— No tengo la menor idea sobre temas sobrenaturales ¿He...? —Murmuró.

— ¿Sucede algo, Buchou?

Actualmente eran aproximadamente las seis de la tarde, el sol se encontraba en su punto bajo y la Academia Kuoh estaba totalmente desierta pues el horario escolar reglamentario había acabado hace al menos dos horas.

Rias Gremory se hallaba sentada detrás de su escritorio, apoyando el mentón en la palma de su mano; pensando, analizando qué haría exactamente con el nuevo miembro de su club.

Tanto ella como su acompañante aún vestían el uniforme de la escuela.

Akeno Himejima, vicepresidenta del club y Reina de Rias había visto como su Rey se hundía en sus pensamientos probablemente relacionados con Hyoudou Issei, pensaba.

Tampoco es que pudiese reclamarle por ello.

Lejos de la actitud atrevida y madura del muchacho, había algo extraño en él…

Si bien era cierto que tanto ella como su rey no habían notado una mísera cantidad de magia en el muchacho, todavía seguía siendo… raro.

Es como si, literalmente, sobrepasara la normalidad de un ser humano común y corriente; no tenía pasatiempos del que ellos se hubiesen enterado luego de estar vigilandolo constantemente, no tenía amigos aunque lo vieron interactuando con Aika Kiryuu de vez en cuando y su vida se resumía en ir a la Academia y regresar a su casa.

De ahí no salía a menos que se le antojara algún refrigerio o algún producto que lo obligara a ir de compras.

Sus padres no estuvieron en casa la mayor parte del año, la razón era desconocida para ellas a decir verdad. Pero sacando esta peculiaridad, la vida de Hyoudou Issei fue extrañamente más normal que cualquier otra.

Sin magia, sin habilidades físicas que excedan a la de un adolescente normal. Nada que pueda ser de interés para cierto Ángel Caído que había desaparecido de un día para otro luego de la cita que tuvo con el muchacho.

Porque si, ellas sabían que uno de sus enemigos andaba pululando por la academia. Su dinero estaba sobre Aika Kiryuu, quién poseía una percepción bastante alta de lo sobrenatural y por lo tanto pensaron que dicho Caído estaba detrás de ella… Pero no fue así.

Rias se llevó una grata sorpresa cuando, de todas las personas, Issei fue su blanco. Siendo así, ella había ordenado a su Torre que los vigalara de cerca pero, bueno, Rias se llevaría otra gran sorpresa a la vuelta de Koneko, pues ella le había dicho que por alguna razón los había perdido de vista a la mitad de la cita.

El miedo se había aferrado a ella tal y como una serpiente, pues si el Ángel Caído era tan astuto como para perder a su Torre entonces eso le aseguraba que era al menos decente en tema de habilidad… Per se, increíblemente poderosa para un humano común y corriente.

Sin embargo Rias no podía hacer ningún movimiento. No porque no quisiera, si no porque estaría violando el tratado de paz… Siendo así, solo pudo esperar al día siguiente mientras sus uñas sufrían por la ansiedad. Cosa que fue lo mejor pues el peso fantasma que se había plantado en sus hombros se esfumó cuando vio la figura de Issei pasar por la entrada de la Academia.

Sin embargo, si él estaba aquí entonces… ¿Qué había pasado con el Ángel Caído?

— Neh, Akeno… ¿Estás segura de que no has notado nada raro en Ise-kun hoy? —La nombrada frunció el ceño ante la pregunta, la cual se había repetido como por lo menos cinco veces desde que todos se fueron.

No fue solo con ella, Koneko también pasó por ello antes de irse, quien era la persona por excelencia que debería haber captado algo por su… particular orígen.

— Nada, no he notado nada en Issei-kun, buchou… Es un humano normal, ni más ni menos. —Akeno dejó una taza de té frente a Rias… La cuarta del día luego de la partida de Issei.

— ¡Es que no tiene sentido, Dios-... ¡Ay! —Una punzada de dolor invadió la cabeza de la pelirroja luego de nombrar el nombre de aquella deidad.—… De verdad, no tiene sentido. ¿Por qué Hyoudou Issei, un humano completamente normal, llamaría la atención de un Caído?

— No lo sé… ¿Le habrá gustado? Issei-kun es lindo y sabe cómo usar la boca… Espero que de las dos maneras ufufu~ —Rias gimió molesta ante la broma de su Reina.

— Hablo en serio, Akeno… —Un suspiró exasperado salió de sus labios.— Simplemente no puedo ver más allá.

— ¿Y si eso es porque quizá no hay nada más…? Piensa ésto… Podría ser que el Ángel Caído se fijó en nuestro chico aquí porque su aura se mezcló con la de Aika Kiryuu. Sin embargo, al notar la normalidad de Issei-kun simplemente lo dejó ir porque le era completamente inútil para… cualquiera que haya sido su plan.

— Eso… Podría ser una posibilidad. Ellos dos interactúan en ocasiones, no sería raro que el aura de Kiryuu-san aquí se haya filtrado en Ise-kun. Sin embargo, eso no explica la extraña desaparición…

Y ese fue el motivo principal de que Rias le esté dando vueltas al mismo tema.

El Ángel Caído que había salido en una cita con Issei se esfumó, nada, ni siquiera había rastro de ella.

Gracias a su Caballero ella sabía que dicho Caído se escondía en una iglesia abandonada al norte de la Academia en la que, según él, no había registrado otras presencias dentro de ella.

Sabiendo eso y al ver que Hyoudou Issei estaba a salvo, envió a Kiba a dicha Iglesia para confrontar al Ángel Caído debido a que ya tenía una excusa para borrarla del mapa, pero al llegar allí no había nadie.

La Iglesia estaba completamente desierta….

Para cerciorarse de que aquello era real y no solo una jugada del Caído que QUIZÁS se enteró de aquél movimiento, ordenó a Kiba que fuera nuevamente luego de los deberes escolares y… Nada, no había nadie.

Peor aún, Koneko quién acompañó al mismo Caballero a pedido de él en un movimiento inteligente, fue quién le dijo que si, había rastros de una presencia sacra pero que en ese momento estaba diluida…

Lo que se llevó el premio mayor fueron las palabras de su Torre… Ella había dicho explícitamente que la presencia sacra era demasiado para un solo Ángel Caído.

