Mikasa detiene el movimiento de la mecedora con ayuda de sus pies. Se levanta con cuidado, procurando no despertar a su pequeño hijo. Luego de alimentarlo y proporcionarle palmaditas en la espalda, Sōji cayó rendido en su hombro. Ingresa a la sala de estar del castillo donde se hospedaba y lo ubica en la cuna junto a su hermana, quien, al sentir su presencia, abre sus ojitos y realiza un puchero.

—¿Qué sucede, mi pequeña? —preguntó, con voz baja, tomándola en brazos. La infante no tarda en soltar gimoteos—. Tuviste un mal sueño, ¿verdad?

Saliendo de los aposentos con la bebé en brazos, baja el pequeño tramo de escalones que conducen a los jardines del lugar. Inhala el aire fresco y la sensación cuando este llega a sus pulmones, la relaja. El día estaba hermoso. Hizuru lo era.

Ya hacía dos semanas que se encontraba ahí con su familia. Luego de que la noticia del nacimiento de sus hijos saliera a la luz, Kiyomi no tardó en enviarle una carta comentando miles de felicidades y sus grandes ansias de conocer a los bebés, que, a pesar de no ser totalmente puros, una parte de la sangre del clan asiático corría por sus venas.

Habló con Levi al respecto y él no puso mucha retención al respecto. Las remodelaciones de la cabaña ya iban a iniciar, ella ya estaba segura de querer aprender un poco más de sus raíces y, bueno, como era obvio, rara vez le niega algo.

El tiempo estimado de su estancia es aproximadamente de un mes. La nación, comparada a años atrás, se hallaba más recuperada y viva. En su primer día, la excitación y el nerviosismo no abandonaron su cuerpo. Ya deseaba averiguar que hacía a esa línea sanguínea tan especial. La recibida fue cálida y amena, exceptuando a los variados soldados y sirvientes que la veían como una eminencia o un ídolo. La llamaban y aclamaban como ¨La princesa que vale por cien soldados¨ al ser la descendiente del shogun de Hizuru que destruyó al demonio de Paradise, Eren Jaeger, y previno que el retumbar destruyera lo poco que quedaba de su querido país. Eso la incomodó hasta cierto punto. No le eran comunes aquellos tratos tan formales.

El castillo donde vivía temporalmente, era muy diferente al estilo de Paradise donde habitaba la reina Historia, tanto en estética como en tamaño. Mas, eso no lo hacía menos confortable, por el contrario, le gustaba mucho, era interesante y llamativo. La ropa no se quedaba atrás. Kiyomi le regaló varias prendas tradicionales desde vestidos largos y elegantes con estampados que nunca vio antes, hasta los denominados "kimonos". Y no sólo a su persona. A Levi y los niños les ofrecieron un buen par. Usaba con regularidad los últimos.

Kiyomi se maravilló ante los bebés. Sus ojos brillaron y les brindó una reverencia al mantener la sangre de Hizuru viva por un poco más de tiempo. Desde su llegada, se asegura de que no les falte nada. Los consentía de una sobremanera que ablandaba su corazón y destruía las diminutas dudas que su pareja conservo de su actitud.

Hablando de él.

A Levi no le molestaba el ambiente. Incluso, siempre salía temprano para estudiar las plantaciones de té. Le ha dicho en reiteradas ocasiones, que le gustaría llevar algunas muestras para la tienda y así ofertarlo. A ella le parece una excelente idea.

En su caso, ha aprendido mucho. Perfeccionó la costura, aprendió a profundidad sobre simbolismos, alimentación, jardinería y costumbres. La cultura era tan rica, que todos los días, conocía algo nuevo. Eso le agradaba.

El sonido de los lloriqueos provenientes de Yua, la saca de sus cavilaciones. Inmediatamente, camina de un lado a otro, acunándola, intentando calmarla.

—Ya, ya, mi amor. Mamá está aquí. Con mamá a tu lado no hay sueños feos.

—Llegué —oyó a sus espaldas. Su esposo había vuelto.

—Oh, bienvenido —exclamó, sonriente—. ¿Cómo estuvo la visita en los cultivos?

—Bastante productiva he de admitir. Hay varias cosas interesantes —respondió, acercándose más a ella para plantar un corto beso en sus labios y sobre la cabeza de su hija—. ¿Qué le sucede?

—Creo que tuvo una pesadilla —dijo, sin detener su acción. Ya estaba un poco más calmada.

