Fanfiction Crossover escrito puramente por diversión y sin fines de cualquier lucro.
Historia que toma elementes, personajes, ideas y entre otras muchas cosas de la novela High School DxD creada por Ichiei Ishibumi y del manga Sekirei creado por Ashika Sakura.
Sin nada más que decir, empecemos con esta historia.
—tal parece que las cosas se pondrán violentas— Personaje hablando.
*Sera mejor que me expliques todo lo que está pasando* Comunicación de diversos tipos.
(Bueno…esto podría haber salido mejor) Personaje pensando.
[Bueno, o bien morimos aquí o bien nos matan tus novias Aibou] Seres místicos.
La ciudad capital de Shin Tokio, anteriormente llamada Tokio a secas seria el epicentro de una encarnizada y cruenta batalla.
Hasta los momentos sus 13.96 millones de habitantes eran ignorantes de los acontecimientos que estaban por desatarse en su ciudad.
Y mucho menos sabían que estaba por pasar en esta ciudad causaría que los cimientos del mundo como lo conocían se sacudieran sin control.
Revelando a los ojos del mundo entero los misterios más escondidos del mundo y dando a conocer a todos la existencia de lo sobrenatural.
Todo y gracias a la llegada de cierto individuo a esta ciudad y también a una persona que decidió dar inicio a una batalla campal entre criaturas fantásticas.
En un futuro no muy lejano, el mundo Agradecería/Maldeciría a dos personas en particular, a Minaka Hiroto líder y cofundador de MBI y a Hyoudou Issei el Sekiryuttei de esta era.
Estas dos personas sin saberlo serían los principales responsables de cambiar al mundo entero.
RUNG
El sonido característico del rugir de una motocicleta resonaban con fuerza y claridad por una autopista.
La motocicleta en cuestión era una Harley Davidson 1200 de un color rojo, la persona que lo conducía era un joven un poco mayor de los 20 años.
Dicho joven tenía el cabello castaño alborotado por el viento, ojos de un color marrón claro, de constitución física trabajada y con una estatura por lo menos de metro ochenta.
Sus atuendos consistían en un pantalones jeans azul oscuro, unas zapatillas rojas con blanco, una camisa roja y una chaqueta de cuero negro, así como unos guantes sin dedos del mismo color, así como una mochila café fija en su espalda.
Esta persona no era otro que Hyoudou Issei, el Sekiryuttei nacido en esta era y alguien a quien el mundo entero tenía puesto en la mira.
El con su fiel moto recorría los caminos en dirección a la ciudad de Tokio, lugar donde se desempeñaría su misión más reciente.
—ya me encuentro a un par de minutos de llegar a la ciudad de Shin Tokio— un pequeño circulo mágico brillaba a un costado de su oreja derecha —sabes, hubiera sido más rápido que usáramos un método de teletransporte para llegar—
Justo ahora Issei se encontraba en medio de una llamada importante con un miembro de su agrupación.
*si, hubiera sido lo más rápido, peeero, por lo que hemos podido investigar hasta ahora, las cosas en Shin Tokio han estado cambiando en los últimos meses*
—si eso era algo que me llamo la atención tan pronto recibí la información, ¿Qué rayos está pasando en esa ciudad?—
*Siendo originario de Japón me esperaría que tu estuvieras más enterado, además de que ya has estado por esos lares antes*
—estuve en Kioto no Tokio, además con lo sucedido con la Kitsune Yazaka ya tengo más que suficiente como para poner un pie en Japón sin que intenten matarme—
*a eso debo decir que tú te lo buscaste* Issei pudo escuchar como la persona al otro lado de la línea suspiro cansado *la misión era aprisionar y trasladar a la Kitsune a otro lugar más seguro, no dejarse engañar y terminar acostándote con ella para luego dejarla ir*
—soy débil ante la carne y lo sabes muy bien Georg, pese a eso logramos el objetivo inicial y que las cosas terminaran relativamente bien—
*hah…en todo caso, lo más recomendable para no llamar la atención de quienes domina la ciudad o algún miembro del panteón Japones es que te muevas como lo haría una persona normal, sin levantar sospechas y sin llamar la atención*
No es como que le gustara la idea, pero lo mejor era no agitar un panal de avispas actuando tontamente sin saber a lo que se enfrentaba.
—entonces lo único que me queda es investigar las extrañas firmas energéticas que han comenzado a aparecer en Shin Tokio, aun me pregunto ¿Por qué me enviaron a mí para esta clase de misión?—
*pese a tu volatilidad, sabes pasar desapercibido cuando te lo propones*
—¿y la verdadera razón cuál es?—
*estamos cortos de gente en estos momentos, como sabes las cosas han estado movidas últimamente*
—como para no estarlas— Exclamo Issei dando un suspiro —las facciones bíblicas han reanudado con su antigua guerra y los demás panteones están expectantes de lo que sucederá o de quien sera el ganador—
*también están los otros*
—sí, por el otro lado tenemos una trifulca en gran escala entre los chupasangre y los lycantropo de Lucius en América y Europa, valla época por la que estamos pasando carajo—
[Épocas interesantes diría yo Aibou, quien sabe cuándo nos toparemos con nuestro rival destinado]
Issei rodo la vista ante las palabras de su compañero, no estaba del todo a gusto de encontrarse con el Blanco.
*ya que estamos cortos con el personal y muy ajetreados con las cosas de la Brigada, tienes máximo un mes para encontrar al o los responsables de esas firmas de energía tan rara, no podremos enviar a nadie a ayudarte y para evitar problemas tendremos que mantenernos incomunicados*
—un mes eh…bueno pues sera mejor que me apresure en encontrarlos…no me gusta la idea de permanecer mucho tiempo en este país—
Había muchos malos recuerdos en este país en concreto, por lo que el permanecer más de una tarde le resultaba un incordio a mas no poder.
*sabes tan bien como yo que no hay nada que pueda hacer para ayudarte Ise, bueno no puedo seguir más en la conversación, pase lo que pase trata de no provocar una guerra en gran escala con el panteón Japones*
—no prometo nada, mándale saludos a Cao Cao y al resto, en especial a Jeanne—
Tras eso ultimo la comunicación se cortó y el circulo mágico en su oído desapareció.
Ya sabía lo que tenía que hacer, así que no quedaba de otra que proseguir con el plan y volverse por el siguiente mes en un residente más de la ciudad de Shin Tokio.
—eso me recuerda… ¿la tarjeta que me dieron para la misión tiene fondos? No quiero que pase lo mismo de la ves pasada—
Con eso en mente Issei aumento la velocidad.
Con lo que Issei no contaba, es que el tiempo que permanecería en la ciudad le ayudaría a ver al mundo de una manera diferente.
Y descubrirse a sí mismo.
-Shin Tokio: Por la tarde-
Sentado en una banca del parque de la ciudad, con una cara de completa resignación y liberando un potente suspiro.
Hyoudou Issei, el Sekiryuttei, una persona que había perdido y ganado mucho.
Que había enfrentado a oponentes que le superaban en todo y aun así se mantuvo con vida mientras que los otros no.
Se hallaba maldiciendo su propia existencia.
—me pregunto ¿es posible que alguien nazca con tanta mala suerte? O es que solo soy yo—
Con su llegada a Shin Tokio, Issei paso por un mal momento.
Lo primero que paso fue que sus documentos presentaron algunas irregularidades al pasar por un puesto de control para ingresar a la ciudad, y como suponía fue detenido para luego ser trasladado a otra habitación donde fue interrogado.
En un principio no le vio problema ya que no era la primera ni sería la última vez que algo así llegaba a pasar.
Pese a las influencias y los muchos contactos que tenía la Facción De Los Héroes, cosas como estas terminaban ocurriendo un de vez en cuando.
Cuando fue llevado a otra habitación, su interrogadora realmente hizo muchas preguntas, al punto de ser algo molestas.
Takami Sahashi, una mujer delgada de cabello y ojos de un color gris, su atuendo consistía en un pantalón azul, una camisa negra además de contar con una bata de laboratorio encima.
En sí, esta mujer no había sido ningún problema para Issei, fácilmente habría respondido sus preguntas con algunas mentiras y quizás algo de manipulación de recuerdos pese a sus bajas aptitudes para la magia.
No, el gran problema para él fue la mujer que había entrado a la habitación junto a Takami.
Dicha mujer al igual que Takami tenía el cabello de un color gris solo que más largo y atado en una cola de caballo, ojos grises y agotados, su atuendo ropas negras, una minifalda también negra y medias altas, sobre sus hombros traía un ahora negro y lo más llamativo para él.
El hecho de que traía un cinturón café que permitía ver una katana sujeta en su costado derecho.
Tan pronto esta mujer sin identificar puso sus ojos sobre él, una sensación inconfundible para el llego a todos sus sentidos.
Pelea o Muere.
Esta mujer era peligrosa, quizás una de las criaturas más peligrosas contra las que se haya topado hasta ahora.
Lo cual también le hizo preguntarse, ¿realmente aquella mujer era humana? O es que se trataba de algo más.
Le parecía humana y dudaba que fuera alguna clase de ser sobrenatural ya que él sabía bien como identificarlos por la energía tan peculiar que ellos emitían.
Esta mujer sin duda provocaba que todas las alarmas en la cabeza de Issei saltaran a mas no poder, incluso su compañero Ddraig también se encontraba intranquilo.
En todo caso, la mujer no dejo de verlo durante todo el rato que Takami lo estuvo interrogando.
Luego de una muy pero muy larga hora, Issei fue liberado y prosiguió a irse de este puesto de control de MBI.
Antes de irse junto con Takami, aquella mujer que en ningún momento se presentó lo miro por una última vez, dándole un leve giño.
Issei más que alagado o a gusto de recibir ese guiño como en algunas otras ocasiones, sintió como su cuerpo temblaba de un miedo muy primordial, el miedo de estar ante un depredador siendo él la presa.
Ya de regreso en su moto, Issei hizo una nota menta, si por azares del destino volvía a encontrarse con aquella mujer, el saldría corriendo como alma que lleva el diablo.
No quería tener nada que ver con ella, además las energías por las que había venido no encajaban con lo que sea que esa mujer estuviera liberando como poder.
Ya con ese problema zanjado, él se dispuso a recorrer por algunas horas la ciudad.
