Bienvenidos al mes de Halloween :D.

Y para celebrar les traigo este nuevo fic de The Owl House el cuál espero que le den una oportunidad de leer.

La temática será una que ustedes descubrirán a medida que vayan leyendo el fic. Pero descuiden habrá mucho Luzity... Digo Lumity, ya quiero que me linchen xD.

En fin si más preámbulos, el primer capítulo de unos cinco que tendrá la historia. Disfrútenlo.

The Owl House y todos sus personajes le pertenecen a Dana Terrace y a Disney. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Aviso de lemon y de contenido no apto para todo público, por favor leer con discreción.


Sinopsis.

Han pasado tres meses desde que Amity vio a su novia por última vez, después de que derrotaron a Belos, el portal se destruyó separándolas de por vida... O eso creyó la de cabellos morados hasta que encontró un nuevo portal y ahora podría ir a visitar a su amada y darle una sorpresa... Aunque la sorprendida podría ser otra. (Aviso de Lemon y escenas fuertes).


Capítulo 1: Sorpresa.

Tres meses, tres malditos y largos meses en los que no sabía nada de Luz. Su bella novia. Hubiera dado lo que fuera por irse con ella al mundo humano pero el portal se cerró cuando la humana logró atravesarlo.

Dejándola sola en ese entonces. Habían logrado vencer a Belos y a todos sus secuaces, Lilith se había vuelto la nueva emperatriz y ahora había un gobierno justo que respetaba los derechos y gustos de todos.

Todo había cambiado para bien, ahora sus padres no la molestaban tanto con eso de que un Blight debe sobresalir en todo para hacerse notar, sus hermanos ahora son más responsables, tiene muchos amigos, incluyendo Willow, Gus, Boscha, Hunter, Skara y muchos más. Los estudiantes en todas las escuelas pueden elegir hasta diez clases si gustan y lo mejor de todo es que Luz estaba a salvo en su mundo.

La hubiera podido visitar pero como habíamos dicho, el portal al mundo humano quedó hecho añicos junto con su corazón.

Si de por sí la madre de Luz no quería que ella volviera a este mundo, las cosas simplemente empeoraron más cuándo vio que ya no volvería a ver a su bella novia.

Por qué eso eran, nunca terminaron y por lo tanto aún lo seguían siendo.

Aunque ya no pudieran tocarse, besarse o incluso hablarse. Era horrible.

—Sigh... —Sollozo una chica de cabello corto y morado. Esta se hallaba acostada en su cama viendo una foto de una chica de descendencia latina, piel morena, ojos avellana y cabello café oscuro. —¿Por qué Luz? Pudimos ser muy felices juntas... Yo pude haberme ido contigo... —Murmuró Amity Blight mientras las lágrimas salían de sus ojos.

Era imposible para ella olvidar a la persona que la hizo cambiar para bien y que la rescato de ese pozo de tristeza y soledad en el que se encontraba.

—Luz soy Yo, Amity... Tu asombrosa novia... —Lloró la desconsolada chica.

No notó que la puerta de la habitación se abría lentamente. Eran sus hermanos mayores quienes venían a verla. Les rompía el alma verla así de destruida. No la culpaban. Ella amaba a Luz y perderla fue muy doloroso para su joven mente.

Lamentablemente todo empeoró cuándo las clases acabaron dando paso a las vacaciones y también cuándo Amity renunció a su trabajo en la biblioteca.

Ahora se la pasaba casi todo el día en su habitación llorando y viendo la misma foto dónde aparecía la latina.

Esa que les trajo mucha felicidad a todos.

—¿Manoplas estas llorando? —Preguntó Edric con tristeza.

Amity y Emira lo observaron con una ceja levantada.

—No, ¿Cómo crees? Simplemente esta lavando sus ojos de adentro para afuera —le respondió de manera dura su hermana gemela. Haciendo que él riera de forma nerviosa.

Amity río también. Luego suspiro.

—Recuerdo cuándo Luz nos enseñó ese y varios tipos de respuestas para cuando alguien hace una pregunta tonta... —Dijo ella con una sonrisa nostálgica. —En v-verdad la extraño... —Luego lloró mientras se cubría su rostro con ambas manos.

Ambos se acercaron rápidamente a consolarla. Odiaban verla así pero solo la presencia de la humana haría que Amity volviera a ser la misma de antes.

Lamentablemente el portal al mundo humano fue destruido.

