Hola de nuevo a todos, ha pasado tiempo desde mi ultima actualización, pero debo agradecer a KatChoi por dejar su comentario, espero que lo leas y te guste, y ojala que a mas le interesen leer este fic y dejar sus comentarios y/o sugerencias, y si hay críticas, que no se rebajen a ofensas, si no les gusta como va, no lo lean y eviten hacer enojar a otros, este es un pasatiempo, no una escusa para desquitar frustraciones, sin mas que decir, y con disclaimer y todo eso aquí el siguiente capítulo.
Demonios, piezas, ¿problemas?, monjas
Pio-pio, pio-pio, pio-pio –se escuchaba una alarma sonando igual que pollitos con un ligero toque digital, y es que, dentro de una habitación decorada en tonos rosas suaves y blanco, junto a una cama, encima de un buro, un reloj con forma de ave de color blanco parecía estar dando ese sonido al mismo tiempo que en su vientre, donde marca la hora, estaba parpadeando dicha hora.
Mmmmm –suena una voz que está precisamente debajo de la cobija de dicha cama, para que una delicada mano sobresalga y apague el molesto sonido- cinco minutos más… zZzZzZzZ –dice el dueño de esa mano.
¡Izumi, ya levántate o se te hará tarde! –se oye un grito fuera de la habitación de una mujer madura.
¡V-voy! –responde la chica cubierta, cuando finalmente se asoma de debajo de las sabanas y cobija, muestra un aspecto desalineado, su cabello si bien sigue lacio, un par de mechones rebeldes salen de este, su rostro muestra unas pequeñas ojeras, debido a que no durmió bien- ¡uaaaaaahhhh! –da un largo bostezo y se estira un poco- creo que no dormí bien… ¿pues qué fue lo que hice anoche? –se pregunta, ya que no recuerda nada.
Entonces mentalmente hace un recuento de las cosas que hiso el día anterior, y es en eso que recuerda a
Hideki, su cita… y como él atravesó su vientre con una lanza de luz justo en el abdomen.
Aterrada se levanta la camiseta que usa para dormir y mira justo donde fue atravesada, para sorprenderse de ver que no tiene nada, ni una cicatriz, ¿acaso todo eso fue un sueño?
¡Hyoudou Izumi, más te vale bajar ahora mismo que se te está haciendo muy tarde! –oye una vez más a su madre, y por el tono, sabe que debe hacer caso, así que dejando de lado esa duda con respecto a lo de ayer se prepara para ir a la escuela, y aunque nunca ha usado maquillaje, se pone un poco de rubor para ocultar esas pequeñas ojeras, y una vez ya vestida con su uniforme, se dirige a la planta baja de la casa
Buenos días Oka-san –dice la chica con una sonrisa a una mujer que le da la espalda mientras esta misma cocinaba en la pequeña cocina de la casa.
Buenos días cariño, ¿Cómo amaneciste? –dice amablemente la mujer al voltearse, y resultando ser una mujer de aspecto joven, un cabello largo castaño del mismo tono que el de su hija, solo que este es más ondulado, unos llamativos ojos verdes y una figura que muchas envidiarían a su edad- ¿estás bien cariño? -Pregunta al ver que está un poco maquillada- rara vez usas los artículos de belleza que te regalo, ¿algún motivo en especial? –pregunta picara- ¿quizás… un chico?
¿¡Que!?, no ¿Cómo crees? –dice nerviosa- buenos días Oto-san –dice en una dirección de la casa, más concretamente, a un retrato en un mueble donde se encuentra la fotografía de un hombre adulto, con unos ojos del mismo color que los de Izumi, cabello negro, y una mirada amable.
Bueno hija, dejando las bromas de lado, mejor desayuna, que hoy te quedaste dormida, incluso no saliste a hacer tus ejercicios matutinos –comenta su madre- sé que te gusta hacer bocetos, diseñar y hasta hacer ropa y conjuntos, pero dedícate a eso cuando no tengas clases al día siguiente –la regaña suavemente.
Me… ¿desvelé? –pregunta confundida- mama, ¿Qué fue lo que hice ayer? –pregunta aun algo aturdida.
Nada en particular hija, solo recuerdo que dijiste que saldrías a algún lugar, pero, pero… que raro, no recuerdo si sí saliste y a qué hora regresaste –dice confundida al no recordar ese detalle, pero Izumi no dice nada, está igual o más confundida.
Luego de desayunar, la chica se despide de su madre y se marcha a la escuela, pero la sensación de lo que le paso ayer no se iba, ¿realmente salió con un chico que después intento matarla?, además, ¿ese chico tenía alas y la ataco con luz?, demasiado irrealista si lo analiza, además, se siente extraña, muy extraña e increíblemente cansada, además de que siente que la luz del sol la lastima de cierto modo, nunca ha sido de esas chicas que tienen piel sensible y usan kilos de crema para protegerse del sol, pero por una rara razón, siente que estar a la luz del día le sienta mal, iba tan distraída en sus pensamientos, que no noto que alguien se acercaba a ella rápidamente.
¡Izumi-san! –le habla esa persona sorprendiéndola
¡Kyyaaaaaaa! –grita y da un salto la chica llamando la atención de todos los peatones- ¡¿Qué demo… Issei-san?! –dice tratando de recuperarse del susto.
¡Buenos días! –responde el chico con una sonrisa- espero hayas tenido un lindo fin de semana –comenta ignorando el susto de la chica.
¡Moo, Ise-san! –hace un puchero que al nombrado se le hace tierno- me diste un susto terrible –le reclama.
Jejeje, perdona Izumi-san, pero estabas tan distraída que no pude resistirme –confiesa el muchacho- Y vuelvo a reiterar, espero que tu fin de semana haya sido… interesante –esto último lo dice un poco más serio, aunque la chica ni lo nota.
Bueno, no puedo quejarme, pero paso algo raro, no recuerdo muy bien que sucedió ayer –dice cerrando los ojos tratando de esforzarse en recordar que hiso ayer, sin notar el semblante entre serio y preocupado de Issei.
Eso es lo de menos Izumi-san, por lo pronto vamos a clases –propone Issei, así que ambos empiezan a avanzar hacia la escuela, pero…
Por cierto, Ise-san, ¿Qué haces por aquí? –pregunta la chica y el mencionado se pone nervioso.
Etto… ¿Qué-que quieres decir Izumi-san? –ahora pregunta el haciéndose el desentendido- simplemente pasaba por aquí y como te vi decidí acompañarte –menciona no muy convincente.
Ise-san, no me mientas –mira fijamente al chico, y este empieza a sudar a mares- si bien no sé cuál es tu dirección, sé que vives del lado contrario de donde está mi casa, y, de hecho, tienes que pasar frente a la academia para ir a mi casa, así que, vuelvo a preguntar, ¿Qué haces por aquí? –la mirada de ella es tan penetrante que él siente que ve dentro de su alma retándolo a mentirle.
Bueno… este… veras… es que yo… -está atrapado, definitivamente está atrapado, ¿Cómo explicarle que está aquí precisamente para protegerla?, pero justo cuando iba a decir algo…
¡NO PUEDE SER! –se escucha el grito de una chica que llama la atención de esos dos y de unos cuantos más- ¡Izumi-chan e Issei-san vienen juntos a la escuela! –exclama una alterada Murayama que venía acompañada de su mejor amiga Katase.
Izumi-chan e Issei-san juntos, Izumi-chan e Issei-san juntos, Izumi-chan e Issei-san juntos –repetía Katase como si fuera un mantra, pero la mirada perdida de la chica le daba un aire de miedo.
¡A-Aki-chan, Kaori-chan, no es lo que creen! -dice sonrojada Izumi al intuir lo que sus dos amigas estaban imaginando- es que Ise-san decido acompañarme porque –pero es cortada a mitad de su dialogo
¡Maldito Dragenfelt! –se escucha a un chico de la escuela de otro salón- ¡malditos sean todos los bishounen y su suerte de atraer a las chicas lindas! –dice ardiendo de celos, literalmente, al igual que varios de los chicos que van apareciendo, cosa que hace que a Issei le salga una gota de sudor tras la nuca.
¡Que no es lo que parece! –dice la chica elevando la voz y realmente avergonzada. ¡ve lo que provocaste Ise-san no baka! –y la chica sale corriendo rápidamente hacia la escuela.
Mientras que Issei solo se queda viendo por donde se fue la chica sin entender que paso, así que mejor se apresura en ir a clases, pese a las miradas de odio de unos, y las de anhelo y tristeza de otros.
Finalmente, cuando llega a la entrada, ve que hay 2 chicas de lentes en la puerta, ambas de cabello negro, solo que una de cabello corto y con un poco menos de busto que la otra, pero una mirada muy seria, mientras que la otra, su cabello es más largo, más curvilínea y alta que la primera, y curiosamente, heterocromática, algo en verdad inusual, y al pasar junto a ellas, es que nota su esencia y ellas ven con el ceño un poco fruncido a ambos, parece que saben "que" es el otro.
Buenos días –dice amable solo para entrar a la escuela mientras ambas chicas solo lo ven sin inmutarse- que serias –dice para sí mismo una vez que esta algo alejado, sin imaginarse que alcanzaron a oírlo.
Ya en clases.
Todo marcha normal, exceptuando el hecho de que a cada rato Issei volteaba a ver a Izumi, y la chica podía verlo por el rabillo del ojo, una parte de ella, una muy escondida, se alegra de que se fije en ella, pero la otra, la más racional, se pregunta qué mosca lo pico para que la esté vigilando como halcón.
Dragenfelt-kun, continua por favor la lección –habla el maestro notando que el mencionado parecía estarse distrayendo, pero sin embargo Issei solo asiente, se levanta de su asiento y continua con lo pedido por el maestro, parece que el chico puede concentrarse si es necesario.
A la hora del almuerzo, parece que Issei quiere acompañar a Izumi, pero antes de que pudiera hacer algo, Murayama y Katase se interponen y se llevan a la chica a otro lado, disculpándose con el castaño rojizo de paso, mientras tiene una gota de sudor más grande.
Luego, como hoy tocaba educación física, no temía por ella, ya que estaba rodeada de otras chicas, aunque el ver que Matsuda y Motohama andan rondando cerca del vestidor de chicas, simplemente niega con la cabeza, porque ya sabe cómo terminara eso, y para que un rato después, los gritos de dolor de esos 2 pueden escucharse a la distancia
Hoy lo que iban a hacer las chicas iba a ser simple calistenia y una carrera por la pista, cualquiera diría que no es nada del otro mundo, pero al ver el uniforme de las chicas, bien, Issei admite que el que haya inventado esa ropa es un genio incomprendido, o un sutil pervertido, ¿Por qué tienen que usar esos bloomers rojos tan ajustados y esas sudaderas tan apretadas?, no es que se queje, y más al ver como el pecho de muchas chicas rebota a medida que hacen ejercicio, aunque claro, las ve de forma más sutil que el resto de sus compañeros que prácticamente están babeando por las chicas, pero él no se queda atrás.
Los chicos por su lado tenían una competencia de football, y aunque a muchos no les agrade, Issei es alto y atlético, por lo que es el primero en ser elegido para un equipo, ante la emoción de las chicas que ahora descansan después de su rutina y antes de la carrera, y ven con emoción como "el segundo príncipe" juega magistralmente, sus movimientos rápidos y elegantes, esquivando las barridas del equipo contrario, el cómo sus músculos resaltan por lo apretado que es su uniforme de deportes y como da un cañonazo para meter un gol que el portero ni vio pasar.
¡KYAAAAA ISSEI-SAN ES EL MEJOR! –gritan emocionadas las chicas lanzando corazones al aire y en sus ojos y muchas dando saltitos, ¿así que eso es tener fans?, se preguntaba el dragón.
Pero cuando ve a Izumi, ve que, si bien, ella no hace tanto escándalo, lo ve con emoción, cosa que le saca un pequeño sonrojo al chico.
El tiempo transcurre normal, vuelven a clases y aunque Izumi no lo demuestra, sigue sintiéndose cansada y débil, pero no lo suficiente como para ir a la enfermería, por lo que se esfuerza para seguir con el día, estaban en la transición de la clase de historia a la de inglés, cuando…
¡Miren, son Rias-Onee-sama y Akeno-Onee-sama! –dice emocionada una chica que estaba mirando por la ventana, y al decir eso, casi todos los alumnos se asoman a mirar.