Eso dejaba dos opciones. Uno; el Ángel Caído era absurdamente fuerte o dos; había más de uno… Cualquiera de las dos solo potenciaban lo absurdo pues no quitaba el hecho de que simplemente se esfumó o esfumaron.

— ¿Importa en este punto? Koneko-chan lo ha dicho, ¿Cierto? Ya no hay amenazas posibles en tu territorio, Buchou… Si bien es extraño, favorablemente el individuo principal ahora está en nuestro club. Siendo así, podremos vigilarlo y atraparlo si es que muestra un comportamiento extraño.

— Supongo que tienes razón… —Dejando que el líquido caliente y dulce se deslicé por su garganta, Rias dejó escapar un gemido satisfactorio ante el escalofrío que le había recorrido la espalda. Definitivamente no había nadie mejor que Akeno si se hablaba de la preparación del Té.— Eso es todo entonces, puedes irte a casa Akeno. Déjame el papeleo de Ise-kun a mi.

— Como deseé Buchou.

.

.

[Parece que tú plan fue algo problemático para los Demonios]

"Bastante. No contaba con que Rias hiciera esos movimientos… Aunque, bueno, sigo siendo un chico inocente y fuera de sospechas"

Issei había escuchado todo, de hecho, jamás se había marchado de la academia.

Mientras la charla concurría él simplemente se apoyó en la puerta del club, disfrutando un poco de la frustración de la Gremory.

Obviamente no hubiera hecho aquello si no contara con algo que le asegurase que pasaría completamente desapercibido.

Fue fácil en este punto enmascarar su presencia, ni siquiera debía poner demasiado esfuerzo debido a que tanto Rias como Akeno no eran sensores… Quizá si estaba Koneko debía poner más empeño, pero para su suerte no fue el caso.

[Eso no quita que te estarán vigilando de ahora en más]

Al escuchar los pasos que se aproximaban a la puerta, Issei simplemente se escondió a la derecha de ella.

"Que lo hagan. No podrán averiguar nada de mí a menos que yo así lo quiera, aunque principalmente no planeo esconder mi identidad por mucho tiempo"

Cuando Akeno abrió la puerta, Issei sonrió complacido cuando la misma escondió completamente su figura de la pelinegra quien había dejado que la inercia la cierre. Siendo así, ella nunca miró hacia atrás donde Issei la observó hasta que dobló a la derecha donde se perdió completamente de vista.

[¿Qué planeas hacer mientras tanto?]

"Entrenar, es lo principal en mi itinerario…"

Issei finalmente salió de las instalaciones del club a paso lento, el cual mantuvo hasta que dejó los terrenos de la academia completamente.

Una vez fuera, simplemente se desvaneció en un remolino de hojas.


Podría haber sido un sábado común y corriente para Issei, de hecho había comenzado como tal.

Despertarse, entrenar, asearse y luego holgazanear debido a que no tenía realmente algo que hacer el día de hoy.

Incluso si quisiera realmente hacer algo más, la lluvia se lo impediría completamente…

Porque si, una repentina lluvia comenzó a caer en la ciudad pasadas las diez de la mañana y no se había detenido hasta la hora actual.

Issei en realidad había aprendido a amar este tipo de climas. Escuchar la lluvia chocando contra el pavimento, el olor agradable del pasto y tierra mojados, el poco o nada de ruido hecho por las personas… Fue malditamente agradable.

El aire volvía a su pureza natural, el agua lavaba cualquier negatividad… Definitivamente, el mundo se volvía mejor cuando llovía.

Y a pesar de que este estaba siendo un día perfecto para Issei, había algo que lo incomodaba terriblemente.

Fue una sensación, un pinchazo detrás de la cabeza que no se iría; misma que le ocasionaría un vacío en el estómago increíble.

Aquella sensación se apegó a él desde la mañana y, aunque trató de ignorarla, no se marchó y mucho menos disminuyó…

Aquellos fueron síntomas de un pensamiento que no salía de su cabeza: se estaba olvidando de algo.

— Hey Ddraig.

No hubo respuesta de su compañero.

— ¿Ddraig…?

[... fuuuu~...]

El sonido de su respiración calmada y algunos ronquidos le dieron a Issei la razón del porque el Dragón no respondía en lo absoluto.

Él simplemente se había dormido.

— Maldito dragón holgazán… —Issei se estiró en el sofá, bostezando, sin preocupación alguna.— aunque, bueno… No puedo culparlo.

En un día así, el cuerpo solo pediría descanso.

Sin embargo él no podía, no mientras el vacío en su estómago siguiera allí.

Dejando a un lado el manga que estaba leyendo y con un mal humor creciente, se encaminó a su habitación en busca de ropa adecuada.

No le llevó demasiado tiempo, pues la vestimenta tendría que ser cómoda y simple para la tarea que iba a hacer; optó por un pantalón jogging gris flexible pero ceñido, una polera térmica negra ajustada y una chaqueta deportiva con capucha de color igualmente negra. Finalizó con unas zapatillas deportivas grises y un simple reloj de aguja que se enganchó en su muñeca izquierda.

Tomando las llaves de su casa y algo de dinero, salió a la calle no sin antes cerrar la puerta con llave, dejando que las gotas de agua mojara la capucha de su atuendo.

Pensando que quizás así pueda deshacerse al menos por un momento de aquella molesta sensación, salió a correr por las calles de Kuoh…

El agua no habría tardado en empaparlo completamente, pero gracias a la fina capa de chakra que estaba usando en ese momento aquello fue imposible. A su vez, Issei trataba de manipular el mismo viento que movía suavemente los árboles.

Fue un ejercicio simple, al menos para el Issei pupilo del ninja rubio… Ahora mismo, a pesar de que el conocimiento estaba allí, la aplicación le era casi imposible.

Si manipular Fuuton ahora le era difícil, ni se imaginaba todo el trabajo que tendría que hacer con los demás elementos con los que sabía que tenía una buena compatibilidad…

Quizá fue su falta de habilidad ahora mismo o quizá su concentración estaba tan estropeada en este punto por el simple hecho de que aquella sensación de olvido se mantenía firme en sus pensamientos… Sea como fuere, el resultado seguía siendo el mismo; no estaba siendo capaz de canalizar correctamente chakra elemental, lo cual era un problema bastante grande.