—Que pena que no podamos crear otro portal al mundo humano para ir a visitar a Luz de vez en cuándo... —Dijo Edric mientras le daba palmaditas en la espalda a Amity.

De la nada la peli morada dejó de llorar y lentamente se fue descubriendo su rostro. Volteó a ver lentamente a su hermano y mientras sonreía y se levantaba de la cama, grito...

—¡ESO ES! ¡EDRIC ERES UN GENIO! —Fue todo lo que dijo la menor para luego salir corriendo fuera de su habitación con rumbo desconocido, pero no sin antes darle un fuerte abrazo a su hermano y uno más pequeño a su hermana.

Los cuales estaban atónitos.

—¿Y Yo porque? —Preguntó el peliverde confundido.

Emira simplemente se encogió de hombros. Tampoco sabía por qué el tan inesperado cambio de humor de su hermana. Aunque eso no importaba, le alegraba verla con ánimos renovados.

Aunque no supiera el por qué.

Más tarde en otro sitio.

—Y por eso necesito toda la información que tengas para poder crear un nuevo portal hacia el mundo humano y así poder ir a visitar a Luz, se muy bien que su madre le prohibió visitar este mundo, pero no dijo nada de que los seres de aquí la visiten —platicaba Amity su genial plan a la Dama Búho.

Hace rato llegó a la casa Búho para hablar con Eda. Ambas estaban en la sala, sentadas conversando. También estaban King, Owlbert y Hooty.

Todos ellos eran como la segunda familia de Luz y obviamente cuándo la pelimorada llegó a la casa gritando "Eda ya sé cómo podemos traer a Luz de vuelta a nuestras vidas" pues a todos les intereso.

Lamentablemente la Dama Búho bajo su mirada mientras negaba con su cabeza.

—Lo siento niña, pero Camila Noceda tomó una decisión por el bien de Luz y si mantenerla alejada de este mundo la mantiene a salvo, pues debemos ser responsables y respetar su decisión... —Dijo con pesar la Dama Búho.

Los demás seres que vivían en la casa también bajaron la mirada.

Amity sintió su garganta arder. Sus ojos empezaban a picar. No podía creer que la única persona que podría ayudarle a crear un portal, estuviera siendo por única vez en su vida tan responsable.

Aunque algo pasó...

—¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Amity se quedó sin habla al ver cómo Eda empezaba a reír mientras hacía ruidos de cerdo. Para que luego todos los demás empezaran a reír de manera estruendosa, era un acontecimiento un tanto extraño para la joven Blight.

Luego de un rato de estar riendo, Eda se levantó de su asiento y buscó algo en un cajón, sacando un libro para luego acercarse a Amity y dárselo. Obviamente sin dejar de reír.

Cuándo paro de reír le dijo.

—Ay... Solo bromeó chica, obvio que quiero volver a ver a mi niña —dijo Eda con una sonrisa. —Y si la tal Camila Noceda cree que voy a dejar de verla sin pelear, pues que se aliste para recibir una buena paliza. —Dijo mientras chocaba uno de sus puños contra la palma de su mano. —Aunque cuándo Luz sea mayor de edad podrá hacer lo que quiera supongo. —Dijo un tanto pensativa la bruja mayor. —¡No! ¡Le partiremos la cara a la madre de Luz, para traer a Luz de vuelta! —Gritó molesta mientras levantaba sus brazos por lo alto.

—¡Si, le mordere el trasero a la madre de Luz para que la deje venir a visitarnos! —Grito King acompañando a Eda.

El rostro de Amity se iluminó. Menos mal que la Dama Búho sólo bromeaba.

Aunque había una cosa que le traía algo de dudas.

—¿Qué es esto? —Preguntó la joven Blight refiriéndose al libro.

Eda se acercó y lo abrió.

—Es toda la información que necesitamos para crear un portal y una llave al mundo humano —reveló. Amity lo ojeo un poco. —Nunca lo pudimos hacer funcionar ya que los materiales que usamos eran prácticamente basura. Pero supongo que si gastamos algo de dinero podremos crear un nuevo portal para ir y venir del mundo humano a voluntad. —Comentó.

Amity leyó con detenimiento todos los materiales que se necesitaban para construir el portal al mundo humano. Abrió sus ojos en exceso al ver que todo eso podría encontrarlo en el taller de su padre.

