Capítulo 2: Infección.
Amity caminaba de un lado a otro bajo la atenta mirada de una joven latina que al parecer no sabía que pasaba.
La menor de los Blight había probado de todo para curar a su novia pero nada funcionaba. Incluso lo que aprendió en el aquelarre de curación en pocas semanas fue muy inútil.
Luz no parecía volver a la normalidad con nada y eso solo la frustraba en exceso. Aunque su enojo era un poco mayor al de antes. Parecía que algo la enfurecía de la nada.
—¿¡POR QUÉ ESTA MIERDA NO FUNCIONA!? —Grito furiosa.
¡CRASH!
Luego arrojo un frasco con la poción que le acababa de dar a Luz, la cuál no hizo ningún efecto. Su novia tenía un estado mucho más deplorable del que estaba hace meses, cuando la trajo del mundo humano.
Había hecho de todo. Primero en las vacaciones se unió a un club que eran como unas clases particulares donde te enseñaban distintos tipos de magia. Luz sugirió eso para que muchos de los habitantes de las Islas Hirvientes pudieran aprender durante las vacaciones lo que quisieran.
Amity se unió al club de curación y aprendió prácticamente todo lo que tenía que aprender. Para que al final usará todo ese conocimiento para sanar a su amada.
Pero fracaso vilmente.
Eso le tomó todas las vacaciones. Luego cuándo volvió a la escuela se unió a la clase de pociones y obvio a la de abominables. Tal vez en esa clase lograba aprender algo para sanar a su Luz.
Pero nada. Le acababa de dar una poción que curaba cualquier mal. Pero nada. Luz simplemente la vomito toda después de bebersela.
—¡BUAAAAARRRRKKKK! —Y lo peor de todo es que seguía vomitando.
Amity se tapó la boca con ambas manos y mientras las lágrimas caían de sus ojos, veía a su novia vómitar sin descanso.
Era horrible verla en ese estado.
—¡LUZ! —Gritó de repente.
El horror se apoderó de la joven Blight al ver que la humana empezaba a vómitar sangre. Eso sin duda alguna la alarmó. Quitó la barrera de magia donde tenía recluida a Luz para acercarse a verla.
Se acercó a ella y la empezó a examinar. Luz parecía estar sufriendo, había caído de rodillas y eso le dolía mucho a la peli morada.
—Luz... Perdóname... —Pidió Amity de rodillas mientras lloraba. Abrazo la cabeza de su amada contra su pecho y la empezó a acariciar. —Si fuera más fuerte... Tu madre no nos hubiera alejado y Tú no estuvieras enferma.
Sollozo Amity. Abrazo a la agonizante humana con fuerza. Se recostó contra la pared sin soltar a Luz en ningún momento. No sabía que hacer.
Lo único que podía hacer era estar cerca de ella en todo momento. Ella era su novia y no podía dejarla sola.
—¡No me detendrás humana! ¡EL TITAN ME HABLA SOLO A MI Y YO SOY EL ÚNICO QUE TIENE DERECHO A USAR LA MAGIA! —Gritaba un enardecido Belos al ver que la humana y sus amigos habían derrotado a todos sus secuaces, líderes de aquelarres y a Kikimora.
Quedando solo él y nada más que él para lograr llevar a cabo el día de la unidad, pero sus fuerzas eran pocas ya que estaba débil.
—¡Belos tu reinado del terror se acaba aquí! —Grito Luz mientras le apuntaba con Owlbert, el taliamigo de Eda. —¡Soy la buena bruja Luz Noceda y el mal tiembla al escuchar mi nombre! —Grito ella eufórica.
—¡SIIIIIIII! —Gritaron sus amigos y la mayoría de los habitantes de las Islas Hirvientes quienes rodeaban al casi caído emperador.
—¡Come mi furia basura! —Grito la humana para luego empezar a disparar proyectiles de magia hacia Belos.
—¡IMPOSIBLE! —Grito este al recibir todos los proyectiles en todo su ser para luego caer al suelo y...
¡KABOOOOOOMMMM!
Explotar extrañamente como si fuera un enemigo de los Power Rangers y al cual estos acababan de dar su golpe final.
Los cantos de alegría no se hicieron esperar. Luz vio el portal abierto. Este daba a su mundo.
—¡Todos vamos al mundo humano! ¡Yo invito la comida! —Dijo feliz la humana.
Y mientras empezaba a correr todos se fueron detrás de ella. Amity estaba feliz. Hace días que visitaron a Camila Noceda y esta no las trató como se debía. Incluso les dio una paliza con una cosa que Luz llamaba chancla pero ahora que iban muchos. La madre de Luz no tenía oportunidad. Debería aceptar que Luz visite este mundo cuando ella quisiera.
Era todo. Ambas serían felices para siempre.
—¡Espérame Luz! —Dijo Amity quien iba atrás de su novia. Ambas vencieron a los Abomatones 2.0 que su padre creó y que este les dijo cómo hacerlo.
Nunca se había sentido tan feliz. Iría al mundo humano nuevamente. La primera vez Hunter las ayudó a escondidas del emperador.
Pero esta vez sería diferente.
Aunque...
Después de que Luz atravesara el portal, este se cerró e inevitablemente se volvió cenizas.
Haciendo que todos los demás se detuvieran de imprevisto quedando muy sorprendidos.
—¿Luz? —La llamó Amity quién estuvo a un par de centímetros de irse al mundo humano con su novia.
Pero que eso no pudo pasar gracias a los golpes y daños que recibió el portal durante la pelea contra Belos y sus secuaces.
—¿Ah? —Amity abrió sus ojos. Acababa de tener una extraña pesadilla que era más bien un recuerdo.
Miró a todas partes y vio que aún abrazaba a Luz. Estaban en el búnker abandonado de su familia. No era un sueño.
—Luz... —Dijo con dulzura al verla. No se aguanto más y le dio un beso en la frente. Abrazándola con más fuerza. Nunca la iba a dejar sola.
—¡Pero señora entienda que Luz es mi novia y no puede prohibirle verme! —Grito una enfurecida Amity Blight a la que se supone debería ser su amorosa suegra en el futuro, pero la mujer era más controladora que su madre Odalia.
Quería obligar a Luz a quedarse en el mundo humano y eso no le parecía en lo absoluto a la de cabellos morados.
—¡Silencio niña! —La silencio Camila. —¡Luz es mi hija y Yo decido que es lo mejor para ella!
Estas discutían bajo la atenta mirada de la Dama Búho y de Hunter. Este último las ayudó a infiltrarse en el castillo para que ambas pudieran usar el portal que su tío planeaba usar para el día de la unidad y el cual era una muy mala idea.
Ya que los mundos estaban en peligro de destruirse.
—¡Me niego a dejar de ver a Luz solo por un capricho suyo! —Le dijo amity a la mujer adulta.
Esta por instinto se enfureció por lo increíblemente malcriada que era la niña de orejas en punta. Obviamente venían del extraño mundo del que Vee venía y en donde Luz estaba atrapada.