No es que desconfiara totalmente de su situación actual. Con el tema de los Ángeles Caídos totalmente zanjado, lo siguiente en su lista era Riser Phoenix.

El Demonio de clase alta era cuánto menos un luchador competente, más aún si todavía Issei no contaba con su Balance Breaker. Si bien era cierto que el Phoenix no era un luchador nato, todavía tenía una buena cantidad de poder y resistencia bastante alta por ser un Demonio de sangre pura… Eso y su regeneración, aunque todo sea dicho, no era la más impresionante... aún.

Recordaba de un bucle anterior a aquél Raiser…

Un luchador, un guerrero que le había plantado cara a Sairaorg en plena potencia. Fue de las pocas veces que había admirado a Raiser, pues resulta que en ese bucle no había sido un completo imbécil… Al menos no todo el tiempo.

Su regeneración era increíblemente rápida y su poder había llegado a la cúspide, siendo capaz de competir con el Triaina. Obviamente Issei terminó barriendo el piso con él una vez que luchó en serio con el Cardinal Crimson, pero había sido increíble.

Issei realmente deseaba que el Raiser de este bucle sea al menos la mitad de interesante.

Ahora que lo pensaba, luego del asunto de Raiser tendría que lidiar con Kokabiel, ¿Cierto…?

[El Ángel de las Estrellas…]

"¡Ddraig…! Pensé que dormías"

[Lo estaba, al menos hasta hace un momento]

"Uh… Claro. Entonces, ¿querías decir algo sobre Kokabiel?"

[Lo obvio, socio… En este momento, un enemigo como él simplemente te borrará del mundo con solo un ataque]

"Si, lo sé perfectamente… Incluso si tuviera en ese momento el Balance Breaker dudo que pueda vencerlo"

Y aquello era verdad.

Kokabiel era, de todos a los que enfrentó, un enemigo con el que nunca podría confiarse.

Poder puro, habilidad, resistencia, experiencia basta en combate… Lo tenía todo.

A pesar de que lo había enfrentado más veces de las que podría contar, el respeto que le tenía no disminuía ni un poco.

Si bien era cierto que el siguiente en la lista fue Vali, todavía no encontraba un punto de comparación. El Hakuryuukou era fuerte, claro que lo era, pero siempre fue menos agresivo y selectivo con aquellos que consideraba un digno rival… Kokabiel en cambio no; él era un maníaco de la guerra que haría cualquier cosa para traer el caos al mundo.

Lo peor de todo es que sus razones fueron las más nobles que jamás hubiese escuchado nunca…

Comparar a este Ángel Caído con los demás enemigos contra los que tendría que luchar fue un insulto, no por el poder, si no por su razón de ser...

Vali, ya lo había dicho. Kuroka y Bikou eran poderosos pero sabía que no eran un peligro. Los únicos que podrían ocasionar un problema real fueron Shalba Beelzebub y Diodora Astaro-

Issei se detuvo en seco, la lluvia comenzó a mojarlo realmente cuando perdió la concentración y dejó de emitir el manto de chakra…

[¿Compañero…?]

— Diodora… Diodora Astaroth…

[¿Qué tienes con él? Se supone que es un Demonio de clase alta, tú mismo lo dijiste hace meses…]

— Eso lo sé, Ddraig. Es solo… No lo sé, me siento extraño, ¿Sabes…? Se supone que Rias lucharía contra Diodora y su nobleza, pero al final había algo más...

[¿Algo más…?]

— Si… Una trampa, lo recuerdo. El Juego de Clasificación era solo una tapadera. El verdadero objetivo de Diodora era…. Era…

[¿Compañero?]

— Y-Yo… no lo recuerdo. —Y por alguna razón, aquello le sentaba demasiado mal. Un nudo se generó en la garganta del moreno, sus manos extrañamente le picaban y sus ojos de repente lagrimeaban...— N-No lo recuerdo, Ddraig… Y aún así yo…. ¿Por qué me siento de esta manera?

Sus piernas flaquearon, Issei cayó de rodillas al suelo; debajo de un charco que reflejaba su propio reflejo…

— ¿Por qué…?

En dicho charco, su rostro dejó de ser el suyo…

Había sido reemplazado por el de una mujer, más su rostro estaba simplemente en blanco; sin ningún rasgo que lo denomine como "humano"… El cabello rubio fue lo único que destacaba, cabello que le resultaba demasiado familiar...

— Uugh… mi cabeza, duele… No puedo…. Nnng'... Mis oídos, no puedo escuchar, los ojos me arden… … joder… no puedo… ¿Quién eres…? Y-Yo no puedo recordar…. Mierda, Ddraig ayuda...

[¡Quiero que sigas mi voz, no la pierdas…! ¡No sé lo que sucede, pero tienes que aguantar…. Tu Sacred Gear está en un estado de inestabilidad de alguna manera… ¡Algo le está afectando...!]

"Ddraig…"

Issei cayó al suelo, temblando, sucumbiendo ante los agobiantes dolores.

"No puedo moverme…"

Ni siquiera entendía el hecho de que él en realidad tampoco podía hablar, solo comunicarse mentalmente con el Dragón.

[¡No te rindas, Issei, sigue escuchando mi voz…!]

"¿Dormir? ¿Cómo voy a dormir…? Mi cuerpo también está… E-Está comenzando a doler…"

Calambres, miles de ellos surcaban su cuerpo, el cual comenzó a retorcerse sin poder detenerse… Y a pesar de sentir tanto dolor, él no podía gritar. Sus labios estaban sellados, los pocos sonidos que podía emitir eran gemidos lastimosos, aquellos que rogaban por ayuda...

"¡Joder…! ¡Duele demasiado…!"

Luego de eso fue su espalda… La sensación era igual a que si le clavaran una varilla de hierro al rojo vivo una y otra vez, lentamente, con puro sadismo.

Saliendo, dejando solo la punta filosa dentro de su espalda; la cual hacía contacto con su espina perforada. Y luego entrando, lentamente, retorciéndose en el transcurso solo para causarle más y más dolor.

"¡Solo quiero…! !GAAAAGHT'... ¡ALGUIEN! ¡ALGUIEN QUE ME AYUDE…!"

[Com…. ñero...! Rec… da… ¡Debes… ¡No te du… rmas… ¡Issei…!]

"No te oigo, no puedo hacerlo… Estás lejos, gritas y yo no-¡MIERDA!"