Y no necesitaría crear una llave u obtener sangre de Titan ya que guardo la llave del antiguo portal sin decírselo a nadie. Era su tesoro y un bello recuerdo de su hermosa novia.

Sabía que era egoísta de su parte pero amaba a Luz demasiado. Incluso quería ser la primera en ir a visitarla sin nadie más.

—¿Me preguntó dónde podremos encontrar todos los materiales? —Se preguntaba Eda. Pensando en ir al Mercado Nocturno. Para ver si allí puede hallar todo lo que necesitaba. —El único problema será la sangre de Titan, ese elemento es muy escaso y tardaremos meses en encontrar un yacimiento. —Se dirigió a Amity. La cuál se veía muy sospechosa.

—No importa lo que tardemos Eda, debemos encontrar una manera de hacer que Luz vuelva, la extraño y sé que Tú también —dijo decidida la joven Blight.

Eda y los demás asintieron.

—Mira la hora, me tengo que ir... Debo... Ir a hacer algo —dijo Amity mientras tomaba rumbo a la salida. Ni Eda, ni King, ni los demás notaron que esta ocultó el libro atrás de su espalda.

Obviamente quería construir el portal ella sola para ir a visitar a Luz primero. Era muy egoísta pero luego habría tiempo para que los demás la vieran.

Pero ella debía ser la primera. Lo necesitaba.

—Muy bien chica, Yo empezaré a hacer unas llamadas después del trabajo para ver que materiales podemos empezar a reunir —le dijo Eda con mucho entusiasmo. Ahora trabajaba en el castillo que antes era de Belos, ocupando el puesto de la difunta Kikimora y ayudando a su hermana en todo lo que ella necesite.

—¡Yo le horneare un pastel a Luz! —Dijo King muy emocionado.

—Buena suerte, Yo iré a buscar materiales también —dijo Amity mientras retrocedía evitando que le vieran la espalda y lo que llevaba oculto en ella.

Al final ellos se despidieron. No notaron la ausencia del tan preciado libro debido a lo emocionados que estaban por volver a ver a su amiga humana.

Amity logró salir de la casa y ya afuera salió corriendo con rumbo a su casa. En dónde al llegar se encerró en su habitación.

No habló con nadie, simplemente cenó para luego irse a dormir o eso fue lo que les dijo a sus padres y hermanos.

Ya que tenía otros planes en mente. Pero debía esperar a que todos estuvieran dormidos para llevarlos a cabo.

Más tarde.

Eran las tres de la mañana y Amity despertaba de golpe.

—Rayos... Me quedé dormida esperando a que todos se fueran a dormir... —Dijo un tanto molesta.

Se levantó de su cama. Tomó el libro en sus manos. Con sumo cuidado y en silencio salió de su habitación sin hacer ruido.

No quería despertar a nadie.

Debía hacer esto ella sola si quería volver a ver a Luz.

Ese comportamiento en ella era muy raro, pero debido a la ausencia de la humana, pues su confianza en los demás había decaído mucho. Por eso debía probarse a si misma que podía hacer esto rápidamente y sin interrupciones.

Bajo varias escaleras, varios pisos de la mansión hasta llegar a su objetivo. El taller de su padre, ese en donde él creaba los productos abominables que tanto dinero le hacian ganar a su familia.

Pero eso no importaba ahora.

—Veamos... —Dijo en voz baja. Se puso a revisar el libro con los apuntes que Eda le dio. Allí estaba anotada toda la información del diario de Philip Wittebane sobre cómo crear el portal al mundo humano.

Pasaron treinta minutos pero al final logró tomar todo lo que necesitaba para crear el portal. Invocó un abominable para que le ayudara a cargar todo a un lugar alejado de la mansión. Justamente en el jardín trasero más allá de la piscina que Luz les sugirió construir y llenar con agua no hirviente.

Para pasar el rato y hacer fiestas a veces.

Amity se le quedó viendo fijamente. Recordaba que su novia dijo que iban a celebrar en grande haciendo una fiesta enorme cuándo derrotaran a Belos.

Sus padres aceptaron gustosos, lástima que el día de la muerte de Belos, no supieron nada más de la humana.

—Espera Luz, tu asombrosa y genial novia va a ir por ti —dijo decidida mientras retomaba el camino a su objetivo.

Este estaba a unos cincuenta metros de distancia alejado de la piscina. Se trataba de un búnker abandonado que ni sus padres o hermanos o alguien en las Islas Hirvientes visitaban.