—Siempre me he preguntado... ¿Qué tipo de sueños... podría atormentar a un bebé? Aún no conocen mucho y sin embargo —acarició la mejilla de su pequeña—, llegan a asustarse de esa manera en sueños...

—No conocen muchas cosas como dices, pero sí a nosotros. Nos ven en cada momento: Desde el amanecer, hasta el anochecer —eso último llamó su atención—. Puede que haya soñado con alguna situación en la que tú y yo la dejamos sola o algo por el estilo. Eso debió alterarla.

—No pasará. Con ninguno de los dos pasará —pronunció. Un deje de oscuridad se pudo palpar en su voz—. Yo estaré aquí siempre para ti, Yua Ackerman.

Yua al oír a su padre y percibir las caricias que este la proporcionaba en su manito, dibuja una sonrisa en su rostro. Haciéndolo sonreír a él también y enterneciendo a Mikasa. No apartaba sus ojos de tan bonita escena.

"La niña de papá."

Un sobre en el bolsillo trasero del pantalón de Levi, llama su atención y no tarda en hacérselo saber. Él aparta la vista de su hija para poder contestar.

—Llegó el correo hoy. Es una carta de Arlert —acto seguido, la sacó de donde se hallaba guardada y se la extendió—. Quiere que la respondas urgente.

—¿Algo malo pasó? —preguntó, preocupada.

—No, al parecer el mocoso te extraña —eso logró calmar su expresión—. Dame a Yua, ve a responderle.


«Hola, Mikasa.

Espero que la estés pasando bien en tu viaje. Honestamente, sin ti por acá, se siente un poco solitario, ¿sabes?

Sí. Te extraño, amiga.

¿Cómo está el capitán? ¿Los bebés la pasan bien? ¿No ha habido altercados? ¿Haz comido bien? ¿Has aprendido mucho? Dios, son muchas las cosas que quiero preguntarte. Es una pena que tengamos que usar este medio por ahora. Es algo irritante, tarda mucho. Añoro que las cuestiones del teléfono se concreten pronto en Hizuru para comunicarnos más cómodamente.

Las remodelaciones en la cabaña van muy bien, he estado muy pendiente a eso, así que no tienes que preocuparte. Los trabajadores hacen un gran esfuerzo. Sōji y Yua podrán crecer sin incomodidades de ahora en adelante.

La tienda de igual forma marcha con normalidad, Onyankopon es bueno en lo que hace. El capitán asimismo, recibió una carta de su parte siendo más detallado. Gabi y Falco decidieron ayudar durante su ausencia. Por cierto, estos últimos están ansiosos por saber el estado de los bebés ¡incluso ya quieren que vuelvan de una vez por todas! Son unos impacientes, ¿no?

Ojala logres contestarme pronto. Esperaré ansiosamente.

Cuídate mucho.

Con amor, Armin. »

Al terminar de leer, posa el papel sobre la mesa y se levanta del tapete donde se encontraba sentada con el propósito de buscar, uno nuevo y limpio junto a una pluma. Trata de ser lo más silenciosa posible para no despertar a su hijo.

Ya con ello en mano, regresa para poder así, escribir su respuesta.

« Hola, Armin.

Lamento, en verdad, no haber tomado la iniciativa. Recibir tu carta, me hizo muy feliz.

El sentimiento es el mismo, también te extraño.

Levi se encuentra muy bien, logró adaptarse rápido y está pensando en llevar un poco de té asiático a Paradise. Le gusta mucho y quiere enseñárselo a Onyankopon. Los bebés igualmente están muy bien. Sōji duerme en este momento, cerca de mí. Yua está con Levi en el jardín. La cuida en lo que escribo esto. Kiyomi-San ha sido muy amable y se ha encariñado con los niños al igual que las personas que la ayudan en el castillo. No, no ha habido ningún altercado, lo cual es fabuloso. No puedo decir que se siente como en casa, pero si es bastante cómodo. Aunque, todavía no me acostumbro a la excesiva formalidad. Ofusca un poco.

Me alegro que todo esté marchando de maravilla allá. Confió en ustedes, y sé, que tienen todo bajo control.

Sí, me he cuidado bien y he aprendido muchas cosas. Mejoré la costura, he estudiado la cultura, los distintos platillos… ¡Oh! Halle varios libros que podrían interesarte. Anticipo enseñarles todo cuando volvamos.

