Sacrificio.
Derechos de autor: Los personajes de Loud House, pertenecen a su respectivo creador, canales de emisión como de la producción interpuesta para la realización de la serie animada, esperando como siempre en contar con todo su apoyo para esta historia y/o proyecto, muchas gracias.
Capítulo único.
¿Saben algo?, cuando cumplí los dieciocho años, pude lograr muchas cosas de la que me siento orgulloso de mi mismo, siendo que pude conseguir una beca en una escuela de arte con un buen trabajo de medio tiempo para conseguir algo de dinero con la finalidad de rentar un pequeño departamento en el centro de Royal Woods, aunque esto no les importo en casi nada a mis padres como hermanas mayores o menores, menuda sorpresa, cosa que no me desanimo, contrario. Todo puede mejorar con el paso de los meses, pasando esto en conseguir mi título con un certificado para irme de gira por el estado de Michigan, presentando mis comics que dibujaba con obras de arte que eran comprado por personas que me daban las felicitaciones, saliendo en los diarios locales, teniendo apenas unos veintiún años de edad.
A los veintidós años, muchos de mis colegas o antiguos amigos, decían que buscara una chica o pareja con darme algunas molestias que piensen de que soy de ese lado, cosa que no es cierto. No obstante, muchas de las chicas que eh conocido a lo largo de mi juventud como el caso de Ronnie Anne, Stella, Cookie, Jordan niña, puedo seguir y seguir nombrando a cada una de ellas o de las demás muchachas, pero sorpresa o no, tienen parejas como vidas casi hechas, bien por ellas, aunque igual soy muy joven con tener solo veintidós años, cosa que no eh tenido contacto con parte de mis hermanas o padres, algo que no me molesta con ya tener un departamento propio como estar cerca de un estudio de animación que me solicitaron trabajar con buen sueldo, nada malo me puede pasar... bueno, eso creí...
Pasado de dos meses en recibir una ascenso en la empresa, recibí un llamado a las una de la mañana... Eran los que llamaba alguna vez como mis padres...
¿Los recuerdan?, aquellos que no apreciaban mi modo de vivir o lo que eh ganado por mis medios... Ellos mismos, quienes estaban como llorando, creyendo que algo le paso a mis hermanas, teniendo aprecio por una de ellas, aunque en el corto tiempo de ese llamado.
—. Lincoln... te necesitamos.
—. ¿Ha pasado algo...? —. Conteste, algo preocupado en cierto modo —. Díganme...
—. Es algo de tus hermanas...
Mi madre que estaba al otro lado del llamado no dijo nada más, siendo que pedí el día libre a mi jefe que acepto de un buen gusto, bromeando que nunca lo hice al parecer un robot para el trabajo, siendo que amo lo que hago para traer diversión a la televisión o historietas en caso que me pidan o de diseño de personaje, aunque igual, esa llamada de la noche me llamo mucha la atención, yéndome a la casa en donde aún viven mis padres para llegar a las cinco de la tarde, habiendo una suave brisa que me traen buenos como malos recuerdos en cada rincón que daba a la vista mía de aquella casa, aunque cuando entre con unas llaves que tenía en caso de que pasase una verdadera tragedia.
—. ¡Dada!
—. ¿Uh...?
Así es, cuando entre, pude ver a una niña pequeña con algunas pecas en las mejillas, usando un pequeño vestido de color rojo con no tener nada de cabello, pareciéndome algo extraño con ver que estaba con mis padres que estaban ancianos con el paso de la edad, dándome un saludo ni tan frio o cálido, simplemente me invitaron adentro a tomar un té para sentirme cómodo con pasar algunos minutos en donde supe que Lola con Lana se han ido a california con la propuesta de Lori que abrió un negocio de modelaje que Lola acepto, llevándose a Lana que quiso irse de ese lugar con Lily, amando todas las cosas de ese Estado, siempre con permiso de mis padres de lo que me decían, mientras que Lucy ya un poco alejada, pude escuchar que encontró un chico que era un administrador de funerales en el estado de Texas, algo que no me gustaría recordar...
Mamá salió de su habitación al rato después, hablando de que la pequeña se ha dormido, pareciendo que ahora ellos me iban a decir que pasaba con esa pequeña o la razón del porque no tenía cabello.
—. Ella es hija de Lynn...
—. ¿Qué?
—. Tu reacción es muy comprensible, aunque también nos quedamos así...
—. Pero si es su hija... —. Los mire con detenimiento —. ¿Donde está ella?
—. Ella lo abandono...
Me quede en silencio como algo molesto con lo irresponsable de mi hermana, estando ahora furioso con escuchar lo que decía mamá como papá. Resulta que Lynn conoció a un chico en la universidad en donde ella era la capitana de Futbol, siendo seguida de muchos equipos de la MLS para hacerle contratos para que juegue con ganar un buen dineral, añadiendo de que en una noche con ese muchacho, tuvieron a esa niña que fue como el paro a esos llamados de los clubes de futbol, sacando un odio en mi hermana hacia su niña que al parecer le dieron un diagnostico de que no vivirá más allí de los cinco años, cosa que me puse triste al ver que tenía apenas tres de lo que se ve, quedando dos... aunque lo último de lo que dijeron mis padres, me dejo en silencio.
—. Ella vino aquí —. Hablo mi padre con agachar la cabeza, pareciendo doler lo que iba a decir.
—. Padre...
—. No la necesito, es de ustedes...
—. ¿E-eso dijo...?
—. Si, aunque no podemos hacernos cargo de ella, debido a que no tenemos las fuerzas para hacerlo... Por eso, queríamos darte los papeles para que se los des a un orfanato.