—Miren chicas, ¿Qué tal si nos calmamos y lo hablamos mejor un poco más tranquilas? —Sugirió la Dama Búho quien veía venir una pelea y aunque eso le parecería divertido. Este debía ser un asunto serio.
—¡Lo que van a hacer es traerme a mi hija de inmediato de su horrible mundo y largarse para siempre de mi casa! —Grito Camila.
Esta tomó a Eda del cuello de su vestido y la hizo verla a los ojos.
—¿Y que me vas a hacer enana? —Se mofo Eda con una enorme sonrisa burlona al ver a la pequeña mujer humana que pretendía darle órdenes.
Aunque no esperaba que la latina se quitara una de sus chanclas y con todo el poder de los dioses juntos se la estrellara en la cabeza.
¡SMACK!
El impacto fue contundente. Eda no lo vio venir. Cayó al suelo inconsciente en el acto bajo la mirada asombrada de tres personas. Amity, Hunter y Vee quien miraba todo oculta desde un lugar seguro.
No quería salir por que podrían llevársela a las Islas Hirvientes nuevamente y no quería eso.
—¡OH NO! ¡Tiene un arma! —Gritó Hunter asustado al ver la facilidad con la que la Dama Búho cayó. —¡Debemos retirarnos y volver con un ejército de miles! —Dicho esto se acercó a Eda y la cargo en sus hombros.
Pero Amity no se movía. Quería arreglar las cosas ya.
—¡ME NIEGO A IRME HASTA QUE ESTÁ MUJER ACEPTE MI NOVIAZGO CON LUZ! —Grito enfurecida lista para pelear.
Aunque se quedó inmóvil al ver como Camila levantaba por lo alto su chancla y la bajaba a toda velocidad sobre su cabeza.
¡SMACK!
El golpe hizo caer a Amity noqueada sin defensa alguna. Hunter como pudo las cargo a ambas de vuelta a su mundo.
Aunque no fue fácil. Ya que Camila los seguía de cerca, pero esta vez se había sacado dos chanclas. Lo que hizo que el rubio corriera por su vida y la de sus amigas.
—¿Uh? —Amity volvió a abrir sus ojos. Nuevamente se había quedado dormida recordando algo que había pasado hace unos meses.
Volteó a todas partes y se dio cuenta de que era de día. Aún abrazaba con fuerza a su novia enferma. La abrazo con más fuerza para luego darle un beso en la mejilla.
En verdad amaba a Luz y haría cualquier cosa por ella. Se levantó del suelo para dejarla descansar. Debía ir por algo de comida para la humana antes de irse a la escuela.
Un rato después.
Amity veía con suma preocupación a Luz. Esta no probaba nada de lo que le trajo. Era como si la carne ya no le gustará. Había algún problema con ella.
Se apoyo en el suelo con una rodilla para hablarle. Luz estaba acostada sin hacer nada. Parecía no tener energías.
—¿Te duele algo corazón? —Preguntó la peli morada mientras le acariciaba el rostro. Quería ayudarla pero no sabía cómo.
—Grrrrr... —Un débil gruñido fue todo lo que salió de la boca de la chica humana.
—Luz... Perdóname no te entiendo... —Lloró Amity. En verdad no sabia que hacer. Se sentía una completa inútil. —¿Y para eso la trajiste del mundo humano Blight? —Se preguntó a sí misma con un dejo de odio. —Eres patética... —No lo noto pero eso último lo dijo con una voz masculina muy aterradora y no fue todo, sus ojos se pusieron rojos por unos segundos.
Era como si estuviera pasándole algo y no lo sabía.
Más tarde.
Amity caminaba con sumo cansancio por los pasillos de Hexside. Se veía cansada y sus ojeras solo lo demostraban, dejando en claro que la peliverde no había dormido bien desde que empezó a construir el portal al mundo humano y menos lo hizo al tener a su novia enferma.
Pero su salud no le importaba. Quería que Luz se curará rápido para tener mucho tiempo para ellas y nadie más. Era egoísta de su parte pero nadie podía culparla.
—Soy una asombrosa novia y haré todo lo que sea necesario para curarte Luz... Esperalo... —Mascullo con los dientes apretados. Se veía molesta.
—¡Hey Amity! —La llamó una voz conocida a sus espaldas.
La de cabello morado se detuvo, se dio la vuelta viendo de que se trataba de Viney. Una chica que conoció en la clase de curación en el club al que se unió en las vacaciones.
Aprendió mucho allí y ambas se hicieron amigas. Incluso la chica le enseñó varias cosas. La chica era una chica fornida. Era como si hiciera ejercicio o algo. Ella tenía ojos verdes y cabello marrón, era un poco más alta que ella y cursaba las clases de Bestias magicas y curación.
También era amiga de Luz. Su Luz.
—Hola Viney, ¿Cómo estás? —Preguntó Amity sin muchos ánimos.
—¿¡Que cómo estoy!? —Preguntó molesta la ojiverde. Amity se sorprendió por eso. No recordaba haberle hecho algo para molestarla. —¡Hace semanas que no vas al club de curación y estás muy atrasada en tus deberes! —La regaño.
¡SLAP!
Amity se dio un manotazo en la frente. Había olvidado salirse de esa clase. Ya que como las cosas que le enseñaban allí pues no le ayudaban en nada a Luz, era inútil seguir cursando esa clase.
Por lo que busco otra clase de la cual también olvido avisar que se saldría.
Era demasiado para su joven mente.
—Mira lo lamento, olvidé avisar que me saldría de la clase. Verás, lo que aprendí no resultó como quería y...
—¡Ni siquiera lo pienses! —La silencio Viney. —El club de curación que cree no es un chiste como para que vengas, te unas y te vas así como así.
Amity frunció el ceño.
—Mira en serio no tengo tiempo para eso, simplemente ya no seguiré más en el club. Lo siento mucho pero...
—Déjame adivinar... —La volvió a silenciar Viney. En serio se veía molesta. —¿Creiste que la curación era sencilla de aprender y al ver que era muy difícil pues saliste huyendo? —Se burlo la ojiverde.
Amity apretó sus dientes.
—Mira en verdad no tengo tiempo para esto, la curación básica que aprendí no sirvió para curarla y eso, así que buscaré otro... —Amity se detuvo al darse cuenta de que casi hablaba de más. —Digo, simplemente no estoy interesada en seguir en el club. Lo siento, Yo...
—¿Curarla? —Preguntó Viney haciendo callar a la menor de los Blight.
—Olvída lo que dije, ¿Si? —Pidió Amity juntando sus manos.
—Ni lo pienses, no pretendo quedarme muda al escuchar que un amigo animal está herido —dijo Viney con molestia.
—¿Qué? —Amity no entendía bien.
—Si, verás. No eres la primera que encuentra un animal herido y quiere curarlo por sí misma y eso...