Nunca había estado en Tokio antes o al menos no que recordara, tenía que familiarizarse con el entorno por el bien de su misión.
La ciudad tenía su encanto, además de que había varias chicas lindas con las cuales podría ligar, pero eso ya era cosa para otro momento.
Primero tendría que rentar un departamento por el tiempo que permanecería aquí, conseguir ropa y alimentos.
Así que con eso en mente se dirigió a un banco para cerciorarse de cuánto dinero tenía.
Fue tras hacer eso que Issei sintió que había nacido bajo una mala estrella.
Por lo cual estaciono su moto cerca al parque y se sentó en una banca.
—50.000 yenes… ¡¿Cómo mierda voy a poder estar un mes aquí con unos miseros 50.000 yenes?— Exclamo con fuerza llevándose una mano a la cara —Maldición…—
No mentiría, era una buena suma de dinero, pero si esperaba mantenerse en un apartamento y además vivir con relativa comodidad, esa cantidad no le serviría para nada.
—Esto es cosa de Georg, el muy cabron aun no supera lo ocurrido en Las Vegas—
La resignación paso a ser enfado en estos momentos, sabía que todo esto era culpa del mago de la facción y quien a su vez era el contador y el que administraba todo el dinero.
[en su defensa, dejaste al grupo en números rojos por tus tendencias ludópatas]
Nadie de las personas que se encontraban paseando por el parque y cerca del castaño pudieron notar como la mano izquierda desprendía un leve brillo verde.
—¡Oye, al final triplique el dinero que perdimos!—
[tu no lo triplicaste, fue la gran suerte de tu compañero Heracles quien repuso el dinero que TU gastaste, imbécil]
—…detalles…— El dragón tenía razón —¿Qué se supone que hare ahora?—
[busca un sitio barato donde dormir a menos que quieras dormir en la calle esta noche y busca un trabajo…eso o vende la moto]
—¡Ni loco vendo a mi preciada Cavaliere!—
Issei se levantó rápido y abrazo su motocicleta con el mismo cariño que un hombre le da a una madre, llamando la atención de los transeúntes que pasaban mirándolo raro.
Este se recompuso y simplemente se subió sobre su moto.
[Entonces sera mejor que empieces a buscar alojamiento y trabajo]
—a veces eres un incordio lagartija—
[¡¿Qué me has dicho?!]
Con los años de conocer a quien era su compañero, Issei sabía que decir para tocar el orgullo del poderoso dragón celestial Ddraig Goch.
Issei encendió la motocicleta y se dispuso a recorrer las calles en busca de algún lugar donde pudiera pasar la noche.
Ajeno a lo que Issei estaba haciendo.
Paradas sobre la cima de un edificio de varias plantas, dos mujeres observaban marcharse al castaño.
Una de esas mujeres no era otra que la que acompaño a Takami durante el interrogatorio, la otra mujer tenía el cabello castaño corto con flequillos además de tener una coleta que llegaba hasta su cintura, sus atuendos eran los mismos que los de la otra mujer solo que ella no llevaba una Katana.
—ya veo, así que ese es el humano que ha llamado tu atención Karasuba—
—es interesante, ¿no es así Yume?—
—en efecto me parece alguien interesante— La mujer llamada Yume centro su mirada en su compañera —pero más interesante aun es que tú de entre todas te hayas interesando tanto en un humano—
—que puedo decir Yume, algo en ese humano a despertado mi interés—
Mientras decía aquellas palabras, Karasuba no quito su mano de la empuñadura de su katana.
Cosa que noto Yume.
—Karasuba, sabes muy bien que no podemos matar a humanos— Exclamo seria, pero luego la miro sorprendida —¿o es que estas reaccionando a esa persona?—
—no lo sé, solamente sé que ese humano no es lo que aparenta ser y eso realmente despierta mi interés—
—¿?— Yume inclino la cabeza ligeramente confundida —¿Qué quieres decir con eso?—
—pronto lo sabrás, pero creo que las cosas se pondrán muy interesantes—
Karasuba paso olímpicamente de la pregunta de Yume, dándole la espalda.
—sera mejor que regresemos a la sede central, el presidente nos quiere lo antes posible—
—es verdad, se supone que hoy se unen dos Sekirei más al escuadrón disciplinario y además tendrán a su Ashikabi—
Ambas mujeres comenzaron a saltar de tejado en tejado rumbo a la torre de MBI.
Ya era de noche y las cosas pintaban mal para Issei.
Por mucho que buscara, no había logrado encontrar un lugar donde quedarse con el poco dinero que tenía.
Podría intentar y dormir en un NEET Café por el día de hoy, pero aun así mañana tendría que buscar un lugar donde vivir y él quería empezar la misión cuanto antes.
Seguir perdiendo tiempo en encontrar donde vivir le resultaba molesto.
—te juro que me las pagaras por esto Georg— Exclamo Issei saliendo de una tienda con algo de comer —borrare todos sus datos de investigación, no mejor aún hare que Leonardo ponga una criatura rara en su habitación mientras duerme con eso aprenderá a no tocarme los cojones—
[Porque metes al niño en tus tonterías, no sé cómo los de la facción dejan que estas junto a niños, eres una pésima influencia para ellos]
—…—
Issei no dijo nada ante ese comentario porque en parte le daba la razón a Ddraig, por su forma de ser, sin duda no sería el mejor modelo a seguir para jóvenes mentes.
Pero ni el mismo sabia porque los niños parecían congeniar tan bien con él.
[Mentalidad de niño]
(¡podrías de dejar de leer mi mente carajo!)
[Compartimos un cuerpo y alma, no puedo no saber que estás pensando ni aunque lo quisiera Aibou]
Realmente hoy no era su día.
Issei se dirigía hacia su moto estacionada cuando sus oídos captaron algo.
—déjenme en paz por favor—
Miro hacia un costado, observando como un grupo de cuatro hombres todos con pintas de delincuentes rodeaban a una sola eh indefensa mujer.
La mujer en cuestión tenía una figura bien dotada, cabello castaño oscuro atada en una cola de caballo, ojos marrones y sus ropas consistían en un top rosado/violeta con una estrella dorada en el pecho, pantalones jeans azules claro que llegaban hasta un poco por debajo de las rodillas, en una de sus manos llevaba una bolsa con alimentos diversos.
Una mujer atractiva que encajaba bastante bien con los gustos de Issei, en especial por esos grandes pechos que tenía.
[Vaya…este patrón otra vez…¿esta vendría a ser la séptima o la octava? ¿no se está volviendo un poco cliché ya?]
—calladito Ddraig—
Issei no quería meterse en esto, no era la primera vez que veía algo así y por experiencia sabía que esto siempre terminaría de la forma más cliché posible.
—vamos nena, ¿Por qué no vienes y te diviertes con nosotros?— Fueron las palabras de uno de esos hombres —te prometo que te divertirás bastante—
—por favor déjenme, tengo cosas que hacer y estoy esperando a alguien—
Esto acabaría mal para él.
Lo sabía de sobra ya que el destino lo había puesto en esta misma situación varias veces en el pasado, en concreto siete veces ya.
—has como que no has visto nada Issei y no dejaras a otra pobre chica con el corazón roto tras tu partida—
Siempre acababa así y él sabía muy bien que lo mejor era no involucrarse.
Él vivía la vida de un guerrillero, no sabría cuando moriría en combate y lo último que quería hacer es relacionarse con alguien para que luego ella sufriera si él moría.
Issei procedió a ignorar esto, subiéndose a su motocicleta y procediendo a encenderla para irse de aquí cuanto antes.
Pero por gracia divina esta no quiso arrancar por mucho que Issei intentara.
(¡Por la puta madre! ¿Qué quieres de mi Gaia?) Grito Issei para sus adentros.
[eres el bufón del mundo y esta disfruta mucho con tus ocurrencias, no se cuando te harás a la idea y lo aceptaras]
Issei se llevó las manos al rostro, dejando salir un largo suspiro.
—acabemos con esta mierda de una vez—
Issei se bajó de la moto, dirigiéndose hacia donde aquellos hombres molestaban a la chica.
—oigan idiotas, ¿Qué hacen molestando a mi novia?—
Issei se paró frente a ellos, mirándolos con cara de pocos amigos.
—¿hah? ¿Quién diablos eres tú cabron?—
Los cuatro hombres pasaron su atención a Issei, mostrando su propio enfado en sus rostros, rodeando ahora al castaño.
Pero este ni se inmuto ante las amenazas, no por nada él ya había hecho frente a seres que fácilmente podrían barrer por completo con este país con un simple estornudo.
—como dije, soy su novio, así que porque no me hacen el gran favor de largarse— Exclamo Issei pasando de ellos y acercándose a la chica —lamento hacerte esperar Honey—
La chica miro sorprendía y a su vez confundida a Issei, notando como este le hizo un leve guiño que no fue notado por los sujetos tras de él.
Ella no necesito más para entender la situación.
—¡Darling estaba tan asustada!— Esta mujer se aferró al brazo derecho de Issei —¿Por qué te demoraste tanto?—
—lo siento Honey— Issei le daría puntos por su buena actuación —surgieron algunas cosas y me demore, ¿nos vámonos a casa?—
Issei junto a la chica se dirigieron a su moto aún bajo la atenta mirada de aquellos hombres, este se sentó y la encendió a la primera.
(ahora si enciendes)
[como dije, eres el bufón de Gaia]
La mujer se sentó detrás de él, aferrándose a su cintura.
No se mostró en su rostro, pero Issei disfruto enormemente la sensación de aquellos pechos pegados a su espalda.
Por cosas como esta era que se había conseguido una moto.
Sin más ellos dos se marcharon dejando a esos cuatro.
Fue una suerte que ese grupo no se hubiera percatado de que Issei trato de irse antes, o de lo contrario todo este teatrito no hubiese servido de nada.
Estando ya lejos de la tienda.
Issei paro la moto, dejando que la chica se bajara.
—creo que ya estamos lo suficientemente lejos como para no levantar sospechas—
—gracias por la ayuda allí atrás—
—ni lo menciones— Exclamo suspirando —por azares del destino siempre termino envuelto en esta clase de marrones—
—Pff, jajaja— ella rio un poco —¿acaso eres alguna clase de héroe de la justicia?—
Encontró linda su risa así como su sonrisa.
