Título: Cerezas agrias.
Disclaimers: Not mine.
Capítulo 7
Hinata se movió en su asiento pensando en los sucesos de un par de días, Neji ya estaba enterado del espectáculo que se perdió. Podría haber mentido y haberse dicho a sí misma que era su dignidad lo que la había mantenido alejada del área de trabajo. Excepto que cuando llego al día siguiente todos se habían comportado lo más caballerosos posible. Uchiha Sasuke se había tomado la molestia los días siguientes en llevarle un café y un rol de canela todas las mañanas.
-¿Por qué no me trae nada?-preguntó un día Neji cuando Sasuke se alejaba de la mesa donde estaban trabajando.
-Puede ser que se sienta culpable por no haber hecho algo al respecto.
Neji gruñó y continuó trabajando en las piezas que tenía frente él.
Era inevitable negar su atracción por Uchiha Sasuke conforme pasaban los días era cada vez más notorio. No parecía molesto con ella, solo desconcertado. Era divertido verla esforzarse por no discutir con ella. Realmente no entendía lo que estaba haciendo pero podía disfrutar de la imagen de la perfección masculina controlando sus impulsos para no darle la contra. Solo lo veía en las mañanas cuando llegaba, durante el resto del día el joven piloto parecía ocupado. Alguna vez llego a ir en la tarde lo veía de pasada, y aunque lo había sentido mirándola de vez en cuando, no la había molestado.
A ella no le molestaba en absoluto. Le gustaba en cierto modo como era que le prestaba atención.
Ese día estaba sentada en la recepción de su garaje con sus pies levantados sobre el mostrador y bebiendo un poco de café. Le había mandado un mensaje a Itachi fingiendo migraña, cuando en realidad tenía que ponerse al día con el papeleo, la contabilidad y revisar todo el trabajo que se estaba haciendo en el garaje. El sueldo que le pagaban los Uchihas era aceptable pero no podía descuidar su negocio familiar. Estaba demasiado ocupada viendo las cuentas cuando alguien llamó a su puerta.
Hanabi metió la cabeza en la habitación.
-Hinata ¿puedes prestarme mil dólares?-dijo al mismo tiempo que movía rápidamente sus pestañas.
Ella observó a su hermana como si tuviera dos cabezas.
-¿Para que quieres mil dólares?
-Quiero comprar una bolsa que vi-masculló Hanabi.
Miro detenidamente a su hermana menor. Definitivamente había cambiado y había vivido un mundo no tan trágico como el de ellos. A pesar de tener el gen Hyuga presente podía decir con orgullo que Hanabi no tenía en su mirada esa sombra de tristeza que hay en los ojos de Neji.
-Estas loca, con esa cantidad podemos pagarte tus libros del próximo semestre.
-Pero es una bolsa que realmente quiero- se quejó la castaña.
-Hanabi, no te daré ese dinero. Si quieres esa bolsa debes ahorrar de tu sueldo. Neji ni yo te quitamos un centavo de lo que ganas-Hinata se estaba enfureciendo. Tal vez habían mimado mucho a su hermana.
Tenten solía decirles que le estaban haciendo un mal, por lo visto tenía razón.
-Lo estás haciendo muy bien en todos los departamentos en parecerte a Neji-Hanabi hace una mueca y sus ojos se desplazan por todo el rostro de ella.
-Dame un buen motivo porque te deba de dar el dinero para una bolsa.
Hanabi jugó con uno de los mechones de su cabello y luego hizo un puchero.
-Porque me lo merezco.
-Respuesta incorrecta.
-No eres nada divertida.
Escucho que alguien se aclaró la garganta y se volvió para mirar hacia la puerta, luego se estremeció.
Mierda. Uchiha Sasuke. Hinata abrió la boca sorprendida de su presencia en su oficina.
-Hyuga-dijo neutralmente. Sus ojos se encontraron con los grises de Hinata brevemente y asintió un poco. Eso fue todo.
-Uchiha.
Hanabi posó su mirada en Sasuke y luego en Hinata. Su ceja se arqueó de forma inconfundible causando un sonrojo bastante notorio en la pelinegra. Hanabi la vuelve a mirar y luego extiende su mano hacia Sasuke.
-Hyuga Hanabi, hermana menor de los gemelos y la más guapa de la familia- se presenta.
Hinata observa como es que el piloto le estrechó la mano sin dejar de mirarla.
-Uchiha Sasuke.
-No se si me recuerdes pero estaba en la carrera de Las Vegas.
-Hanabi-advirtió Hinata conociendo la facilidad de palabras de su hermana.
-Te recuerdo- interrumpe, sus ojos oscuros parpadean- a ambas las recuerdo de esa carrera.
Los labios de su hermana forman una "O", luego se para en silencio.
-Necesito hablar contigo-dijo en el mismo tono de voz neutra, luego miró a Hanabi antes de continuar - a solas.
-Tengo un poco de prisa Uchiha, tengo pendientes con Tenten- susurro Hinata, el Uchiha le devolvió la mirada con esos ojos oscuros.
-Oh, yo puedo ayudarle a Tenten-se ofreció Hanabi provocando en Hinata que alzara una ceja.
-¿De que-
-Tendrás que perdonar a Hinata-su hermana menor la interrumpió mientras le da una suave palmada en el hombro -no puede dejar el garaje solo. Aparte hermana no quiero que te acerques a la casa con el montón de incienso que hay. Tu migraña empeora.
Los párpados de Hinata descienden mientras la mira con los ojos entrecerrados. Hanabi la presiona con una mirada cegadora y aprieta los dientes.
-Oh.
La excusa que había inventado. Se le había olvidado. Ella vuelve a centrar su atención en Sasuke y luego suspira.
-Tengo unos minutos Uchiha-susurro Hinata.
La castaña sale de ahí y lo último que escucha es el sonido de la puerta al cerrarse. Sasuke empieza a ver alrededor del cuarto, específicamente la foto de su abuelo cuando inauguró el garaje con su papá y su tío de cinco años. Fue de las únicas fotos que le gusto dejar de la oficina.
-Itachi quiere ver si está disponible este jueves a las nueve de la noche-dijo Sasuke quitando la mirada oscura de la foto.
-¿Jueves a las nueve de la noche?- repitió con su voz un poco demasiado alta.
Sasuke no respondió. No lo culpo. Había algo en él que la hacía actuar de diferentes formas, cuando estaban en junta discutían y se defendía, cuando la observaba la hacía sentir escalofríos y en otros casos segura de si misma. Sí, definitivamente él causaba en Hinata un sin fin de sentimientos que no podía controlar.
-Oh, creo que sí ¿quiere que revise algo del nuevo modelo?
-Quiere invitarlos a cenar, a tu hermano y a ti. Después de lo que los hizo pasar, específicamente lo que hizo Orochimaru.
-¿De verdad? -pregunto y parpadeó sorprendida.
Sus labios se torcieron mientras trataba de contener una sonrisa.
-En modo de disculpa
-¿Esa es su idea de disculparse?-pregunto Hinata.
Mientras miraba esos grandes ojos color oscuro, Sasuke de repente parecía nervioso. Su mirada se rompió y miró ansiosamente alrededor de la habitación.
-¿Quieres otro tipo de disculpas?-musitó.
-¡No importa!- Soltó.
El Uchiha parpadeo un par de veces.
-Creo que el jueves esta bien, tengo que hablar con Neji para que nos confirme que no hay pendientes o algún compromiso. Neji les responderá.- le dijo en un tono más normal.
-¿Tu celular?-preguntó con su voz indiferente.
Eso la detuvo en seco. El Uchiha puso los ojos en blanco y el celular que tenía en su mesa lo tomó y marcó un número, luego escuchó el timbre del celular de Sasuke.
Había grabado su número.
Sasuke no estaba sonriendo, no exactamente. Su boca estaba en su línea recta habitual, pero sus ojos oscuros tenían cierto brillo, causando en el estómago de Hinata miles de movimientos. La pelinegra se metió el cabello lacio detrás de las orejas.
-Marcame para confirmarme-dijo antes de salir de la oficina.
