Muy buenos días, tardes y noches queridos lectores!

Cómo se encuentran en este viernes? Están felices de que la semana terminó o deben prepararse para mañana sábado?

Antes que nada, quiero agradecer por los comentarios que dejaron. Así como a quienes siguen este fic o le han dado favorito.

De la misma forma que vengo haciendo en los capítulos previos, responderé algunas reviews:

Zataro5: Tusk aparecerá, no en este capítulo, pero si en el siguiente (el 7). Sabés que no me di cuenta de ese detalle sobre cómo quedaría el árbol genealógico si Giorno y Jolyne se juntan...dios, pobre de Mista cuando quiera explicarlo.

rissottoblack14: No te preocupes, las relaciones entre la familia se irá mostrando paulatinamente con el paso de los episodios. Lo dije en el comentario anterior, Guido Mista nunca podrá terminar de explicar los lazos de la familia Joestar. También me divertí al escribir el diálogo de GER y Stone Free.

guest: Esa...fue una buena imagen a partir del meme.

whitestorm: Solo diré algo, quien intente hacer algo contra Giorno y GER no será el ORA ORA (creo que soy bastante obvio).

Sin nada más que decir, solo voy a aclarar que ningún personaje me pertenece pues todo corresponde a su respectivo creador.


Capítulo 6: Podemos ser familia?

(POST-BUTTERFLY)

La música resonaba jubilosamente en el enorme hogar de la familia Kujoh en la celebración del cumpleaños perteneciente a Jolyne, la cual intentaba imitar el ritmo de la danza que Trish ejecutaba mientras cierto pistolero y estudiantes de Morioh aplaudían en alabanza.

No obstante, entre el jolgorio, el apartado grupo de mujeres había optado por bombardear con decenas de preguntas a los provenientes de un tiempo diferente, como también al jefe mafioso que por simple curiosidad tomó asiento cerca de ellos.

-Entonces…somos descendientes de él? – la madre de Jotaro inquirió, alucinada con la historia que el parapléjico relató con anterioridad.

-La marca de la estrella así lo demuestra- asintiendo, Johnny parló, bajando hasta su regazo la nueva taza de café que le brindó la fémina pelinegra oriunda de Japón.

-Tú la tienes? – curiosa, Suzie Q le dirigió la palabra al blondo mestizo.

Quien esbozando una practicada sonrisa suave, la cual no engañaba a las féminas, asintió en simultáneo que inclinaba la cabeza hacia la derecha para enseñar la estrella que tanto caracterizaba el linaje Joestar.

A pesar de estar satisfecha con la respuesta, quien fue acompañante de Lisa Lisa sintió un poco de molestia por la actitud reservada del rubio mafioso. No porque se abstuviera de hablar con ellas, porque lo comprendía, sino debido a que enseñara en todo momento una faceta apócrifa que intentaba complacerlas.

Los varones adultos, por su lado, se reservaron comentarios. Poco les hacía falta para adivinar las razones del por qué actuaba Giovanna tan silencioso en la fiesta, recordando la historia de origen que poseía y la carga que dicho progenitor dejó sobre sus hombros tras su muerte.

Fue por ello mismo que la mano derecha perteneciente a la esposa de Joseph se estiró hasta el estoico rostro del joven, brindándole una caricia maternal que lo tomó desprevino, ocasionando un alzamiento de cejas y el tensar de los hombros. Reacción física que se apresuró el eliminar, mas poco sirvió al ladear inconscientemente la cabeza para evitar que ella retirara dicha extremidad, enseñando lo carente de cariño que estaba por los maltratos que recibió de joven.

-No tienes que tener la guarda en alto, sabes? – dejando salir su nato acento italiano, la fémina de gafas trató de asegurarle a Giovanna.

Los ojos del Don se fijaron en los de la dama avejentada, queriendo hallar falencia alguna que le perjudicara luego. No obstante, innecesaria era dicha tarea, pues no solo ella sino que las tres mujeres adultas restantes emitían un aura símil de bienvenida, la cual había surgido posterior a verlo jugar con la cumpleañera.