Y efectivamente, las dos chicas más populares de la escuela iban pasando justo debajo del aula de Issei e Izumi, llamando la atención de todos, y recibiendo comentarios de todo tipo, aunque ellas no parecían escucharlos por lo lejos que estaban.
Incluso Izumi voltea a verlas, las conoce más por el dichoso título que le dieron los alumnos, pero se ha cruzado un par de veces con ellas, y admite que son realmente hermosas, pero es en eso que ve como la pelirroja se detiene un momento, cosa que imita la morena solo para verla con una sonrisa, y entonces Rias levanta la mirada en dirección a Izumi, no sabe cómo, pero parece que efectivamente la está viendo a ella, y sus miradas chocan, cosa que hace que la pelirroja sonría mientras que la castaña la vea confundida, pero en eso, Rias desvía un poco la mirada, a un costado de donde mira a Izumi, lo cual la extraña y sigue la dirección de donde está viendo, solo para que note que está viendo a Issei, lo cual, de algún modo, la pone molesta.
Así que ellas son las famosas Rias Gremory y Himejima Akeno –dice para confirmar- lo admito, son lindas –menciona mientras las observa retirarse
¡¿Qué estas ciego Dragenfelt?! –pregunta exaltado un chico- ¡esas dos, junto con Izumi-chan son las chicas más hermosas y perfectas de la escuela, son ángeles encarnados que caminan entre nosotros! –dice emocionado y toda la clase, salvo él e Izumi, le dan la razón.
Aunque Issei casi se quiere echar a reír por lo dicho por ese muchacho, si supieran la verdad.
Oh, así que te parecen lindas –habla Izumi, pero su tono es plano y serio, demasiado serio.
Bueno Izumi-san, no he tratado con ellas, pero físicamente son bonitas, y si son las Onee-sama de la escuela, donde tu estas incluida, seguro que son buenas personas –comenta el castaño rojizo sin inmutarse- ya que no creo que sean personas malas, si alguien como tú, que es bella tanto física como internamente, no veo lo malo en decir lo obvio –explica, sin percatarse que lo que dijo causaría en todos.
Los chicos están ardiendo de celos por lo directo que es Issei en sus palabras, las chicas con un poco de envidia, mientras que Izumi, con un más que notable sonrojo.
"¿Me... me acaba de decir bella?" –piensa la castaña y siente como su corazón late muy fuerte.
Las cosas iban a seguir, pero por buena o mala suerte, el profesor ingresa al aula para dar inicio a la clase.
Finalmente terminan las clases, y mientras estaba atardeciendo, Izumi siente que sus fuerzas se renuevan a medida que el sol se iba poniendo, estaba alistando sus cosas, ya lista para retirarse cuando Issei le habla.
¿Nos vamos juntos a casa Izumi-san? –pregunta de repente, dejando a todos de piedra, en especial a ella.
¿Qué? –le contesta con otra pregunta la chica al ser tomada con la guardia baja.
Te pregunte si nos vamos juntos a casa –responde como si nada el chico, pero cuando Izumi iba a responder…
Momentito Dragenfelt –le habla Matsuda, y cuando lo voltea a ver, ve la sonrisa forzada y como tiene un tic en su ceja derecha- hoy te toca hacer el aseo del salón conmigo y Motohama, así que cualquier plan que tengas con Izumi-chan, olvídalo
Issei se da un palmazo mental por haber olvidado que hoy le tocaba el aseo del aula, pero no puede, o más bien no quiere, dejar sola a Izumi, especialmente luego de lo de ayer.
Descuida-Ise-san, puedo cuidarme sola, hoy no tengo que ir al trabajo y puedo irme directo a casa –le habla la chica al ver la postura tensa del muchacho, este solo voltea a verla un poco serio, pero cuando iba a hablar, ahora es Motohama quien habla.
Ya la oíste Dragenfelt, así que nada de escusas y a limpiar –dice el calvo con una sonrisa de satisfacción por que la chica se negara en que la acompañara al mismo tiempo que le extendía una escoba.
Pero la mirada seria y pesada del castaño rojizo le da un escalofrió, por lo que de manera un poco brusca toma la escoba, pero se voltea a ver una vez más a Izumi.
Solo… solo ve con cuidado y no te quedes sola –pide el chico, dejando más que extrañada a la castaña.
Un poco más tarde
Izumi iba por la zona comercial de la ciudad, si bien no iba a trabajar, quería aprovechar su tiempo en conseguir algunos artículos que necesitaba para terminar un vestido que estaba haciendo, y de paso distraer un poco su mente tanto de lo que sea que le esté pasando a Issei, así como tratar de recordar lo que paso ayer. Luego de una hora de ir a unas cuantas tiendas, finalmente decide regresar por el parque, olvidando por completo lo que Issei le pidió, pero cuando pasa por el parque, por la zona infantil, empieza a recordar todo.
"Izumi-chan, ¿morirías por mí?" –recuerda las palabras de Hideki.
"¿Qué fue eso?" –piensa la chica poniéndose pálida al empezar a recordar lo que paso- "no fue un sueño… en verdad… en verdad Hideki-san me asesino…" –piensa aterrada, pero de repente, una horrible sensación de peligro recorre su cuerpo.
Vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí? –dice alguien detrás de la chica- esta sensación es… -dice aquella persona saliendo de las sombras, tratándose de un hombre de mediana edad vistiendo una larga gabardina y usando sombrero- una basura como tu rondando por aquí, ¿acaso eres un callejero?, es una verdadera pena, eres muy linda –dice ese hombre con una sonrisa retorcida causándole terror a Izumi.
¿Qué… que me pasa?" –se pregunta a si misma con mucho miedo- "esta persona ¿Por qué me causa tanto terror?" –pero al momento que ese hombre se acerca, ella por instinto da un salto hacia atrás, pero es tan largo que casi atravesó la mitad del parque- "¿Cómo hice eso? Solo quería alejarme de ese tipo" –se pregunta sorprendida por eso, pero aquel hombre vuelve a hablar.
Así que quieres escapar –comenta divertido.
"No entiendo que está pasando" –y sin previo aviso, Izumi empieza a huir a toda velocidad, pero mientras corre, plumas negras empiezan a caer del cielo, y nuevamente recuerda a Hideki, pero cuando mira hacia arriba, ve que aquel hombre está volando sobre ella usando un par de alas negras, reforzando el recuerdo de quien la asesino- "entonces… ¡no fue un sueño!"
Es entonces cuando ese hombre le corta la huida aterrizando frente a ella.
No siento la presencia de tu amo o camaradas, ni si quiera llevas un símbolo, como supuse, eres una callejera, como un lobo que se alejó de su manada –dice despectivo- por eso odio a los de clase baja, pero al menos serás una presa fácil –entonces extiende su brazo derecho, y en su mano aparece una lanza de luz.
La chica aun con miedo, da media vuelta dejando tiradas sus cosas, solo con el deseo de huir de ahí, pero no llega lejos cuando siente como la atraviesan por la espalda.
¡KYAAAAAA ¿Qué ES ESTO?! –dice aterrada y sintiendo dolor- ¡duele… duele mucho! –intenta tocar aquella lanza, pero al contacto, le causa más dolor- ¡Itte!
Debe ser doloroso –dice aquel hombre acercándose a ella- la luz es como un veneno para los de tu tipo –dice de manera burlona- creí que con ese golpe bastaría, pero parece que eres más fuerte de lo que pensé –entonces la ve fijamente, apreciando su cuerpo voluptuoso y su bonita cara- creo que me divertiré contigo antes de acabarte –revela sus intenciones mientras se relame los labios y extiende su mano izquierda.
"Por favor, no aguantare esto más tiempo" –piensa alarmada por lo que le va a pasar- "que alguien me ayude… ¡ !" –piensa en el chico antes de cerrar los ojos
Pero antes de que ese hombre pudiera tocarle si quiera un cabello, una bola de energía negra con rojo se estrella justo entre ese hombre e Izumi, evitando que ese tipo logre lo que quería hacerle a ella.
¿Tu hiciste eso? –pregunta desconcertado, pero entonces una luz roja llama la atención de ambos- parece ser que no.
No te atrevas a ponerle ni uno de tus asquerosos dedos a esa chica –habla alguien, que por su tono definitivamente es una mujer, y cuando ambos voltean a ver, a un lado aparece una chica que Izumi reconoce al instante.
Ca-cabello rojo… Rias… senpai –alcanza a decir la chica antes de desmayarse.
Entonces aquel hombre empieza a acumular luz en sus manos.
¿Quién te crees que eres? –dice enojado mientras arroja otra lanza de luz, pero su ataque no llega a la chica porque es bloqueado por una patada proveniente de una chica pequeña de cabello blanco.
Aquel hombre solo mira serio a la recién llegada, con una cara de pocos amigos.
¡Maldita! –iba a atacar de frente, cuando del cielo cae un enorme rayo que obliga al agresor a hacerse a un lado a duras penas.
Es entonces cuando sale una chica de cabello negro mientras sonríe, de su mano derecha salen unas cuantas chispas, dando a entender que ella fue la que lanzo el ataque.
Ya veo, cabello rojo… eres un miembro de la familia Gremory –revela ese hombre la identidad de la pelirroja.
Soy Rias Gremory –se presenta la pelirroja- ¿Cómo esta, señor ángel caído? –pregunta mientras sonríe levemente y con un porte elegante, mientras el mencionado se levanta de donde callo y se sacude el polvo.
No tenía idea que esta ciudad estaba al cuidado de la familia Gremory –menciona como si nada mientras se acomoda el sombrero- ¿esa chica es miembro de tu familia? –pregunta, aunque realmente no le importa
Pero cuando Rias iba a responder, un borrón rojizo se mueve a gran velocidad, y antes de que pudiera reaccionar, el ángel caído tenía un puño incrustado en su estómago, mientras escupía sangre y saliva y sus ojos y boca se agrandaban todo lo que podía.
Es entonces que tanto el ángel caído como las 3 chicas miran a quien golpeo al primero, tratándose de Issei que pese al golpe que le había dado a ese hombre, sonreía como si nada.
¡Ma-maldito! –dice adolorido el ángel, cuando de pronto Issei toma su cara y lo estrella con fuerza en el suelo provocando un agujero ante la sorpresa de las chicas ahí presentes.
Por su parte Issei cambio su expresión a una más seria mientras veía al sujeto ahí tirado, el cual no podía moverse por el dolor.
Déjame aclararte algo sucio cuervo, no estoy del lado de los demonios si te lo preguntas, pero la chica que lastimaste es una querida amiga mía, así que, si valoras tu vida, no volverás a acercarte a ella, o esto que acabas de sentir será una caricia comparado a lo que te hare –y por su tono de voz, no bromeaba.
Entonces se aleja del ángel, que empieza a levantarse lentamente debido al dolor y ve con odio al chico.
No olvidare esto –dice antes de emprender el vuelo a duras penas.
Una vez se fue, Issei se acerca a Izumi, aunque Akeno y Koneko le cierran el paso.
¡Vamos!, si quisiera hacerle daño no me hubiera molestado en venir a salvarla –dice molesto al captar que creen que quiere causarles problemas- además, debo hacer algo o a este ritmo morirá –dice ahora preocupado.
Esta chica no morirá –habla Rias llamando la atención de los demás mientras se acerca a una inconsciente Izumi- después de todo, esta chica es…
…..
Pio-pio, pio-pio, pio-pio –suena el despertador de Izumi otra vez, marcando la hora para levantarse de la chica, la cual, al igual que el día anterior, apenas si se mueve para apagar el aparato moviéndose debajo de las sabanas.
Mmmm, otra vez un mal sueño –dice la chica con apenas fuerzas para moverse- tal vez debería tomarme el día, no me siento muy bien que digamos, pero eso puede afectar mi rendimiento… ¿Qué debo hacer? –se pregunta a sí misma, ya que siente el cuerpo adolorido, es entonces que se incorpora de la cama, pero cuando las sabanas se deslizan de su cuerpo…- ¡¿Por qué estoy desnuda?! –exclama sorprendida al ver que no tiene su usual pijama, pero en eso nota un movimiento a su lado en la cama- ¿are? –se pregunta extrañada, pero al mover las cobijas- ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?! –pega el grito al cielo, que de ser posible, se escuchó incluso en el siguiente condado.
