Las mañanas fueron monótonas para Issei llegados a este punto… De hecho, no recuerda demasiado aquél tiempo en el que gastaba dicho periodo en cosas para nada productivas.
Fue simple, bueno, más bien, una revelación hizo que aquella manía de levantarse antes de su horario normal de preparación escolar para simplemente jugar videojuegos o leer manga se corrigiera abruptamente.
Por supuesto hablaba de su Sacred Gear…
Desde que, luego de sus incontables loops, supo cómo manejar correctamente su Longinus o, mejor dicho, cómo entrenar debidamente con él; sus mañanas de ocio fueron reemplazadas por un duro régimen de entrenamiento que hasta el día de hoy seguía alterando para explotar todo su potencial que había descubierto a base de prueba y error…
O mejor dicho, muerte y reinicio.
Al final, se estableció que todas las mañanas, por al menos tres horas, Issei entrenaría por partes iguales los aspectos básicos de su cuerpo y luego el apartado de su Boosted Gear; dejando a ambos con una hora y media de atención.
Si bien era cierto que al ser un humano común y corriente en este loop lo limitaría muchísimo, eso simplemente se solucionó cuando aplicó correctamente el uso intensivo del Chakra: la energía natural que reside en todos los seres vivos y no vivos. Si bien era cierto que por su conocimiento sobre este Issei podría ser considerado un Sabio, su cuerpo no estaba de acuerdo todavía con esta energía que trataba de utilizar.
Culpa al hecho de que comenzó a emplearla hace tan solo meses, todo porque su tonto yo se concentró en desarrollar hasta el cansancio el Boosted Gear… No sentía culpa por ello, pero si estaba molesto por el hecho de que todavía le era completamente imposible hacer un Rasengan en toda regla… Porque si, en uno de sus locos bucles logró conocer a un Naruto Uzumaki que podría haber barrido con el mundo sobrenatural si dejaba de holgazanear en sus tantos escapadas al río para pescar.
Claro que omitía el hecho de que este estaba a cargo de la Fracción Yokai pero él inteligentemente se había escapado de la responsabilidad dejando a una más que encantada Yasaka tratar con todo el tema siempre y cuando fuese un buen esposo y padre para la pequeña Kunou…
Desde ese bucle Issei en verdad había dejado de ver a Yasaka como una mujer a la que apuntar por el simple hecho de que respetaba demasiado a Uzumaki Naruto; de hecho, fue él quien le enseñó bastantes técnicas y trucos de cara al combate.
Fue una lástima que ya no podrían verse nunca más.
Según el mismo Uzumaki, él solamente había traspasado el umbral dimensional que separa a este universo del suyo porque, casualmente, justo en ese bucle Great Red estaba aburrido y necesitaba nuevo entretenimiento. Ahí la razón del porque un Naruto extremadamente poderoso, asesino de Madara Uchiha y anfitrión del más que chetado Kyuubi Kurama, haya terminado en un mundo de dioses que no aguantarían un sparring amistoso con la Diosa Coneja… Aunque bueno, Issei siempre dudó seriamente de la última declaración dicha por el rubio.
No es que infravalorara el poder de Kaguya, pero tampoco había que subestimar a los individuos que ocupaban el top de los más fuertes… Demonios, Issei todavía se caga un poco en los pantalones cuando recuerda cómo llegó su final en el ante último bucle.
Shiva no había sido nada paciente con él que, si bien no era que hubiese dedicado toda su vida a la búsqueda de poder, todavía podía vanagloriarse por el hecho de que Serafall fue derrotada por su mano en tan solo tres movimientos… Así y todo literalmente no se dio cuenta que estaba muerto hasta que despertó en su hogar nuevamente con sus tiernos quince años a cuestas.
Que se sepa, Shiva no se toma demasiado bien las bromas relacionadas con Indra…
Y aunque Kaguya pudiera hacerle frente a un Shiva a plena potencia, todavía estaban los eslabones más altos de la cadena; Ophis, Great Red y Trihexa… Aunque ellos son un caso especial, después de todo Issei nunca tuvo el placer de enfrentarlos.
