Cerezas agrias
Disclaimers: Naruto no es mio. Not mine. Por mi parte la historia sería diferente: Neji viviría, Minato seguiría siendo Hokage, Kakashi sería el padre de mis hijos y Naruto sería un héroe incomprendido viajando de pueblo en pueblo hasta volverse en una leyenda.


Capítulo 5

Hinata terminó la carrera con una sacudida que le hizo hundir el estómago. Extraños sonidos mecánicos llegaron a sus oídos mientras veía que una multitud de gente bajaba desde las gradas para acercarse al ganador. No quería volver a pasar para sustituir a su gemelo nunca más.

Una vez en su vida fue suficiente.

Los altavoces sonaron y los comentaristas anuncian a Uzumaki Naruto como ganador. Las náuseas se hacían presente y la respiración se entrecortaba. Espero a que sus latidos del corazón se tranquilizaran, las náuseas la golpearon con tanta fuerza que la piel de su rostro se erizó y su visión se volvió borrosa.

Por favor. No vomites. No vomites. No vomites.

Vio como es que Tenten se acercaba y pronto abrió la puerta del auto para que ella la guiara. No se creía con tanta fuerza, Tenten tomó de su mano y con una rapidez la sacó de la multitud.

-Hyuga.

Escuchó una voz masculina gritar desde la distancia, no tenía que voltear a verlo para saber que era la misma persona que se le acercó en los pits a preguntar por Neji. La gente se estaba acercando a felicitar al ganador Uzumaki Naruto y aun no se daban cuenta de su presencia. Antes de tomar el papel de su hermano, Tenten se había encargado de hablar con Tegurake Yahiko a lo cual él solo le pidió estar en los primeros lugares. El ruido fluyó alrededor y a través de la multitud mientras pasaban entre todos ellos, Tenten le tomaba la mano para guiarla hacia donde esperaba que estuviera su hermano demasiado deshidratado y con la peor cara del mundo. Mucha gente intentaba detenerlos para hablar con ellos pero con la habilidad de Tenten en evadir personas fue más que suficiente.

Entraron al cuarto donde estaba Hanabi esperándolas. El sonido del segundero del reloj era lo único que hacía ruido. Tenten cerró la puerta y por primera vez en ese día las tres mujeres pudieron respirar con tranquilidad.

-Mierda-dijo Hanabi.

Hinata ya estaba acostumbrada a usar ese tipo de trajes completos de hombre, que no era nada diferente al de mujeres, un poco mas ajustados pero no era de importancia. Mientras se le revolvía el estómago por los nervios de que el hombre las hubiera seguido, la pelinegra se negó a considerar la absoluta humillación que supondría que la descubrieran vestida como un hombre. Había llegado demasiado lejos para salvarle el trasero a su hermano gemelo. Era una de las primeras veces en la que se sentía útil.

Tomando una respiración profunda mientras Tenten se cercioraba de cerrar la puerta con llave, Hinata se quitó el casco dejando caer su cabello y luego empezó a deshacerse del traje.

-¿Quién era ese hombre?¿Y porque busca a Neji?

Tenten arqueó una ceja solitaria ante la pregunta.

-No tengo la menor idea-respondió.

Hanabi se cruzó de brazos y luego miró incrédula a ella. Hinata no terminó de quitarse el traje por la reacción de su hermana menor.

-Terminemos esto, luego veamos quien coños era- dijo Tenten con nerviosismo. Hinata la observó con detenimiento y luego se mordió el labio.

Ella la estaba evadiendo.

-Tenten, ¿le dijiste a Neji que tome su lugar?-pregunto Hinata.

La pelinegra notó que Tenten tragó saliva y luego observó cómo Hanabi se mordía las uñas de su mano. Eso no era buena señal.

-¡Tenten! Quedamos en decirle a Neji.

-Créeme, lo íbamos a hacer pero tu hermano es terco y dijo que él hablaría directamente con Yahiko antes de dormirse.

Hinata negó con la cabeza y luego se pasó la mano por su cabello.

-¿Dónde está Neji?

Tenten abrió la boca para responder cuando sonó un golpe y abrió la puerta de la habitación. Neji estaba más pálido que nunca, debajo de sus ojos habían unas semilunas formándose y su ceño estaba fruncido. Hyuga Neji estaba enojado.

-¿Qué hiciste?