El lugar perfecto para construir algo en secreto sin que nadie la moleste.

Y cómo estaban en vacaciones de la escuela pues tendría todo el tiempo del mundo para hacerlo.

Al entrar no pudo evitar sentir asco al ver lo sucio y cubierto de polvo que estaba el lugar. Tuvo que invocar otro abominable para que le ayudara al primero que invoco a limpiar.

Todo mientras ella veía el libro para ver si podía empezar a construir el portal hacia el mundo humano.

—Espérame Luz, prometo no tardar... —Dijo decidida. Vio que no era tan complicado el procedimiento y el ensamblaje para armar el portal.

Por lo que calculo que tardaría menos de una semana en terminarlo.

Dos meses después.

Era de madrugada y se veía a Amity Blight con unas ojeras enormes usando un destornillador para apretar los últimos tornillos de lo que parecía ser una puerta con un enorme ojo en la parte superior.

Ya casi estaba terminado el portal al mundo humano y solo se tardo varias semanas y muchos días de sueño. Pero al final ya casi había logrado su objetivo.

Apretó sus dientes con fuerza mientras usaba todas sus energías para apretar el último tornillo.

—¡AAAAHHHH! —Dio un gran grito de cansancio al lograr apretarlo.

Incluso cayó de rodillas por el cansancio.

—Ahora solo falta insertar la llave y... Buaaaaaa... —Dijo mientras pegaba un enorme bostezo.

Buscó la llave por todas partes pero recordó que la había dejado en su habitación.

Gruñó al ver que tenía que ir por ella.

A paso cansado fue caminando de vuelta a la mansión, más preciso a su habitación en dónde tenía la llave guardada en un cajón de una mesita de noche al lado de su cama.

Su cama...

Al llegar se le quedo viendo fijamente. Hace casi dos meses que no la usaba. Se las había arreglado para pasar la noche y madrugada entera trabajando en el portal y aprovechando el día para buscar más materiales.

Sabiendo que su familia y amigos le daban espacio para que pudiera reponerse de su perdida. Sabía que se estaba aprovechando de ellos. Pero al final se lo agradecerían mucho e incluso la respetarían más y más. Ya que después de que ella junto a Luz vencieron a Belos pues se había ganado una buena reputación.

Incluso muchos decían que cuando se graduara podría ser la líder de su propio aquelarre. Algunos pensaban en hacerle una estatua, claro que Luz era más famosa que ella.

La humana que venció al tirano que los gobernaba a todos y que se aprovechaba de ellos, voló a lo largo de las Islas Hirvientes incluso a tierras más alejadas del Gran Titan.

—Uhhh... —Suspiró con mucho pesar. La fama y la fortuna no eran nada si no tenía a esa persona especial con quién compartirlas.

No lo aguantó más y se echo en su cama boca abajo mientras abrazaba y hundía su cara en su almohada. Empezó a llorar por el horrible dolor. No soportaba no tener a Luz en su vida.

Ella era un ángel que llegó a su mundo para sacarla de ese sitio de miseria en el que estaba, ella la libero de las cuerdas que la convertían en una marioneta de sus padres y ella la salvo de la inminente soledad y tristeza a la que se dirigía si seguía ese camino que dejó hace mucho.

Le debía mucho a la humana cómo para dejarla ir así cómo así.

Afortunadamente para ella solo necesitaba la llave y el portal funcionaria. Estaba segura de que lo haría.

Debía hacerlo.


—¿¡Luz dónde estas!? —Gritaba cierta pelimorada de orejas puntiagudas con botas negras, pantalón morado, camisa manga larga de color negro con botones amarillos en el frente y un collar de una luna en su cuello.

Buscaba desesperada mente a su humana favorita entre una multitud de personas. Pero estas al ver que tenía orejas puntiagudas la quedaban viendo raro.

Pero eso no le importaba en lo absoluto a la joven bruja. Ella estaba allí por Luz y no se iba a ir de aquí sin ella. Aunque tuviera que agarrarse a golpes con la tal Camila Noceda.

Al llegar a cierta distancia de la casa de Luz corrió rápidamente hacia ella. La recordaba perfectamente. Luz se la mostró una vez pero no como era debido, solo la observaron a través de un espejo.

Muchas veces Eda y la latina intentaron crear el portal pero solo enviaba a Luz a un lugar extraño con cubos flotantes y un lago de sustancia negra muy extraña.

