Cap. 2: Preguntas y hogares

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"Esto debe ser una broma. Una de muy mal gusto" Dijo la consejera Kiramman mientras se agarraba el puente de la nariz.

Una niña, que no parecía ni pasar de los 10 años, sentada amarrada en la mesa de interrogatorios de la habitación en frente.

"Um, ¿Nos equivocamos de Sala o algo así?" Pregunto Cait la cuál no espera en toda su vida ver una situación tan irónica.

"Su señoría, esta es una de los 4 ladrones que hubo en el asalto a la habitación de Jayce Talis" Afirmo uno de los guardias que había en la puerta.

"¿Y el resto?"

"Escaparon, solo conseguimos capturar a esta"

"Pues claro que lo lograron, ¿que va a lograr una niña pequeña en contra ustedes?" Pregunto con una frustración bastante notoria la consejera.

Ante esto el guardia solo se quedo callado, y a pesar de llevar una mascara encima, se podía ver la vergüenza que siente ante la situación.

"\*Suspiro\* ¿Que lograron obtener de ella?" Preguntó la consejera después de tranquilizarse.

"Aún nada, apenas ha despertado" Aclaro otro guardia que había en la sala.

"Vaya novedad" el sarcasmo en la voz de la Consejera se notaba muy claro.

Después de eso le dieron el permiso para entrar, haciendo que la pequeña la notara.

"Hola pequeña" Saludo amablemente a la niña para que no se asustara." Soy la Consejera Kiramman y he venido a pues, hacerte unas pequeñas preguntas" explico con tranquilidad y sin prisa.

La pequeña niña solo agacho la cabeza, asintiendo, mostrando así que se siente algo asustada por la situación en la que se encuentra.

Después de presentarse, la Consejera se acerco a la pequeña y esto la hizo entrar en pánico.

"Hey hey, tranquila solo te voy a soltar, me parece muy grosero tener que conversar contigo si te sientes incomoda" le explico la concejal mientras deshacía los nudos de sus brazos y piernas.

"Y listo, no te tienes que preocuparte ¿ves?"

La niña solo volvió a asentir, mientras se frotaba un poco las marcas de las muñecas hechas por las ataduras.

Luego la consejera se sentó en la otra silla, no sin antes decirle a uno de los guardias que les trajera algo de agua.

"Ahora que todo esta más tranquilo empecemos con algo simple ¿ok?"

"…Ok" dijo la pequeña y miedosa niña.

"Bien, ¿Cuál es tu nombre?

"…Powder"

"Que nombre tan bonito, dime Powder ¿cuantos años tienes?

"…t-tengo 9"

" Vale, ¿Vives por aquí o acaso eres de Zaun"

La pequeña solo respondió señalando hacia abajo.

"Entiendo" Dijo mientras apuntaba el resto de los datos en una libreta. "Dime ¿tienes algún padre o tutor?" Pregunto la concejal para ver si puede contactarse con alguien más mayor y sacar a la niña en tranquilidad.

O pero como se equivoco.

La pequeña puso los pies en la silla cubriendo su cara la cuál parecía tener algo de lagrimas.

"Oye tranquila, no tienes que llorar" dijo la consejera acercándose a la pequeña, para luego agacharse y darle palmaditas en la cabeza "estás a salvo aquí" Volvió a afirmarle.

"…Mis padres" dijo después de unos segundos.

"Si, ellos ¿Donde están ahora?" Pregunto la concejal sin alejarse de su lado.

"…" la pequeña no pudo decir nada, logrando así que lograra comprender que la situación era más grave de lo que esperaba.

"Oh... comprendo" dijo con un nudo en la garganta al comprender con lo que estaba sucediendo.

Después decidió darle un poco de agua a la pequeña para así seguir trabajando con la "interrogación".

Mientras tanto del otro lado del Vidrio

Caitlyn estaba viendo desde fuera lo que pasaba y solo la hacía sentirse, extraña. Ya que miles de preguntas andaban rondando por su cabeza tales como ¿qué hacia esta niña robando? ¿Acaso fue obligada? ¿Como pudo sobrevivir en Zaun sin alguien que la cuidara? ¿ Porqué los oficiales aquí son tan terribles a la hora de tratar con niños?

Las preguntas seguían y seguían hasta que escucho la siguiente pregunta hecha por su madre.

"Y ¿tienes algún lugar al que llames casa?" Preguntó la consejera la cual se veía preocupada a través de la ventana.

"...más a menos" respondió algo triste la peli celeste "pero siento que era más una molestia, alguien que no hacía nada más que estorbar, un peso muerto... siempre me decían que mi existencia era solo para dar mala suerte"

Esto ultimo hundió bastante el corazón de las Kiramman, pues una niña así de joven no debería de recibir un trato tan malo como este ¿Acaso así son las cosas ahí abajo?

"Pero a pesar de todo siempre tenía a mi hermana Vi" se noto como la voz de la pequeña se alegraba un poco al mencionar el nombre de su hermana.

"¿Y como es ella?"

"Ella es fuerte, valiente, Bastante cabeza hueca je, ella me enseño todo lo que se hasta ahora" decía mientras sonreía.

"¿Y donde esta ella ahora?"

"...No lo sé. Cuando me capturaron la perdí de vista, creo que se dio cuenta de que talvez si doy mala suerte... y decidió abandonarme" dijo ya permitiendo salir las lágrimas "ella ya no es mi hermana" dijo con un ligero tono de odio, con énfasis a la palabra 'hermana'.