Y es que, junto a ella, había una persona, y no cualquier persona, sino la chica más popular de su escuela, la mismísima Rias Gremory, y si eso no basto para darle la sorpresa del siglo, el hecho de que la pelirroja este igual de desnuda que ella la deja más fría que el círculo polar, pero no puede darse el lujo de pensar mucho en eso, ya que la puerta de su habitación se abre de golpe mostrando a su preocupada madre.
¡Izumi, ¿Qué pasa, porque gritaste?! –pregunta asustada por haber oído gritar a su hija, pero…- ¿are? –ve que su hija, que esta desnuda, comparte cama con una chica hermosa, que también esta desnuda, mientras que la pobre de Izumi, literalmente, se petrifica.
Mientras que con Rias, con toda esa conmoción finalmente se despierta, solo que de una manera más tranquila de lo que se esperaría.
Uaaaaah –bosteza la chica- buenos días –dice estirándose un poco, dejando ver sus generosos y desnudos senos que se mecen suavemente por el movimiento de la chica.
Di-disculpen –alcanza a decir la señora que retrocede lentamente mientras cierra la puerta, e inmediatamente- ¡AAAAAHHHHH, HAY UNA CHICA DESNUDA CON MI HIJA! –grita con fuerza, haciendo que a Izumi le crezca una enorme gota de sudor.
Vaya, veo que las mañanas en tu casa son muy animadas –habla la pelirroja llamando la atención de la castaña, la cual la ve más que nerviosa.
Di-di-disculpa… Rias-se-senpai –habla con dificultad- a-acaso tu… tu y yo… nosotras… -no sabe cómo realizar la pregunta, aunque a Rias le causa gracia su reacción.
Fufufufu, no tienes nada de qué preocuparte Izumi… ¿puedo decirte Izumi? –pregunta la chica de manera educada, a lo que la castaña asiente- gracias, y como decía, aun eres una chica pura, y aunque admito que eres linda, me gustan los chicos.
Pe-pero entonces por qué… -vuelve a intentar hablar.
¿Por qué estamos desnudas? –asiente con la cabeza la castaña- esa era la manera más rápida de sanarte la herida que te hicieron ayer –ante esto, Izumi la mira impactada.
¿Herida?... entonces lo de anoche… ¿fue real? –pregunta incrédula.
Así es, en mi descuido un ángel caído te ataco, lamento eso –menciona realmente apenada Rias- pero por suerte llegue a tiempo y pude salvarte, aunque lo que paso después ni yo me lo esperaba –ante esto Izumi la mira confundida, iba a preguntar a qué se refería cuando Rias se levanta de la cama, dejando ver su completa desnudes- te explicare luego las cosas, de momento hay que prepararse para ir a clases, y no pienso dejar que faltes –esto último lo dice firme, pero con una sonrisa amable.
Izumi no entiende nada de lo que pasa, pero parece que no puede llevarle la contraria a esa pelirroja, además de que le dijo que le explicaría lo que paso más tarde, así que aun con muchas dudas, también se levanta a vestirse.
Por cierto, ¿me ayudas a vestirme? –Izumi le ayuda a ponerse el sostén, debe admitir que los pechos de Rias son grandes- gracias, y creo que tú también necesitas ayuda –dice Rias al ver que Izumi también tiene un busto generoso.
Gra-gracias –dice débilmente aceptando la ayuda de Rias.
Luego de un rato, después de vestirse en un silencio algo incómodo para la castaña, ambas están listas para ir a la escuela, y ya dispuestas a bajar, logran escuchar que la madre de Izumi está hablando con alguien.
Oh, ya veo, entonces no es lo que pensaba en un principio –dice la mujer a alguien- bueno, no me importan las preferencias de mi hija, si ella es feliz, la apoyare al 100%, pero gracias por aclararme las cosas.
¿con quién hablas mama? –pregunta Izumi entrando a la sala seguida de Rias, pero cuando ven ambas con quien platicaba su madre- ¡¿Ise-san?! –dice otra vez impresionada al igual que Rias, solo que esta última lo disimula mejor.
Hola Izumi-san, Rias-senpai –saluda el chico con una sonrisa.
¿Qué… que haces aquí? –si es honesta consigo misma, este día no puede darle más sorpresas, pobre, la que le espera.
Oh, nada en especial, simplemente vine a recogerlas a ambas, tal como había quedado con Rias-senpai –dice el chico, aunque le da una mirada a la pelirroja como diciéndole que siga el juego.
Es verdad –habla la mencionada- sabía que podríamos… quedarnos dormidas y le pedí amablemente a Issei-kun que viniera a despertarnos en caso de que eso pase –menciona la chica.
Izumi ante esto, ve a ambos chicos con sospecha, en primera, ¿Por qué Rias estaba con ella?, dejando de lado el asunto de que ambas estaban desnudas, y en segunda, ¿desde cuándo Issei se llevaba bien con Rias?, y en tercera, ¿Por qué le molesta ese dato?
Ara, ara –menciona la mujer llevándose una mano a la mejilla- parece que se llevan muy bien, y veo que tienes muy buenos gustos hija
¿A qué te refieres Oka-san? –pregunta desconcertada Izumi.
Pues a que más… este chico es perfecto para ser tu novio –suelta la mujer y los 3 jóvenes quedan en shock, que directa
¡O-Oka-san! –dice la chica con un sonrojo tan brillante, que el cabello de Rias parece rosa- ¡I-Ise-san no es mi no-novio! –exclama la chica haciendo un puchero.
Fufufufu, nunca dije que fuera tu novio, solo dije que sería perfecto para el puesto- ríe tranquila la señora Hyoudou por la reacción de su hija- pero… si tu interés es otro… tu compañera Rias-chan también es muy bonita
¡OKA-SAN! –grita la chica creando un nuevo tono de rojo- ¡A MI ME GUSTAN LOS CHICOS! –comenta realmente avergonzada por la ocurrencia.
Jejeje, tranquila hija, solo quería divertirme a costa tuya –menciona la señora, mientras su hija echa humo por el enojo y la vergüenza, entonces pasa a ver a Rias- y dime querida, ¿Por qué no te presentas formalmente? –pide amable.
Muy buenos días señora Hyoudou, soy Rias Gremory, compañera de escuela de Izumi e Issei –contesta de forma educada con una pequeña reverencia- es un placer conocerla.
Oh, que chica tan educada, soy Hyoudou Miki, madre de Izumi, también es un placer conocerte… ¿y ahora podrías decirme por que estabas en la cama con mi hija y ambas desnudas? –va directo al grano, y con lo dicho, Issei escupe el té que la mujer mayor le preparo antes.
Ante eso, la castaña se pone seria, ella también quiere saber cómo paso eso, Issei por su parte se trata de imaginar esa escena, pero antes de poder tener una imagen mental, Izumi le da un zape para que no piense eso; Rias solo sonríe ante ese gesto, pero antes de que algo más pase, la pelirroja lleva una mano a su espalda, y haciendo un par de movimientos de esta, hace algo que solo Issei pudo captar.
Sabes algo hija… luego me explicas a fondo… ahora vamos a desayunar… que se les hace tarde… -dice la mujer, pero parece estar entre mareada y confundida.
¿Oka-san… estas bien? –pregunta preocupada la chica al ver el actuar raro de su madre.
Si cielo… solo que… es mejor apurarse… ¿me ayudas...? –y sin esperar respuesta va a la cocina, pero antes de entrar- Rias-chan… Issei-kun… pueden quedarse a desayunar –y ahora sí, entra en la cocina seguida de su hija, dejando a los 2 mencionados solos.
La hipnotizaste –afirma el chico volteando a ver a Rias
Bueno, ¿de qué otra forma podría explicar a detalle lo que paso? –sonríe como si nada la pelirroja- además, creo que debemos hablar en un ambiente más… privado, ya que no solo Izumi tiene preguntas, yo también las tengo con respecto a ti Issei –dice la chica mirándolo fijamente.
Si, si, como sea, solo espero que Izumi-san esté preparada para esa… sorpresa –menciona el chico con un leve deje de preocupación.
Ara, ¿te preocupa Izumi? –pregunta curiosa… pero por alguna razón le molesta el saber eso.
Es mi amiga, y su mundo está a punto de cambiar, sería un descorazonado si no me preocupara –admite Issei
Pero antes de que Rias diga algo más, la madre de Izumi los llama para que pasen a la mesa, y así transcurre un desayuno en un ambiente bastante peculiar, siendo la única que lo disfruta la propia señora Hyoudou.
Luego de desayunar, despedirse de la señora y prometerle tanto Rias como Issei que volverían después, los 3 jóvenes van a la academia, y ahora el silencio es bastante incómodo para Izumi, indiferente para Issei que va como si nada, y una incógnita por parte de Rias ya que ella sonreía tranquila, hasta que…
¡NOOOOOOO! –grita alguien, y tanto Izumi como Issei sienten un dejavu- ¡El maldito de Dragenfelt no solo vino de nuevo con Izumi-chan, TAMBIEN CON RIAS-SAMA! -Se oye en todo el lugar, y los 3 chicos miran con tremendas gotas recorrerles la nuca al ver la reacción de todos los alumnos.
Por un lado, los hombres parecen derramar lágrimas de sangre mientras mandan a Issei todo su rencor e ira por la suerte de ir con 2 de las chicas más hermosas de la escuela, mientras que las chicas, algunas están en negación de que el segundo príncipe de la academia este con su adorada Rias Onee-sama y con la siempre amable Izumi, mientras que otras solo tratan de contener las lágrimas y aceptar la realidad.
Estoy empezando a dudar del estado mental de muchos de los estudiantes –comenta Issei a lo que ambas chicas voltean a verlo con duda- digo, ¿Por qué se quejan tanto de que ande con ustedes?, no es como si me estuviera robando la novia de alguien o que alguna de ustedes haya rechazado a alguien que se le declaro con anterioridad.
Ante esas palabras, los hombres dejan de quejarse para mirar con sorpresa a Issei por lo que dijo.
Bueno, si soy honesta ningún chico me ha invitado a salir –comenta repentinamente Izumi y los hombres la ven con mucha más sorpresa y mirándose entre ellos- si bien, tal vez los hubiera rechazado, bien podría haber ido con alguno en plan de amigos –ante esta revelación, los chicos se tornan de piedra y a algunos les salen fisuras.
Por mi parte tampoco se me han declarado, pero si soy honesta no estoy interesada de momento -confiesa Rias y los chicos al oír eso último, se vuelven totalmente blancos y una brisa de viento los desintegra como si fueran de polvo.
Y por eso digo que estoy dudando de su estado mental –remata Issei, mientras todos los hombres que oyeron esa conversación quedaron medio muertos en el alma.
Ya una vez en la escuela, Rias se despide de los otros 2 jóvenes, pero diciéndoles que enviaría a alguien a por ellos al terminar la primera jornada de clases durante el almuerzo para poder aclarar todo, y cuando ella iba directamente a su aula, se topa con la chica pelinegra de lentes que Issei se cruzó la otra vez.
Buenos días Sona –saluda Rias.
Buenos días Rias, veo que llegaste acompañada –refiriéndose a los 2 chicos que iban a su aula y eran el centro de atención de toda la academia.
Si, así es, un es mi querida Imouto –dice con una sonrisa viendo a la castaña que esta sonrojada debido a algún comentario de 2 de sus amigas que se le acercaron a hablarle.
¿Y qué me dices de Dragenfelt-kun? –pregunta sería acomodándose los lentes- puedo sentir cierta aura sobrenatural en él, pero no logro descifrar de que es.
Pronto lo averiguare Sona, pronto lo averiguare –dice igual de seria viendo al castaño que simplemente ignora las miradas hostiles de la población masculina.
Y de ese modo transcurre el día con relativa normalidad, al menos para Izumi es una distracción de todo lo que ha pasado, mientras que para Issei la situación es algo realmente nuevo, al parecer, ni 10 años aquí bastan para tocar apenas la superficie de los misterios ocultos.