A Great Red por el mero hecho de que ni siquiera reconocía su existencia y a Trihexa porque siempre optó por evitar los sucesos que desencadenarían en su liberación.
Ophis… Bueno, todo era complicado con Ophis.
El hecho de la cuestión era que, lastimosamente, ya no podría volver a ver nunca más a su buen amigo Naruto.
[Sigo bastante impresionado con el hecho de que sepas exactamente cómo usar Chakra en tu entrenamiento sin terminar completamente loco]
— O convertido en sapo, todo sea dicho…
[¿Perdona?]
— Nada de lo debas preocuparte, compañero.
[Mmm'...]
Oh, cabe destacar que nuestro buen amigo Issei actualmente estaba entrenando un poco antes de comenzar la rutina igualmente monótona de la preparación escolar.
— De todas formas, ¿Eso no hace otro punto sólido para mí?
[Podrías haberte encontrado con un Sabio o algún Yokai en el pasado que te entrenara en el uso del Ki, Chakra o como quiera que lo llames]
— Oh vamos eso es mierda y lo sabes, Ddraig. —La pequeña molestia en sus palabras fueron suficiente para casi romper el estado de concentración que mantenía en su posición de piernas cruzadas. Por suerte para Issei, él era un maestro en estos temas… al menos en la parte mental, de momento.
[No si consideramos el hecho de que estuve dormido la mayor parte de tu infancia… No fue hasta tus quince años que comenzaste a usar el Boosted Gear activamente]
— Eso es… Aagh, bien, tu ganas por ahora…
[Hum, sabes que si… De cualquier forma, ¿Qué estás tratando de conseguir exactamente?]
— Oh… Solo un pequeño impulso que debería otorgarme algo de ventaja en algunos combates si es que me veo en una situación complicada.
[No veo sentido en esto todavía… ¿De qué te serviría mezclar mí energía con la tuya si- Ooooh….]
— Creo que lo entendiste, pero déjame explicarlo de igual manera. Si bien es cierto que obtengo una mejora absoluta en todos los ámbitos tanto físicos como mentales al usar activamente chakra, puedo llevar eso a un nuevo nivel si también meto en la ecuación una energía tán poderosa y dominante como la tuya, Ddraig… Solo imagínate; los sentidos, la fuerza y resistencia tuya, los cuales se potenciarían aún más con el uso del Boosted Gear. Prácticamente estamos hablando de algo que podría hacerme el anfitrión más poderoso…
[También el único al que se le ocurrió una idea tan locamente estúpida… ¿Si entiendes que la energía primigenia de un Dragón es abismalmente diferente a la de un humano, verdad? En el mejor de los casos te volverías loco antes de poder probar esta teoría]
— Pero todavía no lo estoy, ¿Cierto? —Issei respondió con una sonrisa.
[Eso es… Correcto. ¿Pero por qué?]
— Por el mero hecho de que no soy completamente humano, compañero… Nunca lo fui si desde un principio tú estás atado a mí alma como yo a la tuya.
A pesar de que soy fisiológicamente humano hasta la médula, eso no aplica con la energía espiritual… Después de todo, la energía de un dragón tiende a devorar a aquella que es inferior; siendo así entonces, debería estar convirtiéndome en un pseudo dragón también. Pero Dios, en su infinita sabiduría de lo ilogicamente estúpido, previó eso con el Boosted Gear.
[Si es así como dices, puedes manipular tanto mi chakra como el tuyo sin miedo a que uno devore al otro por el simple hecho de que la Boosted Gear evita ese proceso por las restricciones que el Dios Bíblico impuso antes de encerrarme aquí]
— Exacto. No olvides que también, por las mismas restricciones, ninguna extremidad cambiará a la de un Dragón a menos que yo lo permita o pacte un trato contigo, cosa que veo innecesaria.