El dolor aumentaba, no sé detenía por nada del mundo…

"Yo… Alguien que me ayude… alguien, que me cure… Te necesito…"

...

"No puedo… Es demasiado… mi cabeza, mi cuerpo duele…"

...

"Por favor…"

...

(¡Racchu-kun! Lo apreciaré por siempre…)

...

"H-Haaah… …"

...

(Uuu… Incluso si es contra buchou yo… ¡N-No perderé!)

...

"T-Te recuerdo…"

...

(A mí Ise-san en verdad… m-me gusta...)

...

"Tú… Tú eres… …"

...

"Asia…"

...

SKREEEEEEEEEEEEEEEEEERCH

— ¡HAAAAAAHHAAAAAAHHAAAAAAAAAAAAAAAAAHHAAAAAAAAHHAAAAHHH!

[¡COMPAÑERO!]

Un dolor inexplicable, agobiante, demasiado doloroso como para ponerlo en palabras había atravesado su cabeza luego del sonido oxidado atronador.

— Haah… Haah… Haaaahhh…

[Compañero, ¿Me oyes? Si es así, respira… Tu corazón, casi sufres un maldito infarto… Debes tranquilizarte]

— Ddriag… Haaah'...

[No hables, solo respira]

Le tomó unos segundos demasiado largos para normalizar su respiración.

Sentía como su corazón que golpeaba fuertemente contra su pecho, ahora bajaba decibeles lentamente…

[Eso es… ¿Puedes hablar?]

— Ddriag… Estoy bien, estoy bien… Ya ha pasado…. —Lentamente y ayudándose con una mano en la rodilla, se levantó del suelo.— Tenemos… Nhaaah'... Tenemos que irnos.

[¿A dónde? ¿Qué sucedió…? Yo repentinamente perdí contacto contigo. Había algo que no me dejaba llegar a ti]

— No hay tiempo, ella… Ella tiene que estar allí, tiene que… Por favor, tienes que haber llegado allí de cualquier forma.

[¿"Ella"? ¿De quién hablas? Oye-

— No hay tiempo.

[¡Compañero!]

Sin prestarle atención al Dragón, Issei salió disparado hacia delante; poniendo toda la fuerza en sus piernas, rompiendo el suelo debajo de él.

El camino que tomó lo llevaba hasta cierta iglesia abandonada.


La vida no fue buena con ella.

Sin padres, hermanos, abuelos… Ni siquiera un amigo que le dé un testimonio de que ella en realidad si pertenecía a algún lado.

Nada…

Simplemente fue abandonada en la puerta de una Iglesia, a su suerte, siendo solo una bebé que poco entendía el vasto mundo que la rodeaba.

Fue acogida amablemente por las monjas de aquél lugar y criada con cariño por las mismas.

Recordaba que la hermana Sylvie era muy estricta, incluso demasiado, cuando le enseñaba sobre diferentes temas académicos.

Sylvie era quién se encargaba de la enseñanza de todos los niños de allí, pero como ella siempre fue más lenta para entender los conceptos, la hermana tenía que darle clases individuales aparte de las normales… Aunque hubo muchos momentos en donde ella solo recibía regaños, todavía disfrutaba muchísimo cuando aquella hermana la felicitaba con alegría cada vez que aprendía correctamente el tema que le estaba enseñando.

A veces fueron galletas, otras veces fueron abrazos y palmadas en la cabeza… Incluso hubo casos, extrañisimos casos, dónde para festejar su hazaña simplemente se echaban debajo del gran árbol que había en el patio y charlaban sobre sus sueños…

La hermana Elizabeth fue otra de las muchas que se encargaron de su crianza.

Elizabeth fue una chica muy amable, gentil y dulce; siempre velando por los niños, pero especialmente por ella… No perdía ningún momento para recordarle que ella era su favorita, pues a sus palabras, le hacía acordar mucho a su propia versión de niña.

La hermana Elizabeth fue quién cocinaba… Y aunque siempre almorzaban y cenaban sopa de fideos y pan del día anterior, Elizabeth siempre encontraba la manera de darle su sazón especial para que la comida fuera increíblemente deliciosa.

Recordaba con cariño las veces que guardaba un poco para dárselo a la niña favorita una vez que todos los demás niños se fueron a hacer sus diferentes actividades…

El padre Andrew, alguien a quien considero un hermano mayor… Fue quién se puso más contento, de hecho saltaba y lloraba lágrimas de alegría cuando la niña favorita mostró aquel don que Dios le había otorgado…

Fue una mañana de primavera, cuando la niña tenía dieciséis años. Recuerda que se despertó por un fuerte golpe en su ventana… Inmediatamente había salido a ver qué había sido y…. Allí pudo verlo; una pobre ave que estaba malherida. Graznaba tristemente, con dolor, pues su ala estaba completamente rota y flácida.

Al ver aquella imágen, la niña favorita se rompió… Su pequeña cabeza no entendía el concepto de muerte o herida de gravedad. Sin embargo quería ayudar al pobre animalito que poca esperanza de vida tenía…

En su desesperación, entre lágrimas y súplicas a su Dios, acunó a la pobre ave entre sus manos y rezó con todas sus fuerzas. Ella ni siquiera se había dado cuenta que tanto la hermana Elizabeth como la hermana Sylvie estaban mirándola… Mucho menos pudo ver al Padre Andrew quién ya estaba de camino para llevarse al pobre animal.

La niña favorita simplemente se quedó arrodillada, con los ojitos cerrados y rezando a su Dios para que el ave en sus manos pueda sanarse rápidamente.

Así pasó…

Pero no fue Dios, había sido ella… Un resplandor verde, casi del mismo color que la esmeralda en su estado más puro, había salido de sus manos. Recuerda aquél sentimiento; fue cálido, muy cálido y reconfortante…

Nunca había estado tan feliz en toda su vida...

Luego de que aquél resplandor se apagase y que en su lugar quedarán dos anillos en sus dedos, la pequeña ave salió disparada de entre sus manos… Voló, voló rápido, sin señales de dolor o molestia. La pequeña se marchó, no sin antes dar un par de vueltas alrededor de la niña favorita.