El sonido hizo que Tenten y Hanabi al sostener la respiración fuera demasiado sonoro. Neji se dirigió hacia ella, quien sacudía frenéticamente la cabeza ante la vestimenta de Hinata, vestida aún con un traje de piloto.

-Salvar tu honra.

Neji ladeó la cabeza ante las palabras de Hinata.

-¿Qué haces vestido así?-volvió a preguntar enfurecido

-Es bastante obvio.

Neji golpeó la pared de la habitación, fue un sonido sonoro causando miedo en las mujeres que estaban presentes. Hinata miró a Hanabi en busca de ayuda pero Hanabi estaba aterrada. Hinata se cruzó de brazos desafiante y arqueó ambas cejas, provocando en su hermano gemelo enojo.

-Hinata nadie te va a creer que eras un hombre, menos que era yo-grito Neji.

-Más alto hermano, queremos que salga en las noticias-dijo Hanabi sarcásticamente.

-Neji, no podíamos perder tanto dinero-le explicó Hinata volteando los ojos al techo.

-¡Supongo que tengo que estar agradecido, al menos! -Neji volvió su atención hacia Hinata.

-¡Por supuesto! Neji esto no hubiera sucedido si no hubieras tomado como ayer lo hiciste.

-Por el amor a dios Hinata, no puedes esconder un cuerpo de mujer en ese traje-Neji agitó la mano en la dirección general del pecho de Hinata.

Hinata suspiró.

-Neji, nadie se dio cuenta-mintió. Tenía el presentimiento que él de los pits tenía sospecha. Hinata se volvió hacia Tenten pidiéndole ayuda con la mirada.

Tenten respiro profundamente y luego comenzó a explicarle a Neji lo que había sucedido. Molesto el gemelo se puso el traje que Hinata se había quitado mientras escuchaba todo. Con náuseas y mareo, Neji salió de la habitación junto con Tenten para ir con los reporteros.

-Esto se salió de control- dijo Hanabi desde su lugar.


-¡Hinata!

La cabeza de la pelinegra se alzó bruscamente, los ojos enfocados en la persona sentada al otro lado de la mesa. La expresión de Ino era de preocupación pero no podía decirle el motivo real de este. Manejar diez vueltas era estresante más sabiendo que estaba haciendo un probable fraude.

-Mierda, lo siento Ino. No he dormido bien estos días.

La rubia parpadeó y luego hizo un puchero. Solían tener este tipo de reuniones cada cierto tiempo para ver donde se iban a presentar y que canciones iban a usar. Yamanaka Ino era la joven heredera de la empresa Yamanaka y una mujer demasiado rebelde que sus padres no saben como controlarla. Como escapatoria a su realidad, algunas veces Ino se lucía y escribía sus propias canciones las cuales con la ayuda de Shikamaru solían hacer las melodias. Solo por pasión le gustaba cantar y había escuchado un par de ocasiones a la banda antes de ser integrante de esta.

-Estoy preocupada por ti, ¿crees que puedas con las nuevas presentaciones?

La Hyuga se sintió un poco culpable, había dormido pero no había descansado. Después de que salieran de la pista y se dirigieran a casa, Neji había hablado con ella y habían hecho las paces.

Como quiera Hinata no pensaba volver hacerse pasar por el. No tenía planeado volverlo a hacer. Jamás.

Pero desde esa mañana, tuvo esta extraña sensación, como si algo enorme estuviera a punto de suceder. Algo que cambiará su vida, posiblemente para siempre. Sin embargo, no tenía idea de lo que eso podría significar. Estaba ansiosa y temerosa por lo que podría suceder. Temía que volviera a pasar lo mismo que vivieron hace años, el accidente había causado repercusiones en ambos. Tenten la había notado extraña y la había mandado a descansar, cosa que no había hecho. Tenía aún pendientes con la banda.

-Si puedo hacerlo, solo es cuestion que me organice.

-No se Hina, estás en otra parte de tu mente.

-Es estres, tu no tienes a Neji como gemelo o Hanabi como hermana-bromeo.

-Tienes razón-dijo la rubia pensativamente-Podemos irnos en cualquier momento.

-Aun no termino de comer mi postre- refuto Hinata.