[Mierda, eres un puto genio, chico… Si entiendo bien todo lo que me acabas de decir, encontraste una forma de usar mi poder en crudo sin necesidad de sucumbir a los efectos secundarios de la maldición del Boosted Gear, más aún, puedes duplicar cuántas veces quieras el mismo una vez que el guantelete está activo… Aunque, obvio, eso está atado a cuán preparado esté tu cuerpo para la tarea en ese entonces]
— Exacto, de esa forma, ya encontramos un camino que nos llevaría a ser incluso más poderosos que en la forma de Juggernaut Drive a la cual estaría expuesto una vez que desbloqueé el Balance Breaker.
[Mierda, por eso estuviste tan reacio a desbloquearlo aún si tienes lo necesario para hacerlo ahora mismo. Si bien es cierto que el Balance Breaker se obtiene luego de una resolución de emociones fuertes que actúan como disparador, esa solo es una forma de obtenerlo. Existe la posibilidad de que lo desbloquees solo con entrenar adecuadamente en el uso de la Boosted Gear… Creo que tu loca historia no es tan loca después de todo, compañero…]
— ¿Ves que no era tan difícil? —Con una sonrisa burlona, Issei finalmente rompió su estado de concentración y dejó que la energía tanto suya como la del dragón se filtraran por el suelo; alimentando a la naturaleza con la misma. Sabía perfectamente que todavía era incapaz de mantener la energía de Ddraig establemente en su cuerpo.
[Luego de todo lo dicho, me es imposible creer que alguien que ha desbloqueado el Boosted Gear hace tan solo un año sea capaz de lograr tal hazaña. Eso sumado al hecho de que mencionaste el ataque del Ángel Caído de ayer, supongo que es suficiente prueba… No deja de ser increíble en todos los aspectos…]
— Créeme, aún me cuesta entender qué fue lo que hice para terminar en esta situación, pero supe aprovecharla bastante al menos en estos ámbitos.
[Eso significa que realmente seremos imparables kukuku~...]
— ¿Ddraig…?
[Cuando el idiota del blanco y su anfitrión se crucen con nosotros realmente lo lamentaran, recibirán la mayor de las humillaciones y luego…]
Y Ddraig que seguía murmurando.
— Supongo que puedo dejar a su imaginación volar… Espero.
Ignorando los susurros y las risas locas del Dragón, Issei finalmente entró nuevamente a su hogar por la puerta trasera.
Se había hecho costumbre entrenar en el patio debido a que sus padres, por acciones de Issei de las cuales ellos no sabían obviamente, normalmente no estaban en casa.
Ellos aprovechaban su tiempo yendo de vacaciones, haciendo turísmo alrededor del mundo, todo porque el señor Hyoudou gozaba de un empleo sospechosamente generoso y bien pagado… Claro que Issei tenía que ver con ello, pero estaba claro que jamás se los diría.
Negando aquellos pensamientos con una sonrisa, Issei finalmente se tomó una merecida ducha luego de recolectar su uniforme escolar.
Cabe destacar que Ddraig nunca dejó de murmurar en su mente las miles de formas en las que ellos destruirían a Albion y Vali Lucifer… Aunque, bueno, si se tratara de una buena lucha Issei no negaría que estaba ansioso por la posibilidad.
Siempre se sintió demasiado satisfactorio patearle el trasero a alguien que te considera inferior solo por ser de diferente raza.
— Vali Lucifer, xenófobo a tiempo completo. —El moreno se rió entre dientes por su pequeño chiste.
Finalmente, habiendo tomado sus buenos minutos de relajación en la tina, Issei salió de ella y se vistió correctamente el uniforme de la Academia Kuoh.
Al bajar a la cocina ya con su bolso a cuestas, desayunó simple; un tazón de arroz acompañado de huevos y cerdo bañado en salsa teriyaki con un buen vaso de jugo para acompañar.
Cuando terminó, guardó un poco del mismo en su bento y salió finalmente a la calle.
Hoy, estaba seguro, que iba a ser un día como los anteriores; aburridos, pero no por ello malo.