¿Cómo está Annie? ¿Alguna novedad? Espero que también se encuentre bien.

Agradezco la preocupación de Gabi y Falco, comunícales que los bebés extrañan sus cuidados.

Envía las cartas que quieras, cuando quieras, siempre serán bien recibidas.

Con amor, Mikasa.»

Coloca la pluma en el tintero y con cuidado, dobla el papel para guardarlo en un sobre que encontró. Más tarde, posteriori a sus clases de costura, Kiyomi podría ayudarle para agilizar la entrega de la carta.

Unos balbuceos la hacen girar su torso. Sōji había despertado. Poniéndose nuevamente de pie, se encamina a él y lo levanta con sus brazos. Al parecer, ninguno quería dormir mucho hoy.

Sigue el trayecto a los jardines y Levi sigue ahí de pie, cargando a Yua. Ella se mostraba más tranquila y feliz, hizo un buen trabajo. Siempre lo hacía, a pesar de las inseguridades que tuvo al principio.

Lo amaba, cuanto lo amaba.

El viento revoloteaba sus cabellos sueltos y parte de su kimono. Se ubica a su lado y le dedica una sonrisa que él no tarda en corresponder.

—Aprovechando que ambos están despiertos, ¿qué tal un corto paseo por los jardines? —sugirió él.

—Me parece perfecto —asintió, complacida con la idea—. ¿Tú pierna no te lastimara?

—Puedo aguantar.

En medio de la caminata, los distintos sucesos que han acontecido en el transcurso de los meses, pasan por su mente. Tal como había dicho Armin en su boda, todo cambió y no para mal.

Era feliz y se lo merecía.

No, no lo consideraba un pensamiento egoísta, por el contrario, la felicidad era su recompensa luego de tantos años repletos de sangre, sudor y lágrimas.

La de ella y la de Levi.

La de ella y la de su igual.

Da un vistazo veloz a su familia. Su esposo y sus hijos. No existía ninguna clase de arrepentimiento en su corazón, sólo orgullo y dicha.

"En esta nueva vida que construimos tú y yo, en esta nueva oportunidad que ambos tenemos… Cuidémonos mutuamente. Hoy, mañana y siempre. Levi… Gracias. "


Wah, no puedo creer que se haya llegado a este punto. ¿Pueden creer que han pasado 5 meses desde que publiqué el primer capítulo de esta historia? El tiempo pasa cada vez más rápido.

Como con cada fanfic que termino, la nostalgia viene a mí y me golpea feo jajaja. Este ff sin duda, tiene un lugar especial en mi corazón.

No quise colocar tanto drama, honestamente. Pienso que estos bebés han sufrido demasiado en el canon como para echarle más sal a la herida xd. Quería hacer algo suave, lleno de amor y felicidad, porque en verdad que se lo merecían. Lamento si a alguien le pareció aburrida porque no entró o no fue tanta la presencia de ese factor.

Si alguna vez las personalidades fueron algo OOC, me disculpo. Manejar el canon es algo difícil TT Di lo mejor de mí para no salirme tanto de esa imagen que proyectan. Espero que no haya sido incómodo.

En el primer capítulo mencione que no me gustó lo que le hicieron a varios personajes al final del manga, recalcando a Mikasa. Intenté hacer lo que me hubiera gustado ver; Una mujer libre quien, poco a poco, pudo salir adelante a pesar de las heridas sin permanecer atada al pasado. Pero… No soy Isayama sensei así que… xd

Oh, ¡ACLARACIÓN! Un poco tarde pero ajap uwu este ff fue hecho antes de que salieran las paginas extras, ¿oki? Oki. (Deberé colocar esto en el capítulo uno más tarde ajajaj)

Yo… Gracias, en verdad muchas gracias por todo el apoyo y todo el amor que le han dado a esta historia. Lo he dicho en capítulos atrás, pero jamás me cansaré. Agradezco a los están desde el inicio, los que llegaron después, los que le dieron favorito, los que dejaron reviews, a los fantasmitas y a los que siempre estuvieron pendientes a las actualizaciones para darlas a conocer (Administradoras del grupo Forever Ackerman; Rivamika fanfics ¡son las mejores! Mucho amor para ustedes)

Pueden dejar un review si gustan sobre que les pareció la historia de manera general.

Sin más, me despido.

Gracias por apoyar a Stay With Me.

Las quiere con su alma.

Val.