Capítulo 3: Revelaciones.
La familia Phenex era reconocida mundialmente por sus grandes aportaciones al campo de la medicina moderna, desarrollando medicamentos especialmente efectivos contra enfermedades antes pensadas intratables, que si bien no eliminaban el problema como tal, podía extender la vida de una persona el suficiente tiempo como para crear las curas permanentes necesarias para salvar las vidas. Como tal, los Phenex tenían una muy considerable riqueza formada por generaciones de grandes científicos y doctores que sobrepasaba incluso la riqueza de pequeños países, colocándolos en un gran puesto de la alta sociedad, por lo que cualquier miembro de tan alta cuna estaría horrorizado al ver a heredero de la casa Phenex actuando como un niño de 5 años, peleando a puño limpio contra lo que podría considerarse en viejos términos como un plebeyo.
Issei y Rizer se conocieron a la edad de 4 años durante un evento de caridad organizado por el preescolar al que asistía el castaño, aunque el rubio no asistía a ninguna escuela, ya que recibía educación en casa, sus padres lo llevaron para que empezara a desarrollar sus habilidades sociales con personas de su misma edad. La inexperiencia del Phenex le impidió comunicarse adecuadamente con el resto de niños, no podía expresarse con alguien adecuado a su edad y actuaba mayormente como alguien encima de sus años, la etiqueta que se le habia inculcado durante toda su vida no servía con niños que simplemente querían jugar con él o hablar de las series de televisión actuales, y cuando no recibían las respuestas que querían o se aburrían dejaban al chico solo.
Fue ahí cuando conoció a Issei, cuando todos los niños se alejaron de él, un pequeño chico castaño se acercó y comenzó a hablarle. Al principio fue como el resto de niños que hablaban de cosas infantiles, pero mientras pasaba el tiempo, y este desconocido seguía sin alejarse pese a su falta de experiencia socializando, comenzó a intentar hablar como el chico que no se rendía al intentar iniciar una conversación, imito la forma en la que se expresaba, adaptándose con cada segundo que pasaba hasta que finalmente pudo comenzar a seguir el ritmo de la conversación aunque no conociera muchas de las cosas de las que hablaban. En lugar de opinar sobre las series, Issei le explicaba a Rizer sobre estas y discutían sobre las posibilidades de lo que pasaría en próximos capítulos según la descripción del castaño.
Para cuando sus padres fueron a buscarlos ya eran grandes amigos, que pese a sus estados abismalmente diferentes entre sí, encontraron gustos en común que los acercaron como grandes colegas y compañeros, fue gracias a esta interacción y al gran avance que tuvo en sus habilidades sociables con gente normal que los padres del Phenex lo inscribieron al preescolar para fomentar su crecimiento. Con esto, los cimientos de su relación incremento hasta considerarse hermanos de otra madre, si bien sus intereses en común eran pocos, los que tenían los llevaban a un punto incomparable entre sus compañeros al iniciar una rivalidad amistosa por ver quien estaba mejor en esos campos específicos.
Ahora mismo, los dos adolescentes se estaban involucrando en una batalla de artes marciales mixtas a una velocidad considerable, para el ojo experto, se podría notar algún que otro fallo en sus posturas y ataques, pero eso solo significaba que tenían un largo camino por recorrer, aunque ninguno de ellos estaba ansioso por dominar el arte marcial, eso le quitaría la diversión a sus combates ya que sabrían todos los trucos del manual, las cosas inesperadas eran lo que le daba el toque divertido a sus sparrings.
Una patada de Rizer dirigida a la cabeza del castaño fue detenida por este levantando su antebrazo derecho, bloqueando el ataque efectivamente, para luego tomar la pierna con su otra mano por el tobillo, maniobrando su brazo derecho para colocar la extremidad en su axila y poder desequilibrar al Phenex de su única pierna. El rubio respondió a la táctica al levantar su pierna derecha de un pequeño salto y lanzar una fuerte patada al torso del Hyoudou. Para evitar el daño ya que sus brazos estaban ocupados, Issei soltó su agarre en la pierna de su contrincante y dio un paso hacia atrás esquivando por poco el impacto del pie que posiblemente le habría quitado el aliento.