Ino solía burlarse de su lentitud al comer. Siempre había tenido ese problema, el cual Neji aprovecha al máximo para comerse la mayoría de las cosas. Ambos gemelos tenían un paladar dulce. Mientras Hinata le daba un sorbo a su café observó a la rubia, no tenía ninguna duda de que solía ser algo extraño la amistad que había hecho con ella, la podía considerar una amiga apesar de ser muy diferentes, después de todo Hinata tenía poco sentido para la conversación y ella era la más comunicativa que conocía.

-Necesito cafeína-se quejó Hinata al ver su taza de café casi vacía.

-No necesitas cafeína, necesitas Valium.

-¿Crees que le funcione a Neji?-pregunto Hinata a lo cual solo recibió de respuesta una risa sonora por parte de la rubia.

Amaba a Neji con todo su ser, pero su gemelo podía ser un dolor de cabeza, a veces se preguntaba como había podido enamorar a Tenten. Una extraña conciencia se apoderó del cuerpo de la Hyuga, comenzando como una sensación de hormigueo en la parte posterior del cuello y se intensificó con cada segundo que pasaba.

Se sentía como ... como si la observaran.

Al escanear la habitación, no vio a nadie prestando atención donde se encontraban, la inquietud floreció en la boca del estómago. Se acomodo un mechón detrás de su oreja para calmar su paranoia.

-Estoy un poco decepcionada-admitió Ino-Esperaba algo más glamoroso para una cafetería con tan buena publicidad.

-No me quejo, esta bueno lo que pedí.

-No tienes un paladar exigente Hina.

Hinata iba a comenzar a discutir cuando la atención de la ojiazul fue directo a la puerta de la cafetería.

-Oh mi dios- dijo, antes de que pudiera detenerse-Gracias por dejar que mis ojos vean esa tal creación que buen espécimen masculino.

Por como escuchaba el tono de voz de su amiga rubia eso significaba que lo conocería pronto. Hinata se giró y se petrificó del susto. Ahí estaba el joven de los pits, vestía de forma casual unos jeans y una camisa. Era alto, en el bar lo había notado cuando él le preguntó por el piloto que buscaba.

-Oh, maldita sea, está caliente-dijo Ino.

-No me parece tan atractivo-se quejó Hinata.

Ino se quedó boquiabierta ante su comentario y la Hyuga descubrió que no eran las únicas que tenían la atención puesta en el joven de cabello negro. Su mirada intensa oscura recorrió la habitación y aterrizó en ellas.

-Y nos está mirando-suspiró Ino, sonando presa del pánico-¿Se me ve bien el busto?

Hinata voltea los ojos al techo y al bajar la mirada sostiene la respiración con fuerza, al confirmar lo que su amiga le decía. Su mirada dura se clavó en los ojos grises y no pudo desviar su atención de sus grandes ojos color oscuro.

-¿Hinata?-se quejó Ino.

-Igual de grandes y voluptuosos que siempre Ino.

Y luego se acercó a la caja para pedir. Ella tragó y trató de no inquietarse. Probablemente la había olvidado y probablemente sea su imaginación. El no podría sospechar que ella participó la carrera anterior.

-Mierda, te tengo que dejar Hinata mi padre va a la oficina y debo estar presente-le dice al mismo tiempo que saca un billete de cincuenta- Yo pago esta ocasión. Debo irme, preguntale a ese hombre por su numero telefonico, verlo el día de hoy me da material para masturbarme en la noche.

-Mucha información Ino- murmuro sonrojada. Ino solo le guiño el ojo mientras corría de la cafetería.

Empezó a revisar su celular mientras esperaba que llegara el mesero cuando escuchó que alguien tomó asiento en el lugar que había desocupado Ino. El joven de cabello negro estaba justo enfrente de ella. Si su memoria no le fallaba lo habían llamado Sasuke la noche anterior. Hinata sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.

-Me dijo tu amiga que estabas apunto de retirarse y que podía tomar asiento-explicó el joven de ojos oscuros. Un sonrojo invadió sus mejillas y él la miró al mismo tiempo y le dio una sonrisa arrogante.

Maldita Ino. Ya debería estar acostumbrada a eso. Hizo lo mejor que pudo para encogerse de hombros y articular lo único que pudo.

-Oh.

La sonrisa confiada no abandonó su rostro. La mesera en ese momento arribo con una taza de café del hombre luego se giró hacia Hinata a lo cual ella trato de pedir la cuenta sin sonar nerviosa.

