Cerezas agrias
Disclaimers: Not mine. Por mi parte la historia sería diferente: Neji viviría, Minato seguiría siendo Hokage, Kakashi sería el padre de mis hijos y Naruto sería un héroe incomprendido viajando de pueblo en pueblo hasta volverse en una leyenda.
Capítulo 4
-Bastardo que bueno que bajas, ¿como eres mi amuleto de la buena suerte si no bajas a los pits a verme?-gritó Naruto cerca del auto que iba usar.
-¿Qué diablos se supone que estas usando idiota?-espetó Sasuke.
-Es mi uniforme de la suerte, no creerás que me dejare ganar nuevamente- Naruto sonrió, señalando su traje completo de color naranja. Era un color fosforescente que a cualquiera le daría migraña. Sasuke gruñó.
Una mujer del noticiero se acercó a Naruto para hacerle unas preguntas. Sasuke puso los ojos en blanco al escuchar el ridículo de su amigo al contar su historia sobre por qué siendo el favorito no había ganado la carrera del día anterior. Eran excusas, no eran razones. Sasuke no estaba escuchando, con la mirada estaba buscando al piloto ganador del día anterior. Si sus contactos eran reales, este podría estar relacionado con los sospechosos del robo de su automóvil.
Se acercó al auto de Naruto donde se encontraba Jiraya, de profesión era mecánico y de hobby era maestro del amor del rubio, revisando los últimos detalles. Abrió la puerta del auto y lo encendió, los motores debían estar calentándose pero su molesto amigo seguía ligando con la rubia que lo entrevistaba. Cerro de golpe la puerta del coche e inmediatamente palmeo los bolsillos de su pantalón notando que estaba su celular. Satisfecho Sasuke, se dirige con el equipo de Naruto que estaban viendo las llantas que debía de usar.
Escucho como es que la gente empezaba a murmurar, se giró y se encontró con una mirada oscura igual a la de él. Itachi sonrió mientras se acercaba.
-Buen trabajo, escuché que no permitiste a un fan que se tomara una foto contigo- dijo burlonamente el mayor de los Uchihas.
Sasuke lo miró, frunciendo el ceño.
-¿Qué haces aquí? No tienes una junta.
-La pospuse para otro día, así que vine a ver la magia de los pits ¿Está pasando algo?
-Hey Itachi ¿estás listo para el club esta noche?- gritó Naruto mientras se acercaba a los Uchihas. Sasuke le devolvió la mirada con el rostro en blanco.
-Ese es mi plan, la pregunta real es ¿estás listo para manejar? Ayer te hicieron trizas.
-Bahh, suerte de novatos-contesto el rubio de ojos azules. Después de un momento sus pupilas se dilataron y la boca de Naruto se abrió -¿De dónde diablos salió ella?
Ambos Uchihas miran con curiosidad hacia donde Naruto les señalaba, escuchan que este deja escapar un silbido bajo. La chica del Starbucks, la chica Hyuga. La irritación y enojo recorren su cuerpo y no tenia ni idea de por qué. Tal vez era la forma en que lo dijo o el tono de su voz pero era un hecho que le molestaba.
-Veo que tienes buenos gustos Uzumaki- escucho que dijo Itachi. Sasuke solo gruño.
En ese momento la mujer levantó el capó del auto y comenzó a arreglar el motor. Sasuke la vio trabajar, en silencio como de costumbre, dándose cuenta de un par de cosas. Su piel era blanca, más blanca que la que los Uchihas tenían. Desde el ángulo que estaba tenia que admitir que tenia un buen trasero, ese pantalón de color gris lo resaltaba bastante. No como el de Hotaru pero era bastante agradable a la vista. El cabello le llegaba mas abajo de los hombros y era de color negro, otra cosa de lo que se dio cuenta era que estaba arreglando el carro del Hyuga.
-Vamos, no me vengas con eso, bastardo. Es una mujer, está revisando el motor de un carro y es atractiva. Debes de estar ciego para no notarlo- alegó Naruto al mismo tiempo que movía sus brazos enérgicamente. Sasuke puso los ojos en blanco.