La peli morada se empezaba a molestar. Estaban insultando a su novia de manera no intencional. Pero su creciente ira que va en aumento desde hace días no la dejaba pensar con razonamiento.
Las palabras de la chica si que la molestaban y mucho.
—Mira lo mejor seria que me dejes revisarlo para ver que tan mal esta...
—No... —Respondió Amity tajante.
—Mira, solo quiero ayudar, ¿Sabes? —Propuso Viney ya más calmada. No podía culpar a la chica por querer curar por sí misma a un animal indefenso. Pero algunas veces estos no tienen salvación y lo mejor es tenerles piedad.
—Ya dije que no, no me molestes más... —Pidió Amity sin emoción alguna.
Eso molesto un poco a la ojiverde.
—Oh ya veo que pasa... —Dijo Viney con molestia. —El pobre animal que salvaste debe estar muy herido, ¿No?
Amity recordó la mordida y el estado tan sucio en el que encontró a Luz. Hizo lo que pudo para curarla pero la herida en su cuello no desaparecía.
—Oh tal vez, ¿Dejaste muy mal herido al pobre por usar magia de curación sin un profesional cerca?
Recordaba que se le hacía difícil usar la magia de curación en Luz. Muchas veces le hizo daño en vez de curarla.
Era cierto que quería ayudarla pero sentía a veces que la regaba más y más.
—Sabes, lo mejor sería que dejes morir al pobre...
Amity abrió sus ojos en exceso. Nunca se le pasó por la mente dejarla ir. Sabía que ella tenía curación y sólo debía esforzarse más y más. Debía dormir menos y faltar a más clases, incluso dejar de comer para estar más tiempo con Luz.
Debía esforzarse cómo nunca lo ha hecho. Aunque le molestaba que Viney siguiera hablando y hablando.
—Cállate... —Pidió con enojo.
—¿Acaso di en el blanco? ¿Tu amigo esta a punto de morir y por eso no puedes admitir que solo te uniste a mi club por pura conveniencia? —Siguió burlándose la castaña.
—Es en serio... No sigas... —Advirtió la peli morada. Sus ojos empezaban a volverse rojos.
—¿Y que me harás? ¿Dejarme morir como al pobre ser vivo que rescataste y que vil mente intentaste curar solo por que eres una maldita egoísta?
Eso fue lo último. Amity no lo aguanto más. Su furia era demasiada. No le importaba que la insultara. Nadie hablaba de su Luz así como así.
—¿Qué es lo que pasa? la egoísta se molest-¡Agh!
Viney no pudo seguir. Amity la tomó del cuello y se lo apretó con fuerza dejándola sin aire y sin aliento al mismo tiempo.
Acercó el rostro de la chica al suyo y con una mirada asesina le dijo.
—¡Nunca dejaré que ella sufra! ¡Nunca! —Grito.
Viney y otros estudiantes que iban pasando se quedaron sin habla al escuchar la aterradora voz de hombre que Amity uso mientras gritaba.
—¡AAAAAHHHH! —Gritó la ojiverde al ser levantada por lo alto para luego ser impactada de espaldas contra el suelo.
Este se agrieto un poco. Pero eso no le importo a Amity. Se subió encima de Viney y empezó a desfigurarle el rostro a su víctima puñetazo tras puñetazo bajo la mirada aterrada de sus amigos, compañeros de clases, hermanos, maestros y el mismo director Bump.
—¡YO LA SALVARÉ ME ESCUCHAS! —Gritó Amity nuevamente con esa horrible voz masculina sin dejar de pegarle en el rostro a la chica.
Más tarde.
Amity caminaba dando pisotones en el suelo de vuelta a casa con cara de pocos amigos. Aún estaba furiosa.
Al terminar la pelea se llevaron a Viney a la enfermería en un estado muy grave y a ella la expulsaron de la escuela por lo que quedaba de año.
Pero eso no parecía importarle menos a la joven Blight. En su mente sólo tenía un propósito. Buscar la felicidad y esa la hallaría curando a Luz para que estuvieran juntas por siempre.
Solo así podría estar bien.
—¡Amity espera! —Le gritaba Willow a Amity.
Esta salio de la escuela sin permiso para lograr detener a su amiga y ver que le pasaba. La de anteojos venía en compañía de Edric, Emira, Boscha, Skara, Hunter y Gus. Todos estudiantes de Hexside y amigos de Luz y Amity.
Todos estaban preocupados por la peli morada. Sabían que ella no estaba bien desde que la humana se fue a su mundo. Incluso les parecía más distante cada día.
Aunque sabían que lo superaría algún día.
Pero esa golpiza que le dio a otra amiga de Luz, pues solo los hacía pensar en lo peor.
Su amiga se estaba volviendo hostil con las personas.
Amity se detuvo al escuchar la voz de Willow. Aunque no se giró ni nada por el estilo.
—¡Amity! ¿¡Que fue eso!? —Preguntó Willow con tristeza y un tanto afectada por lo que vio.
—¿¡Por qué le hiciste eso a la chica que me gusta!? ¿¡Enloqueciste acaso!? —Le grito su hermana.
—¿Manoplas te duele algo? —Preguntó su hermano preocupado.
—¡Eso fue lo más aterrador que vi en mi vida! ¡No lo vuelvas a hacer! —La regaño Gus.
—¿Estas bien? ¿Aún la extrañas cierto? —Preguntó Skara con tristeza.
—¿Amity estas escuchando? Ese comportamiento tan violento no es normal en ti... —Le dijo Boscha con mucha preocupación.
—¡Si, sobretodo no es normal esa voz que usaste! ¿¡Que rayos fue eso!? —Preguntó Hunter muy impactado. No sabía de hechizos que te hicieran cambiar la voz.
Eso era algo nuevo.
Todos terminaron de hablar y se extrañaron al ver que la peli morada estaba de espaldas aún, además de inmóvil. Esta no parecía emitir ningún sonido.
Ni siquiera parecía respirar.
—¿Amity? —La llamó Willow.
Acercó su mano para tocar el hombro de su amiga pero esta al sentir el contacto se dio la vuelta rápidamente.
Todos se quedaron sin habla al ver que sus ojos estaban rojos y su expresión era una muy furiosa. Incluso apretaba sus dientes con fuerza.
—¿Amity? —La llamó Boscha muy preocupada.
Amity centro su atención en la triclope rápidamente.
—¡GRAAAAAWWWWWLLLLL!
Todos se asustaron cuando ella pego un potente rugido, para luego empezar a correr hacía Boscha y abalanzarse sobre ella.
—¡AAAAAAAHHHHHH! —Grito la de cabello magenta al ser embestida y tirada al suelo por su amiga.
Todos miraban con la boca abierta lo que pasaba frente a sus ojos. Ambas chicas forcejeaban en el suelo. Boscha para quitarse a Amity de encima y la otra le apretaba el cuello a la triclope.
Sin duda alguna un comportamiento muy extraño de la de cabello morado.