La última vez que fueron, Amity la acompaño y quedó asombrada por el extraño lugar al que habían llegado. Aún así Luz le mostró su casa aunque fuera de lejos.

Y lo más triste fue que le reveló que le prometió a su madre no volver a las Islas Hirvientes. Pero Amity le resto importancia. Camila mandaba a Luz pero no a ella, ni a sus demás amigos con poderes mágicos.

No iban a dejarla sola y eso era definitivo.

Lastima que en la batalla contra Belos el portal fue dañado y esa sería una historia para otro día.

Amity llegó a la casa y sin esperar nada más...

¡KNOCK! ¡KNOCK! ¡KNOCK! ¡KNOCK!

¡KNOCK! ¡KNOCK! ¡KNOCK! ¡KNOCK!

Empezó a tocar la puerta de esta de forma frenética. Su desesperación por volver a ver a Luz era mucha que simplemente quería abrazarla ya.

Se alejo un poco cuando la puerta se abrió.

—¿Quién toca así la puerta? —Dijo una mujer rubia. Muy alta con una línea rosa en su largo cabello. Usaba un pantalón azul ajustado, una playera blanca y unos zapatos blancos con rojo. —¿Qué pasa? —Preguntó molesta mientras miraba hacia abajo a la extraña niña de cabello morado.

—¿Está Luz? —Amity no sabía quién era ella. Así que fue al grano. Preguntó por Luz y nada más.

La mujer alzó una ceja y después de encogerse de hombros y suspirar con cansancio...

—¡Luz cariño, te buscan! —Gritó.

Amity tembló al escuchar la palabra Cariño. Pero lo dejo pasar. Seguramente era una costumbre humana.

Espero unos segundos hasta que salió una mujer alta con anteojos, cabello corto marrón oscuro, ojos avellana, piel morena, pantalón negro, camisa amarilla con la imagen de un murciélago negro en su pecho, zapatos blancos con rojo y una chaqueta verde oscuro.

Esta se quedó observando a Amity sin decir nada por unos segundos hasta que...

—¡AAAAAAAHHHHHH! —Gritó emocionada. —¡Amity!

No aguanto más y la abrazo con fuerza levantándola del suelo. Amity estaba impactada.

—¿Luz? —Dijo mientras miraba de reojo a la mujer que compartía rasgos con su linda novia.

—Mírate, sigues igual que hace veinte años —dijo Luz al bajarla al suelo y verla fijamente. —La magia si que hace maravillas. —La alago Luz con una linda sonrisa.

—V-ve-ve-ve-ve... ¿¡VEINTE AÑOS!? —Titubeo Amity al principio pero luego pego un grito de espanto.

Luz seguía sonriendo, se veía feliz por ver a su antigua amiga.

—¡No, no, no, no y no! —Negó Amity mientras agitaba su cabeza. —Apenas han pasado unos meses desde que vencimos a Belos y...

—Amity mírame, ¿Te parezco una adolescente? —Preguntó Luz con suma seriedad lo cual hizo retroceder a la bruja. —Han pasado años, lo lamento pero el tiempo transcurre diferente aquí en la tierra.

Amity sentía ganas de llorar pero luego recordó que la magia podía ayudarlas.

Tomó a Luz de la mano y la jaló.

—Ven vamonos, usaremos magia para hacerte joven y te quedaras a vivir en la Islas Hirvientes conmigo para que esto no vuelva a pasar —dijo apresurada la joven bruja.

Luz se soltó del agarre y eso solo hizo que Amity se molestará.

—¡Luz no hay tiempo para esto, debemos volver! —Gritó con lágrimas en sus ojos la menor.

—Lo siento Amity, pero esa fase de mi vida ya pasó. Después de casi morir a manos de Belos y sus secuaces pues decidí olvidar todo lo que tenga que ver con la magia y ser una persona normal... —Dijo con pesar la latina mayor. —Incluso me case. Mira, ella es mi esposa Clara. —Dijo con una sonrisa mientras señalaba a la rubia a su lado.

—¿Hola? —Saludo esta con una expresión seria. —¿Y esa quien es? —Le pregunto a Luz.

—Es mi novia de la infancia, Amity Light o algo así... Olvide su apellido jeje —reveló Luz con una sonrisa nerviosa.

Amity retrocedió mientras negaba con su cabeza.

—Dirás ex novia, ¿No? —Aclaro Clara.