-Tanto estar con Jiraya te ha vuelto un pervertido-contesto Sasuke quitando la vista del trasero de la mujer.
Él también lo era pero no lo iba a confesar.
-Que te puedo decir, me gustan las mujeres- les dijo a lo lejos Jiraya que seguía trabajando.
Los ojos grises de la mujer se posan en dirección donde estaban, como si supiera que ella era el tema de conversación. Sus ojos grises se encuentran con los de Sasuke, y es como si lo estuviera analizando. Se levantó y se acerca a uno de los hombres que esta revisando las llantas del automóvil. Cuando finalmente aparta sus ojos de los de Sasuke, siente una irritación mayor.
Mierda.
Eso no era bueno.
-¿Ella es también sospechosa?-preguntó en voz baja solo para que Itachi lo escuchara.
-Claro que lo es- le contestó de forma animada.
Sasuke lo miro con curiosidad.
-Hyuga Hinata y Hyuga Neji, hermanos gemelos tienen un garaje en Chicago. Sobrinos del mismísimo "Desarmador- le decía mientras le mostraba en el dispositivo las fotos de ambos- solo han tenido un par de multas por ir a alta velocidad.
-El piloto es Hyuga Neji-supuso Sasuke. Voltea a ver a su hermano y tiene una mirada que conoce muy bien, a Itachi le gustaban los retos. Antes de que diera otro paso hacia donde estaba la Hyuga, lo agarró del brazo.
-¿Qué estás haciendo?-preguntó molesto al mismo tiempo que se le saltaba una vena de su frente.
-Quiero conocerla-dice con esa singular voz.
-No creo que sea lo más inteligente-susurro Sasuke.
Itachi parpadea y luego sonrió perezosamente. El menor de los Uchihas le molestaba cuando le sonreía de esa forma, era como si se mofara de él.
-Esto se esta poniendo cada vez mas interesante-volvió a decir emocionado Itachi- deberíamos de ir los palcos.
-Adelante, me quedaré aquí unos minutos más.
Cuando su hermano se fue, se acerco con paso decidió a la mujer de cabello negro. Traía una chaqueta que con el calor que hacía no era necesario usarla. A su nariz le llegó el olor a lavanda, un olor demasiado dulce para su gusto. Ella era baja, tenía que ser casi diez centímetros más baja que él. Aun recordaba cuando la vio hace unos días, lo que le había sorprendido fueron ver sus ojos grandes de color gris pálido. Sasuke tenia una gran debilidad por los ojos de color.
-¿Esta Hyuga Neji?-Sasuke trató de ignorar la monótona indiferencia de su voz.
Sus ojos grises se agrandaron más. No eran de color jade, eran diferentes.
-Ugn, en unos minutos viene esta…-vaciló y evadió su mirada- está terminando una entrevista.
Su voz era baja, sonaba hasta tímida. Algo en él causó enojo. Ella no podría ser una de las sospechosas. Viendo de cerca su rostro se dio cuenta que podría ser menor de edad. Tenía que revisar la información que tenía Itachi. Lo que se le hizo más bizarro fue que cualquier otra chica habría estado entusiasmada con él, tratando de conseguir una foto, algún autógrafo, número telefónico, una cita, cualquier cosa.
Eso no estaba bien.
-Tengo que hablar con él-volvió a insistir el Uchiha.
Ella nuevamente evadió su mirada y dijo en voz baja.
-Le avisare que lo están buscando.
Y luego se fue. Dejándolo con el ceño fruncido y molesto. Nunca había pasado eso, todo estaba mal. Lo único bueno de que se iba es que podía apreciar su trasero sin sentirse un pervertido.
La carrera estaba apunto de comenzar, estaba en la sección de Naruto esperando a ver al piloto Hyuga. Ve como una persona con traje y casco se acerca al carro, se sube rápidamente. Parpadeo un par de veces, debió de ser una coincidencia, porque ningún hombre que haya conocido le había visto un trasero tan femenino.
-Jiraya, ¿conoces al piloto del veinte?-pregunto sin quitar la mirada al auto. El piloto traía puesto el casco desde que salió.