-Quisiera saber donde puedo encontrar a tu hermano-escuchó que le habló el hombre.

-¿Acaso me está siguiendo?-pregunto Hinata.

-No tendría esa suerte señorita Hyuga-cuando lo escucho su corazón dio un vuelco.

La mesera se acercó con la cuenta, Hinata miró la cantidad y le entregó el billete de Ino y uno de diez rápidamente. Aclaro su garganta, sintiendo el rubor asentarse en las mejillas.

-Pues le deseo lo mejor para saber más información de él, así que si me disculpa me retiro.

No entendía porque se sentía molesta e irritada solo Dios sabría su motivo, pero lo que era cierto era que el hombre no tenía idea de lo engreído y seguro de sí mismo era. Él era aterrador. Pero entretenido.


Ese día en el garaje había bastante gente, de lo cual no se quejaba ya que necesitaban reunir lo más que se pueda para irse de ahí. Estaba trabajando en uno de los autos de los Sabaku cuando escucho a Neji acercarse a ella. Se giró y se encontró con la mirada de su hermano gemelo consternado, de repente se dio cuenta de que había un par de personas en la entrada del garaje. Desde donde estaban ellos no los podían ver, la mirada de Neji se había fijado en ellos.

-Hyuga, hay un par de hombres buscando al mejor mecánico-dijo Benzu con una suave voz.

Hinata parpadeó y apartó la mirada de Benzú para dirigirse al par de hombres.

-¿Quienes lo buscan?-pregunto Neji.

-Ambos hombres altos, blancos y ceñudos-Benzú murmuró en voz baja mientras sonreía divertido.

-Acabas de describir a Neji-dijo Hinata de lo cual solo Benzú rió entre dientes. Neji chasqueo la lengua y luego puso sus ojos en blanco.

-Me refiero al piloto, Uchiha Sasuke-dijo Benzú, a lo cual él notó las miradas grises sorpresa cuando ambos Hyugas lo miraron de nuevo.

-¿Piloto?-ella dijo.-¿Qué tipo de piloto?

Neji no había hablado nada pero sabía que estaba tratando de tranquilizarse, tal vez pensando en ordenar todo su closet para relajarlo. Sólo su hermano le relajaba acomodar su ropa.

-Piloto de carreras- dijo Benzú mirando desde lejos a los hombres-se que suena poco profesional pero después de que pase con ustedes creen que pueda pedirle tomarme una foto con él.

Viendo que Neji había perdido la habilidad para hablar Hinata asintió en reconocimiento antes de agregar

-Pasalos a la oficina, en un momento iremos mi hermano y yo.

Los hombres se veían elegantes y con un porte sin igual. Vio como era que Benzu los guiaba a la oficina mientras Neji se pasaba su mano por su cabello largo. Ella no estaba preparada para hablar con alguno de los hombres, menos sabiendo que uno era un piloto de carreras. Escucho que Neji maldijo en voz alta.

-No sabemos que buscan.

Y tenía razón, pero era momento de sospechar de todos. Esperaron a que Benzu saliera de ahí y después de unos minutos caminaron a la oficina. Estarian bien, estaban en su local. Había cámaras y esperaban que fuera lo que fuera por lo que los buscaban no le hicieran daño a alguien más. Abrieron la puerta y un par de ojos oscuros se fijaron en ellos.

Uno de los hombres- el cabello más largo-se acercó a ella y solo se detuvo cuando estaba a medio metro de distancia. Agachándose, miró cada parte de su rostro, sus fosas nasales dilatadas mientras respiraba profundamente. Sus labios se separaron ligeramente mientras exhalaba y detrás de él, alguien tosió. Distraído, sus ojos se desviaron hacia un lado y lejos de su mirada. Antes incluso de hablar, su mano se deslizó y tomó la de ella, su pulgar acariciando su palma, provocando un escalofrío que la tomó por sorpresa.

-Un gusto conocerla señorita Hyuga-se presentó antes de besarle la mano-mi nombre es Uchiha Itachi y el enojon es mi hermano Uchiha Sasuke.

Lo decía con un toque de humor en su voz. Como si se estuviera riendo de ella. La sangre caliente inundó sus mejillas. Escucho un par de gruñidos, uno por parte de Neji y otro por el otro personaje. Itachi apretó su boca para que no la viera tratando desesperadamente de no reír.