Issei sacudió la cabeza para sacar esas ideas de su cabeza, lo que menos debía hacer ahora era esto.
—me lo han dicho con anterioridad— el extendió su mano hacia la chica —Hyoudou Issei—
—Uzume—
La chica estrecho su mano.
En su momento Issei no lo noto por ser de noche y donde se encontraban no estaba muy bien iluminado.
Pero tras estrechar la mano de Issei, las mejillas de Uzume se pintaron de un furioso rojo, así como su respiración se agito un poco.
—bueno, me alegro de haberte ayudado, trata de no volver a meterte en esta clase de problemas—
Issei se dispuso a marcharse.
—¡Es-Espera!—
Pero el hecho de que Uzume repentinamente lo llamara de una manera tan sorpresiva al punto de levantar tanto la voz lo detuvo.
—¿Qué sucede?—
—¿Eh?— Uzume misma se sorprendió por lo que acababa de hacer —bue-bueno veras…—
Issei la noto nerviosa, cosa que lo confundió ya que antes estaba bien.
[…mira que es tonto…]
Para sus adentros el dragón celestial suspiro, su compañero podía tener la cabeza sumamente densa para algunas cosas.
—este… ¿vives por aquí?— pregunto ella bastante tímida jugando con un mechón de su cabello.
—hmm, a no soy un viajero, resulto que se me presento algo que hacer aquí en Tokio y por esa razón vine, no estaré mucho por aquí—
—ya…ya veo…— había un leve rastro de desanimo en su voz —no eres de por aquí—
—estaba busca de un lugar donde vivir por el tiempo que estaré aquí en Tokio cuando me tope con lo de ahí atrás—
Tras oír eso el rostro de Uzume se ilumino de felicidad, acercándose a Issei y tomando su mano derecha.
El cambio tan raro de Uzume sin duda lo confundió a mas no poder.
—¿estas buscando donde vivir? Si es así porque no vienes a donde yo vivo, se trata de una posada cerca de aquí—
—…— Issei parpadeo varias veces —¿una posada?—
Tras muchos años de pasar por un sin número de dificultadas y muchos momentos que le hicieron dudar de si había nacido siendo la persona más desafortunada del mundo.
Hyoudou Issei pudo celebrar que la suerte por fin le estaba dando algo de cariño.
—gracias Gaia, realmente…gracias— exclamo alzando los brazos.
Uzume lo había conducido hacia un lugar algo cerca de donde se habían encontrado, parando ante una clásica casa japonesa de 2 pisos.
El cartel que Issei vio junto a la entrada fue lo que hizo que la fe que tenía por su propia suerte reviviera.
Se alquilan habitaciones en la Posada Izumo, habitaciones de 6 tatamis con baño con máximo para 4 personas a solo 50.000 yenes al mes.
Uzume noto lo absorto que estaba Issei en su propio mundo de felicidad, por lo cual ella paso a darle una leve palmada en el hombro para sacarlo de su propia fantasía.
Cabe decir que el calor que había estado azotando su cuerpo desde hace un rato se había intensificado más tras tocarlo.
—vamos acompáñame— Exclamo ella rogando que el castaño no notara su rostro en estos momentos —te presentare a la dueña de la posada—
—claro— Sacudió la cabeza para centrarse —lo siento por andar en las nubes, es que por mi suerte ya me había hecho a la idea de que tendría que pasar la noche fuera—
Issei dejo estacionada la moto fuera a esperas de ser aceptado en la posada, para su suerte noto que el lugar tenía un pequeño garaje.
—¿Qué tan mala ha sido tu suerte para que te comportes así?—
Uzume le busco conversación mientras entraban.
—si te lo dijera, una vez por culpa de una señalización que se había caído por el desgaste termine perdido una semana en una selva del amazonas—
—valla parece que has pasado por mucho, ¡Miya ya llegue!—
Los dos castaños pudieron escuchar el sonido de pazos acercándose hacia donde estaban ellos.
—ara ara, me había preocupada porque te demoraste en regresar Uzume—
Ante ellos dos apareció una mujer de aspecto joven, tenía el cabello largo de un color purpura atado con una cinta, piel blanca con ojos marrones, su atuendo consistía en el atuendo tradicional de las Mikos, un hakama purpura con un hakama blanco con cinturón del mismo color.
—ara, ¿Quién es el caballero que te acompaña Uzume?—
—él es Issei, me ayudo hace unos momentos cuando unos sujetos me molestaron— fueros las palabras de Uzume señalando a Issei, para luego señalar a Miya —ella es la dueña de la posada Izumo, Asama Miya—
—un…gusto…— Saludo Issei con un notorio tic en el ojo derecho.
Solamente tuvo que ver a esta persona para que la fe en su suerte volviera a morir y fuera enterrada más de 20 metros bajo tierra.
(¡¿Qué demonios está pasando en esta ciudad?!) Grito para sus adentros claramente nervioso.
Otra.
Issei se había vuelto a topar con otra mujer que hacía sonar las alarmas en su cabeza de que debía salir corriendo como alma que lleva el diablo.
Primero fue la mujer de la tarde y ahora está frente a él.
¿Qué acaso Tokio había sido conquistada por mujeres aterradoras con el poder como para pelear de tú a tú contra seres clase Maou o superior?
Lo único que bueno que podía decir en diferencia a la primera mujer es que al menos esta no lo hacía sentir que estaba frente a un depredador que fácilmente podía asesinarlo.
Esta mujer lo hacía sentir como si estuviera ante alguien que no importa cuánto intentara no podría ganarle.
[realmente baraja la idea de comunicarle a todos los demás sobre lo que está pasando aquí, algo grande debe o está por ocurrir como para que te hayas topado con dos seres tan poderosos]
Tenía que anotar lo que dijo Ddraig para no olvidarlo luego.
—ara ¿pasa algo?—
Tanto Miya como Uzume notaron la expresión de Issei, Miya con interés y Uzume con ¿preocupación?
—a no disculpe, es que pensé en algo que me hizo recordar mi suerte—
—¿?—
Miya no supo cómo responder a eso.
—Miya, Issei está de paso por la ciudad y dijo que buscaba un lugar donde vivir—
—ara, de ser ese el caso acompáñeme Hyoudou-san, podemos discutir sobre su contrato de estadía en la sala de estar—
—se lo agradecería—
Issei agradeció, siguiendo de cerca a la mujer hasta llegar a una acogedora sala de estar que suponía que también era el lugar donde se comía dado que había una amplia mesa.
Miya se sentó en un extremo, indicándole al castaño a que se sentara a un costado.
Notando que Uzume también los había seguido por alguna razón más creyó conveniente no decir nada.
—antes me gustaría hacerle algunas preguntas—
—claro, no hay problema ¿Qué quiere saber?—
—Uzume-san dice que está de visita aquí en Tokio ¿correcto?—
—si, unos amigos me enviaron aquí para realizar unos encargos, cuanto mucho estaré en Tokio por uno o quizás dos meses—
Miya noto cierta intranquilidad en Uzume pero permaneció callada ante su comportamiento.
—ya veo, sé que puede ser mal educado de mi parte preguntar esto, ¿pero dispone del dinero para pagar la renta?—
—cuento con lo suficiente como para pagar un mes de estadía, tenía pensado buscar trabajo mañana mismo para conseguir algo más de dinero—
Issei noto que Miya lo estaba analizando, cada cosa que decía, como se comportaba, analizando hasta el más mínimo de sus movimientos.
Todo era examinado minuciosamente por esta mujer.
(wa que miedo, me recuerda mucho a Cao Cao cuando se pone así)
—entiendo su situación— Miya asintió con la cabeza —por lo cual le doy la bienvenida a la posada Izumo— dijo regalándole una sonrisa al castaño.
Bueno, no sabía por qué pero el que esta mujer le dijera que era bienvenido a quedarse en esta casa logro alegrarlo.
Quizás se debía a que pese a lo fuerte que era ella, también despedía un aura maternal que le hizo acordarse de otros tiempos.
Tiempos más alegres.
—Gra—
—¡Que bien!—
Quien grito fue Uzume quien parecía más feliz que el propio Issei por ser aceptado en la posada.
—Ufufufu, Uzume-san estas demasiado contenta, mucho más que Hyoudou-san—
—¿eh?— Reacciono sorprendida para luego avergonzarse por su comportamiento —¡Ah lo siento! Se supone que no debo ser yo la que debería estar contenta—
—el contento debería ser yo— Exclamo Issei divertido por el comportamiento de Uzume —que te sucede Uzume ¿acaso te enamoraste de mi por lo de hace rato?—
Fueron sus palabras, diciéndolo como si se tratase de una simple broma.
Pero para Uzume fue como si hubiera recibido un golpe critico que poco y más la deja incapaz de moverse, con su rostro apunto de ganar un tono de rojo nunca antes visto en este mundo.
—Hyoudou-san—
Escuchar a Miya provoco que Issei girara la cabeza en su dirección.
—si a partir de ahora va a vivir aquí le hare saber que existen ciertas normas que debe seguir—
Miya hablo en un intento de distraer la atención de Issei de Uzume.
Cosa que Uzume agradeció intentando volver a un estado más normal.
—¿normas?— Esto lo confundió un poco —Lo entiendo, soy un inquilino en su casa y como tal debo acatar dichas normas—
—me alegro de ver que es alguien sensato, bueno son un total de cuatro normas— Miya levanto su mano derecha con cuatro dedos alzados —la primera es que de no encontrarse fuera, el desayuno es a las 8 de la mañana, el almuerzo al medio día y la cena a las 7 de la noche, si se encuentra en casa y no baja ante el llamado no comerá—
—lo veo razonable—
—la segundo norma es que si po motivos se encontrara fuera toda la noche comunique antes—
Issei asintió con la cabeza.
—la tercera norma es que no se permiten peleas dentro de la posada Izumo—
—me parece una norma un poco rara pero igual la seguiré—
—y la cuarta y más importante regla, dentro de la posada Izumo está prohibido cualquier acto indecente—
FLUSH
Issei sintió como si un potente rayo acabara de golpearlo.
[…ya te cago, veamos cuanto tiempo te toma antes de que enloquezcas por no acostarte con alguien] el tono de Ddraig era un claro de burla.