Que se sepa, Issei valoraba los pequeños momentos de paz por los que transitaba ahora mismo… De solo pensar en toda la mierda con la que tendría que tratar en las siguientes semanas una migraña invadía su cabeza.
Pero bueno, la idea de rostizar un pollo a punto justo siempre le ayudaba a sobrellevar el estrés…
La vista de la Academia Kuoh siempre le otorgó a Issei un algo al cuerpo, algo así como una nostalgia que solo crecía más y más en cada reinicio por el simple hecho de que a veces se tomaba demasiado tiempo en regresar a este periodo temporal…
Si bien era cierto que los temas a estudiar ya los tenía más que claros y aprendidos de arriba a abajo, eso no quitaba el hecho de que la sensación de paz era agradable… A veces anhelaba volver a aquellos tiempos dónde él realmente era un adolescente normal y no un individuo destinado a luchar contra cualquier enemigo que amenace su vida.
Aún así, el niño apreciaba estos pequeños momentos de paz.
Aunque, bueno, nada dura para siempre e Issei se dió cuenta de ello cuando un grito demasiado molesto de las niñas llenó el aula luego de que el profesor abandonara el salón para ir a prepararse para su siguiente clase.
— ¿Alguien sabe si se encuentra Hyoudou Issei aquí…? —El nombrado suspiró pesadamente luego de dejar caer la cabeza en el pupitre.
No es que odiara a Kiba Yuuto ni mucho menos, de hecho, llegó a apreciar demasiado al muchacho luego de conocerlo muy a fondo en sus diferentes loops.
Tenía claro que, a pesar de esa fachada de Príncipe azul, él era un buen tipo y muy buen amigo tanto de vida como de armas…
De hecho, lo que realmente le molestaba ahora mismo a Issei fue que su Maestra se moviera tan rápido.
— ¿Oyeron eso? El Príncipe de Kuoh está buscando al otro príncipe…
— ¿Será para una especie de declaración?
— ¡Ellos realmente tienen ese tipo de relación…!
Murmuro, murmuro, murmuro…
Y también a las ideas locas de las mujeres, definitivamente las odiaba.
— Estoy aquí, Kiba-san. —Los murmullos callaron al instante cuando Issei respondió al niño, el cual también estaba algo incómodo por las conclusiones de las niñas.
— ¿Podrías acompañarme un momento? Tengo algo importante que decirte…
"¿Es en serio Kiba?"
Issei solo pudo lamentarse por la mala elección de palabras del rubio.
Un grito en conjunto de las niñas llenó el aula, prácticamente estaban realmente alteradas en este punto.
[JAJAJAJAJA-
Issei cortó inmediatamente la conexión con Ddraig, no estaba de humor para escuchar la risa del Dragón.
— Solo guía el camino, Kiba-san. —Al mismo tiempo que Issei dijo aquello, salió por la puerta del aula con la intención de no volver nunca más a ese lugar.
Aunque estaba claro que no podría…
— Esto… ¿Dije algo malo?
— Nada, no te preocupes por eso… Las chicas están locas.
[Locas por el hecho de que su disque Príncipe quiere contigo]
"Muérete"
[PFFF-KUAHAHAHAHA…]
Ddraig que seguía.
— ¿Está todo bien, Hyoudou-san? —Kiba se extrañó cuando Issei murmuró para sí mismo.
— Si, todo bien Kiba-san…
— Bien, solo pégate a mí, Hyoudou-san.
Y más gritos histéricos que sonaban.
"En serio comienzo a pensar que lo hace a propósito"
[Mira el lado positivo; serás el primer anfitrión en tener uno de esos harenes inversos]
"Ni lo sueñes gecko"
Su mañana no podría ir peor…
— Entonces… ¿Cómo estás, Hyoudou-san? —Kiba trató de romper el hielo mientras caminaban.
— Uh… Bien, supongo. Otro día más en el paraíso diría yo. —Issei se limitó a responder vagamente mientras llevaba las manos a los bolsillos de su pantalón.