—Pues si, es mi ex novia jeje —se expreso Luz con sumo desinterés.

La pelimorada apretó sus dientes, su tristeza junto con su furia empezaban a aumentar.

—¡Mentira! —Grito llamando la atención de ambas mujeres. —¡Luz, Yo soy tu asombrosa novia aún y me niego a aceptar lo que esta pasando! —Gritó nuevamente pero esta vez dando un fuerte pisotón en el suelo.

Eso hizo que ambas mujeres rodarán sus ojos.

—Bah, niños, ¿Por que es tan difícil hacer que crezcan y maduren? —Dijo Luz a la rubia sin importarle que Amity escuchara.

La rubia simplemente asintió. Para luego abrazar a Luz del cuello y mirarla fijamente a los ojos con una expresión coqueta.

—¿Qué tal si tenemos uno? —Preguntó de forma seductora.

—Pero a puro tijeretazo, no hay embarazo... —Bromeó Luz.

—Lo sé, solo quiero besarte y arrancarte la ropa... —Dijo la otra con expresión pícara.

Luz río de forma tonta. Volteo a ver a Amity y mientras ambas entraban a la casa le dijo.

—Adiós Amity, fue lindo volverte a ver, espero que logres madurar y olvidarme algún día... —Dijo Luz con molestia.

—¡Luz espera Yo te am...!

Gritaba Amity mientras intentaba entrar a la casa para hablar con ella, pero la misma Luz le cerró la puerta en la cara.

Amity simplemente vio la puerta acercarse rápidamente a su rostro, para impactarla inevitablemente.

¡SLAP!


—¡AAAAH! —Gritó Amity mientras despegaba su cara de la almohada. Su respiración estaba entrecortada.

Al parecer acababa de tener la pesadilla más horrible de toda la historia.

Al ver que estaba en su habitación se sintió aliviada. Luego con pesar se sentó al borde de su cama.

Miraba con pesar el suelo imaginándose posibles escenarios que podrían ocurrir cuando se viera cara a cara con la latina.

Y no eran muy bonitos.

—¿Y si no quiere verme? ¿Y si se molesta por que la visito? ¿Y si ya tiene otra novia? ¿Y si su madre ha hecho que me odie? ¿Y si se busco a otra asombrosa novia? —Decía con lágrimas en sus ojos. —¿¡Y SI YA PASARON VEINTE AÑOS Y YA SE CASO Y TUVO VEINTE HIJOS!? —Eso último la hizo alarmarse y hacer que empezará a derramar lágrimas de tristeza e impotencia.

Se acostó en su cama y lo pensó mejor.

—Tal vez lo mejor sera que no intente volver a verla... Ella esta mejor sin mi... —Dicho esto se dispuso a dormir. Ya no valía la pena tanto esfuerzo.

Unos minutos después.

—¡Pero Yo no estoy mejor sin ella! —Gritaba Amity desesperada mientras introducía la llave en el portal.

No tardo ni dos segundos en estar acostada cuándo los bellos recuerdos de ella y la latina inundaron su mente. La extrañaba mucho.

Por eso salto de la cama y sin importarle lo que pasaría corrió al lugar donde tenía el nuevo portal para hacerlo funcionar. Solo quería verla aunque sea una vez.

Era todo lo que pedía.

Al insertar la llave la puerta del portal empezó a hacer unos extraños ruidos pero al final se abrió sin problema alguno.

Ella observo fijamente el bello paisaje que se veía a través de la puerta. Lo había logrado. Sentía ganas de llorar pero su rostro adoptó una expresión sumamente seria.

Camino a través del portal y como si nada ya estaba en el mundo humano. Ya había estado aquí antes. Y la última vez casi se va a los golpes con la maldita de Camila Noceda. Amaba a Luz pero odiaba con todo su ser a su madre.

Ella era una maldita miedosa que no respetaba la vida de su hija. No era tan diferente a sus padres.

—Muy bien Blight, hay que ir directo a la casa de Luz. Su madre puede prohibirle visitarte pero no puede hacerlo por siempre. Eventualmente ella crecerá y podremos estar juntas como queremos... —Dijo una muy decidida Amity Blight.

Sin más preámbulos empezó a caminar con rumbo a la casa de Luz. No sabía dónde estaba, el portal la mandó a una zona desconocida y no a aquella vieja casa en el bosque.

Pero aún así daría con su amada sin importar que.