Rizer tardo un segundo en pararse en sus dos pies luego de caer al suelo, lo que le costó recibir un puñetazo en la barbilla desde abajo proveniente de un gancho de izquierda de Issei, seguido por una patada en el torso que lo envió a rodar por el suelo durante unos segundos. En medio de un giro, el rubio pudo colocar sus manos en el suelo e impulsarse hacia arriba para luego caer de pie jadeando levemente por los golpes encadenados. En su rostro se encontraba una sonrisa desafiante correspondida por el castaño, y, sin decir una sola palabra, corrieron el uno al otro para enfrentarse nuevamente en un combate cerrado.
Parada a un costado de la arena circular donde se encontraban peleando los amigos de la infancia se encontraba una chica en su temprana adolescencia, cabello rubio trenzado en dos colas gemelas que se asemejaban a taladros, ojos azules de un tono más claros que Rizer y vestida con un vestido rosado digno de la realeza. Esta chica era Ravel Phenex, hija menor de la familia Phenex y hermana de Rizer. A diferencia de él, que habia desarrollado un apego por los que otros considerarían la "clase baja", ella estaba apegada completamente al estereotipo de un noble que despreciaba a todo aquel que considerara por debajo de él, una de las razones por las cuales detestaba con todo su ser a uno de los pocos amigos constantes de su hermano.
Para ella, Hyoudou Issei no era más que un parasito que se apegaba a su familia, y más específicamente a su hermano mayor, esperando por el momento en que podría sacar provecho de su amistad para su propio beneficio, claro que sus pensamientos solo se basaban en prejuicios implantados por sus educadores que habían intentado hacer lo mismo por su hermano, que debido a la influencia de un cierto castaño, obvio por completo la forma en que le decían que debía de tratar a los "plebeyos". Esa era otra razón para que Ravel detestaba a Issei, su influencia sobre su hermano era demasiada, tanto que podría ser un problema a futuro que debía de ser tratado antes de que fuera demasiado tarde, sus responsabilidades futuras eran demasiado importantes como para que una persona de tan bajo estatus pudiera influir en sus decisiones, aun si era una posibilidad remota, no dejaría a la suerte el destino de su prestigiosa familia.
De no ser por las restricciones puestas por sus padres habría terminado con la amistad desde que tuvo uso de la razón, pero eso no le impidió intentar utilizar otros métodos para fragmentar o destruir por completo la relación entre su hermano y el plebeyo. Uno de sus muchos planes fue convencer a una de las muchas novias que Rizer tuvo en su adolescencia para cortejar a Issei y crear un triángulo amoroso que terminaría con la destrucción completa de la amistad, o así habría terminado si ambos fueran personas normales. Cuando Rizer se enteró se enfureció, pero luego de que, literalmente, expresaran todos sus sentimientos a través de los puños en una pelea completa durante media hora, Issei convenció a su amigo de que una chica dispuesta a engañarlo no lo merecía, y que para sorpresa de Ravel, solo habia aceptado los avances de la chica para mostrarle pruebas de su engaño a su mejor amigo.
Ese bastardo de clase bajo no solo arruino su plan, sino que lo utilizó como una plataforma para escalar aún más su amistad, poniéndola en un pedestal cada vez más inalcanzable para la hija menor de la casa Phenex. Pero eso terminaría pronto, cuando cumpliera los 16 años en unas pocas semanas, finalmente las restricciones que la contienen se liberarían y podría terminar con el castaño sin siquiera intentarlo, si no podía acabar con la amistad por métodos convencionales tendría que hacer algo más, "especial", para asegurarse que un idiota no se metiera en la mente de su hermano o actuara como su consejero cuando no supiera como abordar alguna situación importante, con la cercanía que mostraban estaba seguro que cuando Rizer se hiciera cargo de la familia la influencia del chico estaría a la par que sus padres.