Ese fue el comienzo de su carrera como Doncella Santa…

De repente, la hermana Sylvie ya no tenía tiempo para enseñarle. La hermana Elizabeth ya no tenía ganas de cocinar de más para guardarle algo y el padre Andrew… Él pasó de ser un hermano mayor a un maestro que solo le mostraba rigidez…

Todos los días tenía que curar a las personas que llegaban, que pedían por ella… Fue entrenamiento, dijo él.

Desde antes de que saliera el sol hasta cuándo se ponía completamente; siempre curando, socorriendo a quienes pedían desesperadamente su ayuda…

A la Doncella Santa no le molestaba, le encantaba ayudar.

Pero… ¿Estaba mal si pedía algo de compañía a cambio…?

Ya nadie le hablaba, nadie la miraba… La hermana Elizabeth no le sonreía como antes, la hermana Sylvie ya no se acostaba con ella debajo del gran árbol a hablar.

La niña favorita al parecer había dejado de ser la favorita… Ahora solo estaba la Doncella Santa, al parecer...

Y aunque él Padre Andrew estaba tan feliz… ¿Por qué la miró con tanto desprecio en ese momento?

Ella solo había curado a otra persona que necesitaba de sus servicios… Él estaba mal herido, a punto de morir, ¿No era eso para lo que estaba entrenando? ¿Curar a las personas…?

Incluso si no era un humano, ¿Seguía siendo un ser vivo, verdad? ¿Qué no todos eran hijos de Dios…? ¿Qué no Dios siempre otorga segundas oportunidades?

¿Qué derecho teníamos de juzgar a alguien solo por ser de otra raza? Aunque fuese un Demonio, él estaba llorando… Sufría, le suplicaba a la Doncella Santa que lo ayudara…

Siendo así entonces…

¿Por qué ahora era La Bruja…?

La niña solo hizo aquello para lo que fue entrenada: curó a alguien que necesitaba ayuda. No había desobedecido órdenes de ningún tipo y aún así… Ahora ya no la ignoraban, era algo peor…

La odiaban…

Las muchas miradas de desprecio, de odio y asco que recibía a diario eran interminables. La perseguían hasta en los sueños, dónde se encargaban de torturarla hasta el cansancio…

Fueron días horribles para La Bruja quien hubiera preferido que la siguieran ignorando antes que darle ese trato… Pero todo terminó cuando finalmente la excomulgaron.

Ella ya no era una Doncella Santa, ya no era La niña favorita… Ella ni siquiera era considerada hija de Dios, pues ahora a opinión de todos se había convertido en una Bruja…

Siendo así, sin tener un lugar a donde ir, ella no tuvo más remedio que ser acogida por un amable señor que le predicó aquellas palabras hermosas…

Le dijo que ella era útil, que en realidad podría ser de gran ayuda en otro lugar.

Depositando toda su fé en aquél señor de buen corazón, se marchó rumbo a Japón, dónde su futuro esperaba pacientemente… Pero cuando llegó ella simplemente se encontró con…

— Keh'... ¿Quién dijo que te detengas Asia-chan? Estabas haciendo un trabajo increíble allí~ —Con sus sucias y ásperas manos la sujetó por la cabeza y empujó más en su eje, haciendo que la niña se atragante continuamente con la extremidad que invadía sin piedad el interior de su boca.

— Mmn… giirh… —Las pequeñas manos de la niña empujaron en las piernas de sujeto para tratar de sacar aquella extremidad palpitante y gruesa de adentro de su boca… Pero era imposible, el sujeto tenía demasiada fuerza.

— Ohhh~ así, justo allí es… ¡Joder!

— ¡Mmmn~! —La niña gimió con sorpresa cuando una cantidad incalculable de líquido se disparó directamente a las profundidades de su garganta… Una y otra vez, carga tras carga, le fue imposible de contar...— H-Haah… haaah'... gurrrph'... —Respiró tanto como pudo una vez que aquella horrible extremidad abandonó los confines de su boca. Ella escupió y tosió cada gota del líquido blanco que aún quedaba vigente entre sus dientes y lengua… Hizo un esfuerzo abismal por no vomitar, pues ahora sabía que si lo hacía entonces iba a recibir un trato peor que este.

El Padre Freed se lo había hecho saber las primeras veces que no pudo soportar el vómito…

— Uuuuuwaaa~... No hay forma que me cansé de la sensación de tu pequeña boca kajaja~... ¡La pequeña Asia es la mejor~! ¡Incluso aprendiste a controlar las náuseas! Tienes talento para ésto, definitivamente… haaah~ hubiera deseado que las putas de Raynare y Kalawarner también estuvieran aquí, quiero decir, eran demasiado calientes y aún así se negaban a hacer cualquier cosa conmigo… ¡Aunque les comenté de lo maravillosos que era…! Fuuuuh~... Supongo que las putas eran, en definitiva, unas putas finas dispuestas a entregarle el culo solamente al estúpido de Zazzie… Ugh', qué imbécil… Quiero decir, no lo conozco en persona pero de seguro es un imbécil, ¿No opinas lo mismo Asia-chan…?

— ...

— Oye… Te estoy hablando…

Ella no respondía, simplemente estaba allí, en la misma posición dónde se mantuvo desde hace… ¿Cuánto? Horas, definitivamente fueron horas.

Su hábito de monja estaba totalmente destrozado en la parte superior, dejando a la vista sus pechos y abdomen los cuales ahora estaban cubiertos de aquella sustancia pegajosa y agria… La misma que escurría de sus labios y que manchas también su rostro desprovisto de emociones…

La misma que no llegó a sus ojos por milímetros… Ojos que ya no tenían vida, que ya no portaban el mínimo brillo en ellos.

— ¡Te estoy hablando maldita perra! —Un revés aterrizó en la mejilla derecha de niña de pelo rubio, el cual logró tirarla al suelo con fuerza. Aún así ella no emitió ningún sonido que demostrase su dolor.— Oye, oye… Me gustabas más en la mañana cuando al menos suplicabas por qué folle tu boca más despacio… Tch', ¿Acaso ya te rompí? ¿Tan rápido…? Mierda… Papi Dios ya nos las hace como antes, ¿Verdad…? Que desperdicio… —La mirada morbosa del hombre se posó unos segundos en la parte inferior de la niña, aquella dónde el hábito aún cubría con creces.— Neh… ¿Crees que obtendré alguna reacción tuya si…

— ¡N-No, p-padre Freed por favor!