La pobre no pudo más que abrazar a la concejal, y esta con su instinto de maternidad, le devolvió el abrazo para poder consolar el pequeño corazón roto de la niña.

Se quedaron así por unos minutos mientras la pequeña de ojos azules se calmaba, esto le dio suficiente tiempo a la Sra. Kiramman en pensar en una idea para librarlas de la situación en la que se encontraban.

"Hey, tengo una idea, y creo que te agradara bastante" le dijo mientras le limpiaba las lagrimas a Powder con un pañuelo "que tal si vienes conmigo y tal vez posponemos el hablar acerca de lo que paso con aquella "explosión" cuando seas un poco más mayor y apta para explicarnos ¿qué te parece?"

Powder pensó en esa propuesta, pero aún creía que la mala suerte que decían que traía encima les llegara a afectar de algún modo.

"No lo sé, no creo que ellos me dejen" dijo en forma de excusa, señalando temblorosamente a uno de los vigilantes de la puerta.

"Oh pequeña, note preocupes, yo tengo la capacidad de evitar de que ellos te vuelvan a poner ni un dedo encima" dijo la Sra. Kiramman mientras le ayuda a Powder a levantarse de la silla.

"¿Y que pasara con la gente, no me verán con odio al venir de abajo?" Pregunto la niña con nerviosismo por no saber si en realidad la quieren ayudar.

"Entonces mi hija, esposo y yo te ayudaremos a que nadie te mire de mala manera, ¿que te parece?"

Ya como se quedo sin ideas lo único que pudo hacer fue asentir algo desanimada.

"Muy bien, toma mi mano" le dijo la consejera a la peli celeste, la cuál la agarro con algo de miedo.

Mientras salían de la habitación la pequeña notaba como los vigilantes de las puertas, los cuales a pesar de tener mascaras encima de sus rostros, la miraban de manera algo aterradora. Provocando así que se pegará más a la Sra. Kiramman, por miedo a que intentaran algo.

Por suerte después de que los dejaron se encontró con la joven Caitlyn, la cual a diferencia de los otros, ella parecía algo joven como para estar en un lugar muy adulto, lo cual es algo irónico, por la simple razón de que ella misma esta en un lugar así.

"Powder" llamo la atención la Kiramman mayor de la pequeña "esta señorita de aquí es Caitlyn Kiramman, mi hija".

Después de presentarle a su hija, la mencionada se acerco un poco a donde se encontraba la peli celeste.

"Hola Powder, es un gusto conocerte" la saludo mientras le levantaba la mano para que la pequeña se la estrechara.

Pero Powder solo decidió esconderse por los nervios, y aunque se sentía algo avergonzada por no saludar apropiadamente a la menor de los Kiramman, una parte de ella le decía que esta podría generar algún problema en un futuro no tan lejano.

Mientras que con Caitlyn, ella se sintió apenada al ver como la pequeña Powder se oculto tras su madre, dándole a saber que su presencia todavía no era del todo bien recibida.

"Caitlyn, necesito que me hagas un favor y me ayudes a llevar a la pequeña Powder a nuestro carruaje"

"A ¿madre? ¿No estarás pensando en-"

"Sí, si no te ha quedado en claro, vamos a tomar en custodia a la jovencita Powder, hasta nuevo aviso, además, esto te serviría como un ligero entretenimiento" explico claramente la Sra. Kiramman sin dilatar.

Después de esto se agacho al nivel de Powder para poder explicarle la situación.

"Escúchame Powder, Caitlyn es muy noble y con ella estarás igual de segura de lo que estas conmigo ¿vale?"

La pequeña Powder solo asintió, para luego caminar lentamente junto a Cait.

"Muy bien, iré preparando el papeleo, confío en ti Caitlyn" Dijo con seriedad antes de marcharse junto con los vigilantes.

"No te preocupes, estaremos bien, ¿verdad Powder"

"...S-si" dijo Powder con algo de nervios que sentía al estar a la par de una Caitlyn bastante alta.

Unos minutos más tarde*

"..."

"..."

La tensión que había entre la peli azul alta y la pequeña peli celeste era alta, pues desde que llegaron al carruaje ninguna a dicho ni una sola palabra durante todo el viaje.

"Entonces, Powder" empezó Cait intentando romper el hielo "¿qué haces normalmente cuando estás aburrida?

"..."

"..."

"... Dibujo. normalmente en juguetes y así, pero dibujar en general" Dijo sin darle la mirada a Caitlyn.

"Aw, que lindo, sabes creo que tengo un poco de pinturas en casa, así que, porque no cuando llegamos, te los regalo"

"... ¿Estás segura?" Pregunto levantando la ceja y volteando para ver ligeramente a Cait de reojo.

"Claro, yo ya estoy grande para eso"

"... Gracias"

"No hay de que Powder" le dijo mientras le daba palmaditas en la cabeza.

Powder de su parte sintió que tal vez Caitlyn no sería tan mala después de todo, y que tal vez, solo tal vez, ella podría llenar el vacío que dejo Vi.

"Pero, antes que nada te quiero preguntar algo más, interesante"

"¿Qué cosa?"

"¿Alguna vez has probado algo llamado 'pastelillos' "

Continuará...

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Nota de autor: Primero que nada agradezco el apoyo que le dieron en el primer capitulo, de verdad. Me sentí súper feliz al ver todas las notificaciones de que empezaron a seguirla y darle favoritos. Desde el fondo de mi corazón gracias.

Titulo del siguiente Capítulo: ¡A hornear esperanzas!