Capítulo 13 Mentiras
A la mañana siguiente, Hermione despertó muy temprano. Dejando a su pequeño hijo dormido, bajó las escaleras hacia el comedor de la mansión, dónde escuchaba las voces de Ginny y la señora Malfoy provenir.
Al llegar, ambas estaban sentadas platicando. Con la mirada baja, Hermione se acercó a la pelirroja y preguntó por Malfoy, en un tono apenas audible para la señora Narcissa, pero esta tenía una aguda audición, así que la escuchó.
—¿Pero que pretendes con mi Draco? ¡Eres una mujer con un hijo, no tienes vergüenza!
—¡Señora Narcissa!—la regañó Ginny, pero Hermione la interrumpió.
—No hago nada que me avergüence, y me iría ahora mismo de aquí si pudiera
—Entonces, ¿qué esperas? Nadie te detiene.
Hermione, con los ojos brillosos soportando el coraje que las palabras de la mujer le producían, estaba por responder, sino fuera porque la pelirroja le guiño un ojo y habló:
—¿Ya le mostré mi diamante nuevo? Es hermoso, ¿no? —dijo, mostrándole orgullosa un anillo de diamantes.
—¿Qué?—pregunto la señora Malfoy y presto atención al anillo en su dedo.
—Harry me lo obsequio después de comprarme estas pulseras de oro — presumió.
La señora Narcissa bufo al oírla—¡Eso no es nada! ¡Cuando mi difunto marido estaba vivo ,me compraba las mejores joyas!
Ginny sonrió —¿Mejores que esta?
—Mucho mejores —respondió mostrándole su anillo de esmeraldas —Este anillo lo mando hacer solo para mí…—comenzó a contar.
Mientras la mujer estaba sumergida en su historia, Ginny le susurró a la castaña dónde estaba Draco.
Al abrir la puerta principal pudo ver a Draco sentado. Vigilaba con varita en mano. La joven se sentó a su lado, un tanto tímida y él le miró divertido.
—¡Oh mira a quien tenemos aquí ,a la nueva recluta de los mortífagos!¡Aunque anoche te veías más divertida!
Ella bajó la vista apenada —Podrías olvidar lo ridícula que me veía anoche.
Malfoy le observó y negó con la cabeza sonriendo —La verdad no prometo nada.
Hermione chasqueó la lengua y prosiguió —Yo …yo vine a pedirte un pequeño favor.
El ensombreció su semblante —Si vienes a pedirme que te deje, ir la respuesta es no. Antes debes recuperarte de tu brazo.
—Claro que quiero irme, pero no se trata de eso.
—¿Entonces?
—Es que …le prometiste a Hugo ir juntos a Honey Dukes y está loco con esa idea
Él suspiró —Es verdad ,pero ahora estoy vigilando la mansión, por si ese imbécil de Weasley se atreve a venir .
Ella soltó un suspiro cansado —Ya no tenemos porque preocuparnos por él.
Draco le miró, interrogante—¿A qué te refieres? Has estado aterrada desde que llegaste a la mansión. ¿Por qué ahora es diferente?
—Anoche arrestaron a Ronald
—¿Qué? ¿Cómo es que no me enteré? ¿Quién lo denunció?
—Yo lo denuncié —tomó aire y continuó—Ayer que dejaste el hospital no sabía que pasaría contigo y Harry, así que le mostré al medimago todas esas… ya sabes —desvió la mirada, avergonzada
—Las cicatrices en tu espalda.
Ella asintió—El medimago hizo un informe y después de eso le pedí a Neville que nos llevará con una abogada.
—¿Duele mucho? Me refiero a tu espalda.
La joven negó con la cabeza —Fue hace mucho tiempo, y las heridas han sanado.
—Ojala hubiera llegado mucho antes para evitar tu dolor.
Se miraron por varios segundos, hasta que él se aclaró la garganta y continúo:
—Bien ,fuiste a la abogada. Y luego, ¿que pasó?
—Neville nos llevó con una abogada ,con Luna. No sabía que ella era abogada ,me lleve una gran sorpresa—contó con una triste sonrisa.—Y después fuimos a interponer la denuncia.
—Si,Luna es buena en lo que hace. Es muy hábil—dijo pensativo. —Pero tengo una duda. ¿Por qué si era un procedimiento tan fácil no lo hiciste antes?
Ella, con los ojos llorosos, habló: —Porque tenía miedo, dijo que me mataría si decía algo. Temía que si lo denunciaba, Hugo se quedaría solo con él.
—¿Y qué te hizo cambiar de parecer?
—Apareciste tú y Harry—contestó.—Arriesgaron sus vidas por nosotros, y ahora sé que si algo me pasa ustedes, cuidarán de Hugo
Se miraron intensamente a los ojos, sin decir una palabra hasta que el rubio habló:
—Ya estás hablando tonterías, nada te va a pasar ni a ti ni a tu hijo. Yo no lo voy a permitir, les brindaré mi protección.¿Dónde tienes la cabeza? ¡Deja de pensar tonterías!
—Malfoy, eso es algo que debes pensar muy bien. Nos iremos en cuanto mi mano mejore.
—Si está bien. ¡Claro!—dijo comenzando a enfadarse por su terquedad.
—Malfoy, parece que no lo entiendes.
—Sí lo entiendo. Ahora ve a preparar al niño. ¡No lo hagas esperar!—dijo enojado y ella obedeció, entrando a la mansión por su hijo.
Pasaron unos minutos y un auto se estacionó fuera de la mansión. De él salió una mujer, que pronto reconoció, como la squib que trabajaba en la casa de Weasley.
Draco al instante se incorporó con varita en mano, sin embargo pronto su elfa, por órdenes de su madre, la escoltó hacia el interior de la mansión.