-Lo siento, pero…- buscó excusarse el usuario de Golden Experience Requiem.

-Pero nada, muchachito. Si estás aquí, es por una razón en especial. Perteneces con nosotros y nadie puede discutirlo- interrumpió Suzie Q, poniéndose de pie para luego colocar los brazos en jarra, amonestándole verbalmente.

Estupefacto por el regaño que acababa de recibir, Giorno se mantuvo tieso en su lugar, enseñando un gesto mucho más juvenil al que acostumbraba por su labor. Poco a poco procedió a demostrar una agradecida mueca, recapacitando en que la sensación previa de cautela sostenida sobre su persona ya era inexistente.

Alivio trajo esto para el resto, quienes presentimientos obtuvieron anteriormente al observarlo tan sereno ante la caricia. Debido a ello, Suzie supo que ningún inconveniente tendrían para que el rubio mestizo se sintiera incorporado en las pláticas, suplicando en su interior para que este lo hiciera y dejara caer su metafórica máscara de mármol tallada que empleaba a diario.

-Te soy honesto? Me recuerdas por momentos a mi padre. Nunca sonreía a menos que fuese con un mínimo grupo familiar selecto- confesó Gyro, quitándose el sombrero y dejándolo a un lado.

Ignorando que de manera pronta este empezó a moverse solo.

-Intentaré cambiar ese hábito, aunque no prometo mucho- queriendo amainar las emociones de las féminas adultas, el líder mafioso acotó sin darse cuenta que las mariposas creadas para Jolyne seguían con vida y la seguían a todos lados.

-Pues creo que ya es un poco tarde. He visto cómo hiciste reír a mi hija, y lucías feliz allí- la esposa de Jotaro notificó, consiguiendo que el joven adoptara un ligero aumento de temperatura en las pálidas mejillas.

-Obviando claramente que deberás decirle a tu novia sobre la proposición que Jolyne hizo- divertida por la reacción de Giovanna, Holy complementó mientras apuntaba a Trish.

-Eh? No, Trish es solo mi amiga. De hecho, es pareja de Mista. Por mi parte, estoy solo aún- bajando la guardia con las interacciones de ellas, Giorno se apresuró en aclarar los dichos.

Algo que las demás mujeres terminaron por reconocer al percibir las sutiles gesticulaciones de cariño que se daban los dos integrantes de Passione. Zanjando una de las posibles pláticas donde podrían haber obtenido más información del adolescente, las féminas optaron por enfocarse en los jinetes.

-Qué hay de ustedes dos? Alguna novia que hayan dejado en el otro mundo? – sin reparo alguno, Tomoko interpeló.

-En mi estado actual no consigo mucha atención femenina- Johnny contestó, señalándose las piernas

-Soy un alma libre aún- encogiéndose de hombros, respondió Zeppeli.

-Me están diciendo que han viajado a lo largo de toda EEUU y no han captado a ninguna chica que les interese? – olvidando que eran, cronológicamente, más ancianos que ella, Holy les recriminó.

Cruzando miradas, el italiano y el parapléjico se abstuvieron de confesar lo que uno había hecho para tratar de gastar el dinero ganado cuando obtuvieron el brazo derecho del Cadáver, mientras el otro solo esperaba.

-Bueno…- sintiéndose por primera vez incómodo de revelar algo, pues la dama más avejentada le rememoraba a su propia madre, Gyro musitó.

-Hubo alguien…- hallando interesante el verse las uñas, aquel Joestar en silla de ruedas dijo suavemente.

Por algún motivo, ese último comentario convirtió en foco de atención al discapacitado motriz, donde su amigo y la pelinegra nipona eran los principales en observarle fijo. El primero porque en ningún momento lo vio interactuar con una mujer en toda la carrera, a menos que se refiriera a Lucy Steel. La segunda, por su lado, sintió un ligero atisbo de molestia en su interior ante la idea, mas rápidamente lo adjudicó a un sentimiento pasajero.