Su cabeza ahora mismo vagaba en otro asunto que, lastimosamente para él, fue imposible de evitar en este punto.
— Suenas algo aburrido a mí parecer. Bueno, es normal si se trata de ti supongo; tus notas son altas y aparentemente no se te dificultan los nuevos materiales de estudio que los profesores imparten cada tanto…
— No es para tanto, Kiba-san… Los temas no son para nada complicados si prestas la debida atención a las explicaciones que dan los profesores. —Si bien parecía una charla normal, Issei sabía que algo se escondía detrás de las cortinas.
Kiba siempre fue cuidadoso con las personas ajenas a su círculo de amistades, mucho más con aquellos que podrían ingresar a dicho círculo en un futuro.
No es que fuese malo, de hecho era su deber examinar cada posible amenaza para su Rey y compañía… Preguntas como esa, mejor dicho, insinuaciones como esa podrían darle a Kiba una aproximación de Issei; su personalidad real y no la que muestra al público para mantener una fachada.
Era obvio pensar para el rubio que Issei no siempre sería el infame segundo Príncipe de Kuoh todo el tiempo, así como él no lo era tampoco… Si él mismo escondía secretos, ¿Por qué Issei no lo haría también?
El problema radica en si esos secretos eran peligrosos para sus amigos o no.
Si era astuto, podría discernir aquello en tan solo una pequeña charla con él.
— No creo que deba desmerecer su hazaña, Hyoudou-san… Eres inteligente, incluso dudo que yo tenga esa capacidad. De hecho, puedes decirlo fácilmente cuando ves que en la última tabla de posiciones en los exámenes tú estás por encima de mí.
— Solo son números, Kiba-san… Yo no creo que la inteligencia real de una persona pueda medirse con simples exámenes de la era Shogun. Quiero decir, cualquiera que tenga buena memoria podría estar por encima de nosotros al fin y al cabo… Mi idea de inteligencia dicta más allá de eso.
Sea correcto o no, Issei se dejó llevar mientras hablaba.
No porque fuese un movimiento planeado o algo por el estilo, sino porque estaba demasiado perdido en sus pensamientos como para analizar la situación correctamente.
— ¿Cuál es esa idea entonces, Hyoudou-san?
(Fue un honor servirle, Maestro...)
Un recuerdo, un momento que jamás olvidaría.
— Ambición y responsabilidad, Kiba-san.
— ¿Disculpe?
— Es simple… —Kiba contempló atentamente como Issei lo miró a los ojos por primera vez desde que habían comenzado el trayecto.— Aquél que tiene la responsabilidad adecuada para manejar las situaciones en las que su ambición lo ha puesto, es el más inteligente. Al final, una persona con esas cualidades habrá estudiado cada posibilidad, adquiriendo más y más conocimiento, con tal de cumplir con sus objetivos sin importarle los baches que se crucen en el camino, cosa que otra persona jamás haría si no cuenta con estas cualidades.
— Ambición y responsabilidad… Dos conceptos que pueden entrar en conflicto con facilidad, ¿no crees? —Y a pesar de la pregunta del rubio, Issei permaneció callado el resto del recorrido.
Los recuerdo de sus constantes fracasos se repetían una y otra vez en su cabeza.
Al final lo único que le dolía más que su imposibilidad de morir fue el hecho de tener que ver a sus seres queridos sufrir por motivos egoístas que lo relacionaban a él estrechamente.
Por más que su responsabilidad haya sido fuerte en cada uno de sus loops, no fue suficiente para evitar que aquello sucediera cada vez.
Pasó con Raynare y también pasaría con…
— Estamos aquí, Hyoudou-san. —Tocando un par de veces la puerta de madera robusta, Kiba entró a la habitación cuando la voz femenina le dió la indicación del otro lado.
— Es un placer conocerlo, Hyoudou-kun. Mi nombre es Rias Gremory, espero que nos llevemos bien. —Y su sonrisa parecía iluminar la habitación.