—Yo…ace…ace… ¡acepto las normas!— le costó, le costó horrores decir que si —estaré a su cuidado—
—Ufufufu, espero que podamos llevarnos bien Hyoudou-san—
Con esas últimas palabras, Issei se volvió un inquilino más de la posada Izumo.
Sin saber lo que esto conllevaría a futuro.
A Issei se le fue dado la habitación 202 dentro de la posada.
La habitación como se había mencionado en el cartel, era de 6 tatamis, espacio suficiente para un futón que se le había otorgado.
Según Miya, sin contarse a sí mismo, había tres personas viviendo en la posada Izumo.
Miya, Uzume y un tal Kagari a quien Issei no conoció ya que Miya le informo que este trabajaba por las noches en un club de anfitriones.
—solo por eso ya puedo decir que se debe tratar de un chico bonito—
Los enemigos mortales de Issei, aquellos privilegiados que habían nacido con una cara bonita y que fácilmente podían ligar con cualquier chica que quisieran.
él por su parte tenía que trabajar duro para conquistar a las chicas y varias veces había fallado miserablemente en esto.
—dejemos de pensar en eso Ise y centrémonos en lo importante— se dijo a sí mismo para centrarse —a partir de mañana debo comenzar a investigar los patrones tan extraños de energía—
Issei dejo sus cosas a un lado, retirándose la chaqueta de cuero y dejándolo con el resto de sus cosas.
Sacando de entre su mochila un mapa de Tokio y extendiéndolo sobre el piso de tatami, observándolo con detenimiento.
Este mapa que tenía multiples marcas en diferentes puntos.
—si la posada Izumo está aquí— puso el dedo sobre el mapa —la marca más cercana está a unos cuantos kilómetros—
FLUSH
El brazo izquierdo de Issei fue cubierto por un guantelete de metal rojo con una gema redonda de color verde encima de la palma.
Esta era la Longinus Boosted Gear.
[estas energías son algo que nunca antes se habían registrado en la facción, ni en ningún panteón conocido, no corresponden a ninguna energía antes vista ni siquiera para nosotros los dragones]
—¿levantaste una barrera antes aparecer?—
[¿por quién me tomas? Nadie oirá nada de lo que se diga en esta habitación desde afuera, además de que sabremos si alguien se acerca]
—bien, ¿crees que se trata de una nueva Longinus?—
[esos casos sin duda son muy raros, el nacimiento de nuevas Longinus…algo sumamente raro está pasando en esta era como para que los desperfectos de las Sacred Gear estén dando nacimiento a nuevas armas asesinas de dioses]
—ya se ha tomado el precedente de que una nueva Longinus apareció en el inframundo, dado a que la energía que emana una nueva Longinus es algo que nunca se había registrado antes, es quizás lo más probable que esté pasando aquí—
[la facción cuenta con cuatro Longinus, los caidos con dos, la iglesia cuanta también con dos, los demonios con una además de la nueva y los chupasangre también cuentan con una, los magos no parecen querer mover la suya y dudo que las otras dos Longinus que no estaban afiliadas se encuentren aquí]
—que dolor de cabeza— Issei se dejó caer sobre el futón —no podemos sacar conclusiones apresuradas sin antes investigar—
[y por otro lado tenemos a estas dos mujeres que fácilmente podrían pelearse contra un Maou y salir victoriosas]
—no son las que generan dichas energías, así que no pienso involucrarme con ellas, en especial a la primera, con Asama-san sera lo más normal que pueda—
[por mi parte pienso que las cosas se pondrán interesantes Aibou] exclamo el dragón antes de desaparecer el guantelete.
Issei se quedó mirando el techo unos momentos.
(espero que sea lo que sea que esté pasando en esta ciudad no termine agitando el avispero de algo más grande, las cosas en el mundo están muy agitadas como para que algo más pase)
Sin más Issei pensó que lo mejor ahora seria dormir, levantándose para apagar las luces de la habitación y luego recostarse en el futón.
Mañana empezaría su misión.
Mientras Issei estaba en su propia habitación pensando en sus problemas y lo que tenía que hacer.
En la habitación del lado, las cosas parecían que iban a ponerse candentes.
—…Hah…hah…—
Recostada sobre su cama, con una respiración agitada y liberando algunos gemidos.
Uzume se revolvía entre sus sabanas.
—calor…todo mi cuerpo arde…mi núcleo Sekirei está reaccionando…— Uzume se quitó las sabanas que la cubrían en un intento de refrescar su cuerpo—lo encontré…encontré a mi preciado Ashikabi—
Su mirada era vidriosa y llena de lo que se podría decir que era lujuria.
Ese conjunto de ropa interior blanco que portaba también le producía demasiado calor, quitándoselo y lanzándolo hacia algún lado de la habitación.
Esperando que esto ayudara al menos un poco a aliviar el calor que sentía.
Pero aun sentía ese ardor en su interior.
—hah…no puedo…—
Uzume llevo su mano derecha hacia su zona más privada, misma mano que estrecho anteriormente con la de Issei.
Comenzando a masturbarse furiosamente en un intento por calmar el calor que azotaba su cuerpo.
Como ya era costumbre para él.
Issei se levantó bastante temprano por la mañana, notando por la pequeña ventana de su habitación que el sol aun no salía en su plenitud.
Buscando entre sus cosas su teléfono celular, revisando la hora en concreto.
—5:45 AM, por lo general duermo hasta máximo 6:30, supongo que mis sentidos se mantuvieron en alerta por Asama-san—
Issei se levantó del futón, guardándolo en el armario de la habitación, cambiándose las ropas con las que había dormido.
Vistiendo el mismo conjunto que ayer solo que sin la chaqueta de cuero.
Después de haberse cambiado y arreglado ligeramente sus cosas, Issei salió de su habitación.
Debido a lo temprano que era suponía que la gran mayoría de los miembros de la casa estarían aun durmiendo.
Camino un poco por la casa, más que nada para familiarizarse con ella.
Notando que la casa contaba con una pequeña zona sin nada donde se colgaba la ropa y que a su vez contaba con un árbol.
No era una zona muy grande, pero venia de perlas para lo que Issei tenía pensado hacer para matar el tiempo.
—bueno tampoco es como si salir tan temprano fuera ayudar, matemos el tiempo con algo de entrenamiento—
Por sus años en la facción de los héroes, Issei se había acostumbrado a hacer ligeros entrenamientos cuando no tenía nada más que hacer.
Por lo general siempre terminaba metido en misiones, búsqueda de nuevos miembros, algunos ligues con chicas de la facción que bien terminaban en nada o al menos en cosas de una noche.
Momentos como este lograban mantenerlo en forma y a su vez calmo.
—supongo que comenzare con hacer algunas lagartijas—
Dicho eso comenzó a realizar los ejercicios, solo que a diferencia de las lagartijas normales, Issei procedió a hacerlas de cabeza y usando únicamente sus pulgares.
Mientras estaba en ello, Issei comenzó a pensar en diferentes cosas.
(Oye Ddraig)
[¿Qué sucede Aibou?]
(el poder que obtuvimos…¿ya se ha acoplado por completo?)
[Hmm…la taza de sincronización aun no supera el 60%, si deseamos usar dicho poder existe una gran probabilidad que el rebote nos termine matando]
(Diablos, debemos acoplarnos a ese poder cuanto antes, es nuestro único as contra algún dios de nivel mayor o las otras Longinus)
[no comas ansias aibou, disfruto mi estadía contigo como mi portador, no vallas a autodestruirte por intentar controlar un poder que es inestable para ti]
(No sabemos cuándo las cosas se pondrán peor, más aún tenemos que estar atentos a todo)
[Ella confió en ti cosa que es algo casi impensable viniendo de ella, así que no trates de apresurar las cosas y simplemente deja que ocurran como deben de ocurrir]
Había razón en las palabras del dragón celestial, pero a sabiendas de que las cosas podían estallar entre las facciones en cualquier momento.
Esperar no era una opción, tenía que adueñarse por completo con el poder que había obtenido de ella.
Esa minúscula fracción de poder que la diosa del infinito Ophis Uroboros le había dado el día que decidió salvarlo.
Issei termino la conversación con Ddraig, terminando también con ello el entrenamiento que había estado realizando hasta ahora.
Notando que el suelo de tierra donde había estado realizando las lagartijas estaba completamente mojado por su sudor.
Preguntándose cuanto tiempo llevaba sumido en la conversación.
—tal parece que por fin saliste de tus pensamientos—
Otra voz llamo la atención de Issei, mirando hacia la casa y notando que paradas junto al pórtico se encontraban Miya y Uzume.
—¿eh? ¿me estuvieron llamando?— Pregunto regulando su respiración —¿Qué hora es?—
—cerca de las 7 de la mañana Issei, llevamos un buen rato observándote— Exclamo Uzume comiéndose a Issei con la mirada—Miya te encontró temprano por la mañana antes de que yo me levantara—
—no respondiste ni una sola vez a mis llamados— Exclamo la mujer de cabellos purpura —mientras hacías tus ejercicios parecías tener la mente en otro lado por lo cual decidí no molestarte—
—ah lo siento, es una muy mala costumbre mía, tiendo a perderme en mis pensamientos cuando estoy pensando en algo importante—
—me pregunto que habrá sido lo tan importante como para llevar tu cabeza hacia otro lado—
Había una clara intención de Uzume por conocer más sobre él, cosa que ciertamente le parecía confuso.
—Uzume, no creo que sea bueno que hostigues tanto a Hyoudou-san con tus preguntas— Miya cubrió su sonrisa con las mangas de su atuendo —¿te quedo claro?—
Fueron las palabras de Miya dando una leve risa, pero lo que estaba ocurriendo detrás de ella no era cosa de risa.
No sabía que pasaba, pero detrás de la mujer de cabellos purpuras comenzó a materializarse algo que poco y más provoca que Issei cayera de rodillas al suelo.
No sabía cómo decirlo, es como si una extraña aura negra y maligna se estuviera materializando detrás de Miya, tomando la forma de una máscara Hannya de color blanco.
—¡Lo entiendo Miya! ¡Ya no preguntare más!— exclamo Uzume completamente asustada.
Dada a la reacción de la castaña Issei pudo asegurarse que no se trataban de alucinaciones que el estuviera teniendo.
Sea lo que sea que estuviera haciendo Miya era algo real y sobre todo aterrador.