-Bueno, entonces supongo que usted es Hyuga Neji- le dijo girándose a su hermano para estrechar la mano.

Neji lo entendió. Tendría que actuar civilizadamente. Tomó la mano del hombre y luego se acercó al otro personaje que estaba detrás de Itachi. El piloto después de tomar la mano de Neji se dispuso a tomar la de Hinata no sin antes notar que un pequeño hormigueo eléctrico que la atravesó sacudiéndose por su toque. Se vieron un breve momento a los ojos y supo que algo extraño estaba pasando.

Estaba jodida.

-¿En que les podemos ayudar caballeros?-dijo Neji una vez que se sentó en su silla detrás del escritorio.

-Me doy cuenta que no éramos esperados.

-No tenemos el gusto todos los días que dos personas de tanta importancia lleguen a nuestro humilde garaje- intervino con una amplia sonrisa Neji que pareció fluir sobre todo su rostro- Admito, que tengo bastante curiosidad en cuanto a la razón de su visita. ¿Le importaría iluminarme?

-Buscamos al mejor mecánico- dijo al mismo tiempo que inclinó la cabeza y la miró de cerca. Había algo en la forma en que la estaba examinando.

-Entonces lo tienen frente a ustedes-respondió Neji rápidamente haciendo que su mirada se fijara en él.

-Como sabra mi hermano que está aquí presente esta buscando un nuevo mecánico y yo también estoy en busca de uno-le empezó decir Itachi directamente a Neji sin voltear a ver a la pelinegra- ¿quisiera saber si le podemos dar una propuesta de trabajo?

No tenia Hinata que ver a su hermano para saber que estaba alzando su ceja. Ella frunció el ceño.

-¿Busca al mejor mecánico?-pregunto Neji a lo cual Itachi solo asiente sonriendo.

-¿Para qué tipo de trabajo?-preguntó Hinata inclinando la barbilla con orgullo.

-Sólo es un trabajo en la siguiente carrera de NASCAR, no pienso llevarme por mucho tiempo a tu hermano.

-Si busca al mejor mecánico debe hablarle bien a mi hermana, ella es la mejor mecánica aquí.

-¿Tu no eres mecánico?-preguntó el joven que se había encontrado en la cafetería y en los pits.

Estando más cerca del piloto podía ver sus facciones tenía el pelo oscuro y espeso caía hacia adelante, cejas igualmente oscuras con unas pestañas largas. Sus pómulos eran altos y anchos, la nariz recta y centrada. Su mandíbula cuadrada era firme y su boca bien formada. Pero sus ojos eran, con mucho, su característica más cautivadora. Tenia una mirada intensa de color oscuro como la noche.

La irritación cobró vida en el cuerpo de Hinata con tanta intensidad por dicha pregunta.

-Es un buen mecánico, no es el mejor-respondió Hinata. El piloto la miró fijamente por un momento. Vio que el hombre sonrió de nuevo, como un lobo. Ella cruzó los brazos sobre su pecho como una barrera.

-No puede sorprenderse de que me sorprenda. No es exactamente común en las mujeres estar interesadas en el motor de un auto.

Ella se movió hacia adelante sin pensar.

-Tiene razón, pero estamos en una época donde me gusta creer en la igualdad de género.

El lado derecho de sus labios se curvó hacia arriba y luego se echó hacia atrás para examinar. Pareció reflexionar sobre su declaración un momento, luego se encogió de hombros.

-Muy bien. Entonces estoy interesado en que ambos trabajen en el mismo proyecto bajo la empresa Akatsuki-dijo firmemente Sasuke.

-Me agrada como piensas-murmuró Itachi el cual parecía demasiado entretenido viendo la guerra de miradas.

-A la cual rechazamos-contestó Hinata con los brazos cruzados.

-¿Se puede saber porque es tan rápida su respuesta señorita Hyuga?-pregunto Itachi.

-No tiene que dar razones mi hermana-contestó Neji.

Las miradas gemelas se bloquearon. Su determinación coincidió, su decisión igual.

-Ahora, estoy realmente intrigado-dijo al mismo tiempo que arqueó una ceja el joven piloto.

-Ustedes nos invitaron a trabajar para ustedes, nosotros nos negamos-contesto Neji.