—¿Uh? —De la nada Amity se detuvo. Sus ojos volvieron a la normalidad y dejó de someter a su amiga.
Se puso de pie y la ayudó a levantarse.
—¿¡Pero que demonio araña te pico Blight!? —Le gritó Boscha muy molesta.
—¡Si! ¿¡Que fue eso!? —Grito Skara. Esta temblaba del miedo. Aún le aterraba ese feo rugido que pego su amiga.
De la nada todos empezaron a gritarle cosas exigiéndole saber que le pasaba.
—Estoy bien... Jajajajaja... —Dijo Amity con una sonrisa para luego empezar a reír de forma divertida.
Luego de eso salió huyendo del lugar a toda prisa bajo la mirada molesta de unos y de preocupación de otros.
—¡Le diré a mamá que le pegaste a mi novia! —Le gritó Emira mientras levantaba su puño por lo alto.
—No es tu novia —le dijo Edric con una sonrisa burlona haciendo reír a Hunter que estaba a su lado y ganándose una mirada asesina de su hermana.
Mientras tanto.
—Debo curar a Luz rápido o el cansancio por no dormir bien y la preocupación me volverán loca —exclamó Amity mientras corría de vuelta a su casa.
La joven bruja le atribuía esos factores a su extraño comportamiento sin saber que podría ser algo más.
Sentía qué si Luz sufría ella también lo hacía ya que la humana era su alma gemela. Por eso se estaba sobre esforzando para lograr curarla.
Más tarde.
—¿¡Expulsada!? —Gritó Odalia con un tono entre preocupado, furioso y de lo más impactado. —¿¡Cómo que expulsada!? —Preguntó nuevamente. Sentía que le empezaba a faltar el aire.
—¡Si, la expulsaron por pegarle a mi novia y enviarla a la enfermería! —Reveló Emira con un dejo de molestia. No le gustó para nada como su hermana dejó a la chica que le gustaba.
—¿Tu novia? —Preguntó Odalia un tanto extrañada.
—No es su novia mamá —dijo Edric con cansancio.
—¡Lo será cuándo se despierte del estado en que Manoplas la dejó! —Grito Emira muy furiosa.
Todos los Blight estaban en la sala de la Mansión Blight. Amity estaba sentada en el mueble más grande, su mirada estaba en el suelo y su expresión era una muy arrepentida.
Lo que sea que le dio en la mañana, ya se le había pasado y ahora se sentía muy mal por lo que hizo y por lo que sus acciones provocaron.
—Lo lamento... No se que me paso —se disculpo Amity.
Su madre se sujeto el tabique de la nariz. Estaba decepcionada. Pero no podía culpar a su hija. Desde que la humana se fue de su vida, la ve más distante. Al principio no le tomó importancia pero al ver la agresividad con la que atacó a la chica esa, pues las cosas no parecían estar bien con ella.
—Manoplas Yo... —Odalia se detuvo. No sabía que decir. Volteo a ver a su marido Alador.
—Uh... —Este simplemente se encogió de hombros. No sabía que decir exactamente.
—Tsk... —La ojiazul dio un suspiro de fastidio. A veces su marido no era de mucha ayuda. —Amity estas castigada, estarás encerrada en tu habitación hasta que tu padre y Yo resolvamos cómo puedes regresar a la escuela y retomes tus estudios cómo se debe... —Sentenció. Bajo su mirada y una expresión de tristeza se formó en su rostro. —Estoy muy decepcionada de ti.
Amity sintió muchas ganas de llorar. En su vida alguien le había dicho esas palabras. Siempre se esforzaba para enorgullecer a sus padres y a sus maestros. Pero esta vez la regó en grande.
En completo silencio se levantó de su asiento y se encaminó a su habitación.
—¡Y si mi novia queda con una discapacidad permanente te irá muy mal! —Le grito Emira furiosa mientras la miraba alejarse y levantaba su puño por lo alto.
Eso hizo que Amity parara en seco. Nadie lo notaba pero sus ojos volvían a ponerse rojos y su furia empezaba a emerger en todo su ser. Era como si un instinto asesino se apoderará de ella y las personas que la atacaban eran sus principales víctimas.
—¿¡Al menos sabes cuál es el nombre de la chica esa que Amity lastimo!? —Le grito Odalia a Emira.
—Ah... Yo... Ah... —Emira se sintió avergonzada. Era cierto que le gustaba esa chica pero nunca se molesto en averiguar o preguntarle su nombre.
—Ay no puede ser... —Odalia se cubrió su rostro con una mano mientras negaba con su cabeza. Amaba a sus hijos pero estos desde hace un tiempo que hacen tonterías de vez en cuándo. Luego se percato de que Amity estaba inmóvil en la mitad de la sala. —¡Amity ve a tu habitación ya! —Le ordenó ya muy molesta al ver que su hija menor no obedecía.
—Ah... —Amity parpadeo un par de veces. Sus ojos y su estado de ánimo volvieron a la normalidad. —Si mamá. —Dijo para luego retomar su camino a su habitación. —¿Pero que me pasa? ¿Será el cansancio? —Se preguntó.
Se propuso a dormir un poco antes de cenar y de ir a ver a Luz. Debía descansar si no quería enfermarse. La peliverde tembló al pensar en eso.
No habría nadie que cuidara de Luz si ella se enfermaba.
Debía hacer algo al respecto.
Más tarde.
Era hora del almuerzo y Amity debía venir a comer al gran comedor por orden de su madre para luego volver a su habitación para seguir cumpliendo con su castigo.
La peli morada se veía muy mal aún por lo que hizo. Los golpes que le dio a Viney aún retumbaban en su mente. Los recuerdos de ese horrible momento aún la perseguían.
—Maldito cansancio... —Murmuró por lo bajo la menor de los Blight.
Ya todos estaban sentados en sus respectivos lugares esperando a que les trajeran su alimento. Amity estaba sentada al lado de Emira.
Su hermana mayor no dejaba de verla con enojo. Aún estaba resentida con ella. Pero nada se podía hacer. Sólo esperar a que se le pase.
Un rato paso y una sirvienta bruja de piel verde y con cuatro ojos, que usaba un atuendo victoriano, traía el almuerzo levitando muchos platos y ollas con su magia, además de vasos y cubiertos.
—El día de hoy la señorita Emira se dispuso a hacer la comida para probar las clases de cocina que ha estado tomando —anuncio la sirvienta.
Todos voltearon a ver a la peliverde con asombro.
—Emira, ¿Eso es cierto? ¿Tu hiciste la comida? —Preguntó Odalia asombrada.
—Así es Mamá —respondió esta con una sonrisa. —Había estado preparándome para invitar a mi novia a comer pero como cierta inepta la mando a la enfermeria pues... Ya no se podrá... —Comentó sin dejar de sonreír. En serio su hermana menor arruino sus planes.