—Hyoudou-san—
Miya paso a centrarse en él.
—¡Si!—
No sabía ni porque lo había hecho, pero ahora mismo estaba parado frente a ella recto como si se tratara de algún miembro militar ante su general.
(¿Por qué tengo que toparme siempre con mujeres tan aterradoras?)
[¿es tu don y tu maldición?]
Quería golpear al dragón con todas sus ganas, siempre era lo mismo con él, burlándose de sus precarias situaciones siempre que tenía la oportunidad.
—el desayuno estará listo dentro de poco, le pido que antes de unírsenos a nosotros suba y se dé una ducha— Ella lo miró fijamente —¿quedo claro?—
—¡Como el cristal!—
Sin decir una palabra más Issei subió rápidamente hacia los baños.
Con el castaño ya lejos, Miya rio un poco.
—Ufufufu, Hyoudou-san es una persona bastante interesante—
Ella camino hacia la concina sin dejar de reír un poco.
—Miya no seas así— Exclamo Uzume mientras la acompañaba a la cocina —terminaras asustando mi Ashikabi—
Exclamo ella para la "Sorpresa" de Miya, aunque dado su reacción estaba más que claro que la casera ya estaba al tanto de las intenciones de Uzume.
—ara— ella se llevó la mano a la mejilla dando una expresión de alegría —eso quiere decir que ya fuiste alada por Hyoudou-san—
—…aun no…— el rostro de Uzume se puso rojo, jugando con sus dedos —pero pienso acompañarlo hoy y hablar sobre esto, no cabe duda que él es mi Ashikabi—
—Uzume, estas al tanto de que Hyoudou-san no es alguien…normal—
Miya lo había notado, Uzume también, incluso para ellas que eran por así decirlo seres que nunca antes se habían visto en este mundo.
La persona conocida como Hyoudou Issei era algo que despertaba mucho su interés por la muy extraña aura que lo rodeaba.
—Lo es claramente Miya, Issei despide una extraña aura y aroma…pero aun así— su rostro demostraba su determinación —él es mi Ashikabi, mi deseo es estar junto a él para siempre sin importar que—
—…— Miya se quedó cayada unos instantes, pero aun así le mostro una sonrisa a Azume —ya veo…si esa es tu decisión no pienso interponerme—
—te lo agradezco Miya— Exclamo contenta —creo que iré a lavar la espalda de Issei ya que estamos—
Con un claro plan en mente, Uzume se disponía a ir a atacar al castaño mientras este se daba un baño para ya de una sola vez obtener sus alas cuando.
—Uzume-san, ¿tengo que repetirte las normas de la posada Izumo?—
Tras Miya volvió a formarse aquella mascara Hannya, siendo esta vez incluso más mala y maliciosa, centrando toda su atención únicamente en Uzume.
La única respuesta que Uzume pudo dar en este momento fue.
—¡GYAAAAAAAA!—
—¿hm? ¿eso fue un grito?—
Issei estaba terminando de darse un baño cuando sus oídos pudieron captar un grito proveniente de abajo.
[Lo más seguro es que se trate de esa casera demoniaca que ahora tienes]
(Me pareció el grito de Uzume-san, ¿habrá hecho algo?)
[Si aprecias tu vida, no te metas]
(Eres un exagerado)
Issei agradecía que el baño de la posada fuera tan grande además de contar con una amplia bañera asemejándose un poco a un Onsen, como Japones esta eran de esas pocas cosas que sin duda amaba de su país natal.
Atándose una toalla en la cintura, Issei procedió a salir del baño para tomar sus ropas.
Mientras se estaba cambiando la puerta del baño se abrió.
—¿?—
—oh lo siento, no me dijeron que el baño estaba ocupado—
Una persona que Issei no conocía entro, se trataba de un hombre joven, de rostro apuesto y cabello grisáceo vistiendo ropas de color negro.
—no te preocupes, ya salió de darme un baño— Exclamo Issei vistiendo únicamente sus pantalones y con una toalla sobre su cuello —supongo que tú debes ser Kagari-san—
—y tu Hyoudou-san, Miya me conto sobre ti—
Issei noto que esta persona estaba mirando fijamente al cuerpo de Issei, cosa que en otras circunstancias habría mandado señales de alerta, pero el comprendía él porque del mirar tan fijamente a su cuerpo.
—¿te llaman la atención las cicatrices?—
En su pecho, brazos, hombros y espalda se encontraban muchas y diferentes cicatrices, todas producto de los encuentros que había tenido contra multiples oponentes.
—a decir verdad un poco— afirmo Kagari sin poder apartar la mirada —¿Cómo te los hiciste?—
—la gran mayoría son producto de un accidente cuando era más pequeño, el resto me las hice durante mis viajes—
—Miya menciono algo de que eras un viajero—
—parece que Asama-san es bastante conversadora, ¿vas a usar la ducha?—
—no solo venía a lavarme la cara antes de desayunar junto con las demás—
—bueno, no te quito más tiempo, fue un places Kagari-san—
Issei salió de las duchas y por lo poco que había conversado con Kagari no parecía que fueran a llevarse mal.
Con lo que Issei no estaba enterado, es que una vez él ya se había ido de las duchas, Kagari paso a sujetarse con fuerza el pecho mientras su rostro tomaba un color rojo y su respiración se volvía irregular.
—esto tiene que ser una mala broma— Exclamo Kagari con frustración.
Tras un cambio de ropa, bajar a desayunar con el resto de los miembros de la posada Izumo y por ultimo darle una limpieza a su motocicleta.
Issei se dispuso a salir a buscar un trabajo momentáneo y a su vez movilizarse hacia los lugares donde se registraron los picos de poder tan irregulares.
Ese era su plan en un principio, pero no conto con algo.
—y bien…¿Por qué me estas acompañando Uzume?—
—oh vamos, ¿Por qué suenas como si te molestara mi presencia?—
Fue justo cuando estaba por irse, que la extrañamente alegre Uzume dijo que le acompañaría, cosa que en si no le molestaba, pero sí que retrasaría las cosas y sabía que no podría irse a investigar como lo había planeado.
Uzume no acepto un no como respuesta y lo acompaño, tampoco es como si pudiera obligarla a quedarse, ambos se despidieron de Miya al salir.
Ya con eso dicho ahora mismo ellos se encontraban recorriendo las calles de Shin Tokio.
—esas no fueron mis palabras, ahora dime ¿Por qué me acompañas?—
—casi no conoces nada de Tokio ¿o me equivoco?—
—…—
Uzume tenía su punto, Issei desconocía por completo esta ciudad pero tampoco es como que eso fuera a ser un problema.
—ahí lo tienes, sere tu guía por el día de hoy, tu solo confía en Uzume-sama— Exclamo ella orgullosa inflando el pecho.
Dando a relucir aún más sus activos que claramente atraparon la vista de Issei, para los que lo conocían sabían que la mayor debilidad del castaño eran los Oppais.
Uzume noto la mirada del castaño o mejor dicho a donde estaba mirando fijamente, por lo cual le brindo al castaño una sonrisa propia de un zorro.
—¿ves algo que te guste?— Exclamo con picardía.
Issei se sonrojo un poco, esta mujer estaba dándole duros golpes a su autocontrol.
—son imaginaciones tuya— Exclamo adelantándose un poco, deteniéndose y mirando hacia atrás —andando guía, muéstrame más de la ciudad—
La sonrisa de Uzume se ensancho aún más, colocándose junto a Issei.
Teniendo unas ganas inmensas de aferrarse al brazo de Issei, pero se aguantó las ganas de hacerlo.
Aun no era tiempo.
Ella quería preparar el momento antes de poder besar a Issei para poder ganarse sus alas y unir su vida con la de él.
Quería que este fuera un momento especial y que los dos sin duda pudieran recordarlo con cariño.
Faltaba poco para que ya callera la noche, tanto Issei como Uzume estaban regresando a la posada Izumo tras recorrer las calles de Tokio.
—bueno, al menos ya conseguí un empleo momentáneo mientras este aquí en Tokio, trabajar en una construcción no sera tan malo—
Fueron las palabras de Issei quien en estos momentos se encontraba cargando un gran número de bolsas, todas repletas de diferentes ropas.
Ropas que cabe recalcar no compro él.
—¿dime otra vez porque debo cargar con las ropas que tu compraste?—
—oye, acaso no es lo más normal que un caballero como tu ayude a una bella dama como yo a llevar sus compras— Exclamo ella mientras comía un helado, dándole una sonrisa zorruna al castaño —además te compre una camisa también así que se agradecido—
Le habían salido con la clásica frase usada por todas las mujeres para que su pareja cargara sus compras, además también se preguntó en que trabajaba Uzume como para tener tanto dinero.
Mas no entendía porque había aceptado a esto, Uzume no era su pareja ni nada como para aguantarle este pequeño capricho.
Pero también pensó que no podía negarse en algo tan simple como esto, cosa rara pensó en su momento.
—de nada me servirá quejarme, así que sera mejor que me calle—
—uju, aprendes rápido—
—no tientes a la suerte Uzume—
Nuevamente no se comprendía a sí mismo, desde que conoció a Uzume ayer, el hecho de simplemente interactuar con ella lo ponía misteriosamente de un buen humor.
Por un momento pensó.
¿acaso era él quien se había enamorado de la jovial mujer y no al contrario?
A ciencias ciertas no lo sabía, tampoco es como si hubiera tenido algún romance desde que su vida dio un cambio tan brusco cuando solo tenía 8 años de edad.
Por lo cual amar a una mujer era algo que ciertamente desconocía, lo que el había experimentado eran cosa de una sola noche sin sentimientos de por medio.
Lo que pasaba con Uzume…aun no sabia como llamarlo.
BOOM
Repentinamente el sonido de una explosión llego a sus oídos, cambian rápidamente lo que estaba pensando por otra cosa.
Girando rápido la cabeza hacia la dirección de donde se había originado el sonido.
—¿Issei?—
Uzume se confundió ya que Issei se había detenido de golpe, notando que la expresión de este cambio a un semblante extremadamente serio.
Este siguió observando, notando que humo comenzó a levantarse por encima de algunos edificios, así como claros indicios de destrucción.
—¿Qué está pasando?—
Issei no sabía que pensar de lo que estaba ocurriendo.
¿alguien lo había descubierto y lanzo un ataque?