¿Por qué no podía simplemente actuar como alguien de su estatus y despreciar a los plebeyos como el resto de nobles? Eso seguramente haría su vida más fácil de lo que era. La planificación necesaria para evitar ese fatídico destino consumía una gran parte de su tiempo libre de sus lecciones privadas, debido a la amistad de esos dos no tenía una vida social, ni amigos, conocidos, fuera de su familia y algunos amigos de esta, no conocía a nadie, y para el colmo de la situación, su única interacción recurrente con alguien dentro de lo que cabe normal, era la causa de su falta de interacción social, Hyoudou Issei, se aseguraría de que ese bastardo sufriera por todo el tiempo gastado en la protección de su futuro, aunque lo hiciera por su propia voluntad, seguía siendo rencorosa por naturaleza, y las noches en vela planeando su caída darían sus frutos, lo juraba en el nombre de Phenex.
Contrastando con sus pensamientos oscuros, el exterior de la única hija de la familia Phenex era de una chica educada con una leve sonrisa mientras veía el combate amistoso frente a ella, no era tan tonta como para expresar abiertamente su hostilidad contra el castaño, no después de su primer intento directo de que su hermano desechara la amistad con Issei, eso resulto en varias lesiones graves en su propia sesión de entrenamiento que tardo más de lo normal en recuperarse, las raíces de la amistad estaban tan profundamente arraigadas en su hermano que intentar cortarlas directamente solo le causaría dolor. Por esa primera experiencia que aun la atormentaba comenzó a actuar como si le agradara el chico, aunque solo lo haría hasta que la amistad entre ambos desapareciera, en el mismo instante que confirmara ese hecho, se reiría.
Cuando la Phenex finalmente salió de sus maquinaciones internas el combate habia terminado, los adolescentes estaban jadeando en extremos diferentes del circulo rodeado por una jaula con el propósito de mantener las interferencias externas al mínimo, sonrisas plasmadas en ambos rostros, para cualquiera podría suponerse que estaban igualados, pero Ravel sabía que si su hermano hiciera todo lo que realmente era capaz, el plebeyo no duraría un segundo antes de desaparecer. Aunque debía admitir a regañadientes que únicamente usando antes marciales ambos estaban en un nivel similar, sino parejo que no dejaba ninguna brecha para ser aprovechada por el otro sin utilizar una estrategia previamente planeada.
Luego de unos minutos para recuperar el aliento, tanto Issei como Rizer caminaron hacia el centro del ring y se estrecharon las manos como gesto de conciliación, aun cuando realizaban maniobras que causaban bastante dolor no quedaba ninguna mala sangre entre ellos, cada golpe que recibían y propinaban solo aumentaba la rivalidad entre los dos. Con su gesto terminado ambos adolecentes se dirigieron a la salida mientras conversaban animadamente como si no se hubieran atacado brutalmente hace solo unos minutos, cruzaron la reja que actuaba como entrada del ring y fueron directamente hacia unos casilleros en una de las paredes de la sala donde se encontraban varios suplementos para limpiarse, como toallas y nuevos conjuntos de ropa, ya que habían estado vistiendo gi's de entrenamiento, ambos de color rojo, tomaron sus ropas habituales que antes habían guardado en los casilleros.
Issei se vistió con su ropa habitual para salir, una camisa roja debajo de una camisa de vestir blanca sin abrochar, pantalones azul oscuro y zapatillas blancas con líneas azules, para alguien que habia salido frecuentemente con la familia Phenex no se molestó en vestirse para la ocasión, que Rizer permitiera eso solo se agregaba a la pila de razones por la cual a Ravel no le gustaba el chico. Con sus ropas devuelta en su lugar, los dos amigos retomaron su conversación donde lo habían dejado, caminando hacia la salida donde los esperaba una sonriente rubia que intentaría uno de sus nuevos planes para arruinar la relación entre ambos, pero cuando pasaron junto a ella, simplemente la ignoraron y siguieron con su camino... ¡¿Simplemente la ignoraron?!