Amity alzó una ceja. Algo en la sonrisa de Emira no le gustaba. Era como si estuviera forzando su rostro para sonreír. Era como si estuviera verdaderamente furiosa.
No tuvo de otra que suspirar y mejor comer un poco. Emira ya la perdonaría luego.
Tomó una cuchara y sin esperar nada más se llevó un bocado a su boca. Al principio el estofado de carne de demonio vaca estaba deliciosa.
Pero algo pasaba. Su paladar empezaba a traerle un sabor agrio, como si su cuerpo no quisiera que entrará esa comida a su boca.
Se extraño un poco por eso. Luego le resto importancia después de tragar y se llevó más bocados a su boca. Su familia parecía disfrutar de la comida que su hermana preparo.
Pero ella.
Ella parecía sufrir con cada bocado. Cada vez que masticaba sentía un sabor horrible. Era como si la comida estuviera podrida o algo así.
Afortunadamente pudo terminar todo lo que había en su plato.
Procedió a levantarse y a retirarse.
—Gracias por la comida... —Agradeció. —Yo me retiro a mi habi-¡BUAARRKK! —No pudo terminar ya que vomitó todo lo que se había comido.
Incluso más.
—¡Amity! —Exclamó su madre furiosa al ver esa falta de educación de su hija menor.
La peli morada se tapó la boca con su mano. Sentía un asco horrible. No sabía por qué hizo eso.
—¡JAJAJAJAJA! ¡A Amity le cayó mal tu comida! —dijo Edric mientras reía.
—¡Claro que no! —Exclamó Emira con furia y muy, pero muy sonrojada. —¡Manoplas no sabe apreciar la buena comida! Es todo... —Dijo eso último con furia y de brazos cruzados y con lágrimas asomándose por sus ojos.
—Em Yo lo-¡BUAAAAAARRRRKKKK! —Amity intento decir algo pero al ver la comida que estaba sobre la mesa volvió a vómitar.
Pero esta vez sobre la mesa. Le empezaba a doler su estómago pero no de tanto vomitar.
Si no, por el hambre que sentía en estos momentos. Pero el simple hecho de pensar en comida hacía que su estómago le doliera un montón.
Quería algo más.
—¡Amity espera! —Grito Odalia al verla salir corriendo despavorida hacia su cuarto.
Algo le pasaba a su hija y ella no sabía que era. Desde qué la humana se fue siente que pierde cada vez más su confianza.
Pero haría lo que fuera para enmendar los errores del pasado.
Más tarde.
Eran más de la nueve y Amity no bajo a cenar. Eso obviamente preocupo a la matriarca de la familia. Por lo que decidió venir a verla a su habitación.
¡Toc! ¡Toc! ¡Toc!
Tocó suavemente la puerta de la habitación de su hija para llamarla.
—¿Amity? Soy Yo, tú madre... —Dijo Odalia con tristeza. —No bajaste a cenar, ¿No tienes hambre? ¿Pasa algo? —Preguntó.
Su hija tardo en responder unos segundos pero al final habló.
—No tengo hambre mamá... La comida me cayó mal... Lo siento... —Dijo Amity desde el interior de su habitación.
Odalia sonrió con tristeza. Odiaba ver a su familia sufrir.
—Si tienes hambre más tarde, puedes bajar a comer algo... Yo te haré algo rico si gustas... —Le propuso a su hija.
Amity no respondió al instante. Volvió a tardar unos minutos en hacerlo.
—Descuida Mamá, estoy bien —fue lo último que dijo.
Odalia simplemente bajo la mirada. Después de suspirar le deseo buenas noches y se fue a su habitación. Lo mejor sería darle espacio a su hija y no molestarla.
Luego hablarían con más calma.
Más tarde.
Eran más de la una de la mañana y Amity caminaba tambaleante hacia el bunker donde mantenía a Luz a salvo. Llevaba en sus manos un plato con carne cruda para su novia. Debía darle de comer para que tuviera fuerzas mientras que ella le hallaba una cura.
Pero cada día que pasaba las cosas se complicaban más. Era como si la magia no le ayudara en nada a Luz.
—Debo hallar la manera de curarla... O encontrar a alguien que la cure... —Murmuró con sumo cansancio. No se dio cuenta pero había empezado a sudar mucho y a respirar por la boca.
Parecía cansada o enferma.
Pero eso no le importaba. Le preocupaba más la salud de Luz que la de ella misma.
Siguió su camino hasta su destino y al entrar al bunker se fue directo a donde estaba Luz.
—¡Luz! —Grito horrorizada al verla tirada en el suelo de espaldas con los brazos extendidos. Parecía faltarle el aire ya que respiraba difícilmente por la boca.
Corrió hasta donde estaba ella, se arrodilló a su lado para luego recostarla en sus piernas mientras sostenía su cabeza con sus manos.
—¿Qué tienes? ¿Te duele algo? —Le pregunto con mucha tristeza. Le rompía el alma verla así.
—Grrrrr... —Pero lamentablemente un leve gruñido fue todo lo que salio de la boca de Luz.
Las lágrimas empezaban a salir de los ojos de la menor de los Blight. Tomó la comida que le trajo y se la acercó a su boca.
Al principio la humana masticó y la trago. Pero...
—¡Buaaaark! —La vomitó tal y como lo había hecho en la mañana.
Eso solo hizo que Amity empezará a llorar como una niña pequeña. Una que no sabía que hacer cuando alguien a su alrededor sufría mucho.
Estaba contra la espada y la pared.
Luz se iba a morir si su estado no mejoraba. La miró fijamente. Su bello rostro moreno estaba muy desnutrido. Su cuerpo también estaba muy esquelético. Al parecer la comida que le traía no le ayudaba en nada.
—Debo ir por ayuda... —Dijo alarmada.
Dejó a Luz recostada en el suelo. Pensó en ir por Eda o sus hermanos pero luego recordó que si se enteraban de que había mantenido a Luz aquí escondida la iban a culpar por su estado.
Luego pensó en algo mejor.
Busco la llave del portal y decidió ir al mundo humano por un médico.
Aunque...
—Un segundo... Muchos humanos tenían la misma enfermedad que Luz y si voy por alguno de ellos, lo más lógico es que Luz se enferme más... —Murmuró por lo bajo.
Estuvo pensando un rato en que hacer. Hasta que al final sacó la llave del portal y se dispuso a revisarla e intentar hacerle unos cambios y ajustes.
—Tal vez si logro ir a otro mundo por algún médico, este pueda ayudar a Luz a curarse... —Dijo mientras estaba sentada en una silla, apoyando su cuerpo sobre una mesa mientras usaba un destornillador en la llave del portal para ver si lograba hacer que el portal la llevara a otro mundo. —Suponiendo que haya otros mundos... —Dijo pensativa.
Se detuvo unos momentos pero un nuevo quejido de dolor de Luz la hizo seguir con su labor.
Un rato después.
Iban a dar la tres de la mañana y ella se disponía a probar el portal. Debía ver si lograba su cometido. Era una chica muy lista y siempre confiaba en lo que hacía.