Ella y todos los que estaban en esa habitación ahora mismo.
— El gusto es mío, Gremory-senpai… —Issei se detuvo momentáneamente en su imágen…
Cabello carmesí largo, sedoso, suave, recordaba… El mismo llegaba hasta los muslos.
Sus ojitos azules, más brillantes que el del mar. El rostro perfecto, definido, con labios finos y besables de extraño sabor dulce… Cereza, creía recordar.
Finalmente su cuerpo el cual era un deleite visual en aquel ajustado uniforme reglamentario.
Sus curvas se acentuaban criminalmente bien a la tela del uniforme, el cual dibujaba la perfecta forma de sus pechos y cadera…
Rias Gremory fue realmente una belleza, una mujer por la que cualquiera mataría con tal de conseguir una mísera mirada de afecto.
Una mujer que se había convertido en suya, que le había jurado amor eterno en tantas ocasiones…
(... Ise…)
Pero que sufría el peor de los destinos por solo estar cerca suya.
E Issei suspiró pesadamente, cosa que Rias notó al instante.
— Supongo que conoce de algún modo al resto de los integrantes de mí club, pero igualmente dejaré que se presenten adecuadamente. —Con una sonrisa amistosa, la pelirroja le dio el paso a la vice-presidenta.
— Hola, Hyoudou-san. Mí nombre es Himejima Akeno, espero que mí compañía sea de su agrado. —La llamada Akeno, de cabello negro el cual estaba atado en una coleta alta; dejando que él mismo caiga hasta sus muslos, era otra belleza inigualable.
Issei jamás compararía, ella había sido tan especial para él tanto como lo fue también Rias.
Compartían la misma cualidad corporal, siendo ambas increíblemente calientes.
— Koneko Toujou. —Fue el turno de la pequeña Koneko.
De cabello blanco con dos mechones que caían a los lados de su bonito rostro, los cuales estaban adornados con hebillas de gato. Vestía igualmente con el uniforme de la academia solo que no estaba tan abultado como el sus compañeras y mucho menos fue igual de grande.
De hecho, Koneko fue brutalmente inferior si se habla del estándar de belleza corporal, sin embargo Issei no podría opinar todo lo contrario.
Ella fue hermosa para él, tanto en personalidad como en todos los aspectos que pudiese pensar.
— Ya nos conocemos, pero igualmente lo haré. Mi nombre es Kiba Yuuto, Hyoudou-san… Al igual que con mis compañeras, espero que nos llevemos bien.
— Supongo que es mi turno… —Tratando de alejar esos pesados sentimientos de su cabeza, Issei finalmente tomó el coraje necesario.— Soy Hyoudou Issei, aunque, bueno, eso ya lo sabían… De cualquier forma, también espero que nos llevemos bien, chicos.
— ¡Bien! Ya que las presentaciones están en orden, ¿Te gustaría quedarte a beber un poco de té? Akeno aquí tiene muy buena mano para ello, Ise-kun… Oh, ¿puedo decirte así?
— No hay problema si puedo llamarte por tu nombre también, Rias-san. —Una pequeña sonrisa apareció en el rostro del moreno al ver la reacción de la pelirroja.
Si bien era obvio que estaba tratando de jugar a la buena anfitriona con tal de conseguir respuestas, ella definitivamente no estaba preparada para recibir el mismo trato atrevido.
Issei recuerda con cierta gracia el hecho de que Rias era demasiado mojigata. A menudo era su terquedad el que la motivaba a hacer los movimientos tan… Agresivos para acercarse a él en el pasado… Bueno, en los anteriores loops mejor dicho.
— E-Estoy bien con ello si tú lo estás, claro… —A Rias le costó un poco recuperarse del carmín que adornaba sus mejillas. A su lado, Akeno reía por lo bajo mientras acomodaba las tazas con té humeante en la charola.— por favor, no te quedes parado, toma asiento por favor. —E Issei hizo caso.