¡¿Cómo se atrevían a pasar por alto a la hija menor de la familia Phenex como si no fuera nada?! ¡Su hermano como mínimo debería haber reconocido su existencia pero solo se estaba riendo de lo que fuera que le estuviera contando el plebeyo! ¡Ni una mirada! ¡No recibió ni una puta mirada de ninguno de ellos! ¡¿Era alguna respuesta tasita de que no estaba siquiera a su nivel como para darle un segundo de su atención?! ¡¿LA ESTABAN PONIENDO POR DEBAJO DEL NIVEL DE UN PLEBEYO?!
En ese instante algo dentro de la Phenex se rompió, un sentimiento de ira absoluta creció desde su corazón y su fachada se rompió, algunas líneas negras comenzaron a abrirse paso por su piel como serpientes tratando de restringirla pero no le importo, terminaría con la existencia de esa basura que se atrevía a menospreciarla como si estuviera por encima de ella. La temperatura a su alrededor comenzó a subir y brazas de fuego comenzaron a salir de su piel, se volteó para acabar con el bastardo de cabello castaño hasta volverlo cenizas pero se congelo en el instante que sus ojos se conectaron con los de su hermano mayor.
Los orbes antes alegres del heredero de la casa Phenex se habían helado hasta el nivel de ser comparable con la reina más fuerte, su aura se disparó y la envolvió en un agarre aplastante que ajusto aún más sus restricciones, obligándola a arrodillarse y dejar que su poder se liberara. Ahora recordaba porque su hermano mayor, siendo el tercero de la familia Phenex, era considerado el más apto para convertirse en la cabeza del clan, no solo tenía una convicción igualable a sus antepasados más cercanos al ave que le daba nombre a su clan, sino que su monstruoso poder ya sobrepasaba al primogénito de la familia, Ruval Phenex, y ahora mismo todo el peso de ese poder se estaba concentrando en ella, era la mismo que cuando intento acabar con la amistad hace tantos años, las quemaduras que sufrió durante su combate de entrenamiento tardaron HORAS en regenerarse, para que su factor curativo tardara tanto tiempo en devolverla a su mejor estado debió haber cabreado mucho a su hermano.
Cuando se dio cuenta de la estupidez que estuvo a punto de hacer aparto sus ojos de los de su hermano y agacho la cabeza sumisamente, habia perdido la calma y casi causa un conflicto que se habría reflejado mal para su familia, asesinar a un humano, si bien no era mal visto, mancharía su reputación personal y general, estigmatizando a todos los miembros de su familia por una tonta decisión tomada en un momento de ira. Su hermano era consciente de esto y no solo protegió a su amigo de una muerte inminente, sino también la reputación de su familia al mismo tiempo, otra de las razones por la cual Rizer era considerado el mejor prospecto para liderar el clan Phenex.
Con una última mirada despectiva que, si Ravel no hubiera tenido la cabeza gacha, abría destrozado aún más a su hermana pequeña, Rizer volvió a ver su a amigo que parecía no haberse dado cuenta de lo que habia sucedido, una pequeña técnica mental fue suficiente para desviar la atención de los hermanos Phenex hacia otra cosa. Por mucho que quería a su amigo no quería involucrarlo en la mierda en que se encontraba, vivían en dos mundos diferentes, y solo el rubio era capaz de ver ambos en perspectiva, si bien podía fácilmente abrir sus ojos solo lo pondría en un peligro innecesario. Eso es lo que habia pensado, hasta que la noche anterior se enteró, o mejor dicho sintió algo que despertó todas las alarmas en su cabeza, no solo el, sino todos los miembros de su familia y los sirvientes notaron la perturbación repentina que aumentaba con cada segundo que pasaba, o mejor dicho, se duplicaba.
Acepto enfrentarse a Issei no solo para medir sus habilidades actuales, sino también para comprobar una teoría que habia surgido cuando fue a investigar la repentina fuente de poder, llegando a la casa de su amigo, aunque no habia sido el único, más entidades habían ido a revisar lo que habia sucedido y par a su consternación solo uno de los grupos no parecía sorprendido, encendiendo una alarma aún mayor en su mente, razón por la cual habia enviado a uno de sus familiares para vigilar al chico, razón por la cual sabia de ante mano que se dirigía a su hogar y lo habia recibido el mismo en persona, para evitar que alguien más actuara precipitadamente sobre intenciones ocultas inventadas en su consternación por el poder emanante del chico.