—Ojalá funcione... —Dijo con algo de miedo por si en vez de modificar el portal lo haya arruinado.
Mientras tanto.
Se veía a una rubia alta de ojos azules. Esta estudiaba en su habitación. Usaba un uniforme escolar que constaba de una falda azul oscuro, una corbata y un saco del mismo color usando por debajo de estos últimos una camisa manga larga de color blanco. Además de calcetines blancos y zapatos negros.
Esta se veía muy concentrada en sus estudios.
—Me preguntó si Akko tendrá problemas para estudiar... —Murmuró por lo bajo levantando su vista del libro por un momento.
De pronto se volteo al escuchar un ruido a sus espaldas. Vio con asombro el como aparecía una puerta extraña con un ojo amarillo en ella.
Para que luego esta se abriera y de allí saliera una niña de cabello morado mucho más baja que ella.
—¡Funcionó! —Exclamó está mientras alzaba sus brazos por lo alto.
Amity lo había logrado. Llegó a otra dimensión.
—¿Hola? —La llamó la rubia mientras se levantaba de su asiento y tomaba una varita que tenía sobre su mesa.
Miraba con una expresión seria. No sabía quién era la chica. Pero debía tener cuidado. Su apariencia era extraña.
—Hola, me llamó Amity Blight y vengo de las Islas Hirvientes, osea de otra dimensión —se presentó la peli morada.
La rubia alzó ambas cejas. Había leído sobre puertas a otras dimensiones pero nunca se imagino que una se abriría en su propia habitación.
—Mi nombre es Diana Cavendish y... Espera un momento, ¿Vienes de otra dimensión? —Preguntó confundida la rubia.
—Si, no hay tiempo para hablar. Necesito un buen médico, una amiga se está muriendo y tengo que hallar a a alguien que le ayude —dijo apresurada la joven Blight mientras tomaba a Diana de los hombros.
—Yo estudio para ser doctora y tengo altos conocimientos en magia curativa... —Comentó Diana con una expresión tranquila. —¿Me puedes soltar? —Preguntó aún con esa misma expresión.
—Oh... Perdón —se disculpo Amity mientras soltaba a Diana. Luego se dio cuenta de lo que dijo. —¿¡Eres doctora!? —Gritó de repente.
—Casi, aún me faltan terminar varias clases, ¿Te molestaría no gritar? —Dijo la rubia con leve molestia. La chica empezaba a molestarla.
Y más le molestaba y perturbaba la sonrisa de felicidad que está tenía mientras la miraba fijamente.
—Tengo un mal presentimiento... —Dijo la rubia por lo bajo.
Un rato después.
—¡GRAAAAWWWWWWLLLL!
—Si, a esto me refería —murmuró Diana molesta mientras le apuntaba con su varita a la niña de piel morena que estaba encerrada en una especie de barrera mágica. Esta al verla llegar se levantó el suelo y empezó a gruñirle muy feo como si fuera un animal feroz y salvaje.
Parecía que quería atacarla.
—¡Luz cálmate! —Le dijo Amity. Luego se giro hacia Diana para hablarle. —Lo lamento, ella no se porta así, no se lo que le pasa. Todo este tiempo ha estado tranquila.
Diana entrecerro sus ojos mientras miraba a ambas chicas. Algo malo pasaba por aquí.
—¿Me quieres decir que paso exactamente para que ella esté así? —Preguntó Diana en total alerta. Por alguna razón el peligro estaba cerca y debía volver a su mundo nuevamente.
Ni siquiera sabía a qué vino. Seguramente por su curiosidad y sus ganas de aprender.
—Está bien... —Dijo Amity mientras le lanzaba un hechizo de sueño a Luz para que se quedara quieta mientras hablaba con Diana.
A Diana le sorprendió que en este lugar las brujas pudieran hacer magia sin la necesidad de usar varitas. Seguramente la magia era más natural aquí que en su mundo.
Luego tendría que investigar más.
Amity se acercó a la rubia y después de que le pidió tomar asiento en un par de sillas que estaban por allí, empezó a hablar.
Un largo rato después.
—Ya veo... —Dijo Diana no muy a gusto con lo que acababa de escuchar.
Se levanto de su asiento y se acercó a dónde estaba Luz. La miró fijamente.
Esta se despertó y sin esperar nada más...
—¡GRAAAAWWWWWWLLLL! —Rugio mientras intentaba salir de la barrera para intentar alcanzar a la rubia.
Esta frunció el ceño. Saco su varita y le apunto con ella a la latina atacándola así con un hechizo de fuego azul.
—¡GRAAAAWWWLLLL! —Luz gruñó por el dolor mientras su cuerpo estaba en llamas.
—¿¡Pero que demonios haces!? —Gritó Amity mientras corría hacía Diana para detenerla.
—No te me acerques —dijo Diana mientras se daba la vuelta.
Agitó su varita y le lanzó un hechizo a la peli morada para enviarla lejos.
¡CRASH!
El cuerpo de la joven Blight chocó de espaldas contra la pared producto del ataque que le acababan de lanzar. Para luego caer al suelo.
—¿P-por que h-haces esto...? —Preguntó difícilmente la joven Blight.
Sus ojos pasaron de amarillos a rojos de la nada. Su furia empezaba a crecer. Sentía unas feas ganas de matar a la rubia que le acababa de hacer daño pero más por haberle hecho daño a Luz.
Su Luz.
Diana se acercó hasta donde estaba la peli morada para examinarla. Frunció el ceño al ver que su hipótesis era correcta.
Por desgracia.
—Verás, por lo que me contaste, fuiste al mundo humano donde tu novia vive. Viste a humanos actuar raro y Luz actuaba de igual manera, aunque lo más raro de todo es que ella no te atacaba —se llevó un dedo al mentón mientras pensaba. —Seguramente tu especie es inmune al virus y por eso los infectados no te atacaron. —Reveló la joven Cavendish.
Amity se intento levantar pero un hechizo de gravedad la hizo quedarse acostada en el suelo, con su cara pegada a este.
—¿D-de que hablas? —Preguntó difícilmente.
La rubia soltó un suspiro de cansancio. Explicarle las cosas a esta chiquilla era un poco tedioso.
No se dio cuenta que a sus espaldas Luz empezaba a morder la barrera haciéndole un agujero poco a poco aunque eso le provocaba mucho dolor a la humana pero su hambre por carne fresca eran mayores.
Por lo que haría lo que fuera por salir de su encierro.
—Verás en pocas palabras, en el mundo de tu novia un virus transformó a todos en zombies, ella contrajo ese virus gracias a la mordida que le dieron en su cuello, al traerla aquí condenaste a tu mundo, ya que la has estado besando y al estar cerca de ella, el virus se empieza a adaptar... —Explicó Diana. Luego se agacho para ver a Amity a los ojos. —Lo veo en tus ojos... Estas infectada y tu cuerpo poco a poco empieza a ceder ante el virus... —Dijo con tristeza.