¿alguien ajeno había empezado un combate?
Pensó en multiples opciones, mas no encontró una que encajara bien.
BOOM
El sonido de otra explosión, notando que uno de los edificios mas cercanos perdió parte de su tejado.
Entonces paso.
—¡Kyaaa! ¡Por favor muévete de ahí!—
Fue entonces que literalmente la respuesta a lo que pasaba le caía del cielo.
Issei levanto la mirada justo segundos antes de ver como una persona caía del cielo, cayendo justamente donde él se encontraba parado.
Lo que paso fue algo obvio para cualquiera que viera esta escena.
BLAAM
Dicha persona termino estrellándose con Issei, dejando a los dos tirados en el suelo.
—¡Issei!—
La primera en reaccionar fue Uzume quien rápidamente fue a ayudar al castaño, sorprendiéndose mucho al percatarse de quien se trataba la persona que había caído del cielo.
Por su lado Issei apenas si se estaba reponiendo.
—alguien…anoto la matricula…del carro que me atropello— Exclamo sin aire, sintiendo el peso de alguien más sobre sí mismo—¿Qué carajo paso?—
Aquel golpe había sido directamente hacia estómago, provocando que perdiera por completo el aire.
Ciertamente…no podía no avergonzarse de sí mismo por no poder esquivar algo tan simple como esto, algo le estaba pasando.
Ya cuando pudo recuperarse un poco noto algo blanco frente a él.
—…¿pantsus?—
Lo primero que vio de su ¿atacante? Fue un esponjoso trasero cubierto por unas bragas blancas.
—duele, ya sabía que era demasiado alto para saltar desde ahí—
Dicha mujer a gatas se salió de encima de Issei, dándole oportunidad a esta a reincorporarse al menos hasta quedar sentado.
La mujer se giró a verlo.
Issei se percató que se trataba de una hermosa mujer de cabellos castaños y ojos marrones, tenía un cuerpo esbelto y sus atuendos consistían en un traje de color blanco con hilos rojos, acompañado de una falda corta de color rojo, medias blancas a la altura del muslo y botas marrones a media pierna.
—muchas gracias ¿fuiste tu quien detuvo mi caída?—
—hice…lo que pude—
Issei se quedó embelesado unos instantes por la belleza de la chica, había algo en aquellos ojos marrones que lo cautivaron.
Y tal parece que ella también ya que tras mirar fijamente a Issei, las mejillas de esta mujer sin identificar se tornaron rojas.
Los dos parecieron quedarse sumidos en su pequeño mundo al momento que sus ojos se encontraron.
—oigan ustedes dos, ¿saben que aún estoy aquí verdad?—
Las palabras de Uzume sacaron al castaño de su trance, agitando la cabeza para reponerse.
(¿Qué acaba de pasar?)
[…]
Fue lo que pensó, y justo cuando estaba por decir algo fue interrumpido por algo que paso y que aumento su confusión.
TAP
Noto como la mujer que había caído sobre él se paró con rapidez, tomando distancia de Uzume y poniéndose en posición de combate alzando sus puños.
Cosa que Uzume también hizo a su manera.
Notando que una especie de velo blanco había aparecido detrás de Uzume y que más raro aún era que este parecía estar flotando o moviéndose como una serpiente.
—¿eh? ¿eh? ¿Qué coño?— Issei estaba confundido a mas no poder —¿Qué rayos esta pasando aquí?— Exclamo.
Pero parecía que las dos mujeres no estaban prestando atención a Issei, solamente estaban concentradas en la mujer que tenían en frente.
—eres un Sekirei no es así—
—tú también—
Las dos se miraron con mayor intensidad, preparándose para iniciar el combate.
Entonces.
—¡Lo siento pero aún no puedo pelear contigo!— Exclamaron las dos al unisonó.
…
…
…
Un silencio incomodo se formo alrededor de ellos tres.
—¿eh?—
Nuevamente se repitieron las dos.
—tu…¿no tienes Ashikabi?— Exclamo Uzume sin saber que hacer pero aun así no bajo su guardia.
—aun no logro encontrarlo…o eso creo— La chica paso a mirar de reojo a Issei.
Cosa que Uzume noto, mirando ahora ella al castaño.
—…¿Qué?—
Tan pronto ambas lo miraron estas dejaron de estar en posición para combatir.
—me dijeron que pelear si me topaba con otra Sekirei, mas nunca me dijeron que hacer si me topaba con una que no tuviera Ashikabi—
—tal parece que estamos en las mismas—
Ambas mujeres parecieron relajarse ligeramente, mas se encontraban confusas sobre qué hacer a continuación.
Por su parte Issei era quien posiblemente fuera el que estaba más confundido de todos
¿Por qué repentinamente ellas dos comenzaron a mirarlo tan fijamente?
Y también que era eso que ellas habían dicho ¿Sekirei? ¿Ashikabi? Que era todo eso.
Que era esa extraña habilidad de Uzume con ese velo.
Iba preguntar que estaba pasando cuando de repente.
FLUSH
Sus sentidos le alertaron de peligro.
Parándose con rapidez y esquivando lo que a sus experimentados ojos se trataba de un ataque eléctrico.
El ataque iba dirigida a la chica, pero al estar tan cerca los dos tuvieron que esquivar.
Dicho ataque impacto contra el suelo creando un pequeño cráter y por mala suerte quemando varias de las ropas que Uzume había comprado.
(¿Qué rayos está pasando?) Pensó Issei confuso ante lo que estaba ocurriendo (también…¿de repente la calle no está extrañamente vacía?)
De repente una chica le caía encima, para luego intentar pelearse con Uzume quien al parecer podía manipular un velo extraño, por alguna razón que desconocía parecía que donde se encontraban acaba de vaciarse de personas y para rematar ahora alguien desconocido los atacaba con electricidad
[yo creo que estamos por conocer al responsable de que estemos aquí] Exclamo Ddraig.
Issei abrió los ojos sorprendido.
—Es inútil escapar—
Los tres fijaron su mirada hacia el tejado de un edificio cercano.
Issei noto que se trataban de dos mujeres idénticas tanto en apariencia como físicamente…además de que curiosamente traían ropas muy al estilo S&M.
—no podrás escapar más, pelea contra nosotras—
Las dos mujeres saltaron del tejado del edificio, aterrizando en medio de la carretera frente a ellos.
(si pudieron aterrizar desde tan alto sin sufrir algún daño…está más que claro que no son humanas ordinarias)
—sera mejor que te prepares Sekirei sin alas—
Aquellas palabras iban dirigidas hacia la chica que había caído sobre Issei.
—como ya les dije aun no puedo pelear contra ustedes— Respondió ella —una vez consiga a mi preciado Ashikabi sin duda peleare con ustedes, se los prometo—
—eso no nos importa—Exclamo una de las gemelas enojada —no te daremos oportunidad de ser alada, te eliminaremos ahora mismo…¿Uzume?—
Lo que una de las gemelas estaba diciendo se cortó tan pronto vio a Uzume.
Y dado por esa reacción, Issei comprendido que Uzume conocía a estas dos chicas, más preguntas que hacer al parecer.
—otra vez están haciendo esto, Hikari, Hibiki ¿saben lo que pasara?—
—GHHHH ¿Por qué estas tu aquí Uzume?— Exclamo la gemela con mas pechos —no mejor pregunta ¿Por qué te metes en esto?—
Uzume se llevo las manos a las caderas, negando con la cabeza.
—yo no me meto, simplemente me vi envuelta en su cacería de Sekirei sin alas— la expresión de Uzume se volvió seria —no aprendieron de la última vez—
La gemela de pechos mas pequeños le dijo algo a su hermana, siendo quizás ella la que menos gana tenia de hacer esto.
—¡No es momento de echarse para atrás Hikari!— Exclamo ella preparándose para atacar.
De las manos de ambas gemelas, varias corrientes eléctricas de un color morado comenzaron a aparecer.
Ambas apuntaron hacia Uzume y la otra chica.
FLUSH
Entonces lanzaron su ataque el cual consistió en un potente relámpago.
Uzume y aquella chica se prepararon para esquivar el ataque, mas no contaron que alguien ajeno fuera a intervenir.
—¡ustedes dos abajo ya!—
Issei fue más rápido que ellas, tumbando a ambas chicas para evitar el relámpago.
Quedando ellas dos debajo del castaño quien se había usado a si mismo como escudo para protegerlas.
Por suerte el ataque no impacto contra el o de lo contrario la sacudida de recibir un rayo lo habría dejado inmovilizado como mínimo un par de minutos.
—¿estás bien ustedes dos?—
—¡s-s-s-si!— Respondió Uzume nerviosa con el rostro rojo.
—Musubi también está bien— respondió la ahora conocida Musubi.
Issei se quito de encima de ellas mirando a ambas chicas con preocupación.
Pese a que ambas respondieron conque estaban bien, Issei noto que las dos tenían el rostro de un color rojo y su respiración era irregular, además de que parecía que no podían ponerse de pie, ambas llevándose una mano al pecho y respirando con dificultad.
(¿Qué les pasa? ¿acaso recibieron daño?)
[…]
Issei estaba bastante preocupado por ellas dos.
—¡Oye tú!—
Los pensamientos de Issei fueron cortados en el momento que la gemela Hikari lo llamo, mirándola fijamente a ella con un rostro enfadado.
—¡No pintas nada en esto, lo mejor que puedes hacer es largarte de aquí!—
Ok, esta mujer sin duda estaba comenzando a hacerlo enojar.
—realmente no quieren hacerme enojar— Exclamo Issei mortalmente serio.
Hikari pese a estar a una buena distancia pudo notar un cambio en el castaño.
—Sus ojos—
En estos precisos momentos los ojos de Issei habían cambiado de un color castaño claro a unos intensos ojos rojos con pupilas rasgadas.
Esto confundió y a su ves mando una señal de peligro a las dos gemelas quienes dieron un paso hacia atrás.
Por su parte Issei agradeció en parte que no hubiera nadie cerca ahora mismo, si iba a pelear llamaría mucho la atención y eso era algo que no quería hacer.
Justo cuando estaba por lanzarse al ataque.
—Issei…no puedo…aguantar…mas—
—Yo…tampoco…puedo…mas—
La voces de Uzume y Musubi fueron las que llamaron su atención, notando como estas apenas si podía mantenerse y parecían estar a segundos de desmallarse.