Narcissa al verla sonrió y la recibió, pese a las negativas de su hijo.
—Madre que está haciendo esta mujer aquí, ella no puede acercarse a Hermione
—Señor Malfoy, yo…
—¡Usted cállese!—ordenó el rubio con desdén.
—Hijo ,por favor. No hagas oídos sordos a lo que está mujer tiene que decir.
—¿Acaso has perdido la cabeza? Está mujer es sirviente de Weasley
—Hay cosas que tú no sabes y es importante aclararlas, por eso es que traje a esta mujer aquí.
—A mí me basta con lo que sé, no necesito escuchar las mentiras que viene a decir.
En eso estaban, cuando Hermione,Ginny y Hugo bajaban de las escaleras, listos para salir con una sonrisa en el rostro, la cuál pronto se borró de sus caras al ver a la mujer en medio de la sala.
—¿Qué estás haciendo aquí?— cuestionó Hermione, mientras su hijo se ocultaba tras de ella
Ginny puso sus manos en jarras y enojada exclamó—¿Qué rayos hace esta mujer aquí,eh?
—Ginevra—regaño Narcissa.
—Hola pequeño —dijo la mujer, y el niño al instante salió corriendo a los brazos del rubio ,quien lo cargó protectoramente.
La mujer rodó los ojos y miro a la chica —Hermione ,es importante que hablemos .
La castaña le pidió a Ginny llevar al niño a su habitación en lo que conversaban, y ella así lo hizo.
Narcissa, al ver que el niño ya no estaba presente, se dirigió a la joven.
—Retira la denuncia.
—No lo haré.
—No lo hará — respondió Draco enojado.
—¡Lo hará! Eso será lo mejor para todos.
—¿Para todos? ¿O para ti,madre?
—¿Acaso sabes a quien estás protegiendo? —interrumpió la squib.
—No me diga. ¿Y usted si lo sabe?
—Por supuesto que sí ,estás arriesgando tu vida por una sinvergüenza.
—Cuidado con lo que dice —siseó el rubio—Nunca le he levantado la mano a una mujer y no lo haré ahora.
La mujer sonrió cínica—¿Ves? Esto es lo que provoca esa mujer, entre más engañaba al señor Weasley, él más perdía la razón. Hasta el punto que él terminaba por levantarle la mano.
—¿Así es como lo hará ,eh? Ofendiéndola a ella para proteger a Weasley.
—No hay tal ofensa cuando existen pruebas —espetó Narcissa, mostrando una foto en movimiento dónde se observaba a Hermione abrazando a un hombre de espaldas —¿No es así, señora Weasley?—dijo triunfante pero la joven miraba la foto con lágrimas en los ojos.
Malfoy le arrebató la foto de las manos y la observó con el ceño fruncido y acercándose a Hermione, preguntó—¿Quién es ese hombre?
La joven observó la foto, con un nudo en la garganta. Recordando como había planeado junto con él su escape de las manos de Ron, y habían fallado miserablemente. Lágrimas comenzaban a bajar por sus mejillas.
—Si, ahora lloras. Pero tus lágrimas no lo traerán a la vida—dijo la squib.—La única culpa de ese pobre hombre fue amarte demasiado, y al igual que el señor Malfoy, intentó protegerte, creyendo en tus mentiras. ¡Por favor, deje de manipularlo y póngase la mano en el corazón. ¿Acaso quiere que termine igual que áquel pobre hombre?
Draco escuchaba todo aquello con el semblante serio.
—¿Es verdad lo que dice? ¡Defiéndete, mujer! ¡Di algo!
Hermione aguantando las lágrimas, y dando un vistazo a la squib y luego a Draco tomó aire y contestó: —Es cierto
Al escucharla, Ginny y Draco sintieron como una cubeta de agua helada les hubieran echado encima .Sin embargo, Narcissa sonreía.
—Bien, ya puede irse—dijo la señora Narcissa a la squib, satisfecha.
Ginny, quién había escuchado la mayor parte de la conversación, gritó:—Ya la oyó ¡Lárguese!
Dicho esto la mujer, fue escoltada a la salida.
Mientras tanto, Draco no apartaba la mirada de Hermione ,sintiendo una mezcla de coraje y decepción.
—No regresarán con Weasley—dijo, después de un rato.
—Claro que no, tengo todo solucionado—respondió Narcissa.—Irán muy lejos de aquí. Podrían ir a América o a Rusia, dónde tengo amigos que gustosos la ayudarán. Y tu, hijo …
—¿Yo qué?—preguntó visiblemente molesto.
—Continuarás con tu vida, y te casarás con Astoria.
Draco, sin despegar la mirada de la castaña, respondió :
—Me casaré con Astoria, preparen todo para la cena de compromiso.
Hermione, dejó caer una lágrima de impotencia y bajó la mirada para luego subir las escaleras en busca de su hijo.
Narcissa al instante se puso a hacer los preparativos para la pedida de mano que se llevaría a cabo en casa de los Greengrass.
Ginny por el contrario, no podía creer lo que acababa de presenciar y se acercó a un enojado Draco.
—Oye, no te irás a casar con Astoria. ¿Verdad?
—¿Y por qué no, Ginevra? ¿Que me lo impide? ¡Puedo hacer lo que yo quiera!
La pelirroja negó con la cabeza—Hace unas horas te negabas a casarte, y ahora después de lo que dijo esa tipa, ¿ya te quieres casar?¡No le creo ni una palabra! ¡Debe haber una explicación!
—Ya, ¡déjame en paz!—dijo el rubio y se retiró a su habitación.
¡Hola de nuevo!
Gracias por sus comentarios y follows siempre me anima a continuar
¿Que pasará ahora?
¡Nos leemos!