La mirada gris de la Hyuga seguía en el par de Uchihas, tenía muchas dudas a las cuales esperaba respuestas.

-Adelante, pregunta, querida- dijo Itachi, cambiando su peso-Pregúntame por qué les estoy ofreciendo un nuevo trabajo fabuloso.

Casi soltó un bufido. Fabuloso fue la última palabra que usaría para describir trabajar para la empresa habían robado. Neji estaba viendo a las dos personas frente a él, ella solo estaba esperando que no fuera una emboscada. Se suponía que debía trabajar en su propio negocio, no tenían tiempo para eso.

-¿Por qué está interesado en nuestros servicios?

-Verán, hace unos días la empresa Akatsuki tuvo una pérdida muy grande a la cual necesitamos de su apoyo- respondió Itachi. Dio un paso adelante y le dio unas palmaditas en la mejilla de Hinata.

Vio por la periferia de su vista que Neji apretó el puño contra su costado.

-No estamos interesados-respondió Neji.

Itachi se volvió y sonrió, sus ojos oscuros parecieron brillar.

-Estoy siendo bueno y bondadoso.

Hubo un silencio incomodo por parte de todos, la oficina se sentía demasiado espesa y las cuatro paredes causaban mucha molestia. Hinata se quedó pensando por un momento, sin querer jugar a sus juegos, pero sin tener realmente otra opción.

-¿Esa es su respuesta final?-pregunto Sasuke.

-Quiero respuestas. ¿Por qué están aquí?-pregunto Hinata.

Los ojos oscuros de Sasuke brillaron mientras la miraba, esperando que entendiera lo que no estaba diciendo. Sonríe de lado Sasuke y saca un dispositivo electrónico donde ambos Hyugas se sorprenden. Habían sido cuidadosos en todo, estaban seguros que no había ni una cámara encendida, se podía ver los cuerpos de ambos trabajando en equipo. Hinata pasó saliva y luego miró a Neji, su rostro estoico no reflejaba miedo para los Uchihas que estaban frente a ellos pero ella lo conocía. Neji por primera vez no sabía que hacer.

-Escuche que el "desarmador" tenía un par de sobrinos que hacían su trabajo sucio. Fueron un poco difíciles de encontrar y de confirmar que eran-dijo Itachi con una sonrisa de lado.

-¿Qué es lo que quieren?-pregunto Neji.

-Quiero que trabajen en el nuevo automóvil-empezó a decir Itachi-y quiero saber a quien le entregaron el auto.

-Quieres esa información para buscar tu automovil-dijo Hinata sintiéndose como una idiota cuando se dio cuenta de lo que ellos querian.

Diseñar y armar un carro era todo un reto. Necesitaban a los mejores ingenieros para mejorar el prototipo que habían robado. Por supuesto que los Uchihas querrían la información sobre quién tiene el prototipo de su auto. Valdría una fortuna para las personas adecuadas, especialmente porque todavía no era información pública.

Vendería esta información al mejor postor y haría una fortuna. Solo podía imaginar quién querría conocer sus acuerdos comerciales con anticipación. Para las corporaciones adecuadas, esta información podría generar miles de millones.

-Perdimos una parte importante de nuestro proyecto- dijo, evaluándose dedicándole una sonrisa real-Así que quiero que ustedes dos trabajen en el nuevo auto que haremos. Estoy casi seguro que él que les dio dinero para robarlo fue el anciano de Danzo.

Hinata suelta un chillido causando en el mayor una sonrisa y en el joven piloto un tic en su boca.

-Por lo visto si fue él. Queremos que esto sea beneficioso para todos.

-No lo haremos. De ninguna manera.

-No creo conveniente su respuesta- susurró Itachi. Itachi mostró otro video donde Neji y Hinata estaban recibiendo el dinero Yahiko.

El corazón de Hinata podría haberse detenido.

-Tenía miedo de que dijeras algo así-Itachi chasqueó- Si hacen esto obtendrás la paz que buscan- dijo Itachi desde su lugar.

Parpadeó una vez y luego dos cuando se puso su piel de gallina. Hinata se quedó sin aliento mientras se alejaba. Estaba temblando, se trató de recomponer. Definitivamente alguien había estado hablando. Un sutil escalofrío recorrió su columna vertebral.

-¿Quién les ha dado tal información?-Neji preguntó, lanzándole una mirada que decía que esto lo tendrían que discutir.