Durante el enfrentamiento pudo confirmarlo, no solo sus habilidades físicas habían mejorado abismalmente desde la última vez que pelearon, ya que habia tenido que liberar algo más de su fuerza para seguir el ritmo en ascenso del castaño, sino que, con cada segundo que pasaba, cada golpe que daban, sus habilidades mejoraban en consecuencia. Su índice de mejora no decaía en ningún momento, para cuando se dio cuanta, casi estaba por la mitad de su fuerza física total y ni siquiera se habia dado cuenta de cuando habia escalado a tal nivel la pelea. Era obvio para el que su amigo se vería involucrado de una u otra forma en su parte del mundo, ya no podía mantener sus ojos cerrados durante más tiempo, tenía que hacerlo antes de que "ella" lo tuviera en sus garras de arpía y retorciera al amigo que conocía desde el inicio de su vida, si alguien tenía que extenderle una mano para adentrarse al mundo oscuro que se avecinaba quien mejor que su amigo.
Y todo eso casi se va al desagüe por la idiotez de su hermana. No era ciego ante la hostilidad que intentaba ocultar de sus ojos, ni tampoco las maquinaciones para terminar con su amistad, solo los ignoraba porque no habían hecho un daño real, a excepción de esa vez con una de sus miembros de nobleza que fue chantajeada por Ravel para seducir a Issei, ese día tuvo que reemplazar una torre luego de terminar su combate con Issei. Si su hermana hubiera atacado físicamente a Issei no solo su honor estaría manchado, sino que también destruiría a un poderoso aliado que, por casualidades de la vida, también era una de las pocas constantes en su vida, razón por la cual lo tenía en la más alta estima a pesar de su estado como un humano, aunque eso podría cambiar en un futuro próximo si este quisiera luego de mostrarle todas las verdades del mundo donde convivían.
Luego de dejar a su hermana atrás en el dōjō, Rizer guío a Issei por los pasillos laberinticos de su mansión hasta que llegaron a una puerta especifica de color carmesí con una placa de oro en un costado, con la inscripción de "Rizer" en ella, en la pared adyacente se encontraba una puerta de color amarrillo con una placa que tenía el nombre de "Ravel". Estos eran los dormitorios de la familia principal de los Phenex, a su alrededor también se encontraban los aposentos de los hermanos mayores de Rizer y sus propios padres, cabezas de la casa Phenex, para Rizer el traer a alguien fuera de la familia a ese lugar era un gran riesgo tanto para su seguridad como su posición como heredero de la familia, pero pensó que si le mostraría a su amigo la mierda en que se vería involucrado inevitablemente un ambiente familiar sería apropiado.
Sin dudarlo un segundo más, el rubio abrió la puerta a su dormitorio y permitió que su amigo entrara primero, siguiéndolo luego de que traspasara el marco de madera, cerrando la puerta detrás de él. La habitación, al igual que su apariencia, era menos ostentosa de lo que su riqueza indicaría, tenía una cama de tamaño Queen en el centro de una pared, con una pantalla plana justo en frente, aunque curiosamente también habia un pequeño televisor antiguo a un costado de este, como de los noventas. El resto de decoración eran algunos estantes con libros, figuras, algún que otro poster de series antiguas o películas y un gran sofá de color rojo frente a las dos televisiones, capaz de albergar a como mínimo doce personas con lo largo que era, con el tamaño de la habitación que tres veces más grande que la suya parecía desnuda con las pocas posiciones relativas del rubio.
—¡Vaya! ¡Este lugar no ha cambiado desde la última vez que estuve aqui!— Issei caminó por la habitación sin preocuparse con nada hasta que sus ojos se fijaron en el pequeño televisor bastante viejo.— Hombre, incluso tienes este viejo cacharro...— murmuro para sí mismo con una leve sonrisa llena de aprecio que inundaba sus ojos con calidez, saber que su amigo materia el regalo que le habia traído en su sexto cumpleaños calentaba su alma.
