Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Solo nos pertenecen los OC.
Capítulo 37: La Juventud Grita.
Los dos líderes de Akatsuki, se encontraban muy enfadados, debido a las grandes pérdidas que habían estado sufriendo últimamente.
—Jamás me hubiera esperado, que Konoha tuviera Shinobis tan poderosos. —Gruñó Pein, el líder de la organización criminal. Un hombre de cabello anaranjado puntiagudo, que portaba el legendario Dōjutsu: Rin'negan.
—No son la aldea más poderosa, del país más poderoso, por nada, Pein. —Dijo una mujer de cabello corto y azul, de ojos anaranjados.
Pein lo pensó, mientras desviaba la mirada, tratando de encontrar un plan extra. —Madara.
En un raro portal interdimensional, apareció el enmascarado. — ¿Sí, Pein?
— ¿Qué puedes informarme acerca de los Zetsu, que supuestamente, has estado cosechado, los últimos años? —preguntó Pein.
El ojo Sharingan del enmascarado, tomó una expresión ocular de enfado. —Ten mucho cuidado, con la forma en la cual me hablas, Nagato.
—Sabes bien, que no te tengo miedo —dijo Pein indiferente, al escuchar su nombre real, antes de levantar su mano derecha, y para la sorpresa de Madara, este fue mandado a volar, pero atravesó la pared. Apareció detrás suyo, e intentó atacarlo, solo para gritar de dolor. —No vuelvas a intentar, algo como eso. —Le enseñó lo que ahora sostenía, en su dedo índice. —Sabes lo que es esto, ¿Verdad? —El enmascarado no contestó. —Un cuarto de tu alma. Y si vuelves a desafiarme, lo próximo será la mitad. Entonces... Los Zetsu.
—Estarán, a tu completa disposición. —Gruñó El enmascarado. — ¿Qué deseas hacer con ellos?
Seis horas después, desde Konoha, el equipo Guy acompañado por dos escuadrones ANBU, marchaba rápidamente, hacía la prisión de Hi no Kuni, en la cual se acababa de informar, sobre un intento de fuga, que apenas y podía ser contenido por los Samuráis y Ninsō (Monjes Ninja).
Cuando llegaron, fue justo a tiempo, viendo con cierta satisfacción, como los Samuráis y Ninsō, estaban logrando contener a los Rōnnin, Nukennin y civiles.
— ¡Kaimon: Dainamikku Entorī! (Puerta de la Apertura: Entrada Dinámica) —gritaron Guy y Lee, atacando, a algunos de los criminales.
— ¡Sōshōryū (Dragones Gemelos Ascendentes) —exclamó Tenten, saltando en el aire y usando dos pergaminos, arrojando a sus enemigos, cientos de miles de armas, logrando malherir o incluso asesinar, a muchos de ellos.
— ¡Hakke Rokuyūjon Sho: Hakke Kesshō! (Doscientas Sesenta y Cuatro Palmas: Palma del Vacío) —exclamó Neji, avanzando por en medio de los Nukennin y Rōnnin, golpeándolos en el pecho o en puntos críticos, antes de que pudieran hacer algo. — ¡Isshi Gekishin! (Golpe de Cuerpo Entero) —Pero cuando atacó, fue mandado a volar, por un puñetazo en el estómago, que le hizo escupir sangre.
—Un mocoso Hyūga, veamos que tal lo haces. —Quien acababa de hablar, era un hombre alto y musculoso, de barba castaña y muy poblada. Quien llevaba una camiseta sin mangas negra y un pantalón de mezclilla azul. — ¡Yoru no Akuma no Ken! (Puño del Demonio Nocturno) —El hombre avanzó a gran velocidad hacia Neji, quien salió volando, debido al poderoso golpe de su enemigo, y cuando cayó al suelo, sintió un dolor que paralizó su cuerpo.
— ¿Qué fue eso? —preguntó Neji, con un ojo cerrado y una mano agarrando su costado. —Jamás... Había... —se puso de pie lentamente. —Escuchado del... Akuma no Ken.
El hombre comenzó a reírse, mientras le daba una sonrisa mortal a Neji. — ¿Qué ocurre, chico Hyūga? —preguntó — ¿Acaso jamás escuchaste del Muay Thai? Este estilo, nació en un continente, no muy lejano. Lo entrené por veinte años, después de que Hyūga Kenji me destrozara la espalda y el coxis. Logré volver a caminar, gracias a los Monjes del Sol Negro.