— ¡KIAJAJAJAJAJAJA ESO QUERÍA ESCUCHAR…! —Como una bestia hambrienta, arrancó con sus manos lo que quedaba del hábito, dejando al descubierto las pequeñas bragas blancas de la niña. Freed observó con deleite como la niña trataba desesperadamente de taparse la intimidad con las manos… Incluso se reía por dentro al ver como las piernas de la niña temblaban. De hecho, no fueron sus piernas, todo su cuerpo estaba temblando de miedo...— Oya oya~... ¿Qué tenemos aquí…? Si es un lindo conejito… ¿Será rosado también? Jijijiji~... Debemos averiguaaarlooo~

— ¡N-Nooooo….! —La niña poco pudo hacer ante la fuerza abismal del hombre quien, con una sola mano, había sujetado sus muñecas por encima de su cabeza.

— Vamos a ver el premio entonces~... —Veía con terror el rostro psicótico de Freed, quién tenía sus ojos inyectados en sangre y la lengua que salivaba a mares por fuera de su boca.— Oh, es rosadito ¡Kuahahahahahahah~...!

Asia ya no podía soportarlo…

Ese hombre estaba tocando aquella zona tan descaradamente, sin pedirle permiso.

Era tan asqueroso…

Las lágrimas comenzaron a salir sin contenerse, de su boca escaparon sollozos que fueron incontenibles.

¿Está fue la oportunidad que le dijo aquél señor…? ¿Para ésto era útil…?

Dios… ¿Dios en realidad iba a permitir que ésto sucediera?

Si es así entonces ya no lo quería, ella ya no quería a Dios, ella ya no quería ser hija suya.

Solo…

Solo quería que alguien la salvara, cualquiera, incluso el mismo demonio.

Simplemente no podía soportarlo más...

— Yaaa~... Vamos a testear el sabor… I-TA-DA-KI-MAS-¡Gooought'!

El cuerpo de Freed de repente ya no se encontraba encima suya, él simplemente había salido volando para el otro lado de la iglesia; chocando contra el atril y haciéndolo añicos en el proceso.

— ¿E-Eh…? —La niña solo pudo emitir aquello antes de que unos gentiles brazos la levantarán del frío suelo. Fue como si aquel sujeto hubiese adivinado que ella en realidad no podía pararse… No tenía fuerzas para hacerlo.— ¿Q-Quien-

— Lo siento. —Su voz… Era gentil, pero ahora mismo estaba llena de tristeza y se oía desigual, como quebrada, por algún motivo.— Lo siento tanto…

Siendo ella quién era, incluso si ahora mismo ni siquiera tenía fuerzas para moverse, todavía podía hablar.

Todavía podía ayudar a ese sujeto que se oía tan triste… Después de todo, esa era su misión todavía, ¿Verdad…?

— No…. estés t-triste… —La niña habló en voz baja, con la mayor delicadeza y amabilidad que pudo reunir y luego sonrió… Le brindó una pequeña sonrisa a ese sujeto que estaba tan triste. Ella no sabía porque él se encontraba así, pero no importaba, ella simplemente, aunque estaba en aquella situación, quería ayudarlo…— ¿Por… qué…. lloras…? —Las pequeñas gotas salinas cayeron en su demacrado rostro, lavando las manchas de suciedad y líquido asqueroso que antes le habían echado sin vergüenza.

— Jooodeeerr~... ¿Quién ha sido el bastardo que nos interrumpió…? ¡Oye! ¡Tú, el de allí! ¡¿No ves que estábamos llegando a la mejor parte hombre?! ¡No puedes interrumpirme así como así! Incluso si quieres tu turno entonces vete y haz la puta fila, eso si, tendrás que tener una gran paciencia porque definitivamente me voy a divertir con la virginidad de Asia-chan kajajaja~...

— P-Padre Free-

— No lo mires, Asia… No hace falta que lo hagas. —La gentil voz le habló a la niña.— Puedes descansar ahora, ¿De acuerdo? Voy a sacarte de aquí…

— … ¿E-En serio…?

— Si.

— Gracias, señor… —El de la voz gentil solo pudo observar con impotencia cómo la niña se desvanecía entre sus brazos, dejándose caer en las manos de morfeo para finalmente descansar entre lágrimas.

Su pecho subía y bajaba lentamente, evidenciando su lenta respiración.

El individuo de voz gentil la acostó suavemente en uno de los pocos bancos sanos de aquella iglesia abandonada de Dios y apoyó sobre su cuerpo la chaqueta para tratar al menos de cubrir un poco su cuerpo desnudo.

— Oye, oye… ¿Qué demonios estás hacien-

Haz silencio, basura.

Y de repente, la voz gentil dejó de serlo.

Se había transformado en otra cosa completamente diferente…

— ¿Quién mierda eres? ¡¿Hah?!

¿Acaso eres sordo, exorcista…? —La silueta del individuo pareció crecer a cada segundo a los ojos de Freed.— dije que hagas silencio.

Definitivamente, ahora era una voz sacada del mismísimo infierno.

[Compañero…]

"..."

[Compañero, ¿Me oyes…?]

"... …"

[Si me oyes, tengo que decirte una cosa…]

— ¡KAHAHAHAHAHAH! ¡PARECE QUE TENDRÉ MÁS DIVERSIÓN~! —Freed había sacado de su cintura un mango con una hendidura de algún tipo, la cual se iluminó cuando una hoja de luz azul hizo su aparición, iluminando toda la sala.

"... … …"

— Entonces~... ¡Listo o no aquí voy! —Y se lanzó contra Issei a una velocidad increíble para el humano común.

[Acaba tan rápido como puedas]

Y los ojos de la bestia brillaron en un verde que presagiaba muerte en todas sus formas...

SHIIIIINNNK

Usando su brazo enguantado, la Bestia paró completamente la espada de luz sin problemas.

— Oyayaya~... ¿Qué es este juguete? ¡Espera, espera, no me lo digas…! ¡ES TÚ CONSOLADOR! Kajajajaja- ¡Ottoh'! —Freed esquivó por los pelos un derechazo que iba directo a su mandíbula.