Sin que se diera cuenta, un pulso de energía inundo la habitación como un mar en calma, Rizer tuvo que reprimirse conscientemente para no relajar todos los músculos de su cuerpo y caer como consecuencia, eso era algo inesperado y uno de los puntos que debería tocar con su amigo después, parecía que lo que sea que tuviera le habia dado una habilidad empática extremadamente poderosa, podía sentir la felicidad sincera que exudaba en olas del castaño tratando de relajar no solo su cuerpo sino también su mente, deshabilitando levemente sus funciones cognitivas, haciendo que casi cayera de cara al suelo.
Obligándose a mantenerse centrado, chasqueo sus dedos con más fuerza de la que suponía, generando un ruido extremadamente fuerte que saco a Issei de su trance de felicidad, eliminando casi al instante las olas de calma que recorrían la habitación. Si esa habilidad era una indicación del potencial del castaño entonces el destino le habia sonreído a él y su familia, tener un aliado tan poderoso que aun podía mejorar aún más era una bendición absoluta, estaba seguro que si no se hubiera echo amigo de el a su corta edad las cosas serían diferentes, y se alegraba de tenerlo de su lado, no quería saber lo que esa perra haría con el su estuviera a su alcance, no le desearía a su peor enemigo unirse a la nobleza de la heredera de la casa Gremory.
—Issei, tenemos que hablar.— la postura del mencionado se volvió firme instantáneamente, el rubio casi nunca utilizaba su nombre, solo lo hacía cuando la situación era realmente seria o estaba extremadamente molesto, y por la expresión en su rostro apostaría su brazo derecho por la primera.
—Claro, ¿Qué pasa?— preguntó con una gran curiosidad, pocas cosas podían hacer que el normalmente exuberante Phenex se volviera serio, ni siquiera sus padres podían forzar ese estado en él, solo surgía cuando la situación estaba en un punto de no retorno.
—Toma asiento, lo que estamos por hablar puede ser... difícil de asimilar...— señalo el sillón frente a la televisión y su amigo acato el consejo, sentándose con una mirada expectante en su rostro.— Iniciemos con lo más importante...— camino hacia la televisión y, para sorpresa de Issei, la encendió con solo apuntar su palma hacia ella.— No soy un humano, nadie en esta mansión lo es, somos una raza sobrenatural conocida como Demonios.— punto su oración al liberar desde su espalda una gran cantidad de llamas carmesí que calentaron la habitación varios grados, luego bajaron su intensidad hasta volverse amarillas y tomar la formad de alas etéreas echas de fuego.
El shock se abrió paso por el rostro de Issei ante la gran revelación que fue disparada sin previo aviso en su rostro. ¿Cómo era posible que su amigo de toda la vida no fuera un humano? ¿Existían otras razas? ¿Eran demonios bíblicos? ¿La biblia decía la verdad? ¿Las otras religiones también existen? Muchas preguntas y pocas respuestas, tuvo que concentrarse, procesar la información y eliminar la duda de su mente, la demostración de crear fuego de la nada debería de ser más que suficiente para dejar el escepticismo de lado, aunque era difícil aceptar el hecho de que existían los demonios, y quizás también los ángeles junto con Dios mismo, seguiría escuchando para responder las preguntas que surgieron de la información inicial que le proporciono el Phenex, y al notar la mirada de su amigo Rizer continúo con su explicación.
—La biblia no es un libro escrito por humanos, es un registro histórico de los mayores eventos históricos relacionados con nuestra religión, por consiguiente todas las religiones, incluyendo las pérdidas o extintas, se basan en una realidad.— elaboro mientras colocaba su palma en la pantalla del televisor y la estática se convertía en tres figuras con sus rostros sombreadas, pero con el resto de sus características físicas sin cubrir.— Formo parte de los demonios de la mitología bíblica, somos un poco diferentes a la descripción de ese libro, como ves podemos asemejarnos a la forma humana, pero también existen monstruos de pesadillas.— con un chasquido de sus dedos la imagen se amplió a la figura de la izquierda, un hombre sin rasgos definitorios además de las alas de murciélago, pero pronto se deformo en una criatura monstruosa digna de las pinturas bíblicas que habia visto antes, aunque algo sobre la representación le molestaba en la parte trasera de su mente.