-Sí lo conocí ayer, un joven de pocas palabras y pálido como un vampiro. Tiene una novia y un par de hermanas muy hermosas-le informo el mecánico.
-¿Algo más?
-Si estás preocupado por Naruto, no lo estés, anoche estuvo estudiando su carrera y tiene un plan para hoy.
Sasuke miró el auto de Naruto y luego miró con cautela el auto del Hyuga, la pista estaba favor de su amigo excéntrico era casi una carrera ganada. A menos que el Hyuga tuviera una habilidad en particular que no había mostrado un día antes.
-¿Cuántas vueltas hay en esta pista?-pregunto Sasuke
-Son solo diez no todos corremos el Nascar, Uchiha- Jiraiya contesto al mismo tiempo que negaba con la cabeza, no creyendo lo que escuchaba del menor de los Uchihas.
Sasuke echó un vistazo a la pista y luego al piloto Hyuga de nuevo. La carrera inicio y no fue como lo que había visto el día anterior. El piloto del auto numero veinte iba más atrasado, causando incertidumbre en Sasuke. Cuando estaba en su octava vuelta empieza a notar que de alguna forma extraña el piloto Hyuga habia mejorado a la hora de tomar la curva habiendo rebasado a varios contrincantes. Naruto estaba en los primeros tres lugares y sabía que el rubio estaba sonriendo de oreja a oreja, la ultima vuelta fue la mas tensa y fue donde el piloto Hyuga se lucio tomando la curva como si fuera el rey de la pista. Jiraya soltó una maldición, los comentaristas estaban enloqueciendo y Sasuke no tenia la menor duda que él no era el mismo del día anterior. Al cruzar la línea salio corriendo de desde los pits hacia la pista.
-¡Uzumaki Naruto, primer lugar!
La multitud rodeo el carro de Naruto, este salió con una gran sonrisa en su rostro saludando y agradeciendo a la gente. Sasuke esquivo a varias personas, el piloto Hyuga no se bajo del auto y él tenia muchas preguntas que hacerle. Estaba a unos pasos de llegar cuando ve a una mujer morena acercarse a la puerta del auto.
-¡Hyuga!-grito exasperado.
La castaña lo miro con miedo. Los ojos oscuros de Sasuke nota que la puerta del piloto se abre y salé sin mirar hacia atrás. No tenia ni idea de cómo caminaron tan rápido ese par entre la multitud de gente. Una mano detiene a Sasuke su persecución, la mirada y el cuerpo de Itachi eran los motivos por el cual no continuaban. Sasuke poso nuevamente su mirada en el piloto. No era el mismo del día anterior.
Uchiha Sasuke salió por la puerta principal de la casa de Naruto desesperado. Necesitaba un poco de aire fresco y un respiro del constante parloteo de la prima de su amigo. Karin lo ponía de los nervios cada minuto que estaba con ella, ese tarde traía un vestido corto abraza sus curvas en todos los lugares correctos y muestra sus largas piernas. La idea no era tan mala, ir a tomar a casa de su amigo para la celebración de una carrera que más para ir a la parte profesional era más para que se hiciera popular. Ese año Naruto era el novato favorito.
Escucho que la puerta se abrió y escucho los pasos de alguien acercándose. La mano de Itachi le estaba ofreciendo un vaso con tequila, sin mirarlo a los ojos.
-Estas pensando mucho.
Sasuke asintió en silencio, se bebió el tequila y se paso su mano sobre su cabello.
-¿Estas seguro que son ellos?-pregunto Sasuke.
-No, pero en un momento lo sabremos.
-Explícate.
Itachi no lo hizo, simplemente sonrió como la persona engreída que era. Le indico que lo siguiera y se subieron al auto. Itachi manejó por la ciudad en silencio y Sasuke no se interesó en preguntar a dónde se dirigían. Algún momento del camino lo sabría.
Itachi abrió su teléfono e hizo una llamada rápida. Lo escucho darle las instrucciones y luego colgar.
-El estará esperándonos.