El olor a humo de cigarrillo atacó su sentido del olfato, pero extrañamente, no le repugnaba como en otras ocasiones. Busco con su mirada gris por todo el lugar, Neji le había dicho que cuando lo viera se daría cuenta de quién era el que buscaba.
Y tenía razón. Era una copia idéntica de su tío el piloto Might Guy, solo que una versión más joven y con una nariz más chica que la del veterano. Su hermano le había insistido en que fuera a conocer al próximo mecánico que se integraría al garaje, el lugar lo había elegido el mismísimo Rock Lee. El restaurante estaba lleno para ser un Lunes por la tarde, había hombres trajeados y con corbata. Antes de caminar, suspiro para armarse de valor.
-Siento mucho llegar tarde. El trabajo era una locura y no había ni un solo taxi disponible cuando finalmente me escapé. Debes ser Rock Lee- dijo cuando se acercó a él, sonriendo a modo de saludo.
-Encantado de conocerte. Estaba preocupado porque no llegarás, alguien tan joven y hermosa no debería andar sola en las calles de esta ciudad-empezó a decir el hombre que tenía la misma particularidad que Might Guy, su ceja abundante- Lo bueno de esto es que tengo el honor de ver tu brillo en persona, con tanta jovialidad y energía podremos hacer un gran equipo.
Y hablaba igual que él.
-Neji nunca me dijo cuánto te parecías a Might Guy-decía mientras tomaba asiento, a lo cual rápidamente Lee tomó la silla para ayudarla a acercarla- soy Hyuga Hinata.
-Hyuga Hinata, un hermoso nombre para una gran mujer. Debo decir que el parecido con Neji es sorprendente y solo lo he visto en fotos.
-Somos gemelos-le informo con una sonrisa.
-Eso explica muchas cosas-dijo sonriendo Lee.
Hinata acomodo su bolsa de mano en una de las sillas vacías, la mesa donde estaban eran para cuatro personas lo cual le parecía curioso que tomara esa mesa.
-Me dijo mi tío que te gustaba el vino así que me adelante a ordenar una botella- volvió a hablar, comprendiendo porque Neji la había mandado a entrevistarlo. Hablaba más que el piloto-le pediré al mesero que nos proporcione el menú.
La cena estuvo entretenida, Rock Lee tenía todo lo que estaban buscando a excepción de sus años de experiencia. Neji le había informado que por el no habia problema en aceptarlo en el garaje, solo faltaba su decisión. Necesitaban a alguien que supiera realmente lo que hacía, la experiencia lo tomaría ahí. Ella levantó su vista de su platillo para encontrarlo mirándolo por el rabillo del ojo con una expresión de felicidad.
-Ciertamente estaría feliz de trabajar bajo sus conocimientos y en su garaje. Solo he recibido muy buenos comentarios de como laboran. Sería un placer para mi estar bajo sus enseñanzas- dijo arrastrando las palabras, manteniendo la mirada en ella hasta que ella se vio obligada a reconocerlo con un leve asentimiento.
El hombre era insistente.
—G-gracias —dijo ella, su voz apenas llegaba. Se pasó uno de sus rebeldes mechones y tomó su copa de vino antes de volver hablar con él- Nos encantaría tenerte en nuestro equipo Lee, ¿podrías iniciar el viernes en la tarde?
-Cuando desee jefa.
-Dejemos en claro una cosa, no me dirás jefa.
-No puedo permitirme eso jefa-respondió Lee- hay jerarquías.
-Dile jefe a mi hermano, si gustas. A mi llámame por mi nombre.
Lee la miró con sus grandes ojos de color oscuro. Eran diferentes, eran casi circulares y admitía que tenía unas pestañas largas y gruesas. No eran nada parecidos a los de los Uchihas. Ese pensamiento le causó un estremecimiento en todo su cuerpo. Lee la miraba curiosa ante su reacción.
-¿Te sientes bien, jefa?
-No es nada- se sonrojó mientras inventaba una razón-Estaba pensando en lo que mi padre habría dicho si alguna vez escuchara a alguien decirme jefa.
Puede ver a Rock Lee abrir la boca y al mismo tiempo sonrojarse. El chico estaba un poco abochornado. Su cerebro estaba trabajando desesperadamente en algo que decir para difuminar la situación, pero por el rabillo del ojo, lo vio, y todo pensamiento coherente se perdieron. En el lobby del restaurante estaba Uzumaki Naruto, el piloto que había vencido Neji y Uchiha Sasuke. Chicago, una ciudad chica donde puedes encontrar a dos pilotos reconocidos a nivel internacional. Hinata tomó la copa de vino y dio un trago grande hasta acabarse su bebida. El rubio estaba gritando llamando la atención de los comensales del restaurante.
-No puedo creerlo ¿Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto?-chilló Lee al mismo tiempo que ponía sus palmas de las manos en sus mejillas.
Los labios se separaron mientras los miraba. Todo debía ser una mala coincidencia. Por alguna extraña razón se le aceleraban los latidos del corazón y podía sentir que se ponía la piel de gallina en los brazos.
-No sabía que podía tener la oportunidad de verlos tan cerca, hoy ha sido un día de mucha suerte- susurro Lee, sus ojos brillaban de emoción viendo desde lejos a los pilotos.
-¿Alguna vez has ido a alguna carrera?-pregunto Hinata quitando su mirada gris de los jóvenes pilotos.
-Sí pero no a las recientes, conozco a un par de pilotos la mayoría son veteranos-explicó Lee.
Hinata posó nuevamente su mirada en el lobby. Entonces, de repente, la cabeza del Uchiha se giró ligeramente en su dirección, y así, sus miradas se encontraron.
-Oh no-murmuró.
-Uh, ¿estás bien?-Lee la miraba preocupada.
Miro hacia una esquina del restaurante mientras sentía que se le erizaba el vello de la nuca. Siempre que podía evadía la mirada oscura de él. Esperaba que Sasuke no se diera cuenta que estaba ahí. Aunque si lo pensaba bien, si la hubiera visto no habría problema ¿no?
-Estoy bien.
-Es mi imaginación o vienen para acá Uchiha y Uzumaki.
Sintió gran parte de sus alimentos intentando regresar, se sentía horrorizada y solo podía mirarse las manos.
-Debe de haber una mesa disponible por aquí Lee-dijo con dificultad Hinata.
-Hyuga, buenas noches-dijo una voz profunda y sensual.
Uchiha Sasuke. Vestia una camisa negra de manga larga, pantalones negros, zapatos negros a juego con su mal humor. Sus ojos oscuros estaban fijos en ella y sus labios estaban apretados formando una línea recta. Hinata miró la forma en que la miraba Lee, la forma en que sus ojos se iluminaron y se redondearon, sus mejillas se sonrojaron de emoción. Por lo visto, Lee era un fan.
-¿Lo conoces?-pregunto Lee y ahora no había duda de su excitación mientras la miraba.
-Buenas noches Uchiha- se giró para ver a Lee y le sonrío tímidamente- Así es.
-Eh bastardo, ¿porque te vas de la fila? No tendremos mesa- se queda en silencio y sus ojos azules la miran con picardía- Hola, Uzumaki Naruto, mejor amigo de este inutil.
-Hyuga Hinata, mecánica de los Akatsuki. Encantada de conocerte- le dice mientras miraba al rubio de ojos azules -El es Rock Lee próximo integrante de nuestro garaje.
Hinata estiraba la mano y estrechaba la mano de Naruto mientras Lee estaba tomando la mano del Uchiha. La cara de Lee era como un niño de cinco años conociendo a Santa Claus en persona.
-El placer es todo mío-le respondió el rubio.
Esos ojos azules la miraron por un momento, como si la desnudara con la mirada.
-¿Porque no toman asiento en lo que la hostess les prepara su mesa?-sugirió Lee sonrojado.
Hinata gritó internamente. Rezo para que los pilotos se negaran pero sus suplicas no fueron concebidas. Cuando los dos pilotos tomaron asiento, el gerente se acercó a ellos ofreciéndoles una botella de champán a lo cual accedieron.