El moreno se sentó al lado de Koneko, la cual poca atención le prestó pues ella estaba disfrutando silenciosamente de sus dulces.
En frente suya estaba Kiba, el cual pronto fue acompañado por Akeno luego de que ésta depositara cuidadosamente cada taza de té, dejando descansar a la charola en sus piernas.
Rias por su lado, seguía sentada detrás de su escritorio.
— Entonces… —Issei se decidió a romper el silencio algo incómodo mientras tomaba aquel té entre sus manos, disfrutando del aroma que le proveía el mismo.— Es un honor estar en su club, Rias-san, pero me gustaría saber el motivo por el cual fui llamado… Oh, por cierto, el té está exquisito, Himejima-san. —La morena respondió con una sonrisa encantadora y un leve movimiento de cabeza, dando a entender su agradecimiento.
— Lo olvidaba completamente, lo siento. —Rias se tomó su tiempo, cruzando sus piernas, bebiendo de su propia taza de té y exponiendo su figura a propósito; lamiendo sus labios lentamente, humedeciendolos.
Cualquiera que la haya visto se habría derretido ante sus gestos, pero Issei no, él no caería tan fácil.
Al final fue obvio que Rias buscaba lo que él había previsto hace mucho.
Siempre era así, nunca hubo un cambio a menos que él la jodiese muy feo, cosa que por supuesto, en este loop no había sucedido. Issei se había portado más que bien hasta este momento...— Debo preguntar, Ise-kun, ¿Estás afiliado a algún club?
— Por el momento no. Si bien es cierto que es una obligación la cual Shitori-kaicho se ha encargado de recordarme bastante seguido, aún no pude conseguir entrar a uno
— Ara… Es extraño que el aclamado príncipe de Kuoh no haya tenido propuestas. —Fue el turno de Akeno para atacar. Si bien era cierto que ella fue menos evidente en su intento de "llamar la atención", una sola mirada de sus ojos ámbar fue suficiente para hacer que el corazón se acelere. Aunque bueno, también era cierto que Issei no era un niño que se emocionaría por obtener la atención de su senpai… Al menos ya no.
— Propuestas tengo, Himejima-san, Katase-san es quien más insistente se ha puesto con la idea de que me una a su club de Kendo… Sin embargo, no creo que sea lo mío. —Issei se tomó un momento antes de mirar directamente a los ojos de la pelinegra.— e Himejima-san, mi nombre es Issei, por favor úselo antes que cualquier apodo molesto.
— Ufufu~... Lo tendré en cuenta, Issei-kun.
Una tos fue la que nos interrumpió, obviamente era Rias.
— Siendo así entonces, ¿No está dispuesto a formar parte de ninguno?
— No exactamente, es solo que no encuentro que los anteriores sean interesantes, eso es todo.
— Entiendo… —Inclinándose hacia delante, dejando que sus pechos descansen en la mesa, Rias sonrió brillantemente.— ¿Qué es lo que exactamente te interesa, Ise-kun?
— ¿Lo qué me interesa…? Humm'...
[El blanco]
"¿Cuando he dicho que eso sea de interés?"
[Debería, socio, es nuestro rival]
"Corrijo, es TÚ rival, no mío"
[Con el cual tendrás que luchar en un futuro, una cosa no quita la otra]
"No planeo hacerlo si no es necesario, Ddraig. El qué ustedes dos, lagartos, no hayan podido solucionar sus riñas territoriales no es mi problema… Sería diferente si el anfitrión del blanco influyera directamente en mi vida de forma negativa, pero dudo que ese sea el caso… Al menos de momento"
[Humph'...]
El Dragón no dijo nada más.
— Supongo que mis intereses están en aquellos a los que considero cercanos. —Terminó el moreno.
— Sin embargo, eres reacio a relacionarte con gente que potencialmente puede convertirse en alguien importante para tí, ¿No es eso contradictorio?
— No lo niego, pero tampoco estoy de acuerdo. Al final de todo uno elige a las personas que desea tener a su lado, ¿No lo cree Rias-san?