Neji respiró, antes de cargar contra su enemigo. — ¡Kaimon: Kai! (Puerta de la Apertura: Abierta) —Su enemigo enseñó una sonrisa salvaje, listo para contraatacar. — ¡Kyūmon to Seimon: Kai! (Puerta del Descanso y Puerta de la Vida: Abiertas) —Atacó de frente, frenando con sus pies, pero siguió llevando la misma velocidad. — ¡Hakke Rokujūyon Shō no Kūsshō! (Ocho Trigramas: Sesenta y Cuatro Palmas de Vacío) —Lanzó una palma al frente.
— ¡Towairaito Tora no Tsume! (Garra del Tigre Crepuscular) —exclamó su enemigo, quien salió volando y sintió el daño en sus Tenketsu, pero cargó tan rápidamente contra Neji, que este no lo vio. Su Dōjutsu no registró cuando su enemigo lo atacó. Pero sí lo hizo su cuerpo: Su torso terminó con cinco marcas sangrantes y profundas. Más típicas del ataque de algún enemigo, que de un humano. — ¡Towairaito Heitan-ka! (Aplastamiento del Crepúsculo) —Neji trató de levantar el Kaiten, pero los golpes volaron desde todas las direcciones, siendo imposibles de ver para él, con el Byakugan. Solo pudo sentir como su cuerpo era aplastado, y sus huesos destrozados, hasta quedar en el suelo.
— ¡Neji! —gritó Guy, al ver el destino de su alumno.
— ¡No te distraigas! —dijo el hombre de mohawk frente a él, quien era tan alto y musculoso, como el sujeto de destrozó a Neji.
— ¡Konoha Shōfū! (Corriente de la Hoja) —exclamó Guy, lanzando una patada alta, que golpeó a su rival en el rostro, mandándolo hacía atrás.
El hombre comenzó a reírse, antes de cargar contra Guy, quien lo atacó con un combo de puñetazos. — ¡Kagayakashī Seishun no Ken! (Puñetazos de la Juventud Resplandeciente)
Guy tardó en responder, y al hacerlo, ya se encontraba en una mala posición, debido a los golpes que alcanzó a recibir, de su enemigo. — ¡Daikokuten no Hogo! (Protección de Daikokuten) —Su enemigo cruzó sus brazos en X, protegiéndose de la salvajada de ataques de Guy. — ¡Benzaiten no Shakujō! (Báculo de Benzaiten) —Y se lanzó a Guy, con un golpe de los dedos pulgar, índice y corazón.
Guy se lanzó con un nuevo ataque, antes de ser alcanzado por su enemigo. — ¡Konoha Kaiganshō! (Destructiva de Roca Ascendente de la Hoja).
Ambos impactaron en su enemigo, y retrocedieron.
Y aunque su enemigo tenía sangre, correando por su barbilla, aun así, le dio una salvaje sonrisa.
Guy trató de sonreír, como solía hacerlo, pero el dolor en su caja torácica, fue demasiado para él. Al maestro de Taijutsu, le costó recobrar su postura, pero lo consiguió. Abrió las puertas de la Apertura, el Descanso, la Vida, el Dolor y el Cierre. Con esa enorme cantidad de fuerza física y Chakra, se arrojó contra su enemigo, corriendo a una velocidad de vértigo.
El hombre corrió hacía Guy. — ¡Fuku-ruku-ju! —el hombre lanzó una patada voladora.
— ¡Geki Konoha Kongōriki Senpū! (Súper Remolino Diamantina de la Hoja) —exclamó Guy, lanzando él también una patada.
Fue cosa de un centímetro, que la patada de Guy, no dio a su rival, pero la patada del Nukennin, decapitó al maestro de Taijutsu de Konoha.
Cuando vieron eso, los demás Nukennin y Rōnnin, crearon una distracción y escaparon, gracias a esos raros sujetos de blanco, que los ayudaron a crear el alboroto.
Los Chūnnin del equipo Guy, se reunieron alrededor del cadáver de su maestro, luciendo rostros de horror.
El grito de dolor de Lee, rompió el silencio desgarrador.