-Contactos-La respuesta de Sasuke fue breve e inmediata.

Tarde o temprano se iban a enterar de quien los había delatado o como lo habían hecho.

-¿Hablaron con Hizashi?-pregunto Neji.

-Se podría decir que lo fuimos a visitar, pero él no se dispuso a cooperar-informó Itachi de forma serena.

Neji exhaló ruidosamente.

-Entonces, ¿ustedes son sus lacayos?-pregunto Sasuke.

Jadeo la pelinegra. Cuando Sasuke simplemente frunció el ceño, solo se le ocurrió responder con la verdad.

-Sí. Somos los que hacíamos algunos de sus trabajos. Lo hemos sido desde los dieciséis años-murmuró Hinata.

Cuando se giro miró la expresión del piloto que se había vuelto incrédula.

-¿Su abuelo los llevó a robar autos?-volvió a preguntar el piloto.

-No seas ridículo. El abuelo nunca habría hecho eso. No tuvo que hacerlo. El tío Hizashi lo hizo.

Cuando la mandíbula de Sasuke se abrió, ella se rió entre dientes. Él resopló. Sus ojos se entrecierran en ella. Sus ojos se enfriaron cuando los miró. Uchiha Sasuke se acercó aún más, ahora a solo unos centímetros de su pecho. Incluso en su estado de shock, su olor removió algo en el estómago; era embriagador, peligroso pero embriagador.

-Esto es una amenaza ¿no?- Pregunto, incrédula la Hyuga.

-Oh querida no es una amenaza- dijo Itachi, con el ceño fruncido arrugando su frente- lo veo algo que ambos lados ganara, ustedes hacen que nuestro carro triunfe y nosotros los ayudamos a desaparecer de todo el bajo mundo.

-Siempre puedes traicionarnos y mandarnos a la cárcel-dijo Neji a lo cual Hinata se estremeció.

Ellos no tenían el dinero ni los contactos para pagar un abogado.

-Eso no es nada divertido y créame cuando le digo que soy un hombre de palabra.

-Además-empezó a decir Sasuke mientras se acerca a ella. Observó su paso en su dirección y abrió mucho los ojos, pero no retrocedió, aún cuando se movió muy cerca de ella-necesito a alguien con quien practicar. Un hombre que sabe arreglar su auto y maneja como lo hizo en la pista tiene todo mi respeto.

-¿Creen ustedes que confiaremos en su palabra?-volvió a preguntar Neji.

-Sé que es una manera que nos beneficia-dijo Itachi que se pasó los dedos por el mentón.

-Disculpe si estamos a la defensiva caballeros-dijo con tranquilidad el mayor de los Hyugas-pero desconfiamos de las personas que nos chantajean.

-Nunca pensé que sería sencillo negociar con ustedes.

-Así que ¿vinieron dispuestos a negociar?

-Piensenlo ¿si le dijera que le ofrezco a su familia tranquilidad, pero sólo a un precio?

Hinata ni siquiera parpadeó sorprendida.

-Nuevamente les pregunto ¿qué es lo que desean caballeros?

-Diseño del nuevo automóvil, que sean los mecánicos principales de este, que ganemos la NASCAR y claro está que trabajen para nosotros y que nos sean fieles.

-Pide mucho señor Uchiha-susurro Hinata.

-Solo pido lo mejor. A cambio tendrán la protección necesaria, mi palabra del terrible acto que hicieron y un sueldo.

Un puño golpeó la puerta, silenciando todo lo que estaba a punto de preguntar.

-¿Hyugas?- Sonó la voz masculina de Benzú- Los está buscando el señor Sabaku.

Los Uchihas se pararon de su lugar no sin antes sonreírles.

-Creo que esa es nuestra salida Hyugas, los vemos el lunes en nuestra empresa.


Notas de autor:

Me convertí en lo que jure jamás ser. Creo que es lo más insta love que he escrito. Una disculpa estoy demasiado cansada, les juro que en estos días corrijo todos los errores del capitulo. Literal me estoy durmiendo y no pude hacer los cambios que queria.

Actualice antes pero no creo que era lo que esperaban lol.

Capitulo 11 de FRP ahí va espero terminarlo despues de mis vacaciones y Oculto no he avanzado nada.

UPS.

Saludos.

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