Cuando llegan al bar, la cara de repudio es inevitable esconderlo para Sasuke. Era un bar donde la había una cantidad exagerada de jóvenes, ya no estaba para ese tipo de cosas. Un par de jóvenes son las primeras en acercarse a lo que Itachi muy amablemente acepta la invitación de la bebida. Encuentra un lugar vacío, se sienta en el rincón oscuro y examina la habitación como un depredador hambriento en busca de una presa. Itachi se acerca a él con un vaso de ginebra.
-Tómalo, lo necesitas más que yo.
-¿Porque soy el único interesado en tu prototipo de auto robado?-pregunto molesto Sasuke
-Ya te había dicho hermanito, ese no era el original. Ahora, es cuestión de esperar-dijo mientras veía en reloj de mano.
Se estaba acabando el trago de ginebra antes de ver que un hombre piel morena y cabello afro se les acerca. Toma asiento en el espacio disponible y saca un manila amarilla.
-Escuche que querían información de los Hyugas.
Sasuke lo miro con incredulidad.
-Somos todos oídos -respondió Itachi.
-En el documento encontraran información de ellos que son de conocimiento general. En cambio, hay información que eran un secreto a voces. A los gemelos los llaman en el bajo mundo los merodeadores. Nunca fueron atrapados, siempre robaban y se salían con las suyas.
-¿Algo de esto tiene que ver con Hizashi?
El hombre solo sonríe.
-Los alumnos superaron al maestro. Si me preguntas son los nuevos Bonnie y Clyde. Un gran equipo y una trágica historia de su familia-les dijo mientras Sasuke miraba los documentos.
Los Hyugas terminaron la carrera de ingeniería mecánica ambos en buenos lugares en educación. Había fotos de ellos en un garaje, fotos de una mujer parecida a ellos pero lo que mas le llamó la atención fue el recorte de periódico.
-Te decía una historia trágica, ambos estuvieron en el accidente donde sus padres fallecieron a partir de entonces han sido solo ellos contra el mundo.
-¿Hizashi fue un padre para ellos?-pregunto Itachi al mismo tiempo que pedía otra bebida.
-Ese muerto de hambre no hizo nada por ellos-empezó a decir mientras se reía entre dientes-la gente dice que el desarmador dejó de hacer su trabajo, se lo dejaba a ese par.
-Suena bastante interesante-murmuró Sasuke.
-Esos chicos son de un mundo diferente, sea lo que sea-dijo el hombre- se por fuentes confiables que se veran aquí. Ese segundo lugar hizo bastante dinero.
Un pequeño grupo de personas al otro lado de la barra empiezan a brindar, Itachi continua hablando con el hombre del cual aun desconocía su identidad, por un momento sus ojos distinguen el perfil bastante femenino. A unos metros de él estaban los gemelos Hyugas, con ese rostro sereno y con buen armonía. Hyuga Neji debía medir un metro ochenta y su hermana medía al menos un metro setenta. Compartían el mismo color de grises, y rasgos faciales igualmente afilados. Los vio caminar por el bar hasta que llegan a una mesa donde estaba una mujer y un hombre.
-Ahí están a los que esperábamos-escucho que dijo con animo Itachi-tenia curiosidad por saber quien los había invitado a esta carrera.
-Tegurake Yahiko, heredero de la cadena de hoteles Tegurake-informó el hombre.
-Próximo accionista de los Akatsuki-agregó Sasuke.
-Veo que mis correo electrónicos si los lees. Es un gusto saber que mi asistente personal no los manda por ocio.
Sasuke solo chasqueo la lengua.
-La mujer que esta a lado es su esposa Konan. A ese par les gustan las apuestas, por lo tanto han ganado bastante estos dos días.
Los Hyugas tenían esa actitud cautelosa y estaban mirando alrededor, como si tuvieran secretos. No confiaban en Yahiko ni en Konan. Eran inteligentes después de todo. Un par de jóvenes se acercan a ellos, bloqueando la vista de Sasuke.
-Iré a la barra por otro trago-la irritación en su voz es clara.