Un rato después.

El miedo y la desesperación la habían inundado. No sólo por los horribles gritos que escuchaba en todas partes si no por el caos que había viera dónde viera.

—S-seguramente los humanos están en una de sus extrañas celebraciones... —Dijo con miedo al ver pasar a un grupo de humanos.

Estos se veían extraños. Tenían partes del cuerpo mordidas y sus ojos eran rojos sin vida. Al parecer algo pasaba pero ella no se daba cuenta.

Vio que el grupo empezó a gruñir cuándo vieron a un humano sin mordidas y con los ojos normales correr por allí. Al instante todos empezaron a correr torpemente tras él.

—Eso fue raro... —Dijo ella por lo bajo.

A cada rato más y más humanos extraños pasaban cerca de ella sin decirle nada o sin voltearla a ver. Era cómo si ignorarán su presencia.

Decidió restarle importancia al extraño día de celebración de los humanos y siguió buscando la casa de Luz.

Sentía que estaba cerca.

Un rato después.

Allí estaba. A unos diez metros de su posición se hallaba la casa de su novia. Se cubrió la boca con ambas manos. Sentía que quería gritar de la emoción.

Pero se aguanto, en cambio camino lentamente hacia ella. Sus sueños se hacían realidad. Por fin podría ver a esa persona que le cambió la vida y que la rescato de una vida que no era la que quería.

Su Luz estaba a unos metros de su persona.

No aguanto más y aceleró el paso hasta que empezó a correr. Ignoro por completo a los humanos de aspecto extraño que caminaban por los alrededores.

Estos seguían comportándose raro.

Al llegar a la casa notó que la puerta estaba derribada. Eso solo la estremeció. Pasó por encima de ella y no pudo evitar gritar...

—¡Luz! —Gritó con el corazón en su mano. Por un momento pensó en lo peor.

Que a su amada le había pasado algo.

Pero suspiro de alivio al ver a Luz de pie en la sala dándole la espalda. Su amada estaba joven tal y como la recordaba, aún usando la misma ropa que usaba en las Islas Hirvientes cuando no iba a la escuela Hexside.

Estaba feliz.

—¡Luz, soy Yo Amity! —Grito con mucha alegría.

Se acercó para abrazarla pero un extraño gruñido proveniente de la latina la hizo detenerse.

—¿Luz? —La llamó.

Su novia volvió a gruñir y poco a poco, lentamente se dio la vuelta para verla.

Amity se cubrió la boca con ambas manos al ver la apariencia de Luz. Esta tenía la ropa rasgada, sus ojos rojos y una fea herida en su cuello. Parecía una mordida.

Algo había pasado.

—Luz... —La volvió a llamar esta vez con mucho miedo al ver el comportamiento tan extraño de su amada.

Unos tres días después.

Se veía a una Amity Blight con sus hermanos mayores.

Todos estaban en la sala viendo un programa tonto en una bola de cristal. Era muy de noche y los bostezos no faltaban.

—Si tienen sueño, ¿Por que no van a dormir? —Preguntó Amity con expresión cansada.

—Pero Manoplas, hace días que no pasamos un rato con nuestra hermanita querida y te extrañamos —dijo Emira muy amorosa mientras abrazaba a su hermana menor.

Amity simplemente gruñó. Odiaba estas cursilerías.

—Yo seguiré aquí mañana, vayan a dormir o si no, se levantarán a las doce del mediodía nuevamente —ordenó la menor.

—Pero...

—Nada de peros, tengo sueño y esta película solo me hace querer dormir —interrumpió a Edric y finalizó la discusión.

Por alguna razón la notaban más insoportable que antes. Incluso su seriedad era mayor que la que tenía antes de que ella conociera a Luz.

Algo andaba mal con su hermana. Pero poco podían hacer. Sabían que extrañaba a la humana y solo debían darle tiempo.

Al final la dejaron sola y ella simplemente se fue a su habitación en dónde iba a dormir a gusto.

O eso parecía.

Unas dos o tres horas después.

Eran las tres de la mañana y Amity salía de su habitación a escondidas. Caminaba de manera silenciosa con rumbo a la cocina.

Estuvo allí preparando un par de sandwiches y un vaso de jugo. Lo puso todo en una bandeja y después de ver que no había nadie cerca, camino hasta la salida.

Salió de la casa y tomó rumbo hasta el bunker abandonado en dónde construyo el portal al mundo humano.