Eso sorprendió a Amity. Era cierto que quería matar a la rubia. Aunque no sabía si era ella quien quería hacerlo o el virus la hacía actuar de esa manera.
Vio de reojo a un lado de la rubia y notó que Luz había logrado salir de la barrera mágica que ella creó. Quería advertirle a Diana pero algo en ella también la hacía querer atacar a la de ojos azules.
—Por suerte para ti llegue justo a tiempo para salvar tu mundo, solo debo eliminarlas a ambas y su hogar estar a salvo... —Finalizó la rubia mientras se ponía de pie.
Amity tembló. Iba a morir y lo peor de todo. Es que Luz también.
—¡No! ¡Matame a mi pero no le hagas daño a ella! ¡TE LO SUPLICO! —Imploro Amity entre lágrimas.
No podía tolerar el hecho de que matarían a Luz por su culpa.
Diana bajó la mirada. Era horrible tener que hacerlo. Pero si ella y Akko estuvieran en la misma situación. Agradecería que las mataran a ambas.
—Lo lamentó... —Dijo Diana con un dejo de tristeza. Levanto su varita por lo alto para lanzarle un hechizo de desintegración a la peli morada para acabar con su existencia. —¡Pero es por su propio bien! —Grito. Bajo la varita pero antes de que pudiera lanzar el hechizo...
—¡AMITY! —Se oyó una voz monstruosa a las espaldas de la rubia.
Luz no perdió tiempo y le mordió el hombro a la rubia, justo donde estaba el brazo con el que sujetaba la varita.
—¡AAAAAAAHHHHHH! —Gritó Diana mientras dejaba caer la varita y forcejeaba para quitarse a la latina de encima. —¡Aléjate! ¡Aléjate! ¡Quítate! —Forcejeo ella mientras la sangre empezaba a caer de su hombro.
Era muy doloroso además de que la latina tenía mucha fuerza y mordía muy duro.
Amity al ver que la rubia perdió su varita quedó libre del hechizo de gravedad sobre su cuerpo. Sus ojos volvieron a la normalidad. Rápidamente se puso de pie e intento ayudarla pero algo pasó.
El olor de algo delicioso impregnó su nariz. Era el aroma de algo que no había olfateado antes. Le fascinaba. Sus ojos se volvieron a poner rojos, además de que sus dientes empezaban a crecer mucho hasta volverse puntiagudos tal y como los que usaba Luz para morder a la rubia.
Debía hallar el origen de esa comida deliciosa.
—¡AAAAAHHHH! —La rubia cayó al suelo de cara con la humana mordiendo aún su brazo. Se empezó arrastrar hacia el frente.
Debía llegar al portal el cual aún estaba abierto y pedir ayuda. Además de que alguien debía matarla antes de que se convierta en algo horrible.
Era doloroso pero se tenía que hacer. Logró arrastrarse hasta logra tomar algo. Levantó su vista un poco y vio que sujeto uno de los pies de Amity.
—¡Oye ayúdame por favor! —Gritó entre lágrimas. En serio le dolía su brazo y lo peor es que Luz no dejaba de morderla.
La rubia se quedó esperando reacción de la joven Blight pero esta se mantenía de pie, inmóvil sin decir o hacer algo. Sus ojos eran cubiertos por una sombra.
Hasta que alzó la vista y el horror se apoderó de la rubia al ver la monstruosa cara que Amity tenía, con ojos rojos y dientes puntiagudos.
—¡Encontré el delicioso aroma! —Grito Amity con una horrible voz monstruosa de hombre para luego abalanzarse sobre la rubia y morderle el cuello.
—¡AAAAAAAHHHHHH! —Grito Diana mientras botaba sangre por la boca.
Ya no podía hacer nada, solo dejar que esas dos la destrozaran viva. Luz y Amity le arrancaron un enorme pedazo de carne de su hombro y cuello respectivamente.
Para luego darle la vuelta a su cuerpo y empezar a devorarla, mordiendo su panza y demás partes del cuerpo. Diana tardó un poco en dejar de gritar y moverse pero al final su cuerpo quedó inmóvil sin vida quedando a merced de esas dos.
Las cuales estaban hambrientas, incluso mordian y masticaban los huesos de la chica como si estos fueran hechos de algún tipo de comida crujiente ya que el sonido de huesos rompiéndose inundaban la habitación.
Un rato después.
Ambas terminaban de comer dejando únicamente la cabeza sin ojos de la rubia. Amity la levanto por lo alto y empezó a morderla para ver si podía sacarle algo más.
Pero ya no había más de donde comer.
Fue entonces que la peli morada se dio cuenta de lo que hizo y el horror se apoderó de su mente.
—"¡Estas infectada!" —Escucho la voz de Diana en su cabeza.
Miró la cabeza de la rubia sin vida y con mucho miedo, se levantó del suelo, tomó la varita de esta y corrió hasta el portal. El cuál estaba aún abierto para luego tirar ambas a través de este.
Debía deshacerse de toda evidencia. Al cruzar ambas cosas el portal, este se cerró y desapareció solo quedando la llave.
Amity tenía la respiración agitada. No podía creer lo que acababa de hacer. Volteo a ver a Luz y está lamia la sangre de Diana que estaba en el piso.
Parecía querer seguir comiendo. Aunque noto algo diferente en su novia. Esta había recuperado el color y ya no estaba en los huesos.
Con lágrimas en sus ojos corrió hasta dónde estaba ella, cayó de rodillas enfrente suyo y mientras la hacía mirarla a los ojos. La abrazo con fuerza.
Luz correspondió el abrazo con fuerza. Tal vez demasiada ya que la peli morada quedó sin aire la instante.
—¡AH! —Grito Amity al separarla, alejando a la latina con sus brazos.
Luego de eso la miró a los ojos. Noto que Luz la miraba con una extraña expresión seductora con unos hermosos ojos rojos.
Sus ojos habían vuelto a la normalidad, pero cambiaron de amarillos a rojos nuevamente. No sabía por qué, pero necesitaba besar a Luz sin parar ya que su cuerpo se empezaba a calentar.
—¡UGHMMMMM!
No esperaron más y ambas se abrazaron con fuerza mientras se besaban apasionadamente. Incluso Luz la embistió haciendo que ambas cayeran al suelo.
Un rato después.
¡SLAP!
Amity abría la puerta de su habitación de una patada, traía cargada a Luz en sus brazos desde el bunker hasta la mansión. Su calentura era tanta que debía hacer a Luz suya en un lugar limpio y no en un feo y sucio lugar abandonado.
Sin esperar nada más lanzó a Luz en la cama y se empezó a quitar la ropa. La latina al ver a su novia desnudarse empezó a hacer lo mismo.
Cuando ambas quedaron sin nada Amity se empezó a retorcer por alguna razón. Era como si le doliera algo.