Ninguno pareció importarle que se fuera de la mesa. Comenzó a cuestionar la sabiduría de su hermano e inclusive de toda la empresa que manejaba. Itachi se estaba divirtiendo en ese juego de detectives, si fuera una persona normal solo hubiera hablado a la policía. Se acercó a la barra y pidió un whisky. Por la periferia de su ojo veía como era que los Hyugas escuchaban a Yahiko hablar, después de que le entregaran su vaso y se lo tomara de un solo trago vio como era que se estrecharon la mano. La Hyuga le dice algo al oído a su gemelo y este asiente, ve como se aleja la pelinegra y algo dentro de él no puede evitar seguirla.
No estaba cien por ciento seguro de lo que estaba haciendo, pero no le gustaba sospechar de una chica demasiado joven. La encontró casi de inmediato, estaba saliendo del baño. Sasuke ignoró a la rubia que lo estaba mirando como si fuera un pedazo de carne, se sentía ultrajado cuando lo miraban así. Estaba seguro que la Hyuga vio movimiento a su alrededor desde su visión lateral, pero no se atrevió a desviar su atención de Sasuke.
-Hyuga- exigió con firmeza en un tono acerado.
Hinata parpadeó y su mirada cambió de tranquilidad a asombro total. Mientras ella estudia su rostro ve como es que un sonrojo aparece en sus mejillas. Eso hizo sentir más cómodo a Sasuke, la proximidad en la que estaban pudo notar su color de ojos inusual. Había pensado que eran grises, pero viéndolo más de cerca eran un color pálido.
-¿Cuál busca?-preguntó la mujer casi de forma automática.
Parecía ser una broma interna por parte de los gemelos, reprimió el impulso de jadear y poner los ojos en blanco. Sasuke sonrío porque la idea de que se estuviera haciendo inocente era demasiado infantil. Claramente ella era joven.
-El que manejo hoy en la pista.
Sus labios se separaron y sus cejas se fruncieron. Sasuke notó que sus labios eran de un color rosado y tenían un volumen bastante llamativo. Luego se percató que la espalda de la pelinegra se puso rígida. La mirada llena de rabia de Sasuke se apartó de la mirada aterrorizada de Hinata cuando él hizo un gesto con la cabeza hacia un lado. Ella era la piloto de ese día. Casi olvido el motivo por lo que lo había seguido, estaba tan absorto en mirar sus pequeñas reacciones que delataban la verdad. Puede ver algo allí, pero no puede identificar qué es.
-Entonces busca a mi hermano.
Valentía era lo que veía. A pesar que la mujer estaba mintiendo, tenía que admitir que tenía las agallas para continuar con la farsa.
-¿Qué diablos está pasando?- Eso vino de otro hombre que sonaba sorprendido y quejumbroso. El otro Hyuga se estaba haciendo presente.
-Sasuke, déjala ir- ordenó otro hombre con una voz inusualmente profunda. Tegurake Yahiko no le gustaba como estaba actuando. Era conocido por sus ideas drásticas pero certeras, si ese hombre tenia un trato con los gemelos debía ser solo apuestas.
-Tegurake fui claro en lo que dije. Hinata vámonos de aquí.
Sasuke se frotó la cara, preguntándose qué diablos acababa de pasar, con los ojos pegados al trasero que se estaba alejando. Definitivamente el Hyuga no tenía el trasero que había visto ese día en la pista. Miro a Yahiko y luego a su hermano que estaba observando y luego sonrió.
-Acabas de arruinar una reunión civilizada.
Sasuke gruño.
-Ahora tendremos que cambiar el plan- dijo Itachi con demasiada emoción en cada palabra.
-Tch Itachi, si no te conociera diría que estas disfrutando los eventos-dijo Konan que tomaba de la mano de Yahiko- me agradan bastante ese par.
Sasuke podía sentir todos los músculos de su espalda tensos. Su mandíbula se apretó y su cuello se sentía tenso.
-Necesito otro trago-Sasuke resopló, definitivamente necesitaba mas de un trago.