— ¿Y si me ofreciera para ser esa persona importante, Ise-kun?
[Que mujer tan insistente]
"Así es Rias Gremory para ti; terca e inquebrantable cuando se encapricha con algo o alguien"
[Por tus palabras he de suponer que tienes un conflicto con ella, compañero]
"No con ella, si no conmigo, Ddraig… el conflicto es solo conmigo"
[Entiendo…]
— Diría…
Mirando fijamente a la taza medio vacía en su mano, contempló la situación con calma.
El futuro dependía de esta respuesta, al igual que de sus anteriores decisiones.
Si bien era cierto que Issei conocía infinidad de ramificaciones, todavía estaba lejos de conocerlas a todas… De hecho, dudaba de que tuvieran un fin como tal.
Solo tenía en claro una cosa y aquello fue que la seguridad de Rias como de los demás dependía de lo próximo que diría.
Habiendo tantos peligros futuros, Riser era la menor de sus preocupaciones.
Individuos como Kokabiel, Katerea, Diodora, Shalba, Cao Cao y su panda de idiotas… ¿Qué pasaría si Issei no estuviera con ellos al momento del enfrentamiento?
¿Saldrían victoriosos o simplemente…?
No, no quería pensarlo.
De hecho, no quería recordarlo porque él bien sabía la respuesta a ese interrogante.
La dolorosa respuesta…
"Supongo que siempre será la misma, ¿No?"
[Independiente a lo que decidas, sé que será lo correcto, socio… Con todo lo que me has contado y a pesar de que siento que faltaron demasiado detalles, te conozco lo suficientemente bien como para decir que nunca pondrías en peligro a estás personas por más que para estas seas un extraño]
"Gracias, Ddraig"
[¿Por qué?]
"Por el apoyo…"
[Hmph'... No digas tonterías, eres mí compañero a pesar de que tu estupidez sea más grande que tu inteligencia]
"Oh vete a la mierda tú… Maldito dragón tsundere"
[¡Retira lo dicho maldito mocos-
Issei lo cortó allí, no podía estallar en carcajadas en este momento si no quería quedar como un loco.
— Diría que soy un individuo muy afortunado, Rias-san… —E Issei le sonrió sinceramente a Rias, quién retrocedió unos centímetros en su asiento para disimular la vergüenza en su rostro.
— ¿E-Eso es así…? Ya veo… —Murmuró algunas incoherencias por lo bajo, evitando cruzarse con la mirada de Issei quién exhibía una media sonrisa divertida. Finalmente y con algunas respiraciones para calmarse, Rias se aclaró la garganta y habló.— Supongo que mi propuesta está en orden, Ise-kun… ¿Quieres ser parte del Club de Investigación de lo Oculto?
[Y aquí empieza…]
— Si, me encantaría, Rias-san.
— Ara ara… Tendré a un adorable kohai para consentir~
— Será divertido tenerte con nosotros, Hyoudou-san.
— Bienvenido.
— Si, gracias a todos… No tengo la menor idea sobre temas sobrenaturales, así que confío en ustedes, chicos.
Hey, ¿Qué tal?
Sinceramente no pensé que ésto capatara la atención de algunas personas, después de todo fue algo totalmente improvisado que hice en un momento de aburrimiento. Sin embargo, si es de su agrado lo continuaré con gusto.
Tengo algunas ideas claras sobre la historia y a dónde quiero que vaya. La personalidad de Issei también es algo que pienso desarrollar más en profundidad, pues no será el típico héroe que busca salvar a todos... No, definitivamente no con toda la mierda que pasó.
En fin, espero que este capítulo haya sido de su agrado.
Estoy abierto a críticas, recomendaciones u opiniones, así que no se corten.
Trataré de responderlas correctamente en este espacio. Solamente pido paciencia con mí pobre yo, después de todo soy nuevo en la plataforma y apenas sé cómo manejarla, eso sin contar que escribo desde mí teléfono jaja...
Bien, no los molesto más. Cya guys~