—¡Uzume, Musubi-san!—
Issei rápidamente se arrodillo junto a ellas para ver que les pasaba.
Toco la frente de ambas notando que parecían estar sufriendo de una fuerte fiebre.
Issei apretó los dientes con rabia.
El no era un sanador así que no sabía cómo curarlas.
Tampoco disponía de algún vial con lagrimas del Phenex como para usarlas.
No sabia que hacer para ayudarlas y eso realmente lo mortificaba.
Y también pensó que en esta situación no podía empezar una pelea sin dejar desprotegidas a estas dos.
Tenia que sacarlas de aquí y rápido.
Por eso mismo y a sabiendas de que luego tendría que disculparse, subió tanto a Musubi como a Uzume sobre sus hombros y listo para escapar de ahí.
—¡Tu maldito! ¡¿realmente crees que te dejaremos escapar?!—
Como era esperado, las dos gemelas se prepararon para lanzar un ataque.
—en otra ocasión me encargare de ustedes—
Fueron las últimas palabras que Issei les dio antes de darle la espalda a las gemelas.
CRACK
PLUSH
Saliendo disparado a toda velocidad al punto de romper el suelo y alejándose el campo de visión de ellas dos en cosa de un parpadeo.
—¿Qué rayos?—
Lo que acaba de pasar dejo completamente confusas y sorprendidas a ambas gemelas.
—¿un humano puede correr de esa forma?—
—no hay tiempo para hacer preguntas Hikari, tenemos que atraparlos, viste la reacción de esas dos, están reaccionando a esa persona sin ninguna duda—
Las dos empezaron a saltar de tejado en tejado en dirección hacia donde Issei había escapado.
Estando ya lo bastante lejos de esas dos.
Logrando mezclarse entre las demás personas que comúnmente recorrían Tokio, adentrándose dentro de un callejón.
—hah…hah…rayos…no me prepare y corrí con exceso de energía— Exclamo el castaño sujetando sus propias rodillas, respirando con dificultad —¿Por qué estoy cometiendo tantos errores de novato?—
Se estaba reprochando a sí mismo.
En retrospectiva, las cosas no debían de ocurrir de esta manera.
Podría haber hecho muchas cosas mas que simplemente huir de esas gemelas.
Podría haber regulado mas la cantidad de energía usada para empezar a correr y así no agotarse tan tonta mente ni poner demasiada presión en sus piernas.
Podría haber hecho muchas cosas más, pero parecía no poder pensar con claridad.
Sus únicos pensamientos fueron simples.
—…—
Issei miro a las dos mujeres arrodilladas a cada uno de sus costados.
Las dos aun estaban agitadas, con rostros rojos y con dificultades para respirar.
—protegerlas—
Sus pensamientos y a su ves sus instintos mas básicos fueron esos, quería poner a salvo a estas dos mujeres sin importar que.
[…]
Issei no estaba al tanto, pero aquel dragón legendario que estaba unido a su alma había visto todo esto con un gran interés.
Notando a leguas los sentimientos que comenzaban a brotar dentro de su compañero y sabían que es lo que le estaba pasando.
Pero por los momentos prefirió no decir nada y ver como procedían las cosas.
—¿Cómo se encuentran ustedes dos?—
Issei se acercó a ellas para examinarlas, pero como ya esperaba no había mucho que pudiera hacer.
—…hah…Issei…—
No parecía que ninguna de las dos fueran a recuperarse sin algún tratamiento de por medio.
(debían de llevarlas a algún hospital)
Fue lo que pensó creyendo que esta sería la mejor opción, ya después le preguntaría a Uzume sobre algunas cosas que lo estaban molestando.
—Vamos, las llevare a un hospital— Exclamo Issei a punto de cargarlas nuevamente.
FLUSH
Fue entonces que nuevamente un rayo cayo sobre donde estaba parado.
Tomando a las dos chicas y esquivando pero siendo golpeado en la cabeza por algunas piedras que salieron volando producto del ataque, provocado que cayera al suelo con Uzume y Musubi encima.
—¡Por fin te alcanzamos maldito! ¡no veas las que nos hiciste sufrir para alcanzarte!—
Issei hizo un leve chasquido de molestia por dos cosas, uno porque aquel golpe tan simple le había provocado una herida en la cabeza manchando su cara con sangre y la segundo es que estas gemelas lo habían alcanzado.
(¿no fui lo suficientemente rápido? Maldición de haberlo sabido no me hubiera metido en un callejón)
Issei realmente no sabia como pensaban estas gemelas, pero algo le hizo pensar que de haberse mesclado entre las demás personas ellas dos no hubieran atacado sin exponerse.
—esta sera nuestra última advertencia, aléjate de esas dos y no saldrás herido—
Y otra vez la que suponía era la gemela mayor exclamo esas palabras, ¿realmente creía que abandonaría a Uzume y a Musubi únicamente para salvarse?
Pues estaba muy equivocada si creían que iba a abandonar a estas dos, no conocía a Uzume por mucho tiempo y a Musubi apenas si es que sabia su nombre, pero el estaba dispuesto a protegerlas sin importarle nada más que ellas.
Mientras Issei estaba en sus propias decisiones y pensamientos.
Tanto Uzume y Musubi estaban mirando al castaño fijamente, con una mescla de deseo y preocupación por él, más preocupación cuando vieron como el rostro de este se manchaba con sangre.
—Pues te lo vuelvo a decir— Issei reunió aire para gritar sus siguientes palabras —¡Vete al diablo, no pienso abandonar a Uzume y a Musubi!— Grito sacándola la lengua y mostrándole el dedo de en medio a las gemelas.
Esto claramente irrito a ambas, mas aun a la mayor quien ya no le importaba si las reglas del plan Sekirei dictaminaban que no podían lastimas a civiles ni a Ashikabis.
En contraparte, la respuesta de Issei provoco diferentes reacciones tanto en Uzume como en Musubi.
El corazón de ambas comenzaron a latir como loco, sus deseos eran más que claros.
(quiero estar con Issei por siempre) pensó Uzume.
(eh encontrado a mi amado Ashikabi-sama…no a mi amado Issei-sama)
Issei levanto su brazo izquierdo listo para hacer aparecer su Boosted Gear.
Cuando dicha mano fue atrapada por la mano de Uzume, la cual llevo su mano hacia su pecho haciendo que la tocara.
—Hah— Uzume dejo escapar un ligero jadeo.
—¿Uzume? ¿Qué estás haciendo?— Esto confundió a Issei a mas no poder.
MUNIU
—¿Musubi tu también?—
Su otra mano también fue tomada por la de Musubi y igualmente llevada hacia el pecho de Musubi.
—hah…Issei-sama…¿siente mi corazón?—
—¿eh?—
—Issei…mi corazón late tan fuerte por ti—
—¿Qué rayos pasa Uzume?—
Todo esto estaba confundiendo a Issei a mas no poder, su propio corazón había acelerado el ritmo y sentía como si fuera a explotar.
Viendo como ambas acercaban mas y mas sus rostros hacia él, al punto de poder sentir el cálido aliento de ambas.
Provocando que su sangre hierba y sus ojos pasaran a ser rojos con pupilas rasgadas.
[está más que claro Aibou]
En el interior de su alma y rodeado por una gran cantidad de llamas, el dragón celestial comenzó a hablar.
No espera que su compañero de vida fuera a escuchar esto y si lo estaba haciendo aseguraba que no estaba prestándole la debía atención.
Mas aun así tenía que decirlo.
[sea lo que sean estas mujeres, tú ya las elegiste como tus parejas, aquellas que serán las madres de tu decendencia, por eso es que deseas protegerlas con tanto ahínco]
Poder.
Los dragones siempre fueron esto.
Y uno de sus rangos poco conocidos era que sus instintos de protección a sus parejas y decendencia podían llegar a ser demasiado fuertes.
[Los dragones cuidamos a nuestras parejas con nuestras vidas]
De regreso con Issei y el resto.
—¡Hikari esto es malo ellas van!—
—¡Ya lo se Hibiki, tenemos que detenerlas!—
Las gemelas se lanzaron rápido para detener lo que estaba por suceder, pero aun siendo manipuladoras de electricidad.
No pudieron moverse como tal.
CHU
Lo que Issei experimento a continuación fue algo nuevo y a su vez muy confuso.
Uzume lo había besado.
Eso solamente no sería algo nada raro ya había besado a muchas mujeres desde que su interés por el sexo opuesto afloro, lo raro fue que tan pronto sus labios se unieron.
El sintió como si una pequeña parte de su propio poder fuera absorbido por Uzume.
Segundos después lo que parecían unas largas alas de energía de color blanco emergieron de la espalda de Uzume mientras esta soltaba un gran gemido.
—¿Qué?—
No tubo ni tiempo de reponerse cuando Musubi hizo lo mismo que Uzume.
Ocurriendo también lo mismo que con ella.
Un poco de su poder fue absorbido por Musubi, para luego otras alas de energía aparecieran en la espalda de esta, solo que a diferencia de Uzume las de Musubi era de un color rosado claro.
—¿Cómo? ¿Qué?— Exclamo Issei muy confundido.
Uzume y Musubi se pusieron de pie con facilidad justo después de que las alas de energía desaparecieron.
Es como si de la nada se hubieran recuperado milagrosamente o al menos así lo pensó Issei.
—Sekirei numero 10 Uzume, ahora y para siempre mi velo protegerá a mi amado Ashikabi— exclamo Uzume haciendo aparecer nuevamente su velo blanco.
—Sekirei numero 88 Musubi, ahora y para siempre usare mi fuerza para proteger a mi amado Ashikabi— Exclamo Musubi alzando los puños y poniéndose en posición de combate.
Uzume le dio un giño a Issei.
—luego te explicare todo Ise—
—…esta bien— Issei se repuso, quedando sentado con las piernas cruzadas —pero realmente tendremos una muy larga charla Uzume, ¿quedo claro?—
Aquella mirada tan seria de Issei le provoco un cosquilleo dulce.
Uzume sacudió su cabeza para quitar esas ideas, ya seria cosa de otro momento, ahora tenia algo mas de lo que ocuparse.
Uzume y Musubi centraron su atención en las gemelas quienes parecía que habían perdido las ganas de continuar el combate.