Y al finalizar la primera jornada del día, Issei e Izumi se encuentran en su aula, esperando al enviado de Rias, pero son sacados de sus pensamientos cuando las chicas empiezan a gritar emocionadas.
¡kyaaaaa, es Kiba-kun! –menciona Aki al ver al primer príncipe de la academia ingresar a su salón.
Buenas tardes –habla educadamente el joven, arrancando suspiros de las chicas- estoy buscando a Hyoudou Izumi y a Isseroith Dragenfelt. ¿se encuentran por aquí? –pregunta amable.
Entonces Issei nota el aura del chico, por lo que se levanta de su lugar y se acerca al rubio,
Yo soy Issei, ¿Qué asunto tienes conmigo? –pregunta tranquilo, iba a responder cuando ambos muchachos sienten escalofríos, y al mirar a su alrededor, una atmosfera rara los rodea.
Si estoy soñando, no me despierten, y si estoy despierta, no me dejen dormir –dice una chica que ve con ensoñación a esos 2 juntos.
El porte educado y elegante de Kiba-kun, y el porte atlético y tranquilo de Issei-san, esta combinación no creí que fuera posible ser tan perfecta –dice otra, aunque esto le saca una gota de sudor a los involucrados.
Mientras que Izumi se aguanta la risa, decide salvar a los 2 chicos antes de que sus compañeras empiecen a tener fantasías yaoi, por lo que se acerca.
Kiba-san –llama al rubio- imagino que vienes de parte de Rias-senpai.
Efectivamente Hyoudou-san, por favor, tú y Dragenfelt-san vengan conmigo –les pide el chico.
Bueno, ya que te tomaste la molestia, sería una descortesía rechazarlo, andando Izumi-san –anima el castaño rojizo, y así ambos siguen a Kiba ante la mirada atónita de los hombres y la soñadora de las chicas, hasta que…
Un momento –habla Kaori tras salir de la ilusión- si Kiba-kun vino hasta aquí a petición de Rias Onee-sama, ¿no significa que ella quiere que Izumi-chan e Issei-san sean miembros de su club?
Al darse cuenta de ese detalle, todos, absolutamente todos tienen diversos pensamientos, unos preocupados de que les quiten ya sea a Issei o a Izumi, o caso contrario, que Rias, Akeno o Koneko tengan un interés en Issei, o que Kiba e Izumi inicien una relación, todos rezando porque no sea nada de eso, lástima que sus rezos no serán oídos.
Ahora con los 3 jóvenes, el trayecto es un tanto incómodo para Izumi, más que nada por los murmullos de las chicas.
"qué envidia, ¡Hyoudou-san esta con Kiba-kun y Dragenfelt-san!" –decía una- "la tercer Onee-sama con los 2 príncipes, es injusto" –decía otra, y las más pervertidas decían cosas sobre un trio, cosa que a la castaña le hacían querer voltear y decirles que no era nada de eso, pero la mano de Issei en su hombro y su mirada le da una sensación de paz.
Tranquila Izumi-san, son solo palabras, nada de eso debería importarte, además, los comentarios de los hombres son peores –dice el chico, y por recomendación, dejaremos eso a la imaginación de los espectadores.
Cuando finalmente llegaron al viejo edificio, Issei estaba entre emocionado e intrigado por qué clase de lugar era, Izumi estaba nerviosa y ansiosa por saber la verdad y Kiba solo les indica que lo sigan,
Una vez dentro, el rubio guía a los otros 2 al segundo piso, pero cuando van a subir las escaleras, Issei se fija que en el fondo del pasillo hay una habitación que curiosamente tenía cintas de prohibido el paso, además de que podía sentir un extraño poder salir de ahí, era grande, pero no estaba bajo control, ¿Qué habrá ahí?
¿Issei-san? –pregunta extrañada la chica al ver que se detuvo al pie de la escalera.
Perdón, estaba pensando en algo –miente, no es momento de darse a sospechar, así que reanuda su paso
A los pocos segundos llegan a su destino, donde Kiba toca a la puerta y se escucha desde adentro a alguien decirles que pueden pasar, al hacerlo, ambos jóvenes ajenos a ese lugar miran toda la habitación, sin duda es un lugar elegante, pero adecuadamente decorado para dar un aire de misterio y misticismo.
El lugar es amplio para que varias personas puedan estar sin que estén apretados, un par de sofás en el centro con una mesa en medio de ambos, en el fondo, un escritorio bastante elegante con su respectiva silla, todo iluminado con una luz tenue para dar ambiente y con velas, aunque había una ventana donde podía entrar un poco de luz, pero algo que llamo y desconcertó a Issei e Izumi, es que había una regadera y alguien la estaba usando, Issei sabía quién era gracias a su olfato, pero mejor no dice nada y deja que todo siga su curso, y es cuando nota que en uno de los sofás había una chica pequeña de cabello blanco y ojos dorados, aunque de mirada demasiado seria, ella estaba comiendo unos dulces, pero admite que es una chica linda, aunque su olor era raro, en definitiva era una parte demonio, pero había algo más que no sabría describir, pero curiosamente le era familiar.
Esa es Toujou Koneko –le murmura Izumi- es considerada la mascota de la escuela, aunque no es muy expresiva –aclara de quien se trata, pero para Issei, el termino de "mascota de la escuela" se le hace algo… bueno, no sabe qué clase de algo, pero no es bueno que le digan así a la chica.
Luego junto a la ducha estaba otra chica que en verdad era una belleza, de cabello negro recogido en una cola de caballo, bastante voluptuosa si piden la opinión de Issei, con una sonrisa un tanto intrigante, su aroma para el dragón también era una extraña mescla, solo que más variada, podía oler 3 esencias, la demoniaca, y curiosamente la de ángel caído y humano, eso sí que lo desconcertó.
Y finalmente el chico que los trajo, su aroma es mescla de humano y demonio, pero había algo que todos tenían en común a parte de estar aquí y ser siervos de Rias, algo más profundo y personal, puede verlo en sus ojos de cada uno, pero ¿qué será?
Buchou, los he traído –habla Kiba sacándolo de sus pensamientos.
Gracias Yuuto –responde la chica, que como supuso Issei, era quien se estaba bañando, ¿era en serio?
Ara, ara, así que ustedes son los nuevos miembros del club –dice la morena acercándose y haciendo una reverencia- yo soy Himejima Akeno, la fukubuchou de este club, espero disfruten su estancia aquí –al hacer esos movimientos, Issei tiene que hacer uso de todo su autocontrol para no mirar embobado los senos de la chica, sí que son grandes.
Mu-muchas gracias Himejima-senpai –dice algo cohibida Izumi y haciendo también una reverencia- soy Hyoudou Izumi, un placer –y como con Akeno, Issei se mantiene estoico para no mirar de más.
Soy Isseroith Dragenfelt, también es un placer –dice educado e imitando la reverencia.
Lamento la demora, pero es que debido a que se nos hacía tarde no tuve tiempo de darme un baño –dice Rias finalmente saliendo de la ducha, ya vestida con su uniforme, pero secándose el pelo
Y una vez invitando a todos a sentarse en los sofás, ella toma su lugar en el escritorio.
Iré directo al grano, Izumi, Issei, todos aquí somos demonios –suelta sin más.
"¡Que directa!" –piensa Issei al ver como la pelirroja aborda el tema.
¿Eh? –es la reacción de Izumi, aunque su cara muestra que piensa que Rias está loca.
Veo, Izumi, que no crees lo que te digo, ¿pero recuerdas al hombre de anoche? –pregunta la pelirroja, y al ver de nuevo la cara un poco asustada de Izumi le da a entender que si- ese hombre era un ángel caído –revela la chica.
Entonces… todo eso no fue un sueño –afirma la castaña mirando a ningún lugar en específico.
Bueno –habla entonces Issei- según entiendo yo, los ángeles caídos eran ángeles al servicio del dios bíblico, pero por motivos egoístas fueron expulsados del cielo, ¿o me equivoco? –pregunta
Ara, estas en lo correcto Issei-kun –confirma Akeno.
Entonces, ustedes los demonios están en una especie de guerra con los caídos, ¿verdad? –vuelve a preguntar.
En efecto Issei -vuelve a retomar la palabra Rias- estamos en guerra ya que los ángeles caídos fueron precisamente expulsados al inframundo, al mismo tiempo, los demonios querían mantener la supremacía del mismo lugar, y por eso este conflicto ha durado mucho tiempo.
Esto… yo… no entiendo que pasa –confiesa Izumi ya que esto se sale de su percepción normal de las cosas.
Todo lo que dije es verdad –dice Rias
Pero… eso de ángeles, ángeles caídos y demonios, ¿no suena eso demasiado irreal? –pregunta nerviosa, aunque a todo esto Issei se mantiene tranquilo.
¿Reconoces a este chico? –pregunta nuevamente Rias, y le da una foto a Izumi, la cual, al verla, sus ojos se abren lo más que pueden, ya que es una foto de ella con cierto muchacho.
Hi-Hideki-san… -murmura impactada- ¿Cómo… como es que tienes esta foto?, pensé que había soñado con el –dice aturdida por ver la imagen de Hideki.
Ese chico es de la misma clase que el hombre que te ataco ayer, es un ángel caído –comenta Rias en un tono serio.
Entonces no fue un sueño –comenta ahora igual de seria Izumi- entonces… ¿Por qué quería matarme?
Por el Sacred Gear que llevas dentro –le contesta una vez más Rias igual de seria.
¿Sacred Gear? –pregunta desconcertada la chica castaña, en definitiva, esto es algo que le está enredando mucho la cabeza.
Es una buena pregunta –esta vez es Akeno quien habla- los sacred gear son un poder especial que poseen algunos humanos, y se dice que, a lo largo de la historia, aquellos personajes que han destacado poseían uno, como Albert Einstein o Alejandro Magno –aclara la chica
De hecho, Izumi, tú tienes esa clase de poder en tu interior –menciona Rias mientras señala a la nombrada.
Yo… tengo esa clase de poder –la chica se lleva una mano al pecho, todo esto se le hace más y más irreal- ¡no, no puede ser, solo soy una chica normal cuyo sueño es ser diseñadora! –comenta exaltada.
Izumi-senpai, sin duda es una chica, pero para nada es normal –dice Koneko en un tono calmado mientras degustaba de sus dulces.
Bueno, bueno, no pienses en eso Izumi –comenta Rias con una sonrisa un poco complicada por lo dicho por Koneko- pero para manifestar tu poder, cierra los ojos y piensa en una pose en la que sientas que puedes manifestar tu poder –indica la chica.
Etto… ¿Cómo hago eso? –pregunta al no entender bien esas instrucciones.
Veras Izumi-san –finalmente habla Issei- lo de la pose no es un requerimiento obligatorio, es más una cuestión de presentación, lo que debes hacer es lo siguiente –se levanta de su lugar y se pone frente a la castaña, a la que le ofrece una mano para que se levante y ella lo toma un poco sonrojada- eso sí, cierra los ojos y piensa más bien en un punto de tu cuerpo e imagina que acumulas algo en ese punto.
E-está bien –dice aun sonrojada, entonces cierra los ojos, lleva sus manos a la altura del pecho mientras se concentra, y empieza a pensar en una sensación, la cual identifica a la sensación del calor de la mano de Issei cuando este tomo la suya, aunque no se da cuenta que el rubor aumenta ante la mirada de los demás.
¿Qué estará pensando? –murmura Rias, aunque de nuevo esa pequeña molestia de que Issei la haya sujetado de la mano la desconcierta.
Entonces la calidez que siente Izumi se incrementa, y empieza a sentir como si algo surgiera de su mano izquierda.
¿Qué… que es… esto? –entonces en el dorso de su mano izquierda emerge una luz roja mientras aparece una joya verde, cosa que llama la atención de los demonios mientras que Issei arquea una ceja.
Ese es tu sacred gear –dice Rias con una ceja alzada, y al final, en la mano de Izumi aparece un extraño guante rojo con una joya verde, ante la sorpresa de todos, pero para Issei, al ver ese guante se mira su mano derecha y una sonrisa se posa en sus labios.