Me quede en shock, ¿Acaso esa niña pasaría sus últimos días en un orfanato?, muchas preguntas se me vinieron como avalancha, siendo que algo me dijo lo que iba a decidir, siendo una gran felicidad para mi vida solitaria.
—. ¡No!
—. ¡¿Ah...?!
—. ¡Yo seré su padre!
—. ¡Pero hijo! —. Grito mi madre algo preocupada —. ¡Tu trabajo, tú vida...!
—. ¡Dije que la cuidare, prefiero ser un padre para ella de los que no tuve apoyo en mi vida!
Esas palabras los dejo en shock a ambos, siendo que agacharon la verdad con darse cuenta que estos años de estar a la sombra de mis hermanas, pudieron ser una gran separación entre ellos como yo, aceptando con esto de malas ganas que yo adoptase a la pequeña Liliana, nombre que le puse a los siguientes días, cosa que la lleve al médico a las siguientes jornadas, diciendo que ella tiene una baja de proteínas, sangre como algunas cosas científicas que no entendía, debiendo entrar a un tratamiento que le puede alargar la vida o hacer doler su cuerpo, aceptando con esto un nuevo desafío en mi vida con mi nueva hija.
Los dos años han pasado y ahora, Liliana esta con cabello como con ganas de seguir viviendo, sacándome unas lagrimas al verla como juega con sus muñecas que le compre hace un mes en la sala de mi departamento, siendo que ahora trabajo desde casa, hablando con mi jefe acerca de este asunto, diciéndome lo siguiente.
—. Sniff... Eres un pan de Dios, Loud... Eres un pan de Dios, puedes trabajar desde casa...
—. Gracias, señor.
Trabaje desde casa de ocho de la mañana hasta las doce con ser algo rápido en tema de computación, siendo que me daba descanso para tender la ropa, cocinar, limpiar, observar que todo esté en orden para que mi niña estuviese en buenas condiciones, recibiendo visita de Clyde con su esposa, Haiku, dándome buenos consejos al ser ellos padres de dos niños.
Los años pasan, cumpliendo diez años en donde me puse a llorar con esos momentos hermosos de su ingreso a la primaria, artes con macarrones como de hacer grandes logros en deportes como de las artes con lenguaje, siendo alguien dotada como lista, haciéndome sacar una hermosa sonrisa en mi ser como especialmente en el corazón, aunque en uno de estos días cuando limpiaba los trastes.
—. Papi...
—. Dime, hija...
—. ¿Qué paso con mamá...?
—. ¿A-ah...?
No sabía que responder... ¿Qué diría?, hija... tu madre te abandono por considerarte un estorbo. Esto no se lo puedo decir a una niña de apenas diez años, aunque igual me dolió decir que ella estaba en el cielo como un ángel, recibiendo un abrazo, pensando que esto acabaría, aunque cumplido los quince. Liliana me grita con haber descubierto los papeles de adopción, diciendo que yo era su tío, cosa en el cual con el dolor de mi alma, tuve que contar la verdad como de las cosas que hice para que ella saliese hacia delante.
—...
—. Ella no dice nada... —. Esos eran mis pensamientos, siendo que sentí un nudo que me hizo doler la garganta —. Ella me odia...
—. Papá... Sniff...
—. ¿Uh?
—. ¡Gracias por amarme! —. Me abrazo llorando, pareciendo que en verdad esta agradecida de que yo, siendo su tío, pueda ser llamado un padre para ella, cosa que cerré los ojos con decir —. Siempre estaré para ti, hija mía...
Al final nunca me case, siendo que hacia todo por Liliana, pasando los años para verla que estaba saliendo con un buen chico, sacándome unas lagrimas al momento de cumplir unos veinticinco años, diciendo que se iba a casar.
—. Mi niña se convirtió en mujer... me siento tan feliz.
Resulta que mi hija conoció al hijo menor de mi jefe, aunque ganaba en dos años a mi princesita, siendo que eran buenos amigos desde la infancia para ser un buen hombre con respeto para estar en esa jornada hermosa en la iglesia con algunas de mis hermanas que no decian nada al sentirse avergonzadas con dejarme de lado, teniendo poca importancia para mi, aunque entre ellas.
—. Lynn...
—. Oh... Hola...
—. ¿Qué haces...?
—. Solo vine a estar en el día más importante de mi hi...
—. No te atrevas... —. Le dije molesto con verla —. No te atrevas a decir que es tu hija... La abandonaste, pensando que iba a fallecer a esa edad, aunque sorpresa, está viva con un hombre que si le aprecia, diciendo que ella será una mejor madre que tu no fuiste...
—. Pero...
—. Ya dije, Lynn...
—. Ella debe saber la verdad...
—. Lo sabe... —. Respondí con cierta sonrisa —. Ella no desea verte...
Lynn se echo a llorar de manera desconsolada, siendo llevada por Luna que me miro con cara de pocos amigos, comprendiendo nada la actitud de mis hermanas hacia mí, cosa en el cual, estando ya en la recepción con banquetes como de estar viendo a mi niña, bailando con su amor de la vida.
—. Quiero agradecer a todos, siendo que mi padre en verdad me ha dado... Sniff, algo que pensé no llegar a tener hoy en día... Amor y vida, muchas gracias... ¡Papá!
Ese último me hizo llorar de la emoción, siendo que era apoyado por mis amigos que son una verdadera familia, pasando de esto un buen tiempo para verme con canas, cosa gracioso al ser mi pelo de ese color blanco como la nieve que caía en copos por las afuera de mi casa con ponerme de pie, tomando un bastón para movilizarme, viendo ahora a mi nieta que me abraza con mucho cariño, mientras mi hija con su esposo me dan un saludo, comprendí que esto ha sido un gran trabajo, no... Esto ha sido un bello sacrificio.
Fin del escrito.
"Un padre o madre no es el que se hace, sino que cría"