-Tenía muchas ganas de conocerte Hyuga Hinata, ya solo me falta conocer al joven piloto que me ganó-Naruto estaba tomando de su copa mientras le decía con emoción- He escuchado que son los mejores mecánicos del área.
La pelinegra sonrió forzadamente. Nadie sabía que ella había suplido a su hermano, nadie se debía enterar.
-¿También quieres conocer a Hyuga Neji?-pregunto sorprendido Lee.
-Claro, Neji fue el que me venció en la carrera de Las Vegas y quiero mi revancha-dijo el rubio mientras movía sus brazos de forma energética.
-¿Hyuga Neji venció a Uzumaki Naruto?-se giró para ver a Hinata directamente a los ojos y luego la toma de las manos-¿Cuando tendré el placer de conocer a tu hermano?
Y en ese preciso momento, Sasuke decidió pasarle la botella de champán a Lee haciendo que soltara su enlace de manos. Hinata se sobresaltó, noto que la mandíbula del Uchiha estaba tensa con especial severidad, y sus ojos oscuros cuando la miraron la dejan inmovilizada. La boca de Sasuke se curvó en un forma de un simple disgusto. Escucho una risa burlona por parte del rubio.
-Rock Lee ¿verdad? Estarás con un par de mecánicos bastante reconocidos. Uchiha Itachi no deja a cualquiera meter su mano en sus autos-el rubio les empezó a decir con cierto humor.
-No tienes idea del honor que tengo de estar bajo su mando.
La pelinegra notó que todavía estaba frunciendo el ceño Sasuke, él estaba mirando a Lee de forma extraña. Lee la voltea a ver con un sonrojo en su rostro.
-¿Trabajas para los Akatsuki?-preguntó con entusiasmo.
Obligatoriamente, bajo un chantaje pero él no debía saber su récord criminal.
-Sí, Neji y yo trabajamos ahí pero no hemos abandonado el garaje por eso necesitamos a alguien que nos ayude.
-Eres genial, Hinata. Y será un placer estar con ustedes.
Escucho que Sasuke gruño, Naruto soltó una risilla y Lee solo se acercó más a su rostro.
-Quiero saber to-
-Puedes ir a visitar la empresa de los Akatsuki- intervino Sasuke antes de que pudiera terminar.
Su mandíbula literalmente cayó sobre la mesa. Naruto soltó una carcajada. Sasuke volvió la cabeza lentamente y miró al rubio, cuya risa se detuvo de inmediato. En ese momento, Hinata se sorprendió por lo intimidante que podía ser. Su expresión era intensa, severa, sus rasgos oscuros y afilados, duros y acerados.
-¡Qué!-Lee prácticamente gritó de incredulidad, levantándose y mirando a Sasuke como si nunca hubiera visto a nadie como él. Hinata solo parpadeó hacia él, miradas rápidas y veloces.
-Mientras los gemelos Hyugas estén supervisando-dijo neutralmente tomando la copa de champán.
Se estaba poniendo roja. Podía sentir el rubor deslizarse por sus mejillas con tanta certeza como podía sentir los ojos de Sasuke en su rostro. Un silencio se apoderó de la mesa, Hinata no sabía qué decir o qué hacer.
¡Maldita sea!
La voz de Naruto, imperturbable pero reacia a interrumpir algo que estaba sucediendo, rompió el silencio extremadamente incómodo.
-Te han dicho que te pareces al piloto Might Guy.
Por alguna razón, Hinata se relajo mientras Lee y Naruto iniciaban la conversación.
Miró alrededor de la mesa para ver si podía recoger los detalles de la conversación. Sasuke se aclaró la garganta y susurró más para ella.
-Hablaré con Itachi, no debe de haber problema.
Ella solo asintió con la cabeza una vez. Las fosas nasales de Sasuke se ensancharon y sus labios se crisparon. Aclaro su garganta y se movió en su asiento. Estaba incómoda, demasiado incómoda.
-No queremos causar problemas en la empresa. Al igual tendré que hablarlo con mi hermano- le respondió sin mirarlo.
-No podemos permitir que falten alguno de ustedes, estamos cortos en tiempo. A menos que sea una necesidad real-dijo con mucho énfasis Sasuke.
-¿A qué te refieres con real?-pregunto Hinata mientras Naruto le contaba la historia de su primera carrera a Lee que lo escuchaba con demasiada atención.
-Tu migraña de este día, ¿lo recuerdas?-dijo en tono burlón causando un sonrojo en ella.
-Si tengo migrañas Uchiha y para tu información aproveche el día que me ausente para ponerme al corriente con nuestro negocio familiar.
-Uno de sus negocios ¿verdad? El que es legal.
-Ustedes saben que no teníamos opción-dijo molesta sintiendo que fruncía el ceño- te agradecería que no divulgaras nuestro historial.
-¿Tampoco era opción que sustituyeran a tu hermano en la carrera?
Oh mierda. Él sabía que Neji no era el segundo en la carrera.
-No se de que hablas-mintió.
Él no respondió. En cambio, se hundió más profundamente en su ceño fruncido. Y luego sonrió y luego sus ojos se agrandaron con una mirada burlona.
-Hey Hyuga, te puedo decir Hinata, ¿verdad?-pregunto el rubio que interrumpió su discusión.
Se quedó mirando al rubio, estaba segura que sus ojos estaban muy abiertos, su boca abriéndose y cerrándose como la de un pez. Habían pasado muchas cosas en unos minutos.
-Sí.
Lee estaba demasiado ocupada mirando a Naruto en estado de shock para darse cuenta de que Hinata estaba completamente incómoda ante la sospecha de Sasuke. Él había adivinado que el segundo piloto no era Neji. En ese momento llegó la mesera informándoles que la mesa de ellos estaba disponible, Hinata sintió un gran alivio y en ese momento pidió la cuenta de su mesa.
-Agh, ¿porque no se quedan a platicar con nosotros?-se quejó el rubio- El bastardo no es tan divertido.
-Ustedes creen que-
-Lo siento tengo que regresar a ver los avances del diseño del auto de los Akatsuki-dijo rápidamente Hinata para evitar que Lee la involucra nuevamente con ellos- Y Neji me mataría si llego tarde.
-Oh, tienes razón, no puedo dejar que una dama vaya sola a su casa en taxi-recordó Lee luego miró al rubio- fue un placer conocer a dos grandes pilotos con tanta energía en su cuerpo.
-Amigo eres raro-dijo Naruto sonriendo.
Sasuke solo chasqueo la lengua.
Cuando Hinata se levantó, notó que Sasuke volvía a mirar brevemente en su dirección y antes de que salieran del restaurante sintió su mirada en ella.
-Estoy tan enojado contigo- le susurro en voz baja a Lee mientras atravesaban el oscuro estacionamiento hacia el auto de él que estaba iluminado por luces de los faros-¿Por qué los invitaste a sentarse con nosotros?
-Tenía que ser educado-Se encoge de hombros-¿Estás enojada porque lo hice?
Hinata se mordió el labio inferior. Lee no tenía la culpa de nada.
-No Lee, solo no soy buena conversando con gente… poderosa.
-Pero lo hiciste muy bien-dijo Lee animandola. A lo cual ella se ríe, echando un mechón de su cabello negro atras de su oreja.
Lee era muy inocente.
La primera visita de Uchiha Fugaku causó un sin fin de cosas. La serenidad fue interrumpida por una oleada de murmullos y los trabajadores volvieron la cabeza. Luego escucharon que varias personas se acercaban en donde estaba el auto para el piloto.
-El acelerador y los cambios hay que revisarlos-ordenó su hermano que tenía su overol lleno de aceite.
Hinata soltó un bufido. Neji tenía toda la mañana arreglando los últimos detalles del auto, las piezas que habían hecho Hidan y Sasori eran de la mejor calidad. Si alguna vez los gemelos llegaron a imaginar que estarían presenciando como hacían cada pieza de forma única para un auto hace tres meses, no hubieran creído. Hinata se reclinó en su silla, jugando con su taza de café mientras veía el diseño.
-Están en eso-contestó la pelinegra.
