpa y sonrió –Este fue mi primer regalo, Eri-chan lo adora –Mencionó la mujer regresándolo a su lugar para tomar ciertos animales de felpa- Eri-chan ha creado su propio mundo –Comentó la Midoriya repartiendo los juguetes- ¿Les parecen conocidas? –Preguntó Inko con tranquilidad.
- Por alguna razón es, bizarramente adorable, se parece a mí Mina-chan –Dijo la mujer riendo divertida con la gatita en sus brazos.
- Su nombre es Pinky –Dijo Inko mirando a las mujeres presentes- Ella Sweetie, esa de ahí es Pingüinita, ella es Mu-mu, Señorita Panda y por ultimo Croky –Presentaba la peliverde regordeta.
- ¿Y de que nos sirve ver esto? –Preguntó Uraraka mirando a la peliverde que se aclaró la garganta.
- Eri quiere lo que toda niña busca, sus hijas hicieron una broma quizás en mal momento, eso nos lleva a... las aventuras de cachorrito y la incasable búsqueda por su mejor amiga –Respondió Inko mirando a las presentes.
- ¿Estás diciendo que? –Preguntó la señora Asui notando esos enormes ojos negros en Croky, eran muy familiares.
- De alguna manera inconsciente, Eri juega lo que mira, sin embargo, las chicas se dieron cuenta de ciertos patrones según tengo entendido –La mujer se detuvo confundiendo a las madres y a Kyoka, entonces, intentando recordar su antiguo entrenamiento, haciendo el menor ruido llegó a la puerta y al abrirla las chicas cayeron al suelo- Niñas –Habló Inko de forma seria, haciendo que las chicas tragaran en seco.
- Hola –Saludaron nerviosas al ver a sus madres bastante serias.
- Bueno, quizás ustedes deban hablar con ellas, solo quiero dar mi razón con respecto a las Waifulimpiadas –Mencionó Inko mirando a sus ex compañeras- Sus hijas son amigas, nunca habían llegado al punto de atacarse unas a las otras, la mejor opción para liberar todo ese estrés es participando en los eventos que buscábamos superar en nuestra juventud –Explicó Inko con una sonrisa mientras que las chicas bajaban la mirada avergonzadas.
- Supongo que tienes razón –Comentó la Yaoyorozu de brazos cruzados- Solo que hay un pequeño detalle ¿Puedo preguntar por qué lo disfrutas tanto? –Cuestionó Kaoru de brazos cruzados mirando a la peliverde sonreír y llevarse una mano a la boca.
- Bueno, tengo un hijo que toda su infancia y parte de su adolescencia fue víctima de bullying, yo amo a mi hijo y siempre estuve esperanzada en que una buena mujer lo amara, pero... saber que 6 lindas chicas están interesadas en él, díganme cómo no voy a disfrutarlo, estoy segura que ustedes si estuvieran en mi lugar estarían igual de emocionadas –Mencionó la peliverde- Bueno, ya explique mis razones, ahora, les dejaré a ustedes hablar con sus hijas, Yaoyorozu-san, vamos, tienes algo que hacer –Comentó Inko , de esa manera cada una de las mujeres salió con su respectiva hija para hablar con más calma sobre lo que deberían de hacer.
- Temía que dijeras eso –Se quejó la mujer de cabellos negros, sin embargo nuevamente la puerta de los dormitorios fue abierta violentamente, parecía que cualquiera tenía acceso a la U.A hoy en día.
- ¡¿CÓMO SE ATREVEN A REVIVIR LAS WAIFULIMPIADAS SIN MI?! ¡LA CAMPEONA INDISCUTIBLE! -Gritó una voz mostrándose bastante molesta con las presentes.
Esta historia continuara...
Bueno espero que lo hayan disfrutado chicos, lamento que el capítulo haya sido tan corto pero eh estado algo ocupado por las fechas navideñas, sin embargo eso no me va a detener, así que, me iré a trabajar en la siguiente actualización, nos vemos y hasta la próxima.
