Capitulo 9 ¡Mi problema eres tú!
Después de una larga noche, su mente no dejo de pensar una y otra vez en lo que Hermione le había contado, así que decidió levantarse e ir por leña para el fuego, topándose con el Niño a medio camino .
—¿Te puedo acompañar?—pidió el Niño y él no se pudo negar
Hermione no estaba de acuerdo, pero ya que debía preparar el desayuno no tuvo otra opción que dejarlo ir.
Pronto terminaron de acarrear la leña y Draco al ver un frondoso árbol frente a la cabaña, tuvo la idea de enseñar a Hugo a trepar por el.
—¡Si… enséñame!—decía contento
—Bien, pero será un secreto o la gruñona de tu madre se enojará
—¡Es muy gruñona!— afirmó el pequeño riéndose
Él lo cargó y lo posicionó sobre el árbol —¡Pon tu pierna ahí y sostente!¡Abraza el árbol mientras subes!—le indicaba
Entonces Hermione al terminar el desayuno salió a avisarles, pero al ver lo que estaban haciendo corrió hacia ellos molesta.
—¡Hugo!¡Bájate de ahí inmediatamente!
Draco rodó los ojos—¡Nos descubrieron, pequeño!—dijo divertido ayudándolo a bajar
—¡Hugo, sabes que no me gusta que hagas eso!¡Te podrías caer!
El niño le miro con ojos suplicantes—¡Pero mamá, eso no pasará, Draco me está cuidando!
—¡Oye!¿Cuál es tu problema?
—¡No tengo ningún problema!—respondió molesta—¡Solo no quiero que mi hijo se lastime!
—¡Es solo un árbol, nada le pasará!
Ella le ignoró y le habló a su hijo—Ve a casa y lávate las manos ¡Vamos a desayunar!—el niño obediente se dirigió a la cabaña
Hallándose solos, el rubio se dirigió a ella severo— ¡Ahora dime cuál es tu verdadero problema!
—¡No tengo problema!
—Granger,deja los jueguitos y responde cuando te hago una pregunta
Ella le retaba con la mirada—¡Bien te responderé ¡Mi problema eres tú!... Mi hijo te agrego a nuestro equipo ¡Te llama el gran dragón!—él se alzó de hombros sin entender su punto—y duerme tranquilo ¡Porque estás tú!¿Entiendes?¡El problema eres tú!
El se rió divertido —¡Oh en serio! ¡Creí que era tu héroe, no tu problema!
Ella bajo la mirada unos instantes para luego seguir—¡Tú saldrás de nuestras vidas pronto y no quiero que se encariñé contigo ¡¡Aléjate de mi hijo, no permitas que te ame!—advirtió dándole la espalda y alejándose
—Me estás diciendo que esto es solo por Hugo ¿crees que soy tonto?
Ella se volteó —No se a que te refieres ¡No digas tonterías!
Él solo sonrió y se dirigió también a la cabaña.
Esa mañana Harry y Ginny se dirigieron a la casa del sr Lovegood en busca de sus amigos, pero al llegar encontraron la puerta abierta y eso los alertó.
—¿Sr Lovegood? —preguntaban mientras buscaban entre las habitaciones
Pero todo estaba en silencio, incluso encontraron el dibujo que había hecho el Niño tirado en el suelo y roto.
—¡Sr Lovegood!— gritó Ginny al encontrar al hombre recostado en su cama, más que al acercarse descubrieron con horror, que había recibido golpes en la cara y sin fuerzas para levantarse—¿Pero quién le hizo esto?
Harry daba un golpe a la pared descargando la ira que esto le producía.
—No pasa nada, tranquilos
—¿Cómo que no pasa nada?¡Mire como lo dejaron!— exclamó la pelirroja
—Dígame…Fue Ron ¿Verdad?—pregunto Harry temiendo lo peor—¿Los atraparon?¿Encontraron a Hermione?
El habló apenas con un hilo de voz—Ellos se fueron antes de que llegaran…esos tipos están desesperados
Él suspiró aliviado y preguntó—¡Entonces si fue Ron el que le hizo esto, para hacerlo hablar ¿Sabe a dónde se fueron?
—Fueron a la cabaña…en la montaña
Ginebra negó con la cabeza angustiada—Harry ,debemos hablar al ministerio…esto se está saliendo de control
—¿De qué serviría eso, Ginny?—respondió el pelinegro sopesando sus opciones—No me arriesgaré a que ese infeliz escape
—Pero Harry tú eres "el elegido" puedes hablar con el ministro
—¡Esto lo resolveré a mi modo!
Dicho esto el elegido salió corriendo hacia su auto dejando a Ginny a cargo del sr Lovegood, sin darse cuenta que alguien vigilaba sus pasos.
Después de comer, Draco llevó al niño afuera a cortar fruta de los árboles, pese a las negativas de la chica.
—¡Comeremos muchas manzanas!—dijo el pequeño emocionado
—¡Y venderemos lo que sobre!— secundó el rubio
—¡Si y tendremos mucho dinero, para ir a la tienda!
Draco se rió—¿Qué quieres comprar?¿un dulce?
El Niño se alzó de hombros —No sé, nunca he ido a una tienda, pero mamá dice que son bonitas
—¿Nunca haz ido de compras?
—No, mi papá nunca nos dejaba salir de casa—el Niño bajo la mirada con tristeza
Malfoy al escucharlo sentía ganas de golpear a cierto pelirrojo, luego de eso suspiró y besó al Niño en la frente prometiéndole un chocolate, cuando fueran a la tienda.
La noche llegó y Draco al ver que la castaña se le había perdido de vista, comenzó a buscarla hasta que la encontró en el baño.
—Lo siento, la puerta estaba abierta, Granger
—No importa, solo estoy acomodando —se excusó tratando de ocultar el dolor en su mano, más el rubio la noto extraña y levantando una ceja le preguntó:
—¿Qué me estás ocultando?
—¡Nada!—dijo temerosa
—¡Muéstrame tu mano!
—¡No, vete de aquí!
Malfoy al ver que ella no le hacía caso tomó su mano a la fuerza y se dio cuenta del mal estado en que se encontraba.
—¡Maldición!
—¡No maldigas!—dijo apenas conteniendo el dolor
—¡Iremos a San Mungo ahora mismo!— sentenció decidido jalándola del brazo sano, pero ella se zafó
—¡No iré a ningún lado—respondió con terquedad—No pase todas esas torturas para que Ron me encuentre en el hospital
—¡No seas terca, te van a cortar el brazo!
—¡Tú no seas terco!— replicó —iremos cuando no haya nadie
—¿Cómo ahora?—
—¿Qué?
—Es de noche …nadie nos vera —resolvió el joven tomándola de la mano—¡Vamos!
—¡Pero!
—¡Nada de peros, mujer!
Resignada y con la mano dolorida se puso la chamarra al tiempo que el joven ayudaba al pequeño con sus zapatos, listos para salir .
De pronto unos incesantes golpes a la puerta los alertaron, Draco agarró un arma muggle que cargaba consigo, ya que había perdido su varita el día anterior, se disponía a abrir la puerta, mientras el Niño se pegaba a su madre temiendo que su padre estuviera detrás de la puerta.
¡Hola!
Gracias por sus comentarios y follows eso siempre anima a seguir escribiendo.
Pronto nuevo capítulo
¡Nos leemos!