-¿Elegiste tu el diseño?-pregunto Neji acercándose a donde estaba sentada.
-Mmm no- tomo un sorbo a su café y luego miró a su hermano-tengo mejores gustos.
Entonces vieron a el causante de todo el alboroto, era un hombre era mayor de unos sesenta años, tenía el cabello oscuro y unas cuantas arrugas en su frente. Caminaba como si fuera el dueño del lugar, tenía cierta semblanza a los Uchihas. Vestía un traje gris oscuro, mientras lo guiaba a una de las áreas donde estaban los accionistas de ese día. Se detuvo en la puerta, su mirada cruzó por todo el personal en busca de algo. Sus ojos eran oscuros, el tipo de marrón que hace que el iris sea casi indistinguible de las pupilas.
-Señor Uchiha, no teníamos contemplado su visita- escucho que dijo Hidan desde donde se encontraba.
-Yuugakure Hidan, no estaba enterado de tu presencia.
-Como accionista estoy interesado en ver la calidad del producto que realizamos-dijo con orgullo.
-No es el único que está invirtiendo y trabajando- dijo Sasori con su cabello cobrizo corto alborotado.
-Akasuna no Sasori, un placer.
Neji busca con la mirada a Hinata y ella a él. Ese superpoder que solían contar, esa conexión de gemelos solía pasar de vez en cuando en ese momento los dos llegaron a la misma conclusión.
El padre de los Uchihas.
Hubo un silencio mortal en la habitación. La Hyuga observó a cada persona a los ojos. Todos eran tan diferentes. Los ojos oscuros del hombre se posaron en dirección donde estaban ellos. Sus miradas se cruzaron. Se quedó quieto, entrecerrando los ojos mientras la miraba intensamente. Neji frunció el ceño. Hinata cruzó los brazos.
-Hyugas-dijo a secas miró con curiosidad a Hinata y luego frunció el ceño-¿Mi hijo tiene el hábito de contratar a menores?
Ella se sonrojó, sabía que parecía más joven que su edad y mucho menor que Neji, especialmente sin maquillaje. En parte, era verdad, eran los más jóvenes de todo el equipo. Estaba acostumbrada a la observación, aunque normalmente no la ponía tan nerviosa como en ese momento.
-No soy menor de edad. Uchiha Itachi parece encontrarnos lo suficientemente capaz para diseñar su auto-dijo suavemente, arqueando las cejas en una suave y divertida protesta.
-Sin duda-parpadeó ante el acero de la certeza en su tono- tu debes de ser Hyuga Neji. Felicitaciones por su victoria, gran cierre. Tengo la sensación de que valdrá cada centavo que le pagó mi hijo.
Antes de contestar Neji sonrió de lado.
-Gracias por las felicitaciones, es un placer para mi estar con un equipo tan profesional sin que les importe mi edad.
Uchiha Fugaku alzó una ceja.
-Esperaba el mismo comentario que mi hermana, a lo mejor le parece que somos bastante jóvenes para el puesto- dijo.
-Somos gemelos-soltó la información Hinata. Vio como era que todos los que estaban alrededor se sorprendieron. Ahora que recordaba no había dicho ese pequeño detalle.
-¿Y están muy unidos?-pregunto Hidan que recibió un codazo por parte de Sasori-¿Que? Para mi esta información es nueva.
-Sí lo somos-respondió Neji sonriendo- no somos gemelos idénticos, para eso teníamos que haber sido del mismo género.
-Una mujer en la empresa Akatsuki solo es para el puesto de secretaria. Como accionista no estoy de acuerdo que estés aquí Hyuga-dijo Fugaku con recelo.
-Sí ella se va yo me voy-mencionó Neji frunciendo el ceño- Cuando el señor Uchiha Itachi decida que no nos quiere aquí con todo gusto nos iremos.
-No puedo permitir que una mujer esté aquí-volvió a insistir Fugaku mientras hablaba con veneno- para que un día termine en el regazo de alguno de mis hijos.
Hinata vio como Neji apretó los puños.
-Créame señor Uchiha que mi interés no es terminar en el regazo de alguno de sus hijos. Y ninguno de sus hijos tiene ese interés conmigo. Han sido las personas mas profesionales y educadas en todos sus sentidos-respondió Hinata.
-Se lo que piensan las mujeres hoy en día cuando ven a dos solteros.
-Me da pena que piense eso sobre mi género. No todas somos así- se defendió aun con educación.
-¿Y que me puedes decir al respecto, señorita Hyuga?-la reto de cierta forma causando en ella molestia en todo su ser.
Sintiendo cuatro pares de ojos sobre ella, Hinata rápidamente se obligó a continuar. Conocía a Neji y si no terminaba esa discusión su hermano recurriría a los golpes.
-Señor Uchiha, sus hijos cada uno tiene sus virtudes. El señor Uchiha Itachi es un genio en los negocios y sabe exactamente lo que quiere. Tiene que reconocer que es uno de los empresarios de clase más exitosos en esta ciudad, probablemente incluso en el país. Un genio nato del cual usted debería estar orgulloso- Hinata dijo esto mientras ponía sus manos en su cadera e intentó comprar otro momento.
-Su hijo señor, el piloto ganador del NASCAR, Uchiha Sasuke ha ganado todas las carreras que se ha presentado; ni una sola vez ha tenido un comentario malo sobre su manejo. No me sorprendería que los busquen para el Le mans. Ha sido el piloto más cotizado para corporaciones como Ferrari, Lamborghini y Ford. Él conoce las ventajas y desventajas en cerrar un contrato de grandes marcas pero aquí lo tiene apoyando a una empresa nueva. Donde él no tiene miedo de perder, porque sabe la calidad de personas que trabajan en la empresa de su hermano. Él es brillante en lo que hace y está seguro que ganará cualquier carrera.
-¿Cree que sabe mucho señorita Hyuga?-refuto el patriarca de los Uchihas.
-Mi hermana sabe bien con quien trabajar señor Uchiha, si cree que somos de las personas que solos tenemos el interés monetario está muy equivocado. El apellido Hyuga está en juego en esta empresa y no tenemos la intención de que se ensucie-dijo Neji con voz autoritaria.
-¿Ustedes practican a diario como discutir?-se burló Fugaku.
-Se podría decir que nos hemos preparado toda la vida-empezó a decir su gemelo- lo que no puedo permitir es que insulte a mi hermana. ¿Sabe que se podria meter un gran problema por discriminación de genero, señor Uchiha?
El hombre se quedó sin palabras.
-Tengo dos hermanas y una novia de la cual me siento orgulloso de lo inteligentes que son.
Uchiha Fugaku arqueó una ceja, como si no estuviera seguro de cómo reaccionar ante eso.
-Insinúa que no apoyo a las mujeres señor Hyuga.
-Pensemos de forma adecuada señor Fugaku, aclaremos el panorama usted está preocupado que una mujer como lo es mi hermana se le insinue a sus hijos. Usted fue muy claro en eso y todos los presentes lo escuchamos-dijo Neji.
-Si realmente fuera esa clase de mujer, su empresa estaría recibiendo una demanda por discriminacion de género. Un gran porcentaje de mujeres afirman que a su empresa no le importa un comino tratarlas de forma justa. Va a ser una gran noticia para la prensa. Hoy en dia la discriminación de genero es un tema que puede hacerle perder mucho dinero-agrego Hinata mientras miraba como es que Fugaku se ponia nervioso.
Ella tomó asiento, necesitaba volver a tomar la compostura. Neji dio un paso hacia enfrente y por primera vez en un buen tiempo veía a su hermano más grande y alto. Al mismo tiempo molesto mientras dejaba en claro su enojo.
-Si fuéramos esa clase de personas, señor Uchiha. Está de suerte que no los somos y que le somos fiel a sus hijos-mencionó Neji sonriendo victorioso- Así que no se debe de preocupar de que mi hermana se meta con alguno de sus hijos. De lo que se debe de preocupar es no faltarle el respeto a ella-esto último lo dijo de forma amenazante.
Hinata se reclinó en su silla cuando terminó Neji.