Una mañana. Eso es todo lo que quería. Una mañana para dormir tranquilamente sin que Itachi entre como si viviera ahí. Sin que Hotaru se quejara de quería un nuevo juego de de aretes. Solo quería dormir. Dormir desnudo. Dormir con la puerta de su dormitorio cerrado. Despertar cuando le apeteciera. Despertar y no oír nada.
Maldito Itachi le había arruinado la vida desde que entró esta mañana. El ruido de los pasos se hacía presente. Amaba tenerla en casa, pero no tan temprano. Quería tener un fin de semana para él solo y despertarse. Sin necesidad de que alguien lo molestara, para hacer lo que quisiera hacer. No debió de haber bebido tanto, sabía que la ida al bar con Itachi era mala idea, pero la peor idea fue ir al club con Naruto.
Ese maldito estaba celebrando como si fuera la fiesta del año. Los shots nunca pararon y la resaca se lo recordaba.
-¡Papá! ¡Levántate!
Gruñendo, rodó sobre su estómago y sostuvo la almohada sobre la parte de atrás de su cabeza. Tomar no era lo mismo a los veinte años a diferencia de los treinta y dos.
-Son las seis de la mañana Sarada- dijo con la voz apagada.
Escucho una risita, luego sintió que el colchón se movía cuando su hija se acomodó al lado suyo. Era principio de semana y era su primer día de escuela, Sarada era igual de ansiosa y enérgica que su madre. No le sorprendía. Después de que los Harunos decidieron llevarse a Sarada -contra su voluntad- todo un mes completo con ellos, Sarada estaba de vuelta en Chicago.
-Papá, ¿qué tal si no les agrado a mis compañeros?-preguntó en voz baja la menor.
Sasuke se giró y vio los ojos color oscuro igual que los de él. Ella era una mezcla de ambos pero el gen Uchiha era el predominante, aunque debía admitir que esos labios y mentón eran los mismos que Sakura.
-¿Como no les agradaras? Eres el ser más amable y fuerte que conozco.
Lo alentó a su hija, ella le gustaba dormir en la misma cama que él de vez en cuando. Sabía muy en el fondo que eso no iba a durar mucho, próximamente su hija empezará su adolescencia.
-Tengo hambre papá.
A veces sonaba como Sakura.
-Puedes pedirle a la señora Chiyo que te haga el desayuno-dijo Sasuke mientras le quitaba uno de sus mechones de su frente.
Sarada se sonrojo, a lo que Sasuke solo pudo sonreír de lado.
-Quiero que me lo prepares tú-susurro.
Ese era uno de sus pequeños secretos. Ella aún era su pequeña bebé. Sasuke trataba de hacer todo bien, siempre que "bien" fuera un término relativo. Cuando Sakura terminó su relación con él, se había sentido la peor persona del mundo. No sabía si había sido amor o si había sido costumbre, pero su unión y su fuerza fue Sarada. Se habían complementado bien, inclusive ella lo alentaba con buscar pareja habían quedado en el acuerdo de ser padres sin estar atados a una ley o una obligación.
Una familia moderna.
El novio de Sakura llegó a conocer a Sarada. Era un médico del hospital donde trabajaba. Tanto Sasuke como la pareja de Sakura se sintieron devastados por la noticia de ese accidente. Sasuke había cedido a las insistencias de su madre en ir a las pláticas para el duelo, ambos se habían unido a algo similar para los cónyuges.
En la vida de Sakura había dos hombres: uno era el padre de su hija y otro la pareja sentimental.
Aún tenía contacto con el hombre, se había casado hace un par de años y le mandaba una tarjeta navideña cada diciembre. El aniversario de la muerte de Sakura siempre veía en su lápida un ramo de flores que sabía que eran de parte de él. No sabía quién de los dos había sufrido más.
-Esos pancakes no harán solos-dijo Sasuke levantándose de la cama y viendo la sonrisa grande de su hija.
Definitivamente era la sonrisa de su mejor amiga.
