Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es CaraNo. Yo solo traduzco con su permiso.
Link del blog: https (dos puntos) / / caranofiction (punto) wordpress (punto) com
Capítulo 79
BPOV
Me apresuro con el cerrojo cuando escucho mi teléfono sonar desde adentro, y una vez que estoy adentro, me apresuro hacia la mesa del pasillo para tomarlo.
—Habla Bella —digo rápidamente, sin aliento.
—¡Oh, hola, cielo! —Mamá. Suelto las llaves sobre la mesa y me quito los tacones—. ¿Te encontré en un mal momento?
—No, no —le aseguro—. Acabo de volver de Nueva York.
Se siente bien volver, pero... ya lo extraño. Nueva York. Londres. Viajar con Edward. Me he encariñado con todo.
Qué bueno que me encanta mi departamento, porque básicamente es lo que me mantiene en Seattle. Bueno, con excepción de Girlesque, por supuesto. Pero sí, me encanta mi departamento. Es pequeño pero no importa. Un pequeño cuarto, una pequeña sala, una pequeña cocina, un pequeño baño. IKEA en todas partes. Pisos de madres, paredes azul grisáceas. Ligeramente decoradas ya que raramente estoy aquí.
—Ah, sí —dice mamá, sacándome de mis pensamientos—. ¿Cómo es el trabajo, por cierto? ¿Te gusta trabajar para Edward, cielo?
Si tan solo supieras, mamá.
—Me encanta —le digo, sonriendo para mí misma—. Él es genial, y me encanta viajar. Quiero decir, me ha llevado un tiempo acostumbrarme a todas las diferencias horarias, pero rápidamente he aprendido a dormir cuando estoy cansada, a pesar de la hora —me río. De hecho, fue Edward que me dijo que solo ignorara la hora que era.
—Puedo imaginarlo, cariño —se ríe suavemente—. Como sea, solo quería saludar, y pensaba en ti porque acabo de llegar a casa de un viaje de spa con Charlotte y Mary. —Por supuesto, sus mejores amigas. Grupo de chismosas. No puedo evitar sonreír—. Estoy divagando —se ríe—. Pensaba en ti porque acabo de volver del aeropuerto, y... ya sabes... el viaje me recordó de tu nueva vida. —Ambas nos reímos con eso. Ella tiene razón. Es como un nuevo estilo de vida. Sí que paso mucho tiempo en los aeropuertos—. Y ha pasado un tiempo, ¿sabes? Tu papá y yo te extrañamos.
Sonrío con tristeza, extrañando a mi madre charlatana.
—Quizás pueda ir a cenar el domingo —sugiero. No me molestaría pasar tiempo con ellos. También los extraño, y sé que las próximas semanas estarán incluso más ocupadas.
Como Edward no tiene reuniones planeadas para el próximo fin de semana, no hay razón para que alguno regrese a Seattle, y no tengo que trabajar entonces. Por lo que, después de Nueva York la próxima semana, nos iremos directamente a Londres.
—¡Oh, eso sería encantador! —exclama—. ¿Cocinas y yo horneo?
Ah, como los viejos tiempos. Sonrío, es nostálgico. Mamá es una cocinera horrible pero por alguna razón hace los postres más deliciosos, y esto siempre fue algo nuestro cuando vivía en casa. Yo hacía la cena, y mamá el postre.
—Me parece bien, mamá. —Sonrío—. ¿Eso quiere decir que vamos a Pike Place antes? —pregunto, con esperanza. Otra cosa que es nuestra. Compramos lo que vamos a cocinar juntas, y usualmente nos tomamos todo un día.
—¡Síp! Como en los viejos tiempos —se ríe, y no logro contener un bostezo—. Oh, lo siento, nena. Te dejaré dormir un poco. ¡Te veré el domingo, y podemos chusmear apropiadamente!
—Está bien, te amo —sonrío exhausta, sacudiendo la cabeza con diversión—. Dile a papá que lo amo.
—¡Lo haré, y también te amo! ¡Besos, besos!