-Y aquí está la cosa, señor Uchiha: su empresa sigue siendo una de las más grandes de Chicago, pero si no tiene el apoyo de la empresa Akatsuki por parte de usted perderá no solo contactos perderá mucho dinero-Hinata se inclinó hacia adelante en su silla mientras veía como los ojos oscuros de Fugaku se agrandaban.
-La empresa Akatsuki está creando uno de los mejores autos para venta al público y está apunto de crear el mejor auto de carreras, pero usted sabe que eso no es lo único que importa. Necesitas a alguien con talento natural para manejar este tipo de auto y que sepa las velocidades correctas. Alguien con experiencia y esté dispuesto apoyar a una empresa nueva. Puedo decirle esto en términos inequívocos: esa persona es su hijo Uchiha Sasuke.
Inclinó la cabeza como si asimilara cuidadosamente todo lo que acababa de decir. Luego, miró al patriarca de los Uchihas para ver su reacción. Parecía sin palabras.
Incluso desde el otro lado de la mesa podía ver la expresión de sorpresa en el rostro de Hidan y de Sasori. Parecía que nadie le había hablado de tal forma al dueño de la empresa Uchiha.
Como decía Ino, siempre había una primera vez para todo.
Escucho que alguien carraspeo la garganta y vio en la puerta a los hermanos Uchiha. Todo indicaba que había tenido más público de lo que pensaron. La mirada del piloto hizo que a Hinata se le detuviera la respiración. Su estómago dio un vuelco, y su corazón dio un vuelco ... o dos ... tal vez tres.
-¿Qué haces aquí padre?
La voz de Sasuke se sintió como una interrupción. Lo observó con más detalle era como si sus ojos lo estuvieran viendo por primera vez, los tendones de su cuello se veían tensos luciendo más prominente mandíbula.
-Lamento interrumpir, aunque sospecho que esta plática tiene mas tiempo-empezó a decir Itachi con la elegancia y el sarcasmo que lo caracterizaba-me gusta lo que he escuchado hasta ahora pero creo que ya conoces los genios de este proyecto y algunos accionistas.
Uchiha Itachi sonrió. Hinata apartó la mirada del señor Fugaku y sonrió a Itachi. Él era bueno. Realmente bueno. Mientras hablaba, Hinata dio unos golpecitos en la mesa con el dedo a la cual Neji con su mano la detuvo.
-Hyuga, ¿para cuando tenemos los modelos aproximadamente?-pregunto Itachi sacándola de su mente.
-El venta al público en un mes, nos atrasamos al ver las exigencias del señor Orochimaru- dijo Neji mientras miraba a Hinata a los ojos- el de la carrera lo tendremos en una semana para que inicie con las pruebas de manejo. Para mañana estarán las alineaciones y el balanceo de las llantas.
Itachi aplaude con emoción.
-Bueno con esa información podremos agendar la cita de revisión con mi padre, ¿verdad? Esta decido ¿porque no pasas a tomar una copa de vino al bar papá?
Todos en el área volvieron a lo suyo, Hidan y Sasori se despidieron de ambos Hyugas dejándolos solos en la habitación. Asumiendo que ese era el final del día, se paso una de sus manos sobre su cabello. Neji se levantó para ir a ver otro de los materiales antes de irse. Hinata asintió, necesitaba completar el papeleo que se había juntado del día anterior.
-Fui muy grosero contigo en el restaurante. Te debo una disculpa.
No se había dado cuenta que Sasuke había regresado. Hinata, sorprendida, no dijo nada al principio. Sasuke sostuvo su mirada. Realmente tenía un par de ojos oscuros y unas pestañas largas.
Ella asintió.
-Oh, está bien.
Un silencio incómodo, él aún sostenía la mirada con ella. Hinata fue la primera en bajar la mirada mientras tomaba varios documentos y los ponia en una carpeta.
-Es tarde, tengo que irme- le dijo, poniéndo en orden con sus cosas.
-Déjame invitarte al almuerzo de mañana-dijo.
Ella se mordió el labio. Tenía la sensación de que él no aceptaría un no por respuesta, así que tenía que inventar una excusa o tal vez decirle la verdad.
-No creo que sea conveniente Uchiha.
-Me siento mal por la actitud de mi padre y quiero arreglarlo- respondió. Sus ojos oscuros estaban serios.
-Estoy bien, lo que tu padre dijo no me molesto-empezó a decir mientras se ponía recta- No te preocupes Uchiha, Neji y yo hicimos una promesa y siempre cumplimos.
-¿Cafe? -volvió a insistir.
-Lo siento no puedo.
-¿Porque no puedes? -sus ojos se entrecerraron más, pero su boca se torció hacia un lado como si estuviera luchando contra una sonrisa.-Fuiste a cenar con Rock Lee.
-Porque estoy saliendo con alguien-mintió exasperada y con un sonrojo en sus mejillas.
Los ojos del Uchiha se agrandaron y sus labios se separaron. La mentira le había tomado desprevenido y notó que el semblante cambió. El humor desapareció de su expresión y fue reemplazado por un ceño fruncido contemplativo. No dijo nada después de eso y salió de la habitación rápidamente.
La pelinegra estaba terminando de ver cómo ensamblan las últimas piezas del auto de Sasuke cuando escucha una voz chillona gritando su nombre. Se voltea en dirección donde procede la voz. Un cabello rubio corto y unos ojos azules color del cielo la encuentran. Trato de no estremecerse.
Uzumaki Naruto.
-Hey Hinata-siguió gritando mientras se acercaba- No estaba seguro si te iba a encontrar hoy, el imbécil no me supo decir tu horario.
Ella se mordió el labio para controlar su sonrisa. Suponía que el imbécil era Sasuke y que Naruto era demasiado insistente y no espero a que le contestara.
Estaba de acuerdo con el rubio, Sasuke era un imbécil y grosero en toda la extensión de la palabra pero sabía también que era muy trabajador, inteligente y talentoso. A pesar que todo el tiempo discutían, él lo hacía con argumentos y razones, cuando terminaban la junta siempre se sorprendía de lo informado que estaba. El día que descubrió el plan de usar materiales pesados estuvieron esperando que los Uchihas lo corrieran o que llegara la policía. Él era una amenaza. Y si estaba siendo honesta consigo misma, esa era una de las principales razones por las que no le simpatizaba. Aunque de alguna forma siempre se colaba en sus pensamientos durante el día, eso la estresaba y confundía más.
-¿Le marcaste?
Lo poco había sabido del menor de los Uchihas es que siempre estaba pegado a su celular, un par de llamadas era lo que necesitaba para que él contestara.
-Solo una vez pero no contestó.
Había adivinado, se merecía un premio.
-¿Tu auto?-preguntó Hinata viendo el Lamborghini del año. Él sonrió, iluminando todo su rostro mientras asentía.
-Oh, sí empezó a hacer un ruido sordo extraño-dijo sonriendo mientras se rascaba la nuca- mi mecánico esta de vacaciones y no conozco a alguien más que pueda hacerlo.
-Probablemente sea solo tu cinturón de abanico-dice Hinata mientras se acerca al auto de color narana-¿quieres que lo revise?
-¿Puedes hacerlo?-preguntó al mismo tiempo que parpadeaba.
-Sí, al igual estoy ocupada pero Neji puedo hacerlo-comienza a decir mientras lo abre para revisarlo-mi hermano le encantan estos carros y si se entera que revisaré uno sin él no me lo perdonaría.
-Eres muy apegada con tu hermano ¿verdad?-preguntó sonriendo en grande el ojiazul.
-Es mi gemelo, él vivió la misma pesadilla en carne hueso- empezó a decir sin mirar al rubio se irguió y se limpió las manos con el trapo que tenía en su cadera- creo que puede estar listo en una hora.
-Espero que estés considerando en que meta mis manos ahí.
Escucho la voz de Neji detrás de ellos. Se volteo y su hermano tenía en sus manos un par de papeles que los dejó rápidamente en la mesa más cercana para luego encaminarse al auto.
-Uzumaki Naruto, te presento a mi hermano mayor Hyuga Neji-los presento.