Al entrar al lugar se fue a la esquina de una pared en donde había una especie de barrera con rejas de color morado.

Allí se veía encerrada a cierta humana que caminaba de un lado a otro. Era cómo si no necesitará descansar.

—Luz ya vine, perdón por no haber venido más temprano. Mis hermanos querían que los acompañará a ver una película pero aquí estoy... —Aviso Amity. La humana la miró fijamente por unos segundos para luego seguir caminando dentro de su celda.

Amity bajo la mirada. La había traído del mundo humano y le había puesto una barrera igual a la que uso cuándo la encerró aquella vez durante el incidente de la Reptibestia.

No sabía que le paso pero lo que sí sabía es que debía buscar una cura para su enfermedad. Por qué eso era, los ojos de Luz no eran rojos eran de color avellana. Algo le pasaba.

Hizo desaparecer una parte de la barrera para entrar y darle la comida a su amada. Por alguna razón a Luz le encantaba la carne cruda, aún así esta vez la puso entre dos panes para que se llenará un poco, además le trajo un vaso de jugo de hongos por si tenía sed.

Puso todo en el suelo y la humana no espero y empezó a comer de manera frenética.

—Mañana me uniré a un club del aquelarre de Curación para buscarte una cura... —Le dijo mientras se acurrucaba enfrente suyo y le acariciaba una de sus mejillas mientras la veía comer. —Intenta dormir un poco, Yo volveré mañana. —Le avisó.

Luz no le presto atención simplemente siguió comiendo. Amity suspiro.

Iba a retirarse pero no lo aguanto más.

Tomó ambos cachetes de la humana y sin esperar le dio un beso en la boca. Ya lo habían hecho antes pero este era su primer beso desde que volvieron a encontrarse.

La humana se había quedado quieta mientras duraba el beso. Amity al final despego sus labios de los de su amada y mientras su rostro se ponía rojo, se levantó y salió de la zona del campo de fuerza mágico y luego de cerrarlo dijo...

—¡Perdón por eso! ¡NOS VEREMOS NUNCA! ¡ADIÓS! —Dijo mientras corría despavorida afuera del búnker. Aún se ponía nerviosa al hacer estas cosas con Luz.

La humana simplemente quedó viendo a la nada y sin esperar algo más siguió comiendo de forma salvaje de la comida que Amity le trajo.

Quién sabe que le pasaba.

Un rato después.

Amity se hallaba en su habitación acostada en su cama, ya con su pijama puesta la cuál constaba de un pantalón y una camisa manga larga de seda de color morado claro con dibujos de abominables por todos lados.

Miraba el techo fijamente. Había logrado reunirse con Luz otra vez pero no fue lo que esperaba. Algo le había pasado a su novia.

Y no encontró a la tal Camila Noceda, ella no estaba por ninguna parte para interrogarla.

Amity le resto importancia. Sacó la llave del portal que colgaba en su cuello y dijo...

—Puedo volver cuándo quiera al mundo humano, de todas maneras tengo la llave y solo debo presionar su ojo para que aparezca el portal... Es todo... —Murmuró por lo bajo. Luego bostezo. Tenia sueño. —Debo dormir un poco... Debo ir por la tarde a inscribirme en un curso de vacaciones para aprender magia de curación... Es la única manera de sanar a Mi Luz... —Dijo casi quedando dormida. —Descuida Luz... Yo te curare y averiguare que te paso... Lo prometo... —Se acostó de lado para observar fijamente una foto donde estaban ella y la humana.

Sonrió.

Solo debía curar a Luz y todo sería como antes.

No se dio cuenta de que sus ojos pasaron de dorados a rojos por un par de segundos. Al parecer estar cerca de la humana y tener contacto tan seguido con ella no era buena idea.

O quien sabe.

Al final cerró sus ojos para descansar.

Más tarde empezaría su nuevo reto.

Curar a su amada aunque fuese lo último que haga.

Continuará...


¿Qué creen que le pasó a Luz? :'D

Intentaré terminar la historia este mes aunque sea difícil. La muerte de mi madre aún me afecta, pero intentaré esforzarme. Lo prometo.

No olviden decirme que les pareció el capitulo dejando un comentario si leen la historia en Wattpad o con un review si la leen en Fanfiction. Además solo apoyándome y siguiendo mi perfil me obligan a seguir escribiendo xD.

Nos vemos en la próxima, adiósh.