—Hikari, Hibiki no es que nos lleváramos mal y tampoco diré que fuéramos amigas, pero…— La expresión de Uzume se volvió bastante seria —saben que no las perdonare por haber lastimado a mi Ashikabi—
—Musubi también está lista para pelear—
Uzume estaba claramente molesta, en cambio Musubi mas bien estaba emocionada por iniciar la pelea.
Las dos gemelas se miraron entre ellas y su reacción fue una que nadie hubiera previsto.
—¡Ya no tenemos nada que hacer aquí así que nos retiramos!— Exclamaron ambas dando un salto hacia el tejado más cercano —nos volveremos a ver cuándo el juego empiece—
—…—
—…—
—…—
Los tres castaños se quedaron prácticamente de piedra ante lo ocurrido.
Issei pensó que esto fue muy anticlimático, parte de él creía que esto terminaría en una batalla de Uzume y Musubi contra las dos gemelas.
No que acabara con esas dos escapando y dejando a todos tan fuera de lugar.
Estando ya lo suficientemente lejos, Hikari y Hibiki aterrizaron en otro callejón.
—rayos justo cuando ya la teníamos— Exclamo Hibiki molesta —podríamos haber eliminado a una competidora antes de que empezara, además ¿Por qué rayos Uzume estaba por aquí?—
—tranquilízate Hibiki, creo que fue bueno que no hubiéramos hecho más— la hermana menor Hikari intento calmarla —de haber lastimado a Uzume, Miya-sama no nos hubiera perdonado—
Las dos gemelas temblaron de miedo.
Si había algo que ellas dos mas temían era sin duda alguna aquella casera demoniaca que controlaba la mansión Izumo.
—luchar contra alguien que aun no tiene a su Ashikabi—
Una tercera vos puso en alerta a las hermanas, girándose para observar al responsable.
—Homura—
El tal Homura era una persona de complexión escuálida y que no permitía identificar bien si se trataba de un hombre o una mujer.
Su cabello era de color gris y su atuendo consistía en unos pantalones negro, gabardina negra que a su ves cubria desde su boca hasta la nariz.
—¿nos estuviste siguiendo?—
—perseguir a quienes aun no tienen alas…¿realmente creen que así ganaran este juego?—
—¡Cállate, ese no es problema tuyo!—
—lo es, puesto a que soy el guardián de las Sekirei sin alas—
Homura se puso frente a las dos hermanas cosa que las alarmo.
—¿Qué quieres pelear?— Exclamo Hibiki.
FLUSH
Multiples bolas de fuego aparecieron en la mano de Homura.
—si así lo desean—
Estaba mas que claro que Homura no estaba en contra de pelear.
Ver eso provoco reacciones diferentes en las gemelas.
Por un lado Hibiki estaba apretando los puños con rabia mientras desprendía pequeños relámpagos.
Por su lado Hikari.
—Nos van a volver a quemar—
Se aferraba a su hermana claramente asustada.
FLUSH
Homura hizo desaparecer sus llamas para confusión de las dos.
—Tal parece que ella consiguió sus alas, no me interesan las peleas entre Sekirei aladas—
Con esas palabras Homura se retiró.
Logrando que las gemelas dieran un suspiro de alivio.
—carajo ¿Qué rayos esta pasando en esta ciudad?— Exclamo Issei tirándose en el suelo, contemplando el cielo —ya es de noche…¿eh?—
En algún punto desde que comenzó esta persecución la noche ya había caído.
No sabia que había pasado y lo mas molesto de todo es que sentía que sin saberlo se había metido en algo sumamente grande.
—nuestra pequeña excursión tomo mas tiempo de lo pensado—
Uzume se acercó, arrodillándose a su costado.
Sacando un pequeño pañuelo de su bolsillo y limpiando el rostro de Issei.
—te lo agradezco Uzume— Issei dejo que ella hiciera lo zullo —pero…¿Qué fue todo esto? ¿Qué son ustedes?—
Las miro a ambas.
—Nosotras somos Sekirei—
Quien respondió a la pregunta de Issei fue Musubi.
Quien también se coloco a su lado, tomando con cariño su mano.
Nuevamente apareció ese termino que nunca antes había oído.
¿Qué era una Sekirei?
También estaba la otra forma con la que al parecer se referían a él.
Ashikabi.
Todo era muy confuso.
RING
RING
Fue en ese momento que su teléfono empezó a sonar.
—Genial ¿ahora que paso?— Exclamo con desgana.
Buscando su teléfono en el bolsillo de su pantalón.
(Georg dijo que no me llamaría y dudo mucho que algún otro miembro de la brigada fuera a llamarme)
Una vez encontró su teléfono y vio al número que lo llamaba.
Su rostro se puso tenso.
Cosa que preocupo tanto a Uzume como a Musubi.
(numero desconocido…se supone que nadie mas que los miembros de la brigada tienen acceso a mi número)
Issei contesto a la llamada.
*Felicidades Hyoudou Issei-kun por haberte unido a dos Sekireis*
No reconocía para nada esta voz, más aun no entendía porque su teléfono se puso en altavoz sin que él lo quisiera.
—Hakaze— Exclamo Musubi animada.
—Ghe…presidente— Exclamo Uzume preocupada.
Por sus dos reacciones Issei pudo saber que ambas conocían a la persona al otro lado del teléfono, Musubi al parecer se llevaba bien mientras que Uzume parecía no querer saber de esta persona.
—¿lo conocen?—
—…algo así…si pregunta yo no estoy—
Uzume se ocultó detrás de la espalda de Issei.
—si, es mi doctor así como mi jefe—
(¿jefe?)
Fuera quien fuera, tenia que tener sus recursos para poder contactarse con él.
—no sé quién eres ¿Cómo conseguiste este número? ¿Cómo sabes de mí?—
*jajaja, para mí no existen imposibles Hyoudou Issei-kun o prefieres que te llame Akaki Ryu*
Issei casi rompe su teléfono producto de la presión que estaba ejerciendo en su mano.
Uzume y Musubi no comprendieron muy bien de que iba esto, pero sabían que esto había enfadado a Issei.
—si conoces ese nombre entonces debes saber que pasa con quienes me hacen enojar, así que responde ¿Quién eres?—
*no tenemos porque empezar con mal pie, mi nombre es Minaka Hiroto el fundador y presidente de MBI*
Issei se sorprendió, había oído hablar de él.
Después de todo, todo lo que MBI había obtenido y logrado se debía en gran parte a este hombre.
Joder MBI se había hecho tan poderosa en unos años que ya tenia muchas sucursales a lo largo de todo Japón y algunos lados del mundo.
Había cosas de sus tecnologías que habían estado ayudando a la facción de los Héroes últimamente.
—creo saber entonces como diste con mi información, entonces ¿Por qué el presidente del MBI se está comunicando conmigo?—
*quise informarte sobre el pequeño juego en el que acabas de involucrarte*
—¿juego?—
Escuchar eso no le gusto en lo mas mínimo, mas aun viendo a Uzume y Musubi.
*el proyecto Sekirei, así se llama el juego en el que estarás participando*
Issei escucho atentamente a todo lo que le explico Minaka.
Comenzando a enojarse mas y mas con cada palabra que escuchaba.
—maldito, ahora que se todo este…¿realmente crees que seguiré tu juego y pondré a Uzume y Musubi en peligro?—
No sabia ni porque aun no había ido a bolar directamente todo el edificio del MBI.
Que estupidez.
Como que 108 Sekireis tendrían una batalla en la ciudad de Tokio tras haber conseguido a sus respectivos Ashikabis.
En si no sabia que eran las Sekireis y realmente no le importaba, pero el solo pensar que Uzume y Musubi se pondrían en peligro hacia que su sangre hirviera de rabia.
*sé que controlarte sería lo más difícil del mundo, pero por el bien del mundo creo que sabes que mantener el plan Sekirei bajo llave seria lo correcto, o es que quieres tocar las trompetas del apocalipsis antes de tiempo*
—Maldito, no me digas que—
*si las cosas llegan a salirse de las manos sabes quienes moverán fichas y si lo hacen, el delicado balance en el que nos encontramos desaparecerá, esto es un secreto Hyoudou Issei-kun*
Sin mas Minaka corto la llamada.
Dejando a Issei completamente molesto, apretando los dientes con rabia mientras miraba a su móvil.
—¿Ise?—
—¿Issei-sama?—
Las dos Sekirei estaban preocupadas por su Ashikabi, a través del vínculo que habían formado podían sentir las emociones negativas que el estaba teniendo justo ahora.
—¡MALDICON!—
CRACK
Issei molesto golpeó la pared, rompiendo la pared por completo para el asombro de Uzume y Musubi.
—Ese desgraciado me tiene—
Sin quererlo, Issei acababa de entrar en un juego mortal entre Sekireis.
Juego que pondría la mira de todos sobre Tokio y la cual desencadenaría en un gran cambio en el mundo.
Continuara…
Hola gente aquí su amigo RyseX-209 trayéndoles un nuevo proyecto.
Se que para aquellos que me conocieron con mi otra cuenta RiseX-209 sabrán que tenia un fic crossover de Sekirei con High School DxD y ase poco quise retomarlo.
Pero mientras me encontraba pensando en el nuevo capito de mi otro fic esta idea surgió.
Y al no poder sacármela de la cabeza me bloquee con la otra historia, es por eso que aún no la actualizo.
Ahora esta no sera una nueva historia que ocurrirá igual que en Sekirei en el año 2020 (Año de mierda para nosotros) pero en lo que vendría a ser la cronología de DxD seria unos 6 años después de donde empezó la historia.
Claro que aquí Issei no estaría en Kuoh y eso ya de por si desencadenaría en muchos cambios.
Espero que sea de su agrado y desde ya diré que el Harem de Sekireis de Issei serán 9.
Aquí pondré una pequeña lista de quienes serán, lista que se actualizara dependiendo de cuando aparezcan aunque los que saben de Sekirei ya se harán una idea de quienes son.
N.º 10 Hyoudou Uzume.
N.º 88 Hyoudou Musubi.
N.º ¿?
N.º ¿?
N.º ¿?
N.º ¿?
N.º ¿?
N.º ¿?
N.º ¿?
Si la historia les gusto déjenme sus Reviews.
Hasta la próxima.