¡Wow, esto… ¿es mi sacred gear?! –dice sorprendida al examinar su mano- es impresionante… aunque también un poco atemorizante.
Tu sacred gear podría haber sido una amenaza para los ángeles caídos, y por eso Hideki intento matarte –aclara Rias.
Pero… estoy viva, ¿no fallo en su misión? –pregunta confundida- y a todo esto ¿Cómo me quito este guante?, si lo traigo puesto me llamaran la atención.
Del mismo modo que pensaste en manifestar tu poder, piensa en que te deshaces de el de la misma manera –vuelve aclarar Issei, aunque ahora si llama la atención de todos que lo ven con algo de sospecha.
Izumi hace caso y logra hacer desaparecer el guante luego de concentrarse, una vez hecho eso, Rias vuelve a tomar la palabra.
Cuando estabas a punto de morir Izumi, tuviste la fuerza de invocarme, Akeno, muéstrale el panfleto –le pide a la morena
Hai Buchou –dice sonriente la chica, la cual le da a Izumi un papel que tiene dibujado un circulo con diferentes símbolos.
He visto esto antes –aclara Izumi- es el mismo dibujo que me dio una chica en un raro cosplay.
Ante sus palabras, Rias ríe un poco ante la referencia de la castaña.
Veras Izumi, los demonios hacemos pactos con los humanos por medio de contratos para cumplir sus deseos, en cambio los demonios podemos cobrar una compensación y obtener un poder que sea equivalente a la intensidad del deseo del humano –aclara Rias.
Ya veo, entonces esto es lo que llaman círculo mágico, ¿o me equivoco? –pregunta Issei, aunque ya se daba a la idea.
En efecto Issei-kun –ahora habla Akeno- usamos estos círculos ya que hoy en día son pocos los humanos que saben de estos círculos, y todavía son menos los que saben hacerlos y usarlos, es por eso que usamos asistentes para repartir estos panfletos.
Y aquel día tanto tu como Izumi-san recibieron uno –vuelve a hablar Rias- y cuando Izumi estuvo a punto de fallecer, tuvo un deseo tan fuerte que fue capaz de invocarme, y por coincidencia, al mismo tiempo se manifestó tu sacred gear, y por eso te salve.
Un momento… ¿quieres decir que si no fuera por ese sacred gear me hubieras dejado morir? –pregunta en shock la castaña.
Bueno… yo… -no sabe cómo responder la pelirroja, pero entonces Issei carraspea llamando la atención de todos.
No lo veas así Izumi-san, de hecho, si no tuvieras ese sacred gear, ni siquiera hubieras sido un objetivo de los ángeles caídos, pero como fuiste víctima de las circunstancias, el hecho de que tuvieras en ese momento el círculo mágico fue lo que te salvo, podrías llamarlo una coincidencia, porque bien, hubieras podido haber rechazado ese pedazo de papel cuando te lo dieron, pero ahora no estarías con nosotros –razona Issei- "y yo estaría comiendo ángel caído a las brasas ahora" –piensa eso último.
Si lo pones de esa manera… creo que debo estar agradecida de que tuviera ese papel –murmura Izumi algo más tranquila y aliviada de seguir viva.
Bueno… creo que es mejor presentarnos –habla Rias, en parte agradecida por la ayuda del castaño rojizo, y en parte para salir de ese pesado ambiente.
Entonces todos los miembros del club se ponen de pie, y al hacerlo, de sus espaldas salen alas de murciélago de sus espaldas.
Soy Yuuto Kiba, estudiante de segundo grado, es un placer –se presenta formalmente el rubio.
Toujou Koneko, de primer grado, encantada –dice seria la peliblanca, cosa que saca un sudor a Issei e Izumi por la seriedad.
Himejima Akeno de tercer año y fukubuchou del club, espero nos llevemos bien –habla la morena con su sonrisa.
Y yo sor Rias Gremory, soy la Buchou de este club y demonio de clase alta, también soy la ama de todos ellos y tengo el rango de duquesa, encantada Izumi e Issei. –termina de presentarse la pelirroja
Entonces, Izumi siente un cosquilleo en su espalda, y cuando voltea a ver, le salen un par de alas como a los demás miembros del club.
¡Me-me salieron alas! –se sorprende la chica- ¿entonces también soy un demonio?
Así es Izumi, de hecho, eres parte de mi nobleza –dice Rias con una sonrisa.
Entonces… ¿soy una esclava? –murmura apesadumbrada la castaña.
Bueno, no lo veas de esa forma Izumi, más bien, eres parte de mi familia –aclara Rias para calmar a la castaña- y dependiendo de cómo te comportes como miembro de mi nobleza, podrías llegar a ser un demonio de clase alta y tener tus propios sirvientes.
Eso ultimo no suena mucho de mi forma de ser… pero si dices que no soy una esclava, creo que eso si es bueno –acepta un poco resignada Izumi- creo que esto es mejor que estar muerta.
Vaya, que honesta –dice con una sonrisa Kiba mientras Koneko asiente.
Bueno, es mejor enfrentar las cosas con la cara en alto que perder el tiempo preocupándose –menciona Issei a lo que los demás parecen darle a razón.
Entones Izumi, ¿estás de acuerdo en ser mi siervo? –pregunta Rias.
Supongo que estoy en deuda, así que acepto Rias-senpai –acepta Izumi.
Perfecto, pero de ahora en adelante debes llamarme Buchou –aclara Rias.
¿Buchou, y eso por qué? –pregunta ahora Issei.
La academia es parte de mi territorio, insisto en que me llamen así, además, todos en el club me llaman de esa forma –responde la chica.
Siendo ese el caso, la llamare Buchou desde ahora –acepta Izumi- por favor, enséñenme todos para ser un buen demonio –pide la chica haciendo una reverencia- estoy a su cuidado.
Todos los miembros del club sonríen a su nuevo miembro, pero…
Si soy honesta, nunca imagine que los más populares de la escuela serian demonios, hasta Ise-san es uno –y es cuando los del club se dan cuenta del "pequeño" detalle que falta.
Yo no soy demonio –habla Issei antes de que alguien diga algo.
¿Qué? –pregunta la chica.
Que no soy un demonio –repite el chico, y luego ve como todos, a excepción de Rias, lo miran con sorpresa.
¿Cómo que no eres un demonio? –vuelve a preguntar Izumi.
A eso mismo, yo no soy un demonio, Izumi-san –vuelve a repetir- ¿Por qué me ven así? –mira al resto del club
Rias, ¿Qué quiere decir Issei-kun con que no es un demonio? –pregunta nerviosa Akeno a la pelirroja.
Veras Akeno, el día en que reencarné a Izumi, Issei apareció de repente, y vio como la reviví –confirma la chica.
¿Y no lo convertiste o le borraste la memoria? –pregunta de nuevo Akeno ahora alarmada.
Pues… -esa era la idea, pero… -es interrumpida por el mismo Issei.
Simplemente incremente mi poder y la intimide un poquito –dice con simpleza, entonces Akeno, Kiba y Koneko se ponen en guardia mientras Izumi lo ve con sorpresa y Rias un tanto incomoda.
¿Entonces quién eres y que es lo que quieres? –pregunta serio Kiba, a lo que Issei suspira.
Vamos, si quisiera problemas con ustedes hace tiempo que los hubiera atacado –menciona el chico tratando de calmar el ambiente, pero no parece funcionar porque lo ven con más sospecha.
¿Estás diciendo que sabes quienes somos desde antes de conocernos? –pregunta Rias mirándolo seriamente.
Buenoooooo… si –afirma Issei sorprendiendo a todos- tal vez para los humanos normales sus auras pasen desapercibidas, pero para cualquiera que tenga un mínimo de entrenamiento sobre artes ocultas, espiritismo o energías de diversos tipos, sentiría su poder, como que no son muy discretos para esconder sus presencias, incluso puedo sentir a esta distancia al otro grupo de demonios que están en la escuela.
Rias y el resto muestran rostros un poco complicados por las palaras de Issei, e Izumi solo se mantiene de observadora silenciosa.
Ejem –carraspea Akeno- bueno Issei-kun, dejando eso de lado, debes entender que, a simple vista, eres sospechoso, ya que sabes del mundo sobrenatural, lidiaste con 2 ángeles caídos, y según Koneko, tienes un aura extraña, por lo que, a nombre de todos, ¿Quién o que eres? –pregunta una vez mas
Ahhh –suspira Issei- veo que no quedaran tranquilos si no digo algo, bueno, que se le va a hacer –camina hasta quedar enfrente de todos, se coloca el puño derecho a la altura del corazón, casi una pose militar y hace una elegante reverencia- mi nombre es Isseroith Dragenfelt, considérenme un aliado, y de momento… solo puedo mostrarles esto.
Y ante la sorpresa de todos, de la espalda de Issei emergen un par de enormes y majestuosas alas de dragón de un tono rojo oscuro, incluso Koneko queda con la boca abierta, Izumi se tiene que tallar los ojos, Kiba ve anonadado esas alas y Rias y Akeno parpadean un par de veces.
Digamos… que tengo un poco de dragón en mi –dice sonriente- y antes de que pregunten, no, no soy el Sekiryuutei –aclara.
Entonces… ¡sabes todo acerca del mundo sobrenatural, la situación que ocurre en el inframundo, el cielo y otras facciones! –menciona sorprendida la pelirroja, pero este comentario llama la atención de Izumi.
¿Otras facciones? –pregunta sin entender nada.
Veras Izumi-chan –toma la palabra Akeno- todas, absolutamente todas las mitologías, religiones y seres sobrenaturales y fantásticos son reales, no solo los demonios, ángeles, ángeles caídos o –mira a Issei sonriente- incluso dragones
Me-me está diciendo que la mitología griega, egipcia, hindú, nórdica, mexicana, africana y todas las demás… ¿son reales? –la cara de Izumi parece querer colapsar.
Así es Izumi-chan, incluso los youkais, vampiros, hombres lobo y otras criaturas de distintos folclores son bastante reales –reafirma Akeno, solo para que Izumi…
¡PAM! –caiga desmayada.
¡IZUMI/CHAN/SEMPAI/SAN! –gritan los miembros del club y van a socorrerla
Creo que fue demasiada información en poco tiempo –dice Issei con una sonrisa forzada.
Un rato después, finalmente luego de lograr hacer reaccionar a la castaña, el grupo hablo un rato dándole los detalles a Izumi, explicándole que de momento sería un demonio de clase baja, pero dependiendo de cómo se desempeñe, podría llegar incluso a uno de clase alta si se esfuerza, además de que los caídos no la molestarían o podrían iniciar un conflicto entre facciones.
También le explicaron que, aunque es una época de relativa paz, hay una guerra fría entre las 3 facciones bíblicas, lo que incluía a los ángeles del cielo, los caídos y los demonios, además de explicarle que hace tiempo hubo una guerra civil en el inframundo, y los demonios de sangre pura fueron casi extinguidos por ese conflicto, pero para aumentar sus números, empezaron a reencarnar a otros seres y convertirlos en demonios, de ese modo su número empezó a crecer.
Para Izumi era demasiada información, incluso Koneko le dio un vaso de agua y una aspirina para calmar el ligero dolor de cabeza que le estaba apareciendo.
Luego vino una explicación básica de lo que es su sacred gear, diciéndole que estos toman la forma que el usuario quiera y tienen la capacidad de crecer y evolucionar, aunque cuando pregunto por qué su sacred gear era un guante, el que respondió fue Issei con una teoría, ya que la chica es una diseñadora de ropa, cuando imagino la forma de manifestar su sacred gear, sintió que algo cubría su mano, como un guante, y de ese modo es que tiene esa forma.
Una vez aclarado eso, le dijeron que su sacred gear era uno llamado Twice Critical, un sacred gear tipo dragón que sirve para aumentar su poder, pero no vieron la mirada analítica del castaño rojizo.
"No sé qué sea esa cosa, pero definitivamente esconde algo mucho más poderoso" –piensa el chico, ya que él puede sentir que el poder de ese guante está siendo contenido.