-Lucy? – enarcando una ceja, el italiano pronunció el nombre de la joven casada con Steven Steel.

-Qué? No! Es una niña ella aún! – frunciendo el entrecejo, Johnny replicó al instante.

-De quién hablas entonces? – como si se tratara de una plática que solían mantener a solas durante la travesía, Gyro averiguó.

-De Hot Pants! – exclamó el parapléjico, aún molesto por la insinuación previa.

Palabras sobraban para explicar lo que llegaron a pensar Giorno y el cuarteto de damas antes el nombre dicho, atribuyéndolo a que se trataba de un apodo. Uno bastante desafortunado.

-No sabía que te gustaban los hombres también- sin reparo alguno, el blondo de largo cabello lacio espetó.

-Gyro…- conteniendo las ansias de saltarle encima para golpearlo, el usuario de Tusk farfulló molesto.

Por el hastío demostrado, nada necesitaron las mujeres del grupo para deducir que Zeppeli tenía una idea bastante errónea de lo que ocurrió en la carrera donde participó.

-Qué? – preguntó con un único monosílabo el europeo.

-Hot Pants era mujer- refutó apático, Johnny.

-De qué hablas? Lo vimos disfrazado de monja cuando peleaste contra Axl Ro! – sobre exagerando su reacción, lo que provocó una risita al su lado donde se movía el sombrero, el jinete de Valkyrie proclamó con énfasis.

-No era un disfraz, idiota! Ella siempre fue monja, disfraz era lo que usaba en la carrera! – a pesar de estar acostumbrado a los manierismos de quien le enseñó todo sobre el Giro, Jonathan no pudo evitar gritarle.

-Y tú cómo sabes eso? – esta vez quien habló fue la matriarca Higashikata.

Siendo inesperada la interrupción por parte de Tomoko, el jinete americano tuvo el menester de lucir un tenue tinte en las mejillas por el aumento de temperatura, algo que llamó la atención de las otras mujeres pues lo hallaron sumamente parecido a la reacción de Giorno.

Quizás se debía al súbito hábito que obtuvo apenas la conoció, de mirarla fugazmente, lo que le hizo susurrar de manera inentendible al joven adulto. Mas corta fue su actitud después de notar que esta continuaba mirándole inquisitivamente, llevándolo a la conclusión de que no consiguió que escucharan la respuesta.

Suspirando para recuperar su temple, Johnny procedió a repetir audiblemente lo que dijo antes.

-Puse mi mano sobre sus pechos…- batallando para no lucir más avergonzado de lo que se sentía, reveló el hombre en silla de ruedas.

-…Perdona? – tardando en comprender la confesión de quién sería el tatarabuelo de su esposo, la Sra. Kujoh parló.

-No fue adrede! Solo quería saber si él estaba con vida, pero resulta que no era un "él" sino un "ella"! – sin controlar el tono de voz, Johnny terminó por gritar bastante fuerte lo que había ocurrido aquel día luego del duelo que Gyro y Ringo tuvieron.

Claro está que la música pareció detenerse abruptamente y todos miraron al pobre parapléjico con ojos grandes, mientras el amigo de este mismo comenzaba a reír desaforadamente.


Aquí se terminó el capítulo número seis, gente!

Qué les pareció?

Esperaban volver a ver un momento del cumpleaños de Jolyne pequeña?

Los Joestar tendrán válido poner en sus currículums el que son descendientes de Jesús?

Gustó que las féminas de la familia intentaran incluir a Giorno en el momento?

Dio gracia la plática sobre Hot Pants?

Por favor dejen sus comentarios, dudas, sugerencias, preguntas, etc! Solo así sabré como mejor en el futuro!

Saludos y hasta la próxima!

PD: No sean amarretes, dejen una review para saber lo que piensan de la historia.