Se alejó de un salto para evaluar nuevamente al sujeto delante suya…

Su apariencia no era nada que sobresaliera, de hecho, era lo más normal del mundo salvo…

— Ha… ¿No es ese el puto Longinus follado Boosted Gear…? Keh'... Solo mi suerte entonces. Ahora entiendo porque la puta de Raynare abandonó tan rápido este lugar… Aunque, bueno, no es que me asuste demasiado… Después de todo, es deber de un exorcista tan fuerte como yo el despachar a los paganos que se entrometen en el camino de Dios, ¿Verdad? Y da la casualidad que ¡EL PUTO DIOS ME ENCOMENDÓ LA TAREA DE FOLLARLE EL CULO A ESA PUTA MONJA DE ALLÍ!

Freed pisó el suelo con fuerza, agrietandolo, para luego salir corriendo en dirección al moreno. Su mano derecha envió un columpio a la cabeza del moreno el cual esquivó por debajo, pero Freed no se quedó quieto y hábilmente lanzó un rodillazo que esta vez fue parado con la palma desnuda del sujeto, el cual poco esfuerzo se veía que estaba haciendo.

Issei aprovechó la increíble apertura para barrer la pierna del exorcista con la suya, haciendo que el mismo quede en paralelo al suelo. Antes de que el cuerpo caiga, Issei lanzó un puñetazo al pecho del exorcista que dio de lleno y lo envió rodando por el suelo a unos metros lejos de su posición…

Todo aquello sin siquiera moverse de su lugar inicial.

[Compañero, le sugiero que no se contenga. Esta es la primera vez que lucharemos contra un rival real que atenta contra su vida… Además de eso, siento perturbaciones en la Boosted Gear. Las voces se oyen a lo lejos, sé que también puedes oírlas… Eso tendría que ser imposible puesto que no has alcanzado el Balance Breaker como para romper el sello que retiene al Juggernaut Drive… No quiero sacar conclusiones apresuradas, pero sería mejor que acabemos rápido con esto antes de que suceda algo terrible…]

"..."

[¿Comprendes, socio? ¿Puedes entenderme siquiera…?]

"... Si."

[Bien]

— Tch', el bastardo pega fuerte… —Issei vió impasible como Freed se levantaba casi sin rasguños de entre los bancos rotos y astillados.— Parece que tendré que jugar en serio contigo imbécil. —Afianzando aún más el agarre que tenía en su espada de luz con la mano derecha, llevó la izquierda hasta su cintura donde sacó una pistola blanca con detalles en negro.— Bien, vamos a bailar maldito lagarto…

[Hazlo pedazos]

"Ni siquiera hace falta que me lo digas."

BANG BANG BANG

Tres disparos salieron del arma del exorcista los cuales fueron esquivados rápidamente por el moreno el cual zigzagueo entre ellos. Extendió su puño enguantado para darle otro golpe a la mandíbula, pero esta vez Freed estaba listo y paró el golpe con su espada antes de responder con una patada frontal la cual dió de lleno en el pecho de Issei.

El exorcista loco aprovechó el ligero tambaleó del moreno para acomodar su espada y dirigirla al estómago de Issei con intención de atravesarlo, pero Issei había adivinado su movimiento el cual evitó cuando su mano limpia detuvo el trayecto del corte por la muñeca del sujeto; misma que dobló hacia afuera con fuerza antinatural, solo para continuar con su propia patada en la costilla que hizo sisear de dolor al peli blanco.

Freed se alejó nuevamente del moreno y apuntó su pistola al lugar donde creía que estaba, pero él simplemente había desaparecido de su visión.

Movió sus ojos rápidamente, buscando algún lugar donde podría haberse escondido.

Sin embargo…

[BOOST]

— ¡GAAAAGHT'! —Aquella declaración fue el único aviso que tuvo antes de sentir como el puño desnudo del sujeto hizo contacto contra su espalda, quitándole el aire de los pulmones.

Sin embargo, Freed siendo lo duro que era, maniobró su cuerpo de tal forma que quedó nuevamente de frente al sujeto con la espada de luz ya viajando rápidamente al brazo del moreno con tal de rebanarlo, pero debido a que el moreno ya lo estaba retirando, la espada solo hizo un corte superficial en el antebrazo.

Freed luego tuvo que saltar hacia atrás para evitar una patada que iba directo a su cabeza.

El sudor frío bajó por la frente de Freed al notar la onda de aire comprimido que salió disparada luego de la patada… Si ese ataque le hubiese dado, ya no tendría la cabeza unida a su cuerpo.

Debía agradecer a su basta experiencia en combate e instintos el que ahora siguiera con vida…

Sin embargo, su descanso duró poco pues sus ojos se agrandaron cuando notó como Issei se lanzaba nuevamente hacia él con una velocidad mayor a la suya. Su brazo tembló cuando el puñetazo aterrizó en la hoja que sostenía… La fuerza detrás del golpe era absurda, ni siquiera entendía como un humano tenía esa cantidad anormal de fuerza bruta.

— ¡Nhaaah! —Issei gritó cuando, sin tocar el suelo, giró en el aire para darle otra patada a la cabeza que el exorcista bloqueó con el brazo. Sin embargo, el mismo se deslizó unos metros por el suelo debido a la fuerza de empuje.

A este punto era obvio para Freed.

Él estaba vivo porque su enemigo no estaba dando todo de sí mismo…

Siendo superado en fuerza y velocidad, solo le quedaba la experiencia y algún truco que tuviera bajo la manga, pero ni siquiera así fue suficiente… Sin embargo no se iba a rendir tan fácil.

[BOOST]

Reiniciando nuevamente el combate, Freed corto tantas veces como pudo, pero era esquivado y repelido con el guantelete sin problemas. Y aunque disparó a quema ropa, las balas santas simplemente rebotaban en el cuerpo del moreno cuando un manto rojo se hacía presente sin aviso…

Sintiendo ya la desventaja evidente, hizo un corte de más que abusó de su resistencia e Issei lo notó, pues aprovechó la baja velocidad de la hoja y la agarró con su mano enguantada, solo para que segundos después…

CRAAACCKK

La partiera en pedazos.

— ¡MIERD-

El insultó de Freed se quedó a medias cuando Issei aterrizó con un golpe al abdomen, seguido de un gancho al mentón y dos puñetazos rápidos con su mano enguantada a la nariz. Terminó finalmente con una patada frontal que hizo al exorcista deslizarse de pie sobre el suelo.