Neji camino alrededor del auto viéndolo de todos los ángulos posibles, era un amante de todos los autos pero era un apasionado en los Lamborghinis. Cuando eran niños su padre los llevó al museo de coleccion de autos, ese día vio el amor que su hermano le tenía a cada uno de ellos mientras leía y descubre nuevos datos de interés.
-Llaves-escuchó que dijo su hermano al rubio.
Hinata suelta una risilla al ver como es que Neji se sienta detrás del volante para encender el auto. Era grato verlo feliz.
-¿Qué es tan gracioso? Vamos, comparte lo que sea que te esté haciendo reír así-insistió el piloto rubio sonriendo.
Ella encogió los hombros al ser descubierta.
-Mi hermano se vuelve un niño cuando ve un auto que le gusta- le responde Hinata.
El rubio le regala una sonrisa a la cual Hinata no puede evitar responderle con una también. Ella se encamina hacia uno de los autos que tenía que arreglar cuando escucha que Naruto se golpea con una mesa.
-Ese hijo de puta- murmuró Naruto, sacudiendo la cabeza con incredulidad mientras sonreía de lado.
Sus ojos fueron del rubio hacia donde él miraba, su sorpresa fue encontrarse al Uchiha besando a una mujer de cabello rubio. Antes de que se separaran la mujer le dio una nalgada al Uchiha. Naruto no parecía enojado, pero parecía molesto y eso la alarmó.
-Por favor, dime que no es tu novia o tu hermana.
Sus ojos azules claros se encontraron con los de ella, muy divertidos.
-No, claro que no. Soy hijo único y soy soltero. Solo que se me hace raro ver sus amantes a la redonda de su trabajo-dijo sonriente el rubio- Sasuke es muy discreto con su vida. No hay mucha información de él en las redes.
-Oh-musitó Hinata.
Volvió a mirar hacia donde estaba el Uchiha, él ya caminaba en dirección donde estaban. Escucho que Naruto se rió entre dientes de nuevo.
-Bueno, si no es mi hipócrita favorito.
-¿Que haces aquí idiota?-preguntó Sasuke mirando a Naruto y luego a Hinata. Aunque no pudo haber pasado más de un segundo que él la estudió, se sintieron como minutos antes de que finalmente se encontrará con su mirada. Reconoció el duro destello de apreciación masculina en sus ojos. Una extraña sensación recorrió su columna vertebral.
-Bueno ya sabes, vine a visitar a mi mejor amigo que se supone que debería estar aquí- comenzó a decir dramáticamente el rubio- Tuve un problema con mi auto, los Hyugas me harán el favor de revisarlo.
-No te haran el favor idiota, les vas a pagar-contesto enfurecido.
-Les pagare con sexo-dijo sonriendo al mismo tiempo que le guiñaba el ojo a Hinata. A lo cual ella se sonrojo todo el rostro-Oh no puedo creerlo ¿te sonrojas?
El rubio ahuecó sus manos en su rostro causando un sonrojo más notorio.
-Doble mierda. Un maldito sonrojo está haciendo que me enamore más de ti-dijo Naruto sinceramente.
-Deja de coquetear con ella-gruño Sasuke frunciendo el ceño.
-Mirala Sasuke ella es adorable- decía mientras pasaba su nariz con la de ella. Un beso esquimal.
-Le acabas de insinuar que quieres un trío con su hermano y con ella- volvió a gruñir Sasuke. Al escuchar eso Hinata hizo un sonido extraño causando en ella nervios, vio al piloto Uzumaki sonreír sin preocupación y al Uchiha se veía molesto. Su vena se empezaba a marcar en su sien.
-Ya lo he hecho con gemelos, no te preocupes-le susurró en su oído el rubio.
-Naruto-advirtió Sasuke.
El rubio echó la cabeza hacia atrás y resopló.
-Sasuke eres un aburrido. La intención es lo que cuenta. Les pagaré en efectivo-volvió a decir con una sonrisa maliciosa-Si cambian de parecer, avísame. Los puedo hacer pasar un buen rato.
No estaba segura de por qué estaba tan sorprendida. Tampoco sabía porque estaban sus mejillas con un calor que iba ascendiendo. No era como si fuera nueva en el tema, sabía de muchos pilotos que eran promiscuos debido a su fama y su dinero.
-Oh, mi hermano es heterosexual-musito Hinata.
-Y yo soy heteroflexible-respondió animadamente.
-Hinata ¡Puedes venir!-gritó Neji desde donde estaba.
Se alejó del Uzumaki y del Uchiha, no quería saber más de su vida sexual. Aunque tenía curiosidad de la del Uchiha.
Los siguientes días en las mañanas Sasuke había vuelto al hábito de dejarle un café y un rollo de canela. Se miraban incómodamente, decían una que otra frase y luego inventaban excusas para no interactuar.
Ese día una de las secretaria de Itachi los había mandado hablar a ambos Hyugas. Cuando entraron en la oficina estaba Sasuke sentado en el sofá. Su mirada oscura se fija directamente en la pelinegra.
-¿Sabes por qué nos mandó llamar Itachi?-pregunto Neji una vez que cerraron la puerta.
-Tengo una suposición- dijo Sasuke.
Los tres sabían por qué los habían llamado a la oficina del dueño de los Akatsuki. Solo no sabían de cual de todas era. Habían pasado varios sucesos en las últimas 72 horas. En ese momento, Uchiha Itachi entró en su oficina con su traje de dos piezas. Se sentó en su escritorio y les sonrió.
-Lamento tenerlos esperando, Deidara suele ser un dolor de cabeza al momento de decorar el auto-dijo mientras se frotaba la frente con sus dedos.
Itachi se sentó erguido en su silla los miro a cada uno con esos ojos oscuros hipnotizantes. Parecía un personaje diferente, se veía tenso y demasiado serio.
-Les tengo varias noticias que decirles, pero primero debemos confirmar la cena del día de mañana.
-Me temo que no podremos asistir-dijo Neji seriamente.
-¿Sucede algo?-pregunto Itachi recostandose en su silla. Luego le lanzó otra mirada furtiva a los Hyugas.
-Tenemos cena familiar-interrumpió Hinata antes que su hermano contestara la verdad: no querían ir-No podemos posponer. Es el único momento en que nos vemos.
-Tengo entendido que son ustedes tres solamente-elegantemente dijo Itachi que ponía ambas manos en el escritorio- No me molestaría agregar uno más en la mesa.
-Somos cuatro-contesto Hinata.
-¿Algun novio, señorita Hyuga?-pregunto Itachi alzando la ceja.
-Mi novia-respondió Neji.
-Entenderán que no hemos estado en casa ni con la familia en estos días-confesó Hinata mientras encogía los hombros-Nos gusta tener nuestro tiempo.
-Puedo agregar dos más a la lista- volvió a insistir Itachi- Temo decirles que no aceptaré un no por respuesta.
Neji frunció su boca y la pelinegra solo soltó un bufido.
-Esta decidido mañana a las nueve de la noche en el piso diez-dijo sonriente Itachi mientras veía los rostros de los Hyugas- La siguiente noticia es que Orochimaru me llamó esta mañana, aceptó que cometió un error y que seguirá siendo un accionista en la empresa. A lo que el tema va directamente hacia tí señorita Hyuga, ¿te incomoda por que siga en nuestra empresa?
-Es su decisión señor Uchiha.
-Itachi-la corrigió el mayor de los Uchihas-me puedes decir por mi nombre.
-Itachi creo que dejo muy en claro mi hermana que es capaz de trabajar en esta empresa.
-Y lo son, ambos. Mi padre es una persona demasiado ¿cómo lo podríamos describir Sasuke?
Sasuke solo se quedó en silencio unos segundos arrugó la frente y cruzó los brazos.
-Un maldito desgraciado.
Ambos gemelos parpadearon sorprendidos. Itachi solo dejó descansar su mano en su frente.
-Fue lo más educado que pudo describirlo, pero a pesar de todo lo que discutieron me dijo que estaba muy impresionado por los dos. Sus diseños, sus piezas y sus cálculos-empezó a decir Itachi mirándolos de una forma que no los habían mirado en mucho tiempo- han sido bien recibidos por todos los del equipo. Me gustaría que consideren trabajar en la empresa.