Se bajó de su auto con gracia sintiendo como es que tenia la mirada de las mujeres a la redonda, después de dejar a Sarada en su primer día de escuela recibió un mensaje de su hermano para verlo en su oficina. La empresa Akatsuki estaba ubicada en uno de los puntos más importantes de Chicago, mientras pasaba algunos de los guardia de seguridad hablaban por su radio anunciando su llegada. Admitía que un sentimiento de orgullo se apodera de él cuando todos cedían a sus simples demandas.
Uno: no se le acerquen. Dos: ninguna mujer - a menos que él lo pida- lo toca. Tres: el elevador vacío para él.
A diferencia de el edificio de la empresa Uchiha, que se ubicaba en el corazón de Chicago que es más que el centro de una de las empresas multimillonarias, sino que también alberga tres restaurantes de cinco estrellas, un bar y un salón de fiesta, tres pisos residenciales de élite y una terraza privada con alberca. Era una de las piezas arquitectónicas más veneradas y admiradas de la ciudad. También donde había crecido con sus padres y lo primero que hizo cuando cumplió los veintiuno fue salir de ahí. Sakura había sido una de las razones, la otra y la más importante era que no toleraba a su padre.
-Buenos días, señor Uchiha-escucha que le dice una mujer a lo cual solo inclino la cabeza.
Se dirige al elevador lo mas lento posible. No quería llegar al piso doce donde estaba la oficina de su hermano, odiaba las juntas con su padre. Cuando entró a la oficina vio a Itachi con una sonrisa maquiavélica y a su padre furioso. Al principio, simplemente lo mira y niega con la cabeza; era la forma que Uchiha Fugaku expresa decepción sin una palabra, y funcionaba. Le funcionó hasta los doce años, a partir de entonces se acostumbró a eso. Cuando nació Sarada y la tuvo en sus manos se hizo una promesa a sí mismo, jamás ser igual que su padre. No le había faltado nada material pero no tenía apoyo emocional.
-Tengo entendido que se robaron una fortuna de nuestras propias narices -comenzó a decir Fugako levantándose de su lugar-de las cuales es un auto que pensamos en promocionar en tu siguiente carrera.
Él estaba en lo correcto. No tenía que decir nada, estaba seguro que su rostro reflejaba todos sus sentimientos en ese momento.
-Mis hijos estaban enterados de eso y ninguno tuvo la disposición de avisarme.
Termino de decir el patriarca de los Uchihas.
-Era un prototipo del cual no era el original-Itachi dijo seriamente mientras se pasaba los dedos por su cabello largo.
-¿Y qué piensas hacer? Un carro en menos de un año-se burló Fugaku.
-Exactamente-respondió fríamente Itachi.
La respuesta hizo un eco en la oficina. La ironía aquí es que su padre estaba parado en el medio de la oficina, viendo a su primogénito como si confesara que él tenía la cura del cáncer. Sasuke estaba acostumbrado a esa clase de actitud de su hermano, si su padre hubiera convivido un poco con ellos tal vez no se sorprendería ese momento por su respuesta.
-Estas demente.
En eso si estaba de acuerdo con su padre.
-Sasuke y yo hemos estado investigando, bueno contratamos a un detective y tenemos la información suficiente para arreglar esto padre. Más sin embargo no te preocupes por tus acciones, no perderás nada al respecto-Itachi le explicó mientras se iba a la barra y se servía un vaso de whisky.
-Por supuesto, que no vas a perder nada eso es lo que te importa después de todo -finalmente habló Sasuke , atrayendo la atención agradecida de su hermano y una mirada irritada de su padre.
-¿Qué quieres decir?
-No eres Harrison Ford III para que me grites y no pretendo que te tomes ese papel-dijo Itachi con cierto tono de fastidio voltea ver a Sasuke y le sonríe-Cambiemos de tema por algo más divertido antes de irnos ¿llevaste a Sarada a la escuela hoy?
-Sí, es el primer día de clases-contestó.
-Deberías de preocuparte por tu nieta y próxima heredera. No cometas el mismo error que hiciste con nosotros.
Itachi se encaminó hacia la puerta y Sasuke lo imitó. Salieron del edificio en silencio, después de todo las juntas con su padre- en cuestión de negocios- eran una patada en el culo.