Finalmente termina la reunión, ya que pronto iniciarían las clases y ambos chicos no habían almorzado nada, pero gracias a Akeno, pudieron degustar de una merienda a base de té y galletas, al menos no tendrán el estómago vacío, y para cuando se iban a clases, Rias les dice que vuelvan al terminar las clases, ya que aún faltan cosas por decir y que Izumi ya es miembro del club, además de hablar con Issei.
Ya una vez que regresaron a clases, son abordados por las chicas amigas de Izumi.
¿Y para que quería hablar con ustedes Rias-senpai? –pregunta Aki, aunque su tono de voz muestra algo de ansiedad.
Pues, ella nos invitó a los 2 a formar parte de su club, nada más –aclara la chica.
¿Y que dijeron? –ahora fue otra compañera de clase.
Pues aceptamos –dijo Issei dejando en silencio a toda el aula- siendo honestos, siempre quise unirme a algún club.
¡¿Entonces porque no te uniste al club de kendo?! –pregunta una exaltada Kaori.
¡O al club de natación! –dice otra igual de exaltada, así como muchas otras.
Bueno, nunca me lo pidieron, y si me lo hubieran sugerido con gusto aceptaba –dice rascándose la nuca, solo para dejar a todas las chicas hechas piedra.
Por su parte, Issei podía sentir los sentimientos de odio de todos los hombres, y poniéndose a analizarlo, entiende esos sentimientos, después de todo estará en el club donde se encuentran las 3 Onee-samas más bellas de la escuela, la muy querida mascota de la escuela, y para las chicas, estar cerca del primer príncipe de la escuela, sin duda una rara sensación se mete dentro de él… ¿debería preocuparse por aquellas chicas que tienen un sangrado nasal y los ojos desviados como si fantasearan algo?
Luego de ese momento… peculiar, las clases reinician, para disfrute de unos y tedio de otros, y cuando finalmente terminan, tanto Issei e Izumi van de regreso a la vieja escuela, aunque el silencio es un poco incómodo.
Izumi-san, ¿estas molesta? –pregunta con un tono un tanto bajo.
No… simplemente… es que no se ya ni que pensar –habla la chica en un tono un poco apagado- hasta hace poco era una chica normal, con problemas y preocupaciones normales, como el tener dinero suficiente para mis cosas, si ir por un postre con mis amigas después de clases, o en mi caso, si diseñar una chaqueta o una blusa, pero ahora… el mundo se hiso más grande de lo que puedo imaginar –dice en un tono un tanto ansioso y preocupado.
"Si supieras que ni siquiera has raspado la superficie" –piensa Issei- dime Izumi, ¿te arrepientes o te molesta ser un demonio? –pregunta con voz tranquilizadora.
Si soy honesta, no sé qué pensar, en primera, definitivamente los demonios no son como los pintan –sonríe de medio lado- se ve que Rias Buchou es alguien amable, aunque también se ve que es un poco orgullosa, y el resto del club parecen buenas personas, y por lo general, pintan a los demonios como seres malignos que solo buscan hacer el mal –da su sincera opinión.
Bueno, eso demuestra que se aplica el dicho "el león no es como lo pintan", no deberías dejarte llevar por los estereotipos que otros establecen –sugiere el chico.
Muy cierto, y, por otro lado, agradezco que me haya revivido… no quiero dejar sola a mi madre –dice ahora triste ante la idea.
La quieres mucho, ¿verdad? –pregunta con una sonrisa.
Demasiado… a veces siento que no merezco ser su hija –confiesa su temor- ella me crio sola, y cuando era niña ella tenía doble turno en su trabajo para poder darme las cosas que quería, pero nunca quise más de lo que necesitaba, y para no darle problemas, siempre procure ser una buena estudiante e hija, para que todo su esfuerzo valiera la pena –dice con orgullo de su madre- pero la idea de que se quede sola… de que yo hubiera muerto, me aterra más que el hecho de ser asesinada por un ángel caído –al pensar eso, un estremecimiento casi la paraliza.
¿Y qué hay de tu padre? –vuelve a preguntar Issei.
Pues… él… falleció –dice triste al recordar a su progenitor, y las lágrimas empiezan a brotar- perdona… es que recordarlo aún es doloroso para mí -más, sin embargo, no espero lo siguiente, que Issei la abrace- ¡¿Qué… que haces Ise-san?! –pregunta sorprendida y sonrojándose por el contacto del chico.
Una vez mi madre me dijo, que cuando vea a alguien triste, para confortarlo hay que darle un abrazo, y más si es alguien a quien estimas –dice con un tono de voz tranquilo y hasta relajante- perdona por preguntar algo que es un tema delicado para ti.
La chica si bien, aún sigue sonrojada, el contacto no le desagrada, incluso es bastante cálido y acogedor, por un instante su mente se desconecta y solo se enfoca en esa agradable sensación.
Ara ara, parece que Issei-kun e Izumi-chan son muy unidos –escuchan la voz de Akeno, y cuando ven en dirección del antiguo edificio, la morena estaba justo frente a ellos con una amplia sonrisa.
¡A-A-A-AKENO-SAN! –grita la chica, y cuando ve en qué situación está con el chico, su rostro se torna incluso más rojo que el cabello de Rias- ¡N-N-NO ES LO QUE CREE! –grita nuevamente separándose de golpe del muchacho empujándolo con más fuerza de lo que quería haciendo que este vaya hacia atrás y termine golpeándose la espalda con un árbol.
Itte –dice adolorido para que después le caiga una rama en la cabeza- ¡Itte! –y para que finalmente le caiga un nido en la cabeza con todo y huevos, para que estos empollen en el acto- ooohh, miren, ¿no son lindos? –señalando a los polluelos.
Ambas chicas que vieron todo eso, se miran entre ellas, solo para comenzar a reír por el aspecto del chico.
Jajaja, Ise-san, jajajaja te ves jaja te ves gracioso jajajaja –dice Izumi entre risas mientras se sujeta la barriga.
Jajaja, vaya serie de eventos en cadena jajaja –ríe Akeno más modesta pero no menos divertida.
¿Qué puedo decir?, casi siempre termino en una situación poco ortodoxa –dice sonriente el chico.
Luego de que Issei se tomara la molestia de devolver el nido a su lugar, se reúne con las chicas y retoman el camino al club, con el ambiente menos incomodo que hace unos momentos, ya una vez dentro del edificio, Rias les agradece el haber vuelto.
Bueno chicos, ya aclaradas las cosas, creo que es momento de que le enseñemos a Izumi que es lo que realmente hacemos los demonios hoy en día –comenta sonriente la pelirroja.
Etto… Buchou –habla precisamente la nombrada por Rias- ya lo comento antes, sobre hacer contratos, ¿pero a que se refiere exactamente con eso? –pregunta al tener curiosidad.
Pues es realmente simple Izumi-chan –habla Akeno- básicamente lo que hacemos los demonios es ir a las casas de los humanos que nos invocan mediante los panfletos que repartimos y después simplemente cumplir el deseo que el invocador quiera, a cambio de una remuneración.
¿Una remuneración? –se queda pensando la castaña un instante- ¡¿no me digan que debo pedir a cambio su alma?! –pregunta algo asustada ante la idea, pero ocasionando las risas de todo el club, incluso de Issei.
Jajaja, tranquila Izumi, jajaja, los días en que los demonios pedían el alma de los humanos fueron hace mucho tiempo –comenta Rias calmándose un poco de la risa- simplemente debes recibir algo a cambio, ya sea una compensación económica, algún objeto de valor, o más importante, un contrato con el invocador, y mientras más contratos tengas, más oportunidades tienes de ascender a un demonio de clase media y así sucesivamente –explica la pelirroja.
Entiendo, menos mal, ya temía que tuviera que hacer algo que no me gustaría –en eso, Kiba pone una caja frente a la chica - ¿y esto?
Veras Izumi-chan, al ser nueva, tu trabajo por ahora será repartir los folletos con el símbolo del clan Gremory –aclara el chico con una sonrisa.
Entiendo, pero díganme, ¿esto como afectara a mi trabajo de medio tiempo? –pregunta para aclarar sus horarios.
Bueno, con respecto a eso Izumi –toma la palabra Rias con una actitud más seria- me temo que tendrás que renunciar a ese trabajo –dice la chica tomando una actitud de líder.
¿¡Cómo!? –se sorprende la chica- ¡pero necesito el trabajo! –dice de nueva cuenta alterada, pero por otras razones- ¡pe-pero necesito mi trabajo!
Tranquila Izumi-chan -Akeno se sienta junto a ella y le toma gentilmente las manos- es cierto que tienes que renunciar, pero no por eso significa que no recibirás una compensación monetaria por tu trabajo de demonio.
Entonces… quiere decir, Akeno-senpai, que ¿recibiré una paga? –pregunta para asegurarse.
Algo así Izumi –toma la palabra Rias- después de todo, no puedo dejar que mis lindos siervos pasen penurias, después de todo se de tu situación y tus necesidades, leí tu expediente.
Sin ofender Buchou… pero creo que tiene una pequeña manía de invadir la privacidad de los demás –dice Izumi viendo a Rias con sospecha, a lo que la aludida le sale una pequeña gotita de sudor en la nuca y los demás ríen un poco.
Ejem –carraspea para desviar el tema- bueno, dejando eso establecido, pasemos al otro nuevo miembro del club –dice viendo a Issei- ¿Qué haremos contigo Issei?, no eres miembro de mi nobleza, por lo que no puedes hacer lo mismo que los demás, pero estas versado en el mundo sobrenatural, por lo que serias un miembro muy útil… dime, ¿no te interesaría ser parte de mi nobleza? –va directo al tema
Mmmm, interesante –dice el muchacho llevándose una mano al mentón- no negare que tener la protección de un clan demoniaco sería beneficioso –ante esas palabras Rias empieza a sonreír- pero lamentablemente debo declinar la oferta –y así baja de su nube a la pelirroja.
¿Por qué?, tendrías muchos beneficios y ventajas –insiste Rias.
Bueno, en primer lugar, creo que solo puedes reencarnar a individuos cuyo poder sea menor al tuyo Rias –explica- y sin ofender, pero me temo que soy demasiado poderoso para que me puedas convertir en un demonio, segundo, adoro mi libertad y me gusta hacer las cosas a mi manera, lo que te podría generar a la larga varios problemas y es lo menos que quiero causarles, y tercero por motivos personales que prefiero guardarme –dice el joven dragón, pero la verdad es que el aún espera encontrar algún modo de volver a su mundo, no pierde la esperanza.
Oh, ya veo, entiendo perfectamente –dice Rias algo decepcionada.
Pero –vuelve a hablar Issei- puedo hacer un contrato contigo para poder ayudarte o a cualquiera de tu nobleza cuando o como lo necesites, si te parece bien –comenta con una sonrisa.
Bueno, creo que eso estaría bien… si, me gustaría mucho eso –responde la chica un poco más animada.
Perfecto, en ese caso, espero cuide bien de mi Buchou –dice Issei animado haciendo una reverencia a la chica.
Ara, esa afirmación bien podría tener un doble significado –comenta divertida Akeno, lo que ocasiona que Rias se sonroje un poco, pero Issei lo encuentra divertido.
Pues si les parece bien, ¿Qué tal si acompaño a Izumi a repartir estos papelitos? –se ofrece el mismo.
Por mí no hay problema, ¿tú que dices Izumi? –pregunta Rias,
¡Claro! –casi grita la chica ante la sorpresa de todos- etto… quiero decir, está bien, no me molesta que me acompañe.
Perfecto –comenta Rias dando un aplauso en señal de aprobación- pueden empezar ahora.
Y así, los dos nuevos miembros del club se van a repartir los panfletos, aunque Issei, como todo un caballero, se ofrece a llevar el mismo las 2 cajas, y una vez que se retiran dejando solos a los miembros originales, cae cierto silencio.
Bueno, debo admitir que son interesantes –habla Kiba.
Fufufu, es cierto, Izumi-chan tiene mucha curiosidad y es bastante directa, pero debemos reconocer que es una chica responsable, aunque sus reacciones son divertidas –da Akeno su opinión- e Issei-kun es bastante sincero, pero se ve que es buena persona, aunque es una pena que no pudieras reclutarlo –comenta mientras ve a Rias.