Ese último enunciado ninguno de los dos lo esperaban. Un trabajo en una empresa la cual les daba un buen sueldo hacía cambiar demasiado sus planes. Neji iba a darle la respuesta negativa cuando Sasuke levanta su mano para detener su respuesta.
-No nos den contesten aún. Piensenlo, tienen hasta que sea la carrera para decidir.
-Y si aun así su respuesta no es la que espero, mi propuesta está abierta para ustedes-dijo Itachi.
La Hyuga los miró desconcertada antes de salir de la oficina de Itachi, los últimos días habían sido diferente haciendo que dudara que era real. Caminaron los gemelos en silencio antes de volver a su zona del trabajo. Los había pensando lo mismo pero ninguno quería iniciar la conversación.
-Básicamente, me estás diciendo que Hanabi es una mocosa malcriada.
-Ya que lo dices sin rodeos ... sí, supongo que eso es lo que estoy diciendo-le empezó a decir Hinata a Neji mientras comían-Me está preocupando, Neji.
-¿No crees que estás exagerando?-Neji preguntó, algo divertido.
-Me pidió mil dólares para una bolsa.
-Tienes razón, es una malcriada. Tenemos que tomar diferentes medidas-sus ojos adquirieron una mirada distante y su voz se fue apagando.
-¿Tenemos? Recuerdo hace unos días alegaban que eras el hombre de casa- lo molesto la pelinegra cruzando los brazos sobre el pecho.
-No se te pasa nada-se quejó Neji que comía de su pastel de carne-Debería haber sido firme con ella todos esos años.
Escuchó que su hermano dio un suspiro profundo.
-Neji de la escala del uno al diez, ¿qué tan enojado estarías si decido no venir aquí?
Neji solo alzo la ceja.
-Aquí parece que la mayoria son unos imbeciles- le explico mientras jugaba con su comida.
Él hizo un ruido que sonó como una risa ahogada en su garganta antes de mirarla.
-La gente con dinero cree que tiene el derecho de hablar de lo que quiera y de lo que sea-explicó Neji sus fosas nasales se ensancharon y sus labios se crisparon-pensé que no te importaba lo que decían después de tu discurso.
-Me tienes demasiada fé. Recuerda que tengo sentimientos- confesó mientras comía una pequeña ración de sus alimentos.
-Sé que puedes manejarlo-hizo una pausa Neji para verla a los ojos- y estoy de acuerdo contigo, son unos patanes.
Hinata lo volvió a mirar y después de unos segundos continuó con sus alimentos. Habían tenido días demasiado pesados, el trabajo en el garaje se estaba acomulando. Tenían que ver y conocer a Rock Lee armando un motor. Sabía que su hermano lo pondría a prueba, solo esperaba que no fuera muy duro con él. Más que nada necesitaban manos para seguir aun con el negocio de la familia. Fue lo único que les había heredado su abuelo que no fueran deudas. De esas tenían demasiadas.
-¿Has pensado en lo que propuso Itachi?-Hinata pregunto sin mirarlo a los ojos. El plan de Neji era otro completamente diferente.
-Lo tenemos que hablar-murmuró Neji.
-Neji-balbuceo.
-No quiero hablar del tema hermana.
Ni ella tampoco.
En el momento que se subió al carro de Ino notó que vestía una falda negra pegada al cuerpo y un crop top del mismo color dejando ver su cintura pequeña y sus abdominales de acero. Su leggins de cuero y su tank top de color blanco la hacian ver muy decente a comparación de la vocalista. El bar donde iban a tocar era uno nuevo y era noche de chicas. Shikamaru estaba en la entrada con Chouji fumando esperando que llegaran, una vez que entraron se pasaron a tras bambalinas y cada uno se empezó alistar. Hinata tomo su guitarra para afinarla. El lugar estaba en vítores y cánticos. Miró a sus compañeros cada uno preparándose, Shikamaru pasándose la correa de su bajo, Chouji comiendo sus frituras para el nerviosismo e Ino haciendo esos sonidos raros antes de cantar estilo Sharpay en High School Musical.
-Es hora chicos- les aviso el DJ.
Como la mujer segura que es Ino sube al escenario y se para de espaldas a la multitud mientras los demás se acomodan con sus instrumentos. El escenario estaba oscuro, Chouji hace la cuenta regresiva e inicia la con la batería. Entonces es cuando se desconecta de la realidad, comienza a tocar las cuerdas de su guitarra, cambiando sin problemas de ritmo tal y como habían practicado. Nara Shikamaru se les une después de unos segundos con su bajo y la voz sensual de Ino se hace presente. Esa hora que tocó fue el único momento de su vida que no se sentía con estrés o con un compromiso.
-Bien hecho Hinata-la felicito Shikamaru una vez que terminaron su presentación- hoy estabas en tu mejor momento.
La pelinegra le sonrió, el DJ tenía la música alta y las luces bajas. La gente se arremolinaba alrededor de la pista de baile. Observó que había demasiadas mujeres vestidas de forma elegante y sonrientes con sus bebidas en mano. Una de ellas se le acercó a Chouj, quién diría que el regordete del grupo tenía una que otra fan. Cuando Ino alejo a la mujer para que le diera el espacio a sus compañeros, Hinata miro a Shikamaru sonriendo.
-Esto amerita una alitas y una cerveza-dijo Chouji que estaba guardando sus baquetas.
Shikamaru rodó los ojos y luego puso sus manos en el bolsillo. Con su cabello castaño en una coleta de caballo, un tatuaje alrededor de su antebrazo y ojos marrones intensos, Nara siempre parece que está a punto de comenzar una pelea. Era uno de los hombres más amables, inteligentes y trabajadores que había conocido la Hyuga.
-Tengo que regresar a casa para dormir, algunos entramos a las siete de la mañana-se quejó el castaño.
-¿Qué les parece solo una ronda de cervezas?-sugirió Ino.
Hinata le dijo al grupo que se reuniría con ellos en la mesa y se dirigió al baño de mujeres para retocarse por última vez su maquillaje. El lugar estaba lleno de jóvenes entaconadas, cuando pudo salir de ahí se encaminó entre la multitud de gente que bailaba al son de la canción que ponía el DJ, una vez tomando asiento el mesero se acerca y toma su pedido.
-Ese chico de la primera fila no te dejaba de ver-le empezó a decir la rubia.
Hinata le dirigió una mirada mordaz a Yamanaka Ino. Llevaba tiempo tratando de encontrarle pareja se había acostumbrado a ese tema que ya simplemente la dejaba hablar sin alegar.
-Sabes, deberías darte una oportunidad de conocer a alguien.
-No lo sé Ino-dijo mientras esperaba la bebida que había ordenado- Esta zona de Chicago no es para gente como yo.
-Sabes-comenzó a decir la rubia al mismo tiempo que le daba codazos- tendrás que acostumbrarte a estar rodeado de personas que crecieron con dinero.
-No tengo ningún problema con eso- dijo Hinata juntando sus labios haciendo un puchero de enfado.
-Meh, no dijiste que trabajas en un proyecto con los Akatsuki-mencionó arrastrando la voz Shikamaru- ellos son de los se pueden limpiar su trasero con un billete de cincuenta.
-Son Uchihas ¿no?-pregunto Chouji asombrado- Son el tipo de hombres que buscan la mayoría de las mujeres para que le faciliten la vida.
-No me digas que nunca has oído hablar de los Uchihas-la interrogo la rubia
-Jamás había oído hablar de los Uchihas, es gente de dinero. Usualmente ese tipo de gente solo causa problemas-respondió sinceramente.
-Shikamaru tu batallaste para salir con tu novia-afirmó Chouji.
-Fue un fastidio, tuve que aprender a comer sushi con wasabi- dijo al mismo tiempo que lo veían temblar de pies a cabeza.
-Eso no es difícil-contestó Ino.