— ¡Bastardo, voy a llenarte de agujeros ahora mismo! —Moviendo rápidamente su dedo en el gatillo, el exorcista con la nariz ensangrentada disparó varias rondas seguidas al moreno el cual esquivó todas las que pudo y, las que no, simplemente dejó que impactaran en su manto de chakra el cual a pesar de impedir que las balas lo atraviesen, todavía dejaban el dolor del impacto.

Freed quiso anticipar el puñetazo al estómago de su enemigo, pero su rostro se deformó en una sorpresa agria cuando, en vez del puñetazo que pensó que iba a llegar, una doble patada hizo contacto directo en su rostro; la cual lo envió como un cohete hacia el otro extremo de la iglesia, haciendo un hueco enorme en la pared más no rompiéndola del todo…

A este punto, Freed era un desastre sangrante.

Su nariz estaba rota, había perdido algunos dientes, tenía varias costillas rotas y el sonido extraño en su espalda le aseguraba que algo se había roto allí también.

Incluso no pudo evitar toser una gran cantidad de sangre segundos después de haberse estrellado contra el muro de concreto y hormigón…

[BOOST]

— Hiii… iiiih…. Hiiiih… —Sus débiles respiraciones salieron como chillidos desde su garganta. Freed en verdad nunca había sido maltratado de esta manera…

La forma de Hyoudou Issei, a sus ojos, no dejaba de crecer. Sentía como aquellos ojos verdes, llenos de locura y muerte lo observaban, pero no podía notar más de su rostro puesto que una oscuridad antinatural lo cubría… Misma oscuridad que se teñía de un rojo sangre en su aura que ahora crecía por cada paso que daba.

— Neh, exorcista… —Issei levantó su guante y extendió el dedo puntiagudo y filoso a la altura del rostro de Freed.— ¿Nadie te ha dicho que tu voz es molesta…?

— ¿Q-Qu-¡AGHAAAT'! —Y con un simple movimiento del dedo, Issei cortó la garganta de Freed.

La sangre salpicó por todos lados, hasta llegó al rostro y cuerpo del moreno.

Freed debería haber muerto al instante, sin embargo…

[BOOST] [TRANSFER]

Issei había transferido todos los impulsos que había almacenado hasta ese momento al cuerpo de Freed, haciendo que el cuerpo del exorcista tenga un pequeño espasmo; de forma que ahora estaba nuevamente lúcido a pesar del corte en la garganta el cual ahora era tapado por la mano enguantada del castaño.

— No debes morir todavía… No lo permitiré. —Usando su mano libre, Issei la cubrió con el manto de chakra rojizo y clavó los dedos en la articulación del hombro. Sus ojos brillaron más intensamente al por los gorgojos de dolor que emitía Freed.— Tú… vas a sufrir. —Y cuando tuvo la mayor parte de la mano hundida en la piel, Issei agarró aquella unión y la separó con brutalidad, arrancando así el brazo entero del torso y regando con una cascada de sangre las paredes y suelo de la Iglesia.

[BOOST]

— Todavía no.

[TRANSFER]

Y luego, cambiando el lugar de sus manos, ahora usó la enguantada para arrancar el otro brazo.

[BOOST]

— Despierta.

[TRANSFER]

Luego fue la pierna derecha; arrancada totalmente de la unión de la cadera.

[BOOST]

— Falta uno…

[TRANSFER]

Haciendo el mismo cambio de manos, ahora fue la mano desnuda la cual se hundió en la cintura de Freed para luego arrancar su última pierna…

Issei dejó caer finalmente el, simplemente, torso y cabeza de Freed al suelo debajo suya…

Sorprendentemente, aún podía oír las débiles, muy débiles respiraciones que daba.

[Acabalo de una vez, no es necesario que sigas con esto…]

[BOOST]

Levantó su guante, un orbe rojo del tamaño de una canica flotaba a centímetros de su palma.

[BOOST]

[Con eso es más que suficiente, si sigues aumentando el poder del disparo podría hacer que la Iglesia caiga sobre-

Y sin pestañear ni tampoco dejándole terminar de hablar…

[DRAGÓN SHOOT]

El orbe ahora del tamaño de un balón de béisbol emitió una barra de poder puro que impactó justo en el cuerpo de Freed, pero a pesar de ser increíblemente poderoso no emitió una explosión; este simplemente consumió el cuerpo y las extremidades del exorcista hasta la nada misma.

Cuando Issei vió que el exorcista ya no existía, que no había ni siquiera rastro de su existencia, supo que ya había terminado.

Sus ojos volvieron a la normalidad y el aura de muerte a su alrededor desapareció lentamente…

No se alteró por el estado de su ropa, la cual estaba llena de sangre. Ni por la sensación de humedad en su rostro, la cual obviamente era proporcionada por la misma sustancia rojiza… Él simplemente estaba impasible, con el rostro completamente aburrido.

No tardó en llegar hasta donde Asia descansaba, había sido un verdadero milagro el que ella no se despertara por los ruidos del combate…

Cargándola entre sus manos, tal y como una princesa, la sacó de aquél horrible lugar.

La lluvia no tardó en mojarlo… Issei observó al cielo oscuro, cubierto de nubes negras… Dejó que la lluvia lavase su rostro y cabello. Pero nunca permitió que aquél aguacero llegue hasta Asia, pues antes de salir él había filtrado su manto en la chica para que no se mojara.

— Neh, Ddraig.

[¿Mmm…?]

— Creo que, definitivamente yo...

«Ya ha comenzado.»

«Parece que va a comenzar...»

— Me estoy volviendo loco.

Sin esperar respuesta alguna del Dragón, Issei comenzó a caminar lentamente bajó la lluvia…


Hey, ¿Qué tal? Estoy aquí con un nuevo capítulo.

Supongo que desde aquí se empezará a ver lo distorsionado que está Issei y como sus acciones o, mejor dicho, como sus no acciones influyen terriblemente en la vida de los demás... Y no será la primera vez que algo así sucede.

Ya son 8 favoritos y 6 personas que siguen mi historia, lo cual, al menos para mí, es un número significativo.

Ojalá poder llegar a más personas pronto...

En fin, espero que les haya gustado este nuevo capítulo. Si tienen algún consejo, opinión o crítica pues es bien recibida y será respondida en un apartado en el siguiente capítulo.

Sin más que decir, no leemos luego. Cya guys~