Bueno, aun no pierdo la esperanza, pero por lo pronto, tenemos un aliado que puede ayudarnos, aunque me pregunto cómo reaccionara Sona cuando se entere –y no puede evitar sonreír al imaginar dicha escena.
Y de ese modo, un nuevo capítulo en la vida de muchos ha dado inicio, sin saber que los engranajes del destino de dos mundos empezaban a moverse.
Y de ese modo, la nueva vida de Izumi como demonio dio inicio.
El primer día, luego de repartir todos los folletos con el círculo mágico, cabe decir que fue de mucha ayuda que ella sea una chica guapa y que Issei tenga el look de un galán, ella fue inmediatamente a renunciar a su trabajo en el restaurant de ramen, si bien, el dueño del local parecía ser un tipo duro y enojón, cuando Izumi le dio su carta de renuncia, el hombre solo frunció el ceño y se retiró a la cocina, pero si lo hubieran seguido, hubieran visto las cataratas de lágrimas que salían de sus ojos al perder a tan buena empleada.
La primera semana fue algo rutinario para la castaña y el peli rojizo castaño, aunque Issei pocas veces hacia el trabajo de repartir, siempre estaba presente en el club haciendo más que nada sus deberes, cosa que a Rias y a Akeno les alegraba al ver a un chico tan responsable, y cuando Izumi volvía de repartir él le ayudaba para no retrasarse, cosa que agradecía la chica enormemente.
Pero cuando se cumplieron las dos semanas,
Ya volví de hacer entregas –se anuncia Izumi entrando al club ya en la noche.
Ara, bienvenida Izumi-chan –saluda Akeno a la recién llegada, a la que le lleva una taza de té- buen trabajo.
Gracias Akeno-senpai –agradece mientras recibe a bebida- ahhh, en definitiva, el té de Akeno-senpai es el mejor.
Ufufufu, gracias por el cumplido –devuelve el agradecimiento, entonces ve al resto del club, Koneko comiendo una paleta, como siempre, Kiba estaba también tomando una taza de té, e Issei parecía revisar unos papeles, mientras que Rias se estaba bañando, cosa que ya no le extraña a la castaña, entonces la chica se sienta al lado del dragón y hecha una mirada a los papeles- ¿Qué haces Ise-san?
Darle un vistazo al presupuesto del club –responde el chico- y debo decir, que realmente me sorprende que tengamos un gasto un tanto… elevado.
¿Elevado? –vuelve a preguntar Izumi, cosa que llama la atención de los demás.
Pues, sé que Rias Buchou es una ojou-sama, pero creo que sus gastos son un poco elevados para lo que la escuela le brinda de apoyo financiero –dice serio.
Esto llama la atención de todos, no sabían que gastaban demasiado, pero la pregunta es, ¿en qué gastaban?
En primer lugar, Akeno-san –mira a la nombrada- si bien reconozco que tu té es delicioso, parece que no solo usan bajilla fina, sino que también usan té importado, ¿es realmente necesario que traigan té tan fino? –mira fijamente a la morena.
Bueno… es que… es para consentir a mis kouhais jeje je –ríe nerviosa la chica.
Segundo, parece que alguien… consume muchos dulces –todos voltean a ver a Koneko- y no solo eso, aunque no son importados, sin duda son dulces finos y/o artesanales, entre bocadillos y otras cosas, y fácil esos dulces cuestan 3 veces más que los normales, sin mencionar que veo una cuenta por ir al dentista, que fue cargada a la escuela –la peli blanca solo voltea a ver sonrojada a otro lado.
Valla, no pensé que Koneko-chan tuvo caries –dice sorprendido Yuuto.
Tercero, la cuenta del agua, parece que, a alguien, o a varios, les gusta mucho bañarse –un silencio incomodo llena el club- no criticare sus hábitos higiénicos, pero sugeriría que mejor aguanten a llegar a sus casas, o empiecen a pagar de su propio bolsillo, de lo contrario tendremos al consejo estudiantil haciéndonos una auditoria –finaliza.
Caray, eres estricto Issei –menciona Rias que sale de bañarse usando solo una toalla, haciendo que el chico solo toza para calmar su sonrojo.
Cof, tal vez sea así, Rias Buchou, pero como no soy miembro de tu nobleza, pero si del club, lo mínimo que puedo hacer es ayudar al club como me sea posible, y no, aún sigo en negarme a ser tu siervo –recalca al ver que la pelirroja iba a decir algo, pero se queda callada y solo suspira.
Valía la pena intentar –dice un poco decepcionada- en fin, bueno Izumi, tengo un favor que pedirte –llama a la castaña.
¿De qué se trata Buchou?
Veras, el día de hoy a Koneko la solicitaron 2 clientes al mismo tiempo, y quisiera que tú la apoyaras con uno –explica.
Agradezco su ayuda –dice en voz baja Koneko haciendo una pequeña reverencia.
Entiendo, entonces hare mi primer contrato –analiza la castaña.
Exacto –retoma la palabra Rias mientras va detrás de un biombo a cambiarse ayudada por Akeno.
Ya una vez vestida, Rias crea un círculo mágico en el suelo.
Este círculo sirve para llevar a alguien directamente con el contratista, una forma rápida de viajar- explica- por favor Izumi, colócate en el centro.
La chica hace lo que le piden, y una vez lista.
Buena suerte Izumi-chan –le desea Akeno.
Da tu mejor esfuerzo –anima Kiba.
Disculpe las molestias –se disculpa Koneko.
Cuídate y mantente alerta –aconseja Issei.
Y si puedes consigue un contrato –le pide Rias
¡Hai! –contesta la castaña- Hyoudou Izumi ¡se retira! –dice animada, y luego una luz roja brillante surge y al instante la chica desaparece.
Listo, espero que todo salga bien –menciona la pelirroja.
¿Por qué? –pregunta Issei- ¿acaso pueden surgir problemas?
No necesariamente Issei-kun –le responde Yuuto- pero algunos contratistas pueden ser… peculiares –al mencionar esto lo dice con una sonrisa un poco forzada- algunos pueden ser personajes muy peculiares, o pedir cosas un tanto extravagantes.
¿¡No me digas que le pueden pedir hacer actos lascivos o incluso quitarle la vida a alguien!? –pregunta alarmado.
Claro que no Issei-kun, los demonios hace tiempo que no hacen eso, y con respecto a lo primero, eso ya depende de un grupo específicamente dedicado a tales actos, lo mismo se aplica a lo segundo, por lo que puedes estar tranquilo –lo calma Akeno.
Pero cuando se refiere a personajes peculiares… pues es algo que hay que ver para creer –vuelve a hablar Yuuto- y con respecto a pedir cosas extravagantes, van desde mostrar tus poderes, a incluso preparar la cena, o en ciertos casos, pedir un deseo.
Por un momento me preocupe –dice aliviado- je, solo puedo imaginarme ahora que un contratista es una especie de fisicoculturista y desee ser una chica mágica, jajajaja, que loco seria eso, jajajaja –pero mientras él se sigue riendo, los demás solo miran a un costado con una pequeña gota de sudor y sonriendo demasiado forzado… si supiera.
Mientras que, en algún lugar de la ciudad, alguien estornuda con mucha fuerza.
De este modo fue como Izumi empezó su labor como demonio, y los pedidos de quienes la invocaban más le parecían favores que realmente un deseo, y no es que se queje, de hecho hasta la relaja saber que no piden nada fuera de sus posibilidades, aunque no entendía por qué no hacían las cosas por sí mismos, pero a ella no le corresponde preguntar, por parte de sus invocadores, recibía muy buenas reseñas y críticas, y en su primera semana logro cuatro contratos, pero cuando Issei le preguntaba a ella o al resto como les iba, muchas veces solo le decían "mejor no preguntes", dejándolo con la duda.
Un día en el que parecía que no tenían contratos y el club se relajaba, un círculo mágico pequeño aparece en el escritorio de Rias, y de este sale una pequeña carta, la cual toma y lee de inmediato, entonces su expresión se torna seria.
Hay un pedido especial del duque de Gremory –ante el tono de su líder, los de más experiencia saben que se trata de algo serio- hay que encargarse de un demonio renegado.
Al oír eso, salvo Issei e Izumi se tornan serios, y estos últimos solo se miran sin entender.
Más tarde en una bodega abandonada a las afueras de la ciudad.
Disculpe Buchou, pero ¿Qué es un demonio renegado? –pregunta la castaña la duda que ella e Issei tenían.
Son demonios reencarnados que anteriormente servían a sus amos, pero que traicionaron o asesinaron a los mismos para poder hacer lo que deseen, ya sea por estar embriagados de poder o simplemente dejarse llevar por sus deseos propios, y en algunas ocasiones, el mismo poder que los sedujo atrofia su aspecto original convirtiéndolos en verdaderos monstruos –responde la peli roja con seriedad.
Como dice el dicho: "el poder corrompe, y el poder absoluto, corrompe absolutamente" –menciona Issei, a lo que lo voltean a ver- sé que no se aplica a todos, pero los débiles, en cualquier sentido de la palabra, al ver que superan un problema por medios sencillos y sin esfuerzo, su mentalidad se distorsiona y creen que el mundo está a sus pies
Ara ara, es una forma de ver eso Issei-kun, lo dices como si lo hubieras visto de primera mano –comenta Akeno con su típica sonrisa, sin saber que no está muy lejos de la verdad.
Bueno, hemos llegado –retoma la palabra Rias al ver el lugar de su objetivo, aunque para Issei, no puede creer que regrese a ese sitio, se da una idea de que es un demonio renegado, y un sudor frio lo empieza a recorrer.
¿Pasa algo Issei-senpai? –pregunta Koneko que percibe el cambio del chico.
Na- nada Koneko-chan, solo sentí una briza fría –dice algo nervioso.
Ara, ¿acaso estas asustado Issei-kun? -pregunta divertida la morena- descuida, si pasa algo con gusto protegeré a mi querido Kouhai –y toma el brazo del chico colocándolo entre sus generosos pechos, e Issei siente un nuevo escalofrió, pero más agradable, sin ver como las otras tres chicas del grupo lo ven con una mescla de sentimientos.
"Esto se ve divertido" –piensa Yuuto al ver las reacciones de todos.
Una vez dentro, Rias iba a preguntarle algo a Izumi, pero Koneko llama su atención.
Buchou, puedo oler sangre –ante sus palabras, salvo uno, todos se ponen alertas- Pero es sangre seca, y no es humana.
¿Cómo? –no entiende a lo que su sierva se refiere, pero ve como esta sale corriendo al interior de la casa- ¡Koneko! –y va tras ella seguida de su sequito, aunque Issei va más alejado aún más nervioso,
Cuando finalmente dan alcance a la pequeña peli blanca, en donde sería un gran espacio vacío, ven como ella admira fijamente al supuesto demonio renegado, o lo que queda de dicho demonio, una cabeza arrancada, un brazo, una pierna y un pie izquierdo, con claras muestras de que dichos miembros fueron arrancados a mordidas.
¿¡Qué fue lo que paso aquí!? -casi grita Rias al ver los restos del demonio renegado.
Del mismo modo estaba el resto de su sequito, sobre todo Izumi que no se esperaba ver esto, pero nadie nota que Issei está retrocediendo muy lentamente caminando hacia atrás, pero como si de intervención divina se tratara, Koneko vuelve hablar.
Buchou, detecto un segundo olor, es muy tenue, pero puedo percibirlo –entonces Issei da media vuelta y empieza a caminar de puntitas- y ese olor me es familiar –Issei ya está cerca de la salida del lugar, solo debe ser un poco más rápido y no levantar sospechas- espere –olfatea la chica- este olor es de… -olfatea un poco más- de ¿Issei-senpai? –y al oír el nombre del chico, todos voltean a verlo justo cuando tenía un pie fuera de la habitación.
Por su parte el castaño rojizo está sudando con fuerza, temiendo voltear a ver al resto, sabe que tarde o temprano debe revelar sus secretos, pero esperaba que pasara más tiempo y le tuvieran más confianza.
I-ssei-kun –le habla Rias con un tono tan dulce, que le hiela un poco la sangre al chico- ¿puedes venir un momentito por favor?
Ante el pedido, el joven solo traga saliva, y solo acepta su destino como hombre, así que se acerca con la frente en alto, y una vez frente a Rias.