—¿Si eres un demonio porque tienes alas de fuego?— expreso una duda que habia surgido en su mente ante la representación con alas de murciélago de la raza demoniaca, ¿Qué lo hacía especial?
—Pregunta razonable.— asintió antes de mover su mano en un movimiento circular en dirección a la pantalla, difuminando todo hasta dejar únicamente una pantalla negra, que pronto se llenó con muchos circulos con gravados diferentes de colores variados, desde azules hasta rojos.— Dentro de la facción Demoniaca se encuentran los 72 pilares, familias de demonios con características especiales que los ponen por encima de los demonios regulares, nosotros, los Phenex, somos uno de los 72 pilares, nuestra familia está relacionada de alguna forma con el ave legendaria Fénix, tenemos algunas de sus habilidades, una de las cuales es el control sobre el fuego y viento, razón por la cual nuestra anatomía muto para que en lugar de tener alas físicas estas se hicieran de llamas, y utilizamos nuestro poder sobre el viento para volar a diferencia de otros demonios, al ser instintiva esta habilidad nuestro control mágico es excepcional entre los demonios.— explicó ampliamente el tema de los demonios con el mayor detalle que pudo en su familia, ese era el origen de la pregunta y cumpliría con las expectativas de su analítico amigo.
—Ya... veo...— asintió luego de tener unos minutos para absorber toda la nueva información, finalmente habia superado el hecho de que existían seres sobrenaturales y ahora solo habia espacio en su mente para comprender este nuevo lado del mundo que desconocía por completo.
—Siguiendo con la jerarquía de los Demonios, por encimad de los 72 pilares se encuentran los gobernantes del inframundo, el hogar de nuestra raza, demonios que dejaron los nombres de sus familias originales para obtener el título de uno de los anteriores gobernantes del infierno, los cuatro Maou.— la pantalla se dividió en cuatro rectángulos con siluetas negras en cada uno, uno azul tenia a una silueta masculina con un cabello arreglado hacia atrás, otro de color verde tenia a una silueta calva, o al menos eso parecía por la falta de relieve en la cabeza en comparación con las otras tres, el siguiente de color rosa con una silueta femenina con dos coletas, y por ultimo una silueta con un fondo rojo que le parecía vagamente familiar, especialmente por el cabello del sujeto.
—¿Satanás he?— se rio levemente ante la poca originalidad de los demonios al nombrar a sus gobernantes, aunque seguramente a ellos se les habia ocurrido primero y luego la biblia los copio, no al revés.
—Si.— asintió con una sonrisa antes de volver a un estado de ánimo serio compartido por el castaño.— Por encima de ellos se encuentra el Gran rey, pero eso puede esperar para después, ahora sigamos con nuestras contrapartes directas, los Ángeles.— las siluetas de los Maou desaparecieron en un destello blanco brillante, reemplazados por una de las figuras que estaba junto al demonio, un hombre con alas de plumas blancas, cabello rubio y un halo de luz dorada sobre su cabeza.— Son usuarios de la luz sagrada, la cual es mortal para un demonio, fueron creados por "el"...— ante la mirada confundida por su omisión del nombre del creador de los ángeles suspiro antes de explicarse.— Somos demonios, ¿Crees que su creador permitiría que nosotros lo nombráramos o incluso rezáramos? Si un demonio trata de rezar o incluso piensa su nombre tendrá un gran dolor de cabeza, tocar cosas sagradas como una biblia o una cruz también nos causa un gran daño.— explicó las debilidades de su raza ante el castaño que asintió al entender la lógica tras sus palabras.— La jerarquía de los ángeles es diferente a la demoniaca, mientras nosotros tenemos clanes, ellos se basan en sus alas, específicamente su número.— con un chasquido de dedos, la representación comenzó a multiplicarse hacia arriba hasta que hubieron 6 siluetas, mientras más subían, crecían dos pares nuevos de alas hasta llegar a 12 alas.— Con cada par de alas viene un rango, los ángeles con dos alas son los de menor rango, la mayoría de sus fuerzas, mientras que solo se conocen de 4 ángeles que poseen seis pares de alas, el líder de los ángeles, y el más cercano al creador, es Michael, el arcángel más poderoso del cielo.— siguió con su recorrido sobre la segunda raza de su mitología con la información que poseía de ellos, no era tanta como la de la suya propia, obviamente, pero tenía algo para compartir que era suficientemente bueno.