-¿Cuál es tu plan Itachi?-pregunto una vez que se sentaron en una cafetería más cercana.
-Ese par los quiero conmigo. No tienen otra familia y quiero que sean parte de mi equipo de trabajo—hizo una pausa, inseguro— Ellos no lo robaron por gusto alguien los contrató. Sin embargo, según los documentos que se enviaron a mis oficinas, esto es obra de Danzo.
-Estas loco.
-¿No ves esos programas en la televisión? Estamos resolviendo crímenes y solucionando problemas del primer mundo.
-¿Qué crímenes? Esto no es la Ley y la Orden.
Itachi dio un sorbo a su café. El imbécil de su hermano estaba feliz, discutir con su padre parecía ponerlo de buen humor.
-No es broma cuando te digo que quiero a ese par en la empresa.
-Bueno, eso es genial-se quejó, tomando otro bocado de la comida que estaba enfrente de él. Esa decisión la había tomado sin el consentimiento de él.
¿Cómo lograr que los gemelos trabajaran para Akatsuki?
No tenía idea.
-Ya me imaginaba esa reacción-La respuesta de Itachi fue alegre y asintió con la cabeza como si todo estuviera arreglado-Ahora, si me disculpas, tengo trabajo que hacer y necesitas una siesta.
Sasuke solo gruño. Su hermano se cruzó de brazos y lo miró, inclinándose más hacia atrás en su silla.
-Sasuke ¿qué te pasa? ¿Por qué no te gusta la señorita Hyuga?
-Solo necesitas al piloto ¿para que necesitas la chica?-pregunto más fuerte de lo que pretendía, el fuego de la frustración aún corría por sus venas. Algo en ella no le agradaba, lo hacía enfurecer y perder sus cinco sentidos. La Hyuga tenia un poder sobrenatural en él y aparte de eso tenía un buen trasero.
-Es un dos por uno.
Tal vez Itachi tenía razón, necesitaba tomar una siesta. Y necesitaba hablarle a Hotaru próximamente.
27-05-21
Notas de autor:
Admito que me diverti mucho escribiendo de Itachi. Es como cuando escribo de Hanabi o Kiba en FS, IKWYDLFS y FRP. No pensaba subir este capitulo hasta el proximo mes pero ya vi mi agenda de los próximos dos meses, solo tendré oportunidad de comer y dormir.
La vida de adulto es fea, es mentira que es chido. Aparte viene mi cumpleaños así que no creo actualizar y la verdad los pocos lectores que tengo no se merecen que me tarde en subirlo cuando ya lo tengo listo.
Sinceramente no se cuando vuelva actualizar, estaré ocupada y mi mente no ha imaginado mucho al respecto pero si me dan ideas puede que me ayuden.
Los fic que tengo proceso:
Fuckin Rich People: Avance unas cuantas hojas en la primera parte del capitulo 11, pero aun así se que me faltan muchas escenas -llora en una esquina-. Me enfocare en terminar esos capítulos y luego me iré a los siguientes fanfics.
Oculto: Si han leido mi profile, tuve varias perdidas este año que me llevo a una gran astenia. Mi psicologa de cabecera me sugirió que escribiera y pues de ahí nació esta historia. Aun no se como va y no se si sea del agrado de todos. Lean bajo su propio riesgo.
Cerezas agrias: Well, tampoco se a donde va. Unas cuantas escenas en mente pero las escribiré cuando ande en mood.
Como tip para todos los lectores fantasmas, vayan y dejen un mensaje en su fic favorito eso anima mas al escritor a imaginar y escribir más rápido.
En el pasado capitulo les sugeri varios fics, si tienen alguno manden mensaje. Agradezco a todos los que mandaron review con sus criticas de mi historia. De todo corazón se los agrezco y pues sí, a la mayoria creo que les respondi -mientras tuvieran cuenta aquí-.
Bonita vida, usen cubrebocas, vean series y anime, lean y ahorren mucho dinero para cuando se acabe esta pandemia podamos irnos de viaje.
Es mi motivación right now.
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