¡HIP! –se atraganta- cof-cof, quiero decir, ¿si Buchou? –pregunta nervioso.
Issei, sé que nos conocemos de poco tiempo, y que todos tenemos secretos, algunos más profundos que otros, y normalmente lo dejaría pasar ya que no me afecta a mí y a mi sequito, pero cuando se trata de un suceso que tiene que ver con lo sobrenatural, en especial un demonio callejero, y uno que fue asesinado de forma tan… salvaje, creo que merezco una explicación, ¿no crees?
Lo dicho, más la "dulce" sonrisa de Rias, hacen que el castaño desee enfrentarse mil y un veces contra goblins salvajes que ver esa sonrisa.
Bu-bueno, veras, es que yo… yooooo… -la mirada expectante de todos no ayuda- ¡ESTABA BUSCANDO UN PERRITO DEL CUAL ME ENCARIÑE, PERO CUANDO LO SEGUI A ESTE LUGAR DESCUBRI QUE ESA COSA SE LO COMIO! –incluso él debe sorprenderse de que le haya salido esa mentira de golpe.
Muy bien, ¿y que paso después? –le insta la pelirroja a que continúe.
Pues… cuando vi que se comió al perrito entre en un estado de frenesí, como los tiburones cuando huelen sangre, y creo que se convino con algo de ser un berserker, porque no recuerdo que paso después, solo que deje a esa cosa así "por favor créanselo, por favor créanselo" –ruega mentalmente.
Rias solo lo mira directamente a los ojos, nota lo nervioso que esta, pero aun así le mantiene la mirada, no sabe si creerle o no, pero ha visto que es una buena persona y ayudo indirectamente en este asunto que bien pudo tornarse serio, por lo que simplemente da un suspiro de resignación.
Está bien Ise, te creo, no tienes por qué estar tan nervioso -lo calma- pero ahora que formas parte del club, solo avísanos para poder ayudarte.
¡HAI! -dice con más fuerza de lo necesario- "perdóname Rias, pero aún es pronto para contarte mis secretos" -piensa un poco arrepentido de mentirle.
Ah, es una lástima, quería aprovechar el momento para explicarle a Izumi sobre lo que son las evil pieces de forma práctica -comenta la pelirroja un poco decepcionada
¿Evil pieces? -pregunta precisamente la castaña, aunque a Issei también le llama la atención.
Veras Izumi -vuelve a hablar Rias- las evil pieces son piezas se utilizan los demonios de clase alta para reencarnar a otros seres en demonios y hacerlos nuestros siervos, el cual está basado en el juego de ajedrez.
Entonces todos, salvo Ise, ¿poseemos una de esas piezas? -vuelve a preguntar Izumi.
Exacto, Koneko tiene la pieza de la torre, la cual le otorga una enorme fuerza y defensa -explica ahora Akeno- Yuuto posee la pieza del caballo, lo que le da una gran velocidad y movilidad, los alfiles, que de momento no hay ninguno, reciben un aumento de poder mágico, y por último yo, que tengo la pieza de reina y tengo las habilidades de los 3 anteriores.
Eso quiere decir… ¿Qué yo tengo la pieza de Peón? -pregunta Izumi- o sea, ¿Qué habrá otros 7 aparte de mí?
Bueno eso sería en casos normales, pero tú eres un caso especial Izumi -retoma la palabra Rias.
¿A qué se refiere Buchou?
Es que cuando te reencarné, tuve que utilizar mis 8 piezas, algo nunca antes visto, lo cual significa que tienes un gran potencial -comenta con una sonrisa la pelirroja.
Pero entonces, ¿Cuál es el atributo de la pieza de peón? -vuelve a preguntar la castaña.
Cuando estamos en territorio enemigo, y bajo mis condiciones, puedes promoverte a cualquiera de las otras piezas exceptuando la del rey -termina de decir Rias.
Valla, eso es un poco complejo si me lo preguntan -dice Issei.
En fin, en vista de que nuestro querido Ise ya se encargó del problema -el nombrado solo desvía la mirada silbando un poco ante el comentario de Rias- creo que sería todo por ahora, volvamos a casa.
¡Hai! -todos están de acuerdo.
Cuando ya se retiraba cada uno para su casa, Rias se acerca a Issei.
Y dime, ¿en dónde vives Ise? -pregunta de manera casual, sin saber que esta pregunta ronda por la mente de los demás, ya que, aunque ya lleva tiempo asistiendo a la escuela y ayudando en el club, hasta ahora nadie sabe dónde vive- bien podría acompañarte un rato.
Normalmente es el caballero el que debe ofrecerse para escoltar a la dama a casa, ¿acaso tienes otra idea en mente, Buchou? -comenta con un tono pícaro el chico mirando de tal modo a Rias que la pone un tanto nerviosa.
Bu-bueno… eres un miembro importante del club y un aliado, es solo… para fomentar nuestra amistad -intenta explicarse la chica.
Oh, entiendo, pero si ese es el caso, ¿Por qué no invita al resto del club? -vuelve a preguntar del mimo modo dejando sin palabras a la pelirroja.
E-es que ya es tarde, y tenemos clases mañana, de seguro están cansados -vuelve a intentar explicarse.
Bueno, no negare eso, pero si es así, entonces tú también estas cansada Buchou, ¿no deberías ir también a casa? -contraataca por tercera vez.
Yo no estoy tan cansada.
Buen intento Rias -le reconoce Issei sin usar su título de presidenta del club- pero me temo que aún es muy pronto para que te invite a mi casa, pero ten por seguro que en un futuro invitare a todo el club a tomar algo -comenta sonriente para darse media vuelta y retirarse a paso tranquilo silbando una melodía.
Rias solo observa cómo se va el castaño rojizo, e inconscientemente da un suspiro al ver que su táctica no funciono, en eso, Akeno se acerca a su rey.
Ara ara, ¿tratando de conocer "a fondo" a nuestro kouhai? -pregunta en el mismo tono que uso Issei hace unos momentos.
Pa-para nada, es solo que… que… -no se le ocurre como terminar su frase, y la risa de Akeno no ayuda- ¡mo!, no te burles Akeno -dice un poco molesta por ser el objeto de burla.
Bueno, bueno, dejemos tranquila a Buchou de momento -sugiere Izumi, aunque una mínima parte de ella trata de ignorar la molestia de que su rey haya querido saber dónde vive Issei.
Ya sin más que decir, el resto del club pasa a retirarse por el día de hoy.
Mientras tanto Issei iba caminando por las calles para despejar su mente, le molesta un poco mentirles a sus amigos, pero aún no está listo para soltar toda la información que posee, ya que, de hacerlo, sería casi como abrir una caja de pandora.
En el trayecto a su hogar, una cosa llama su atención, bajo un poste de luz ve una caja, y al acercarse y ver en su interior, encuentra a 3 perritos, cachorros de no más de 2 meses si calcula su edad.
¿Quién sería tan cruel de abandonar a unos seres tan pequeños e indefensos? -se pregunta a sí mismo, entonces los cachorros lo ven, soltando pequeños chillidos- tienen hambre, bueno, si algo me enseñaron ella y Misha, es a ayudar al que lo necesita -entonces toma la caja con los animalitos- tranquilos, están en buenas manos -y como si entendieran, los perritos mueven sus colitas alegremente, y así, Issei vuelve a casa, con un par de huéspedes nuevos.
Es un nuevo día en la ciudad de Kuoh, y en el parque donde todo comenzó para Izumi, nuestro chico dragón se encuentra en una banca pensando algunas cosas.
"espero que esos perritos estén bien donde los deje, sé que no les pasara nada, pero son tan jóvenes que me preocupa que salgan de ahí, aunque ellos no los atacaran, me preocupa más que los pisen sin darse cuenta" -ese es uno de sus pensamientos luego de instalar a los perritos en su departamento en su "zona especial"- "pero me pregunto ¿Cómo reaccionaran cuando les diga la verdad?, no me gusta mentirle a quienes aprecio, pero esto, es otra cosa" -y es verdad, el guarda varios secretos, que no sabe cómo revelarlos sin causar un gran impacto, con recordar lo que paso Izumi es lo que no le anima a decir nada- ah, ¿Cómo lo soluciono? -pregunta a la nada.
¿Solucionar que Ise-san? -aparece Izumi de repente escuchando el comentario final del mencionado- buenos días -saluda.
Buenos días Izumi-san, parece que oíste algo de lo que dije -se cerciora.
Solo tu pregunta, ¿y qué es lo que quieres solucionar? -repite la pregunta.
Oh, no es nada serio, solo es que estoy jugando un videojuego algo difícil, por lo que no sé cómo pasar el ultimo nivel -miente un poco, porque es cierto que por ahí hay un videojuego que se le complico un poco, pero no quiere preocupar a Izumi por nada, aún.
Vaya Ise-san, no pensé que te gustaban los videojuegos -saber un poco más de los gustos de Issei, parece alegrarla un poco.
Bueno, me gustan mucho los videojuegos, en especial los de aventura, me traen cierta… nostalgia -y es que algunos de esos juegos le recuerdan curiosamente algunas aventuras que tuvo en el pasado.
Ya veo, ¿y te gustan los mangas? -pregunta una vez más.
Bastante, debo decir que muchos son interesantes, y curiosamente, me siento identificado con los del género isekai -eso era obvio en muchos aspectos- ya que, en algunas ocasiones, me siento un poco ajeno a este mundo -y cuánta razón tenían sus palabras.
Ya veo, por mi parte me gusta un poco el de Mahou shuojo, en especial por los vestidos, me dan ideas para diseños -dice feliz al compartir un poco de sus gustos- aunque desde que estoy en esto de lo sobrenatural, estoy a la espera de encontrarme con un hada o un espíritu del bosque.
Jajaja, entiendo el sentimiento, en ocasiones a mí me pasa lo mismo -y no mentía, si bien viajo por 10 años, no ha visto ni la mitad que este mundo sobrenatural puede ofrecer, pero puede darse una idea por su vida en el otro mundo.
Bueno, por más que me gustaría hablar de mangas y otras cosas, tenemos clases, será mejor irnos de una vez -comenta Izumi a lo que Issei está de acuerdo, pero cuando el chico se levanta…
¡HWAA! -escuchan a alguien gritar y luego el sonido de alguien caer, y cuando voltean, Issei se sonroja a mas no poder e Izumi abre los ojos desmesuradamente, por que la persona que cayo, se trataba de una chica rubia, que estaba vistiendo un habito de monja, pero la reacción de ellos 2 se debe a que en su caída, el habito se movió revelando la ropa interior blanca de la chica- auch… ¿Por qué me caí? -pregunta la monja.
¡Oye! ¿estás bien? -pregunta Issei para acercándose a la chica y extendiéndole la mano para ayudarla a levantarse.
Ah… muchas gracias -agradece la monja, mostrando su lindo rostro y unos bonitos ojos verdes.
Y vuelvo a preguntar una vez más, ya parezco maquina repetidora, ¿lo continuo?, tal vez lo haga pero de forma periódica, por lo que no estén pendientes si es que no tiene buena recepción, y a los que lo leen, ya saben que va a pasar, por lo que pregunto, ¿debería dejar viva a Reynare?, espero sus comentarios y agradezco una vez más a KatChoi por dejar su comentario, este va dedicado a ti y para 00Zerok00, que ahora le responderé sus dudas.
Si es muy probable que se enfrenten, pero por razones diferentes a lo que paso con Ddraig, y no adelantare mas de eso, es cosa de dragones
Si van al inframundo, claro que Issei entrenara, pero a su estilo, el cual será una sorpresa que pasara cuando se encuentre con Tannin.
Ya veremos eso en el siguiente
No creo que eso pase, como todo dragón, ya estará excitado en la batalla y los aumentos serian casi desapercibidos
Un poco de ambas.
Y bueno, con eso dicho, nos leemos (espero), muy pronto, recuerden, se aceptan comentarios, sugerencias y críticas, pero ofensas y eso, pues aténganse a lo que escribiré en un futuro, un abrazo de mi parte a todo el que lea, cuídense y sean felices, adiosin n_n
p.d. ¿alguien adivina de que clase de mundo viene Issei y aun ignoran quienes son sus súbditos?