Issei asintió ante la nueva información, si la biblia tenía razón entonces los ángeles existían sin lugar a duda, y que fueran perfectos para contrarrestar las habilidades demoniacas también lo era, las primeras referencias a la palabra "contraparte" fue al referirse a los demonios y los ángeles, la diferencia abismal entre seres de pura maldad y criaturas de bondad pura, aunque ahora no sabía cuánto de eso era verdad, Rizer y su familia eran muy diferentes a la imagen que tenia de un demonio bíblico, ¿Cuánto de la biblia era propaganda de los ángeles? Si fuera así, ¿Mentir no era un pecado? De ser el caso, cuando un ángel pecaba eso lo hacía...
—Finalmente tenemos el último tercio de nuestra mitología, los ángeles que sucumbieron ante los pecados carnales, la facción de los Ángeles caídos.— El blanco se volvió negro en la pantalla y las figuras, en lugar de desaparecer, solo cambiaron levemente, su cabello se tiño de negro junto a las alas, dejando la misma cantidad de figuras, lo que no era un buen presentimiento en el libro de Issei.— Son un numero aún menor al de los ángeles pero sus fuerzas generales son equivalentes, además de que poseen el elemento sagrado sin restricciones, volviéndolos un peligro tanto para los ángeles como los demonios, su líder, Azazel, es un ex-arcángel, el único ángel caído de 12 alas, sin las restricciones morales de un ángel y la maldad de un demonio, formo una organización conocida como Grigori.— la pantalla cambio nuevamente y, para sorpresa del castaño, esta vez mostro la imagen completa sin ningún sombreado de un hombre, cabello casi completamente negro a excepción de un copete rubio, ojos violetas que atravesaban su alma incluso a través de la pantalla y una sonrisa que helo su sangre e hizo que su corazón casi se saltara un latido, esa sonrisa, no era normal, estaba llena de tantos sentimientos negativos que su estómago se retorció.
—Porque... me muestras a este hombre...— preguntó aguantando las ganas de vomitar ante la imagen del hombre, si bien no era horrible para la vista, su presencia, aun si no estaba en persona, era francamente repugnante.
—Eso es debido a otro punto que debemos tocar.— hizo un movimiento con su mano causando que la imagen del caído se desvaneciera para alivio de Issei, ahora mostrando una silueta completamente humana, sin ninguna característica sobrenatural, a excepción de una gema azul en su pecho.— El creador hizo un sistema especial para traer milagros a la humanidad, creo artefactos que se anclan al alma de humanos aleatorios, dándoles capacidades especiales que pueden estar a la par de las criaturas sobrenaturales no solo de nuestra religión, sino fuera de esta.— con cada palabra que salía de la boca del rubio un agujero se abrió paso en su estómago, una leve comprensión comenzó a aparecer en sus ojos cuando su cuerpo comenzó a temblar levemente.— Estos artefactos de llaman Sacred Gear, y dentro de ellos se encuentran la clase Longinus, nombrados tras la lanza que asesino a Jesucristo, armas capaces de matar a una deidad.— sus ojos se encontraron y la comprensión finalmente alcanzo al castaño.— Issei, creo que tienes un Longinus dentro de ti.— algo dentro de Issei se rompió.
Fin del capítulo.