El mesero llegó con sus bebidas listas para entregar. Sintió un escalofrío en su cuerpo sin entender lo que pasaba, era como si alguien la estuviera observando. Escucho los gritos de la rubia, todos brindaron por esa noche y tan rápido como tomaron su bebida estaban a punto de irse. Antes que se despidiera de sus compañeros la Hyuga recibió un mensaje de Hanabi avisando que pasaría por ella y estaba retrasada.
Fue nuevamente unos minutos al baño para hacer tiempo, luego se detuvo en la barra, pensando que podría matar un poco más de tiempo pidiendo una bebida. Hinata se enfureció porque el bartender tardó en tomarle el pedido y se deslizó en uno de los taburetes vacíos. Necesitaba algo fuerte, realmente fuerte.
-No tengo ron-le respondió el bartender.
-Entonces dame un tequila.
Tomó su celular y empezó a ver lo que tenía pendiente en su bandeja de entrada cuando levantó la mirada observó que su tequila ya estaba enfrente de ella. En un solo trago se lo termino, miro la pista y ahí es cuando accidentalmente sus ojos grises se cruzan con unos de color miel, habia llamado la atención de un hombre que vestía una camisa de seda desabotonada casi hasta el ombligo.
El hombre le sonrió y se dirigió hacia donde estaba. Hinata tragó saliva y después de considerarlo no tuvo elección. Con una mirada fingida de mala gana, negó con la cabeza.
-Lo siento- le dijo mientras levantaba sus hombros-Lesbiana.
El hombre la miró y luego negó con la cabeza mientras se alejaba de su presencia. Escucho risa poco común y varonil detrás de ella seguida de una voz familiar.
-No sabía de su preferencia sexual señorita Hyuga.
Mierda. Uchiha Sasuke.
-No soy Lesbiana-respondio y el rostro de ella se encendió de vergüenza- Pero usualmente funciona para alejar a los hombres.
Sasuke se unió a ella en el bar. Hizo un gesto al bartender para que le llevara lo mismo que había ordenado Hinata.
-¿Y cuando no funciona?
-Siempre funciona más cuando estoy con Ino, ella nunca desaprovecha la oportunidad de besarme.
Sasuke le sonríe y luego alza la ceja.
-Me encantaría estar presente cuando eso pase- dijo juguetonamente.
Ella se sonroja al comprender lo que había dicho. Eso provocó una risa tímida porque estaba segura que no sería el único que quisiera presenciar eso, ya que Ino era rubia y sexy y los hombres la adoraban.
-En la mejilla-aclaró.
El Uchiha levantó la mano y volvió a pedir otra bebida, el bartender rápidamente se los entregó.
-¿Qué haces en un bar? Sin olvidar que estás sola.
Entonces él sonrió y ella se dio cuenta de que era la primera sonrisa real que había visto en él. Las comisuras de sus ojos se arrugaron y se formaron hoyuelos a ambos lados de su rostro. Ella levantó la ceja y refunfuñó en voz baja.
-Ve directo al grano-Hinata le dijo mientras le enviaba una mirada escéptica.
Inclinó la cabeza hacia un lado dejando caer uno de sus cabellos rebeldes en su frente y luego se le crisparon las comisuras de sus labios.
-Desconocía que tocaras-dijo en son de burla. Tomo uno de las bebidas y dio un solo trago dejando el vaso vacío.
Hinata puso los ojos en blanco por un momento y consideró su respuesta.
-Te agradecería si lo mantienes en privado-empezó a decir la pelinegra sin mirar al Uchiha. Este le pasó la bebida y ella lo tomo con sus manos, considero no beberlo pero pocas veces la invitaban a tomar, solo dio un pequeño trago- No quiero hablar de esto.
Sasuke cruzó los brazos sobre el pecho. Pareciendo no escucharla, continuó con la conversación.
-¿Cuánto tienes en la banda?
-Unos cuantos años.
Sasuke levantó una ceja e Hinata notó que él estaba luchando contra su sonrisa. A él le parecía cómico escucharla responder de forma seca y de malas apesar que había ella misma ordenado que no quería tocar el tema. El Uchiha tomó su shot de tequila y la volvió a mirar. La Hyuga contuvo la respiración, la miraba con atención.
-Me estoy cansando de siempre discutir contigo, admito que es divertido pero a veces tengo intención de hablar como personas civilizadas.
Hinata se giró unos grados más para verlo de frente, había un espacio reducido entre ellos. Noto que Sasuke aspiró profundamente por la nariz y luego cerró los ojos. Cuando levantó sus párpados tenía una mirada diferente.
-Hyuga ¿qué perfume usas?-pregunto Sasuke con una voz ronca.
-Ninguno.
Un paso más y ambos estaban presionados, su cuerpo contra el de ella. Hinata le devolvió la mirada. Sasuke debió haber leído la expresión de su rostro. La pelinegra vio que sus ojos brillaban y el ambiente se puso tenso.
-¿Qué haces aquí Uchiha?-pregunto Hinata aclarándose la garganta y esperando no sonrojándose.
-Naruto es muy amigo de Kin Tsuchi la dueña del bar, nos invitó a que conociéramos el lugar.
-Es noche de chicas-dijo Hinata mirando alrededor, donde varias mujeres estaban viendo a Sasuke como un pedazo de carne- muy buen día decidieron venir.
-Tienes razón-murmuró mientras la estudiaba paso su mirada por su rostro y luego se quedó en la uve de su escote. Sasuke se humedece sus labios y no le importó que ella lo notara.
Ninguno de los dos se movió. Y en ese momento, el pensamiento más extraño apareció en la cabeza de Hinata. Tenía la sensación de que Sasuke la iba a besar. Ella mordió su labio y notó que su mirada cambió.
-¿Espero que esto no impida que mañana falten a la cena?-el impacto de la voz áspera la trajo a la realidad.
-No Uchiha, no faltaremos-le contestó al mismo tiempo que ordenaba sus ideas.
Él le regaló una sonrisa, una sonrisa torcida que hizo que un escalofrío recorriera todo su cuerpo. Algo estaba cambiando en ellos dos. Y se conocía lo bastante bien como para saber que necesitaba alejarse de él lo antes posible. Porque aunque no quisiera admitirlo llegó a considerar que él quería besarla y no le molestaría al respecto.
-¿Y te sientes bien estando sola en el bar?-preguntó con una voz demasiado áspera-Puede ser peligroso y muchos hombres lo pueden interpretar de otra forma.
No era como esperaba su tono de voz y como hacia donde iba dirigido la conversación.
-Sí me siento bien estando sola- dijo, acercándose a él, apenas con su dedo índice golpea su pecho causando en el pelinegro sorpresa-¿Sabes siquiera qué año es? Si quiero beber sola en un bar, o irme a la cama con alguien que acabo de conocer, es mi decisión. No es mi culpa que los hombres crean que solo porque estoy sentada en el bar estoy gritando por su atención.
Los ojos oscuros brillaron calientes y su mandíbula se tensó. Lo más probable es que el tambien fuera como los demás hombres del bar y estuviera buscando lo mismo, una noche de pasión. Escucho como es que Sasuke inspira profundamente, y en ese momento Hinata se imaginó al piloto con el torso desnudo y sudoroso en la cama con otra mujer. Ese pensamiento le causó enojo y un sonrojo demasiado notorio que esperaba que por la iluminación del bar no lo notara.
Sintió su celular vibrar, lo tomo rápidamente y vio el mensaje de su hermana que la salvaría del momento embarazoso que estaba teniendo.
Estoy afuera.
-Buenas noches Uchiha.
Se alejó de ahí pero no pudo evitar ver que el Uchiha sonreía. Se veía demasiado atractivo sonriendo.
Notas Autor:
5 de diciembre 2021.
Despues de un hiatus me dia a la tarea de actualizar esta historia, realmente batalle mucho en esto, creo que no tengo el feelin para continuarlo. Si encuentran un error me avisan. Veanlo como un regalo adelantado de Navidad. Los reviews me animas a escribir, bueno tambien viajar pero no creo que alguno de ustedes me quiere depositar algo para animarme ¿o sí? ¿Les paso la cuenta donde depositar? loooool