Hasta que arqueo su espalda hacia atrás para que luego le creciera un enorme miembro en su entrepierna.
—Ah... Ah... Ah... —Se le dificultó la respiración por unos momentos pero luego cuando se calmó miro su entrepierna y dijo... —Esto es nuevo... —Dijo mirando su nuevo miembro. Aunque uso una voz masculina. —Esto también... —Dijo refiriéndose a su voz mientras se tocaba el rostro.
Luego notó que Luz la miraba de forma coqueta mientras estaba acostada en su cama, esta apoyaba su cabeza sobre su mano, parecía admirar a Amity.
La peli morada sonrió. Miró el miembro que le acababa de crecer y sin esperar nada más, se lanzó sobre la humana.
Ya encima de ella le dijo.
—Escuche que en tu mundo es normal que las parejas a esta edad empiecen a tener relaciones... —Habló la bruja con una sonrisa pícara. —Así que prepárate...
Después de eso. No tardaron en empezar a hacerlo como animales.
Unos minutos después.
—Ah... Ah... Ah...
Ambas gemían y gruñian como animales. Amity se hallaba encima de Luz penetrandola rápidamente con su miembro llegando hasta el fondo de su amada novia y buscando llegar más allá.
Parecían animales.
No parecían querer detenerse.
Un par de horas después.
Iban a dar las seis de la mañana, ambas habían terminado de hacer sus cosas. Se hallaban ahora bien abrazadas mientras reían.
—¿Crees que los demás nos hayan escuchado? —Preguntó Amity a Luz. Esta simplemente río de forma tonta para luego acomodarse más pegadita a ella.
Mientras tanto en la habitación de los gemelos.
Ambos estaban acostados en su cama aún despiertos.
—Oh... —Dijo Emira quién miraba el techo con sus ojos bien abiertos.
—Cielos... —Dijo Edric quien estaba al igual que su hermana.
En la habitación de los señores Blight.
—Zzzz... Zzz... —Roncaba Alador. Al parecer no se dio cuenta del ruido de dos animales salvajes que se escucho por unas horas.
—Oh... Por el Titan... —Dijo Odalia quien estaba acostada al lado de su marido viendo el techo con sus ojos bien abiertos.
Al parecer ella si escucho a esos animales salvajes.
Ahora Amity tenía que dar muchas explicaciones, aunque en su estado no se sabía muy bien si podía darlas.
Mientras tanto.
Se veía la cabeza de Diana Cavendish tirada en el suelo de su habitación. Parecía no tener vida aunque unos leves movimientos de esta daban a entender de qué no era así.
Esta daba leves movimientos mientras la parte de abajo de su cuello empezaba a regenerarse. Un nuevo cuerpo salía de la cabeza que se supone debía estar sin vida.
Pero que al parecer no era así. Al final la chica quedó como nueva, solo que sus ojos rojos y sus dientes en punta, además de los feos gruñidos que pegaba y la desnudez de su cuerpo daban a entender de qué no era la misma.
Torpemente se levantó del suelo y empezó a caminar por la habitación sin rumbo fijo. Era como si buscará algo.
¡SLAP!
De repente la puerta del cuarto se abrió dando paso a una escandalosa chica castaña de ojos carmesí. Esta usaba el mismo uniforme que usaba Diana solo que su falda era más pequeña, además de que era más bajita que la rubia.
—¡Diana amiga! ¿¡Adivina quién terminó su tarea en tiempo récord!? —Exclamó de forma bulliciosa. Luego se dio cuenta del estado de desnudez de su amiga y no pudo evitar sonrojarse. —¿¡Diana dónde está tu ropa!? —Gritó furiosa la joven estudiante.
La rubia no respondió ya que estaba de espaldas. Simplemente empezó a gruñir de forma horrible. Cosa que molestó mucho a la castaña.
—Oye si me vas a gruñir por algo, al menos que sea por algo que si sea mi culpa, no tuya. Torpe exhibicionista... —Dijo seria mientras se acercaba a su amiga y ponía una mano sobre su hombro para que se diera la vuelta y la viera a la cara.
Aunque deseo no hacerlo.
—¿D-Di-Diana? —Habló Akko temerosa mientras retrocedía al ver el aspecto aterrador de su amiga.
Pero fue muy tarde.
—¡GRRRRRAAAAAWWWWLLLL! —Después de rugir cómo un animal rabioso se abalanzó sobre la castaña haciendo que ambas cayeran al suelo.
—¡AAAAAAAHHHHHH! —Gritó Akko cuándo Diana le arranco un pedazo de carne de su cuello de una mordida.
Al principio intentó quitársela de encima pero su amiga tenía una fuerza descomunal. Lo que le facilitó a la rubia el devorarla viva para al final terminar matándola.
Un rato después.
Se veía un enorme edificio ancestral. El cuál era la Academia de Magia Luna Nova.
En esta estudiaban muchas jóvenes para lograr convertirse en brujas poderosas.
Lamentablemente en algunas partes de este salía mucho fuego, además de que los gritos de horror de muchas chicas y muchos gruñidos de animales rabiosos abundaban en el lugar.
Se veía a las afueras de este a muchas estudiantes ser devoradas por sus compañeras de clases, además de que las maestras también eran atacadas.
Algunas intentaban correr pero las infectadas eran muy rápidas y las alcanzaban rápidamente.
Al parecer la infección mutó de manera veloz y ahora se esparcia rápidamente.
—¡Alejense no se que les pasa! ¡Pero no me coman! —Decía una estudiante de cabello naranja y de anteojos mientras era arrinconada por varias de sus amigas ya convertidas.
Vio que Diana, Akko y varias más se acercaban a su posición.
—L-Lo-Lotte... —Gruñó Akko mientras se acercaba a su mejor amiga con la intención de probarla.
Pero no de buena manera.
—¡AAAAAAAHHHHHH! —Gritó Lotte al ser mordida.
La de cabello naranja no pudo hacer nada contra las infectadas. Incluso la magia parecía ser inútil contra ellas. Simplemente se la empezaron a comer viva.
Al parecer el virus que se desarrollo en el mundo de Luz era peligroso.
Alguien debía hacer algo para detenerlo o sería el fin de todo cómo se conoce.
Continuará...
Rayos, el fic trata de zombies... ¿Quién lo hubiera imaginado? XD
Gracias a todos por leer. No ha pasado mucho desde la muerte de mi madre, así que su paciencia se les agradece. Pero descuiden, pronto retomaré el ritmo que tenía antes.
Gracias.
Ahora necesito su opinión, ¿Apoyarían este fic cómo un nuevo AU de The Owl House o alguien sabe si ya hay un AU así? Les agradecería la información, gracias.
No olviden decirme que les pareció el capitulo dejando un comentario si leen la historia en Wattpad o con un review si la leen en Fanfiction. No olviden seguir mi perfil y así obligarme a seguir escribiendo xD.
Nos vemos en la próxima, adiósh ;3.
